Las mejores páginas de apuestas deportivas en México: nueve casas con permiso SEGOB y el precio real de cada bono

Updated noviembre 2026
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Tres balones de deportes distintos alineados uno junto a otro sobre una banca de madera

Datos actualizados a noviembre 5, 2026, con los registros y las fichas de las propias casas consultados en esa fecha.

La ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.

Casi todo el que llega buscando dónde apostar cree que la pregunta difícil es cuál paga más. La pregunta difícil es cuánto se queda la casa por el camino, y esa no la responde ningún anuncio. Los momios de un partido parejo —1.90 y 1.90 en un mercado de dos resultados— esconden un margen que no se ve hasta que uno hace la cuenta, y ese margen es el precio de entrada de cada boleto, se gane o se pierda.

En México hay una segunda capa de costo que no aparece en ningún catálogo: la apuesta se juega con una figura administrativa, el permiso de la Secretaría de Gobernación, y no con una licencia digital. Esa diferencia decide qué protecciones existen, quién responde por el dinero del jugador y qué pasa cuando un sitio se bloquea. En noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera congeló cuentas y dos marcas grandes dejaron de funcionar de un día para otro. Los saldos de los usuarios se quedaron dentro.

Comparar nueve páginas de apuestas deportivas sin mirar esas dos cosas es comparar escaparates. Lo que sigue es la cuenta: qué exige cada bono, cuánto se lleva el margen, qué retiene el SAT sobre un premio y qué protecciones no existen en México aunque existan en otros países. Los momios son el precio de la emoción; el margen es el precio del negocio.

Estadísticas, momios y pronósticos: lo que en verdad se compra al pagar por información

La mayoría de los apostadores que buscan estadísticas de futbol o páginas de pronósticos llegan con una idea equivocada de para qué sirven. No sirven para acertar. Sirven para no apostar de más en el mismo boleto, que es una cosa bastante más modesta y bastante más rentable.

Qué hace un dato y qué no hace nunca

Un promedio de goles, un porcentaje de posesión o una racha de victorias describen lo que ya pasó. El momio describe lo que la casa espera que pase, y ya lleva dentro el dinero de todos los demás apostadores de ese mercado. Ese es el punto que se pierde en casi todas las discusiones: cuando un dato te dice que un equipo promedia 1,8 goles en casa y el momio del “más de 2,5” está bajo, el dato no te está dando ventaja, te está contando por qué el momio está bajo.

Lo que un dato sí hace es medir el tamaño de tu apuesta. Un apostador que sigue las estadísticas de futbol con criterio no multiplica sus boletos: reduce los que juega. Ese es el uso honesto de una página de estadísticas, y también el más aburrido de explicar.

Bankroll: la parte de la estrategia que sí depende de ti

Del vocabulario de la estrategia, la única pieza que está enteramente en tus manos es cuánto pones en cada boleto. No hay sistema de pronósticos que compense un stake mal puesto, porque un momio alto con una apuesta grande no reparte el riesgo: lo concentra.

Una regla que aguanta el paso del tiempo es trabajar con un porcentaje fijo de un fondo separado del dinero de la casa. Si el fondo son 5,000 pesos y el boleto es el 2 %, cada apuesta vale 100 pesos, y esa cifra no cambia porque hayas ganado tres seguidas. Lo que cambia es el fondo, y con él el 2 %. La disciplina de no subir el porcentaje después de una racha es lo único que separa una afición de una deuda.

El margen: la cuenta que convierte un momio en un precio

Aquí está el cálculo que ordena todo lo demás. Toma un mercado ejemplar de dos resultados con momio 1.90 en cada lado. La proporción del total apostado que ese mercado devuelve es 1 ÷ (1/1,90 + 1/1,90), y el margen es lo que falta hasta el 100 %.

Con esos dos momios, la casa se queda aproximadamente un 5 % de cada peso jugado a ese mercado, y devuelve alrededor del 95 %. Es un ejemplo ilustrativo, no un precio cotizado hoy por ninguna marca, y sirve porque explica el rango habitual: cuanto más cerca está el margen del 4 %, más barato sale cada boleto a lo largo de un año; por encima del 8 %, el jugador está pagando la comodidad de la página, no la emoción del partido. La banda importa más que el número: en mercados de dos resultados el margen suele ser más bajo, y en mercados con muchas opciones —el “más/menos” de goles, los jugadores, los especiales— se abre porque hay más formas de que la casa se cobre.

Con 95 pesos de retorno por cada 100, la conclusión práctica no es “apuesta menos”. Es que una racha de diez boletos necesita acertar más veces de las que alguien razonablemente espera solo para quedar a mano. Ese es el precio real de la información: no importa cuántas estadísticas consultes si el precio de entrada ya cobró su parte.

Los momios se mueven, y ellos se mueven primero

Un apostador que compara momios entre varias páginas tarda veinte minutos. La casa tarda milisegundos. Cuando un número se mueve en dos o tres operadores al mismo tiempo, no está el mercado “ofreciendo una oportunidad”: está corrigiendo una información que ya tenía y tú no.

