Apuestas deportivas por internet en México: quién cobra, cuánto y por qué
Datos actualizados a noviembre 5, 2026. El estado de los permisos citados se verificó contra lo que publican las fichas y los pies de página de las propias casas de apuestas y las compilaciones de licencias de SEGOB, y el estado del bloqueo contra las resoluciones judiciales reportadas por la prensa mexicana.
Apostar por internet en México cuesta dinero tres veces antes de que el balón ruede. Una: la casa de apuestas mete su margen dentro de cada momio, y ese margen no aparece impreso en ninguna parte. Dos: casi todo bono de bienvenida se cobra en apuestas y con requisitos de rollover que el anuncio de arriba menciona de paso y la letra chica desarrolla con paciencia de notario. Tres: si algo ganas, el SAT retiene antes de que el dinero llegue a tu cuenta, porque los premios de juegos con apuestas autorizados son ingresos y quien paga está obligado a retener.
Ninguna de las tres cosas es ilegal ni secreta. Las tres son costos, y la industria prefiere hablar del regalo. Así que empecemos por lo aburrido: por lo que se queda la casa, por cómo se calcula y por qué el momio bonito de la portada es el que más caro te sale.
Fundamentos: cómo funciona un boleto desde que lo llenas hasta que cobras
Apostar por internet es una cadena de pasos bastante terrenal: eliges un partido, eliges un mercado, decides cuánto pones, confirmas el boleto y esperas. Lo interesante no está en la parte emocionante de la cadena, sino en las dos puntas: lo que fijó la casa antes de que llegaras y lo que la ley mexicana hace con lo que ganes.
El registro es el primer filtro. Todas las casas que operan en el país piden cuenta, datos personales y verificación de identidad —lo que en el mundillo se llama KYC— antes de pagar. No es capricho: la operación de apuestas es una actividad vulnerable frente al lavado de dinero, y las casas reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT. Traducción práctica: si tu nombre en la cuenta no coincide con el nombre de la cuenta bancaria, el retiro se atora.
Después viene el depósito. Se hace con tarjeta, con transferencia SPEI, con efectivo en tiendas como OXXO o con alguna cartera digital, según lo que cada casa publique. El retiro, cuando llega, va a una cuenta a nombre del jugador. Ese detalle —el dinero sale con el mismo nombre con el que entró— es el que más disgustos evita.
Luego está el momio. Es la única cifra de toda la cadena que la casa decide unilateralmente y que tú puedes auditar sin permiso de nadie, y es donde vive el costo principal de cada boleto.
El momio no es un regalo: es una probabilidad con comisión dentro
Un momio decimal de 1.90 sobre un partido de dos resultados dice “apuesta 100 y te devuelvo 190”. Lo que no dice es que la casa no cobra comisión aparte porque ya la metió ahí dentro, y que si sumas las probabilidades implícitas de todos los resultados de un mercado, el total pasa de 100 %. Ese exceso es el margen.
Con dos resultados a 1.90 y 1.90 —un ejemplo de mercado parejo, no una cuota cotizada por ninguna casa— cada 1.90 dividido en el reparto significa que la probabilidad implícita de cada lado es 1 dividido entre 1.90, alrededor de 52.6 %. Sumadas, las dos llegan a algo más de 105 %. La casa devuelve, por lo tanto, entre 94 % y 95 % de lo apostado en ese mercado; su margen queda entre 5 % y 6 %. Y ese margen no depende del resultado del partido: se aplica igual si ganas tú o si gana la casa.
Ese es el costo que nunca aparece en la publicidad y sí aparece en la caja de la casa. Hay que decir que es un rango, no un número exacto: 52.6 % redondeado da esos dos extremos, y la cifra final depende de cuántos decimales lleve el momio que la casa publique. Las casas que cotizan mercados principales de los grandes campeonatos con márgenes más ajustados regresan más; los mercados secundarios, las apuestas a jugadores y las combinadas regresan bastante menos, porque cada selección que agregas a un parlay suma su propia capa de margen.
Eso último vale la pena subrayarlo porque es el punto donde el aficionado se hace trampa solo. Un parlay de cinco patas no multiplica cinco veces tu emoción con el mismo costo: multiplica cinco veces el margen acumulado. La casa no necesita que pierdas por mala suerte. Le basta con que el precio esté bien puesto.
La apuesta sencilla, la combinada y el retiro anticipado: tres formatos, tres costos distintos
La apuesta sencilla es un solo boleto, un solo mercado, un solo margen. Es el formato más barato que existe y el más fácil de auditar: divides 1 entre el momio, comparas con lo que crees que vale el resultado, y decides.
El parlay (también llamada combinada) junta dos o más selecciones en un solo boleto; los momios se multiplican entre sí y el pago potencial crece, pero el margen también se acumula selección tras selección. Dos patas a 1.90 cada una dan un momio combinado de 3.61: apostar 100 devuelve 361 si ambas aciertan. El pago es grande porque la probabilidad es chica, y el margen se pagó dos veces.
El retiro anticipado —cash out— es la opción de cerrar una apuesta en vivo antes de que termine el evento. Se cobra en el precio: la casa ofrece menos de lo que matemáticamente vale la posición, y esa diferencia es su comisión por dejarte salir. Es un producto cómodo y caro al mismo tiempo, y no es un botón neutral debajo del boleto.
