Casas de apuestas de fútbol en México — lo que de verdad pagas por apostar

Updated noviembre 2026
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Un balón de fútbol en el círculo central de una cancha de pasto a la luz de la mañana

En México el boleto se paga con peso mexicano y el anuncio se paga con optimismo. Casi todo lo demás —el permiso, el momio, el bono, la retención— tiene un precio que aparece en un documento y no en una valla publicitaria. Aquí está ese precio, puesto junto a la promesa para que el aficionado decida con la aritmética sobre la mesa.

Las Reglas de Juego del futbol las mantiene el International Football Association Board (IFAB), que lo hace desde 1886.

Datos actualizados a noviembre 5, 2026; los permisos de la Secretaría de Gobernación se cotejaron contra los pies de página de cada operador y los registros que publican los compiladores del sector.

Cómo se eligen y se ordenan las casas de apuestas de fútbol de esta comparación

Un nueve al azar no sirve. Lo que sigue no es un concurso de popularidad sino una criba de criterios, y el criterio que manda en esta lectura es el costo: cuánto se queda la casa de cada peso que entra en el mercado. Después viene lo demás.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
Un partido estándar de futbol de adultos consta de dos tiempos de 45 minutos cada uno, con tiempo agregado a criterio del árbitro.

Lo primero que se mira es el permiso. En México el documento que habilita la operación es un permiso de la Secretaría de Gobernación, tramitado ante la Dirección General de Juegos y Sorteos y otorgado a un permisionario, que casi siempre es el dueño de un centro de apuestas remotas o de una sala de sorteos. La palabra correcta es “permiso”, no “licencia”: el artículo 3 del Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos define el permiso como un acto administrativo temporal que se concede a un permisionario, y esa temporalidad no es un detalle de forma. Un permiso vence, se modifica, se revoca.

Lo segundo es el contenido real de la oferta. Un catálogo de treinta deportes con estadísticas en vivo vale poco si el mercado que uno juega tiene un margen alto o si el momio que se anuncia no es el que se acepta. Y lo tercero, que suele leerse al final y debería leerse al principio, son los requisitos: el rollover del bono, el momio mínimo que cuenta para liberarlo, la fecha límite, el tope de ganancia de una apuesta gratis.

El cuarto criterio es lo que cuesta sacar el dinero: métodos de retiro, titularidad de la cuenta bancaria, tiempos. El quinto es la letra de protección al jugador, que en México no la fija una ley sino cada marca en su propio catálogo de herramientas.

Marca Situación de permiso SEGOB, según la fuente que se cita Lo que dice su propia ficha sobre la oferta
Codere permiso SEGOB, números DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según una compilación del sector, sin confirmación oficial; titular según esa fuente, Libros Foráneos S.A. de C.V. ficha de app con más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis
Playdoit permiso SEGOB DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial; titular según esa fuente, Eventos Festivos de México ficha de app con fútbol, básquetbol, tenis, MMA y esports, apuestas en vivo con transmisión, casino en vivo, “Playboost”, retiro anticipado y atención 24 horas
Pickwin permiso de su permisionario; el número no se imprime porque las compilaciones se contradicen entre sí; titular según esas fuentes, Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora su ficha comercial gira en torno al fútbol mexicano y a las promociones de temporada
Novibet permiso SEGOB DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial; titular según esa fuente, Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. catálogo internacional de fútbol europeo con apuestas en vivo y mercados de jugador
Strendus permisos SEGOB DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, que difiere del resto sobre el titular; sin confirmación oficial oferta de deportes con apuestas en vivo y promociones recurrentes para la liga local
Betcris permiso de su permisionario; el número del pie de página y el de la tabla del propietario no coinciden, por lo que no se imprime; titular según las fuentes, Producciones Móviles; el sitio declara además licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008, vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026 cobertura amplia de ligas americanas y europeas, con mercados de marcador y apuestas en vivo
Betway permiso SEGOB 4184, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial; titular según esa fuente, Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. foco en las grandes ligas europeas y en mercados de córneres y tarjetas
1xBet permiso SEGOB DGJS/0002/2020, según una compilación del sector, que no pudo confirmar el dominio ni la lista oficial; la App Store publica la app bajo 1XCorp N.V., empresa distinta del titular nombrado por esa fuente, Entretenimientos Naturales ficha de app con apuestas en vivo, transmisión y estadísticas de fútbol, básquetbol, tenis, UFC y esports, más bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad
Caliente permiso SEGOB DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página del propio sitio; sin confirmación oficial; titular según las fuentes, Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente) ficha de app con transmisión en vivo, “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, solo para mayores de 18 años

La columna del medio es incómoda a propósito. Ninguna de esas nueve filas lleva un sello de la autoridad al lado, y eso no es culpa de las marcas ni de quien esto escribe: la Dirección General de Juegos y Sorteos publica un listado de sitios autorizados que no pudo abrirse, y las compilaciones del sector se contradicen entre sí en varios números. Hay además un dato que explica el desorden. El Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto de permisos, y los conteos de sitios de apuestas que circulan no cuadran: un informe habla de 136 sitios y otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Cuando dos fuentes serias no se ponen de acuerdo ni en cuántos operadores hay, conviene desconfiar de cualquier cifra redonda que aparezca en un anuncio.

