Guía de apuestas deportivas en México: del boleto al retiro, con el costo de cada paso
Datos actualizados a noviembre 5, 2026. Las condiciones del permiso de la Secretaría de Gobernación que aparecen más abajo se cotejaron con lo que declaran las propias fichas y pies de página de cada operador y con las compilaciones públicas de permisos citadas en cada caso, no con un registro oficial que se haya podido abrir.
México tiene una ley de apuestas de 1947, un reglamento reformado en noviembre de 2023 que prohíbe expresamente lo que no menciona, y ninguna licencia pensada para internet. Esa es la primera cosa que cuesta entender de este mercado, y la que más caro sale cuando se ignora: la casa de apuestas que un lector tiene abierta en el celular no tiene una licencia digital propia. Opera colgada del permiso de un permisionario con local físico, y ese detalle decide quién responde por el dinero cuando algo se rompe.
El otro costo viaja escondido dentro del momio. Nadie lo publica, nadie lo anuncia en un banner, y sin embargo está en cada apuesta que un aficionado mete al mercado de un partido: entre 4,6 % y 5,3 % de cada peso apostado se queda del lado de la casa antes de que ruede el balón. El premio grande del fútbol mexicano —la Copa del Mundo de 2026, jugada entre junio y julio— ya pasó, con su avalancha de bonos, y los que siguen en pie son los que se pueden mirar con la calculadora en la mano.
Ordena el procedimiento real —el registro, la verificación, el depósito, el boleto, el cobro—, revisa nueve plataformas que operan en México al amparo de un permiso de la SEGOB y compara lo que cada una declara de sí misma. Dónde no hay cifra, no hay cifra; y donde la hay, viene con la fecha o la fuente que le corresponde.
Procedimiento: cómo se coloca una apuesta, del registro al cobro
Lo primero que sorprende a quien llega desde fuera es que apostar no empieza con un boleto. Empieza con una identificación en la mano. Sin eso no hay cuenta, y sin cuenta no hay dónde poner el dinero.
Registro y verificación de identidad: la puerta que casi nadie lee
El registro pide nombre, correo y una contraseña, pero el trámite que de verdad manda llega después: la verificación de identidad. El reglamento prohíbe que los menores entren a las áreas de apuestas de un establecimiento y prohíbe su participación en el cruce de apuestas, aunque no fija una cifra de edad; los 18 años aparecen en las fichas y los pies de página de los propios operadores, y la mayoría de edad como número en la ley de juegos no está establecida. Quien tenga 17 años y una identificación prestada no está sorteando un detalle administrativo: está al margen de la única barrera que el reglamento sí menciona.
Los documentos que cada casa exige tampoco están fijados por una norma. Lo que sí está claro es por qué los piden: la actividad de apuestas está catalogada como vulnerable frente al lavado de dinero, y los operadores reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT. Para el lector, esto se traduce en una secuencia previsible. Comprobante de domicilio, identificación oficial y, si el nombre del depósito no coincide con el de la cuenta, un corrector de por medio.
Mi consejo, y lo digo con la mano en el pecho porque he visto cuentas congeladas por esto: la verificación se hace el día que se abre la cuenta, no el día que se quiere retirar. Una casa que tarda tres días en validar identidades no se vuelve más rápida porque uno tenga prisa en cobrar.
El primer depósito y los métodos que cada casa declara
Los métodos de pago no los define ninguna ley. Lo que hay es lo que cada plataforma dice de sí misma en su propia ficha o en su pie de página. Caliente lista el móvil como canal para depósitos y retiros desde su app; Playdoit acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, entre otros métodos, y promete retiros rápidos; Codere ofrece depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO; Strendus enumera Visa, Mastercard, SPEI, OXXO Pay y Mercado Pago; y Betcris muestra en su página principal los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI, sin indicar montos mínimos.
Ese último detalle —que no se indiquen mínimos— es más importante de lo que parece. Un lector que quiere empezar con 200 pesos necesita saber si la casa los acepta; el umbral suele estar en los términos y condiciones, no en la página de inicio, y es lo primero que conviene buscar antes de prometerse un bono.
Una advertencia sobre el SPEI, que es el riel por el que circula casi todo en México: los retiros van a una cuenta a nombre del jugador. Si el depósito entró desde la cuenta de un familiar o de un amigo, el retiro se complica por una razón muy poco romántica: la casa no puede mandar dinero a un tercero sin incumplir sus propios controles. Deposita desde tu cuenta y el problema no existe.
Momios, mercado y boleto: cómo se lee lo que se va a pagar
En México el precio se llama momio, no cuota, y se escribe en decimal. Un momio de 1,85 significa que mil pesos se convierten en 1.850 si la apuesta gana: 850 de ganancia y los mil de vuelta. La cuenta es simple y conviene hacerla antes de confirmar, no después: lo que devuelve una apuesta es la cantidad apostada multiplicada por el momio.