En los tres formatos la mecánica de fondo es idéntica: pones un monto, la casa fija un precio con margen dentro, y el resultado decide. Lo que cambia es cuántas veces pasas por caja.
Cómo se cobra y bajo qué nombre aparece el dinero
El cobro pasa por dos vías que casi nunca se explican en la misma pantalla: las reglas de la casa y las del fisco.
Las reglas de la casa son verificables en su propia ficha o en su pie de página. Playdoit, por ejemplo, anuncia $1,000 MXN de bono de bienvenida en su ficha de la App Store, pero la describe en un apartado como condicionada al primer depósito y en otro como si no lo estuviera; la misma ficha promete retiros rápidos y pagos inmediatos, enlaza los términos y las pautas de juego responsable y limita el uso a mayores de 18 años. Codere México, en su ficha de la App Store, informa que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta; su oferta de bienvenida llega hasta 7,000 MXN y admite tarjeta, SPEI y OXXO.
Las reglas fiscales son del Estado y no las elige la casa. Los premios de sorteos, rifas, loterías, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos para la Ley del ISR —artículos 137 y 138—, y quien paga retiene: 1 % cuando la entidad federativa no grava el premio o su gravamen no rebasa 6 %, y 21 % cuando ese gravamen lo supera. La Ciudad de México cobra 6 % estatal sobre premios, lo que en la práctica deja la carga alrededor de 7 % según el reporte secundario. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración a la que está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. Y hay un umbral que conviene tener presente: los premios que pasan de $600,000 MXN al año se reportan en la declaración anual.
Falta un dato que el propio marco legal deja abierto. El artículo 137 habla de premios autorizados legalmente; cómo se trata el premio cobrado en un sitio sin permiso no está establecido. Ahí no hay respuesta honesta que dar sin inventar, y la única recomendación sensata es consultar a un contador o asesor fiscal antes de firmar la declaración.
Panorama: nueve casas de apuestas por internet y lo que cada una declara sobre su permiso
México no tiene licencia de apuestas en línea. Tiene permisos. La palabra importa: el Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, en su artículo 3, define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario, y la práctica reportada es que ningún sitio puede sostener una licencia digital propia: opera colgado del permiso de un titular con establecimiento autorizado. Muchas marcas extranjeras usan a un permisionario local, y un mismo permisionario puede operar varias marcas.
La lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse, así que ningún número de permiso se imprime aquí como dato oficial. Todo lo que sigue es lo que la propia casa publica en su pie de página o lo que reporta una compilación, y ninguna de las dos cosas equivale a una confirmación de la autoridad.
| Casa de apuestas | Permiso SEGOB tal como lo reporta la fuente citada | Lo que su propia ficha o pie de página dice sobre el permiso |
|---|---|---|
| Pickwin | No se imprime número: las compilaciones se contradicen entre sí | El titular que las fuentes nombran es Producciones Móviles S.A. de C.V., con Unocapali La Paz Operadora |
| Codere | DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según un portal de comparación | Titular nombrado: Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México); sin confirmación oficial |
| Playdoit | DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx | Titular nombrado: Eventos Festivos de México; sin confirmación oficial |
| Betway | 4184, según casasdeapuestaslegales.mx | Titular nombrado: Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V.; sin confirmación oficial |
| Novibet | DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx | Titular nombrado: Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V.; sin confirmación oficial |
| Betcris | No se imprime número: el del pie de página de la marca y el de la tabla del titular no coinciden | El pie de página de betcris.mx muestra un número a nombre de Producciones Móviles |
| Caliente | DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página de caliente.mx | Operadora del sitio: Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V.; se presenta como autorización de la Secretaría de Gobernación |
| 1xBet | DGJS/0002/2020, según un portal de comparación | Titular nombrado: Entretenimientos Naturales; ni el dominio ni la lista oficial pudieron confirmarse, y la app figura a nombre de otra empresa |
| Strendus | DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx | Las compilaciones discrepan sobre el titular: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads |
Dos cosas de esta tabla merecen un comentario sin adornos. La primera es que las compilaciones se contradicen: el número que una asigna a Pickwin es el que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles, lo cual no prueba nada raro pero sí prueba que copiar y pegar listas ajenas no es verificar. La segunda es que hay casas cuyo permiso aparece en el propio sitio —Caliente, con Tecnología en Entretenimiento Caliplay como operadora; Codere, que en su ficha de la App Store declara operar con permiso de la SEGOB— y casas cuyo número solo existe en el agregador. La diferencia entre “lo dice la casa” y “lo dice un tercero” es exactamente la diferencia entre un dato que puedes citar y un dato que tienes que creer.
Y una tercera, que es de método y no de tabla: que una marca no esté en esta lista no significa que no tenga permiso. Nueve fichas no son el mercado mexicano.
Las comparaciones de fichas confirman el punto. Codere figura como Codere Newco, S.A.U. desde enero de 2017, con versión vigente del 20 de agosto de 2026, y su app cubre más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Playdoit la publica Atracciones America S.A. de C.V.; salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026, con futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports, apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. Betcris destaca el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, los retiros rápidos, los métodos de pago locales y la atención en español; su app la publica TV Global Enterprises Ltd., se lanzó en julio de 2018, su versión 3.2.1 es del 28 de septiembre de 2026 y funciona en México, Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana y Honduras.