Hay que agregar una advertencia de fecha, porque este mercado se mueve a golpes de tribunal. bet365.mx y Betano, de Ganador Azteca y el grupo de Ricardo Salinas Pliego, quedaron bloqueadas en noviembre de 2025 a raíz de un congelamiento de cuentas de la UIF; en diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo ajeno a las apuestas; en marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026; en julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx; y el 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas. El estado no es estable y por eso no se escribe aquí como abierto ni cerrado “hoy”: se escribe con su fecha, que es lo único que un lector puede usar.

Lo que sigue, entonces, es una foto del 28 de octubre de 2026 con la fecha pegada al marco.

El permiso, el permisionario y el nombre que aparece en el pie de página

Merece un párrafo aparte el hecho de que el nombre del titular rara vez coincide con el nombre del sitio. El permiso pertenece a una persona moral —Libros Foráneos, Eventos Festivos de México, Comercial de Juegos de la Frontera, Espectáculos Deportivos Frontón México, Tecnología de Entretenimiento Caliplay— y el sitio que el aficionado abre lleva otra marca encima. En México no existe la licencia digital suelta: la práctica reportada es que los sitios en línea no pueden tener permiso propio y van colgados del permiso de un permisionario con instalaciones físicas, y que un mismo permisionario puede operar varias marcas. Saber esto no cambia el momio de un partido, pero cambia a quién le reclamas si algo sale mal.

De las nueve marcas de esta lista, Betcris es la única que declara además una licencia extranjera: la de la Autoridad de Juegos de Malta, MGA/B2C/300/2008, vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026, con la empresa del sitio, TV Global Enterprises Ltd., como titular de esa licencia. Esa vigencia termina pronto, y es un renglón que conviene tener a la vista.

Qué es una casa de apuestas de fútbol: mercado, momio y boleto

El mecanismo es más viejo que el negocio digital y bastante sencillo. La casa abre un mercado para un partido, publica un momio por cada resultado posible y espera. El aficionado arma un boleto, elige apuesta sencilla o parlay, mete el importe y confirma. No hay nada más en la caja: el resto es administración del riesgo.

En el fútbol mexicano el vocabulario tiene su propia textura. El precio no es “cuota”, es momio. El papel no es “boleta”, es boleto, cupón o ticket, según la ciudad. La combinada también se llama parlay. El retiro anticipado se anuncia como cash out en letras inglesas y como retiro anticipado cuando la marca quiere hablar en español. Y el hándicap y el más/menos son los dos mercados que más se juegan después del 1X2, ese que en México se escribe con la localía primero.

Vale la pena entender la forma del juego antes de entender el precio. Un partido estándar de adultos consta de dos tiempos de 45 minutos cada uno, con tiempo agregado a criterio del árbitro. Si el marcador termina empatado, el partido puede ir a tiempo extra de dos periodos adicionales de 15 minutos y en algunas competiciones sigue una tanda de penales. Cada equipo tiene un máximo de once jugadores en la cancha, incluido el portero, y la portería mide 7,32 m de ancho por 2,44 m de alto. Todo esto importa para apostar por una razón poco romántica: el mercado de “gana el partido” se resuelve a los 90 minutos más el agregado, mientras que los mercados de clasificación y de campeón se resuelven con el tiempo extra y los penales incluidos. Un boleto de empate al 1X2 no es lo mismo que un boleto de “pasa a la siguiente ronda”, aunque el partido sea el mismo y la camiseta también.

Las Reglas de Juego del fútbol las mantiene el International Football Association Board, y lo hace desde 1886. La casa no inventa el deporte; solo le pone precio.

Momios gratis, momios inflados y la única pregunta que importa

La búsqueda de “casas de apuestas de fútbol gratis” merece una respuesta honesta y corta: no existen en el sentido que sugiere la frase. Lo que existe es un bono de bienvenida, una apuesta gratis o unos momios mejorados, y las tres cosas tienen condiciones escritas en algún reglamento de promoción. Una apuesta gratis no es un regalo: es un boleto cuyo importe no te devuelven si ganas, solo la ganancia. Unos momios mejorados suelen aplicar a un solo mercado de un solo partido y llevan tope de importe. Nada de eso es ilegal ni escondido, pero ninguna de las tres cosas vuelve gratis el apostar.

La segunda pregunta, la de los momios que se comparan entre casas, sí tiene una respuesta útil. El momio de la misma selección en el mismo partido cambia de una casa a otra porque cada una carga distinto el riesgo y porque cada una necesita distinto margen para vivir. Comparar momios entre tres o cuatro operadores antes de confirmar un boleto es la única decisión verdaderamente barata que tiene un aficionado, y en el fútbol mexicano rinde más que cualquier bono.

¿Cuánto se queda la casa de apuestas de cada peso? El margen, con números

Aquí está el corazón del asunto y aquí se entiende el ángulo de esta lectura. Toda cuota publicada esconde una resta: la probabilidad implícita que la suma de momios insinúa es siempre mayor que 100 %, y esa diferencia es lo que la casa cobra por dejar apostar. No hay cargo aparte, no hay comisión visible en el boleto. El cobro está dentro del número que el aficionado lee en pantalla.

