Apuestas en los partidos de hoy 2026: qué te cobra cada casa por tener tu dinero

Updated noviembre 2026
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Un cuaderno abierto con momios escritos a mano, una calculadora y un lápiz sobre una mesa de madera

Datos actualizados a noviembre 5, 2026; los permisos de la SEGOB citados se verificaron contra el pie de página de cada operador y las compilaciones públicas de casas de apuestas que los reproducen.

La ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.

Apostar en los partidos de hoy no cuesta una comisión. No hay cuota de entrada, no hay membresía, no hay un cargo que aparezca en el estado de cuenta del banco. El precio está en otra parte: dentro del momio. Cada vez que se compra un boleto sobre el partido de la noche, la casa ya descontó su parte antes de que el balón ruede, y esa parte no se ve hasta que uno suma los momios de todos los resultados posibles del mismo mercado y descubre que la suma no da la unidad. En México, además, el precio tiene una segunda capa que casi nadie menciona en la publicidad: el permiso de la Secretaría de Gobernación que sostiene la operación no es una licencia de juego online, es un permiso de un permisionario terrestre del que cuelgan varias marcas a la vez, y eso decide cosas tan concretas como qué pasa con tu saldo si el sitio queda bloqueado.

Conviene decirlo de frente porque el buscador de “apuestas en los partidos de hoy” arrastra una pregunta que nadie responde con claridad: no existe una licencia mexicana de apuestas online. La Ley Federal de Juegos y Sorteos es de 1947, prohíbe los juegos con apuesta salvo los que autoriza expresamente, y el Reglamento reformado el 16 de noviembre de 2023 añade en su artículo 2 que lo que no está previsto queda prohibido. Las marcas online no tienen permiso propio: van colgadas del permiso de un permisionario autorizado para un centro de apuestas remotas, y por eso la palabra correcta es “permiso”, no “licencia”. Ninguna lista oficial de permisos se pudo abrir, así que cada número que aparece en esta página se lee como lo que su origen dice que es: según la fuente que lo reproduce, no confirmado oficialmente.

Esa advertencia no es un formalismo. En noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó trece casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano —esta última del grupo Ganador Azteca— quedaron deshabilitadas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. El saldo que un jugador tenía ahí es exactamente el tipo de cosa que el precio de una casa incluye sin decirlo.

De las nueve marcas que se revisan aquí, ninguna es la más barata para todos los partidos. La que tiene el menú más ancho no es la que trata mejor el saldo pequeño, y la que presume el bono más grande es la que más exige para dejarlo salir. Los detalles concretos están abajo.

Los criterios con los que se ordenaron las nueve casas de este panorama

Cualquier lista de “las mejores casas” se basa en criterios que el lector nunca ve. Aquí conviene ponerlos sobre la mesa antes de la comparación: lo que cada casa le cobra al apostador. No el tamaño del bono, ni la antigüedad de la marca.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026.

El primer criterio es el permiso. Cada marca de esta lista opera bajo un permiso de la Secretaría de Gobernación, otorgado por la Dirección General de Juegos y Sorteos a un permisionario, y ese permiso es el que le da un recinto legal mexicano, controles de identidad y de lavado, y el comprobante fiscal de retenciones cuando toca pagar impuesto por un premio. Sin permiso, ninguna de esas tres cosas existe. El número del permiso se lee con pinzas: la lista oficial de la DGJS no se pudo abrir, algunas compilaciones se contradicen entre sí en los titulares, y donde eso ocurre esta página no imprime número.

El segundo es el costo de la apuesta misma, que es el margen escondido en el momio. Un mercado de dos resultados a 1,90 y 1,90 no paga el cien por ciento de lo apostado; paga una fracción, y la diferencia es la ganancia de la casa. Es el único precio que se cobra en cada boleto, gane o pierda el jugador, y por eso pesa más que cualquier bono de bienvenida.

El tercero es el costo del bono: cuánto hay que apostar antes de que ese dinero sea realmente del jugador, con qué momio mínimo cuenta cada apuesta y hasta cuándo hay tiempo de cumplirlo.

Y el cuarto, el que más se ignora, es la salida: si el bono se paga como saldo o como apuesta gratis, si retirar es rápido, si hay métodos locales y si el saldo está a salvo cuando la autoridad mueve ficha.

Un quinto criterio atraviesa todo: la claridad de la propia ficha. Una marca que describe el mismo bono de dos maneras distintas en dos apartados de su página arrastra esa vaguedad al resto de sus condiciones, y el apostador acaba leyendo letras chiquitas que se contradicen entre sí.

