Apuestas de MotoGP: dónde corren los momios y qué te cuestan
Un momio de 1.90 en cada lado de una carrera paga, entre los dos bandos, alrededor de 95 centavos por cada peso puesto. Los cinco que faltan son la ganancia de la casa, y no aparecen en ningún anuncio.
Ese número es el hilo del que cuelga todo lo demás. Quien apuesta al Campeonato Mundial de Motociclismo lo paga en cada boleto, en cada combinada y también dentro del bono de bienvenida que la casa le regala con letras grandes. Antes de eso está el permiso: en México ninguna página puede operar por su cuenta, y el respaldo de cada marca se lee con la precisión con la que la propia marca lo escribe.
Datos actualizados al noviembre 5, 2026; los estados de permiso se cotejaron con lo que cada operador publica en su propio sitio o con compilaciones especializadas que citan la Dirección General de Juegos y Sorteos, cuya lista oficial no pudo abrirse.
Panorama: nueve casas con permiso, ordenadas por lo que se sabe
Las comparaciones de casas de apuestas se parecen mucho entre sí porque todas ordenan por lo mismo: bono grande arriba, letra chica abajo. Aquí el orden lo decide otra cosa, y el otro criterio —cuánto cuesta cada oferta— va aparejado al primero en cada renglón.
Lo primero es el permiso de la Secretaría de Gobernación, con su número tal como lo declara la fuente, nunca como confirmación oficial. Lo segundo es lo que la casa dice de sí misma en su ficha o en su pie de página: ese material es la única voz disponible sobre su producto, y conviene leerlo como lo que es, publicidad con fecha. Los nueve renglones describen lo que está publicado, no lo que conviene contratar.
| Casa de apuestas | Permiso SEGOB según la fuente que lo declara | Lo que su propia ficha o su pie de página dice sobre su oferta |
|---|---|---|
| Novibet | DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx; titular nombrado: Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V.; sin confirmación oficial | — |
| Betway | 4184, según casasdeapuestaslegales.mx; titular nombrado: Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V.; sin confirmación oficial | — |
| Pickwin | Número no publicado: las compilaciones se contradicen entre sí; titular nombrado: Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora | — |
| Caliente | DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página de su propio sitio; titular: Tecnología de Entretenimiento Caliplay; sin confirmación oficial | Transmisión en vivo, “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones, eventos virtuales; solo mayores de 18 años |
| Betcris | Número no publicado: el del pie de página propio y el de la tabla del propietario difieren; titular nombrado: Producciones Móviles; licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026 | — |
| Playdoit | DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx; titular nombrado: Eventos Festivos de México; sin confirmación oficial | Fútbol, básquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas |
| 1xBet | DGJS/0002/2020, según una compilación especializada; titular nombrado: Entretenimientos Naturales; la App Store registra la app a nombre de 1XCorp N.V. | Apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de fútbol, básquetbol, tenis, UFC y esports; bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad |
| Strendus | DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx; titular nombrado: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, las compilaciones difieren | — |
| Codere | DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según una compilación especializada; titular nombrado: Libros Foráneos S.A. de C.V.; sin confirmación oficial | Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis |
La columna de la derecha es la más corta, y eso dice algo del mercado mexicano: las casas con permiso publican su deporte, sus funciones y sus avisos, y casi nada sobre el costo de su oferta. De los nueve renglones, cuatro traen contenido propio y cinco quedan abiertos. Un lector que quiera comparar precios encontrará aquí el nombre de la casa y nada más, lo cual es honesto y también incómodo.
Dos detalles del cuadro merecen detenimiento. Betcris es la única marca del conjunto que además declara una licencia extranjera vigente, la de la Autoridad de Juegos de Malta; eso no la hace mejor ni peor ante la ley mexicana, pero explica por qué su pie de página trae dos jurisdicciones y por qué su número de permiso nacional es el más difícil de fijar. Y Caliente es la única cuyo permiso aparece en su propio sitio con número y no solo por referencia de terceros, lo que no equivale a confirmación oficial, ya que la lista de la autoridad no pudo abrirse.
Las ausencias también tienen lectura. Cinco marcas no publican en su ficha ninguna función de apuesta para este deporte, y de ellas no se dirá aquí ni que la tengan ni que les falte. La App Store y los pies de página no son catálogos completos; son escaparates. Si el lector quiere saber qué ofrece una casa en concreto para una carrera, la vía es su programa de apuestas dentro de la cuenta, no esta tabla.