Eso no vuelve inútil comparar. Vuelve inútil confiar en la comparación como estrategia. La diferencia se saca en los mercados con poca liquidez —un partido de liga menor, un mercado de jugadores— donde la casa tarda más en ajustar, y se pierde en los partidos grandes, donde todo el mercado mira el mismo número.

Evaluación y clasificación: los nueve operadores uno al lado del otro

Antes de las fichas, el panorama entero. Nueve marcas que operan en México con un permiso de la SEGOB a nombre de un permisionario, según lo que cada una publica o lo que recogen las compilaciones. La autoridad es la Dirección General de Juegos y Sorteos; la lista oficial de permisos no pudo abrirse, y por eso ningún número se presenta aquí como confirmado oficialmente.

Marca Permiso SEGOB, tal como lo declara su fuente Lo que su propia ficha dice sobre el producto
Novibet DGJS/DCRCA/1121/2020, según Casas de Apuestas Legales; titular Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V.; no confirmado oficialmente La ficha de la marca no detalla un catálogo propio de deportes en lo consultado
Codere DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas Legales; titular Libros Foráneos S.A. de C.V.; no confirmado oficialmente Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis
1xBet DGJS/0002/2020, según Apuestas Legales; titular Entretenimientos Naturales; ni el dominio ni la lista oficial pudieron confirmarse Sin detalle de producto en la ficha consultada
Betcris Permiso de su permisionario; el número del pie de la casa y el de la compilación no coinciden; titular Producciones Móviles Parlay del mismo juego, retiro anticipado, apuestas a jugadores, retiros rápidos
Strendus DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según Casas de Apuestas Legales; titular Atracciones y Emociones Vallarta / New Ads; no confirmado oficialmente Sin detalle de producto en la ficha consultada
Betway 4184, según Casas de Apuestas Legales; titular Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V.; no confirmado oficialmente Sin detalle de producto en la ficha consultada
Playdoit DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según Casas de Apuestas Legales; titular Eventos Festivos de México; no confirmado oficialmente Futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports, apuestas en vivo con transmisión y casino en vivo
Pickwin Permiso de su permisionario; las fuentes se contradicen entre sí sobre el número; titular Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora Sin detalle de producto en la ficha consultada
Caliente DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de la propia página; operadora Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V. Transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, eventos virtuales

De las nueve, solo cuatro publican un catálogo de producto con suficiente detalle como para juzgarlo. Las otras cinco existen en la comparación sobre todo por su registro administrativo. Y ese desequilibrio es la primera decisión del lector: una marca que no describe su producto en su propia ficha está pidiendo confianza sin dar material, y la confianza se gana describiendo.

Hay un segundo patrón, más incómodo. Los números de permiso que sobreviven a la comparación entre compilaciones son pocos. Donde dos fuentes se contradicen —Betcris y Pickwin son los casos claros— el número desapareció de esta página, y eso es deliberado: un dato contradictorio vale menos que un hueco honesto.

Los criterios que usé, y por qué el orden importa

Clasificar casas de apuestas es fácil si uno acepta el orden que proponen los propios bonos. El tamaño del bono de bienvenida es la primera columna de casi todas las listas que circulan, y es la peor. Un bono grande con un rollover brutal cuesta más que un bono pequeño con requisitos normales, y el jugador solo descubre cuál era cuál después de haber depositado.

Mi orden es otro. Primero, qué pasa con tu dinero si la marca deja de funcionar mañana: eso depende de que exista un permisionario mexicano detrás, y es lo que la tabla documenta. Segundo, qué puedes hacer con el saldo: retiros, métodos de pago locales, atención en español. Tercero, qué exige el bono para liberarse, en los casos en que la propia marca o las reseñas lo dicen. Cuarto, la calidad del catálogo: cuántos deportes, cuántos mercados, si hay transmisión y creador de apuestas.

El criterio del precio nunca baja del tercer puesto, y nunca sube al primero. Un jugador que ordena por tamaño de bono está optimizando la parte del trato que la casa diseñó para llamar su atención.

Lo que ninguna página de esta lista te va a decir

Ninguna va a decirte su margen. El margen está dentro del momio, y el momio se presenta como una oportunidad, no como un precio. Tampoco te va a decir cuánto del bono de bienvenida espera recuperar con tu volumen de juego, porque ese número es justamente el que decide si el bono fue un regalo o un préstamo.

Lo que sí puedes hacer es mirar dos cosas antes de registrarte en cualquiera de las nueve: el pie de página, donde debería aparecer el permiso con su número y su titular, y los términos del bono, donde deberían aparecer el rollover, el momio mínimo y el plazo. Si el pie no tiene número, ese es tu primer dato sobre la casa. Si los términos no están, ese es el segundo.