Las nueve casas frente a frente: permiso y lo que cada una dice de sí misma

La tabla siguiente reúne lo que cada operador publica sobre su permiso y lo que su propia ficha declara sobre la apuesta del día: deportes, mercados, transmisión y herramientas de apuesta. Nada de esto es una recomendación; es el punto de partida de la comparación.

Casa de apuestas Permiso de la SEGOB según la fuente que lo reproduce Lo que dice su propia ficha sobre la apuesta de hoy
Novibet DGJS/DCRCA/1121/2020; titular, Comercial de Juegos de la Frontera, según sitios de análisis, no confirmado oficialmente Sin ficha que detalle su oferta deportiva
Betcris Permiso de su permisionario, titular Producciones Móviles; el número del pie de su sitio y el de la compilación difieren, según betcris.mx Parlay del mismo juego, retiro anticipado, apuestas a jugadores y retiros rápidos
Caliente DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de caliente.mx; no confirmado oficialmente Transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, eventos virtuales
Pickwin Permiso de su permisionario, titular Producciones Móviles con Unocapali La Paz Operadora; número no impreso por contradicción entre fuentes Apuestas previas y en vivo, quinielas y “survivors”, casino en vivo y seguimiento en tiempo real
Strendus DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según sitios de análisis; no confirmado oficialmente Sin ficha que detalle su oferta deportiva
Codere DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019; titular, Libros Foráneos, según sitios de análisis; no confirmado oficialmente Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis
Playdoit DGAJS/SCEVF/P-02/2005; titular, Eventos Festivos de México, según sitios de análisis; no confirmado oficialmente Futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, y retiro anticipado
Betway 4184; titular, Espectáculos Deportivos Frontón México, según sitios de análisis; no confirmado oficialmente Sin ficha que detalle su oferta deportiva
1xBet DGJS/0002/2020, según sitios de análisis, que no pudo confirmar ni el dominio ni la lista oficial; la app figura a nombre de 1XCorp N.V. Apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports

La primera columna dice más de lo que parece. Un permiso mexicano no convierte a la marca en dueña de una licencia: la convierte en inquilina de un permiso ajeno, y el permiso es intransferible según el artículo 31 del Reglamento. Los permisionarios que aparecen en la tabla son pocos y se repiten —Producciones Móviles aparece detrás de dos marcas distintas—, lo cual es práctica conocida: un permisionario opera varias marcas. Para el apostador eso significa que dos casas que parecen competidoras pueden compartir el mismo respaldo legal, lo cual no es bueno ni malo por sí mismo, pero explica por qué los números de permiso a veces chocan entre compilaciones.

La segunda columna tiene un hueco honesto: tres marcas no tienen una ficha que enumere su oferta deportiva, y en lugar de rellenar el hueco con aproximaciones, la celda lo dice. Lo que sí se puede comparar con datos es otra cosa: cuántos deportes y herramientas listan las que sí publican ficha, y ahí Codere abre con más de 30 deportes, Playdoit y 1xBet cubren bloques parecidos de deportes populares, y Caliente y Betcris se distinguen por herramientas de apuesta más que por catálogo.

Lo que cuesta cada boleto: el momio de 1,90 y el margen que carga dentro

Un mercado de dos resultados a 1,90 y 1,90 es el ejemplo más limpio para ver el precio real de una casa, y lo primero que hay que decir es que no es una cuota cotizada por ninguna marca: es una ilustración.

La cuenta es la siguiente. La proporción de lo apostado que ese mercado devuelve se obtiene con la fórmula 1 ÷ (1/1,90 + 1/1,90). Cada 1/1,90 vale 0,526315…; sumados dan 1,052631…; el recíproco es 0,95. Es decir, el mercado devuelve alrededor del 95 % de lo apostado, y el margen de la casa es la diferencia hasta el cien por ciento: cerca del 5 %. En un boleto de 1.000 pesos eso equivale a unos 50 pesos de valor esperado que se quedan del lado de la casa, no porque haya trampa, sino porque el momio se construye así.

El resultado va como banda, no como cifra exacta, y la condición importa: ese 5 % es el margen de un mercado de dos resultados iguales a 1,90 y 1,90, y baja cuando las casas compiten y sube cuando el mercado es menos líquido o de nicho. El margen de 1X2 de un partido grande no es el margen de un mercado de totales, ni el de un hándicap asiático, ni el de un parlay armado a mano donde cada tramo suma su propia comisión. Un parlay de tres patas a 1,90 cada una paga 6,859 por cada peso, pero el margen de la casa se multiplica en el camino: es el peor lugar del boleto para buscar valor, y es curiosamente el que más se promociona.