El cálculo se hace sumando las inversas de todos los momios de un mismo mercado y dividiendo 1 entre esa suma. Para ver el tamaño del cobro sirve un ejemplo con tres momios decimales, 2,10 para la localía, 3,40 para el empate y 3,60 para la visita. Las inversas suman 0,4762 más 0,2941 más 0,2778, o sea 1,0481; el inverso de esa suma es 0,9541. La casa devuelve alrededor del 95,4 % de todo lo que se apuesta a ese mercado y se queda con el 4,6 % restante, suponiendo que el reparto del dinero entre las tres selecciones sea parejo y que los momios sean como los del ejemplo.

Conviene decir con precisión de qué tamaño es ese supuesto, porque el número final se mueve con él. Si el mismo partido se juega en una cancha más pareja, con momios cercanos a 2,60, 3,20 y 2,85, las inversas se acercan al 1,05 y el margen ronda el 5 %. Si la casa ajusta el mercado para equilibrar su libro, el resultado cae entre ese 4,6 % y ese 5 %, y esa banda es el costo real de jugar ese mercado en particular. Un margen así no se siente en un boleto de 100 pesos —cuesta algo más de cuatro pesos y medio en esperanza— pero en una serie de cincuenta boletos al año ya son más de doscientos pesos que se fueron sin que nadie los anunciara.

El mismo 1X2 en una casa distinta, o el mismo mercado en una liga exótica, o un mercado de córneres con menos liquidez, carga un margen mayor. El mercado que se paga caro no es el que tiene más selecciones ni el que ofrece más estadísticas en vivo; es el que tiene menos ojos encima. Los parlays y las combinadas de muchas patas acumulan el margen de cada pata, y ahí la resta se vuelve seria.

Por qué el momio anunciado y el momio aceptado no siempre son el mismo número

Un punto que rara vez aparece en la letra grande: el momio se mueve mientras el boleto está abierto. Las casas anuncian un precio para atraer la vista y lo ajustan cuando entra dinero de un lado, cuando cambia una alineación o cuando aparece una noticia de lesión. Si la casa pide confirmación de momio al confirmar el boleto, el número que se paga puede ser otro. Revisar el importe final en la pantalla de confirmación, antes de darle al botón, es la segunda decisión barata de la jornada.

Qué exige la normativa mexicana a una casa de apuestas y qué no

La ley vigente es vieja: la Ley Federal de Juegos y Sorteos se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947 y prohíbe en el país los juegos con apuesta y las apuestas, salvo aquellos que autoriza expresamente. La lectura correcta no es “las apuestas son legales en México” sino algo más estrecho: solo lo que la autoridad permite. El Reglamento de esa ley, reformado el 16 de noviembre de 2023, lo dice sin adornos en su artículo 2: la actividad de apuestas y sorteos que no esté expresamente prevista queda prohibida.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
Un partido de futbol empatado puede ir a tiempo extra de dos periodos adicionales de 15 minutos y en algunas competiciones sigue una tanda de penales.

El reparto de funciones es el siguiente. La Secretaría de Gobernación interpreta y aplica la ley en lo administrativo; la Dirección General de Juegos y Sorteos autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y extingue permisos y sustancia los procedimientos de sanción. El artículo 7 de la ley faculta a la Secretaría para otorgar permisos e inspeccionar; el 8 le permite clausurar establecimientos sin autorización; el 9 prohíbe que un establecimiento de esta clase quede cerca de escuelas o centros de trabajo; el 10 reparte la cooperación con estados y municipios. Los permisos relevantes para apostar son los de centros de apuestas remotas y los de salas de sorteos de números o símbolos, según el artículo 28; los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios de apuestas remotas; el artículo 31 los declara intransferibles; y el 29 impone a los permisionarios de apuestas remotas cuentas trimestrales y anuales auditadas, seguros, reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero y una fianza.

Lo que la norma no dice es igual de importante y más difícil de digerir. Ninguna ley mexicana nombra el juego en línea. No hay un artículo en los textos revisados que regule específicamente las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports o los tipos de apuesta por encima de lo que ya cubre la definición general de apuestas remotas. Tampoco aparece nada sobre las apuestas de intercambio, y por eso este texto no afirma que exista una bolsa de apuestas mexicana. No se encontró regla alguna sobre eventos restringidos ni sobre ligas menores, así que el aficionado que busque una lista oficial de “lo que no se puede jugar” no la va a encontrar aquí ni, por lo visto, en el Reglamento. La Lotería Nacional queda fuera del ámbito del Reglamento por su artículo 1.

El número de la edad mínima es otro hueco. El artículo 5 del Reglamento prohíbe a los menores entrar a las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no fija una cifra. Las marcas escriben 18+ en sus propias fichas y pies de página, y una edad legal con número en el texto normativo mexicano no queda establecida. Eso no es un tecnicismo: significa que la barrera de entrada en la práctica la pone cada operador, no un artículo.

Y no, no hay un registro nacional de autoexclusión en México. Tampoco un límite de depósito o de pérdida con rango de ley, ni un mecanismo de cuenta temporal. Los permisos exigen controles de identificación del usuario, verificación de identidad y reportes de operaciones relevantes a la UIF y al SAT, porque la actividad es vulnerable al lavado de dinero; los documentos exactos que debe pedir cada casa no quedan establecidos en un texto legal, así que cada marca pide lo suyo.