Fundamentos: qué es exactamente una casa de apuestas con permiso en México

No existe una licencia mexicana para apostar en línea. Existe un permiso, y la diferencia es toda la historia.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
Betano está bloqueada desde noviembre de 2025 (congelamiento de cuentas de la UIF).

La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, prohíbe en el país los juegos de azar y las apuestas, y solo permite los que estén expresamente autorizados. El Reglamento de esa ley, reformado el 16 de noviembre de 2023, lo dice desde su artículo 2 con una frase que conviene leer dos veces: lo que no está expresamente previsto, está prohibido. No hay un artículo que regule las apuestas por internet. Lo que hay es un permiso otorgado a un permisionario con establecimiento físico, y marcas extranjeras operando al amparo de ese permisionario.

La SEGOB, a través de la Dirección General de Juegos y Sorteos, autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y extingue permisos. Entre los tipos relevantes están los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos. Los permisos no son transferibles, y sus titulares deben presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, seguros, reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero y una garantía.

Nada de eso es una licencia digital. Es un permiso temporal otorgado a un permisionario, y la palabra correcta en México es “permiso”, no “licencia”. Quien te venda una “licencia mexicana de apuestas online” está vendiendo una categoría que no existe.

Por qué esto te cuesta dinero y no solo vocabulario

La consecuencia práctica es doble. Primero: si tu saldo está en un sitio cuyo permiso pertenece a un tercero, tu relación comercial no es con la marca que ves en la pantalla. Segundo: cuando ese permiso se cuestiona, el sitio se apaga y tu saldo se congela con él. En noviembre de 2025 la UIF identificó trece casinos y congeló cuentas; bet365 y Betano, de Ganador Azteca (Grupo Salinas), quedaron deshabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la DGJS suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas marcas, según una sola fuente.

Ese historial no se resume en “bloqueado” o “activo”. Cambia por resolución judicial, y por eso aquí se escribe siempre con su fecha. Un jugador que lea esta página dentro de tres meses hará bien en buscar el estado del día, no en confiar en el de hoy.

Lo que sí tiene una marca con permiso, y lo que no

Una marca que opera bajo permiso de un permisionario mexicano trae cuatro cosas concretas: un domicilio legal en el país al que reclamar, un permiso de la SEGOB, controles de verificación de identidad y prevención de lavado, y la emisión de un CFDI de retenciones cuando el premio está gravado.

No trae un registro nacional de autoexclusión, porque ese registro no existe en México. Y no trae un límite legal de depósito ni de pérdida: los topes que verás en las fichas de las casas son herramientas voluntarias de cada marca, no obligaciones de la ley. Esa distinción se desarrolla más abajo, en la sección sobre juego responsable.

Para quien quiera comprobar el permiso por su cuenta, el camino es el pie de página de la propia casa, donde debe aparecer el número y el titular, y en su defecto las compilaciones de permisos, que se contradicen entre sí con más frecuencia de la que uno esperaría.

Normativa y supervisión: los riesgos de una página sin permiso

El artículo 2 del Reglamento dice que lo no previsto está prohibido; el artículo 8 de la ley de 1947 faculta a la SEGOB a clausurar establecimientos no autorizados. La autoridad también ha reforzado su capacidad de bloquear dominios y aplicaciones sin permiso, aunque una base legal específica para bloquear sitios de apuestas más allá del bloqueo por incumplimiento fiscal de la Ley del IVA no está establecida.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026.

Sobre el jugador que apuesta en un sitio sin permiso, la ley no establece una multa ni un delito. Tampoco establece una exención. Aquí no se afirma ni lo uno ni lo otro, porque no hay texto que lo sostenga.

Lo que sí está establecido es lo que pierde quien apuesta fuera del perímetro. Un sitio con licencia de Curazao no es un permisionario mexicano: no tiene domicilio legal en el país, no tiene permiso de la SEGOB, no aplica los controles de identificación y reporte al SAT y a la UIF, y no emite CFDI de retenciones. Si la marca bloquea tu cuenta, no hay autoridad mexicana ante la cual reclamar. Si te bloquean el acceso al sitio, tu saldo queda donde estaba: dentro. La zona offshore se describe aquí como lo que es, sin nombrar ninguna marca, porque ninguna de esas marcas forma parte de esta comparación.

El impuesto que rediseñó los bonos

El IEPS sobre juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso de la ley de 1947 está en el artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS, y subió del 30 % al 50 % con la reforma publicada en el DOF el 7 de noviembre de 2025, en vigor desde el 1 de enero de 2026. El mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que quedan sujetos a las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave.

La base del impuesto no está establecida: el texto dice “valor de la actividad”, la prensa habla de “monto total apostado”. Por eso aquí no se escribe “50 % de lo apostado” ni “50 % de los ingresos brutos”. Quien resuma el impuesto en una de esas dos frases está simplificando un punto que decidirá el margen de toda la industria.

Los impuestos estatales varían. La Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados. No es un detalle menor para el jugador que compara momios entre estados, aunque en la práctica los momios que ve son los mismos.