El margen no se anuncia, se deduce

Ninguna casa de apuestas de esta lista publica su margen. Publica momios. Y el momio es un precio con el margen ya cocido dentro. Cuando dos marcas ofrecen “los mejores momios” del mismo partido, la diferencia entre las dos suele ser de centavos por peso apostado, pero sumada a lo largo de una temporada es la diferencia entre terminar el año con la misma cantidad o con bastante menos.

La forma práctica de deducirlo sin calculadora es comparar momios del mismo mercado entre casas. Si una casa paga 1,90 por el favorito en un partido y otra paga 1,95 por el mismo resultado, la segunda puede estar cobrando un margen menor o puede estar compensando con el otro lado del mercado. Nadie regala nada. La prueba real exige sumar los dos lados, no mirar uno solo; un momio llamativo en un lado suele venir con un momio flaco en el otro.

Fundamentos: qué es exactamente un boleto sobre el partido que se juega hoy

Un boleto de apuesta deportiva tiene tres partes y ninguna es opcional: el evento, el mercado y el momio. El evento es el partido. El mercado es la pregunta concreta que se está respondiendo —quién gana, cuántos goles se anotan, quién anota primero, cuántas tarjetas hay—. El momio es el precio del “sí” a esa pregunta, expresado como un multiplicador decimal. Un momio de 2,50 significa que cada peso apostado regresa 2,50 si la respuesta es la correcta, incluida la devolución del peso original.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
Betano está bloqueada desde noviembre de 2025 (congelamiento de cuentas de la UIF).

De ahí sale la distinción que más confunde a quien empieza: la ganancia neta y el retorno total no son lo mismo. Con un boleto de 500 pesos a momio 2,50, el retorno es 1.250 pesos y la ganancia neta es 750. Si el boleto pierde, se pierden los 500. Las casas no cobran por armarlo ni por cancelarlo cuando la función lo permite, pero tampoco regalan nada: ese 2,50 ya tiene dentro la probabilidad que la casa estima más su margen.

La apuesta sencilla es un boleto con un solo mercado. El parlay —también llamado combinada— es un boleto con varios mercados cuyos momios se multiplican entre sí, y todos deben acertar. Esa multiplicación es la razón por la que el parlay existe en la publicidad y no en la estrategia: las probabilidades también se multiplican, por debajo de uno, de manera que la probabilidad de acertar tres patas es mucho menor que la de acertar cualquiera de ellas por separado.

Las herramientas que distinguen a una casa de otra en la apuesta del día no son los deportes, son los formatos. Betcris ofrece el parlay del mismo juego, que combina varias preguntas de un solo partido —goles, tarjetas, tiros a puerta— en un solo boleto, con la correlación que eso implica; y el retiro anticipado, que permite cerrar el boleto antes del final a cambio de una cantidad que la casa fija según cómo va el partido. Caliente y Codere listan un creador de apuestas que hace lo mismo por otra vía. Playdoit suma el retiro anticipado y “Playboost” para aumentar ganancias; 1xBet ofrece transmisión en vivo y estadísticas de varias disciplinas. Ninguna de estas herramientas es barata en el fondo: el retiro anticipado casi siempre se ofrece por menos de lo que el boleto valdría si llegara al final, y esa diferencia es la prima que se paga por dejar de esperar.

Sobre el mercado mexicano hay una término que conviene fijar: se llama momio, no cuota. Es la palabra que usa el apostador en la Ciudad de México, en Guadalajara y en Monterrey, y la que usan las casas en sus propios listados. El boleto puede aparecer como boleto, cupón o ticket; el hándicap se escribe con acento; y el “más/menos” es el mercado de totales. Ese vocabulario es el que hay que tener presente antes de reclamar cualquier promoción, porque las condiciones están escritas con esas palabras.

La ley que rige esto tiene más de setenta años. La Ley Federal de Juegos y Sorteos se publicó en el Diario Oficial del 31 de diciembre de 1947 y prohíbe los juegos con apuesta en todo el país, salvo los que autoriza de manera expresa. La Secretaría de Gobernación concede los permisos e inspecciona los establecimientos, puede clausurar los lugares no autorizados, y ninguna sala de apuestas puede situarse cerca de escuelas o centros de trabajo. Los estados y los municipios cooperan en esa vigilancia.

El Reglamento reformado el 16 de noviembre de 2023 endurece el criterio: su artículo 2 establece que la actividad de apuestas y sorteos no prevista expresamente está prohibida, y su artículo 5 impide a los menores de edad entrar en las áreas de apuestas y participar en el cruce de apuestas. El permiso, según el artículo 3, es un acto administrativo temporal que se concede a un permisionario, y el artículo 31 lo declara intransferible. Quien lo tiene está obligado a presentar cuentas trimestrales y una cuenta anual auditada, contratar un seguro, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y constituir una garantía.