Una apuesta sencilla tiene un solo mercado. Un parlay —o combinada— junta dos o más selecciones y multiplica sus momios entre sí, lo que hace crecer el premio y desplomar la probabilidad al mismo tiempo. Ahí está el corazón de la trampa comercial del parlay: la casa no necesita que ninguna selección sea mala para ganar dinero; le basta con que el aficionado encadene una cuarta.
En vivo, un momio se mueve segundo a segundo y se recalcula con cada gol, cada expulsión y cada falta. El retiro anticipado —cash out— permite cerrar antes de que termine el evento, y no es una concesión de la casa: es una liquidación a un precio que la casa fija, y ese precio rara vez coincide con lo que uno cree que ya tiene ganado.
El boleto, el cupón o ticket se confirma con la cantidad y el momio. Lo que sigue, el cálculo que separa a quien entiende el mercado de quien solo lo usa, va en el apartado de los criterios de comparación, porque ahí se ve entero el truco.
Fundamentos de la casa de apuestas: margen, momio y lo que cuesta cada mercado
Cuando un lector mira 1,90 en un lado y 1,90 en el otro de un mismo partido, cree estar viendo un mercado equilibrado. Está viendo la comisión de la casa disfrazada de simetría.

Con esos dos precios de 1,90 y 1,90 en un mercado de dos resultados —un ejemplo ilustrativo, no una cotización de ninguna casa—, la suma de 1/1,90 más 1/1,90 da 1,0526. La casa devuelve 1 dividido entre esa suma, es decir, alrededor del 95 % de todo lo apostado en ese mercado. La diferencia, ese 5 % (más cerca del 5,3 % si se redondea la cuenta), es el margen, y es lo que la casa se queda de cada peso jugado en ese mercado, gane quien gane.
Ese margen no es el mismo en todos los mercados. En un mercado con dos resultados simétricos como el 1X2 de un partido de fútbol —donde el empate es un tercer resultado— la horquilla se abre y el margen sube; en los mercados principales de ligas grandes y en eventos de mucha liquidez baja, porque la casa compite por el volumen. En los mercados secundarios, los de jugadores, los de ligas menores y las líneas en vivo, sube otra vez, y ahí es donde se pierde el dinero sin darse cuenta. El margen no es un dato fijo del mercado mexicano: es un rango de bandas que se ensancha en cuanto uno se sale del mercado principal del partido grande.
El costo real aparece cuando se juntan apuestas. Un parlay que encadena tres selecciones multiplica el premio y multiplica también el margen de cada tramo compuesto. Más sencillo todavía: para quien apuesta por diversión dos o tres veces al mes, el margen es un precio de entrada razonable por la entretención; para quien juega con un sistema de muchas operaciones, es el mismo peaje que le come la cuenta sin que ninguna apuesta se vea mal.
Criterios para elegir casa de apuestas en México: qué mira una comparación honesta
La pregunta que me hacen más seguido es cuál casa paga más. La respuesta incómoda es que casi ninguna de las que se promocionan con carteles lo hace de forma verificable, y por eso una comparación seria empieza por lo que se puede comprobar y termina por lo que se puede comparar.
Lo primero es el permiso. Las nueve plataformas de este análisis operan, según sus propias fuentes, al amparo de un permiso de la SEGOB tramitado a través de un permisionario con local autorizado. La palabra correcta en México es permiso, no licencia, y esa distinción no es un capricho de abogado: define qué existe legalmente. Lo segundo es el estado de ese permiso, que no es lo mismo que su existencia. Hay dos plataformas que el lector no va a encontrar en esta lista por una razón que se explica más adelante, y hay números de permiso que las compilaciones se contradicen entre sí, algo que este texto no maquilla.
Lo tercero son los momios, y aquí la comparación se vuelve útil de verdad: una casa con momios un poco más altos en el mercado principal del partido devuelve más por el mismo riesgo. La diferencia entre pagar 5,3 % de margen y pagar 6,5 % en el mismo mercado no se siente en una apuesta; se siente en doscientas.
Lo cuarto es lo que se cobra por cobrar. Tiempos de retiro, límites por operación, y si exigen documentos extra al momento de sacar el dinero. Y lo quinto, el bono, que no se mide por su titular sino por lo que exige: requisitos de apuesta, plazo, momio mínimo y tope de ganancia.
