Apuestas de tenis de mesa: en qué torneos se juega, qué cobra la casa y qué cuenta la ley mexicana

Updated noviembre 2026
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Un balón de fútbol en el círculo central de una cancha de pasto a la luz de la mañana

Actualizado a noviembre 5, 2026; los estados de permiso que se citan proceden de los pies de página de cada casa y de las compilaciones públicas, contrastados con el Registro Público de Permisos de la Dirección General de Juegos y Sorteos.

Un juego de tenis de mesa lo gana el primero en llegar a 11 puntos.

El tenis de mesa es un deporte que cabe en una mesa de 2.74 metros y que llena una parte del catálogo de apuestas que casi nadie mira antes de registrarse. Alrededor de esa mesa vacía hay un negocio serio: casas que operan en México con un permiso de la Secretaría de Gobernación otorgado a un permisionario con local físico, un deporte con calendario internacional repartido por todo el año, y un momio que siempre viene con un descuento escondido. Aquí no vas a encontrar un pronóstico ni una corazonada sobre quién gana el siguiente abierto. Vas a encontrar lo que cuesta: cuánto se queda la casa de cada peso que se apuesta, cuánta cuota hay que pagar para cobrar un bono, qué se retiene del premio y qué pasa cuando la casa no tiene permiso y te bloquea la cuenta.

Ese último punto no es teórico en México. Desde noviembre de 2025 hay sitios apagados por decisiones administrativas, amparos que entran y salen, y cuentas congeladas; en 2026 un juez de distrito concedió un amparo a una casa para levantar el bloqueo y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. Si el dinero puede quedarse quieto dentro de una cuenta, el precio real de elegir mal la casa es el saldo completo, no la cuota de una apuesta.

¿Qué torneos y eventos de tenis de mesa se pueden apostar en 2026?

La pregunta legítima no es qué competiciones existen, sino cuáles alcanzan a llegar al catálogo de una casa con permiso en México. La respuesta corta: llegan las que se transmiten, y llegan de forma desigual. Ninguna casa presume de un módulo de tenis de mesa como presume de la NFL o de la Liga MX.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
La mesa de tenis de mesa mide 2.74 m de largo, 1.525 m de ancho y 76 cm de alto, con una red de 15.25 cm.

El calendario manda, y el calendario no es de fin de semana

El tenis de mesa se juega en circuitos que corren durante todo el año. Los partidos son al mejor de cualquier número impar de juegos y los de competición suelen ser a cinco o siete, así que una serie no dura noventa minutos: dura cuatro o cinco, con pausas cortas entre juegos. Un juego lo gana el primero en llegar a 11 puntos, y si ambos llegan a 10, lo gana el primero que saque ventaja de 2 puntos. Para quien apuesta en vivo, ese detalle es el motor de todo: el último punto de un juego a 10-10 no se parece a ningún otro punto del partido, y una cuota que parecía resuelta a 10-8 puede girar dos veces en treinta segundos.

La Federación Internacional de Tenis de Mesa se fundó en 1926 y el deporte es olímpico desde 1988. Eso deja un marco competitivo con muchos escalones: el circuito absoluto, las competiciones continentales, las ligas de clubes y las categorías formativas. Lo que se puede apostar en una casa mexicana es una parte de eso, casi siempre la que tiene transmisión.

Las reglas del deporte están en un solo documento y no cambian cada temporada: cualquiera puede verificar los 2.74 m de largo, 1.525 m de ancho y 76 cm de alto de la mesa, la red de 15.25 cm, la pelota de 40 mm de diámetro y 2.7 g de peso, y el formato al mejor de cinco o siete. Conviene tenerlo en la cabeza porque de ahí salen los mercados: si el deporte se define por series cortas y por juegos que terminan a 11, los mercados de juegos, de puntos exactos y de hándicap por juego son los que más se mueven. El deporte se lee rápido. La probabilidad no.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
La Federación Internacional de Tenis de Mesa (ITTF) se fundó en 1926 y el tenis de mesa es deporte olímpico desde 1988.

Lo que una casa con permiso mete en la pizarra, y lo que no

Apostar en tenis de mesa también significa saber dónde no buscar partidos. Ninguna norma mexicana restringe los eventos menores del deporte; tampoco hay un reglamento que obligue a las casas a excluir ligas bajas. Si un torneo no aparece en la pizarra de una casa con permiso, la razón es comercial, no legal.