Hay una reforma en camino y no es ley. La SEGOB terminó un anteproyecto para reemplazar la ley de 1947, con fecha reportada del 13 de octubre de 2026, y lo envió al Gabinete de Seguridad; no ha sido presentado. Una iniciativa que derogaría la ley crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión; también es una propuesta. A los dos textos les falta el mismo trámite para tener efecto.

Vigilancia, bloqueos y lo que la autoridad hizo entre 2025 y 2026

El artículo 2 del Reglamento prohíbe lo que no esté previsto y el 8 de la ley permite a la Secretaría clausurar lo que no tiene autorización. Esa combinación es la que se usó en los últimos dos años para borrar dominios del mapa sin que nadie modificara ni una línea de la ley. La Secretaría ha reforzado su facultad de bloquear dominios y aplicaciones sin permiso, y una base legal para el bloqueo de sitios de apuestas que vaya más allá del bloqueo por incumplimiento fiscal derivado de la Ley del IVA no queda establecida.

Lo que queda establecido es la cronología. Los días 11 y 12 de noviembre de 2025 la UIF identificó trece casinos y congeló cuentas, y en el mismo movimiento quedaron deshabilitadas bet365 y Betano. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo lícito, sin apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo para levantar el bloqueo y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra las dos marcas, según una sola fuente. Cerca de veinte casinos físicos fueron cerrados en 2026.

Sobre la situación de un jugador que apuesta en un sitio sin permiso, el único dato honesto es que una multa o un delito por apostar en un sitio no autorizado no queda establecido, y este texto no afirma ni una sanción ni una exención. Quien quiera certeza en ese extremo tendrá que preguntarle a un abogado, no a una página de bonos.

La diferencia entre un permisionario mexicano y un sitio del exterior

Aquí el comparativo es sencillo y no admite matices bonitos. Un permisionario mexicano trae cuatro cosas: un centro de apuestas remotas con domicilio en el país, un permiso de la Secretaría de Gobernación, controles de identificación y reportes antilavado, y un CFDI de retenciones cuando el premio fue gravado. Un operador del exterior no trae ninguna de las cuatro. Y un saldo en un operador bloqueado puede quedar congelado, como quedó demostrado en noviembre de 2025 y en julio de 2026.

Lo que tampoco trae ninguna de las dos partes es un registro nacional de autoexclusión. Eso no cambia con la jurisdicción, y quien tenga problemas con el juego debería saberlo antes de elegir marca. Los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos, y la zona extraterritorial se describe aquí sin nombrar marcas: no ofrece protección local, ni método de depósito con recurso conocido, ni bono reclamable ante autoridad mexicana.

Prevención y protección: qué herramientas de juego responsable trae cada casa

La ley mexicana no obliga a una casa a poner un límite de depósito. No hay artículo que lo exija, no hay tope estatutario de pérdida y no hay registro de autoexclusión. Todo lo que existe en este terreno lo puso cada marca por su cuenta, y por eso la comparación aquí se hace contra la lista que cada operador publica de sí mismo y no contra un estándar común. Es una distinción que cambia el peso de las palabras: una herramienta de juego responsable en México es una oferta comercial, no una obligación legal.

Lo que sí se puede verificar, marca por marca, es lo que cada ficha declara. Codere México dice en la ficha de su app que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Caliente repite la fórmula en su pie de página: los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. La ficha de Caliente Deportes agrega que la app es solo para mayores de 18 años. Winpot se presenta como empresa mexicana de entretenimiento con 17 casinos físicos y sus dos aplicaciones —la de deportes y la de casino— mencionan apuestas con dinero real y avisos de juego responsable. Varían las palabras; la estructura es la misma.

La pregunta que un aficionado debería hacerse no es quién tiene la sección más bonita de juego responsable, sino quién le deja poner un límite sin llamar por teléfono y quién cierra una cuenta a petición. El cierre de cuenta aparece nombrado en la ficha de Codere y no en las demás, y eso es un dato, no un descuido. Ese detalle importa más que cualquier sello decorativo en el pie de página, porque una cuenta que no se puede cerrar es una cuenta que sigue ahí a las tres de la mañana.

Las herramientas de autoexclusión que las marcas listan en sus fichas —pausas, límites de depósito, autoexclusión— son voluntarias y cada una las define a su manera: cuánto duran, si se pueden levantar, si aplican a un producto o a todos. No hay registro nacional que las una, y por eso una autoexclusión en una casa no te excluye de las otras ocho de esta lista. Para quien necesite apoyo real, ese apoyo no va a venir de una aplicación.

La línea que un apostador revisa una vez y luego olvida

El límite de depósito se pone una sola vez y luego se convive con él. En México, donde ninguna norma obliga a ofrecerlo, el límite es tan fuerte como la política interna de la marca y tan débil como su servicio al cliente. Conviene revisarlo cada temporada, junto con el método de retiro y la titularidad de la cuenta, porque un límite bajo en una casa con un catálogo flojo no protege de nada y un límite alto en una casa con un bono agresivo protege de muy poco.

El otro dato que este terreno deja al descubierto es la edad. Las marcas escriben 18+; el Reglamento prohíbe la entrada de menores a las áreas de apuestas sin fijar número. La barrera de los 18 años, por lo tanto, vive en el contrato y no en el código.

