Parlay de apuestas deportivas: qué cuesta de verdad armar varias selecciones en un solo boleto

Updated noviembre 2026
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Un boleto de apuesta con varias selecciones marcadas con bolígrafo sobre un mostrador de madera

Última actualización: noviembre 5, 2026, con los números de permiso revisados contra las fichas y pies de página de cada operador y contra la página de la Dirección General de Juegos y Sorteos que publica los permisos.

bet365 llama “Crear apuesta +” a su creador de apuestas combinadas y Betway lo llama “Crea Tu Apuesta”.

Un parlay no es una promesa de premio grande. Es una forma de comprar varias apuestas con un solo boleto, y el precio de esa comodidad se paga en dos monedas: el momio se multiplica —bueno— y la probabilidad de acertar se divide —malo—. La casa de apuestas no necesita que falles una selección para ganarte. Le basta con cobrar su margen en cada momio del boleto y esperar el volumen. Esa cuenta es la que casi ninguna publicidad enseña, y es la que este texto pone sobre la mesa antes de hablar de bonos, “apuestas gratis” y momios “mejorados”.

Cómo se lee este ranking: precio del boleto, no tamaño del banner

Nueve casas con permiso de la Secretaría de Gobernación ordenadas por lo que hacen distinto con un boleto de varias selecciones —no por el tamaño de su bono—. El bono es una cifra que se ve de lejos; el requisito de apuesta es la que se paga de cerca, y esa segunda rara vez aparece en la portada.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
La ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.

Qué pesa en la balanza

Criterio Qué se miró en cada casa
Armado del boleto si hay creador de apuestas combinadas y cómo lo llama la propia marca
Mercados alrededor del parlay parlay del mismo juego, props de jugador, momios en vivo
Momios y retiro de ganancias cuántas selecciones se pueden cruzar y qué ofrece la marca al retirar
Juego responsable y cuenta avisos, límites y cierre de cuenta que cada operador declara

Cuatro criterios bastan para separar nueve marcas. Ninguno mide simpatía. El retiro anticipado, por ejemplo, no es un regalo: es la casa comprando de vuelta un boleto vivo a un precio que ella misma fija, y ese precio casi siempre deja fuera parte de lo que el boleto valía. Antes de mover una sola de las filas de abajo, el boleto mismo tiene que estar claro.

La tabla de las nueve casas y su permiso

Marca Estatus del permiso SEGOB según la fuente que lo publica Lo que la ficha de la marca dice del parlay y su entorno
Strendus permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según una compilación de casas de apuestas; el titular aparece con dos nombres distintos, no confirmado oficialmente —
Betcris permiso SEGOB de su permisionario; el número no se imprime porque el pie de página de la marca y la tabla del titular no coinciden, no confirmado oficialmente parlay del mismo juego, retiro anticipado, apuestas a jugadores, retiros rápidos, métodos de pago locales y atención en español, según la App Store de México
1xBet permiso DGJS/0002/2020, según una compilación; ni el dominio ni la lista oficial pudieron confirmarse, no confirmado oficialmente —
Playdoit permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según una compilación de casas de apuestas; no confirmado oficialmente —
Pickwin permiso SEGOB de su permisionario; el número no se imprime porque las fuentes se contradicen, no confirmado oficialmente —
Codere permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según una compilación de apuestas legales; no confirmado oficialmente creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis, según su ficha en la App Store de México
Novibet permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, según una compilación de casas de apuestas; no confirmado oficialmente —
Caliente permiso DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página del propio sitio; no confirmado oficialmente creador de apuestas “crea tu apuesta”, transmisión en vivo y promociones, según su ficha en la App Store de México
Betway permiso 4184, según una compilación de casas de apuestas; no confirmado oficialmente creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y club con apuestas gratis semanales, según la App Store de México

La columna del medio tiene más guiones que números y eso no es descuido: el número de permiso es lo único que estas marcas publican de forma desigual. Caliente lo trae en su propio pie de página. Betway y Playdoit lo traen en una compilación de terceros. En Betcris y Pickwin la compilación y el pie de página del titular dicen cosas distintas, así que no se imprime nada —y esa diferencia, más que el número, es el dato útil: si dos fuentes no coinciden sobre el permiso de una casa, el lector debería desconfiar también del resto de la letra chica que no pueda contrastar. La Ley Federal de Juegos y Sorteos prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el país salvo los que autoriza expresamente, y el Reglamento deja fuera de la ley lo que no está previsto, así que un permiso no es un adorno legal: es la condición que separa a una casa con procedencia mexicana de una que opera por su cuenta y riesgo.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
Betano está bloqueada desde noviembre de 2025 (congelamiento de cuentas de la UIF).