La tabla: permiso declarado y lo que cada ficha dice de sí misma
| Plataforma | Estado del permiso de la SEGOB según la fuente citada | Lo que su propia ficha dice sobre el punto clave de esta guía |
|---|---|---|
| Playdoit | Permiso de la SEGOB, número DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según un portal de casas de apuestas legales; titular según las fuentes: Eventos Festivos de México; sin confirmación oficial | Cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports, con apuestas en vivo y transmisión, retiro anticipado y atención las 24 horas |
| Novibet | Permiso de la SEGOB, número DGJS/DCRCA/1121/2020, según un portal de casas de apuestas legales; titular según las fuentes: Comercial de Juegos de la Frontera, S.A. de C.V.; sin confirmación oficial | Su app “Novibet – Apuestas & Casino” la publica Logflex MT Limited; no declara condiciones del bono |
| Codere | Permiso de la SEGOB, números DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según un portal de apuestas legales; titular según las fuentes: Libros Foráneos, S.A. de C.V.; sin confirmación oficial | Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis |
| Caliente | Permiso de la SEGOB, número DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página del propio sitio del operador; titular según las fuentes: Tecnología de Entretenimiento Caliplay; sin confirmación oficial | $1,000 MXN sin depósito y duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, sin aclarar si valen solo para deportes |
| Strendus | Permiso de la SEGOB, números DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según un portal de casas de apuestas legales (las compilaciones discrepan del titular); sin confirmación oficial | Más de 1,000 eventos deportivos en vivo al día, además de casino, con acceso por reconocimiento facial o huella |
| Betcris | Permiso de la SEGOB de su permisionario; número no impreso, porque el del pie de página del propio sitio y el de la tabla del titular difieren; titular según las fuentes: Producciones Móviles; sin confirmación oficial | Parlay del mismo juego, apuestas a jugadores, retiro anticipado, retiros rápidos y métodos de pago locales |
| Betway | Permiso de la SEGOB, número 4184, según un portal de casas de apuestas legales; titular según las fuentes: Espectáculos Deportivos Frontón México, S.A. de C.V.; sin confirmación oficial | Más de 2,000 eventos por semana, momios mejorados y un club con apuestas gratis semanales |
| Pickwin | Permiso de la SEGOB de su permisionario; número no impreso porque las fuentes se contradicen; titular según las fuentes: Producciones Móviles, S.A. de C.V.; sin confirmación oficial | Su app la publica PWTEC, S.A.P.I. de C.V.; no publica requisitos de apuesta del bono |
| 1xBet | Permiso de la SEGOB, número DGJS/0002/2020, según un portal de apuestas legales, que no pudo confirmar el dominio ni la lista oficial; titular según las fuentes: Entretenimientos Naturales; sin confirmación oficial | Su app la publica 1XCorp N.V., sociedad distinta de la titular que indican las compilaciones |
Dos cosas saltan a la vista en esa tabla, y ninguna es un detalle de forma. La primera es que ningún número de permiso está confirmado oficialmente: la Dirección General de Juegos y Sorteos publica —según se dice— un PDF de sitios autorizados, y el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto, pero ese registro no está disponible para el lector de a pie. Por eso los números se leen con el “según” delante, siempre.
La segunda es que los números contradictorios conviven. Strendus aparece con tres; Betcris y Pickwin aparecen sin ninguno, porque el número que una compilación le da a uno es el que el pie de página de otro muestra para Producciones Móviles. Eso no significa que las plataformas sean piratas. Significa que la contabilidad pública de permisos en México es un desorden, y que un lector que quiera certeza tiene que ir al registro, no a un resumen.
La columna de la derecha hace un trabajo distinto: mide en qué se distinguen estas casas entre sí, porque un permiso es igual en las nueve y una oferta no. Comparar solo por permiso deja la tabla plana. Comparar por lo que cada una pone sobre la mesa —30 deportes frente a 2.000 eventos semanales, eventos en vivo frente a apuestas a jugadores— es lo que devuelve una elección.
Donde la ficha guarda silencio, el silencio se respeta. Novibet y Pickwin no publican en su descripción los requisitos de apuesta de su bono, y esa ausencia pesa más que una cifra mala: un requisito que no se anuncia es un requisito que se descubre cuando ya hay dinero dentro.
Normativa de las apuestas en México: la ley de 1947, el reglamento y lo que cambió
La Ley Federal de Juegos y Sorteos se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947 y sigue vigente. Prohíbe los juegos de azar y las apuestas con apuestas en todo el territorio nacional y solo permite los que están expresamente autorizados. La SEGOB otorga los permisos e inspecciona —su artículo 7—, clausura los locales sin autorización —artículo 8—, y fija que ningún establecimiento puede estar cerca de escuelas o centros de trabajo —artículo 9—, mientras estados y municipios cooperan en la aplicación —artículo 10.

El Reglamento de esa ley, reformado el 16 de noviembre de 2023, es donde está la letra que gobierna el mercado actual. Su artículo 1 cubre la autorización, el control y la inspección de los juegos con apuestas y los sorteos, salvo los de la Lotería Nacional, con jurisdicción federal. Su artículo 2 dice algo que conviene leer despacio: la actividad de apuestas y sorteos que no esté expresamente prevista está prohibida. Su artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario. La autoridad es la Secretaría de Gobernación, y la Dirección General de Juegos y Sorteos es la que autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina los permisos y sustancia los procedimientos de sanción.
Para las apuestas, los tipos de permiso que importan son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos (artículo 28). Los tenedores de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. Los permisos no son transferibles (artículo 31), y los permisionarios de apuestas remotas deben llevar cuentas trimestrales y anuales auditadas, contratar un seguro, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y constituir un billete de fianzas (artículo 29).