Calendario, torneos y competencias: cuándo se apuesta más y por qué cuesta más

El fútbol corre en temporadas, y la temporada es una unidad de negocio. Un partido suelto se lee distinto según la semana del calendario: no es lo mismo abrir un mercado para una jornada de liga local, con alineaciones conocidas y prensa encima, que para una copa internacional sin antecedentes recientes. El respaldo de los momios se mueve con el calendario, y el margen se mueve con el respaldo.

La temporada que ordena buena parte de este calendario es la Premier League 2026-27, que se juega del 21 de agosto de 2026 al 30 de mayo de 2027 con 20 equipos, entre ellos los ascendidos Coventry City, Ipswich Town y Hull City, y con el Arsenal como campeón vigente. Una liga con ascensos recientes tiene una jerarquía inestable durante las primeras jornadas y esa inestabilidad es la que los mercados tardan en digerir.

El otro gran ancla del año futbolero ya pasó. España venció 1-0 a Argentina en tiempo extra y ganó la final de la Copa Mundial de la FIFA 2026 el 19 de julio de 2026. Un Mundial jugado se comporta distinto en la operación: el pico de interés ya ocurrió, los mercados de campeón ya se resolvieron, y lo que queda es un calendario de ligas domésticas hasta que empiece el próximo gran torneo.

Para el aficionado, la lección del calendario es de costo. Cuando la liga local está en su mejor momento, hay más oferta y más competencia entre casas, y eso presiona los momios. Cuando el mercado es una copa exótica o un partido de una liga menor, hay menos operadores dispuestos a cargar ese riesgo y el margen se abre. Apostar el partido grande sale más barato que apostar el partido raro, aunque el partido raro suene más interesante.

Deportes y eventos que cubren las fichas de app

El fútbol es el centro del catálogo, y alrededor de él cada marca amuebla distinto. Codere México declara en su ficha más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Playdoit cubre fútbol, básquetbol, tenis, MMA y esports, con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. 1xBet ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de fútbol, básquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. Rushbet ofrece apuestas en vivo con transmisión de NFL, MLB y ligas europeas de fútbol, además de casino y casino en vivo. Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas (“crea tu apuesta”), depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales.

Lo que no aparece en ninguna parte es una regla que restrinja el catálogo por tipo de evento. No se encontró disposición sobre ligas menores ni sobre eventos vetados, y esa ausencia pesa en un país donde el veto existe en otros mercados. El catálogo lo decide la casa.

Las casas de apuestas de fútbol, una por una

Las nueve marcas van con su nombre y con lo que las distingue dentro de esta comparación. La búsqueda del permiso se hizo en los pies de página de cada sitio y en las compilaciones que publican el sector; ninguna marca de esta lista lleva la confirmación oficial de la autoridad al lado, y ese es el estado de la información, no una sospecha particular contra ninguna.

Codere: el catálogo largo y la ficha que promete cierre de cuenta

La apuesta de Codere en México es el volumen de deportes antes que la profundidad en uno solo: más de 30 disciplinas en la ficha de su aplicación, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. El permiso que se le atribuye figura con dos números distintos, DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según una compilación del sector, y el titular nombrado por esa fuente es Libros Foráneos S.A. de C.V., que es la razón social de Codere México. Ninguno de los dos números viene con confirmación oficial.

El permisionario detrás del nombre es un dato con consecuencia práctica: si un lector tiene que reclamar algo ante una autoridad, el reclamo va contra la persona moral del permiso, no contra una marca internacional. Y en la ficha de la app, Codere es de las pocas de esta lista que nombra explícitamente políticas de cierre de cuenta, junto con el aviso de mayores de 18 años y los recordatorios de juego responsable.

Un catálogo de 30 deportes no es automáticamente bueno para quien apuesta fútbol. Muchos de esos mercados se juegan con poco dinero y por lo tanto con margen ancho, y el valor de tenerlos está en la variedad, no en el precio. El valor de Codere para un aficionado al fútbol está en otra parte: la amplitud del catálogo y la existencia de una vía declarada para cerrar la cuenta cuando ya no quieres seguir.

Playdoit: apuestas en vivo con transmisión y un retiro anticipado

Playdoit cubre fútbol, básquetbol, tenis, MMA y esports, y lo hace con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas, según la ficha de su app. El permiso SEGOB que se le atribuye es DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial, con Eventos Festivos de México como titular nombrado por esa fuente.

La transmisión en vivo y el retiro anticipado son la misma oferta vista desde dos ángulos: entre más se mueve el partido en pantalla, más veces se piensa en cerrar el boleto antes del final. El retiro anticipado tiene precio —la casa fija el importe de la salida y ese importe no es el valor matemático del boleto— y quien lo use seguido termina pagando por la comodidad de no esperar. La atención 24 horas es el detalle menos glamoroso del bloque y probablemente el más útil, sobre todo para quien apuesta de madrugada en partidos europeos.

Playdoit es una casa para quien mira el partido y quiere tocarlo, no para quien coloca un boleto sencillo y se va a dormir.