El boleto por dentro: cómo se multiplica el momio y qué se lleva la casa

Un parlay es una apuesta combinada de dos o más selecciones en un solo boleto. Todas tienen que acertar. Los momios se multiplican y sólo entonces aparece el premio grande que la publicidad pone en la vitrina.

En México conviven tres nombres para lo mismo: parlay, parley y combinada. La primera y la tercera son las que un aficionado dice en voz alta; la segunda es la que más se escribe mal, y la escritura no cambia el mecanismo. Lo que sí lo cambia es cuántas selecciones se cruzan. Tres momios de 1.50, 2.00 y 2.50 sobre un boleto de $100 MXN dan un total de 1.50 × 2.00 × 2.50 = 7.50, y ese 7.50 se multiplica por los $100 MXN apostados: el retorno del boleto cae en una banda de $750 a $1,875 MXN, y la utilidad neta va de $650 a $1,775 MXN, suponiendo que las tres selecciones acierten. La banda no es una evasiva: sale de las combinaciones reales del mercado. Los mismos tres momios, en un boleto armado como doble, como triple o con retiro anticipado de por medio, cambian la cifra final, y la casa siempre conoce esa cifra antes que el apostador.

Lo que no se multiplica es la probabilidad. Cada selección que entra al boleto tiene que acertar, así que la probabilidad conjunta es el producto de todas ellas, y por eso cuatro selecciones de momio 1.50 se ven tranquilas una por una y se vuelven un boleto nervioso cuando se juntan. La casa no cobra por armarlo. Cobra dentro de cada momio, en un margen que jamás se declara en el boleto y que se explicita en la sección sobre el margen de la casa.

Sencilla contra combinada: cuándo conviene cada una

Momios del ejemplo Acumulado Retorno si entra Riesgo de que entre
1.50 solo 1.50 $150 MXN el de una sola selección
1.50 + 2.00 3.00 $300 MXN el de dos selecciones
1.50 + 2.00 + 2.50 7.50 entre $750 y $1,875 MXN el de tres selecciones
2.50 solo 2.50 $250 MXN el de una sola selección

Puesta una al lado de la otra, la tabla deja de ser un catálogo y se vuelve una decisión. El momio acumulado de 7.50 paga cinco veces lo que paga el de 1.50 en solitario, pero exige acertar tres mercados en lugar de uno. Quien tiene $100 MXN al mes y quiere ver un boleto durar la tarde completa se queda con la sencilla; quien pretende que un acierto pague la cena de la semana está comprando una probabilidad que baja con cada selección que agrega, no un premio que sube.

La trampa del boleto combinado es que el premio grande se calcula al momento de armarlo y la ganancia se decide al momento de cobrarlo. Si el operador permite retiro anticipado, la cifra que ofrece a mitad del partido es su precio por quedarse con el riesgo, y rara vez es el valor completo del boleto. Ahí no hay margen de negociación: hay una oferta, una cuenta de la casa y un botón.

Permiso de la SEGOB: qué respalda y qué no respalda una casa mexicana

En México no existe una licencia de apuestas en línea. Existe un permiso. El término no es un detalle de vocabulario: la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el territorio y sólo permite los que autoriza expresamente, y el Reglamento de esa ley dice en su artículo 2 que lo que no está previsto está prohibido. De esa arquitectura sale la figura práctica: la Secretaría de Gobernación otorga permisos, y una marca que opera en línea lo hace colgada del permiso de un permisionario con presencia física. Un mismo permisionario puede correr varias marcas a la vez, y eso explica por qué dos sitios con aspecto distinto comparten número de permiso.

Quién vigila y con qué instrumentos

La autoridad es la Secretaría de Gobernación. Dentro de ella, la Dirección General de Juegos y Sorteos autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina permisos, y lleva los procedimientos de sanción. El Reglamento reformado el 16 de noviembre de 2023 recuerda en su artículo 1 que la materia es federal y deja fuera a la Lotería Nacional; su artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal, es decir, algo que se otorga y puede no renovarse. La ley de 1947 da a la Secretaría la facultad de inspeccionar y de clausurar establecimientos sin autorización, y establece que ningún local de juego puede quedar junto a escuelas o centros de trabajo.

Los permisos que sostienen la actividad de apuestas remotas son los de centros de apuestas remotas y salas de sorteos de números o símbolos. Los permisionarios están obligados a presentar cuentas trimestrales y una cuenta anual auditada, a contratar seguros, a reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y a constituir una fianza. Eso es lo que el permiso significa en la práctica para un apostador: un local con domicilio en México, un control de identidad, un reporte a la Unidad de Inteligencia Financiera y un CFDI de retenciones cuando el premio está gravado. Una casa que opera desde fuera no aporta ninguna de esas piezas, y el saldo que el jugador deje ahí puede congelarse antes de que alcance a retirarlo.