Los premios: quién retiene y cuánto

El ISR trata como ingreso los premios de loterías, sorteos, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados, según los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. Quien paga retiene el 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y el 21 % cuando existe un impuesto estatal superior al 6 %. En la Ciudad de México hay un 6 % estatal sobre premios, alrededor del 7 % en total, según un reporte secundario. Los premios por encima de 600,000 pesos en un año se reportan en la declaración anual.

La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración cuando está obligada a hacerlo; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. Ese detalle decide la diferencia entre un premio que ya pagó impuestos y un premio que los generará después.

Y el artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”. Qué pasa con el premio ganado en un sitio sin permiso no está establecido, y la posición honesta es la única razonable: consulta a un contador o asesor fiscal antes de asumir que no pasa nada.

La reforma que todavía no es ley

En octubre de 2026, según lo reportado el día 13, la SEGOB terminó un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad. No ha sido presentado y no es ley. Existe además una iniciativa para derogar la ley que crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión: es una propuesta, y como propuesta se lee.

Vale la pena detenerse en lo que ese anteproyecto revela. Una ley de 1947 sigue rigiendo una industria que mueve millones de pesos por teléfono, y el parche que la hace funcionar es un permiso pensado para establecimientos con domicilio. La reforma corregiría eso. Mientras no se presente, el jugador opera en un marco que la autoridad administra con el reglamento y con criterio caso por caso, lo cual es exactamente lo que explica por qué el estado de bet365 y Betano cambia con cada resolución.

Prevención: las protecciones que dependen de ti porque la ley no las impone

Aquí está la parte del marco mexicano que más se malinterpreta, y la que más cuesta. Buscar un límite legal de depósito en México es buscar algo que no existe.

Lo que la ley sí dice sobre edad y quién no puede jugar

El artículo 5 del Reglamento prohíbe a los menores de edad el acceso a las áreas de apuestas de los establecimientos y su participación en el “cruce de apuestas”, pero no fija un número. Las marcas, en sus propias fichas y pies de página, declaran 18 años como mínimo. Un número estatutario para el juego no está establecido. Cuando un titular de permiso de hipódromo, galgódromo o frontón obtiene un permiso complementario para apuestas remotas, la prohibición a menores se arrastra con el mismo silencio sobre la cifra.

Codere, en la ficha de su app mexicana, se limita a decir que opera con permiso de la SEGOB, que el uso es para mayores de 18 años y que incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Caliente, en el pie de su página principal, indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. Betcris dice lo mismo con más dureza: estrictamente prohibido para menores, sección de juego responsable y aclaración de que el servicio no se promociona a menores de 18. Playdoit añade edad mínima de 18 y enlaces a términos y pautas de juego responsable.

Cuatro marcas, cuatro redacciones, ninguna obligación legal de decirlo con esas palabras. El aviso correcto no equivale a la protección.

Sin registro nacional de autoexclusión

Esta es la ausencia más costosa del marco mexicano. En varios países el jugador puede pedir que se le excluya de todas las casas a la vez, y esa solicitud vincula a todos los operadores con licencia. En México no existe ese registro. La autoexclusión que encontrarás en las casas es voluntaria e interna: vale para esa marca y para esa cuenta, y en algunos casos para sus productos asociados.

El agujero práctico es evidente. Un jugador que necesita parar puede cerrar su cuenta en Codere y abrirla la misma tarde en Betway. La herramienta está diseñada para el jugador que quiere un freno, no para el que necesita una barrera. Dicho de otro modo: la pausa también depende de ti porque la ley no la impone.

Ninguna cifra oficial existe sobre cuántos jugadores usan estos mecanismos, y aquí no se inventa una.

Límites de depósito y de pérdida: herramientas, no derechos

No existe un límite estatutario de depósito ni de pérdida, y no existe una cuenta temporal. Los topes que verás en las páginas de las casas son herramientas que cada marca ofrece por decisión propia, con su propio alcance y sus propios tiempos de aplicación. Un límite que se aplica inmediatamente y un límite que tarda veinticuatro horas en activarse parecen lo mismo en la pantalla y no lo son cuando uno está en una mala racha.

Lo que puedes hacer, y que sí depende enteramente de ti, es fijar el límite antes de necesitarlo. Un límite puesto en frío se respeta; uno puesto en caliente se negocia con uno mismo, y uno mismo pierde.

Lo que las casas reportan y por qué no es tu protección

Los operadores identifican a sus usuarios y reportan operaciones relevantes al SAT y a la UIF, porque el juego es una actividad vulnerable bajo la ley de prevención de lavado de dinero. Los documentos exigidos no están establecidos en un estatuto, y la verificación de identidad en México existe más para proteger al sistema financiero que para proteger al jugador.

Eso no vuelve inútil el proceso. Vuelve necesario saber para qué está. Un KYC que pide identificación oficial, comprobante de domicilio y a veces comprobante de ingresos es tu llave de salida: sin él, el retiro no sale. Y ahí está el punto práctico que la mayoría descubre tarde: verifícate antes de depositar, no cuando quieras retirar.