Ninguna ley mexicana menciona las apuestas en línea. Lo que se practica —y esto es descripción, no respaldo— es que un sitio en internet no puede tener un permiso digital propio y opera ligado a un permisionario autorizado con local físico; muchas marcas extranjeras lo hacen a través de un permisionario local, y un mismo permisionario puede operar varias marcas. La palabra correcta es permiso, no licencia, y quien escriba “licencia” está describiendo un mercado que no existe.
Ningún registro público de permisos está disponible y los conteos de sitios chocan entre sí: un informe habla de 136 sitios de apuestas, otro calcula entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Con números así de dispares, esta guía no publica un total. Publicar un total sería inventarlo.
Ámbito de aplicación, edad y protección del jugador
El reglamento prohíbe a los menores la entrada a las áreas de apuestas de los establecimientos y su participación en el cruce de apuestas (artículo 5), pero no fija una cifra. Las casas escriben 18 años en sus fichas y pies de página —lo hace Codere, lo hace Caliente, lo hace Playdoit— y una mayoría de edad legal para el juego como número no está establecida. Un lector de 19 años está dentro; uno de 17 no, aunque ninguna norma le ponga el número delante.
Las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y los tipos de apuesta no tienen una regla propia en los artículos del reglamento revisados. Las apuestas mutuas y las carreras de caballos sí están reguladas en hipódromos, galgódromos y frontones, con el “cruce de apuestas” y la prohibición absoluta de que participen menores. Sobre las casas de intercambio de apuestas no hay disposición alguna, y este texto no afirma que exista una en México. Eventos restringidos —ligas menores o competiciones juveniles— tampoco aparecen regulados. La Lotería Nacional queda fuera del reglamento por su artículo 1.
Hay una ausencia que conviene subrayar, porque es la que más se usa mal en la publicidad: no existe un registro nacional de autoexclusión. Las herramientas que cada operador ofrece —pausas, límites de depósito, autoexclusión temporal— son voluntarias y viven dentro de cada casa. Tampoco hay un límite legal de depósito o de pérdida, ni una cuenta temporal prevista en la norma.
Prevención y juego responsable: qué herramientas existen y qué no cubren
La protección del jugador en México es, hoy, un asunto de cada casa. La app de Caliente Deportes limita el uso a mayores de 18 años; el pie de página de caliente.mx dice que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, invita a divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable; la ficha de Playdoit enlaza los términos y las pautas de juego responsable y limita el uso a mayores de 18 años; Codere incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta, además de limitar el uso a mayores de 18; y Betway enlaza en su ficha recursos de juego responsable de México.
Eso es lo que hay, y es útil sobre todo por una razón: son las herramientas que operan dentro de la casa y no dependen de que exista un registro federal que hoy no existe. Un límite de depósito fijado en la cuenta, una pausa de una semana, una autoexclusión temporal. La decisión se toma en la configuración del perfil, no en una ventanilla.
Lo que ninguna de estas herramientas resuelve es el cruce entre casas. Alguien que se autoexcluye en una plataforma puede abrir cuenta en la de al lado el mismo día. Mientras no haya registro nacional, esa grieta es estructural y no es culpa de la casa que sí puso el botón.
Límites, pausas y cierre de cuenta: la parte que el jugador controla
El orden práctico es este: el límite de depósito se fija antes del primer depósito, porque bajarlo es fácil y subirlo suele tardar; la pausa de un día o una semana sirve para cortar un mal racha de decisiones, no para castigarse; y el cierre de cuenta es la salida definitiva, que Codere menciona explícitamente entre sus políticas.
Un límite que se pone después de perder tres depósitos seguidos no es un límite: es una reparación. Y una reparación hecha en caliente suele durar hasta el próximo partido grande.
Conviene además saber qué no hace la casa. Ninguna de estas herramientas impide pedir prestado, ni detecta que un mismo jugador opera en cuatro plataformas a la vez. Esa parte es del jugador y, si la situación se desborda, de alguien con nombre y apellido fuera de la pantalla. En México no hay un registro nacional al que apelar; hay un botón en cada casa y la decisión de usarlo.
Deportes y competiciones: dónde se apuesta en México y con qué mercado
El calendario manda. La Copa del Mundo de 2026 —jugada entre junio y julio de 2026— marcó el año pasado el pico de volumen de la industria mexicana, y las casas que revisamos aquí lo aprovecharon cada una a su manera: Betway anuncia más de 2.000 eventos por semana; Strendus dice pasar de 1.000 eventos deportivos en vivo al día; y Codere cubre más de 30 deportes con estadísticas en vivo. Son tres formas de decir lo mismo: el catálogo ya no es el argumento de venta, porque todos tienen de todo.
Playdoit apunta a futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión; Caliente ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; Betcris destaca el parlay del mismo juego, el retiro anticipado y las apuestas a jugadores. Ahí se ve el giro de la industria mexicana: la apuesta sencilla al 1X2 se ha convertido en la puerta de entrada, y el producto que de verdad se vende es el mercado construido —el mismo partido con cinco selecciones dentro, el jugador que anota, el retiro anticipado al minuto 70—.