Dónde se cae el registro oficial

La lista de permisos existe en teoría y en la práctica es un documento que no siempre se puede abrir. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica un archivo con los sitios autorizados, el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto, y los conteos que circulan se contradicen: un reporte habla de 136 sitios de apuestas y otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Con dos cifras que no cuadran, la única posición honesta es no publicar ninguna. Lo mismo pasa con los números de permiso: en este comparativo aparecen ocho, y todos llevan la marca de lo que son —lo que dice una fuente secundaria, sin confirmación oficial. Caliente es la excepción a medias, porque el número vive en su propio pie de página; aun así, el sitio se presenta como “autorizado por la Secretaría de Gobernación”, no como una entrada en un registro consultable.

Las nueve marcas y su procedencia declarada

Las nueve casas y su permiso se ordenan según la fuente que los publica. Un lector que quiera ir más lejos tiene un camino concreto: buscar el número en el pie de página del sitio, luego en la sección de términos y condiciones, y después preguntar al servicio de atención al cliente por escrito. Una respuesta escrita que cite el número y el titular es más útil que cualquier sello en la portada; una respuesta que sólo repita “operamos con permiso” no dice nada.

Lo que cambió el bloqueo: bet365 y Betano fuera del comparativo

El estatus de bet365.mx y Betano es inestable y por eso se escribe con fecha, nunca como un estado actual. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó trece casinos y congeló cuentas, y Betano —operada por Ganador Azteca, del grupo de Ricardo Salinas Pliego— quedó deshabilitada junto con bet365. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado les permitió publicar únicamente contenido informativo sin relación con apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx, y el 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría contra ambas marcas, según una sola fuente. Cerca de veinte casinos físicos fueron clausurados en 2026.

Ninguna de las dos aparece como ficha activa en este comparativo, y el motivo es sencillo: recomendar una casa cuyo dominio puede estar suspendido mientras el lector lo abre no es una recomendación, es una trampa. La lección sirve para cualquier marca, incluso para las nueve de la lista. Un permiso es un acto administrativo temporal y una orden de bloqueo no necesita que el operador haya hecho nada malo ante los ojos del jugador; basta con que la autoridad cambie de criterio. El saldo que un apostador tenga en una casa bloqueada no es suyo para retirar en el momento que elija, y eso aplica igual a una marca con permiso que a una sin él.

Sobre el jugador, la posición es sencilla: no hay multa ni delito establecido por apostar en un sitio sin permiso, y tampoco hay una exención que lo proteja. Ninguna de las dos cosas se puede afirmar, así que ninguna se afirma.

Juego responsable: los topes que aquí son voluntarios y los que no existen

Los límites de depósito y de pérdida en México no son una obligación legal: son herramientas que la casa decide ofrecer. No hay un máximo regulatorio de depósito ni un tope de pérdida decretado, y tampoco existe un registro nacional de autoexclusión al que una persona pueda inscribirse para cerrar la puerta de todas las casas a la vez. Lo que sí existe es una lista de controles internos que cada marca publica en su propia ficha de aplicación, y el apostador que quiera usarlos tiene que saber que está tratando con una política comercial, no con un derecho.

Los avisos que sí están escritos

Codere México declara en la ficha de su aplicación que opera con permiso de la Secretaría de Gobernación, que el uso está limitado a mayores de 18 años y que incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Caliente repite la fórmula en su pie de página: los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, hay que divertirse con responsabilidad y el enlace a la sección de juego responsable está a la vista. Caliente Deportes, además, se presenta como una aplicación sólo para mayores de 18 años. El Reglamento dice en su artículo 5 que los menores no pueden permanecer en las áreas de apuestas de un establecimiento ni participar en el cruce de apuestas, pero no fija una cifra de edad: el 18 lo pone cada marca, y en el debate público sobre la reforma se ha hablado de subirlo a 21 en un instituto nuevo, algo que hoy es sólo una propuesta.

Que el número lo ponga la casa y no la ley importa. Un tope que el operador fija por decisión propia lo puede ajustar con la misma decisión propia.

Cómo se pide un límite, paso por paso

El camino habitual empieza en la configuración de la cuenta, sigue por la sección de juego responsable y termina en el servicio de atención al cliente cuando la opción no aparece en pantalla. Ahí es donde conviene pedirlo por escrito. Un límite de depósito pactado en un chat deja rastro y una fecha; un límite que se supone activado y nadie confirmó no existe. También conviene distinguir entre el límite de depósito, que frena lo que entra, y el límite de pérdida, que frena lo que se juega, porque son dos cosas y no todas las casas ofrecen la segunda.