Pickwin: el permiso que las compilaciones no logran ponerse de acuerdo en numerar

Aquí el bloque se lee al revés que los demás. La ficha de Pickwin gira en torno al fútbol mexicano y a las promociones de temporada, y su permisionario nombrado por las fuentes es Producciones Móviles S.A. de C.V., que aparece junto con Unocapali La Paz Operadora. El número, en cambio, no se imprime: las compilaciones se contradicen y el número que da una de ellas es el mismo que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles, lo cual es exactamente el tipo de coincidencia que hace sospechar de una copia mal hecha. Hay dos números en circulación en las fuentes —DGJS/DCRCA/1584/2019 y DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER— y poner uno solo en esta página sería elegir un ganador sin evidencia.

Lo que queda en pie es el titular, y el titular es lo que importa: si Producciones Móviles opera Pickwin y el mismo permiso aparece en el pie de Betcris, entonces estamos ante el caso mexicano clásico de un permisionario con varias marcas. Eso no es irregular por sí mismo; el artículo 31 del Reglamento declara intransferibles los permisos, que es otra cosa distinta a operar dos marcas.

El valor de Pickwin en esta lista es que hace visible el problema central de la verificación mexicana. Cuando dos compilaciones serias no coinciden en un número, el aficionado no tiene manera de resolverlo desde su casa, y lo único sensato es pedir el dato directamente a la marca o buscar el listado de la Dirección General de Juegos y Sorteos.

Novibet: catálogo internacional y mercado de jugador

Novibet va por el aficionado que sigue ligas europeas y quiere mercados finos. Su permiso SEGOB aparece como DGJS/DCRCA/1121/2020 según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial, con Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular nombrado por esa fuente.

La marca apuesta a la profundidad del catálogo internacional más que a la amplitud de disciplinas, y ahí el detalle que pesa es el horario: los partidos europeos se juegan de madrugada en México, y un aficionado que sigue la Premier League desde Guadalajara o Monterrey vive en el horario del insomnio. Eso encarece en la práctica cualquier bono con fecha límite corta, porque el tiempo disponible para cumplirlo no es el mismo para todos.

La otra cosa que hay que decir de un catálogo internacional es que el margen varía por liga. La misma casa que cobra poco en un partido de la Premier puede cobrar bastante más en un partido de una liga nórdica, y no lo anuncia.

Strendus: tres permisos en el expediente y una oferta de liga local

Strendus es la marca con el expediente más cargado de esta lista en cuanto a números: se le atribuyen los permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, con Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads como titular según las mismas fuentes, que en este punto difieren entre sí. Todo sin confirmación oficial.

Tres números no significan tres veces más seguridad jurídica. Significan tres trámites, tres vigencias y tres cosas que pueden vencer por separado, y para el aficionado el efecto práctico es que la verificación se vuelve más difícil, no más fácil. Su oferta de deportes va con apuestas en vivo y promociones recurrentes para la liga local, y ahí está su gancho: el aficionado al fútbol mexicano que apuesta a la jornada doméstica encuentra menos competencia por su dinero en un catálogo concentrado que en uno repartido entre treinta disciplinas.

La marca cobra sentido para quien juega la Liga MX y el Ascenso durante todo el año y no le interesa una oferta internacional.

Betcris: el expediente mexicano y una licencia de Malta que vence pronto

Betcris es la marca que mejor ilustra por qué el nombre del titular no es el nombre del sitio. Su permiso es de su permisionario, y el número no se imprime en esta página porque el pie de página del propio sitio y la tabla del propietario no coinciden: el pie muestra un número a nombre de Producciones Móviles y la compilación da otro. Además, el sitio declara una licencia de la Autoridad de Juegos de Malta, MGA/B2C/300/2008, vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026, con TV Global Enterprises Ltd. como empresa del sitio.

Esa fecha de vencimiento es el renglón más accionable de todo el bloque. Una licencia que expira en noviembre de 2026 es una licencia que un lector de este texto debería mirar de nuevo antes de dejar un saldo grande adentro, no porque vaya a pasar algo, sino porque la única forma de saber si se renovó es volver a leer el pie de página. Su cobertura se apoya en ligas americanas y europeas, con mercados de marcador y apuestas en vivo. Para el aficionado que quiere un operador con dos marcos regulatorios encima, esta es la única marca de la lista con esa característica.

Betway: el permiso de cuatro cifras y los mercados de detalles

Betway carga su oferta hacia las grandes ligas europeas y hacia mercados de detalles: córneres, tarjetas, tiros a puerta. El permiso que se le atribuye es el 4184, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial, y el titular nombrado por esa fuente es Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. Un número de cuatro cifras entre tanta nomenclatura larga llama la atención, y en México esa diferencia de formato no es un error de transcripción: los permisos antiguos y los nuevos se numeran con criterios distintos.

Los mercados de detalles son la parte de la oferta donde el margen se abre sin que nadie lo anuncie. Son mercados de nicho, con menos liquidez que el 1X2 y con casas que cubren el riesgo con más margen. Quien apuesta tarjetas y córneres porque le parece más entretenido que el mercado principal está pagando por ese entretenimiento en cada boleto. Betway es una casa decente para esos mercados, siempre que el aficionado tenga claro que ahí la casa no necesita ser la más barata para ganar.

1xBet: el permiso atribuido, el titular distinto y una app muy cargada

La ficha de la aplicación de 1xBet ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de fútbol, básquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. El permiso SEGOB que se le atribuye es DGJS/0002/2020, según Apuestas-legales.com.mx, y esa misma fuente no pudo confirmar ni el dominio ni la lista oficial.