La liga local y la Major League Baseball cargan el volumen de la afición mexicana, y el tenis y el baloncesto ocupan el resto del cartel, con artes marciales mixtas y deportes electrónicos cubriendo la noche. Un lector que apuesta sobre todo a la Liga MX encontrará mercados profundos en las nueve plataformas; uno que busque un torneo menor de hockey sobre hielo encontrará menos sitios con líneas decentes y márgenes más anchos. El detalle no es cuánto catálogo hay, sino cuánto de ese catálogo tiene precios competitivos.
Los eventos virtuales merecen una línea aparte, porque Caliente los lista junto a su oferta deportiva. Un partido virtual no tiene lesiones, ni clima, ni cansancio: tiene un generador aleatorio y la misma estructura de apuesta. Tratarlo como deporte es la vía rápida a un margen más alto sin que el aficionado lo note.
Qué cambió: bloqueos, amparos y el estado del mercado en 2026
Dos marcas grandes que operaban en México llevan fuera de juego desde noviembre de 2025 y su situación sigue moviéndose. Cuando la Unidad de Inteligencia Financiera identificó 13 casinos y congeló cuentas el 11 y 12 de noviembre de 2025, bet365 y Betano (Ganador Azteca, del grupo de Ricardo Salinas Pliego) quedaron deshabilitadas. En diciembre de 2025, un tribunal colegiado les permitió únicamente publicar contenido informativo lícito y ajeno a las apuestas. En marzo de 2026, un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y aun así el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026, la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, incluidos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026, un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas marcas, según una sola fuente. Alrededor de 20 casinos físicos fueron cerrados en 2026.
Ese desorden es el argumento más fuerte que tiene esta guía para no imprimir un estado del tipo “abierto” o “cerrado”. Un lector que quiera saber hoy si una marca bloqueada volvió tiene que mirarlo en el sitio de la propia marca y en el periódico del día, no en un texto como este.
Sobre el jugador que apueste en un sitio sin permiso, no está establecida una multa ni un delito, y este texto no afirma ni una cosa ni la otra. Lo que sí trae un permisionario mexicano y un sitio offshore no es una venia moral: trae un foro legal mexicano, un permiso de la SEGOB, controles de identidad y antilavado, y un CFDI de retenciones. Un operador sin permiso no trae nada de eso, y un saldo en un operador bloqueado puede quedar congelado. Los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos. En ninguno de los dos casos hay un registro nacional de autoexclusión al que recurrir.
Impuestos: el IEPS del 50 % y la retención del premio
Aquí conviene separar dos bolsillos, porque suelen confundirse. El del operador: el IEPS —artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS— grava los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso al amparo de la Ley Federal de Juegos y Sorteos al 50 %, tras la reforma publicada en el DOF el 7 de noviembre de 2025 y en vigor desde el 1 de enero de 2026, frente al 30 % anterior. El mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la LIEPS, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave (artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la LIVA). La base no está establecida: el texto revisado dice solo “valor de la actividad”, la prensa habla de “monto total apostado”, y este texto no escribe ni “50 % de lo apostado” ni “del ingreso bruto”. Hay estados que gravan las apuestas —la Ciudad de México grava el juego, Nuevo León grava los montos apostados— así que la carga final depende del domicilio del permisionario y no de la casa que el lector ve en pantalla.
El bolsillo del jugador es el otro. Los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos por el artículo 137 de la Ley del ISR. Quien paga retiene 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no pasa del 6 %, y 21 % si un impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración cuando está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, lo que deja un total cercano al 7 %, según un informe secundario, y los premios superiores a $600,000 MXN al año se reportan en la declaración anual, también según una fuente secundaria. Los premios de sitios sin permiso quedan fuera de esa redacción —el artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”— y su tratamiento no está establecido; ante una duda de esas dimensiones, la única respuesta honesta es consultar a un contador o asesor fiscal.
Los bonos de bienvenida, por su parte, cambiaron de forma después de la subida del IEPS: los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto. No hay una regla estatutaria sobre bonos, y las propuestas para prohibirlos son propuestas, no ley. Tampoco existe un artículo federal sobre publicidad en los textos del reglamento revisados: los informes sobre límites de horario, como después de las 22:30 o entre las 06:00 y las 22:00, describen iniciativas; los proyectos para limitar influencers y atletas, prohibir anuncios en transmisiones deportivas o vetar los bonos de bienvenida no son ley.
Análisis de operadores: nueve casas con permiso de la SEGOB y lo que ofrecen
Las nueve plataformas que siguen operan, según las fuentes que cada una tiene detrás, al amparo de un permiso de la SEGOB tramitado a través de un permisionario con local autorizado. Ninguna está recomendada sobre otra por el hecho de aparecer aquí; el orden es el de la comparación y no el de un podio. Los detalles de permiso, titular y número están en la tabla de criterios, y cada análisis se concentra en lo que distingue a la marca, en lo que cuesta su oferta y en el lector al que le sirve.
Playdoit: depósitos en tienda y un bono que se contradice a sí mismo
Empezamos por la casa que peor se explica a sí misma en el punto más importante. La ficha de Playdoit anuncia $1,000 MXN de bono de bienvenida, y en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito. Las condiciones no son claras, y ese no es un detalle de redacción: es la diferencia entre un regalo y un compromiso.