Sobre los tres anchors de este apartado: se resolverán cuando cada marca tenga su ficha completa más abajo, con lo que su listing declara y con la lectura que corresponde.
Fundamentos: qué es una apuesta de MotoGP y de dónde sale el momio
Una carrera de motos se apuesta como se apuesta cualquier deporte, con una diferencia que suele pasar desapercibida: hay dos carreras por fin de semana, no una.

Desde 2023 el sábado corre el sprint, antes de cada Gran Premio, y reparte puntos entre sus nueve primeros clasificados: 12, 9, 7, 6, 5, 4, 3, 2 y 1. La carrera principal es el domingo y entrega a los quince mejores de la parrilla 25 puntos al ganador, bajando hasta un punto para el decimoquinto. Dos eventos, dos mercados, dos momios, y a veces dos boletos distintos para quien creía estar apostando una sola vez.
La carrera, el sprint y los dos calendarios
El Campeonato Mundial de Motociclismo lo convocó por primera vez la FIM en 1949, y en la clase MotoGP, junto con Moto2 y Moto3, se otorgan títulos mundiales. En la temporada 2026 de MotoGP participan 11 equipos con 22 pilotos, y Brasil vuelve al calendario con Goiânia mientras Argentina sale. El máximo campeón mundial de motociclismo sigue siendo Giacomo Agostini, con 15 títulos, una marca que ningún piloto en activo amenaza.
La temporada 2026 es la 78.ª del campeonato y consta de 22 carreras, del 1 de marzo de 2026 en Buriram, Tailandia, al 29 de noviembre de 2026 en Valencia. El Gran Premio de Catar se trasladó del 12 de abril al 8 de noviembre de 2026 por la guerra de Irán: un recordatorio de que el calendario sobre el que se arman las apuestas de largo plazo no es estable. Quien apueste a campeón en marzo está comprando un boleto cuyo escenario puede moverse.
La referencia más cercana es el Mundial 2025, de 22 Grandes Premios del 2 de marzo al 16 de noviembre de 2025, ganado por Marc Márquez con 545 puntos, con el Ducati Lenovo Team campeón de equipos y Ducati campeón de constructores. Ese triple resultado —piloto, equipo, constructor— es la razón por la que una casa abre tres mercados distintos para el mismo campeonato, y por la que el momio de cada uno se mueve con independencia de los otros dos.
De la cuota al pago: cómo se lee un momio
El momio es la cifra que multiplica. Una apuesta sencilla de 200 pesos a momio 1.90 devuelve 380 pesos si acierta, de los cuales 180 son ganancia neta y 200 son el capital de vuelta. En una combinada los momios de cada selección se multiplican entre sí y forman un solo precio para el boleto completo; dos selecciones de 1.90 dan 3.61, y ahí el pago sube solo porque subió el riesgo, no porque la casa haya sido generosa.
El detalle que casi nadie mira es la diferencia entre lo que devuelve un acierto y lo que cuesta intentarlo. México no es un mercado donde el momio se compare con la avidez con la que se comparan los bonos, y esa asimetría tiene una consecuencia concreta: una casa puede ser la más generosa en bienvenida y la más cara en precio, y el lector lo descubre después de haber aceptado la bienvenida.
El margen detrás del momio: cuánto se queda la casa
En un mercado de dos resultados con momio 1.90 en cada lado —ejemplo aritmético, no un precio cotizado—, la suma de las probabilidades implícitas no da 100 %. Da más. Con 1.90 y 1.90, el reparto se ve así: 1 ÷ 1.90 = 0.5263 de cada lado, y los dos lados juntos suman 1.0526. La casa devuelve 1 ÷ 1.0526 = 0.95, es decir 95 centavos por peso, y su margen es 100 % − 95 % = 5 %. La banda típica en un mercado de dos vías construido con momios iguales de 1.90 se mueve alrededor de ese 5 %, y se estrecha o se ensancha según el mercado: en galgos y carreras menores el margen es más ancho que en una carrera de MotoGP de primera línea, y más ancho todavía en una combinada, donde cada pata lleva su propio recargo.