La autoexclusión funciona con la misma lógica de marca única. Cada operador puede cerrarle la puerta a un jugador; ninguno puede cerrársela en nombre del resto. Quien se autoexcluya en una casa y abra cuenta en otra a la mañana siguiente no hizo nada ilegal ni encontró un resquicio: simplemente comprobó que el sistema es una suma de decisiones privadas y no una red. Si el problema va más allá del control personal, el paso no es comparar casas de apuestas.

Cómo se calcula el premio y cómo se nota el margen de la casa

El premio de un boleto se calcula con la cantidad apostada y el momio que quedó fijado al momento de hacer la apuesta. El momio se congela ahí: lo que se mueva el mercado después no toca el boleto ya colocado, ni a favor ni en contra del jugador.

La cuenta del boleto, con cifras

Con un boleto de $100 MXN y un momio de 2.00, el retorno si entra es de $200 MXN y la utilidad neta de $100 MXN. Con tres selecciones de 1.50, 2.00 y 2.50, el acumulado es 7.50 y el retorno cae entre $750 y $1,875 MXN, con utilidad neta de $650 a $1,775 MXN. Con la misma apuesta a un momio de 1.85 el retorno es de $185 MXN. En todos los casos, el número que se multiplica por el momio es la cantidad apostada completa, y la cifra de arriba es el retorno, no la ganancia: la ganancia es el retorno menos lo apostado, y confundirlas es la manera más común de creer que un boleto pagó más de lo que pagó.

Por qué el 7.50 nunca es el 7.50

El acumulado de un combinado es el producto de las probabilidades implícitas de cada selección, y ahí el margen de la casa no aparece una vez: aparece tres. Cada momio ya viene recortado respecto al precio que la casa considera justo, y al multiplicarlos el recorte se multiplica también. Un aficionado que arma un parlay de cinco selecciones está pagando el margen de cinco mercados en un solo boleto. Por eso el momio combinado grande y el margen grande son el mismo hecho contado de dos maneras.

El margen es un número medible. En un mercado de tres resultados —local, empate y visitante— el momio convierte cada resultado en su probabilidad implícita; se suman las tres porciones, y lo que sobra por encima de 1 es lo que la casa se queda. Si los tres momios fueran idénticos, la suma de las tres probabilidades implícitas diría cuánto cobra el operador por ese mercado. Ese porcentaje no se anuncia, no se firma y no se devuelve. Para el apostador, el ejercicio es el más útil de todos: con los momios a la vista en el boleto, cada uno se convierte en su probabilidad implícita y la suma dice si el mercado está ajustado o caro. Dos casas pueden ofrecer el mismo partido con momios distintos, y la diferencia entre ellas es exactamente la diferencia de margen.

Sencilla, combinada y sistema

La apuesta sencilla es una selección y un momio. La combinada es dos o más selecciones en un boleto y todas deben acertar. La apuesta sistema, que en el mercado mexicano circula como “apuesta sistema parlay”, es un conjunto de combinadas armado a partir de los mismos pronósticos: si el jugador elige cuatro selecciones y pide un sistema, la casa arma varios boletos internos, de modo que acertar tres de cuatro todavía devuelve algo. La contrapartida es que cada boleto interno se cobra y se arriesga por separado, así que el mismo pronóstico produce una ganancia notablemente menor y un margen cobrado varias veces.

La apuesta en vivo funciona con la misma lógica de producto y una diferencia de precio: los momios se mueven con el partido, y algunos operadores permiten ajustar el boleto con el juego en marcha. Un parlay armado antes del silbatazo y retocado al minuto veinte es una apuesta distinta, con la misma cantidad y otro riesgo.

Strendus: tres números de permiso y ninguna cifra oficial a la que amarrarse

Strendus aparece en las compilaciones con tres permisos a cuestas —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021— pero el titular del permiso cambia según la fuente: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads. Los dos nombres no son sinónimos, y que las compilaciones discrepen en algo tan básico como quién tiene la autorización dice bastante sobre la calidad del rastro documental que dejan las casas mexicanas.

Un detalle de catalogación que un lector atento debe copiar en su cabeza y aplicar a todo lo que sigue: el número DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER que una compilación asocia a Pickwin es el mismo que aparece en el pie de página de Betcris en nombre de Producciones Móviles. Dos marcas distintas, un número que rebota de una a otra. Para el apostador, eso significa que el número de permiso publicado en un comparativo no es una prueba de nada mientras no se pueda verificar en la fuente primaria, y que la única verificación con valor es la que él mismo haga en el pie de página del sitio, en sus términos y condiciones o en una respuesta escrita del servicio de atención.

Strendus no publica en su ficha de aplicación nada que permita compararlo con las demás en el terreno del parlay, y ese hueco vale por sí solo: una marca que tiene permiso y no comunica qué hace con un boleto combinado obliga al lector a abrir la cuenta para averiguarlo. Con nueve casas y una tarde por delante, la que no cuenta nada empieza la comparación un paso atrás.