Lo que todo eso te dice, si lo lees con ojo de comprador: la calidad del producto no se mide por cuántos deportes anuncia la ficha, sino por el precio que pone en los mercados que realmente juegas y por la claridad con la que su propio texto explica las condiciones del bono. Lo primero es una decisión tuya y se puede calcular. Lo segundo es una decisión de ellos y se puede leer.
Cómo se eligen: criterios que cambian lo que pagas, no lo que promete la portada
Una casa de apuestas no se juzga por su catálogo de deportes ni por el brillo de su app en la tienda. Se juzga por tres cosas que afectan directamente tu bolsillo: qué margen carga en los mercados que juegas, qué exige para liberar un bono y qué tan rápido y por qué vía te deja sacar el dinero.
El margen es la primera porque es el único costo que se paga en cada boleto, gane o pierda. Ya quedó arriba cómo se calcula. Lo importante ahora es que cambia por mercado y por deporte. Un mercado principal de un partido grande de futbol cotiza apretado porque mucha gente juega ahí y la casa compite por ese volumen; un mercado de córners, un prop de jugador o una selección de una liga menor cotizan más flojos. La consecuencia práctica es incómoda para el aficionado de apuestas raras: mientras más específica sea tu apuesta, más caro el precio, aunque el anuncio siga prometiendo “los mejores momios”.
La segunda es el rollover. Un bono de bienvenida no es dinero: es una obligación condicionada. Caliente anuncia en el encabezado de caliente.mx $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN; su página no aclara si esas ofertas valen solo para apuestas deportivas. Sobre el primero de esos bonos, una reseña reporta una exigencia de rollover de 10 veces, mientras el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito varían de una reseña a otra. Cuando las condiciones cambian según quién las cuente, la única fuente que vale es la de la propia casa antes de reclamar.
La tercera es el retiro. Betcris muestra Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como métodos de depósito en su página principal, sin indicar montos mínimos; Playdoit acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, entre otros, y promete retiros rápidos y pagos inmediatos. Dos anuncios, dos niveles de detalle. Un compromiso de pago rápido sin plazo publicado es marketing, y esa es la clase de frase que conviene subrayar antes de depositar.
Hay un cuarto criterio que no depende de la casa sino del editor: si el producto que te interesa —un mercado, una moneda, un deporte, una herramienta de la app— está realmente soportado por lo que la casa publica o solo aparece en un listado de terceros. Esa distinción se vuelve concreta más adelante, casa por casa.
Y una cosa que no recomiendo usar como criterio, aunque sea el que todos usan: el tamaño del bono. Un bono grande con rollover pesado cuesta más que un bono chico con requisitos simples, y el orden de magnitud de esa diferencia se calcula en la sección sobre lo que cuesta liberar un bono.
Qué mirar antes de abrir cuenta y qué mirar después de abrirla
Antes: el pie de página. Ahí vive el número de permiso, el nombre del permisionario, la advertencia de que el juego está prohibido para menores de edad y el enlace a la sección de juego responsable. Si el pie de página no dice nada de nada, la ausencia también informa.
Después: la calculadora. Toma cualquier mercado que juegues con frecuencia, suma 1 dividido entre cada momio y mira cuánto pasa de 100 %. Compara ese exceso entre dos o tres casas. Es un ejercicio de cinco minutos que vale más que cualquier reseña, incluida esta.
Normativa: el permiso mexicano, sus números y lo que no confirma nadie
La ley que rige las apuestas en México es de 1947. La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el territorio y exceptúa únicamente los que estén expresamente autorizados. El artículo 7 da a la Secretaría de Gobernación la facultad de otorgar permisos e inspeccionar; el artículo 8 permite cerrar los establecimientos no autorizados; el artículo 9 impide que un local de juego quede cerca de escuelas o centros de trabajo; el artículo 10 obliga a la colaboración de estados y municipios.

El Reglamento de esa ley fue reformado el 16 de noviembre de 2023 y ahí está el detalle que más pesa hoy. Su artículo 1 sujet a la autorización, el control y la inspección de los juegos con apuestas y los sorteos, excepto los de la Lotería Nacional, con jurisdicción federal. Su artículo 2 prohíbe la actividad de apuestas y sorteos que no esté expresamente prevista. Leído al pie de la letra, el Reglamento no autoriza: deja fuera todo lo que no enumeró, y el apetito regulatorio mexicano quedó escrito en una frase negativa.
Los tipos de permiso relevantes para apostar son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, según el artículo 28. Los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. Los permisos son intransferibles por el artículo 31, y los permisionarios de apuestas remotas deben rendir cuentas trimestrales y anuales auditadas, contratar seguro, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y constituir fianza, según el artículo 29.
Ninguna ley mexicana menciona las apuestas en línea con ese nombre. La práctica reportada es la que ya describí: un sitio no puede tener licencia digital propia y opera colgado de un permiso de establecimiento. Por eso la palabra correcta es permiso y no licencia, y por eso el permiso pertenece a un tercero, no a la marca que ves en pantalla.
Betano y bet365: el bloqueo, sus fechas y las resoluciones que lo mueven
Aquí la página no puede decir “abierto” ni “cerrado” sin fecha, porque el estado ha cambiado varias veces y seguirá cambiando.
El 11 y 12 de noviembre de 2025 la UIF identificó 13 casinos y congeló cuentas; en ese operativo quedaron deshabilitados bet365 y Betano, esta última de Ganador Azteca y del grupo de Ricardo Salinas Pliego. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la DGJS suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas marcas, según una sola fuente.