Vale la pena hacer la cuenta al revés para ver dónde duele. Sobre 1,000 pesos repartidos en ese mercado, el lector puede esperar recuperar unos 950 y entregar unos 50 a la casa, cualquiera que sea el ganador. Ese 5 % es la cifra que el bono de bienvenida intenta tapar: un regalo cuyo valor efectivo se calcula dentro de un mercado que ya trae el recargo cobrado, de modo que parte del obsequio se queda en el camino antes de que el lector apueste nada. Si el mercado de dos vías de una casa concreta trae 1.88 y 1.88 en vez de 1.90 y 1.90, el margen ronda el 6,4 %, y una bienvenida de 500 pesos sobre mil de recarga se vuelve más costosa que la de la casa vecina con momios de 1.90. Eso es lo que el lector no ve en la promoción.
Y aquí está la parte que conviene decir sin rodeos: el margen no es un impuesto, no se declara en ningún lado y no aparece descontado del saldo. Está dentro del precio, como el aire dentro del pan. Se paga en cada boleto, se gane o se pierda, y por eso un lector que persigue el bono más grande sin mirar el momio está eligiendo el camino más caro para llegar al mismo sitio.
Normativa: qué respalda a una casa en México y qué no
Un permiso de la Secretaría de Gobernación no es un trámite cosmético. Es la diferencia entre una casa que tiene una ventanilla legal en el país y otra que no la tiene, y el lector paga esa diferencia cuando algo sale mal.

La autoridad es la Secretaría de Gobernación; bajo el Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, artículo 2, la Secretaría interpreta y aplica la ley en la vía administrativa, y la Dirección General de Juegos y Sorteos autoriza, controla, supervisa, emite, modifica y termina permisos, además de sustanciar los procedimientos sancionadores. La ley es de 1947, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de ese año, y prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el territorio salvo los expresamente autorizados. El artículo 8 le da a la Secretaría la facultad de cerrar establecimientos no autorizados. El Reglamento, reformado el 16 de noviembre de 2023, lo dice en su artículo 2 con una fórmula que no admite lectura amable: lo que no está expresamente previsto queda prohibido.
Permiso, permisionario y el eslabón que casi nadie mira
El permiso es un acto administrativo temporal a nombre de un permisionario, y los tipos que tocan las apuestas deportivas son el centro de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos. Los permisos son intransigentes: no se transfieren. Los permisionarios de apuestas remotas deben presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, contratar un seguro, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y otorgar un billete de fianza.
Lo que esa cadena significa en la práctica es que muchas marcas extranjeras no operan con permiso propio, sino colgadas del permiso de un titular local, y que un mismo permisionario puede operar varias marcas. Por eso dos casas de apuestas distintas pueden compartir el mismo permiso de fondo sin parecerse en nada. Cuando el lector ve un número de permiso en el pie de página de una casa, no está viendo una licencia digital de esa marca: está viendo el permiso de un tercero que la respalda. La palabra correcta es permiso, no licencia, y la diferencia no es de vocabulario.
Ninguna norma menciona las apuestas en línea. La práctica reportada es que los sitios en línea no pueden tener permiso digital independiente y quedan amarrados al permiso de un titular con presencia física autorizada. De ahí que la comparación entre casas no sea una comparación de licencias, sino de permisionarios detrás de cada vitrina, y que un cambio de titular —o el fin de un permiso— pueda apagar una marca de un día para otro.
Por qué los números de permiso se citan con reserva
La Dirección General de Juegos y Sorteos publica, según se dice, un PDF con los sitios autorizados, y ese PDF no pudo abrirse al momento de escribir. En mayo y julio de 2026, el Congreso pidió que exista un registro público abierto. Los conteos de sitios de apuestas se contradicen: uno habla de 136 sitios, otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Con esa base, esta página no imprime ningún número de permiso como oficial y cita cada uno como lo declara su fuente, con la advertencia de que no está confirmado oficialmente.
El efecto para el lector es concreto. Un número de permiso es una pieza de verificación, y una pieza que no se puede verificar en una fuente única deja de servir como prueba y pasa a servir como indicio. Los nueve renglones del panorama traen números que provienen de compilaciones especializadas o de los propios pies de página de las marcas, y algunos ni siquiera se pueden fijar porque las compilaciones se contradicen. Frente a eso, lo razonable es exigir una condición más útil: que la casa publique su permiso, su titular y su número en un lugar estable, y que ese dato aguante la consulta en dos fuentes distintas. Si no aguanta, la casa no pierde el permiso por eso, pero el lector tampoco gana nada dándolo por bueno.
