Las casas con permiso que aceptan Mastercard, y lo que cuesta meter dinero con ella

Updated noviembre 2026
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Un celular y una tarjeta de débito uno junto al otro sobre una mesa de madera, con algunos billetes

Datos actualizados a noviembre 5, 2026, con los números de permiso verificados contra la Dirección General de Juegos y Sorteos, los pies de página de cada casa y su ficha en la App Store.

Mastercard tiene su origen en 1966, cuando Karl H.

En México conviven dos mundos que se parecen poco. Uno tiene papel firmado por la Secretaría de Gobernación, letra chica y un teléfono al que llamar si algo sale mal. El otro es una web que carga rápido, ofrece momios llamativos y desaparece cuando la autoridad le pone el ojo encima. Mastercard funciona igual de bien en los dos. La tarjeta no distingue.

Eso es lo primero que conviene entender cuando alguien busca dónde depositar con Mastercard en una casa de apuestas: el método de pago no dice nada sobre la casa. No hay un artículo de la Ley Federal de Juegos y Sorteos que regule cómo entra el dinero, ni un registro público donde se consulte qué tarjetas acepta cada operador. Lo que se sabe es lo que cada marca escribe en su propio pie de página o en su ficha de tienda de aplicaciones. Ni más ni menos.

Lo segundo, y aquí está el punto de esta página: la tarjeta es cómoda para entrar y bastante menos cómoda para salir. El depósito es una compra. El retiro es un reembolso, y un reembolso en una cuenta de apuestas tiene condiciones: la cuenta tiene que estar verificada a tu nombre, el importe llega al mismo medio con el que cargaste, y si el premio supera el umbral que fija la Ley del ISR, la casa retiene y emite un CFDI de retenciones. Ese es el costo real de pagar con tarjeta, y casi nunca aparece en la publicidad.

Comparación de las tres casas que sí declaran permiso y aceptan Mastercard

Antes de bajar al detalle, la foto completa. Tres marcas de esta comparación dicen en su propio material qué permisos las cubren y cuáles son sus métodos de pago; el resto de lo que circula por internet son compilaciones que se contradicen entre sí. Por eso la columna de permiso lleva dos cosas inseparables: el número y la fuente que lo publica, porque el listado oficial de la DGJS no está disponible para consulta pública.

Casa de apuestas Permiso SEGOB tal como lo declara su fuente Lo que su propio listado dice sobre pagos
Strendus DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx; titular según esa fuente, Atracciones y Emociones Vallarta / New Ads Visa, Mastercard, SPEI, OXXO Pay y Mercado Pago
Betcris Permiso de su permisionario, según Producciones Móviles; el número que aparece en su pie de página y el que recoge la compilación del titular no coinciden, así que no se imprime Logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI, sin montos mínimos indicados
Playdoit DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx; titular según esa fuente, Eventos Festivos de México Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, entre otras

Hay una asimetría que salta a la vista y no es casual. Strendus y Playdoit publican números concretos; Betcris no puede, porque los dos números que le atribuyen las fuentes no son el mismo y ninguna de las dos es oficial. Ninguna de estas cifras está confirmada por la autoridad: el listado de la DGJS no se puede abrir, y en 2026 el propio Congreso pidió un registro público abierto. Mientras eso no exista, el número de permiso sirve como pista, no como garantía. Un lector que quiera certeza tiene hoy una sola vía razonable: escribir a la casa y pedir el nombre del permisionario que respalda la operación, que es la figura que responde ante la Secretaría.

En pagos pasa algo parecido. Las tres mencionan Mastercard, y ninguna publica montos mínimos de depósito. Esa ausencia tiene una lectura práctica: si vas a mover cantidades pequeñas, comprueba en el primer intento cuál es el mínimo que acepta tu banco y cuál acepta la casa, porque el rechazo suele venir del lado del emisor y no del operador.

Un aviso de contexto que afecta a toda esta lista. bet365.mx y Betano, de Ganador Azteca, están inhabilitadas desde noviembre de 2025 por el congelamiento de cuentas que ordenó la UIF; en diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo ajeno a las apuestas, y en marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, aunque el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. No aparecen en la comparación porque, hoy, no son una opción operativa. Si alguien te ofrece depositar con Mastercard en una de ellas, ese dinero puede quedar congelado.