Incentivos y requisitos: lo que un bono cuesta de verdad

Los bonos de bienvenida son el cebo mejor diseñado del sector, y su diseño tiene una lógica simple: que el tamaño visible tape el requisito invisible. Aquí se ordenan por lo que cuestan.

Los bonos que las fichas anuncian, con lo que dicen y lo que no

Caliente anuncia en el encabezado de su página principal 1,000 pesos sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta 7,000 pesos, y no aclara si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas. Según reseñas de casas de apuestas, el bono sin depósito de 1,000 pesos exige un rollover de 10 veces; el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito varían de una reseña a otra. Cuando tres reseñas dan tres condiciones distintas para la misma promoción, la información útil es esa: varían, y hay que leer los términos de la casa.

Codere anuncia en la ficha de su app un bono de bienvenida de hasta 7,000 pesos, con depósitos por tarjeta, SPEI y OXXO. Playdoit anuncia 1,000 pesos, pero en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito. Esa contradicción está en la ficha de la propia marca, no en una reseña: quien lea la ficha de Playdoit y crea que tiene un bono sin depósito puede encontrarse con que el depósito era la condición. Antes de contar con ese dinero, hay que leer los términos.

Betcris muestra los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como métodos de depósito en su página principal, sin indicar montos mínimos. Playdoit acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, entre otros métodos, y promete retiros rápidos y pagos inmediatos.

La cuenta que convierte un bono en un precio

Toma un bono con un factor de apuesta de 10 veces, que es el único múltiplo que las reseñas atribuyen con cierta consistencia a una promoción concreta de esta lista. Si el bono base es de 1,000 pesos y la única cantidad que se apuesta es el bono, el volumen de apuestas necesario es de 10,000 pesos, y a 100 pesos por boleto eso son cien boletos antes de liberar nada. Con un margen de mercado del 5 %, el costo esperado de completar ese volumen de apuestas es de unos 500 pesos.

Esa cifra es una estimación estadística: un promedio sobre muchas apuestas bajo el supuesto de que solo se juega el importe del bono, no una garantía para ningún apostador concreto. No dice si vas a ganar ni cuánto: dice lo que cuesta, en promedio, apostar lo que el bono exige. Y ese costo se paga en boletos, se libere o no el bono.

El requisito de rollover es el precio del bono. Un bono de 7,000 pesos con un factor de apuesta alto puede costar más que uno de 1,000 con un factor bajo, y el orden de las cifras en el anuncio está invertido respecto al orden de los costos reales.

Momio mínimo, plazo y tope: los tres frenos silenciosos

Tres condiciones deciden si un bono es alcanzable, y ninguna suele aparecer en el titular.

El momio mínimo importa porque solo cuentan las apuestas a partir de cierto precio. Eso empuja al jugador hacia momios más altos, y los momios más altos son los que la casa ofrece en mercados donde su margen es mayor: el bono te lleva a la parte del catálogo donde la casa cobra más. El plazo importa porque convierte un volumen alcanzable en uno imposible si lo tienes que completar en dos semanas. Y el tope de ganancia importa porque limita lo que puedes sacar del bono aunque lo liberes todo: liberar es una cosa, cobrar el máximo es otra.

Sobre el bono de primer depósito de Caliente, el plazo, los momios mínimos y el rollover varían según la reseña, y por eso no se fijan aquí. La conclusión práctica no cambia: cuando las condiciones de una promoción están descritas de forma inconsistente incluso entre quienes la reseñan, la única fuente que cuenta son los términos de la propia casa, en el momento del registro.

Las promociones de producto, que no son bonos

Hay una segunda familia de ofertas que conviene no confundir con el bono de bienvenida. Codere ofrece apuestas gratis y momios mejorados dentro de su app, además de un creador de apuestas. Playdoit tiene “Playboost” para aumentar ganancias y retiro anticipado. Betcris ofrece el parlay del mismo juego, el retiro anticipado y las apuestas a jugadores. Caliente ofrece creador de apuestas, transmisión en vivo y eventos virtuales desde su app.

Ninguna de estas promociones es un bono: son funciones del producto, y el idioma del marketing las presenta con la misma palabra. Un “momio mejorado” es una mejora temporal sobre el precio de un mercado, no dinero gratis; un “retiro anticipado” te deja cerrar un boleto antes de que termine, normalmente a un precio peor que el que habrías obtenido esperando. El costo está en la diferencia entre los dos precios, y esa diferencia no se publica.

Ninguno de los bonos y promociones descritos en esta sección incluye un código de promoción, y no se reproduce aquí ninguno aunque una ficha lo mencione. Lo que vale de una oferta es su requisito, no su llave de entrada.