Eso deja al apostador con una tarea que nadie le hace por él: revisar el catálogo real antes de registrarse. La ficha de la app de una casa que cubre más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis es una cosa; encontrar dentro de esa aplicación la lista de competiciones de tenis de mesa de esta semana es otra, y es la única prueba que sirve. Un catálogo de treinta deportes con tres partidos de tenis de mesa por semana es un catálogo mal aprovechado. Uno de ocho deportes con veinte partidos diarios hace mejor el trabajo para quien llega por esta disciplina.

Existe además una consecuencia práctica de calendario. Los partidos con transmisión se solapan con los del deporte mayor de la casa, y esos son los que ocupan la portada. La pizarra de tenis de mesa vive en una subsección. Quien apuesta en vivo desde el celular debería probar primero si el flujo del marcador se actualiza punto a punto o con retraso; la diferencia entre un marcador en tiempo real y uno con veinte segundos de retardo decide apuestas, y ese dato no lo dice ninguna publicidad.

Qué mirar en una casa de apuestas de tenis de mesa: nueve operadores con permiso de la SEGOB

Los nueve operadores de este listado aparecen bajo un permiso de la Secretaría de Gobernación (Dirección General de Juegos y Sorteos) en manos de un permisionario con local físico. En México la palabra correcta es “permiso”, no “licencia”: un permiso es un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario, y los documentos del sector lo dicen así. Están ordenados por nuestro criterio, no por tamaño de la casa.

Las casas bloqueadas o suspendidas quedan fuera del cuadro. Una app que solo puede publicar contenido informativo no sirve para apostar, aunque su nombre siga siendo conocido.

Casa de apuestas Permiso de la SEGOB tal como lo declara su fuente Lo que la propia ficha de la marca dice sobre su producto
Codere DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según fuentes del sector, no confirmado oficialmente Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis
Playdoit DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx, no confirmado oficialmente Futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, Playboost, retiro anticipado y atención las 24 horas
Caliente DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página de la propia marca, no confirmado oficialmente Transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales
Betcris Número no impreso: el del pie de la propia marca y el de la tabla del titular difieren No consta en su ficha de aplicación
Strendus DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, no confirmado oficialmente No consta en su ficha de aplicación
Pickwin Número no impreso: las compilaciones se contradicen entre sí No consta en su ficha de aplicación
Betway 4184, según casasdeapuestaslegales.mx, no confirmado oficialmente No consta en su ficha de aplicación
1xBet DGJS/0002/2020, según fuentes del sector, no confirmado oficialmente Apuestas en vivo, transmisión y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad
Novibet DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx, no confirmado oficialmente No consta en su ficha de aplicación

La primera columna tiene la forma que tiene por una razón concreta. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica un archivo de sitios autorizados, y ese archivo no pudo abrirse para esta comparación; en mayo y julio de 2026 hubo peticiones para que exista un registro público abierto. Por eso cada número va con su fuente y con la advertencia de que no está confirmado oficialmente. En dos casos ni siquiera hay número que imprimir: los pies de página y las compilaciones se contradicen, y un número contradictorio es peor que ningún número.

La tercera columna se lee al revés de como uno la espera. Las casas que nombran el tenis entre sus deportes lo hacen de pasada, dentro de listas construidas alrededor del futbol; las que no dicen nada del tenis tampoco dicen que no lo tengan. La ficha de una aplicación es publicidad de la aplicación, no el catálogo de mercados. Antes de mover dinero, la pizarra real de la casa vale más que cualquier ficha.

Codere: el catálogo largo como argumento

La ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Su oferta cubre más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis.

Treinta deportes suena generoso hasta que se pregunta cuántos partidos de cada uno hay un martes por la tarde. El creador de apuestas es el gancho útil para esta disciplina: en un deporte donde los juegos terminan a 11 puntos, armar un mercado propio de totales por juego es más interesante que tomar el momio de fábrica. Las apuestas gratis que anuncia la ficha son apuestas gratis, no dinero en la cuenta, y su valor depende de las condiciones que la casa publique en sus términos. Esa distinción decide si el regalo vale algo o vale poco.

La casa también dice que puede cerrar cuentas, y lo anuncia dentro de sus políticas. Que una plataforma escriba eso en su ficha es normal y hasta sano; lo que importa es que lo escribe, así que el apostador ya sabe que existen reglas de cierre antes de aceptar el bono de bienvenida.

