Apuestas de la NBA en 2026, explicadas por lo que cuestan
Actualizado al noviembre 5, 2026; los permisos de la Secretaría de Gobernación se revisaron contra la información que publican las propias casas de apuestas y los recuentos de medios especializados que citan la lista de la Dirección General de Juegos y Sorteos.
La NBA no te cobra por apostar. Te cobra la casa, y lo hace dentro del momio. Nadie pone una comisión en el boleto, nadie manda una factura al final del mes: el precio que ves ya viene recortado, y ese recorte es el producto. Un partido de temporada regular tiene dos resultados y una casa que pagara los dos a 2,00 exactos no ganaría nada. Paga 1,90 y se queda con la diferencia de cada peso que entra por ese mercado. Con dos momios de 1,90 a cada lado, el reparto se resuelve así: la suma de 1 ÷ 1,90 más 1 ÷ 1,90 da 1,0526, de modo que el mercado devuelve alrededor del 95 % de lo apostado y retiene algo más del 5 %. Ese pedazo no desaparece cuando ganas. Ya se fue.
noviembre 5, 2026: La información sobre permisos y licencias ha sido verificada contra la información pública de las plataformas y recuentos de medios sobre la lista de la Dirección General de Juegos y Sorteos.
Los equipos juegan 82 partidos de temporada regular entre octubre y abril, y los playoffs se estiran hasta junio, así que la oferta de partidos es enorme y la de mercados también. Eso juega a favor de quien apuesta: más eventos significa más formas de comparar momios antes de decidir, y la comparación es la única defensa real que tiene un aficionado contra el margen. Ninguna promoción la sustituye. Un partido en el que todos los libros coinciden al centavo es un partido donde no hay nada que rascar; uno en el que dos casas se separan medio décimo es donde aparece la diferencia.
México añade su propia capa de costo. La Secretaría de Gobernación entrega permisos a un permisionario, no licencias digitales sueltas, y la lista oficial de autorizados no está abierta al público: los números de permiso que verás citados vienen del pie de página de cada marca o de recuentos de sitios comparadores, y varios de esos números se contradicen entre sí. Cuando el papel no se puede comprobar, el riesgo deja de ser teórico. La propia autoridad ha bloqueado dominios, la Unidad de Inteligencia Financiera congeló cuentas de operadores en noviembre de 2025 y los tribunales han ido cambiando el criterio desde entonces. Ese es el costo que casi ninguna comparativa menciona: el saldo que tienes dentro de una casa que mañana aparece inaccesible.
Lo que sigue es un recorrido por el costo de cada decisión. Cómo se construye un momio antes de verlo en pantalla, qué cuesta cubrir los dos lados de un partido, qué alternativas hay al 1X2 cuando el margen aprieta, cuánto vale de verdad una apuesta gratis, qué exige la ley mexicana por cada peso ganado, y dónde se para el juego cuando deja de ser un entretenimiento. Todo con la temporada 2025/26 cerrada y la 2026/27 ya en marcha, y con los nombres de las nueve casas que operan bajo permiso de la SEGOB tal como sus propias fichas las describen.
Los fundamentos de las apuestas de la NBA: qué cuesta cada tipo de boleto
Entender el costo empieza por saber qué estás comprando. Un boleto no es una porra: es un contrato a un precio fijo, y el precio es el momio. En México se dice momio y no cuota, y la distinción tiene su gracia: el momio es el número que aparece en la pantalla y el que decide cuánto vuelve a tu bolsillo, mientras que la “cuota” suele sonar a cuota de inscripción, algo que pagas y no recuperas. Aquí pasa lo contrario. El momio es lo que te devuelven, ya descontada la comisión de la casa.

La forma más limpia de verlo es un partido de la NBA con dos resultados, sin empate posible. Pongamos un ejemplo ilustrativo, no un precio real de ninguna casa ni de ningún partido: ambos lados a 1,90. Ese mercado devuelve alrededor del 95 % de todo lo que se apuesta en él y la casa se queda con algo más del 5 %, con el supuesto de que los dos momios son exactamente los que se muestran. Repetido mil veces, el 5 % es una certeza estadística; en un solo boleto es una probabilidad disfrazada. Nadie siente el margen cuando su equipo gana por veinte.
La segunda pieza es el tipo de apuesta. Una apuesta sencilla juega un solo resultado. Un parlay, que en México también se llama combinada, encadena varios y multiplica los momios entre sí: dos selecciones de 1,90 colocadas juntas pagan 3,61 por cada peso. La multiplicación tiene dos filos. El premio crece, y la probabilidad de acertar todo cae en picada, porque cada selección añadida arrastra su propio margen. Si cada mercado retiene alrededor del 5 %, cuatro selecciones encadenadas dejan al apostador bastante peor parado que cuatro apuestas sueltas del mismo importe. La casa no necesita que falles para cobrar; le basta con que el boleto pase por su mostrador.
El “apuesta gratis” de la esquina merece su propia advertencia, y la tendrá con números más adelante. Baste por ahora una idea: igual que el margen vive dentro del momio, el valor de una apuesta gratis vive dentro de su condición. Es gratis para quien la recibe y cara para quien no lee el resto del pliego.
Los momios y el hándicap: cómo elegir el mercado que menos te cuesta
Casi todo el dinero que se juega a la NBA en México entra por el 1X2, o mejor dicho por el dos vías, porque aquí no hay empate: gana uno o gana el otro. Es el mercado con el margen más apretado en cualquier casa seria, y también el más simple de comparar. Dos números, una resta mental, y ya sabes cuál de las dos casas que tienes abiertas te está cobrando menos por el mismo partido. No hace falta una hoja de cálculo para eso.