Qué se puede apostar, con qué condición
Las apuestas deportivas solo son posibles a través del permiso de la Secretaría que tiene un permisionario. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y los distintos tipos de apuesta no tienen artículo propio en el Reglamento que se pudo leer: operan dentro del permiso general, no al margen de él. Las apuestas mutuas y las carreras de caballos están reguladas en hipódromos, galgódromos y frontones, con la figura del cruce de apuestas, y en esos recintos los menores de edad no pueden participar nunca, conforme al artículo 5 del Reglamento. Sobre las casas de intercambio de apuestas no se encontró disposición alguna, y por eso esta página no afirma que exista una en México. Tampoco se encontró una regla que limite qué eventos pueden apostarse, ni sobre ligas menores o competencias de menores. La Lotería Nacional queda fuera del Reglamento, por disposición expresa de su artículo 1.
La edad es otro tercio de dato con tercio de vacío. El artículo 5 del Reglamento prohíbe a los menores entrar a las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no fija una cifra. Las marcas escriben 18 o más en sus propias fichas y pies de página, y una edad mínima legal para el juego no queda establecida. Un lector que busque una cifra en la ley no la va a encontrar ahí; la va a encontrar en la puerta de cada casa.
El detalle que más debería pesar en la decisión no está en la lista de requisitos de un permisionario, sino en su ausencia en el otro lado de la frontera. Una casa con permiso mexicano aporta un recinto legal en el país, controles de identificación y de prevención de lavado, y un comprobante fiscal de retenciones. Una casa sin permiso no aporta ninguno de esos tres elementos, y en cambio expone al lector a que su saldo quede congelado cuando la autoridad actúe, como ha ocurrido. No hay registro nacional de autoexclusión en ninguno de los dos casos, y eso conviene subrayarlo: el lector no puede encomendar su autocontrol a una lista que no existe.
El bloqueo, el amparo y la fecha
El estado de las marcas bloqueadas solo puede escribirse con fecha, porque cambia cada pocos meses. Se trata de bet365.mx y Betano, de Ganador Azteca, bloqueadas desde noviembre de 2025 por un congelamiento de cuentas de la Unidad de Inteligencia Financiera; en diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo y no de apuestas. En marzo de 2026, un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea; el 23 de octubre de 2026, un tribunal federal habría suspendido la orden contra esas dos marcas, según una sola fuente. Cerrar la frase con un “hoy está abierto” sería inventar.
Lo que esos vaivenes enseñan al lector es que un saldo guardado en una casa bloqueada es un saldo en disputa, y que el amparo protege a la empresa, no al jugador. Nadie tiene que investigar el expediente para sacar la lección práctica: la velocidad de un retiro importa menos que la existencia de una vía legal para reclamarlo. Y no hay que confundir dos cosas distintas: el bloqueo por incumplimiento fiscal —previsto en el marco del IVA para servicios digitales de residentes en el extranjero— y la suspensión por falta de permiso son mecanismos distintos, y ninguno de los dos convierte al lector en infractor. Si alguien apuesta en un sitio sin permiso, no hay aquí una multa ni un delito que se pueda afirmar; lo que hay es un terreno sin amparo.
Sobre personas de carne y hueso, el dato es más duro: en 2025 y 2026 la autoridad también ha cerrado alrededor de 20 casinos físicos, y en el expediente de noviembre de 2025 aparecen 13 casinos identificados por la Unidad de Inteligencia Financiera. La regulación mexicana del juego se mueve, y se mueve con la fuerza pública.
La reforma que no es ley
La Secretaría de Gobernación terminó un anteproyecto para reemplazar la ley de 1947, con fecha reportada del 13 de octubre de 2026, y lo envió al Gabinete de Seguridad. No ha sido presentado y no es ley. Existe además una iniciativa que derogaría la ley y crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión; es una propuesta, y como propuesta debe leerse. Nada de eso cambia hoy el momio que el lector va a encontrar en pantalla, pero sí anticipa el tipo de escenario —registro, edad mínima más alta, control más estrecho— hacia el que apunta el mercado mexicano en los próximos años.
Prevención: qué protege al jugador y qué no protege nadie
El juego responsable en México es, hoy, una promesa privada. No hay un registro nacional de autoexclusión, no se encontró un límite legal de depósito ni de pérdida, y no existe una cuenta temporal prevista en la ley. Lo que hay es lo que cada casa decide poner en su plataforma, y eso se compara como se compara cualquier otro servicio: leyendo la letra que la casa misma publica.