Playdoit: tenis sin transmisión propia de tenis

Playdoit cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, además de casino en vivo, Playboost para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas.

El tenis aparece en la lista, junto al futbol y al basquetbol. La letra pequeña del tenis es la que no aparece: no hay señal propia de tenis de mesa, de modo que el apostador dependerá de una retransmisión ajena o de un marcador. El retiro anticipado, en cambio, es una herramienta con uso concreto aquí, porque en series cortas la posición se puede cerrar cuando el marcador se pone en contra, a un precio peor que el inicial. Playboost y el cash out conviven con el tenor promocional de la ficha: ninguno de los dos trae cifra, y ninguno de los dos es dinero gratis.

El detalle que sí queda en la mano del lector es el de la atención continua. Una casa que atiende a cualquier hora es la que responde cuando un retiro quedó detenido a las tres de la mañana, y eso pesa más de lo que parece en un deporte con partidos de madrugada.

Caliente: permiso en su propio pie de página y un catálogo amplio

Caliente es una de las marcas grandes del ocio en México, con el permiso DGG/SP/404/97 mostrado en el pie de página de su propio sitio. La ficha de la app Caliente Deportes está publicada por Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., en su versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026, y la app ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, solo para mayores de 18 años.

Transmitir y ofrecer un creador de apuestas es la combinación que sirve para un deporte de series cortas: ves el punto y construyes el mercado en la misma pantalla. Caliente no promete estadísticas profundas y no las necesita; su argumento es la señal y la app móvil. El pie de página de su sitio principal también indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, invita a divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable.

El punto que un apostador debería llevarse de esta casa es distinto de los demás. Es la única de las nueve que muestra su número de permiso en su propio pie de página y no en una compilación de terceros, y aquí la única ventaja de eso es la trazabilidad: el número está donde el usuario lo puede ver. Que sea verificable con la autoridad es otra cosa.

Betcris: dos documentos, dos números distintos

Betcris presenta una situación que no debería existir en un sector ordenado. El pie de página de su propio sitio muestra un número de permiso a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., que opera junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018; la tabla del titular que circula en compilaciones muestra otro. La empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026.

Ahí hay dos marcos regulatorios en la misma página, y esa es la información valiosa. La licencia maltesa cubre a la empresa del sitio; el permiso mexicano pertenece al permisionario con local físico. Cuando dos documentos de la misma casa nombran a dos titulares distintos, lo que el apostador tiene en la mano no es una duda, es una advertencia de que conviene identificar quién es su contraparte antes de depositar. Un marco extranjero no da acceso a las vías mexicanas de reclamación.

Strendus: tres permisos y dos listas de titulares

Strendus acumula tres números: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, en este caso con una diferencia extra: las compilaciones no coinciden sobre quién es el titular y nombran a Atracciones y Emociones Vallarta o a New Ads.

Tres permisos en una sola casa es, en la práctica, la prueba de que un mismo permisionario puede reunir varias autorizaciones y operar varias marcas bajo ellas. No es un fraude ni una rareza del sistema mexicano; es cómo está armado. Lo que sigue del dato es lo que importa: cuantos más números y titulares distintos aparezcan alrededor de una marca, más trabajo tiene el apostador para saber frente a quién reclama si algo sale mal, y ese trabajo no lo hace ninguna casa por él.

Pickwin: el número que aparece en el pie de otra casa

Pickwin no permite imprimir un número sin imprimir una contradicción: las fuentes se contradicen entre sí y el número que da una de las compilaciones es el mismo que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles. El titular que las fuentes nombran es Producciones Móviles S.A. de C.V. junto con Unocapali La Paz Operadora.

Un permisionario que sostiene varias marcas explica ese traslape, y es la llave para leer el párrafo. Dos marcas distintas pueden colgar del mismo permiso, y el mismo número puede aparecer bajo dos nombres comerciales. Para el apostador eso significa que la marca visible de la pantalla no es necesariamente la que responde por su dinero. Vale la pena tenerlo presente antes de pedir una promoción que exige identidad verificada.

Betway: un permiso corto en un sector de números largos

Betway aparece con el permiso 4184, según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. La brevedad del número no dice nada sobre su validez; dice que el formato de la autoridad ha cambiado con los años, y que las casas más antiguas conservan claves cortas.