El fundamento: qué hace exactamente Mastercard cuando pagas una apuesta

Mastercard no es un banco ni una casa de apuestas. Es una red. Su negocio principal es procesar pagos entre el banco del comercio y el banco o la unión de crédito que emitió la tarjeta del comprador, y su sede está en Purchase, Nueva York. Cuando metes 500 pesos en una cuenta de apuestas con la tarjeta, la casa no recibe esa cantidad de Mastercard: recibe una instrucción de cobro que viaja por la red y termina en tu banco emisor.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
En 2002, MasterCard International se fusionó con Europay International, asociación emisora de tarjetas de la que Eurocard formaba parte desde 1992.

La historia de la marca ayuda a entender por qué el sistema es tan ubicuo. Mastercard nació en 1966, cuando Karl H. Hinke, vicepresidente ejecutivo de Marine Midland Bank, reunió en Buffalo, Nueva York, a representantes de varios bancos para crear una red de tarjetas compartida. En 2002, MasterCard International se fusionó con Europay International, asociación emisora de la que Eurocard formaba parte desde 1992, y esa fusión es la que dio a la marca su alcance europeo. En 2006 dejó de ser una cooperativa propiedad de instituciones financieras y salió a bolsa: el 25 de mayo de ese año colocó 95.5 millones de acciones a 39 dólares cada una.

Los resultados que la compañía publica explican su tamaño. Para 2025 reportó ingresos por 32,800 millones de dólares estadounidenses, utilidad operativa de 18,900 millones y utilidad neta de 15,000 millones. Un año antes, en 2024, los ingresos habían sido de 28,167 millones y la utilidad operativa de 15,582 millones. Es una empresa que gana dinero sobre el volumen, no sobre el resultado de tu apuesta.

Esa distinción es todo el fundamento del asunto. A la red le da igual si tu parlay entra o revienta; cobra por mover el dinero en las dos direcciones. A la casa de apuestas no le da igual, y por eso el dinero que entra con tarjeta es un depósito más entre muchos, con una función concreta: financiar apuestas sobre las que la casa ya se guarda un margen. El margen de una casa se mide con una fórmula sencilla: sobre todos los resultados posibles de un mismo mercado, la proporción que se devuelve es 1 ÷ (1/momio₁ + … + 1/momioₙ), y el margen es 100 por ciento menos esa proporción. No hace falta calcularlo para apostar, pero sí ayuda a recordar qué está pasando cada vez que se confirma un depósito.

Normativa: qué protege la ley mexicana y qué deja fuera una tarjeta

La autoridad es la Secretaría de Gobernación, y dentro de ella la Dirección General de Juegos y Sorteos, que autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina los permisos y tramita las sanciones. El marco es viejo: la Ley Federal de Juegos y Sorteos se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947 y prohíbe en todo el país los juegos con apuesta, salvo los que estén expresamente autorizados. Su artículo 7 faculta a la Secretaría para otorgar permisos e inspeccionar, el 8 para clausurar locales sin autorización, el 9 impide que un establecimiento quede junto a escuelas o centros de trabajo y el 10 reparte la cooperación con estados y municipios.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
Mastercard, antes una cooperativa propiedad de instituciones financieras, salió a bolsa el 25 de mayo de 2006 con 95.5 millones de acciones a 39 dólares cada una.

El Reglamento de esa ley, reformado el 16 de noviembre de 2023, aprieta todavía más. Su artículo 1 cubre la autorización, el control y la inspección de los juegos con apuesta y los sorteos, con excepción de los de la Lotería Nacional, y con jurisdicción federal. El artículo 2 dice sin rodeos que la actividad no prevista expresamente está prohibida. El artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal que se otorga a un permisionario. Las modalidades que interesan a las apuestas son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, previstas en el artículo 28; los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. Los permisos son intransferibles, según el artículo 31. Y quien opera apuestas remotas debe rendir cuentas trimestrales y anuales auditadas, contratar un seguro, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y constituir una fianza, conforme al artículo 29.

Nada de eso menciona internet. La palabra importa: en México se habla de permiso, no de licencia, y la práctica reportada es que un sitio online no puede tener un permiso digital independiente, sino que va colgado del permiso de un titular de apuestas presenciales. Los nombres cambian según qué fuente se consulte, el negocio de fondo es el mismo.