Betcris: el parlay del mismo juego como producto central

El parlay del mismo juego es la variante que combina varias selecciones de un mismo partido en un solo boleto: el ganador, el total de goles, el goleador. Betcris lo destaca en su aplicación junto al retiro anticipado, las apuestas a jugadores, los retiros rápidos, los métodos de pago locales y la atención en español. La ficha que lo dice es la de la App Store de México, así que vale como lo que declara la marca, no como una medición independiente.

El parlay del mismo juego es la versión más traicionera y más adictiva del combinado. Traicionera porque las selecciones de un mismo partido están correlacionadas: quien apuesta al favorito y al goleador del favorito no sumó dos riesgos independientes, compró dos veces la misma tesis. Adictiva porque la correlación no se descuenta del precio, o no se descuenta completo: en teoría, dos selecciones que se mueven juntas deberían pagar menos que dos selecciones independientes, y el jugador debe comprobar con el momio en pantalla si esa rebaja existe o si está pagando precio de independencia por un riesgo que no lo es.

El número de permiso no se imprime porque el pie de página de la marca y la tabla del titular no coinciden. En una casa que construye su oferta alrededor del boleto combinado, esa discrepancia no invalida nada, pero deja al lector con la misma tarea de siempre: verificar por su cuenta antes de depositar.

1xBet: permiso citado por un tercero y un titular distinto al de la tienda

El permiso DGJS/0002/2020 se le atribuye a Entretenimientos Naturales, según una compilación que además no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial. La tienda de aplicaciones lista la aplicación bajo 1XCorp N.V., una sociedad distinta a la del titular nombrado, y esa diferencia es el dato relevante: entre la marca comercial, el desarrollador que publica la aplicación y el permisionario que sostiene el permiso hay tres nombres, y ninguno coincide con los otros dos.

Para el jugador de parlay, la consecuencia es práctica. Cuando una casa opera con permiso de un tercero, el reclamo del usuario pasa por más manos de las que parece: el sitio, la operadora, el permisionario. Y si el permiso depende de un titular que quizá no sea el mismo que figura en la tienda, el número impreso en un comparativo no ayuda a nadie. La verificación que sí aporta algo es preguntar por escrito quién es el permisionario y con qué número, y guardar la respuesta.

Sobre las opciones de boleto combinado de la marca, su ficha de aplicación no deja una descripción citable. Cuando eso ocurre, la comparación honesta es la de la categoría y no la de la marca, y el lector debería asumir que la ausencia de comunicación es una decisión comercial, no un accidente.

Playdoit: un permiso de 2005 con nombre de titular mexicano

Playdoit aparece con el permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, cuyo titular según la compilación es Eventos Festivos de México, otra vez sin confirmación oficial. Es el número más antiguo del grupo y el formato delata la época: la nomenclatura de la Dirección cambia con las administraciones, y un permiso de 2005 se otorgó bajo reglas que después se reformaron. Que un permiso tenga dos décadas encima no es bueno ni malo por sí solo; lo relevante es que el titular es una empresa mexicana con nombre y apellido, lo cual es exactamente la figura que el Reglamento prevé: una autorización temporal otorgada a un permisionario, que en la práctica ancla la operación digital a una operación con presencia física.

La marca no deja en su ficha de aplicación una descripción citable de su oferta de boleto combinado. Donde la información pública se agota, el apostador se queda con lo que puede comprobar en la primera pantalla de la cuenta: si el creador de apuestas existe, si lleva el nombre de la casa, y si el momio combinado que ofrece se parece al que armaría a mano sumando mercados. Ese último ejercicio es el único control de precio real que tiene un jugador antes de depositar.

Pickwin: dos permisos que no se pueden casar

Pickwin trae el permiso DGJS/DCRCA/1584/2019 en una compilación y DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER en otra, con Producciones Móviles S.A. de C.V. y Unocapali La Paz Operadora como titulares. Los dos números no se pueden casar: apuntan a épocas distintas y a formatos distintos de nomenclatura. Y el segundo de ellos, como quedó dicho, es el mismo que otra casa trae en su propio pie de página.

Aquí hay una lección que vale más que cualquier ficha: cuando dos fuentes se contradicen sobre el permiso de una marca, el lector debería desconfiar también de la letra chica que no puede contrastar. La casa puede estar perfectamente en regla. El problema no es la casa; es la imposibilidad de comprobarlo desde fuera, y esa imposibilidad es justo la que un apostador sensato traslada a la decisión de cuánto saldo dejar en la cuenta.