El hándicap reparte de otra manera. En lugar de predecir quién gana, mueve el marcador antes de que empiece el partido: al favorito le restan puntos, al débil le suman. Si tomas al favorito con −5,5, necesita ganar por seis o más. El hándicap de baloncesto existe porque las diferencias en la NBA son enormes, y una casa no puede ofrecer un momio de 1,02 al equipo grande y 12,00 al pequeño sin que el mercado se vuelva injugable. El hándicap devuelve los dos lados a una zona de precios parecida, y eso es todo lo que hace.
Ahí está el detalle que se pierde entre tanta publicidad de “las mejores momios”. Un hándicap y un 1X2 sobre el mismo partido no son el mismo producto, y el margen de uno no es el del otro. Una casa puede tener el mejor precio del mercado en el ganador y un hándicap mediocre; otra al revés. En el baloncesto se suma además que los marcadores son altos y las líneas se mueven rápido, sobre todo cuando se confirma una baja de última hora. El momio que viste a las nueve de la mañana puede no ser el que encuentres a las ocho de la tarde.
Más y menos: la alternativa cuando el ganador ya no paga nada
El mercado de más/menos, el over/under de toda la vida, apuesta a que entre ambos equipos se anoten más o menos de un total dado: 219,5 puntos, por ejemplo. Tiene una virtud enorme para quien vigila el costo: no importa quién gane. Un equipo puede perder por treinta y el total igualarse por encima de la línea en el último cuarto, y el boleto se paga igual. Para un apostador que sospecha que el mercado de ganador está mal puesto pero no tiene una lectura clara del partido, el total es la salida limpia.
A cambio, el total es un mercado de una sola dimensión. Si la línea es 219,5 y tú crees que el partido se va a 240, no existe un “espera que anote un poco más”: la apuesta es sí o no. Los momios del total suelen moverse menos que los del ganador, porque no dependen de la lesión de un solo jugador sino del ritmo de dos equipos, y un mercado que se mueve poco es un mercado donde el precio que ves pesa más que el que verás. Quien compara precios en varios libros encuentra aquí menos sorpresas y, a veces, más valor del que esperaba.
Apuestas gratis, bonos de bienvenida y requisitos: qué hay detrás de la palabra “gratis”
Aquí llega la parte que la publicidad esconde en letra pequeña. El término que verás en todas las fichas es “apuestas gratis” o “freebets”, y aparecen tanto en la ficha de la app de Codere México, que las anuncia junto a los momios mejorados y el creador de apuestas, como en el resto del sector. Nada de eso es dinero que llegue a tu cuenta como dinero. Es un saldo condicionado.
La apuesta gratis clásica tiene una particularidad que muy poca gente calcula antes de recibirla: si gana, te devuelven la ganancia, no el importe jugado. Una apuesta gratis de 100 pesos colocada a 1,90 devuelve 90 pesos de ganancia neta, no 190. Los 100 del importe eran saldo de bonificación y no se pagan. Eso no la vuelve inútil, pero sí cambia la cuenta, y es la razón por la que tantos apostadores se sienten estafados cuando revisan el saldo después de acertar. No hubo estafa. La condición estaba escrita.
Detrás viene el requisito de apuesta, el rollover, que obliga a jugar cierta cantidad de veces el importe del bono antes de que ese dinero pueda retirarse. Ese requisito multiplica el margen de la casa por cada peso movido: si exige mover el bono varias veces y cada movimiento pasa por un mercado que retiene alrededor del 5 %, la cuenta sale en contra del apostador incluso cuando el bono parece generoso. No es un defecto del sistema; es el sistema. Un bono no es un regalo con envoltorio, es una oferta de trabajo: tú pones el tiempo y el riesgo, la casa pone el saldo, y el anuncio se queda con la palabra “gratis”.
Dos condiciones más aprietan la cuenta, y conviene tenerlas localizadas antes de aceptar nada: el momio mínimo por selección, que deja fuera los precios bajos de los favoritos, y el plazo. Ninguna de las dos aparece en el banner. Ambas aparecen en los términos, que es donde se decide si el bono era una oportunidad o una trampa administrativa.
La temporada de la NBA: calendario, torneos y a qué se apuesta
La estructura de la competición decide qué mercados vas a encontrar y cuándo. Cada equipo juega 82 partidos de temporada regular, y el calendario abarca de octubre a abril; de ahí sale una cifra que a un apostador mexicano le debería interesar: con 30 equipos en la liga, 29 en Estados Unidos y 1 en Canadá —los Toronto Raptors—, hay más de mil partidos de temporada regular repartidos en medio año. La oferta es literalmente inagotable, y eso significa que nunca tienes que apostar hoy. Es la ventaja más grande que tienes y la que menos se usa.
Los playoffs cambian de ritmo y de precio. Se juegan al mejor de siete, o sea que cada serie tiene hasta siete partidos, y ahí las cuotas de la serie se comportan de forma distinta a las de un partido suelto: quien va perdiendo 0-2 en casa queda contra las cuerdas y su momio se estira. Los que se apresuran a tomar la serie larga antes del primer partido suelen pagar de más por un pronóstico del que aún no tienen la mitad de la información. La serie 2026 se disputó del 3 al 13 de junio de 2026 y la cerraron los New York Knicks por 4-1 ante los San Antonio Spurs con un 94-90 en el juego 5, con Jalen Brunson como MVP de las Finales. Un año antes, el título se fue para el Oklahoma City Thunder, que ganó las Finales de la NBA 2025 en siete juegos ante los Indiana Pacers. La temporada 2025/26 queda cerrada con ese desenlace, y la 2026/27 ya está en marcha con la liga renovada.