Lo que un lector debe llevarse de esa cronología no es cuál está arriba hoy, sino qué significa tener saldo en una casa bloqueada. El saldo sigue ahí —es un derecho, no un objeto perdido— y recuperarlo toma tiempo, gestiones y a veces un amparo que no vas a promover tú solo por 2,000 pesos. Esa es la razón por la que un bono de 800 pesos más en la casa bloqueada no compensa nunca el riesgo de que tu dinero se quede quieto mientras un juez decide.
¿Es legal apostar por internet en México? La respuesta que sirve es condicional
Sí, si lo haces en un sitio que opera bajo el permiso de un permisionario autorizado por la Secretaría de Gobernación. No, si lo haces en un sitio que no lo tiene, porque el Reglamento prohíbe lo no previsto y la SEGOB tiene facultad de cerrar lo no autorizado.
Conviene ser exacto en dos puntos donde el discurso público se afloja. El primero: no está establecida una multa ni un delito para el jugador que apuesta en un sitio sin permiso. Eso no convierte la práctica en recomendable, solo la deja en una zona donde el riesgo es de otro tipo —saldo congelado, sin CFDI de retenciones, sin instancia mexicana a la que reclamar—. El segundo: la base sobre la que se cobra el IEPS no está establecida con precisión. El texto legal que se leyó habla del “valor de la actividad”, la prensa dice “monto total apostado”, y esta página no va a escribir “50 % de lo apostado” ni “50 % de los ingresos brutos” cuando ninguna de las dos frases está sostenida. Es un impuesto del 50 % sobre juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso, reformado en el DOF del 7 de noviembre de 2025, vigente desde el 1 de enero de 2026, y antes del 30 %. Eso sí está escrito.
El inciso II, apartado B) del artículo 2 de la Ley del IEPS alcanza también a los juegos en línea operados por residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave, en los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA. Es decir: el fisco mexicano persigue al operador de fuera, pero no le pone una alfombra al jugador.
Sin registro nacional de autoexclusión: la salvaguarda que México no tiene
De todos los huecos del marco mexicano, este es el que más le cuesta al jugador con un problema real. No existe un registro nacional de autoexclusión. Una persona que decide cerrarse el acceso al juego no puede hacerlo de una vez para todo el mercado; tiene que ir casa por casa, cuenta por cuenta, y confiar en que la casa cumpla.
Lo que sí existe son herramientas voluntarias que las propias casas listan: pausas, límites de depósito y autoexclusión interna. Caliente lo dice en su pie de página con la fórmula de siempre —los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, diviértete con responsabilidad, aquí está nuestra sección de juego responsable— y Betcris agrega que el servicio no se promociona a menores de 18 años. Codere México va un paso más allá en su ficha y menciona políticas de cierre de cuenta, que es una vía real de salida y no un adorno.
No hay límite legal de depósito ni de pérdida, ni cuenta temporal de protección, según lo revisado. Nadie del sector público te va a frenar. Esa tarea es tuya, y se puede hacer hoy mismo sin esperar a que el Congreso se ponga de acuerdo.
Prevención: poner límites de verdad antes de que hagan falta
Un límite que se pone después de una racha mala no es prevención, es triaje. La única versión que funciona es la que se fija en frío, antes de depositar, y en un número que no dependa del humor de la tarde.

Cómo se fijan los límites en una casa de apuestas y por qué el orden importa
El primer paso no está en la app: está en tu presupuesto. Define cuánto dinero al mes puedes perder sin que eso toque la renta, la comida o una deuda. Ese número es tu techo, no tu meta.
El segundo paso es buscar la sección de juego responsable. En casi todas las casas está enlazada desde el pie de página, junto a los términos y condiciones, y ofrece pausas, límites de depósito y autoexclusión interna. La lógica del orden es sencilla: cuanto antes pongas el límite, menos margen tienes para negociar contigo mismo después. Muchas casas aplican los límites de forma inmediata cuando los bajas y con retraso cuando los subes, precisamente para que la decisión de reducirlos no sea reversible en caliente.
El tercer paso es el menos popular y el más útil: fija un límite de pérdida, no solo de depósito. Un tope de depósito te protege del primer impulso, pero no de la recarga siguiente ni del boleto de desquite. Un tope de pérdida semanal o mensual protege lo que de verdad importa, que es el patrimonio y no la transacción.
El cuarto paso es de identidad. La verificación se hace una vez y con documentos a tu nombre, y eso tiene un efecto secundario valioso: impide que la cuenta se convierta en el instrumento de otra persona. También conviene saber que el retiro va a una cuenta a tu nombre; si alguien te pide usar “su” cuenta, la conversación termina ahí.
La autoexclusión en México se pide casa por casa
Aquí no hay un botón único. Como no existe registro nacional de autoexclusión, cerrarse el acceso implica un trámite por cada casa de apuestas donde tengas cuenta. Es incómodo, es más lento de lo que debería, y es lo que hay.
La consecuencia práctica es que la autoexclusión funciona mejor si se pide pronto, cuando todavía hay pocas cuentas abiertas. Alguien que lleva años abriendo fichas en seis casas distintas tiene seis trámites por delante. Alguien que acaba de registrarse en la primera tiene uno.