Sobre los métodos de pago, la ley calla. No hay artículo que ordene qué tarjetas acepta una casa ni que obligue a publicar mínimos. Lo que sí existe es la obligación de verificar al usuario: la operación se considera actividad vulnerable frente al lavado de dinero, de modo que las casas piden identificación a nombre del titular y reportan las transacciones relevantes a la UIF y al SAT. Los documentos concretos exigidos no están fijados en un artículo; cada casa arma su propio expediente.

Tres reglas vale la pena tener en la cabeza antes de decidir dónde depositar. La primera: los retiros van a una cuenta a nombre del jugador, y eso significa que la tarjeta con la que depositaste y la cuenta que recibe no tienen por qué coincidir, pero el nombre sí. La segunda: sobre los premios gravados, la casa emite un CFDI de retenciones. La tercera: no existe un registro nacional de autoexclusión. Ni en las casas con permiso ni fuera de ellas. La autoexclusión, cuando existe, es un botón interno que cada operador decide si ofrece.

Los incentivos también tienen su letra fiscal, y no es un detalle menor. El IEPS de la Ley del IEPS, artículo 2, fracción II, inciso B), aplica 50 por ciento a los juegos con apuesta y sorteos que requieren permiso conforme a la Ley Federal de Juegos y Sorteos; la reforma publicada en el DOF el 7 de noviembre de 2025 lo elevó desde el 30 por ciento anterior y entró en vigor el 1 de enero de 2026. El mismo inciso alcanza a los juegos online de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, con bloqueo temporal del servicio digital en caso de incumplimiento grave. Sobre la base hay que ser honesto: el texto leído habla de “valor de la actividad”, la prensa dice “monto total apostado”, y ninguna de las dos es una definición legal. Después de la subida, según reportes, varias casas rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto.

Del lado del jugador, el artículo 137 de la Ley del ISR incluye entre los ingresos los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuesta y concursos autorizados legalmente. Quien paga retiene 1 por ciento cuando el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 por ciento, y 21 por ciento cuando el impuesto estatal excede ese 6 por ciento. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración cuando está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México aplica un impuesto estatal de 6 por ciento sobre premios, alrededor de 7 por ciento en total según un reporte secundario, y los premios que rebasan 600,000 pesos al año se reportan en la declaración anual. Qué pasa con premios cobrados en sitios sin permiso no está establecido: para eso, un contador.

Prevención: las salvaguardas que existen y las que tendrías que poner tú

Aquí conviene ser claro, aunque no sea cómodo. En México no hay un tope legal de depósito, ni un límite de pérdida obligatorio, ni un registro nacional de autoexclusión. Ninguna de esas piezas apareció en la normativa revisada. Lo que hay son herramientas que cada casa lista en su propia ficha, y quien quiera usarlas tiene que ir a buscarlas dentro de la cuenta.

Codere México es el ejemplo más explícito de los tres mayores: su ficha declara que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Caliente también se mueve en ese terreno: el pie de página de su web principal indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. Y Caliente Deportes, su aplicación, repite la restricción de 18 años en su propia descripción.

Hay una diferencia importante entre esas dos cosas. Un aviso de juego responsable es una declaración de principios; el cierre de cuenta y las políticas asociadas son una vía de salida. La primera no le cuesta nada a la casa. La segunda sí, y por eso vale la pena saber si existe antes de depositar, no después.

El Reglamento, en su artículo 5, prohíbe a los menores permanecer en las áreas de apuesta de los establecimientos y participar en el “cruce de apuestas”, pero no fija una edad numérica; las casas escriben 18 años en su propio material y una edad legal general para el juego no está establecida en un artículo. La verificación de identidad, en cambio, sí es una obligación efectiva y es el punto donde un depósito con tarjeta puede atascarse: si el nombre de la tarjeta no coincide con el de la cuenta, el retiro se detiene ahí.

Lo práctico, para quien deposita con Mastercard y quiere control: fija el límite en el banco emisor, no en la casa. Un tope de compras o un aviso por consumo en comercios de entretenimiento lo configura tu banco en dos minutos y no depende de que la casa lo respete. Es la única salvaguarda mexicana que no pasa por el operador.

Liquidación: cuánto tarda el dinero en volver y por qué la tarjeta es lo lento

El recorrido del dinero tiene dos tramos con reglas distintas. La entrada es rápida: una compra con tarjeta se autoriza en segundos y la casa acredita el saldo casi en el acto. La salida es otra cosa.