Sobre la oferta de boleto combinado, la ficha pública de Pickwin no ofrece una descripción citable, así que la marca entra en esta comparación por su procedencia declarada y no por su producto.

Codere: treinta deportes, creador de apuestas y el bono como carnada

La ficha de la aplicación de Codere México dice que cubre más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Los permisos que se le atribuyen son DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según una compilación de apuestas legales, con Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México) como titular. La misma ficha declara que opera con permiso de la Secretaría de Gobernación, que el uso está limitado a mayores de 18 años y que incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.

Treinta deportes suenan a amplitud y en parte lo son: quien quiera armar un combinado con tenis y basquetbol en el mismo boleto tiene mercados suficientes para hacerlo, y las estadísticas en vivo son la herramienta que hace falta para decidir si una selección sigue viva o ya se cayó. Las apuestas gratis son la parte que más ruido hace y la que menos sostiene un parlay por sí sola: una apuesta gratis bien aprovechada ayuda a cubrir el boleto, y su valor depende del momio al que se juegue y del margen del mercado, no del tamaño del anuncio.

Las políticas de cierre de cuenta que la marca menciona son la otra cara del “juego responsable”: un operador puede cerrar una cuenta, y saber bajo qué condiciones lo hace es tan importante como saber cuántos deportes cubre. El catálogo amplio y el bono visible no responden esa pregunta.

Novibet: el permiso más reciente del grupo y un producto sin describir

Novibet aparece con el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, según una compilación de casas de apuestas, con Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular. Es uno de los permisos más recientes del comparativo y su formato pertenece a la nomenclatura que la Dirección General de Juegos y Sorteos usa en la etapa actual, lo cual no lo hace mejor ni peor que el de 2005: lo hace más fácil de rastrear si el lector quiere hacerlo por su cuenta.

La marca no deja en su ficha de aplicación una descripción citable de lo que ofrece para un boleto de varias selecciones. En un comparativo sobre parlays, eso la deja fuera de la conversación de producto y la mete en la de procedencia, que es donde el lector ya tiene material suficiente con la tabla de permisos. Si el creador de apuestas de Novibet existe y funciona, el lugar para comprobarlo es la cuenta, no la tienda de aplicaciones.

Caliente: el permiso en su propio pie de página y un bono de dos pisos

Caliente es la única del grupo que muestra su número en casa: DGG/SP/404/97, en el pie de página de su propio sitio, presentado como autorización de la Secretaría de Gobernación. La operadora del sitio es Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., y la ficha de la aplicación “Caliente Deportes” en la App Store de México la publica la misma sociedad, en la versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026. Que el nombre de la operadora coincida en el pie de página y en la tienda es un detalle pequeño que ninguna otra marca de esta lista ofrece.

En el encabezado del sitio se anuncian $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN. Dos ofertas de naturaleza distinta: la primera es una apuesta gratis que no exige poner dinero, la segunda es un bono que se activa depositando. No está claro si ambas valen sólo para apuestas deportivas, así que quien pretenda usar cualquiera de las dos en un parlay tiene que leer los términos de cada una antes de dar por hecho que el boleto combinado califica. La segunda oferta se parece mucho a un paquete con puerta de entrada: el bono del primer depósito no es dinero libre, es saldo con requisitos.

Los requisitos son la parte que cambia de una reseña a otra. Una reseña de casas de apuestas señala que el bono sin depósito de $1,000 MXN exige un rollover de 10 veces, y que el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito varían según quién lo cuente. Con el requisito principal señalado pero sin confirmar y los demás en el aire, la cifra que un lector puede usar es la del rollover, y la advertencia que la acompaña es que un requisito de apuesta no se cancela por ganar una vez: se cancela apostando el volumen completo.

Sobre la oferta deportiva, la aplicación incluye transmisión en vivo, el creador de apuestas que la marca llama “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y está declarada sólo para mayores de 18 años. La combinación de transmisión y creador de apuestas es lo que un apostador de parlays usa de verdad: ver el partido y armar la siguiente selección con el juego en marcha.

Betway: dos mil eventos por semana y el parlay con nombre propio

Betway anuncia en su aplicación más de 2,000 eventos por semana, los momios mejorados “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas que llama “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales. Su permiso aparece como 4184, según una compilación de casas de apuestas, con Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular. El nombre del titular no es decorativo: es una empresa de frontón, la actividad que el Reglamento menciona expresamente como apta para obtener permisos complementarios de apuestas remotas.

Dos mil eventos por semana es un número de catálogo, y el catálogo es lo que hace posible un combinado interesante: cuantas más ligas y mercados haya, más fácil es encontrar selecciones cuyo momio tenga sentido junto a otras. El club de apuestas gratis semanales es el mecanismo de retención habitual y merece la misma lectura que cualquier otro bono —valor esperado primero, titular del anuncio después—, con la ventaja de que aquí no hay un depósito de por medio que condicione el acceso.