Conviene además entender qué hace y qué no hace un bloqueo de sitio, porque la cronología de bet365 y Betano lo demuestra. Un bloqueo no se lleva tu dinero: el saldo y su cobro siguen sujetos a las reglas de la casa y a los tribunales. Lo que se interrumpe es tu acceso normal y la posibilidad de mover ese saldo sin gestión. Por eso el bloqueo es una herramienta de política pública y no una solución de juego responsable, y por eso no se puede contar con él para dejar de jugar.
Lo último, y lo digo sin rodeos: si el juego ya dejó de ser un entretenimiento pagado, ninguna app te va a frenar sola. Las herramientas sirven de red, no de tratamiento. Buscar ayuda profesional es más barato que seguir perdiendo.
Calendario: deportes y torneos que realmente puedes apostar por internet en México
La oferta mexicana cubre futbol, basquetbol, tenis, deportes de combate, caballos y esports, y la sede del deporte rey es el futbol, tanto de liga local como de competencia internacional.
El catálogo declarado lo ilustra bien. Codere México cubre más de 30 deportes con estadísticas en vivo y creador de apuestas. Playdoit declara futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports, con apuestas en vivo y transmisión. Caliente ofrece transmisión en vivo, su creador “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, con uso reservado a mayores de 18 años. Betcris pone el parlay del mismo juego, el retiro anticipado y las apuestas a jugadores al frente de su app.
La Copa del Mundo de la FIFA 2026 ya se jugó, en junio y julio de 2026, y eso importa más de lo que parece en un calendario de apuestas. Los torneos cortos de selecciones producen picos de volumen que las casas aprovechan para publicar promociones de evento —momios mejorados, bonos de la jornada, cuotas especiales— y esos picos son exactamente el momento en que un aficionado apuesta por primera vez y acepta condiciones que nunca leyó. El aviso es simple: la misma publicidad que atrajo a millones al mercado en julio sigue circulando en enero, con mercados menos flexibles y márgenes que no se movieron.
Sobre los deportes menos masivos, dos cosas concretas. El Reglamento regula las apuestas mutuas y las carreras de caballos en hipódromos, galgódromos y frontones, con la figura del “cruce de apuestas”, y en ese ámbito los menores de edad no pueden participar nunca, según el artículo 5. Y sobre apuestas en vivo, deportes virtuales, esports y tipos de apuesta particulares, los artículos del Reglamento revisados no contienen una regla separada: existen en la oferta por decisión de la casa y bajo el permiso que la respalda, no por una autorización específica que la ley escriba con esas palabras.
Una cuestión que se pregunta mucho y que esta página no va a responder de más: no se encontró ninguna disposición sobre un mercado de intercambio de apuestas, y tampoco restricciones a eventos de menores o de ligas inferiores más allá de la regla del artículo 5 sobre el cruce de apuestas y menores de edad. Por eso aquí no vas a leer que exista una casa de intercambio mexicana. Eso no es una laguna de la casa: es una laguna del marco.
Las casas de apuestas, una por una: qué gana el jugador y qué le cuesta
Antes de las fichas, una línea sobre qué es esta selección. No es un ranking del mercado mexicano: son nueve plataformas cuyas fuentes describen una operación bajo permiso de la Secretaría de Gobernación, exhibidas en el orden en que se presentan. Que una marca no aparezca no significa que no tenga permiso. Las condiciones que siguen se describen como cada casa las publica o como las reporta la compilación citada, y ninguna cuenta como confirmación oficial.
Pickwin: la marca cuyo número de permiso nadie logra ponerse de acuerdo en imprimir
Pickwin es el caso más honesto de todo el conjunto, aunque no por mérito propio. Las compilaciones que reportan permisos de SEGOB se contradicen entre sí sobre su número: el que una asigna a Pickwin es el mismo que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles, que es un desmentido bastante elocuente del método. Por eso aquí no se imprime cifra alguna.
Lo que sí nombran las fuentes es al titular: Producciones Móviles S.A. de C.V., junto con Unocapali La Paz Operadora. Es decir, si los documentos son correctos, detrás de la marca hay una empresa con permiso y no una empresa fantasma, y la marca opera colgada de ese permiso como todas las demás del país.
El problema para quien va a depositar es de verificación, no de legalidad. Un permiso que solo existe en listas de terceros no se puede citar, y una discrepancia entre dos compilaciones serias es una señal de que nadie ha revisado el documento original en años. El jugador que quiera certeza tiene una sola vía real: pedirlo por escrito al servicio de atención de la casa y quedarse con la respuesta.
Quien no quiera hacer ese trámite tiene una alternativa razonable: usar Pickwin con montos bajos y sin bono, o elegir otra casa cuyo número esté publicado en su propio pie de página. Lo que no es razonable es depositar un saldo grande en una marca cuya única credencial es un agregador.
Codere México: el permiso declarado en su propia ficha y una oferta de bienvenida en dos tramos
Codere es de las pocas marcas del conjunto cuyo permiso aparece en material publicado por ella misma. Su ficha en la App Store de México informa que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. La compilación citada añade los números DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, con Libros Foráneos S.A. de C.V. como titular.
La app figura a nombre de Codere Newco, S.A.U., salió en enero de 2017 y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026. En producto: más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis.
El costo está en la oferta. El bono de bienvenida llega hasta 7,000 MXN y los depósitos se hacen con tarjeta, SPEI y OXXO; el detalle que importa no es el techo sino el requisito: un bono de ese tamaño existe para que apuestes ese monto varias veces antes de que sea tuyo, y el número de veces es la cifra que decide si la oferta vale o no. Codere no lo publica en la ficha, así que la comparación honesta se hace en su sección de términos antes de reclamar.