Las fichas y los pies de página sí traen avisos. La de la app de Codere México dice que opera con permiso de la Secretaría de Gobernación, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El pie de página de caliente.mx indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. La app Caliente Deportes es solo para mayores de 18 años. Winpot se presenta como empresa mexicana de entretenimiento con 17 casinos físicos, y sus apps de deportes y de casino mencionan apuestas con dinero real y avisos de juego responsable. Son avisos reales, publicados por las propias marcas, y sirven como punto de partida, no como certificado.
Las herramientas que sí existen y dónde se buscan
Pausas, límites de depósito y autoexclusión voluntaria son las herramientas internas que las marcas listan en sus propias fichas. Su alcance varía de casa a casa, y ninguna de ellas es interoperable: la autoexclusión en una casa no cierra la puerta de la siguiente. Eso deja al lector con una tarea que la ley no le resuelve: si quiere que la pausa funcione, tiene que pedirla en cada cuenta que tenga abierta, y confirmar en qué plazo se aplica.
En un sitio con permiso mexicano, la verificación de identidad es la regla, porque la casa está obligada a conocer a su cliente y a reportar operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria, al ser el juego una actividad vulnerable frente al lavado de dinero. Los documentos exactos que se exigen no están fijados en un texto legal consultable, así que lo práctico es saber que la verificación llegará, y que probablemente llegará en el momento del retiro y no antes. Muchos lectores viven esa secuencia como una trampa; en realidad es el precio de que la casa esté sujeta a alguien.
El detalle que más incomoda de este apartado es la asimetría: la publicidad de las apuestas muestra la clave del permiso oficial y los avisos de juego responsable, según reportes secundarios, y la ley no fija un artículo federal de publicidad en el Reglamento que se pudo leer. Los límites de horarios de transmisión —después de las 22:30 o entre las 06:00 y las 22:00— describen iniciativas, no ley. Los proyectos para limitar influencers y deportistas, prohibir la publicidad en transmisiones deportivas y prohibir los bonos de bienvenida tampoco son ley. Mientras eso siga así, el aviso de juego responsable depende del buen ánimo de quien lo escribe.
Para un lector que apuesta en MotoGP, esto tiene una traducción muy concreta. Un fin de semana de Gran Premio trae sprint el sábado y carrera el domingo, con dos tandas de mercados en vivo y un ritmo de apuesta difícil de sostener a mano. La pausa voluntaria es la herramienta que más rinde en esas 48 horas, y es exactamente la que no se puede delegar a una autoridad que no existe. Poner un límite de depósito antes del viernes por la noche vale más que cualquier aviso en el pie de página.
Calendario: las competencias que se apuestan y las que se mueven
El Campeonato Mundial de Motociclismo es el corazón del mercado, pero no es todo lo que aparece en pantalla. En la clase MotoGP, junto con Moto2 y Moto3, se otorgan títulos mundiales, y cada clase abre sus propios mercados de ganador de carrera, podio, pole y campeón de temporada. Debajo de eso viven las competencias nacionales y las carreras de resistencia, que algunas casas publican con mercados escasos y márgenes más anchos.
Conviene tener presente la estructura de un fin de semana antes de decidir dónde apostar: desde 2023 hay un sprint los sábados antes de cada Gran Premio, con puntos para sus nueve primeros, y la carrera principal el domingo con puntos para los quince primeros. Dos eventos, dos conjuntos de momios y, para el lector, dos oportunidades de pagar margen. Quien apuesta los dos fines de semana completos de una temporada multiplica por 44 el número de boletos sobre los que paga el recargo.
La temporada 2026, carrera por carrera en lo que se sabe
La temporada 2026 es la 78.ª del campeonato y tiene 22 carreras, del 1 de marzo de 2026 en Buriram, Tailandia, al 29 de noviembre de 2026 en Valencia. Participan 11 equipos con 22 pilotos. Brasil vuelve al calendario con Goiânia y Argentina sale, lo que cambia las horas de transmisión y la franja horaria en la que el lector mexicano va a poder apostar en vivo. El Gran Premio de Catar se trasladó del 12 de abril al 8 de noviembre de 2026 por la guerra de Irán.
Ese último movimiento merece más atención de la que recibe. Un traslado de fecha afecta tres cosas a la vez: el ajuste que las casas hacen en los momios de campeón, la disponibilidad del mercado de esa carrera en el calendario de apuestas, y la vigencia de cualquier promoción atada a un fin de semana concreto. Cuando la casa anuncia un bono vinculado a una carrera y la carrera se mueve, el lector descubre que su promoción también se movió, o que dejó de aplicar.