Evaluación de los nueve operadores: ficha por ficha

Cada ficha arranca por lo que distingue a esa marca en esta comparación, sigue por lo que su propia página dice de sus momios, su catálogo, sus métodos de pago o sus promociones, y cierra con una valoración. Los datos de permisos no se repiten aquí: están en la tabla comparativa y en la sección sobre el permiso de la SEGOB. Y como se dijo antes, no es una recomendación ni una lista completa del mercado; una marca ausente de esta lista no queda por eso sin permiso.

Novibet: el permiso con número completo y un catálogo sin vitrina

Novibet es la marca de esta lista con un registro más limpio: permiso SEGOB DGJS/DCRCA/1121/2020 a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., según casasdeapuestaslegales.mx, con la advertencia de siempre, que la lista oficial de la DGJS no pudo abrirse. La marca no presenta, en lo consultado, un detalle propio de deportes, mercados o momios, y esa ausencia es la parte interesante de su posición.

Para el lector que ordena por certeza administrativa, Novibet ocupa un lugar cómodo: un número de permiso completo y un titular identificable. Para el que ordena por información disponible antes de depositar, la posición se invierte: sin un detalle de producto publicado por la marca, todo lo que se sabe de su oferta deportiva hay que comprobarlo en su propio catálogo, ya con la cuenta abierta. Esa asimetría, permiso claro y catálogo opaco, resume bien un tramo del mercado mexicano, y no es un defecto de esta marca en particular.

Un dato que sí conviene tener a mano y que ninguna ficha de promoción menciona: con un margen de mercado del 5 %, cada boleto jugado en esa casa cuesta, en promedio, cinco pesos por cada cien. Eso no cambia de una marca a otra en el rango habitual, y por eso la decisión real no está en el margen. Está en qué puedes hacer con tu saldo una vez que está dentro. Ahí Novibet no da, en lo consultado, nada con qué compararla.

La valoración honesta: una opción defendible para quien prioriza la trazabilidad del permiso por encima de todo, y una apuesta a ciegas para cualquier otra cosa.

Codere: más de 30 deportes, una app madura y un bono que hay que leer dos veces

Codere lleva casi una década en la tienda de aplicaciones mexicana: su app figura desde enero de 2017 a nombre de Codere Newco, S.A.U., y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026. Esa antigüedad se nota en el producto. Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis dentro de la app. En su permiso, dos números a nombre de Libros Foráneos S.A. de C.V., según Apuestas-legales.com.mx.

El catálogo es amplio y el creador de apuestas es la función que más cambia la experiencia de un apostador habitual: armar la combinada dentro del mismo partido obliga al mercado a ofrecer precios por correlación, y esos precios llevan un margen mayor que una apuesta sencilla. La comodidad se paga.

El bono de bienvenida anunciado llega hasta 7,000 pesos, con depósitos por tarjeta, SPEI y OXXO. Ese techo no es lo que recibes: es lo que recibirías si tu primer depósito alcanzara el máximo. Los métodos de pago son los tres que un jugador mexicano espera ver, y el OXXO resuelve el caso de quien no quiere dejar datos bancarios en un sitio de apuestas.

La valoración: la combinación más completa de esta lista entre antigüedad, catálogo y métodos locales, y a la vez el sitio donde el requisito del bono merece leerse antes que el titular, porque un techo de 7,000 pesos con rollover y plazo desfavorables cuesta más que uno de 1,000 sin sorpresas.

1xBet: el permiso que su propia fuente no pudo cerrar

1xBet es el caso que obliga a leer la letra pequeña de la comparación. El permiso declarado es DGJS/0002/2020 a nombre de Entretenimientos Naturales, según Apuestas-legales.com.mx, que no pudo confirmar ni el dominio de la marca ni la lista oficial de la DGJS. Esa es la situación completa, y no hay más.

Cuando la fuente que atribuye el permiso al mismo tiempo declara que no pudo verificar el dominio, lo que falta no es un dato sobre el producto: es el vínculo entre la marca que el lector escribe en el navegador y el permiso que aparece en la tabla. El compilador está diciendo, con honestidad, que unió dos piezas que no pudo coser.

En lo consultado, la ficha no ofrece un detalle propio de mercados, momios o métodos de pago que permita juzgar la oferta deportiva. El lector que considere esta marca hará bien en empezar por el pie de página del sitio en el que efectivamente esté entrando, buscando el número y el titular, antes de mirar cualquier promoción.

La valoración, sin rodeos: por debajo del resto de esta lista en trazabilidad, porque el eslabón que une marca y permiso es precisamente el que la fuente no pudo cerrar.

Betcris: parlay del mismo juego, retiro anticipado y un número que no cuadra

Betcris trae el catálogo de funciones más extenso del grupo: parlay del mismo juego, retiro anticipado, apuestas a jugadores, retiros rápidos, métodos de pago locales y atención en español, según la ficha de su app, publicada por TV Global Enterprises Ltd. La app se lanzó en julio de 2018, su versión 3.2.1 es del 28 de septiembre de 2026 y funciona además en Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana y Honduras, lo cual dice bastante sobre el nivel de producto: sostener una misma app en seis mercados obliga a estandarizar.