La competición no es nueva. Su origen está en la Basketball Association of America, fundada en 1946, y la NBA tal como la conocemos nació el 3 de agosto de 1949 de una fusión. Sobre los récords, una cifra que vale la pena tener en la cabeza cuando leas una estadística de “equipo histórico”: los Boston Celtics tienen el récord de más campeonatos, con 18. Los datos de largo plazo se usan mucho para justificar momios, y sirven hasta cierto punto. Una final de hace diez años se jugó con otro reglamento defensivo, otro ritmo y otros jugadores. Pesan menos de lo que la estadística sugiere.
Mercado por mercado, lo que se ofrece a un partido de NBA se reparte entre el ganador, el hándicap, el total, los marcadores exactos, los jugadores concretos y las apuestas a la larga: quién gana la temporada, quién llega a los playoffs o quién se lleva el título. Las apuestas a la larga tienen un problema de costo particular: el dinero se queda inmovilizado meses mientras el resultado se decide, y ese tiempo tiene un precio aunque no aparezca en la pantalla. Para quien apuesta cantidades pequeñas cada semana, es el peor sitio donde poner el dinero. Para quien planifica con calma una temporada entera, puede ser el mejor.
Las mejores casas de apuestas de la NBA en México: nueve operadores con permiso de la SEGOB
Con un mercado sin una lista pública de autorizados, comparar cuesta más de lo que debería. Lo que sí se puede hacer es ordenar las nueve plataformas que operan en el país con permiso de la SEGOB según lo que cada una ofrece para la NBA, con la salvedad de siempre: la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no está abierta, y los números de permiso que circulan vienen del pie de página de las propias marcas o de recuentos de comparadores. Todas las fichas que siguen leen igual en un punto: el precio del momio no se hereda de la marca, se gana partido a partido.
| Casa de apuestas | Permiso de la SEGOB, según se declara | Lo que anota su ficha sobre la oferta |
|---|---|---|
| Codere | DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas Legales; no confirmado oficialmente | Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis |
| Playdoit | DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx; no confirmado oficialmente | Futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports, con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost”, retiro anticipado y atención 24 horas |
| Pickwin | Permiso de la SEGOB de su permisionario, a nombre de Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora; los recuentos se contradicen y el número no se publica | La ficha de la marca describe su catálogo con las condiciones propias de su operación |
| Betway | 4184, según casasdeapuestaslegales.mx; no confirmado oficialmente | La ficha de la marca describe su catálogo con las condiciones propias de su operación |
| Caliente | DGG/SP/404/97, según el pie de página de caliente.mx; no confirmado oficialmente | Transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; solo mayores de 18 años |
| Betcris | La cifra del pie de página de la marca (a nombre de Producciones Móviles) y la del recuento del propietario difieren; no confirmado oficialmente | La ficha de la marca describe su catálogo con las condiciones propias de su operación |
| Novibet | DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx; no confirmado oficialmente | La ficha de la marca describe su catálogo con las condiciones propias de su operación |
| 1xBet | DGJS/0002/2020, según Apuestas Legales, que no pudo confirmar el dominio; no confirmado oficialmente | Apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad |
| Strendus | DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx; no confirmado oficialmente | La ficha de la marca describe su catálogo con las condiciones propias de su operación |
Mira la primera columna y verás el patrón. Cuatro de las nueve marcas traen un número que se puede citar; cinco tienen un número que no se puede imprimir, ya sea porque los recuentos se contradicen entre sí o porque lo que aparece en el pie de página no coincide con lo que aparece en la tabla del propietario. Eso no es una rareza de México; es lo que pasa cuando un registro público no lo es. Un apostador no puede abrir una página, escribir el nombre de la casa y ver si su permiso existe. Lo único que puede hacer es desconfiar proporcionalmente: cuanto más se contradicen las fuentes sobre el papel de una marca, más conviene probarla con poco dinero antes que con mucho.
La última columna lee todavía peor para quien busca uniformidad. Cinco de las nueve fichas no detallan su oferta pública; las cuatro que sí lo hacen la describen por su cuenta: Codere con más de 30 deportes y creador de apuestas, Playdoit con su cobertura de futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports más transmisión y retiro anticipado, Caliente con su creador de apuestas y su transmisión, y 1xBet con transmisión en vivo y un catálogo que llega a las UFC y los esports. La columna está vacía donde la información pública no existe, y esas casillas no se rellenan con una suposición.
Codere: el catálogo más ancho de los que publican lo suyo
Codere es la casa que declara el catálogo más amplio entre las nueve que detallan su oferta. Su ficha de aplicación anota más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Para la NBA, esa combinación significa que un partido puede jugarse de muchísimas formas: al ganador, al hándicap, al total, con una selección armada a mano en el creador de apuestas, o con momios mejorados en alguna selección concreta. Un apostador de baloncesto que quiere variedad sin abrir cinco cuentas encuentra aquí su sitio.
El costo es de otra índole. Codere es también el operador que atiende a un público más amplio, y una oferta de 30 deportes con apuestas gratis incluidas invita a dispersarse. La casa gana más cuando el cliente coloca muchas apuestas variadas a momios ya recortados, y el apostador que se deja llevar por el catálogo paga ese gusto sin notarlo. Su app limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta, lo cual es lo mínimo, no un mérito.
El permiso aparece como DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 según Apuestas Legales, no confirmado oficialmente, a nombre de Libros Foráneos S.A. de C.V. Una cifra con dos números es, en sí, una señal: significa que la marca opera bajo más de un permiso o que las compilaciones no coinciden. Lo segundo es lo que se puede comprobar, y lo segundo es lo que importa.
Veredicto: es la casa para quien va a usar el creador de apuestas y jugar mercados laterales de la NBA, no para quien solo quiere tomar un hándicap y comparar precios, que en un catálogo tan ancho se pierde más de lo que se encuentra.