Hay una segunda cosa que valorar y que no tiene nada que ver con el bono: la ficha menciona políticas de cierre de cuenta. En un mercado sin registro nacional de autoexclusión, una casa que documenta cómo cerrar la cuenta está ofreciendo algo que otras no ofrecen ni de palabra. Ese detalle vale más de lo que la casa parece creer.
Lo que decide a Codere para un jugador mexicano es la cobertura: quien juega ligas locales, mercados raros y deportes fuera del futbol encuentra aquí una profundidad de catálogo que las marcas más escuetas no igualan. Quien juega un partido a la semana en primera división no gana nada con esa profundidad, y el tamaño de la oferta no le cambia el precio del boleto.
Playdoit: $1,000 MXN descritos de dos maneras distintas en la misma ficha
Playdoit llega con una virtud y un problema que caben en el mismo documento. La ficha de su app anuncia $1,000 MXN de bono de bienvenida, y en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito. Misma página, dos versiones. No es un fraude; es lo que pasa cuando el equipo de marketing y el de producto escriben la descripción por separado y nadie la reconcilia antes de publicar.
El permiso reportado es DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx, con Eventos Festivos de México como titular y sin confirmación oficial. La app la publica Atracciones America S.A. de C.V., salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026.
En producto, Playdoit es de las fichas más completas del grupo: futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports, apuestas en vivo con transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. Acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, promete retiros rápidos y pagos inmediatos, enlaza términos y pautas de juego responsable y reserva el uso a mayores de 18 años.
La contradicción del bono es lo que hay que resolver antes de registrarse, y se resuelve con una pregunta directa: qué hay que depositar y cuántas veces hay que apostarlo. Si la respuesta es que el bono va condicionado al depósito y su rollover no está publicado, la oferta es un gancho y no una ventaja. Los depósitos en OXXO son la parte realmente amable para quien no tiene tarjeta, y ese detalle de acceso suele pesar más que cien pesos de diferencia en el bono.
Playdoit se sostiene por producto, no por promoción: apuestas en vivo con video y un retiro anticipado bien integrado son cosas que se usan todas las semanas. La ambigüedad del bono es lo que hay que vigilar, y la línea que la separa de una buena casa es una sola: si al preguntar te responden claro, el problema era de redacción.
Betway: un número corto, un titular con apellido largo y poca letra chica publicada
El permiso reportado de Betway es 4184, según casasdeapuestaslegales.mx, con Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular, y sin confirmación oficial. El número es el más corto del conjunto, lo cual no lo hace mejor ni peor: la numeración de la DGJS no sigue un orden que un jugador pueda interpretar.
El titular sí dice algo. Un frontón es un recinto de pelota vasca con apuestas, y que sea el permisionario el que respalde la operación remota es exactamente la figura que el marco mexicano produce: un permiso de establecimiento del que cuelga un producto digital. No hay nada irregular ahí; es la manera en que funciona el país.
En términos de información publicada, Betway es la casa más opaca del grupo en esta comparación. El número existe en una compilación de terceros, no en la información que la marca pone al alcance del jugador, y quien quiera contrastarlo tendrá que buscar la fuente original o preguntar directamente a la casa.
Para el jugador que aprecia mercados profundos en deportes de raqueta y competencias europeas, la marca tiene una reputación de catálogo amplio que su propia documentación en México no detalla. Para el jugador que quiere revisar el permiso antes de depositar, la marca exige un trabajo extra que otras no exigen. Ese trabajo es el costo real aquí, y es un costo de tiempo, no de dinero.
Novibet: el permiso más reciente del grupo y un catálogo que la ficha no cuenta
El permiso reportado de Novibet es DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx, con Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular y sin confirmación oficial. El año del número es el más tardío del conjunto, y eso en un mercado donde las compilaciones se copian unas a otras desde hace años es un dato con algo de valor: significa que la marca no lleva una década operando en el país y que su permiso no viene de la era en que los documentos se citaban sin revisar.
La compilación que reporta el número es también la que cita al titular, y ahí se acaba la información pública disponible para esta comparación. Al no haber una ficha de app mexicana disponible, esta página no describe el producto de la marca.
Lo que un lector puede hacer con eso es lo mismo que con Betway, y vale decirlo sin rodeos: si te atrae la marca, la verificación de permiso y la descripción de mercados se piden a la casa, no se leen aquí.
Donde Novibet sí parece distinta es en el tipo de jugador al que apunta: su nombre circula sobre todo entre quienes juegan mercados europeos y competiciones que no son el eje del aficionado mexicano. Para ese perfil, la marca es una opción de nicho con un permiso local detrás. Para quien juega Liga MX y poco más, la propuesta no se distingue.
Betcris: la misma casa de la contradicción, un permiso en el pie y una licencia europea vigente
Betcris tiene dos cosas que ninguna otra ficha del conjunto reúne: un permiso mexicano citado en su propio pie de página y una licencia de otra jurisdicción, también publicada por la marca. Su pie de página muestra un número de permiso de SEGOB a nombre de Producciones Móviles, la misma empresa que aparece en la controversia de Pickwin, y ese es el origen de la discrepancia que dejé anotada en la tabla: el número del pie de página y el de la tabla del titular no coinciden.