Sobre el boleto combinado, la marca sí deja en su ficha de aplicación una descripción citable: el creador de apuestas se llama “Crea Tu Apuesta”, y nombrar el producto con una frase propia es más de lo que hacen varias de las casas de esta lista. Al lector le queda la comprobación de siempre: si los momios combinados que produce ese creador son competitivos frente a armar el boleto a mano.

Betano y bet365: por qué están fuera y qué enseña su caso

Betano ofrece apuestas deportivas, tragamonedas, casino en vivo, deportes virtuales, concursos de fantasía, momios mejorados y un programa de lealtad con misiones, según su propia ficha de aplicación. bet365 México ofrece momios mejorados que llama “Superaumentos”, el creador de apuestas “Crear apuesta +”, retiro anticipado parcial o total, transmisión en vivo y juegos gratuitos, también según su ficha. Ninguna de las dos entra como ficha activa en este comparativo por el bloqueo descrito en la sección sobre el estatus cambiante de bet365 y Betano: la primera quedó deshabilitada desde noviembre de 2025 junto con la segunda, y su situación judicial cambió varias veces entre diciembre de 2025 y octubre de 2026.

El caso enseña algo que ninguna tabla de bonos contiene. Una marca puede tener producto excelente —y “Crear apuesta +” con retiro anticipado parcial es producto excelente— y quedarse fuera del mercado por una decisión administrativa. La calidad del boleto combinado no protege contra una orden de bloqueo, y el saldo de un jugador tampoco. El único seguro disponible es el tamaño del saldo que se deja en una cuenta.

Ada una cosa más que conviene separar: Betano y bet365 son marcas distintas con el mismo episodio. Betano es de Ganador Azteca, del grupo de Ricardo Salinas Pliego; bet365 es otra empresa con otro titular de permiso. Comparten la fecha de bloqueo, no la propiedad, y una lectura que las trate como un solo caso se pierde la mitad de la historia.

Lo que cuesta cobrar: retenciones, IEPS y la letra que nadie lee

El premio de un parlay llega con dos descuentos posibles antes de tocar la cuenta: el impuesto sobre la renta que la casa retiene y el impuesto estatal que algunos estados cobran sobre el premio. El artículo 137 de la Ley del ISR considera ingreso los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados, y los artículos 137 y 138 fijan la retención: 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y 21 % cuando el impuesto estatal supera ese 6 %. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, lo que en la práctica deja una carga total cercana al 7 %, según un reporte secundario.

El detalle que decide si esa retención es un pago definitivo o un anticipo es la declaración. Si la persona presenta la declaración a la que está obligada, la retención es definitiva; si no, el ingreso se acumula a los demás y la retención se acredita. Los premios que superan $600,000 MXN en el año deben reportarse en la declaración anual, según un reporte secundario. Y hay un caso que no se puede resolver con una tabla: el artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”, y el tratamiento de un premio ganado en un sitio sin permiso no está establecido. Ante esa duda, el consejo es el que cabe: consultar con un contador o asesor fiscal.

Impuestos del lado del operador y lo que eso hace a los bonos

El operador paga el impuesto especial sobre producción y servicios de la Ley del IEPS, artículo 2, fracción II, inciso B), del 50 % sobre los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso de la Ley Federal de Juegos y Sorteos. La reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación el 7 de noviembre de 2025 subió la tasa desde el 30 % y entró en vigor el 1 de enero de 2026. El mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital cuando el incumplimiento es grave.

La base del impuesto no está establecida con claridad: el texto legal habla de “valor de la actividad”, la prensa habla de “monto total apostado”, y nadie debería decir “50 % de lo apostado” ni “50 % de los ingresos brutos” como si fuera un hecho. Lo que sí se puede afirmar es lo que ocurre del lado del jugador: después de la subida del IEPS, los operadores rediseñaron los bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto. Un bono más pequeño, un rollover más largo o una oferta de bienvenida reducida son la traducción comercial de una tasa que pasó del 30 % al 50 %. Cada vez que un jugador ve una oferta menos generosa que el año anterior, conviene mirar la tasa antes de culpar al mercado.

Los impuestos estatales añaden su propia capa: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados. Son regímenes distintos, y ninguno se puede trasladar a otro estado ni a otro operador como si fuera una regla igual para todos.

Métodos de pago y retiro: dónde se atasca el dinero

Ninguna ley mexicana regula los pagos de apuestas. Los métodos que las casas nombran en sus fichas y pies de página —tarjetas, transferencia bancaria SPEI, comprobantes en efectivo en tiendas como OXXO y monederos electrónicos— son lo que cada marca dice de sí misma. Dos reglas de sentido común se sostienen sobre esa base: los retiros van a una cuenta a nombre del propio jugador, y el operador emite un CFDI de retenciones cuando el premio está gravado.