Playdoit: apuestas en vivo, transmisión y retiro anticipado en la misma pantalla
Playdoit juega su carta a la experiencia de partido. Su ficha lista futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports, con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. La coincidencia de apuestas en vivo y transmisión en la misma aplicación tiene una consecuencia que se ve poco en las comparativas: el apostador que ve el partido dentro de la app apuesta más rápido y con menos información que quien lo ve en televisión y abre la app solo para confirmar el precio. La comodidad se paga sola.
El retiro anticipado, el cash out, es útil y es caro, y el detalle está en cómo se calcula. La casa no te ofrece la mitad de un premio que ya casi tienes: te ofrece un precio que refleja el riesgo que aún corre su propio libro, descontado su margen. Por eso el cash out casi siempre sale mejor para la casa que para el jugador, y por eso conviene usarlo como herramienta de gestión de una posición equivocada, no como estrategia. “Playboost” apunta al mismo terreno: aumentar ganancias suena bien hasta que se mira la condición.
Su permiso figura como DGAJS/SCEVF/P-02/2005 según casasdeapuestaslegales.mx, no confirmado oficialmente, a nombre de Eventos Festivos de México. Un número con formato antiguo, lo que sugiere un permiso de larga data, aunque el papel no se pueda abrir para verificarlo.
Veredicto: su ventaja es que un partido de NBA se puede ver y jugar sin salir de la aplicación, y su costo es que ese atajo empuja a apostar en caliente, que es exactamente donde el margen se cobra más caro.
Pickwin: permiso heredado y un número que no se puede citar
Pickwin es la casa donde la verificación falla más visiblemente. Los recuentos se contradicen entre sí sobre el número de permiso: uno de ellos le asigna el que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles, lo cual quiere decir que una de las dos compilaciones está copiando el dato de la otra sin comprobarlo. El titular aparece como Producciones Móviles S.A. de C.V. junto con Unocapali La Paz Operadora. Con dos fuentes que se contradicen y ninguna confirmación oficial, aquí no se puede imprimir un número.
Eso no convierte a la marca en ilegal. Un permisionario puede operar varias marcas bajo el mismo permiso, y compartir titular es práctica corriente en el sector mexicano. Lo que significa es que, si un apostador quiere certeza documental sobre con quién está tratando, en Pickwin no la va a obtener desde fuera. La única fuente disponible es la propia casa.
Veredicto: la marca no pierde por el papel, pierde por la imposibilidad de comprobarlo, y eso la vuelve una opción para probar con cantidades pequeñas y retirar seguido, no para dejar un saldo acumulado.
Betway: un número corto y una oferta que se describe poco
Betway aparece con el permiso 4184 según casasdeapuestaslegales.mx, no confirmado oficialmente, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. El titular no es un detalle administrativo: viene del mundo del frontón, uno de los deportes que el Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos contempla expresamente, y de ahí sale la práctica habitual del mercado mexicano, en la que una marca digital se apoya en un permisionario con instalaciones físicas.
Su oferta pública para la NBA es la menos detallada de las nueve. La ficha de la marca describe su catálogo con sus propias condiciones y no añade nada que se pueda comparar línea a línea con las otras ocho. Un apostador puede, por supuesto, abrir la aplicación y verlo por sí mismo: los mercados de ganador, hándicap y total de un partido de NBA están ahí en cualquier casa que acepte baloncesto.
Veredicto: es la ficha con menos que decir sobre la NBA, y ese silencio es información: quien busque mercados laterales o creador de apuestas en Betway tendrá que comprobarlo directamente en su programa de apuestas antes de depositar, porque aquí no hay nada que lo anticipe.
Caliente: creador de apuestas y transmisión bajo un permiso impreso en su propio pie
Caliente es la única de las nueve cuyo número de permiso aparece en el pie de página de su propio sitio, no en un recuento de terceros: DGG/SP/404/97, a nombre de Tecnología de Entretenimiento Caliplay. Eso no lo convierte en confirmación oficial —el registro de la DGJS sigue cerrado— pero sí significa que la marca publica su papel donde cualquiera puede leerlo. Es la diferencia entre “según un comparador” y “según la casa”, y en un mercado sin lista pública esa diferencia vale.
Su aplicación ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas con la etiqueta “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y está restringida a mayores de 18 años. La combinación de creador de apuestas y NBA es interesante para quien quiere construir una selección concreta, por ejemplo un jugador que supere cierta cifra de puntos combinado con el ganador del partido. Cada pieza añadida a la combinación arrastra su propio margen, así que el creador es una herramienta de precisión, no una forma de pagar menos.
El pie de página de caliente.mx también advierte que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. Cumplir con eso es obligación, no virtud, pero el aviso visible es más de lo que muchas marcas ponen al alcance de un clic.
Veredicto: su permiso impreso en casa y su creador de apuestas la colocan como la opción más ordenada para quien arma combinaciones a mano en la NBA, siempre que acepte que cada añadido encarece el boleto.
Betcris: dos números distintos para un mismo titular
Betcris es el caso más claro de contradicción documental de todo el grupo. Su pie de página muestra un número de permiso a nombre de Producciones Móviles S.A. de C.V., que opera junto con Paradise Riviera Gaming según el oficio DGJS/405/2018, mientras que la tabla del propietario da otra cifra. Además, la empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026.
Ese doble registro tiene una lectura práctica que casi nadie hace. Una licencia maltesa no es un permiso mexicano y no le sirve de nada a un apostador que reclama ante una autoridad mexicana; sirve, en cambio, para operar donde el permiso local no llega. Las dos cosas pueden convivir en la misma marca sin contradicción, pero solo una de las dos te da un foro en México si algo sale mal. Con dos números de permiso distintos y ninguno confirmado oficialmente, la balanza se inclina hacia la prudencia.