El resto del producto es consistente. Cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. Acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, entre otros métodos, promete retiros rápidos y pagos inmediatos, y su ficha enlaza los términos y las pautas de juego responsable, con uso limitado a mayores de 18 años. La app la publica Atracciones America, S.A. de C.V., salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026, lo que dice de una plataforma que se mantiene viva y actualizada.
Lo que decide a Playdoit no es su catálogo, que es amplio y corriente. Es la combinación de OXXO con atención las 24 horas y retiro anticipado: un lector que no quiere pasar la tarjeta por internet y prefiere pagar en efectivo en la tienda de la esquina encuentra aquí un camino cómodo. Ahora bien, el bono que se describe de dos maneras distintas en la misma ficha obliga a leer los términos antes de depositar, y ese es el precio real de la oferta.
Novibet: app multiplataforma y silencio sobre las condiciones del bono
Novibet llega al comparativo con una ficha escueta. Su app “Novibet – Apuestas & Casino” la publica Logflex MT Limited y su versión 4.30.0 es del 14 de octubre de 2026, un ritmo de actualización que compite con el de la casa más grande de la lista.
Lo relevante aquí es lo que no aparece. La ficha no declara condiciones del bono: ni requisitos de apuesta, ni plazo, ni momio mínimo. En un mercado donde el bono de bienvenida es el gancho principal, eso puede significar dos cosas opuestas: que la oferta sea modesta y por eso no se anuncie, o que sus requisitos sean los que se prefieren no publicar en la vitrina. El lector se enterará en los términos.
La marca comparte el terreno del casino y las apuestas con casi todas las de esta lista, y su nombre corporativo no dice nada sobre su producto mexicano. Con eso, Novibet se coloca como una opción para quien ya conoce la casa por otros mercados, no para el que busca una oferta ruidosa. Y esa es una posición legítima: mejor una casa que no promete nada que una que promete mal.
Codere: treinta deportes, bono alto y un permiso con número visible
Codere es la casa que mejor documento público tiene de sí misma en esta lista, aunque su número de permiso venga de una compilación y no de un registro oficial. La ficha de su app dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. La app figura a nombre de Codere Newco, S.A.U., salió en enero de 2017 y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026: casi una década en la tienda mexicana.
El producto es de los más completos del comparativo: más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Anuncia un bono de bienvenida de hasta $7,000 MXN y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO. Ese “hasta” merece atención: un techo de 7.000 pesos se alcanza igualando el primer depósito, y quien deposite 500 no va a ver 7.000 por arte de magia.
Aquí conviene un cálculo que ningún anuncio pone en el boleto. Sobre un ejemplo de mercado a dos resultados con momios de 1,90 y 1,90 —ilustrativo, no cotizado por ninguna casa— la casa devuelve alrededor del 95 % de lo apostado y se queda con el margen, un 5 % redondeado. Supongamos un bono de $7,000 MXN, que es el techo que Codere anuncia, con un requisito de apuesta de diez veces el monto del bono. El requisito de apuesta sería de $70,000 MXN de dinero jugado, que a 500 pesos por apuesta son 140 apuestas, y solo cuentan las que se hagan a un momio igual o superior al mínimo que fije la casa. A ese requisito hay que aplicar el margen del mercado elegido: si se apuesta en un mercado con un margen del 5 %, el costo esperado de completar el bono ronda los $3,500 MXN como estimación promedio sobre muchas apuestas, y solo si se cumplen las condiciones de momio y plazo. No hay stock de cifras oficiales sobre el requisito real de este bono, así que este ejercicio no describe la oferta de Codere: describe lo que ese techo de 7.000 pesos implicaría.
El cierre de cuenta y los avisos de juego responsable, escritos en su propia ficha, son la pieza que menos vende y más informa. Ahí se ve a un operador que asume la parte incómoda del negocio. Para quien prioriza la permanencia y un catálogo ancho sobre un bono llamativo, Codere es la casa con más historial del grupo.
Caliente: mil pesos sin depósito y un rollover que hay que leer con lupa
Caliente es el caso más interesante y el más difícil de evaluar, porque su oferta es de las más generosas y su letra chica la más movediza. En el encabezado de caliente.mx se anuncian $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, y la página no aclara si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas. Esa omisión no es menor: una promoción que mezcla casino y deportes puede tener requisitos distintos según el producto, y el jugador que la toma sin leer puede acabar cumpliendo un rollover pensando en otro.
Sobre el rollover, lo que circula viene de reseñas de casas de apuestas y no de la casa: el bono sin depósito de $1,000 MXN exigiría un rollover de diez veces, y el plazo, las cuotas mínimas y el rollover del bono de primer depósito varían de una reseña a otra. Se escribe así, con el “según reseñas” delante, porque así está. Un requisito de diez veces sobre mil pesos son diez mil pesos de dinero jugado antes de tocar nada, y la cifra importa más que el regalo.