Un retiro tiene tres puertas antes de moverse. La primera es la verificación de identidad aprobada. La segunda, el nombre de la cuenta receptora, que debe ser el del jugador. La tercera, el medio: el reembolso regresa al mismo instrumento con el que se cargó, y eso hace que un retiro por Mastercard sea, técnicamente, una devolución sobre la tarjeta. Los reembolsos viajan por la red de Mastercard y aterrizan en el ciclo de tu banco emisor, no en el instante en que la casa libera el saldo.

Esa es la razón por la que conviene mirar las promesas de velocidad con desconfianza. Playdoit promete retiros rápidos y pagos inmediatos en su ficha; Betcris destaca retiros rápidos y métodos de pago locales en la descripción de su aplicación; Caliente Deportes anuncia depósitos y retiros desde el celular. Ninguna de esas frases especifica un plazo. “Inmediato” es una palabra de mercadotecnia, no un compromiso con fecha.

El punto práctico para quien quiere sacar dinero sin sorpresas: si el importe es pequeño y solo existe la vía de la tarjeta, el retiro probablemente pase por un ciclo de facturación y llegue en el siguiente estado de cuenta. Donde la casa ofrece también depósito por SPEI, el retiro por transferencia suele ser la ruta natural para importes mayores, siempre a una cuenta a nombre del jugador. La tarjeta sirve para entrar por comodidad; no es el camino más corto para salir.

Un último detalle de costo que casi nadie considera: cada operación pasa por dos sistemas bancarios y el comercio carga con una comisión. Esa comisión ya está incorporada al precio de la casa, y no aparece nunca en el boleto.

Las casas en detalle

Strendus: la única de las tres que imprime tres números de permiso

Strendus es la casa que menos letra pequeña deja en el aire en la parte regulatoria, al menos en lo que publica. Según la compilación de casasdeapuestaslegales.mx, sus permisos SEGOB son DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, y el titular sería Atracciones y Emociones Vallarta junto con New Ads. Esa misma fuente anota que las compilaciones discrepan sobre quién es el titular, así que el dato va con su etiqueta puesta: según esa fuente, sin confirmación oficial.

En pagos, la ficha de su aplicación lista Visa, Mastercard, SPEI, OXXO Pay y Mercado Pago como métodos. La combinación importa: Mastercard cubre la entrada cómoda y SPEI cubre la salida de importes grandes sin pasar por el ciclo de la tarjeta. OXXO Pay resuelve a quien no quiere dejar rastro bancario del depósito, aunque a costa de acarrear efectivo a la tienda. Mercado Pago da una tercera puerta, útil si ya tienes saldo ahí.

El juicio sobre Strendus tiene que ver con esa mezcla y no con la marca. Una casa que publica tres números de permiso se expone a que un lector los revise uno por uno, y eso es una señal mejor que la de quien no publica ninguno. Del otro lado, las compilaciones se contradicen sobre el titular, y ahí el lector no tiene a quién preguntar salvo a la propia casa. Si vas a mover dinero con tarjeta, la ventaja de Strendus está en tener alternativas: la ruta de salida no depende de que el reembolso de Mastercard se comporte.

Betcris: la excepción que no pudo imprimir un número

Betcris ocupa un lugar incómodo en esta comparación, y conviene decirlo con claridad. Su pie de página remite a un permiso SEGOB de su permisionario, y la compilación del titular lo atribuye a Producciones Móviles, pero el número que muestra su propio pie y el que recoge la compilación no coinciden. Como no hay dos fuentes que digan lo mismo y el listado de la DGJS no se puede abrir, aquí no se imprime ningún número. Es el caso contrario al de Strendus, y no por descuido del operador: es lo que pasa cuando un dato se consulta en dos sitios y los dos se contradicen.

En métodos de depósito es la casa más generosa de las tres. Su página principal muestra los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI, sin indicar montos mínimos. PayPal es una puerta poco común en este mercado y sirve a quien ya tiene cuenta allí. En su aplicación, Betcris destaca el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, retiros rápidos, métodos de pago locales y atención en español.

La valoración de Betcris depende del rasgo del lector. Para quien opera a menudo y quiere salida rápida por un riel local, el menú de métodos y el anuncio de retiros rápidos apuntan al lugar correcto. Para quien quiere poder verificar en un registro quién responde por la operación, esta casa da un paso menos que Strendus y deja el número fuera de alcance. Es un reparto razonable de lo que cada una ofrece, no un defecto disimulado.