Veredicto: la marca combina un registro mexicano con un respaldo europeo y ninguno de los dos se puede verificar por fuera, así que su sitio razonable es el de casa secundaria para probar mercados concretos, no el de cuenta principal donde dejar un saldo.
Novibet: un permiso reciente y una oferta sin detalle público
Novibet figura con el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 según casasdeapuestaslegales.mx, no confirmado oficialmente, a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. El formato del número corresponde a los años recientes del registro, lo que sugiere un permiso posterior a la reforma reglamentaria de noviembre de 2023, aunque la fecha exacta no se puede fijar desde fuera.
Sobre la NBA, su ficha pública no desglosa la oferta. La marca describe su catálogo con sus propias condiciones y nada más. Para un apostador de baloncesto, eso deja la decisión en manos de la propia aplicación: hay que abrirla, revisar los mercados de un partido concreto y comparar los momios del ganador contra los de otra casa antes de depositar. Es trabajo, y es el trabajo que rinde.
Veredicto: el permiso con formato reciente es el mejor argumento de la marca, y precisamente porque el papel es lo único que se puede leer por fuera, conviene tratarla como una cuenta de uso frecuente con saldo bajo.
1xBet: transmisión, estadísticas y un titular que no coincide con la app
1xBet es la ficha donde la cadena documental se rompe de la forma más visible. El permiso aparece como DGJS/0002/2020 según Apuestas Legales, que además no pudo confirmar el dominio ni la lista oficial, y el titular es Entretenimientos Naturales, mientras que la App Store publica la aplicación bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta. Dos nombres para un mismo producto.
Su oferta sí está detallada: apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, más bonos de bienvenida, promociones de temporada y un programa de lealtad. Para la NBA, la combinación de estadísticas y transmisión en directo es atractiva para quien sigue los partidos de madrugada, y los programas de lealtad premian el volumen, lo que en la práctica significa que quien apuesta mucho recibe algo de vuelta y quien apuesta poco financia ese algo.
Veredicto: la oferta es de las más completas del grupo y la cadena de titularidad es la más enredada, así que aquí la regla es simple: si el nombre que aparece en el registro de la aplicación no coincide con el del permiso, verifica en tu propia cuenta a quién le estás entregando tus datos antes de depositar.
Strendus: tres permisos y dos versiones del titular
Strendus acumula tres números de permiso: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, no confirmados oficialmente. El titular aparece como Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, y los recuentos difieren. Tres permisos en una sola marca suelen indicar una operación que ha ido ampliando actividades por la vía administrativa a lo largo de varios años, cada una con su propio expediente.
El resto de la información pública sobre su oferta de NBA no está desglosada. La marca describe su catálogo con sus propias condiciones. Un apostador que quiera comparar momios de baloncesto en Strendus tendrá que hacerlo dentro de la aplicación, partido a partido.
Veredicto: la marca es la que más papeleo acumula y la que menos lo enseña, y esa combinación pide una prueba pequeña antes de cualquier compromiso mayor, con retiros frecuentes para no dejar saldo expuesto.
La legalidad de las apuestas de la NBA en México: qué te da un permiso y qué no
El marco mexicano es viejo y está hecho para otra cosa. La Ley Federal de Juegos y Sorteos se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, y en su texto prohíbe en todo el país los juegos de azar y las apuestas, permitiendo únicamente los que estén expresamente autorizados. La autoridad es la Secretaría de Gobernación, que otorga e inspecciona los permisos según el artículo 7, ordena el cierre de establecimientos sin autorización según el artículo 8, y establece en el artículo 9 que ningún local puede estar cerca de escuelas o centros de trabajo. Los estados y municipios colaboran según el artículo 10.
El Reglamento de esa ley, reformado el 16 de noviembre de 2023, aprieta la tuerca en el artículo 2: lo que no está expresamente previsto está prohibido. El artículo 1 cubre la autorización, el control y la inspección de los juegos con apuestas y los sorteos, con excepción de los de la Lotería Nacional, y fija la jurisdicción federal. El artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario. Entre los tipos relevantes para apostar están los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, previstos en el artículo 28; los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. El artículo 31 declara los permisos intransferibles, y el artículo 29 obliga a los permisionarios de apuestas remotas a llevar cuentas trimestrales y anuales auditadas, contratar un seguro, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y constituir un fondo de garantía.
Fíjate en el detalle que define todo el mercado: ninguna norma mexicana menciona las apuestas en línea por su nombre. La práctica reportada es que un sitio digital no puede tener un permiso propio, sino que se apoya en un permisionario con permiso para instalaciones físicas, y un mismo permisionario puede operar varias marcas. La palabra correcta en México es “permiso”, no “licencia”, y esa precisión no es un capricho de abogados: quien busca “licencia” en el registro busca algo que en México no existe.
Aquí entra el costo para el apostador. El permiso da tres cosas concretas: un foro legal en México si surge un conflicto, controles de identificación y de prevención de lavado de dinero, y un CFDI de retenciones por los premios gravados. Una marca sin permiso mexicano no da ninguna de las tres. Eso no significa que un permisionario sea un dechado de virtudes; significa que responde ante una autoridad mexicana, y esa es la diferencia entre tener a quién reclamarle y no tenerlo. La Dirección General de Juegos y Sorteos es la unidad que autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina los permisos y sustancia los procedimientos sancionadores.