El titular de esta marca es una empresa de frontón, que es exactamente el tipo de permisionario que puede obtener permisos complementarios para apuestas remotas bajo el reglamento vigente. La marca comercial y el permisionario son dos cosas distintas, y en el caso de Betway la distancia entre ambas es la que un apostador debería tener presente: la marca es la que anuncia, el permisionario es el que responde.

1xBet: el tenis en su lista, la app en otra empresa

1xBet ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. Su permiso declarado es DGJS/0002/2020, según Apuestas-legales.com.mx, a nombre de Entretenimientos Naturales, y con dos matices que la fuente no pudo resolver: el dominio no quedó confirmado ni la lista oficial, y la App Store publica la app bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta de la titular nombrada.

Ese último punto es más importante para el apostador que cualquier bono de temporada. Si la aplicación que se descarga está publicada por una sociedad que no es el permisionario, hay una capa más entre el jugador y el titular del permiso. El tenis está en su catálogo y la transmisión en vivo se anuncia; la estructura, sin embargo, es la más difícil de seguir de las nueve. Un programa de lealtad con misiones premia constancia, y la constancia es justamente lo que un apostador debería decidir después de resolver quién es su contraparte.

Novibet figura con el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. Su ficha de aplicación no entra en detalles sobre deportes ni sobre tenis de mesa.

La ausencia de una lista larga no es un defecto; es una lista más corta que la de sus vecinas en este cuadro. Quien llegue buscando tenis de mesa tendrá que abrir la pizarra de la casa y comprobar por sí mismo qué competiciones aparecen, cuántos partidos hay hoy y si hay mercados por juego. Es el tipo de comprobación de dos minutos que ahorra un depósito. Y es una comprobación que ninguna ficha de aplicación, por larga que sea, hace en su lugar.

Cómo funciona el momio de tenis de mesa y qué se queda la casa

Un momio dice dos cosas a la vez: cuánto paga una apuesta que gana y cuánto cobra la casa por dejarte hacerla. La segunda parte no está impresa en ningún boleto y es la que decide el resultado a largo plazo.

Del boleto al pago: la multiplicación que casi nadie hace mentalmente

La aritmética de cobro es directa. Con el momio decimal, la devolución de una apuesta sencilla es la cantidad apostada multiplicada por el momio, y la ganancia neta es la cantidad multiplicada por el momio menos uno. Sobre 1,000 pesos a momio 1.90, la devolución son 1,900 pesos y la ganancia neta son 900 pesos. Todo lo demás que aparece en una pizarra es variación de ese cálculo.

En un parlay los momios de las selecciones se multiplican entre sí y forman un solo precio. Dos selecciones a 1.90 dan un momio combinado de 3.61, y 1,000 pesos a ese precio devuelven 3,610 pesos. Es la cifra que un apostador mira, y es también el motivo de que la ventaja de la casa crezca con cada selección añadida: el descuento se multiplica igual que el precio. Cuatro selecciones a 1.90 ya pagan un momio de 13.03, y la probabilidad combinada de acertarlas todas es la mitad exacta de lo que el precio sugiere.

En tenis de mesa eso duele más que en otros deportes. Un partido al mejor de cinco juegos con dos jugadores parejos tiene un número de resultados intermedios enorme, y quien arma un parlay con cuatro favoritos a momios cortos está comprando una probabilidad que no coincide con el precio. El deporte no perdona el descuido.

Cuánto sobrevive de cada diez pesos apostados

Para ver el descuento hay que mirar una sola pizarra completa, la de un mismo mercado, con todos sus resultados y sus momios. Tomemos un mercado ilustrativo de dos resultados, ambos a momio 1.90. Con esos dos precios, la casa devuelve por cada peso repartido entre los dos lados alrededor de 95 centavos, y se queda con el resto. El margen se mueve en una banda cercana al 5 %, y no es una cifra fija de la casa: depende del mercado, de la competición y del momento. En un partido de tenis de mesa de un torneo menor, con poco volumen y un marcador que cambia cada pocos segundos, la banda se abre hacia arriba, y en los mercados grandes de un torneo con transmisión y muchos apostadores se estrecha.

Esa banda es el precio de usar el producto, igual que la comisión de una casa de cambio. Nadie la firma en ninguna parte, pero está en cada apuesta, ganada o perdida. Y aparece dos veces en un parlay, porque los momios que se multiplican ya llevan el descuento incorporado.