Cómo leer el calendario antes de poner dinero
El calendario se lee mejor de derecha a izquierda. Primero, la fecha en que se juega el título: 29 de noviembre de 2026 en Valencia cierra la temporada, y todo mercado de campeón se liquida en esa frontera. Segundo, los traslados: un Gran Premio reprogramado altera la secuencia de carreras y con ella la lectura de forma que las casas usan para mover momios. Tercero, el sprint del sábado, que es un mercado aparte con su propio margen y su propia liquidez, y que en algunas casas aparece con menos mercados disponibles que la carrera del domingo.
Para quien apuesta en México, la hora importa tanto como la carrera. Goiânia y Buriram caen en franjas que en el centro del país se ven de madrugada o de mañana temprano, mientras que las fechas europeas se ven por la tarde. Un lector que solo apuesta en vivo tiene, por lo tanto, un calendario utilizable más corto de lo que sugiere el número 22, y eso reduce el número de eventos sobre los que puede aprovechar una promoción.
Las nueve casas, una por una
Cada ficha se arma con lo que la propia marca publica y con el estado de permiso tal como lo declara su fuente. Ninguna de las nueve es una recomendación, y ninguna queda sin veredicto: la lectura de para quién sirve cada una es la parte que el lector no puede hacer solo.
Novibet: permiso con número y ficha sin funciones publicadas
El renglón de Novibet es el más limpio del cuadro en una sola cosa: su permiso trae número, DGJS/DCRCA/1121/2020, según la compilación especializada que lo declara, y su titular nombrado es Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. La lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse, así que ese número es una declaración de tercero y no una confirmación oficial. Nada de eso es culpa de la marca, pero es el estado de la información.
Lo que la marca publica sobre su producto de apuestas es otra historia. Su ficha no aporta funciones, mercados ni módulos de apuesta para este deporte, y aquí no se le va a atribuir lo que no dijo. Para el lector, eso deja una tarea concreta: abrir la cuenta, mirar el programa de apuestas dentro de la sesión y comprobar con sus propios ojos si el deporte está cubierto y con cuántos mercados.
Donde Novibet se vuelve interesante es en el mismo terreno donde el resto del mercado se vuelve opaco. Si su permiso tiene número fijo y su titular está nombrado, el lector gana una pista verificable; si además su margen en un mercado de dos vías está cerca del 5 % y su bienvenida es modesta, esa combinación le sirve más a quien va a apostar muchas carreras que a quien busca un regalo único. Por eso esta ficha conviene a un lector paciente, que apuesta seguido y prefiere una casa donde el recargo por boleto no se coma el regalo.
Betway: un permiso corto, un titular identificable
Betway declara el permiso 4184, según la compilación que lo publica, con Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular nombrado. Un número de cuatro dígitos es fácil de recordar y también fácil de copiar mal, así que el lector que quiera usarlo como referencia debe tomarlo del pie de página de la propia casa y no de una nota de terceros.
Su ficha tampoco publica módulos de apuesta para este deporte. De nuevo, la ausencia no se convierte aquí en una acusación: la App Store no es un inventario. Lo que sí cambia la lectura es el nombre del titular, que apunta a un permisionario con presencia en el mundo del frontón, es decir, a un permiso de corte clásico mexicano amarrado a un recinto. Esa genealogía explica por qué la casa no presume de funciones digitales: su respaldo no viene de una app, viene de un recinto con permiso.
El veredicto práctico es estrecho y claro. Betway sirve a quien quiere un permiso con titular identificable y no le importa averiguar por su cuenta qué ofrece la casa en la pista. No sirve a quien busca una promoción atada a un fin de semana de Gran Premio, porque no hay nada publicado que la sostenga.
Pickwin: el permiso que no se puede fijar
Pickwin es el caso más incómodo del cuadro, y conviene decirlo sin adornos. El número de permiso no se imprime porque las compilaciones se contradicen entre sí: el número que una de ellas le da es el mismo que aparece en el pie de página de Betcris para Producciones Móviles. El titular nombrado es Producciones Móviles S.A. de C.V., con Unocapali La Paz Operadora. Cuando dos compilaciones se contradicen sobre el mismo número, no hay número que citar.