Lo que la ley no menciona es el juego online. No hay un artículo que cree una licencia digital, y la práctica reportada es la que ya se describió: los sitios se cuelgan del permiso de un titular autorizado, y varios sitios cuelgan del mismo titular. El permiso relevante se otorga bajo la figura del centro de apuestas remotas y de las salas de sorteos de números o símbolos; los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas.

Sobre la lista de permisos hay un hueco que el apostador debería conocer. La DGJS publica, o debería publicar, un listado de sitios autorizados, y ese listado no se pudo abrir al momento de esta revisión; el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto, y los recuentos disponibles de sitios de apuestas se contradicen entre sí. Por eso no hay aquí un número total de operadores autorizados y ningún número de permiso se presenta como oficial. Cada cifra de la tabla anterior es una reproducción de lo que dice la fuente que lo cita, nada más.

La reforma sigue pendiente. La Secretaría de Gobernación terminó un anteproyecto para reemplazar la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad, según lo reportado el 13 de octubre de 2026; no se ha presentado y no es ley. Existe además una iniciativa que crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y esquemas de autoexclusión; es una propuesta, y ninguna de las dos cosas cambia hoy lo que se puede o no se puede hacer.

Bloqueos, suspensiones y la fecha que siempre hay que poner

El expediente del bloqueo es el mejor argumento para escribir cualquier estado con fecha y no como un presente permanente. Entre el 11 y el 12 de noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó trece casinos y congeló cuentas; bet365 y Betano quedaron deshabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado les permitió únicamente publicar contenido informativo ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la DGJS suspendió diez dominios de casino en línea, incluidos betano.mx y bet365.mx; el 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido, según una sola fuente, la orden de la SEGOB contra ambas marcas. Y alrededor de veinte casinos físicos cerraron en 2026.

De ahí se saca una lección operativa, no una predicción: ninguna de las dos marcas está en esta comparación como casa activa, y un apostador con saldo en un operador que amanece bloqueado puede quedarse mirando una pantalla sin forma clara de retirar. Si una marca no aparece aquí, eso tampoco significa que no tenga permiso: la lista de marcas revisadas no es el mercado entero.

Impuestos: el IEPS, la retención del ISR y el CFDI que casi nadie pide

El impuesto tiene dos patas y conviene no mezclarlas. La primera la paga el operador: la Ley del IEPS, en su artículo 2, fracción II, inciso B), grava con 50 % los juegos con apuestas y los sorteos que requieren permiso de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, reformado en el Diario Oficial del 7 de noviembre de 2025 y vigente desde el 1 de enero de 2026; antes era 30 %. El mismo inciso alcanza a los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México. La base no está establecida con claridad: el texto leído habla solo de “valor de la actividad”, la prensa dice “monto total apostado”, y esta página no afirma que sea el 50 % de lo apostado ni el 50 % de los ingresos brutos. Ese impuesto no se descuenta del bolsillo del jugador al momento de apostar, pero sí está dentro del momio: después del alza, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del golpe, lo cual es otra forma de decir que el costo aterriza en el cliente.

La segunda pata sí toca al jugador. Los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos para la Ley del ISR, artículos 137 y 138. Quien paga retiene 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y 21 % si un impuesto estatal supera ese 6 %. La Ciudad de México cobra un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, lo que en la práctica deja alrededor del 7 % en total, según reportes secundarios. Esa retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración que le corresponde cuando está obligada; en caso contrario el ingreso se acumula y la retención se acredita. Los premios superiores a 600.000 pesos en el año se reportan en la declaración anual. El operador emite el CFDI de retenciones por los premios gravados, y ese comprobante es lo que después permite acreditar lo retenido.

Queda un hueco que ningún asesor serio cerraría en un párrafo: el artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”, y el tratamiento de un premio ganado en un sitio sin permiso no está establecido. Si alguien tiene un premio grande de esa procedencia, la única respuesta honesta es consultar a un contador.

La parte que casi nunca aparece: cómo se protege el dinero y qué límites existen de verdad

Aquí el silencio institucional es el dato. No existe un registro nacional de autoexclusión en México, ni un límite legal de depósito o de pérdida, ni una cuenta temporal prevista en la ley para quien necesita un freno. Lo que hay es lo que cada marca decide ofrecer en su propia ficha, y eso no es lo mismo: un límite voluntario se pide y se levanta según las reglas de la casa, no según una norma que obligue a todas por igual.

Las fichas de las aplicaciones de esta lista sí incluyen herramientas. Codere México declara que su app opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El pie de página de Caliente indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. Playdoit enlaza sus términos y sus pautas de juego responsable y limita el uso a mayores de 18 años. Esa es la evidencia disponible, y es la casa la que la publica.