Por qué el mismo partido paga distinto en dos casas

El margen no es el único número que se mueve. La misma casa cambia sus momios cuando entra dinero de un lado, y los momios mejorados que anuncian las fichas de aplicación son, casi siempre, la porción más visible de un ajuste que ya ocurrió en la pizarra. Un momio mejorado sobre una selección no es un regalo: es un precio que la casa considera seguro de ofrecer porque su margen global ya está calculado sobre el resto del mercado.

Aquí conviene ordenar la comparación por lo que el apostador controla. De los tres factores que deciden cuánto le queda —el momio, el margen del mercado y las condiciones de la promoción que use para entrar—, el tercero es el único que él elige, y es también el que arrastra requisitos de apuesta. Un momio mejorado con un requisito de apuesta alto puede dejar menos que un momio de fábrica sin requisito. Esa comparación se hace con calculadora, no con intuición.

Legalidad de las apuestas internacionales de tenis de mesa en México

México no tiene una licencia de apuestas en línea. Lo que tiene es una ley de 1947 y un reglamento reformado, y en el medio, casas que operan con papeles de un local físico.

La estructura: una ley vieja, un permisionario y una autoridad

La ley aplicable es la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947. Prohíbe en todo el país los juegos con apuesta y las apuestas, y solo permite los que estén expresamente autorizados. La Secretaría de Gobernación otorga los permisos y vigila; el artículo 8 la faculta para clausurar establecimientos no autorizados, el artículo 9 impide que un establecimiento quede junto a escuelas o centros de trabajo, y el artículo 10 reparte la cooperación con estados y municipios. El artículo 7 está en el centro de todo: la autoridad otorga permisos e inspecciona.

El Reglamento de la misma ley, reformado el 16 de noviembre de 2023, añade la segunda pieza. Su artículo 1 cubre la autorización, el control y la vigilancia de juegos con apuesta y sorteos, con jurisdicción federal y con la salvedad de los de la Lotería Nacional. Su artículo 2 prohíbe la actividad de apuesta y de sorteo que no esté expresamente prevista. Su artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario. Los tipos de permiso que interesan aquí son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos del artículo 28; los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas, y los permisos no son transferibles según el artículo 31. El artículo 29 obliga a los permisionarios de apuestas remotas a llevar cuentas trimestrales y anuales auditadas, a contratar un seguro, a reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y a constituir un bono de fianza.

Ahí está la clave del sector: ninguna norma menciona la apuesta en línea. La práctica es que un sitio no puede tener una licencia digital independiente y se engancha al permiso de un titular con establecimiento autorizado. Muchas marcas extranjeras usan un permisionario local, y un mismo permisionario opera varias marcas.

Por qué el registro oficial de permisos no resuelve la duda

La Dirección General de Juegos y Sorteos publica un archivo con los sitios autorizados, y ese archivo no pudo abrirse al preparar esta comparación. En mayo y julio de 2026 hubo peticiones para que exista un registro público abierto. Los conteos disponibles del número de sitios de apuestas se contradicen: un informe habla de 136 sitios y otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Con esas cifras en desacuerdo, aquí no se publica ningún número de sitios, y ningún número de permiso se presenta como oficial.

Eso deja al apostador con una regla práctica. El número de permiso que se lee en un pie de página es una declaración de la casa; para contrastarlo hay que acudir a la autoridad, no a un comparador. En una lista de nueve casas, dos ni siquiera permiten imprimir un número sin contradicción. La honestidad de una casa en ese renglón se mide por la facilidad con que un usuario puede identificar al permisionario, y eso es algo que se ve en dos clics.

Reforma, bloqueos y el estado que cambia de un mes a otro

Hay un borrador terminado por la SEGOB y enviado al Gabinete de Seguridad, reportado el 13 de octubre de 2026, para sustituir la ley de 1947. No es ley: no se ha presentado. Con él circula una iniciativa que crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión, y que también es solo una propuesta.

En la calle, la situación ha sido inestable. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó 13 casinos y congeló cuentas, y dos casas conocidas fueron deshabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado les permitió publicar únicamente contenido informativo relacionado con apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió un amparo a una de ellas para levantar el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra dos de esas marcas, según una sola fuente. Unos 20 casinos físicos cerraron en 2026.