La lectura de esa confusión no es que la marca opere sin permiso. La lectura es que el rastro documental de la marca está mal publicado, y que un permisionario puede operar varias marcas —de ahí que el mismo número aparezca en dos piezas distintas— sin que eso permita concluir quién respalda a quién. Para el lector que consulta el permiso como criterio, el resultado es un empate: no puede ni afirmar ni negar.
Precisamente por eso Pickwin sirve a un perfil distinto. Quien prioriza la pista por encima de todo y está dispuesto a resolver el expediente en el propio sitio de la casa, con su sección legal y su atención al cliente, encontrará ahí un caso para su método. Quien necesite un número limpio para sentirse tranquilo, lo va a conseguir en otra fila de la tabla.
Caliente: el permiso en su propio pie de página y un catálogo publicado
Caliente es la única marca del conjunto cuyo permiso aparece en su propio sitio con número: DGG/SP/404/97, con Tecnología de Entretenimiento Caliplay como titular nombrado. Sigue sin ser confirmación oficial, porque la lista de la autoridad no pudo abrirse, pero un dato publicado por la propia casa es material verificable por cualquier lector con un navegador, y eso cuenta.
Es también la marca que más publica sobre su producto. La app Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas (“crea tu apuesta”), depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y es solo para mayores de 18 años. La ficha de la app “Caliente Deportes” en la App Store de México la publica Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026. El pie de página del sitio, además, indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable.
El creador de apuestas es la pieza que decide la ficha para este deporte. Un fin de semana de MotoGP tiene más mercados que selecciones obvias —pole, vuelta rápida, primer abandono, podio—, y armar una combinada con esos mercados a mano obliga a recorrer muchas pantallas. El creador permite juntar varias selecciones en un boleto y ver el momio combinado mientras se construye, lo que para un lector que apuesta los dos días del Gran Premio ahorra tiempo y, sobre todo, deja ver el efecto de la multiplicación antes de confirmar. Esa función conviene a quien disfruta armando boletos largos; al que apuesta una selección por carrera no le cambia nada.
El veredicto: Caliente es la casa del conjunto que da más material para decidir a ciegas menos. Permiso publicado por ella misma, catálogo declarado, transmisión y armador de boletos en una sola app. Lo que no publica es su margen, y ahí el lector vuelve a estar solo.
Betcris: dos jurisdicciones en un pie de página
Betcris llega con el pie de página más informativo de los nueve y el número de permiso más escurridizo. El permiso SEGOB aparece como DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., que opera junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018, mientras la tabla del propietario muestra otro número. La empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026.
Esa doble filiación es el dato más útil del renglón. La licencia maltesa tiene fecha de caducidad conocida, el 3 de noviembre de 2026, y una licencia con fecha de término es una pieza que el lector puede vigilar. Si esa fecha pasa y la licencia no se renueva, el sitio debería decir algo distinto; si se renueva, el lector tiene una señal de continuidad. Ninguna de las dos cosas convierte a Betcris en mejor o peor ante la ley mexicana, porque la ley mexicana se satisface con el permiso nacional, no con el europeo.
Lo que Betcris no publica es su producto de apuestas para este deporte. Ni fichas ni módulos: silencio. Un lector que valore la transparencia documental encontrará aquí una casa con dos jurisdicciones declaradas y un dato con fecha de vencimiento; uno que quiera saber qué ofrece para una carrera tendrá que abrir su cuenta. El veredicto se sigue de ahí: Betcris sirve al lector que revisa papeles y vigila vencimientos, y queda corto ante quien elige casa por catálogo.
Playdoit: catálogo claro y permiso por referencia
Playdoit publica el catálogo más detallado de los cuatro con contenido propio: cubre fútbol, básquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. Su permiso es DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según la compilación especializada, con Eventos Festivos de México como titular nombrado, y sin confirmación oficial.
El retiro anticipado —el cash out, en la jerga de la calle— es la función que más cambia la experiencia en una carrera de motos. Una caída, una bandera roja o una salida de pista cambian el momio en segundos, y poder cerrar el boleto antes de la bandera a cuadros convierte una apuesta de resultado en una apuesta de gestión. Ahí está también su costo: el momio que la casa ofrece para salir suele ser peor que el momio al que el lector podría liquidar si esperara, y esa diferencia es margen puro disfrazado de servicio. El retiro anticipado no es gratis nunca; es un precio distinto.