El resto del expediente viene de fuentes de la propia casa y de terceros. La compilación describe el permiso como DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., que opera junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018. Sobre la operación internacional, la marca declara como empresa del sitio a TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026. Esa licencia europea no sustituye al permiso mexicano y no protege al jugador mexicano ante la SEGOB; es un dato de casa matriz, y conviene tratarlo como tal.
En producto, Betcris empuja varias cosas a la vez: parlay del mismo juego, retiro anticipado, apuestas a jugadores, retiros rápidos, métodos de pago locales y atención en español. En su página principal exhibe los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como métodos de depósito, sin indicar montos mínimos. La app la publica TV Global Enterprises Ltd., se lanzó en julio de 2018, su versión 3.2.1 es del 28 de septiembre de 2026 y funciona en México, Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana y Honduras. El pie de página añade que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad, enlaza una sección de juego responsable y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años.
El parlay del mismo juego merece una advertencia: es el formato donde el margen se acumula más rápido, porque cada selección añade su capa. Ganar cinco patas correlacionadas se siente como una habilidad; en realidad es una sola apuesta con cinco comisiones dentro.
La cobertura regional es la ventaja concreta: quien viaja o tiene cuentas en varios países de la región encuentra una misma interfaz con métodos locales en cada uno. El jugador que nunca sale de México paga, en cambio, el ruido de una casa organizada para varios mercados y sin una especialización clara en los mercados mexicanos.
Caliente: el permiso en su propio pie y el bono más grande anunciado sin la letra chica
Caliente es la marca mexicana más reconocible del conjunto y la que publica su permiso en el lugar donde debe estar: su pie de página muestra DGG/SP/404/97 y presenta la cifra como autorización de la Secretaría de Gobernación. La operadora del sitio es Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., del Grupo Caliente. Sin confirmación oficial, como todas.
El producto está en su app. La ficha de “Caliente Deportes” en la App Store de México la publica la misma operadora, su versión 8.12.1 es del 20 de octubre de 2026, y ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas (“crea tu apuesta”), depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; el uso es solo para mayores de 18 años. Su pie de página repite la fórmula obligada: juegos con apuestas prohibidos para menores de edad, diversión con responsabilidad y una sección de juego responsable.
Y aquí llega la oferta, que es la más agresiva que se anuncia en el grupo. El encabezado de caliente.mx anuncia $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, y la página no aclara si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas. Sobre la primera, una reseña reporta una exigencia de rollover de 10 veces; el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito varían de una reseña a otra.
Ahí está el problema completo del mercado mexicano en un solo párrafo. Un bono de duplicación de hasta 7,000 MXN sobre el que la propia casa no dice si aplica a deportes, y un bono sin depósito de 1,000 MXN cuya única condición documentada públicamente la reporta un tercero. Ninguna de esas dos frases es una estafa. Las dos son un texto que el jugador tiene que pedir antes de reclamar, y la respuesta a “¿cuántas veces hay que apostarlo?” decide si la oferta vale o no.
Para el aficionado de eventos en vivo y mercados virtuales, la casa ofrece un producto redondo: transmisión dentro de la app y un creador de apuesta para armar mercados que no existen en el menú. Para el cazador de bonos, la casa exige el trabajo de leer términos que su propia portada no resume.
1xBet: el permiso que aparece en una compilación y una app a nombre de otra empresa
De todas las fichas, la de 1xBet es la que deja más preguntas abiertas y conviene decirlo sin diplomacia. El permiso reportado es DGJS/0002/2020, según un portal de comparación, con Entretenimientos Naturales como titular, y esa misma fuente no pudo confirmar el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial. Como si fuera poco, la app figura en la tienda a nombre de 1XCorp N.V., una empresa distinta de la titular nombrada.
No estoy afirmando que la operación sea irregular: afirmar eso sería inventar. Lo que afirmo es que la cadena de custodia documental de esta marca es la más débil del conjunto, y que un jugador que deposita ahí lo hace sobre material que no puede verificar por su cuenta.
Eso tiene una consecuencia muy concreta y es de dinero, no de prestigio. Si el permiso pertenece a una empresa, el dominio a una segunda y la app a una tercera, el día que haya una disputa sobre tu saldo no vas a saber con quién discutir. Y en un mercado donde no hay un registro nacional de autoexclusión ni una instancia de queja específica para apuestas, saber con quién discutes importa.
El jugador que aun así quiera usar la marca tiene una forma sensata de hacerlo: montos pequeños, sin bono, y probando el retiro antes de construir un saldo. Un retiro de 500 pesos te enseña más sobre una casa que cualquier reseña.
Strendus: tres permisos reportados, dos titulares posibles y una marca nacida en los hipódromos
Strendus cierra el conjunto con el expediente más denso y menos concluyente. La compilación reporta tres permisos: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021. Los titulares que las compilaciones nombran son Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, y las fuentes difieren. Sin confirmación oficial, como todas.
Tres permisos y dos titulares posibles en una sola marca no es un escándalo: es lo que ocurre cuando una operación crece por adquisiciones y el permiso viaja con el activo. La estructura legal puede ser impecable y ser, al mismo tiempo, imposible de verificar desde un pie de página. Esa brecha entre legalidad y verificabilidad es justamente el tema de esta página.