Por eso este texto dice el estado con su fecha y nunca como abierto o cerrado hoy. El apostador que busca en internet una frase del tipo “¿está activa la casa X?” se topa con respuestas que envejecen en una semana. La única versión consultable es la del día.

Qué cambia entre una marca con permiso y una marca del exterior

La comparación honesta es de qué protege a quién. Una casa con permiso mexicano trae un local autorizado, un permiso de la SEGOB, controles de identificación y de prevención de lavado, y un CFDI de retenciones cuando el premio está gravado. Una marca del exterior no trae nada de eso, y un saldo en una casa bloqueada puede quedar congelado. En ninguno de los dos casos existe un registro nacional de autoexclusión. Las casas con licencia de Curazao no son permisionarias mexicanas.

Conviene añadir un punto de derecho penal que suele malinterpretarse. El artículo 2 del reglamento prohíbe la actividad no prevista y el artículo 8 de la ley permite clausurar establecimientos, pero no está establecido que apostar en un sitio sin permiso sea delito para el jugador, ni que exista una exención. Aquí no se afirma ni lo uno ni lo otro: la posición correcta es consultar a un abogado si el caso lo requiere, y saber que la zona del exterior se describe como desprotegida.

Cuánto se lleva el fisco del deporte y del premio

Este apartado es de modelo general, no de asesoría fiscal.

Del lado del operador, el artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS grava con 50 % los juegos con apuesta y los sorteos que requieren permiso de la Ley Federal de Juegos y Sorteos. La reforma se publicó en el Diario Oficial el 7 de noviembre de 2025 y entró en vigor el 1 de enero de 2026; antes la tasa era de 30 %. El mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley del IEPS, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave, según los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA. La base no está establecida en el texto: la ley leída dice solo “valor de la actividad”, la prensa dice “monto total apostado”, y aquí no se escribe “50 % de lo apostado” ni “de los ingresos brutos”. Los impuestos estatales varían: la Ciudad de México grava el juego y Nuevo León grava los montos apostados.

Del lado del jugador, los artículos 137 a 138 de la Ley del ISR consideran ingreso los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuesta y concursos autorizados legalmente. El pagador retiene 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y 21 % cuando un impuesto estatal lo supera. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal de 6 % sobre premios, cerca del 7 % en total según un reporte secundario. Los premios superiores a 600,000 pesos MXN en el año deben reportarse en la declaración anual, también según un reporte secundario.

Sobre premios cobrados en sitios sin permiso la posición es delicada y hay que decirla con precisión: el artículo 137 habla de premios autorizados legalmente, y el tratamiento de un premio de un sitio sin permiso no está establecido. Lo que corresponde es acudir a un contador o asesor fiscal, no improvisar una lectura del artículo.

Si el partido no se juega o el mercado se anula

Las reglas de un boleto anulado son las de la casa, y están en sus términos. Un partido de tenis de mesa puede suspenderse por lesión, por retraso de mesa o por un problema con el pabellón, y esos casos se resuelven según lo que el operador tenga escrito: a veces la apuesta se devuelve, a veces el mercado se cierra con el marcador del momento. Leer esa parte de los términos antes de la primera apuesta es una costumbre barata. Después de un problema, es una discusión.

Juego responsable y los límites que una casa mexicana sí ofrece

La Ley Federal de Juegos y Sorteos prohíbe los juegos con apuesta salvo los autorizados, y el reglamento prohíbe lo no previsto, pero ninguno de los dos artículos fija una edad numérica: su artículo 5 impide a los menores entrar a las áreas de apuesta de un establecimiento y participar en el cruce de apuestas, sin poner cifra. Las casas, en cambio, escriben 18+ en sus propias fichas y pies de página. Una cifra legal estatutaria de edad no está establecida.

Tampoco existe un registro nacional de autoexclusión. Es la ausencia más relevante de todo el marco mexicano, y conviene decirla sin adornos: en otros mercados una persona puede pedir que se le cierre el acceso a todas las casas a la vez; aquí no hay ese mecanismo, así que cada casa tiene el suyo y cada casa decide cómo lo aplica.

Lo que sí se puede configurar hoy

Los controles que existen son los internos de cada casa, y las que los listan en sus propias fichas son una parte del cuadro. La ficha de la app de Codere México incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El pie de página del sitio de Caliente indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, invita a divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. La app de Caliente Deportes es solo para mayores de 18 años. Winpot se presenta como empresa mexicana de entretenimiento con 17 casinos físicos, y sus apps de deportes y de casino mencionan apuestas con dinero real y avisos de juego responsable.