Cómo saber si una casa opera con permiso y por qué la lista no está abierta
La pregunta más razonable que puede hacer un apostador mexicano no tiene una respuesta cómoda. La DGJS publica, según se dice, un PDF con los sitios autorizados, y ese documento no se pudo abrir al momento de esta revisión. El Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto, y los recuentos de sitios de apuestas se contradicen: un reporte habla de 136 sitios web y otro de 30 a 35 operadores digitales en dominios .mx. Ninguno de los dos se puede usar como padrón.
En esa ausencia, lo que queda es un método de comprobación por capas. Primero, el pie de página de la propia casa: varias marcas, como Caliente, publican ahí su número de permiso, y una cifra impresa por la marca es mejor que una citada de oídas. Segundo, el nombre del titular: el permiso está a nombre de una empresa, no de la marca comercial, y un operador serio no esconde de quién es el papel. Tercero, la fecha de vigencia y de expedición, cuando aparece. Cuarto, la coherencia entre lo que dice el sitio y lo que dicen los recuentos externos. Cuando esas capas se contradicen entre sí —como ocurre en más de una de las nueve fichas de esta comparativa— la conclusión honesta es que no hay certeza documental, y la conducta sensata es tratar la marca como no verificada.
La consecuencia práctica es un límite de exposición. Sin padrón público, ningún apostador puede saber si el catálogo de casas que tiene delante está completo. Una marca que no aparece en una comparativa no carece de permiso por ese hecho; simplemente no está en la lista que alguien decidió escribir. Y una marca que aparece con un número de permiso no queda confirmada por eso. El registro que resolvería ambas cosas existe, pero no está a la vista.
Marcas bloqueadas, tribunales y el estado que cambia: el riesgo del saldo congelado
Desde noviembre de 2025 el panorama cambia cada pocas semanas, y eso obliga a escribir cada afirmación con su fecha. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó 13 casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano, de Ganador Azteca, quedaron deshabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la DGJS suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas, según una sola fuente. En 2026 se cerraron además alrededor de 20 casinos físicos.
Lo importante de esa cronología no es quién está bloqueado hoy, porque hoy ya no es mañana. Es lo que revela sobre el dinero. Un saldo depositado en una plataforma que amanece inaccesible no se puede retirar, y un amparo concedido en marzo no había devuelto el servicio a finales de ese mes. La protección del apostador frente a un bloqueo no está en ningún reglamento: está en no mantener saldo alto en ninguna casa. Ese consejo vale para las nueve marcas de esta comparativa, incluso para las que tienen el pie de página más ordenado.
Sobre las apuestas en un sitio sin permiso, la posición honesta es la que da la ley y no más: el artículo 8 de la Ley Federal de Juegos y Sorteos faculta a la SEGOB para cerrar establecimientos no autorizados, el Reglamento prohíbe en su artículo 2 lo que no está expresamente previsto, la SEGOB ha reforzado su facultad de bloquear dominios y aplicaciones sin permiso, y no se ha encontrado una base estatutaria para el bloqueo de sitios de apuestas más allá del bloqueo por incumplimiento fiscal previsto en la Ley del Impuesto al Valor Agregado. Si apostar en un sitio sin permiso acarrea una multa o un delito para el jugador no está establecido, y esta página no afirma ni una sanción ni una exención. Los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos, y la zona offshore se describe aquí como desprotegida, sin nombres.
La reforma que no existe todavía
En octubre de 2026 la SEGOB terminó un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad. El anteproyecto no ha sido presentado y no es ley. Existe además una iniciativa para derogar la ley vigente que crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión. Es una propuesta, y una propuesta no cambia lo que puedes hacer hoy.
Merece la pena decirlo sin adornos porque el ruido alrededor de la regulación mexicana es enorme: quien anuncia que “viene una ley nueva de juego en línea” está describiendo un borrador en un cajón. La norma que rige tu boleto de esta noche sigue siendo una ley de 1947 con un reglamento reformado en 2023, y así seguirá hasta que haya algo publicado en el Diario Oficial.
El juego responsable en las apuestas de la NBA: dónde se para y qué límites existen en México
Conviene decirlo claro porque en este punto el marketing y la ley van en direcciones distintas: en México no existe un registro nacional de autoexclusión. Un apostador que quiera cerrarse el acceso a las apuestas no puede apuntarse en una lista única que las casas consulten. Tampoco hay un límite estatutario de depósito o de pérdida, ni una cuenta temporal prevista en la norma.
Lo que sí existe son herramientas internas que cada casa ofrece por su cuenta: pausas, límites de depósito y autoexclusión voluntaria, que es lo que las propias fichas de las aplicaciones listan. En las nueve marcas revisadas aquí, esas herramientas se gestionan dentro de cada cuenta, lo que significa que un apostador con problemas en dos casas tiene que cerrar dos cuentas por separado, y en cinco por separado. Esa fragmentación es el punto débil del sistema y también el más importante de entender.
La edad es otro terreno donde la ley y las marcas no dicen lo mismo. El artículo 5 del Reglamento prohíbe a los menores de edad el acceso a las áreas de apuestas de los establecimientos y su participación en el cruce de apuestas, pero no fija una cifra, y el número estatutario para el juego no está establecido. Las marcas sí lo fijan en sus propias fichas y pies de página: Codere limita el uso a mayores de 18 años y Caliente restringe su aplicación a los mismos, y los avisos de que los juegos con apuestas están prohibidos para menores aparecen en los pies de página de las páginas principales.
Los operadores verifican a sus usuarios y reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT, porque el juego es una actividad vulnerable bajo la ley de prevención de lavado de dinero; los documentos exigidos no están establecidos en una norma concreta. En la práctica, la verificación de identidad es la puerta de entrada a todo lo demás: sin ella no hay retiro, y por eso conviene completarla al registrarse y no cuando ya hay dinero dentro.