Playdoit: mucha oferta de producto, condiciones de bono sin aclarar

Playdoit es la más ambiciosa en catálogo de las tres. Cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports, con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. Según casasdeapuestaslegales.mx, su permiso es DGAJS/SCEVF/P-02/2005 y el titular sería Eventos Festivos de México, con la misma advertencia de siempre: sin confirmación oficial y con la lista de la DGJS cerrada.

En pagos acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, entre otros métodos, promete retiros rápidos y pagos inmediatos, enlaza los términos y las pautas de juego responsable, y restringe el uso a mayores de 18 años.

Lo que empaña la ficha es su propio bono. La aplicación anuncia 1,000 pesos de bono de bienvenida, pero en un apartado lo describe como condicionado a un primer depósito y en otro como bono sin depósito. Las dos cosas no pueden ser ciertas a la vez, y esa contradicción es de la casa, no de quien la lee. Un bono que se presenta como “sin depósito” y exige depositar es un requisito de apuesta disfrazado de regalo, y quien planee cumplirlo debería leer los términos completos antes, no después de reclamarlo.

El veredicto para Playdoit es un intercambio explícito: ganas profundidad de mercados — esports, MMA, casino en vivo, transmisión — y pagas con condiciones de bono que la propia casa no termina de redactar. Si entras por el producto y no por la promoción, la oferta sostiene el peso. Si vas por los 1,000 pesos, estás apostando a que los términos digan lo que quieres que digan.

Caliente: el cartel grande y la letra chica que no cierra

Caliente no entra en la tabla de comparación porque no declara su número de permiso del modo en que lo hacen las otras, pero es una de las marcas que un lector mexicano encontrará de inmediato y por eso merece una revisión aparte. En el encabezado de caliente.mx se anuncian 1,000 pesos MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta 7,000 pesos, y la página no aclara si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas. Un bono sin depósito que puede o no ser deportivo es una ambigüedad útil para la casa y costosa para quien lo reclama creyendo que juega en los mercados que le interesan.

El detalle del rollover llega de fuera. Según reseñas de casas de apuestas, el bono sin depósito de 1,000 pesos exige un rollover de 10 veces, y el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito varían de una reseña a otra. Eso significa que ni siquiera las fuentes secundarias se ponen de acuerdo: el número que aparece en una no aparece igual en la siguiente. Para el lector, la consecuencia es directa: las condiciones hay que leerlas en los términos de la casa, no en un resumen ajeno.

En producto, Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas con “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y es solo para mayores de 18 años. Su pie de página, además, indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable.

El juicio sobre Caliente pasa por la aritmética del rollover, no por el tamaño del cartel. Un rollover de 10 veces sobre un bono significa apostar diez veces el importe antes de poder retirarlo, y cada apuesta deja en la casa el margen de su mercado. Cuanto más alto el rollover, más veces pasa el dinero por ese margen. El 1,000 pesos sin depósito es real, y también lo es que su valor neto es bastante menor que 1,000 pesos.

Codere México: bono grande, depósito con tarjeta y cierre de cuenta en la misma ficha

Codere es la casa que mejor documenta sus propias reglas de juego responsable, y también la más clara sobre cómo se deposita. Su ficha declara que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. En pagos, anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 pesos MXN y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO.

La combinación es reveladora. Depósito con tarjeta y también con SPEI significa que el bono se puede reclamar por dos vías distintas, y que la salida no tiene por qué volver por el mismo riel de la entrada. El bono de hasta 7,000 pesos, en cambio, es un techo y no una cifra garantizada: “hasta” es la palabra que decide cuánto vale realmente la oferta para cada persona, y depende de cuánto deposites.

El veredicto aquí es sobre lo que la casa deja escrito. Entre las marcas revisadas, Codere es la que menciona explícitamente el cierre de cuenta como parte de sus políticas, y eso es una vía de salida documentada. Si vas a depositar con Mastercard y quieres saber de antemano cómo se sale, ese detalle pesa más que el tamaño del bono.

1xBet México: la ficha que no dice cómo se paga

1xBet México aparece en esta revisión por un motivo distinto al de las demás: su ficha de aplicación no enumera métodos de pago. No hay lista de tarjetas, ni mención de SPEI, ni de OXXO. Para un lector que llega buscando dónde depositar con Mastercard, esa ausencia es la información más relevante que ofrece la ficha.