Esa es, en la práctica, toda la oferta de salvaguarda que un apostador mexicano puede verificar por sí mismo antes de registrarse: avisos y secciones dedicadas. No hay una herramienta legal de tope de depósito, ni un tope de pérdida, ni una cuenta temporal contemplada en estatuto. Lo que cada casa ofrezca en su propia aplicación es lo que hay. Y las pausas, los límites de depósito y la autoexclusión interna son cosas que el jugador configura él, casi siempre sin que la casa lo recuerde.

Por qué un límite que uno pone vale más que uno que la ley no pone

Un tope puesto por decisión propia se aplica sobre el dinero que entra a la cuenta, y por eso funciona antes de la primera apuesta, que es cuando sirve. Un tope que la ley no exige no existe hasta que alguien lo activa, y ese alguien es el usuario.

Hay una asimetría que vale la pena mirar de frente con esta disciplina concreta. El tenis de mesa se juega rápido: un juego termina a 11 puntos, una serie a cinco o siete, y con partidos por la tarde y por la madrugada el catálogo se renueva varias veces al día. Una sesión de apuestas en este deporte puede contener más decisiones que una tarde de futbol, y cada decisión trae una cuota nueva. En ese contexto un límite de depósito semanal es más efectivo que un propósito general de apostar menos, porque actúa sobre el flujo y no sobre la intención.

Verificación de identidad y retenciones como parte del juego limpio

Las casas identifican a sus usuarios y reportan operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria, porque el juego es una actividad vulnerable bajo la ley de prevención de lavado de dinero. Los documentos que se exigen caso por caso no están establecidos en estatuto; lo que sí es previsible es que una cuenta pase por verificación de identidad antes de un retiro. Esa verificación es también la que permite emitir el CFDI de retenciones cuando el premio está gravado, así que el mismo trámite que parece una molestia es el que hace que el cobro sea limpio.

Un retiro se abona a una cuenta a nombre del jugador, y ese requisito no es un capricho: es el mecanismo con el que una casa evita operar como caja de terceros. Meter a un tercero en el retiro suele terminar en una cuenta bloqueada y en una explicación que nadie quiere dar.

Dónde se pide ayuda cuando se necesita

No hay una autoridad mexicana que atienda a un jugador por un problema de apuestas, así que la ayuda útil viene de dos fuentes: los controles internos que la casa tenga activados, y el entorno del jugador. Quien llegue a este texto buscando una línea de atención estatal no la va a encontrar, y saberlo de antemano también es información.

Para un apostador con presupuesto ajustado la lectura es concreta. Antes de disponer dinero, decide cuánto vas a poner al mes en este deporte, revísalo por mes y no por semana —porque una semana de partidos de madrugada consume un límite mensual sin que se note— y trata los bonos por su valor y no por su tamaño. Y si alguna vez hace falta, cerrar la cuenta es una herramienta que la propia casa anuncia dentro de sus políticas.

Estrategia, pronósticos y gestión de banca en el tenis de mesa

No hay una fórmula que gane en este deporte y quien la venda está vendiendo otra cosa. Lo que sí existe es una manera de perder menos, y en un mercado con un descuento en cada precio esa es la diferencia que separa a un apostador que sobrevive de uno que financió el estadio.

Qué mide de verdad el juego

Un juego lo gana el primero en llegar a 11 puntos, y si ambos llegan a 10, lo gana el primero que saque ventaja de 2 puntos. Un partido es al mejor de cualquier número impar de juegos, y en competición suelen ser cinco o siete. Esas dos frases son todo el reglamento que un apostador necesita, y bastan para entender por qué los mercados de este deporte se comportan como se comportan.

Un jugador que saca ventaja de 2 puntos cierra el juego desde el lado izquierdo del marcador; el servicio alterna cada dos puntos hasta el 10-10 y después cambia a cada punto. Un apostador que sigue el marcador en vivo debería saber eso antes de tomar una cuota que parece regalada a 10-7. Los mercados de juegos y de puntos exactos premian la atención al reglamento. Lo demás es ruido.