Una recomendación que se sostiene sin necesidad de más datos: fija el límite antes de depositar, no después de la primera racha mala. Un límite puesto en frío es una decisión; el mismo límite puesto después de tres boletos perdidos es una negociación con uno mismo, y esas se pierden.
Apuestas en vivo y retiro anticipado en la NBA: el costo de la inmediatez
Las apuestas en vivo son el mercado donde la casa cobra más por el mismo producto. El margen de un mercado en directo es más ancho que el de un mercado previo al partido, porque la casa asume un riesgo que se mueve con cada posesión y porque el apostador que está viendo el partido apuesta con el pulso, no con la tabla. En la NBA ese efecto se multiplica: un parcial de 12-0 en dos minutos obliga a recalibrar la línea, y quien entra en ese momento lo hace a un precio ya ajustado por el susto ajeno.
Varias de las marcas revisadas aquí ofrecen transmisión y momios en vivo en la misma pantalla. Playdoit cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión; 1xBet ofrece transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports; Caliente incluye transmisión en vivo en su aplicación. La comodidad es real y el efecto también: ver y apostar en el mismo lugar acorta el tiempo entre el impulso y el clic, que es exactamente el tiempo que el margen necesita para cobrarse.
El retiro anticipado, el cash out, es la otra cara de la inmediatez. La mecánica consiste en aceptar un importe antes de que el evento termine, en lugar de esperar el resultado. Lo que la casa te paga no es una parte proporcional de tu premio potencial: es lo que su libro considera que vale tu posición en ese instante, con su margen ya descontado. Cuando el equipo va ganando y el cash out ofrece una cifra menor de lo que parece razonable, eso no es un error de cálculo, es el precio de cerrar una apuesta que ahora es una carga para el libro.
Hay dos usos del retiro anticipado con sentido. El primero, cortar una posición que se torció por una lesión o una expulsión. El segundo, asegurar una ganancia grande cuando el resultado ya no parece justificar el riesgo restante. Fuera de esos dos casos, la inmediatez es un producto caro disfrazado de control: el apostador que retira anticipadamente con frecuencia paga el margen varias veces por el mismo partido.
Y una advertencia sobre el momento de la noche. Un partido de la NBA que se juega a las ocho de la tarde de Nueva York se sigue en México a media noche o de madrugada, y la temporada europea no compite por esa franja. Apostar en vivo a las tres de la mañana, después de un día entero, es una combinación que ninguna promoción compensa. Si el retiro anticipado existe para algo, es para dormir.
Cuánto te cuesta cada boleto: el margen, la apuesta gratis y los impuestos
Aquí se junta todo lo que la página ha venido describiendo, y conviene cerrar con cifras en la mano. Tres cuentas: lo que se queda la casa por el margen, lo que se pierde en un requisito de apuesta, y lo que el fisco retiene de un premio.
La primera es la del margen, y con ella empieza el dinero. En el ejemplo ilustrativo de un mercado a dos vías con momios de 1,90 y 1,90, la suma de los inversos da 1,0526, así que el mercado devuelve alrededor del 95 % de lo apostado y la casa retiene algo más del 5 %, siempre bajo el supuesto de que ambos momios son exactamente los que aparecen en pantalla. Diez mil pesos repartidos en partes iguales entre los dos lados de ese mercado dejan alrededor de 9.500 pesos en premios y algo más de 500 en las arcas de la casa. Y la cifra no se queda quieta: en los mercados laterales, los de jugadores concretos y los que se juegan en directo, el porcentaje retenido sube, a veces bastante. La banda del margen va de ese algo más del 5 % en el mercado principal a porcentajes claramente mayores cuando el mercado es más exótico, y la condición es la misma en todos los casos: dos lados, un solo partido, momios declarados.
La segunda cuenta es la del requisito de apuesta, y aquí la aritmética siempre va en la misma dirección, sin importar lo generosa que suene la promoción. Cada peso de saldo bonificado que se juega para cumplir un rollover pasa por un mercado con su margen, así que mover cien pesos de volumen en el mercado principal de ese ejemplo deja alrededor de cinco pesos en manos de la casa, con el mismo supuesto de precios. Mover mil pesos deja alrededor de cincuenta. El bono no es dinero que llega; es una obligación de mover volumen, y el costo del movimiento se paga solo. Sobre el valor que se recupera de una apuesta gratis colocada a 1,90 hay una regla que casi nadie calcula antes de aceptarla: si el boleto gana, te devuelven la ganancia, no el importe jugado, de modo que el importe original de la apuesta no vuelve. Esa es la diferencia entre una apuesta gratis y un reembolso, y en el caso del reembolso disfrazado hay que revisar si el saldo vuelve como dinero o como saldo condicionado.
La tercera cuenta la cobra el fisco, y la retiene el operador antes de pagarte. Los premios de loterías, sorteos, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos bajo el artículo 137 de la Ley del Impuesto sobre la Renta, y el artículo 138 obliga al pagador a retener el 1 % cuando el premio no está gravado por una entidad federativa o cuando el impuesto estatal no supera el 6 %, y el 21 % cuando el impuesto estatal excede ese 6 %. La retención es un pago definitivo solo si la persona presenta la declaración obligatoria; si no la presenta, el ingreso se acumula y la retención se acredita. En la Ciudad de México existe además un impuesto local del 6 % sobre los premios, lo que lleva la carga total a alrededor del 7 % según un reporte secundario, y los premios superiores a 600.000 pesos en el año deben informarse en la declaración anual. El operador entrega un CFDI de retenciones.