Eso no significa que la casa no acepte Mastercard; significa que su propio material no lo dice. La diferencia importa mucho cuando el criterio de comparación es el pago: de las marcas revisadas, es la única cuyo listado no permite confirmar ni descartar la tarjeta.

El juicio, entonces, es procedimental. Antes de abrir cuenta conviene comprobar en la propia plataforma qué métodos ofrece y cuáles son los mínimos, porque el dato no está en la tienda de aplicaciones. Quien valore la comodidad de plataformas con menú de pagos visible encontrará aquí menos certeza que en las demás, y eso es un costo real, aunque no aparezca en ningún bono.

Otros nombres: VBet, Novibet, Betway y Strendus en las compilaciones

Fuera de las casas ya revisadas, las compilaciones de sitios comparadores reparten números de permiso entre varias marcas. Según casasdeapuestaslegales.mx, Novibet tendría el permiso SEGOB DGJS/DCRCA/1121/2020, con Comercial de Juegos de la Frontera como titular, y Betway el permiso 4184, con Espectáculos Deportivos Frontón México como titular. Ninguna de esas cifras está confirmada por la autoridad, porque el listado oficial de la DGJS no se pudo abrir, y por eso se reproducen solo como lo que son: afirmaciones de compilaciones.

Pickwin es el caso más ilustrativo de hasta dónde llega el desorden. Una compilación le atribuye el permiso SEGOB DGJS/DCRCA/1584/2019, con Producciones Móviles como titular junto con Unocapali La Paz Operadora; otra compilación maneja DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER, y según blog.pickwin.mx y un portal de reseñas los números se contradicen entre sí. Dos permisos distintos para una sola marca es la prueba de que el dato no circula de forma confiable. Que Producciones Móviles aparezca también como titular de Betcris es la otra mitad de la historia: un mismo permisionario puede respaldar varias marcas, de modo que dos casas con nombres distintos pueden compartir el papel que las sostiene.

Ese es el panorama real de los permisos en México, y por eso la tabla de arriba no promete más de lo que puede cumplir.

Preguntas frecuentes

¿Qué métodos de pago usan las casas de apuestas que operan con permiso en México?

Depende de cada operador, porque ninguna norma obliga a publicar una lista. Strendus menciona Visa, Mastercard, SPEI, OXXO Pay y Mercado Pago; Betcris muestra Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI; Playdoit acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias; Codere añade tarjeta, SPEI y OXXO. 1xBet no enumera ninguno en su ficha.

¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas mexicana?

No existen topes legales: ni de depósito ni de pérdida aparecen en la normativa revisada. Lo que hay son herramientas internas que cada casa lista por su cuenta, como pausas, límites y autoexclusión voluntaria. La opción más firme es configurar el tope de compras o el aviso de consumo directamente con tu banco emisor.

¿Cómo se comprueba si una casa de apuestas tiene permiso de la Secretaría de Gobernación?

El listado oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no se puede abrir al público, así que los números que circulan vienen de pies de página y compilaciones que a veces se contradicen, como ocurre con Betcris y Pickwin. La vía práctica es pedir a la casa el nombre del permisionario titular y contrastarlo con la propia Secretaría.

¿Qué edad se exige para apostar en México y qué se revisa al registrarse?

El Reglamento prohíbe a los menores en las áreas de apuesta y en el cruce de apuestas, pero no fija una edad numérica; las casas escriben 18 años en su propio material. Al registrarte se verifica tu identidad, porque la apuesta es actividad vulnerable frente al lavado de dinero y las operaciones relevantes se reportan a la UIF y al SAT.

¿Se pagan impuestos por los premios de apuestas y quién hace la retención?

Sí, si el premio está legalmente autorizado: quien paga retiene 1 por ciento cuando el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 por ciento, y 21 por ciento cuando ese impuesto estatal excede el 6 por ciento. La casa emite un CFDI de retenciones, y los premios superiores a 600,000 pesos al año se reportan.

¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta según la cantidad apostada y el momio?

El retorno es la cantidad apostada multiplicada por el momio, y la ganancia neta es esa cantidad por el momio menos uno. En diez pesos a momio 1.85 el retorno es 18.50 pesos y la ganancia 8.50. En un parlay, los momios de las selecciones se multiplican en un solo precio.

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