Los métodos de depósito que muestra su página principal son Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI, sin montos mínimos indicados. PayPal es el menos común de esa lista en el mercado mexicano de apuestas, y es una ventaja real para quien no quiere compartir datos de tarjeta.

El registro es donde esta marca se complica. El número de permiso del pie de su propio sitio y el que aparece en la tabla del propietario no coinciden: el pie muestra un número a nombre de Producciones Móviles, y la compilación da otro. El permiso SEGOB DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER figura a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., que opera junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018; la empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026. Dos jurisdicciones, dos titulares y una discrepancia de números.

La valoración: si valoras la cobertura regulatoria acumulada —una licencia maltesa con fecha de vencimiento visible más un permisionario mexicano— aquí hay más capas que en cualquier otra ficha de esta lista, y también más partes que pueden discrepar entre sí cuando algo se rompe.

Strendus: tres números de permiso y ninguna descripción de producto

Strendus aparece con tres permisos a su nombre: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, con titular discrepante entre compilaciones —Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads— y sin confirmación oficial. En lo consultado, la marca no presenta un detalle propio de deportes, mercados o métodos de pago.

Tres números de permiso deberían ser una señal de solidez; en la práctica son tres oportunidades de que la compilación se equivoque. Y ya se equivocan en el titular antes de llegar al producto.

Para el lector, eso se traduce en una tarea concreta antes de depositar: comprobar en el pie del sitio de Strendus cuál de los tres números aparece y a qué titular se atribuye. La respuesta importa más que el hecho de que existan tres.

El catálogo deportivo hay que verlo en el propio sitio, porque la marca no lo describe en la ficha consultada y esta página no va a inventarlo. La valoración es, por tanto, incómoda pero honesta: la evidencia disponible no alcanza para distinguirla de las otras marcas que llegan sin vitrina, y conviene tratarla como lo que es: un nombre con permisos documentados por terceros y un producto por descubrir.

Betway: un permiso corto y una ficha que no dice nada

Betway aparece con permiso SEGOB 4184 a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V., según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial. Ese titular es el que más llama la atención de todo el grupo: un frontón es un recinto de pelota vasca, y los titulares de permisos de frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. El rastro administrativo es coherente con la forma en que funciona el mercado mexicano.

En lo consultado, la ficha de la marca no ofrece un catálogo de deportes, mercados ni métodos de pago que permita evaluar la oferta.

Un número de permiso tan corto como 4184 invita a pensar en una emisión antigua, pero eso es una lectura, no un dato, y aquí no se convierte una lectura en una afirmación. Lo que sí es un dato es que la marca llega a esta comparación sin material propio sobre su producto deportivo.

La valoración: un nombre con permiso documentado y una oferta que hay que descubrir en su propio sitio. Para quien prioriza la marca conocida internacionalmente, es una entrada razonable; para quien compara catálogos antes de registrarse, no hay nada que comparar todavía.

Playdoit: apuestas en vivo con transmisión y un bono con dos versiones

Playdoit se describe a sí misma con precisión en su app, publicada por Atracciones America S.A. de C.V., lanzada en agosto de 2021, con versión 1.31.0 del 22 de octubre de 2026: futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports, con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. Acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, entre otros métodos, y promete retiros rápidos y pagos inmediatos.

La transmisión dentro de la misma app es la función que más cambia el juego en vivo: ver el partido y el momio en la misma pantalla reduce la distancia entre el impulso y el boleto, y esa reducción no es neutral. El margen de un mercado en vivo se mueve más rápido y suele ser más ancho que el de un mercado previo, precisamente porque el impulso es parte del producto.

El bono anunciado es de 1,000 pesos, pero la ficha lo describe en un apartado con primer depósito y en otro sin depósito. Esa contradicción está publicada por la marca, y es el tipo de detalle que decide si un bono es un saldo sin condiciones o un depósito con condiciones. La atención de 24 horas es un contraste útil con esa ambigüedad: hay soporte siempre, aunque no siempre aclare la promoción.

La valoración: el catálogo con mejor descripción propia de esta lista después de Codere, y un bono que no se puede dar por entendido hasta leer los términos vigentes; quien llegue por la promoción y se quede por la transmisión habrá usado la página exactamente como está diseñada.

Pickwin: un número que también es el de otro

Pickwin suma una tercera complicación registral al grupo. Su permiso figura como DGJS/DCRCA/1584/2019 en una compilación y como DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER en otra, según blog.pickwin.mx y Apuestas-legales.com.mx, que se contradicen entre sí. El titular nombrado es Producciones Móviles S.A. de C.V., junto con Unocapali La Paz Operadora.

El detalle que hay que mirar dos veces es que el segundo número es el mismo que aparece en el pie de página de otra marca de esta lista, también a nombre de Producciones Móviles. Un permisionario puede operar varias marcas —es práctica conocida en el mercado mexicano— pero cuando dos marcas comparten titular, el jugador comparte también el riesgo operativo de ese titular. No hay solidaridad entre marcas ante una sanción: si el permiso se ve comprometido, se ve comprometido para las dos.