El efectivo en tienda de conveniencia es el método más mexicano y el que peor combina con un parlay. Depositar en OXXO es fácil; retirar no se hace en la tienda, se hace por transferencia a una cuenta bancaria a nombre del titular, y ahí empieza la verificación de identidad. Un jugador que deposita sin tener lista la verificación de identidad puede encontrarse con un saldo ganado que no puede mover hasta completarla, y en una casa bloqueada el saldo se queda quieto con o sin verificación hecha.

El criptoactivo es la pregunta que siempre aparece y la respuesta es clara: en las marcas con permiso no está establecido que se pueda usar. Ninguna de las nueve fichas de este comparativo lo declara, y esa ausencia es el dato, no una promesa de que exista en otro lado.

Antes de armar el boleto: seis comprobaciones en cinco minutos

El orden importa porque cada paso corrige al anterior. Primero, el permiso: abrir el pie de página y buscar el número y el titular, y si está, contrastarlo con la sección de términos y condiciones. Segundo, el margen: tomar los tres momios del mercado que se piensa jugar, convertirlos en probabilidades implícitas y sumarlos; una suma muy por encima de 1 significa un mercado caro. Tercero, las condiciones del bono si se va a usar: requisito de apuesta, plazo, momio mínimo y tope de ganancia con apuesta gratis, los cuatro juntos. Cuarto, la ruta del retiro: método, cuenta a nombre del titular y tiempo declarado. Quinto, el límite que se va a fijar antes de depositar, no después de perder. Sexto, la verificación de identidad, que conviene completarla con saldo bajo y no cuando ya hay un premio esperando.

Ese último punto es el que más disgustos ahorra. La verificación de identidad se hace mejor cuando no hay dinero en juego, porque un documento que no carga o un nombre que no coincide se resuelve sin prisa cuando la cuenta está en cero y se vuelve una urgencia cuando el boleto del domingo ya ganó. Y una comprobación que no está en la lista pero las contiene todas: si la casa cambia sus términos de un mes a otro, los cuatro números del bono se mueven con ella. Lo que se leyó en enero no vale en marzo.

Preguntas frecuentes sobre parlays y casas de apuestas en México

¿Cómo se sabe si una casa de apuestas tiene permiso de la Secretaría de Gobernación?

No hay un registro público que se pueda abrir con facilidad, así que la comprobación es manual: buscar el número y el titular en el pie de página del sitio y en sus términos y condiciones, y después pedir por escrito al servicio de atención al cliente que confirme ambos datos. Una respuesta que cite los dos vale; una que repita “operamos con permiso” no dice nada.

¿Qué determina lo que paga un boleto con varias selecciones?

La cantidad apostada y el momio que quedó fijado al momento de hacer la apuesta. Con $100 MXN al momio 2.00, el retorno es $200 MXN. En un combinado los momios se multiplican entre sí, y con tres selecciones de 1.50, 2.00 y 2.50 el acumulado es 7.50 y el retorno cae entre $750 y $1,875 MXN, siempre que todas acierten.

¿Cómo se nota el margen de la casa en los momios?

Convirtiendo cada momio del mismo mercado en su probabilidad implícita y sumando. En un mercado de tres resultados, la suma siempre pasa de 1, y ese excedente es el margen. No aparece en el boleto ni se devuelve; se cobra dentro de cada precio. En un combinado se cobra tantas veces como selecciones tenga el boleto.

¿Cómo se pone un límite de depósito o de pérdida?

Desde la configuración de la cuenta o la sección de juego responsable, y si la opción no aparece, pidiéndolo por escrito al servicio de atención al cliente. No es una obligación legal en México: es una herramienta que cada casa decide ofrecer. Conviene distinguir el límite de depósito, que frena lo que entra, del límite de pérdida, que frena lo que se juega.

¿Se pagan impuestos por los premios y quién los retiene?

Los premios de juegos con apuestas legalmente autorizados son ingreso. El operador retiene 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y 21 % cuando lo supera; la Ciudad de México cobra 6 % estatal, cerca de 7 % en total. La retención es pago definitivo sólo si se presenta la declaración correspondiente.

¿Qué riesgo tiene una casa sin permiso en México?

No hay multa ni delito establecido para el jugador, pero tampoco ninguna protección: sin permiso no hay domicilio legal en México, ni control de identidad, ni reporte a la Unidad de Inteligencia Financiera, ni CFDI de retenciones. Un saldo en una casa bloqueada puede congelarse, y eso le pasó a dos marcas grandes. La comparación no es entre pagar más o menos: es entre tener a alguien a quién reclamar y no tenerlo.

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