En producto, la app Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas (“crea tu apuesta”), depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y es solo para mayores de 18 años. La ficha la publica Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., y su versión 8.12.1 es del 20 de octubre de 2026. El pie de página de caliente.mx dice que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. Es también la única de las nueve que muestra su número de permiso en su propio pie de página, el DGG/SP/404/97.
Ahí está el dilema de Caliente en una frase: la oferta más visible y el dato de permiso más verificable del grupo conviven con las condiciones de bono menos documentadas, las únicas que dependen de reseñas de terceros. Quien la elija debe tratar el rollover como una pregunta abierta y confirmarlo en los términos de la propia casa.
Strendus: mil eventos diarios y acceso con la cara
Strendus vende volumen. Anuncia más de 1.000 eventos deportivos en vivo al día, además de casino, y ofrece acceso a la app con reconocimiento facial o huella. La ficha la publica NEW ADS, S.A. DE C.V., salió en octubre de 2023 y su versión 2.0.39 es del 1 de octubre de 2026, la más reciente de las nueve fichas junto con las de 1xBet y Caliente.
El acceso biométrico es el detalle que más dice, y dice algo incómodo: es comodidad y es también una capa más de identificación. Quien quiera entrar rápido la agradece; quien tenga dudas sobre datos biométricos tiene una razón para pensarlo. Strendus lista Visa, Mastercard, SPEI, OXXO Pay y Mercado Pago como métodos de pago en la ficha de su app, una cobertura de rieles bastante completa que incluye Mercado Pago, poco común en la lista.
Su permiso viene con tres números distintos en la compilación citada, y las compilaciones se contradicen sobre el titular. Eso no invalida la operación, pero sí aconseja tratarla como un punto abierto. Con un catálogo diario de ese tamaño y un abanico de pagos amplio, Strendus apunta al aficionado que apuesta todos los días y quiere cobrar sin fricción.
Betcris: parlay del mismo juego y métodos locales, sin montos mínimos
Betcris se distingue por su producto construido. Destaca el parlay del mismo juego —Same Game Parlay—, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, los retiros rápidos, los métodos de pago locales y la atención en español. Su app la publica TV Global Enterprises Ltd., se lanzó en julio de 2018, su versión 3.2.1 es del 28 de septiembre de 2026 y funciona en México, Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana y Honduras.
En su página principal se muestran los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como métodos de depósito, sin indicar montos mínimos. La variedad es la más ancha del grupo y el silencio sobre mínimos es el más llamativo: quien quiera entrar con poco dinero no sabrá por la portada si puede, y tendrá que abrir los términos.
El parlay del mismo juego merece una reflexión de costo, porque es el producto de mayor margen de la lista. Cuando las selecciones de un mismo partido se combinan, la casa fija correlaciones internas —un delantero que anota y su equipo que gana no son eventos independientes— y el precio final no es la multiplicación limpia de los momios sueltos. Ahí el margen efectivo es más alto que el del mercado principal, y ningún lector lo va a ver en pantalla. Betcris es la casa para quien disfruta construir boletos dentro de un partido y ya sabe que ese gusto tiene un precio.
Betway: dos mil eventos por semana y una ficha que enlaza ayuda local
Betway llega con el número más contundente del comparativo en catálogo semanal: más de 2.000 eventos por semana, momios mejorados “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales. La app la publica Digital Outsource International Limited, salió en septiembre de 2014 y su versión del 21 de octubre de 2026 sigue publicada en la App Store de México: doce años en la tienda.
Su permiso aparece con el número 4184, el más corto y menos convencional de la lista, según un portal de casas de apuestas legales. Ese 4184 no se parece a los formatos DGJS/DCRCA o DGAJS/SCEVF de las demás, lo cual puede significar dos cosas: un permiso de otra época, o una transcripción con pérdida de ceros y letras. Este texto no lo corrige, porque quitar ceros a un número publicado es inventar, y precisamente así nacen las listas de permisos que no coinciden entre sí.
Otro detalle que separa a Betway es que su ficha enlaza recursos de juego responsable de México, no un texto genérico internacional. Las apuestas gratis semanales del club y los momios mejorados son las dos piezas que un apostador frecuente va a usar de verdad. Con un catálogo semanal como ese y un número de permiso dudoso impreso tal cual, Betway es una casa para quien apuesta seguido y sabe leer con escepticismo lo que le prometen.
Pickwin: cobertura en sombra y un número de permiso que no se imprime
Pickwin es la casa más opaca de las nueve, y también la más reciente en ritmo de versión: su versión 1.0.137 es del 28 de septiembre de 2026, y su app figura a nombre de PWTEC, S.A.P.I. de C.V., con salida en agosto de 2018. Ahí termina casi todo lo que la ficha dice de sí misma en los apartados que este texto revisa.
Su permiso viene a través de Producciones Móviles, S.A. de C.V., con Unocapali La Paz Operadora, y el número no se imprime porque las fuentes se contradicen: el que una compilación le asigna es el mismo que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles. Esa coincidencia es el ejemplo más claro de por qué los números de permiso en México se leen con pinzas. Dos marcas distintas no pueden tener el mismo número, así que una de las dos fichas está mal, y desde fuera no se puede saber cuál.