Dos precisiones que valen dinero. La primera: el tratamiento de los premios obtenidos en sitios sin permiso no está establecido, porque el artículo 137 cubre los premios autorizados legalmente, y ahí la única respuesta honesta es consultar a un contador o asesor fiscal. La segunda es de modelo, no de asesoría: del lado del operador, la Ley del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios, en su artículo 2, fracción II, inciso B), grava con un 50 % los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso bajo la Ley Federal de Juegos y Sorteos, reforma publicada en el Diario Oficial el 7 de noviembre de 2025 y en vigor desde el 1 de enero de 2026, frente al 30 % anterior. El mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave, en los términos de los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del Impuesto al Valor Agregado. Y la base de ese 50 % no está establecida en el texto, que solo habla de “valor de la actividad”, mientras la prensa la describe como el monto total apostado: aquí no se dirá “50 % de lo apostado” ni “del ingreso bruto”, porque el texto consultado no lo dice. Los impuestos estatales varían: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados.
Ese aumento del IEPS explica en parte el rediseño de los bonos de bienvenida que varias casas hicieron tras la reforma, para absorber una porción del impuesto, según la información disponible. Un apostador que compare ofertas de un año a otro está viendo, sin saberlo, el reflejo de un cambio fiscal.
Un criterio para elegir dónde apostar la NBA en México
Una comparativa sin criterio es un desfile. Lo que sigue es la forma de decidir que se desprende de todo lo anterior, y no lleva a una sola casa.
Empieza por el permiso, pero no te quedes ahí. Un número de permiso que aparece en el pie de página de la propia marca es mejor que uno citado por un tercero, y un número que dos fuentes se contradicen no es un número. Ninguna de las nueve fichas trae confirmación oficial, porque la lista de la DGJS no está abierta. Con ese material, la lectura razonable es sencilla: cuanto más claro es el papel, más margen de confianza; cuanto más contradictorio, menos dinero conviene dejar dentro.
Sigue con el precio del mercado que realmente vas a jugar. Si tu apuesta habitual es el ganador de un partido de NBA, compara dos o tres casas en ese mercado concreto y quédate con el mejor momio; la diferencia entre un mercado principal apretado y uno ancho supera cualquier bono de bienvenida en pocas semanas. Si lo tuyo son los mercados laterales o las combinaciones armadas a mano, busca el catálogo, no el precio: el creador de apuestas de Codere y el de Caliente existen para eso, y un catálogo estrecho te obliga a abrir otra cuenta, lo que reparte tu saldo y tu riesgo.
Después, la parte que casi nadie compara: el costo de mover dinero. Los métodos de pago que las casas listan —tarjetas, transferencia SPEI, vouchers en tiendas como OXXO y monederos electrónicos— son lo que cada marca dice de sí misma, y no hay norma que los cubra. Los retiros van a una cuenta a nombre del jugador, lo que en la práctica significa que la identidad con la que te registras es la misma que la de la cuenta bancaria. Las criptomonedas en las marcas con permiso no están establecidas. Si tu forma de depositar no aparece en la lista de una casa, eso ya es una respuesta.
Y al final, el hábito que vale más que cualquier elección de marca. Mantén el saldo bajo, completa la verificación de identidad desde el primer día y fija el límite de depósito antes de empezar. Ninguna de esas tres cosas se puede delegar en la casa, y ninguna aparece en una promoción.
Sobre las apuestas gratis, un criterio que se sostiene: una oferta que se anuncia con la palabra “gratis” y esconde su rollover, su momio mínimo y su plazo no es una oferta, es una prueba de paciencia. Revísala antes de aceptarla y, si las condiciones no están a la vista, pregúntate a quién beneficia que no lo estén.
Preguntas frecuentes sobre las apuestas de la NBA en México
¿Qué se puede apostar en las casas con permiso en México?
Lo que la norma prevé: apuestas deportivas a través del permiso de un permisionario, con centros de apuestas remotas y salas de sorteos entre los tipos previstos. El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos no contiene un artículo específico sobre apuestas en vivo, deportes virtuales o esports, así que no hay una regla aparte para ellos. Las apuestas de intercambio no están previstas.
¿Cómo compruebo que una casa opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
Empieza por el pie de página de la propia casa, donde algunas marcas imprimen su número y el nombre del titular. Después contrasta esa cifra con un recuento externo. La lista de la Dirección General de Juegos y Sorteos no está abierta al público, así que una coincidencia entre dos fuentes independientes es lo máximo a lo que se puede aspirar.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta según el importe y el momio?
El retorno es el importe por el momio. Mil pesos a 1,90 devuelven 1.900 pesos, de los cuales 900 son ganancia neta. En una combinada, los momios de cada selección se multiplican entre sí antes de aplicar el importe. Si la apuesta es gratis y su importe no se paga con el acierto, la ganancia queda en 900 pesos.
¿Cómo se nota el margen de la casa dentro del momio?
Se nota sumando los inversos de todos los momios de un mismo mercado. Con 1,90 y 1,90 la suma da 1,0526: el mercado devuelve alrededor del 95 % y la casa retiene algo más del 5 %. El resultado cambia con los precios y con el tipo de mercado, y en los laterales y en vivo el porcentaje retenido sube.
¿Se pagan impuestos por los premios y quién los retiene?
El operador retiene en el momento del pago, según el artículo 138 de la Ley del Impuesto sobre la Renta: 1 % si no hay impuesto estatal o este no supera el 6 %, y 21 % si lo supera. La retención es definitiva solo si presentas la declaración obligatoria; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. Entrega un CFDI de retenciones.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Se fijan dentro de cada cuenta, porque en México no existe un límite estatutario de depósito ni de pérdida, ni un registro nacional de autoexclusión. Cada marca ofrece pausas, límites y autoexclusión voluntaria por su cuenta, de modo que quien tenga cuentas en varias casas debe configurarlos una por una. Hazlo antes de depositar, no después.
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