En lo consultado, la ficha no ofrece un catálogo propio de deportes, mercados o métodos de pago. La valoración se sostiene sobre ese dato y no sobre una promesa: hasta que la marca publique qué ofrece y con qué número, esta ficha describe un nombre con dos versiones de un permiso y un producto por verificar.

Caliente: el permiso propio, el catálogo completo y 7,000 pesos con rollover variable

Caliente es la única marca de esta lista que muestra su permiso en el pie de su propia página principal, DGG/SP/404/97, con la operadora del sitio identificada como Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., del Grupo Caliente. El resto de las marcas llega con números atribuidos por terceros; aquí el permiso está donde el jugador puede verlo sin salir del sitio. Eso no lo confirma oficialmente —la lista de la DGJS sigue sin poder abrirse— pero sí significa que la marca lo publica.

El producto es el más completo del grupo en funciones simultáneas: la app Caliente Deportes —de Tecnología en Entretenimiento Caliplay, versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026— ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, con uso solo para mayores de 18 años. Los eventos virtuales merecen una línea aparte: son partidos generados por el operador, no deporte real, y su margen es el más alto del catálogo porque no compite con ningún mercado externo.

Los bonos anunciados son 1,000 pesos sin depósito y duplicación del primer depósito hasta 7,000 pesos, sin que la página aclare si ambos valen solo para apuestas deportivas. Y aquí está el detalle que más peso tiene de toda esta sección: según reseñas de casas de apuestas, el bono sin depósito de 1,000 pesos exige un rollover de 10 veces, mientras que el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito varían de una reseña a otra. Diez veces sobre mil pesos son 10,000 pesos de volumen de apuestas; si lo único que se juega es el bono, a 100 pesos por boleto son cien boletos, y con un margen de mercado del 5 % el costo esperado de completarlos ronda los 500 pesos. Es una estimación promedio, no una promesa sobre ningún boleto.

La valoración: la ficha con mejor evidencia pública de todo el grupo, porque publica su permiso y describe su producto, y al mismo tiempo la que más obliga a leer los términos antes de contar con el bono, ya que el único múltiplo de apuesta que las reseñas repiten es el del bono sin depósito.

Preguntas frecuentes sobre las páginas de apuestas deportivas en México

¿Cómo se comprueba que una casa opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?

El pie de página de la propia casa debe mostrar el número de permiso y el titular, que suele ser un permisionario con establecimiento físico. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica la lista oficial de autorizados, aunque abrirla no siempre es posible. Las compilaciones de terceros ayudan, pero se contradicen entre sí, así que conviene contrastarlas con el pie del sitio.

¿Qué devuelve un boleto ganador según lo apostado y el momio?

En momios decimales, el retorno es la cantidad apostada multiplicada por el momio. Doscientos pesos a un momio de 1.90 devuelven 380 pesos, de los que 180 son ganancia. Si el boleto es una combinada, los momios de cada selección se multiplican entre sí y forman un precio único: dos momios de 1.90 dan 3.61, y el retorno crece con cada selección añadida.

¿Cómo se detecta el margen de la casa dentro de los momios?

Se suman las inversas de todos los momios de un mismo mercado. La proporción que devuelve ese mercado es 1 dividido entre esa suma, y el margen es lo que falta hasta el 100 %. En un ejemplo de dos resultados a 1.90 y 1.90, la casa se queda alrededor del 5 % de cada peso jugado, y devuelve cerca del 95 %.

¿De qué manera se fijan límites de depósito o de pérdida en una casa mexicana?

Desde la configuración de la cuenta, en la sección de juego responsable que cada marca enlaza en su ficha o en su pie de página. Son herramientas voluntarias de la casa, con su propio alcance y sus propios tiempos de aplicación: no existe en México un límite legal de depósito, un límite legal de pérdida, ni un registro nacional de autoexclusión. Conviene activarlos antes de empezar a jugar.

¿Se pagan impuestos sobre los premios de las apuestas y quién los retiene?

Los premios de juegos con apuestas legalmente autorizados son ingreso para el ISR, y quien paga retiene el 1 % o el 21 % según el impuesto estatal aplicable. En la Ciudad de México hay un 6 % estatal sobre premios, alrededor del 7 % en total. El tratamiento de los premios obtenidos en sitios sin permiso no está establecido: conviene consultar a un contador.

¿Qué riesgos tiene apostar en una casa sin permiso en México?

Un sitio sin permiso mexicano no ofrece domicilio legal en el país, ni controles de identificación y reporte al SAT y a la UIF, ni CFDI de retenciones. Si bloquea una cuenta o si se bloquea el acceso, no hay autoridad mexicana ante la cual reclamar, y el saldo puede quedar congelado sin vía de recuperación local, como ocurrió con cuentas congeladas por la UIF en noviembre de 2025.

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