Con una cobertura en sombra —sin cifras de catálogo, sin métodos de pago detallados, sin condiciones de bono—, Pickwin se dirige al lector que ya es cliente de la marca y busca algo concreto que no publica. Para quien llega por primera vez, no hay material suficiente.
1xBet: app internacional y una sociedad distinta de la titular
La última de la lista es la que mejor ilustra una rareza del mercado mexicano. La app “1xBet: Apuestas Deportivas” figura en la App Store de México a nombre de 1XCorp N.V., sociedad distinta de la titular que indican las compilaciones; salió en junio de 2014 y su versión 259.0 es del 14 de octubre de 2026, con un ritmo de actualización que solo compite con el de las fichas más activas del grupo.
Su permiso aparece con el número DGJS/0002/2020, según un portal de apuestas legales, que no pudo confirmar el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial. El titular, según las fuentes, es Entretenimientos Naturales. Es la única de las nueve donde la compilación que cita el número también admite no haber podido verificar el dominio: la marca que el lector ve en la pantalla y la sociedad que el permiso nombra no son la misma.
Esa separación entre marca y permisionario no es ilegal en México —es el modelo entero del mercado, con un permisionario que puede operar varias marcas—, pero sí desplaza la pregunta útil. Ya no es “¿qué casa es esta?”, sino “¿de quién es el permiso y quién responde por mi saldo?”. Con una versión 259.0 y una app publicada por una sociedad extranjera, 1xBet es la casa del apostador que prioriza el catálogo internacional por encima de la transparencia societaria.
Preguntas frecuentes sobre las apuestas deportivas en México
¿Cómo se sabe si una casa de apuestas tiene permiso de la Secretaría de Gobernación?
No hay una forma directa y oficial, porque el registro público de permisos no está abierto. Lo que un lector puede hacer es revisar el pie de página del propio sitio, donde algunas casas muestran su número de permiso, y buscar la clave en los términos y condiciones. Los números que circulan vienen de las propias marcas o de compilaciones que se contradicen entre sí, así que conviene leerlos con reserva y no darlos por confirmados.
¿Cuánto paga una apuesta según el dinero apostado y el momio?
El retorno de una apuesta ganada es la cantidad apostada multiplicada por el momio. Con un momio de 1,85 y mil pesos, se reciben 1.850 pesos: 850 de ganancia más los mil de la apuesta. En un parlay los momios de las selecciones se multiplican entre sí para formar un solo precio, lo que sube el premio y reduce la probabilidad de acertarlo.
¿Cómo se nota el margen de la casa de apuestas en los momios?
Se nota sumando las probabilidades implícitas: en un mercado a dos resultados con momios de 1,90 y 1,90 —ejemplo ilustrativo, no una cotización— la suma da 1,0526, de modo que la casa devuelve alrededor del 95 % de lo apostado y se queda con un margen cercano al 5 %. No es un dato fijo: sube en los mercados secundarios, en las apuestas a jugadores y en las líneas en vivo.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas en México?
Se fijan dentro de la cuenta, en la configuración del perfil, porque no existe un límite legal de depósito o de pérdida ni una cuenta temporal prevista en la norma. Lo que hay son herramientas voluntarias de cada operador: límites de depósito, pausas y autoexclusión temporal. Se ajustan una vez registrado y verificado, y conviene ponerlos antes del primer depósito.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas y quién los retiene?
Los premios legalmente autorizados son ingresos por el artículo 137 de la Ley del ISR, y quien paga retiene 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y 21 % si el impuesto estatal pasa de ese 6 %. La Ciudad de México grava los premios al 6 %, lo que deja un total cercano al 7 % según un informe secundario.
¿Qué riesgos corre quien apuesta en una casa sin permiso en México?
No está establecida una multa ni un delito para el jugador que apuesta en un sitio sin permiso, así que los riesgos son prácticos: se pierde un foro legal mexicano, un permiso vigente, los controles de identidad y antilavado y el CFDI de retenciones. Un saldo en un operador bloqueado puede quedar congelado, como ocurrió con las dos marcas deshabilitadas desde noviembre de 2025. En ningún caso hay un registro nacional de autoexclusión al que apelar.
¿Dónde se comprueba el permiso de una casa de apuestas?
La respuesta corta es que hoy no hay dónde, y esa es la falla de mercado más grande de todas. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica, según se dice, un PDF con los sitios autorizados, y el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto. Ese registro todavía no es algo que un lector pueda abrir en su computadora.
Queda entonces la comprobación indirecta. El pie de página del propio sitio, como el de caliente.mx, donde aparece el número DGG/SP/404/97. Las fichas de las tiendas de aplicaciones, que identifican a la sociedad que publica la app. Y la lectura cruzada de las compilaciones, con la advertencia de que se contradicen entre sí. Un número de permiso visible no demuestra que el permiso siga vivo; su ausencia tampoco prueba que no exista. Es poco, y es lo que hay.
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