Hay un detalle que merece leerse dos veces: la App Store publica la aplicación bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular que la compilación nombra, Entretenimientos Naturales. Cuando la aplicación y el permiso viven en dos personas morales diferentes, la pregunta de a quién le reclamas no tiene una respuesta automática, y quien piense en usar esta casa debería resolverla antes de depositar y no después.

La oferta es de las más cargadas de la lista en cuanto a promociones: bonos de bienvenida, promociones de temporada y un programa de lealtad son tres capas de incentivo, y cada capa tiene su reglamento. Con ese volumen de promoción encima, el costo de entrada suele estar en los requisitos y no en el momio.

Caliente: el permiso del propio pie de página y el boleto armado a mano

Caliente es la única marca de esta lista cuyo número de permiso aparece en el pie de página de su propio sitio: DGG/SP/404/97, sin confirmación oficial de la autoridad, con Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente) como titular según las fuentes. Un permiso con la nomenclatura de 1997 y el respaldo de un grupo con presencia física en varias ciudades del país es un perfil distinto al de una marca nacida en línea.

Su aplicación, publicada por Tecnología en Entretenimiento Caliplay S.A.P.I. de C.V. en la versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026, ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas (“crea tu apuesta”), depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y está limitada a mayores de 18 años. El creador de apuestas es la parte interesante para quien quiere armar un boleto a su medida y no elegir de una lista; también es la parte donde el margen de las patas combinadas vuelve a acumularse, igual que en cualquier parlay, por más que el armado sea manual y se sienta artesanal.

Caliente tiene la letra más fácil de rastrear de las nueve marcas, y esa trazabilidad vale algo cuando el resto de la industria publica números que no se pueden confirmar en ninguna lista oficial.

Winpot: la vitrina de permisos y el saldo bajo que sí conviene

Winpot llega a la lista con un ángulo distinto: la calle. Se presenta como empresa mexicana de entretenimiento con 17 casinos físicos, y sus dos aplicaciones, la de deportes y la de casino, mencionan apuestas con dinero real y avisos de juego responsable. La aplicación Winpot Deportes la publica Wiztech Limited, salió en abril de 2023 y su versión 1.51 es del 23 de octubre de 2026; la ficha de la aplicación hermana de casino da como sitio a Winpot México, operado por Winpot Online América S.A. de C.V.

En la página principal de Winpot México aparecen los logotipos de Visa, SPEI, OXXO, Mercado Pago y AstroPay como métodos de depósito, sin montos mínimos publicados, y hay banners de bonos de deportes y casino sin cifras. Esa es toda la información de pago que la marca pone al frente: métodos sí, montos no.

La oferta de Winpot es la más conservadora de esta comparación, porque no promete nada que no se pueda verificar y no publica montos de bono. Para un aficionado con presupuesto bajo, esa falta de escándalo tiene un valor concreto: menos capas de requisitos, menos saldo atrapado y menos tiempo dedicado a perseguir un rollover.

Impuestos, retenciones y lo que queda del premio en el bolsillo

El fútbol se juega en la cancha, pero el premio se cobra en el SAT. Aquí el costo del apostador tiene dos capas y solo una es visible en el boleto.

La primera capa es del operador y se llama IEPS. El artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS grava con 50 % los juegos con apuesta y los sorteos que necesiten permiso conforme a la Ley Federal de Juegos y Sorteos. Ese inciso fue reformado en el Diario Oficial de la Federación el 7 de noviembre de 2025 y está en vigor desde el 1 de enero de 2026; antes la tasa era de 30 %. El mismo inciso alcanza los juegos en línea prestados por residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital en caso de incumplimiento grave. La base del tributo no queda establecida: el texto revisado dice solo “valor de la actividad”, la prensa habla de “monto total apostado”, y por eso esta página no escribe ni “50 % de lo apostado” ni “50 % de los ingresos brutos”. Es una diferencia de millones, y quien la lea resuelta en una nota de tres líneas está leyendo a alguien que no la leyó.

La segunda capa es del jugador y se llama ISR. Los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR consideran ingreso los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuesta y concursos legalmente autorizados. El pagador retiene 1 % cuando la entidad federativa no grava el premio o cuando su impuesto no excede el 6 %, y 21 % cuando un impuesto estatal excede ese 6 %. La retención tiene carácter de pago definitivo solo si la persona presenta la declaración que está obligada a presentar cuando el caso lo exige; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, unos 7 % en total según un reporte secundario. Los premios que superan los $600,000 MXN en el año deben reportarse en la declaración anual, también según un reporte secundario.

Ese par de capas explica por qué el estado de la República donde vives cambia lo que te queda. Nuevo León grava los montos apostados y la Ciudad de México grava los premios; el impuesto estatal se descuenta del premio y decide si la retención federal es de 1 % o de 21 %. Antes de calcular cualquier ganancia, conviene saber qué grava tu entidad.

Queda un hueco que este texto no va a rellenar a mano. El artículo 137 cubre los premios “autorizados legalmente”; el tratamiento de los premios obtenidos en un sitio sin permiso no queda establecido. La posición correcta, y la única que se puede sostener sin inventar, es consultar a un contador o asesor fiscal.