Banca: el número que no está en ninguna pizarra

Gestionar una banca es decidir el tamaño de la apuesta antes de saber el resultado, y eso es lo único que un apostador controla de verdad. Un límite de exposición por partido expresado como fracción fija de un fondo de apuestas separado del dinero de la casa impide que una racha de resultados cortos se convierta en una decisión de emergencia. Con todo, una racha de cinco o seis resultados en contra se lleva por delante cualquier plan que apueste cantidades crecientes para recuperar lo perdido.

En el tenis de mesa la volatilidad es más alta de lo que parece. Series cortas, juegos decididos por dos puntos y jugadores que se conocen entre sí producen resultados cerrados con más frecuencia de la que sugieren los momios cortos. Una apuesta a 1.20 no es un refugio: es una probabilidad alta con una pérdida grande si falla, y en series cortas el fallo llega sin aviso.

Analítica útil: leer los datos que la casa ya publica

Las estadísticas que las fichas de las casas anuncian —registros por juego, comparativas de jugadores, marcadores anteriores— sirven para algo concreto: estimar si un partido será corto o largo. Un jugador que gana sus juegos por márgenes amplios y otro que gana apretado producen partidos de duración muy distinta, y eso mueve los mercados de totales de juegos más que el resultado final. La analítica buena aquí no predice un ganador: predice la forma del partido.

Ojo con el sesgo obvio: en un deporte con partidos de madrugada y calendarios apretados, la fatiga pesa. Una serie a cinco juegos tiene un tramo final que no se parece al primero, y los jugadores que llegan desde otro partido el mismo día son un caso aparte. La cuota no sabe si el jugador durmió; el apostador tampoco. Lo que sí sabe es el calendario, y el calendario está en la pizarra.

Normas propias, no promesas de ganar

Las reglas que este texto defiende son tres y no llevan ninguna promesa. La primera es apostar solo en lo que se puede seguir en vivo: si no hay transmisión ni marcador, se está apostando a una información que la casa tiene y el jugador no. La segunda es comparar el precio antes de comparar la promoción, porque el momio es dinero inmediato y el bono es dinero condicionado. La tercera es ponerle al mes un techo que no dependa de ganarlo de vuelta.

Nada de eso aumenta la probabilidad de acertar. Todo eso reduce el costo de intentarlo, y en un mercado donde la casa se queda con una banda cercana al 5 % de cada peso repartido esa es la única ventaja disponible. Quien venda otra cosa está vendiendo un pronóstico, no un método.

Preguntas frecuentes sobre apuestas de tenis de mesa

¿En qué deportes y eventos se puede apostar en las casas con permiso de la SEGOB?

En lo que cada casa incluya en su pizarra. Un operador con más de 30 deportes cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con mercados en vivo; otro se concentra en futbol y basquetbol. El tenis de mesa aparece casi siempre dentro de la sección de tenis. Ninguna normativa mexicana restringe eventos por liga o categoría.

¿Cómo saber si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?

Buscando el número en su pie de página y el nombre del permisionario junto a él. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica un archivo de sitios autorizados que no pudo abrirse al preparar esta comparación, y los conteos de sitios en circulación se contradicen entre sí. Un número contradicho por la propia casa vale menos que un número defendible.

¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?

La devolución es la cantidad apostada multiplicada por el momio decimal, y la ganancia neta es la cantidad multiplicada por el momio menos uno. Con 1,000 pesos a 1.90 la devolución son 1,900 pesos. En un parlay, los momios de las selecciones se multiplican entre sí y forman un único precio; los requisitos de apuesta de los bonos afectan por separado.

¿Cómo se nota el margen de la casa de apuestas en los momios?

Mirando un mercado completo, con todos sus resultados y sus precios. En un mercado ilustrativo de dos resultados a momio 1.90, la casa devuelve alrededor de 95 centavos por peso repartido y retiene una banda cercana al 5 %. La cifra exacta cambia con el mercado, la competición y el momento del partido.

¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas y quién los retiene?

El premio es ingreso bajo los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. El pagador retiene 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y 21 % si lo supera. La Ciudad de México aplica 6 % sobre premios. Los premios anuales superiores a 600,000 pesos MXN se reportan en la declaración anual.

¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?

Dentro de la aplicación de cada casa, en su sección de juego responsable. En México no existe un registro nacional de autoexclusión ni un tope legal de depósito o de pérdida: las pausas, los límites y el cierre de cuenta son herramientas internas que el usuario activa cuando quiere. Conviene fijarlos antes de la primera apuesta, no después.

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