El marco legal no ofrece más. El Reglamento, en su artículo 5, impide a los menores de edad entrar en las áreas de apuestas y participar en el cruce de apuestas, pero no fija una cifra; los 18 años son el número que las marcas escriben en sus propios listados y pies de página, y una edad legal específica para el juego no está establecida. Los operadores verifican la identidad de sus usuarios y reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT, porque el juego es una actividad vulnerable frente a la ley de prevención de lavado de dinero; los documentos que hay que entregar no están fijados en el texto legal.

Ese hueco cambia el cálculo para el apostador. Si se busca un límite que valga igual en cualquier casa, no existe. Si se busca quién decide cuánto se puede depositar, la respuesta es la propia marca. Y si alguien tiene un problema con el juego, la protección no depende de una ley que todavía no se ha escrito: depende de una herramienta interna que hay que activar antes de necesitarla, porque un límite se pide con la cabeza fría y no en el momento en que más aprieta.

Estrategia sin humo: bankroll, criterios y el error de confundir análisis con certeza

No hay sistema que garantice un resultado, y esta página no va a fingir lo contrario. Lo que sí se puede hacer es controlar lo que está del lado del apostador: cuánto se pone en juego, en qué mercado, con qué información y con qué expectativa de largo plazo.

El bankroll es el primer número que hay que escribir. No es el saldo disponible en la cuenta de la casa, es una cantidad que se puede perder sin que afecte la renta, y se define antes de abrir el primer boleto. La regla práctica que usan los apostadores ordenados es que una sola apuesta no supere una fracción pequeña de ese total, porque el objetivo no es ganar un partido, es seguir teniendo bankroll después de veinte.

El segundo criterio es el mercado. Un partido de hoy ofrece decenas de preguntas, y no todas se comportan igual. Los mercados principales —quién gana, el total de goles, el hándicap— concentran el volumen y por eso suelen tener el margen más ajustado. Los mercados de nicho, como el primer goleador o el número exacto de tarjetas, tienen márgenes más anchos porque la casa no tiene la misma competencia que la empuja a ajustar, y ahí es donde el momio bonito engaña. Antes de comprar un boleto sobre un mercado raro conviene revisar el margen, no el nombre del mercado.

El tercer criterio es la información. Las fichas de estas aplicaciones presumen estadísticas en vivo, seguimiento en tiempo real y transmisión: Codere lista estadísticas en vivo y momios mejorados, Caliente y Playdoit ofrecen transmisión, 1xBet agrega estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports. Toda esa información es útil y ninguna de ellas es un pronóstico. Los datos ayudan a formarse una opinión; no convierten esa opinión en un resultado.

El cuarto es la disciplina de registro. Anotar el momio, el mercado, la cantidad y el razonamiento de cada boleto es la única forma de saber después si el problema fue el criterio o la suerte. Sin ese registro, cualquier racha se convierte en una teoría.

Y el quinto, el que más dinero ahorra, es no mezclar el bono con la estrategia. Un bono con requisitos de apuesta obliga a apostar de cierta manera y dentro de cierto plazo, y quien lo trata como dinero propio termina apostando más y peor de lo que había planeado. El bono es una promoción con condiciones, no un aumento del bankroll.

Las nueve casas revisadas: qué ofrece cada una y a quién le conviene

Las marcas se presentan ahora una por una con lo que su propia ficha declara. El orden es el de la tabla anterior.

Novibet: el permiso más nuevo de la lista y una oferta deportiva sin ficha pública

Novibet aparece con un permiso de la SEGOB bajo el número DGJS/DCRCA/1121/2020, según la compilación de sitios de análisis, y el titular nombrado es Comercial de Juegos de la Frontera. El número va con dos advertencias: la lista oficial de la DGJS no se pudo abrir, de modo que no está confirmado oficialmente, y la fecha del número lo sitúa entre los permisos más recientes del grupo aquí comparado, lo cual no lo hace ni mejor ni peor que uno de 1997.

Sobre su oferta deportiva, lo que se puede leer es poco: la marca no tiene una ficha de aplicación que enumere deportes, mercados ni herramientas para la apuesta del día. Para un apostador que quiere saber antes de registrarse si hay transmisión en vivo, creador de apuestas o retiro anticipado, la respuesta está en el propio programa de apuestas de Novibet y en sus términos, no en esta página.

Veredicto: la marca funciona para quien ya conoce el catálogo y solo necesita un permiso reciente bajo el cual operar; no es para quien compara herramientas antes de poner dinero, porque la información pública sobre ese punto es la que la propia casa decida publicar.