La marca se asocia al mundo del entretenimiento y los recintos de apuestas del occidente del país, y eso explica la familiaridad de su público objetivo. Para un jugador de Guadalajara o de la zona, la marca tiene una cercanía que ninguna casa de origen europeo iguala.
Para el escéptico, la recomendación es la misma que con Pickwin y Novibet, dicha una vez más porque aplica: la verificación del permiso se pide a la casa. Lo que Strendus ofrece a cambio del trámite es una marca local con presencia física conocida y un público que la ha usado durante años. Es un argumento de confianza social, no documental, y un jugador adulto puede decidir que le basta.
Lo que cuesta liberar un bono: la aritmética que la portada no enseña
Un bono se convierte en dinero jugándolo, y cada apuesta que juegas paga margen. Esa es toda la historia, y se calcula en dos pasos.
Primer paso: cuánto hay que apostar. El requisito de apuesta, o rollover, se aplica sobre una base que la casa define —el bono, o el bono más el depósito— y de ahí sale el volumen total que tienes que mover antes de retirar. Con un rollover de 10 veces sobre un bono de $1,000 MXN, el volumen obligado es $10,000 MXN. Ese número es el que importa, no el de la oferta.
Segundo paso: cuántas apuestas y cuánto cuestan. Si apuestas $100 MXN por boleto, mover $10,000 MXN exige 100 apuestas. Y como cada boleto carga el margen del mercado, el costo esperado de liberar el bono es el volumen obligado multiplicado por ese margen. En un mercado parejo con margen del 5 %, la cuenta es $10,000 MXN por 0,05, es decir $500 MXN. Con un margen del 6 %, son $600 MXN.
Conviene leer ese resultado por lo que es. No es un pronóstico: es un promedio sobre muchas apuestas, bajo el supuesto de que apostaste solo el monto del bono y a momios parejos. Si apuestas 100 boletos de $100 en mercados principales, el resultado más probable se parece a esa cifra; si lo haces en un parlay de cinco patas, el costo sube, porque el margen acumulado del formato es mayor. Y si apuestas montos más grandes por boleto, mueves el volumen en menos boletos pero pagas el mismo margen sobre el mismo volumen.
La conclusión no es que los bonos sean malos. Es que un bono de $1,000 MXN con rollover de 10 veces sobre un mercado parejo cuesta alrededor de la mitad de su valor nominal en margen esperado, y que ese costo lo paga el jugador en boletos, no la casa en efectivo. La oferta sigue siendo un regalo, pero es un regalo con precio de entrada, y el precio está escrito en el rollover que la portada no menciona.
Dos advertencias de método antes de cerrar el cálculo. Una: el 5 o 6 % es el margen promedio de un mercado parejo de dos resultados a momios ilustrativos de 1.90 y 1.90, no de todos los mercados; apostar fuera de los mercados principales sube el costo de liberar el bono. Dos: en cuanto al bono sin depósito de $1,000 MXN de Caliente, la exigencia de rollover de 10 veces proviene de una reseña y no del material de la casa, así que el cálculo ilustra el mecanismo y no certifica la condición.
Preguntas frecuentes sobre apostar por internet en México
¿Cómo saber si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
Empieza por el pie de página del propio sitio: ahí suele estar el número de permiso, el nombre del permisionario y la advertencia para menores de edad. Caliente lo muestra, Codere lo declara en su ficha. Si no aparece, pídelo por escrito a atención al cliente; una lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse, así que la confirmación viene de la casa o de compilaciones que se contradicen.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?
Multiplica el monto por el momio decimal. Apostar 100 MXN a un momio de 1.90 devuelve 190 MXN si aciertas, es decir 90 MXN de ganancia. En una combinada los momios se multiplican entre sí: dos patas de 1.90 dan 3.61, y 100 MXN devuelven 361 MXN. El retorno incluye tu monto; la ganancia es la diferencia.
¿Cómo se nota el margen de la casa de apuestas en los momios?
Suma 1 dividido entre cada momio del mismo mercado. Si el total pasa de 100 %, el exceso es el margen. Un mercado de dos resultados a 1.90 y 1.90 da alrededor de 105 %, lo que significa que la casa devuelve entre 94 % y 95 % de lo apostado y se queda entre 5 % y 6 %. Mientras más larga sea la combinada, más veces pagas ese margen.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Busca la sección de juego responsable, enlazada en el pie de página junto a los términos. Ahí se configuran pausas, límites de depósito y autoexclusión interna. Define el techo en frío, antes de depositar, y fija también un límite de pérdida semanal o mensual: un tope de depósito no frena la recarga siguiente. En México no existe un registro nacional de autoexclusión.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?
Sí, y retiene quien paga. Los premios de juegos con apuestas autorizados son ingresos según los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR: la retención es de 1 % cuando la entidad no grava el premio o su gravamen no rebasa 6 %, y de 21 % cuando lo supera. La Ciudad de México cobra 6 % estatal sobre premios, alrededor de 7 % en total.
¿Qué riesgos tienen las casas de apuestas sin permiso en México?
El artículo 2 del Reglamento prohíbe la actividad de apuestas no prevista expresamente, y la Secretaría de Gobernación puede cerrar lo no autorizado. En la práctica el riesgo del jugador es el saldo: una casa bloqueada conserva tu dinero bajo sus reglas y bajo decisiones judiciales, como muestran los casos de bet365 y Betano desde noviembre de 2025. Sin CFDI de retenciones ni instancia mexicana de reclamación.
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