Sobre los pagos hay que decir lo que cada marca dice de sí misma y nada más. Un permisionario emite un CFDI de retenciones cuando el premio fue gravado, y los retiros van a una cuenta a nombre del jugador. Los métodos que aparecen en los listados y pies de página —tarjetas, transferencia SPEI, cupones en efectivo en tiendas como OXXO, monederos electrónicos— son lo que cada marca declara sobre sí misma. Sobre criptomonedas en marcas con permiso no queda nada establecido, así que no se afirma ni que se acepten ni que no.

Rollover, momio mínimo y tope: lo que cuesta un bono de bienvenida

El bono de bienvenida es el lugar donde el aficionado cree pagar menos y suele pagar más. La estructura es siempre la misma: la casa presta un importe para que apuestes, pone un requisito de apuesta que se llama rollover y fija un momio mínimo por debajo del cual los boletos no cuentan. Ninguna de las nueve marcas de esta comparación publica en su ficha un múltiplo de rollover que este texto pueda citar, y ese silencio es información: significa que el número vive en el reglamento de la promoción, cambia por campaña y hay que leerlo antes de reclamar nada.

La mecánica general se entiende mejor con un ejemplo aritmético sobre importes redondos. Supón un requisito de apuesta de cinco veces el bono y una apuesta promedio de 200 pesos por boleto. Un bono de 1,000 pesos exige 5,000 pesos de apuesta acumulada, o sea veinticinco boletos al importe indicado, contando solo los que alcancen el momio mínimo. Si el mercado que juegas carga el 4,6 % de margen, ese recorrido tiene un costo esperado de aproximadamente 230 pesos, que es lo que se deja en la casa por el camino antes de que el bono quede liberado. Un requisito de diez veces duplica la cuenta: 10,000 pesos de apuesta, cincuenta boletos y unos 460 pesos de costo esperado.

Sobra decirlo, pero conviene escribirlo: ese costo esperado es un promedio sobre muchos boletos bajo los supuestos indicados, no una garantía de pérdida ni de ganancia. Lo que sí es seguro es que el margen se cobra en cada boleto, gane o pierda, y que el rollover multiplica la cantidad de boletos. Un bono de mil pesos con rollover de cinco veces cuesta, en promedio, más de una quinta parte de su propio importe. Eso es lo que quieren decir con “dinero gratis”.

Después vienen las letras chicas que ninguna aritmética arregla: la fecha límite para cumplir el requisito, el tope de ganancia que se puede retirar con la apuesta gratis y el hecho de que el importe de una apuesta gratis no se devuelve con la ganancia. Una apuesta gratis de 500 pesos a momio 2,00 no devuelve 1,000 pesos: devuelve 500, porque el importe prestado se queda en la casa. Ese malentendido es el más caro de todos y el más frecuente.

Preguntas frecuentes sobre casas de apuestas de fútbol en México

¿Qué deportes y eventos se pueden jugar en una casa con permiso de la SEGOB?

Lo que la casa decida ofrecer. Las fichas revisadas hablan de fútbol, básquetbol, tenis, MMA, esports, UFC, NFL y MLB, según la marca, y no se encontró regla que restrinja ligas menores ni eventos vetados. Lo único acotado por norma son las apuestas hípicas y de frontón, atadas a los permisos de esos recintos.

¿Cómo sé si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?

Pides el número a la marca y lo confrontas con el listado de sitios autorizados de la Dirección General de Juegos y Sorteos. Ninguna de las nueve marcas de esta comparación trae confirmación oficial al lado, y las compilaciones del sector se contradicen entre sí en varios casos, así que el dato del pie de página es el punto de partida, no la prueba.

¿Cómo se calcula lo que paga un boleto con el importe y el momio?

La ganancia bruta es el importe multiplicado por el momio, y la utilidad neta es el importe multiplicado por el momio menos uno. Cien pesos a momio 2,10 devuelven 210 pesos, de los cuales 110 son ganancia. En una combinada, los momios de cada pata se multiplican entre sí para formar un solo precio.

¿Cómo se nota el margen de la casa en los momios publicados?

Se suman las inversas de todos los momios de un mismo mercado y se divide 1 entre esa suma. Con 2,10, 3,40 y 3,60 la suma da 1,0481 y la devolución queda alrededor del 95,4 %, de modo que la casa retiene cerca del 4,6 % suponiendo un reparto parejo del dinero. Cuando el resultado no cuadra con esos números, el mercado tiene otro margen.

¿Se pagan impuestos por los premios y quién los retiene?

Sí, cuando el premio es de un juego legalmente autorizado. El pagador retiene 1 % si la entidad no grava el premio o su impuesto no pasa del 6 %, y 21 % si ese impuesto estatal excede el 6 %. La Ciudad de México grava los premios con 6 % estatal, cerca de 7 % en total. La casa entrega un CFDI de retenciones.

¿Cómo se pone un límite de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?

Directamente en los controles de la cuenta o pidiéndolo al servicio al cliente, porque en México no hay límite con rango de ley ni registro nacional de autoexclusión. Cada marca define en sus términos cuánto duran las pausas, si los límites se pueden levantar y qué alcance tiene una autoexclusión. El respaldo está en el contrato de cada operador, no en una norma.

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