Betcris: el parlay del mismo juego y un pie de página que no coincide consigo mismo

Betcris es la marca que más herramientas de apuesta lista en su ficha. El catálogo incluye el parlay del mismo juego, que mezcla varias preguntas de un solo partido en un boleto; el retiro anticipado; las apuestas a jugadores, esas que ya no preguntan quién gana sino quién anota o cuántas bases roba un pelotero; retiros rápidos; métodos de pago locales y atención en español. Para el aficionado al beisbol, que en México juega su propia temporada, las apuestas a jugadores son la diferencia entre un catálogo genérico y uno que se mira de cerca.

El registro del permiso es donde la marca se enreda. En el pie de su propio sitio aparece un número a nombre de Producciones Móviles, pero el número que reproduce la compilación es otro, y por eso aquí no se imprime ninguna cifra: cuando la fuente del propio operador y la de terceros no coinciden, imprimir una de las dos sería inventar certeza. En la página principal se ven los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como métodos de depósito, sin montos mínimos indicados, de modo que el mínimo real solo se conoce dentro de la cuenta. La app figura a nombre de TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026.

Veredicto: conviene para quien apuesta partidos del mismo día y quiere combinar preguntas de un solo encuentro o cerrar el boleto antes del final; el dato que la marca no aclara —cuánto es el mínimo de depósito— es precisamente el que hay que confirmar en el proceso de pago antes de comprometer dinero.

Caliente: la marca que revela su número de permiso y duplica el primer depósito

Caliente es la única de las nueve que exhibe su número de permiso en el pie de su propio sitio: DGG/SP/404/97, presentado como autorización de la Secretaría de Gobernación, con Tecnología en Entretenimiento Caliplay como operadora del sitio. Eso no lo confirma oficialmente, porque la lista de la DGJS sigue sin poder abrirse, pero es la fuente más directa de esta comparación: la casa hablando de sí misma.

Su oferta de apuesta del día está en la app, que ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales. La versión 8.12.1 es del 20 de octubre de 2026, publicada por la misma operadora. El encabezado de la página principal anuncia 1.000 pesos sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta 7.000 pesos, sin aclarar si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas, y ese detalle decide si el bono sirve para el partido de hoy o solo para la ruleta.

Sobre el requisito de apuesta del bono sin depósito, los reportes de reseñas señalan un rollover de 10 veces, mientras que el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito cambian de una reseña a otra. Con esas cifras sobre la mesa, 1.000 pesos de bono con diez vueltas obligan a mover 10.000 pesos en apuestas antes de que ese saldo sea retirable, y ninguna de esas vueltas es gratis: cada una paga el margen del mercado.

Veredicto: el monto es el más vistoso del grupo y el número de permiso está a la vista, pero el bono sin depósito no es dinero, es cuota de caja: quien no tenga pensado mover diez veces el bono en apuestas reales hará mejor en mirar la oferta deportiva y dejar el bono en paz.

Pickwin: quinielas y survivors para quien no quiere apostar partido por partido

Pickwin no compite en el terreno del catálogo deportivo puro, compite en el formato. Su ficha combina apuestas previas al partido y en vivo con quinielas y “survivors”, con la opción de quinielas privadas, y añade casino en vivo y seguimiento en tiempo real. El survivor es un formato de eliminación semanal: se elige un equipo por jornada y no se puede repetir, y quien falla queda fuera. Para un grupo de amigos que ya juega su propia quiniela informal, esa mecánica es más atractiva que un mercado de hándicap.

El registro del permiso es el más confuso de la tabla. La compilación apunta a Producciones Móviles como titular junto con Unocapali La Paz Operadora, pero el número que le asigna es el mismo que aparece en el pie de Betcris para Producciones Móviles, de modo que las fuentes se contradicen y aquí no se imprime número alguno. No es un defecto de la marca, es un defecto de la información disponible: un permisionario puede operar varias marcas, y las compilaciones no siempre distinguen cuál permiso sostiene cuál sitio.

Veredicto: sirve a quien se engancha con una mecánica de temporada completa y quiere además apuestas en vivo en la misma aplicación; no sirve a quien busca una oferta deportiva amplia ni planes de retiro anticipado, porque la ficha no menciona ninguno.

Strendus: tres permisos en los papeles y ningún detalle de su apuesta deportiva

Strendus aparece en las compilaciones con tres números: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según sitios de análisis, mientras los titulares nombrados —Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads— difieren de una compilación a otra. Tener tres números y dos titulares posibles en el mismo renglón es la mejor ilustración del estado de la información sobre permisos en México: la respuesta oficial existe en algún archivo de la DGJS que no se pudo abrir, y todo lo demás es eco.

De su oferta de apuesta del día, la marca no publica una ficha de aplicación que describa deportes, mercados ni herramientas. Para el apostador eso deja una pregunta abierta que solo se responde entrando al sitio de Strendus y leyendo sus términos y su sección de juego responsable.

Veredicto: una marca sin defecto conocido y sin argumento visible: quien la elija lo hará por lo que encuentre dentro del sitio, no por nada de lo que se pueda comparar aquí.

Codere: más de 30 deportes, momios mejorados y un bono de 7.000 pesos

Codere abre con el catálogo más ancho de la lista: más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis o freebets. La app figura en la App Store de México a nombre de Codere Newco, salió en enero de 2017 y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026, lo que la vuelve la más veterana del grupo. Tres décadas de presencia en el país dejan callos en la operación: un catálogo con treinta deportes no se improvisa.

El permiso se lee como DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, con Libros Foráneos como titular, según sitios de análisis, y con la misma advertencia de siempre: la lista oficial de la DGJS no se pudo abrir, así que el número no está confirmado oficialmente. La ficha de la app anuncia un bono de bienvenida de hasta 7.000 pesos y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO. Es el mismo techo que anuncia Caliente, y ahí termina el parecido: la ficha de Codere no publica el rollover del bono ni la lista de momios mínimos que cuentan para cumplirlo, de modo que el costo real de esos 7.000 pesos solo se conoce al leer los términos completos de la promoción.

Vale la pena notar la contradicción de vocabulario que arrastran estas promociones. Una apuesta gratis que viene con requisitos de apuesta y con momio mínimo no es gratis: es un saldo condicionado, y cada condición le pone un precio al regalo. La palabra “freebet” describe la entrada, no la salida.

Veredicto: es la casa más fácil de justificar para quien apuesta muchos deportes distintos y de forma continua, sobre todo con depósitos por SPEI y OXXO; el bono es el cebo, y quien vaya detrás de él sin leer los términos va a pagar la letra chica con apuestas que no habría hecho.

Playdoit: “Playboost”, retiro anticipado y un bono que no se describe igual dos veces

Playdoit concentra su propuesta en cinco bloques: futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports, con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. La variedad de deportes es menor que la de Codere, pero los mercados en vivo y la transmisión son el centro de la oferta, y para quien apuesta el partido mientras se juega eso pesa más que un catálogo largo.

La app la publica Atracciones America en la App Store de México; salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026. Acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, promete retiros rápidos y pagos inmediatos, enlaza los términos y las pautas de juego responsable, y limita el uso a mayores de 18 años.

El bono es donde la marca se tropieza consigo misma. La ficha anuncia 1.000 pesos de bono de bienvenida, pero en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito, de modo que las condiciones no son claras ni dentro de la misma página. Una promoción que no se puede describir igual dos veces en el mismo listado no es una promoción mal redactada, es una promoción sin condiciones públicas. El otro lado de la moneda es la operación: depósitos por OXXO y transferencia son la vía natural para buena parte del público mexicano.

Veredicto: buena opción para quien apuesta en vivo y quiere la transmisión y el retiro anticipado en la misma pantalla, siempre que el bono se trate como lo que la propia ficha admite: una cantidad cuya naturaleza todavía no está definida.

Betway: un número de permiso corto y ningún detalle de su oferta deportiva

Betway aparece con el permiso número 4184, el más corto de la tabla, con Espectáculos Deportivos Frontón México como titular, según sitios de análisis y sin confirmación oficial. El titular llama la atención por su nombre: el frontón es una de las tres figuras —junto con el hipódromo y el galgódromo— cuyos titulares pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas, lo que da al permiso de Betway una raíz distinta de la de un centro de apuestas remotas puro.

Sobre su oferta para la apuesta del día, la marca no tiene una ficha de aplicación que enumere deportes, mercados ni herramientas. La respuesta a si hay transmisión, retiro anticipado o creador de apuestas está en el sitio de Betway y en sus términos, no aquí.

Veredicto: para quien valore una estructura de permiso poco común y esté dispuesto a comprobar el catálogo directamente en la casa; sin información pública sobre su apuesta deportiva, no hay nada más que comparar.

1xBet: transmisión en vivo, muchos deportes y una app a nombre de otra empresa

1xBet es la marca con el menú más completo en cuanto a cobertura de eventos: la app ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. Quien apuesta varias disciplinas y quiere ver el evento mientras lo juega encuentra ahí la mayor cantidad de estímulos por sesión.

El expediente del permiso es el más problemático de la tabla. El número reproducido es DGJS/0002/2020, según sitios de análisis, que no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial; la aplicación figura en la App Store a nombre de 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular nombrado, Entretenimientos Naturales. Tres capas de desajuste —fuente que no confirma el dominio, lista oficial inaccesible y titular distinto del publicador de la app— no son un hallazgo demoledor, pero sí son un motivo razonable para leer los términos de esta casa con más cuidado que los de las demás antes de dejar saldo dentro.

Veredicto: el repertorio de deportes y la transmisión justifican el registro para el apostador de varias disciplinas, pero la coincidencia entre titular, publicación y dominio es la más floja del grupo, y eso empuja la decisión hacia quien mantenga poco saldo en la cuenta y retire con frecuencia.

Cada casa mira el mismo partido de manera distinta: lo que cambia entre un operador y otro

Un mismo partido de hoy se ve diferente según la casa. Betcris pone el acento en el parlay del mismo juego y en las apuestas a jugadores; Playdoit y Caliente compiten con transmisión y retiro anticipado; Codere apuesta al volumen de deportes y al creador de apuestas; Pickwin vende una mecánica de temporada; 1xBet acumula deportes y estadísticas. Ninguna de esas diferencias es cosmética: cada una empuja a un tipo de boleto distinto, y por lo tanto a un costo distinto.

El apostador de un solo partido a la semana —el que abre la app el sábado para poner un boleto sencillo al favorito— no necesita nada de eso. Lo que necesita es un margen razonable y un depósito que no dé lata, y para él la diferencia entre SPEI y tarjeta pesa más que cualquier creador de apuestas. El apostador de varios partidos por día necesita transmisión, mercados en vivo y retiro anticipado, y ahí Playdoit y Caliente discuten con más argumentos. El que arma parlays largos necesita apuestas a jugadores y combinaciones del mismo juego, y Betcris es la casa que eso ofrece. El de presupuesto corto necesita bonos sin depósito y límites claros, y ahí la ambigüedad de Playdoit y el rollover de diez vueltas de Caliente son precisamente el problema.

Hay un punto ciego en toda la publicidad del sector: los bonos anunciados como “hasta” una cifra dependen de que el depósito sea igual de grande. Un bono de hasta 7.000 pesos que requiere un depósito equivalente no es un regalo de 7.000 pesos, es un cupón de descuento proporcional a lo que el jugador ponga, y quien deposite 500 verá una fracción de ese techo. Ninguna ficha de esta lista publica el rollover de su bono, y sin ese número la comparación de bonos es una comparación de escaparates.

Preguntas frecuentes sobre las apuestas en los partidos de hoy en México

¿Cómo saber si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?

La señal más directa es el pie de página de la propia casa: busca el número de permiso y el nombre del permisionario. Caliente muestra DGG/SP/404/97 y Betway el 4184. La lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no está disponible de forma cómoda, así que un número en el pie es un indicio, no una confirmación oficial.

¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?

El retorno es la cantidad multiplicada por el momio. Con 500 pesos a momio 2,50 el boleto devuelve 1.250 pesos, de los cuales 750 son ganancia y 500 son la devolución de lo apostado. En un parlay los momios de cada pata se multiplican entre sí y todos deben acertar, de modo que el retorno sube y la probabilidad baja.

¿Cómo se nota el margen de la casa de apuestas en los momios?

Se nota sumando los momios de todos los resultados del mismo mercado. En un mercado de dos resultados a 1,90 y 1,90, la proporción devuelta es 1 ÷ (1/1,90 + 1/1,90), alrededor del 95 %, y el margen es el 5 % restante. La cifra cambia con el mercado: no vale lo mismo en un partido grande que en uno de nicho.

¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?

En México no existe un límite legal de depósito ni un registro nacional de autoexclusión, así que la herramienta la ofrece cada casa. El límite se configura en la sección de juego responsable dentro de la cuenta, y en las aplicaciones de este grupo esa sección aparece enlazada en las fichas y en los pies de página. Conviene fijarlo antes de necesitarlo.

¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?

Sí. Los premios legalmente autorizados son ingreso para la Ley del ISR y quien paga retiene: 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y 21 % cuando un impuesto estatal rebasa ese 6 %. La Ciudad de México cobra 6 % sobre premios, unos 7 % en total. El operador emite el CFDI de retenciones.

¿Qué riesgos tienen las casas de apuestas sin permiso en México?

No traen recinto legal mexicano, ni controles de identidad y lavado con reporte a la UIF y al SAT, ni comprobante fiscal de retenciones. El Reglamento prohíbe en su artículo 2 lo que no está previsto expresamente, y la SEGOB ha reforzado su facultad de bloquear dominios y aplicaciones sin permiso. Un saldo en un operador bloqueado puede quedar congelado, como ocurrió con bet365 y Betano desde noviembre de 2025.

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