El “Playboost” apunta en la dirección opuesta, al aumentar ganancias declaradas en lugar de reducirlas, y conviene leerlo junto a la advertencia de siempre: un aumento de ganancia sin cambio de momio es una promoción, y toda promoción vive dentro de un mercado con recargo. La atención las 24 horas cierra el cuadro y es un elemento de costo de oportunidad real: un retiro que se traba a la medianoche de un domingo de carrera se resuelve o no según quién conteste.
El veredicto de Playdoit tiene que ver con el tipo de apuesta que hace el lector. Para quien sigue el fin de semana completo y quiere poder bajar del boleto cuando la carrera se complica, el retiro anticipado y la transmisión dentro de la misma app son herramientas que valen más que un bono. Para quien apuesta a campeón de temporada, ninguna de las dos cosas se usa.
1xBet: catálogo publicado y un titular que no coincide
1xBet publica su catálogo con nombre y apellido: la app ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de fútbol, básquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. Su permiso es DGJS/0002/2020, según una compilación que no pudo confirmar el dominio ni la lista oficial, con Entretenimientos Naturales como titular nombrado, mientras la App Store registra la app a nombre de 1XCorp N.V., una empresa distinta de la titular.
Ese desajuste es la pieza que el lector debe mirar con más cuidado de todo el renglón. Que la empresa que publica la app no sea la que figura como titular del permiso es normal en un mercado donde un permisionario opera varias marcas mediante terceros, pero también es exactamente el punto donde un lector curioso se pierde. La consecuencia práctica es que la pregunta “quién responde por mi cuenta” no se contesta con el nombre que aparece en la tienda de aplicaciones.
El programa de lealtad y las promociones de temporada son, en cambio, herramientas diseñadas para el calendario largo, y el calendario de MotoGP es largo: 22 carreras y 22 sprints. Un lector que apuesta todo el año obtiene más de un esquema de lealtad que de un bono único, siempre que lea las condiciones de acumulación antes de confiar en ellas. Un lector de una sola carrera no llega nunca al segundo nivel.
El veredicto: 1xBet es la casa del conjunto con el catálogo declarado más amplio en deportes que no son motos, y su punto débil es documental, no de producto. Quien apueste varias disciplinas a la vez encontrará ahí una sola cuenta para todo; quien solo quiera MotoGP está pagando por una variedad que no va a usar.
Strendus: tres números y dos titulares
Strendus declara tres permisos, DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según la compilación que los publica, y los titulares nombrados son Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, con las compilaciones en desacuerdo. Tres números y dos titulares posibles es el estado documental más enredado del cuadro.
Un lector puede leerlo de dos maneras y conviene que sepa cuál elige. La lectura amable es que una marca con permisos sucesivos renovó y amplió su autorización a lo largo de ocho años, lo cual habla de continuidad operativa. La lectura severa es que el rastro público no permite fijar quién responde hoy. Ninguna de las dos se puede cerrar con la información disponible, y aquí no se va a fingir que sí.
Lo que la marca publica sobre su producto de apuestas para este deporte no aparece en su ficha, y por eso no se le atribuye nada. Eso deja la ficha de Strendus para el lector que valora la antigüedad del permiso por encima de la claridad del titular, o para quien simplemente quiere saber que la marca lleva años en el mercado mexicano y está dispuesto a confirmar el resto en su propio sitio. Para un lector que compara casas por catálogo declarado, Strendus no compite en igualdad de condiciones.
Codere: el catálogo más ancho y los avisos más completos
Codere cierra la lista con el renglón más completo en cuanto a producto y protección. Su app cubre más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Su ficha dice además que opera con permiso de la Secretaría de Gobernación, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Su permiso es DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según la compilación que lo publica, con Libros Foráneos S.A. de C.V. como titular nombrado.
Las políticas de cierre de cuenta son el detalle que casi nunca aparece en una ficha de tienda de aplicaciones y que aquí sí está publicado. Para el lector, ese dato contesta una pregunta concreta: si quiere dejar de apostar en esa casa, existe un procedimiento escrito y no una salida informal por correo. No es lo mismo que un registro nacional de autoexclusión —que no existe— pero es más de lo que publica la mayoría de los nueve renglones.
“Momios mejorados” y “apuestas gratis” merecen el mismo trato que las promociones de cualquier casa. Un momio mejorado es un aumento sobre el precio de mercado para una selección concreta, casi siempre limitado por un tope de apuesta, y su valor real depende del tamaño del aumento y del tope. Una apuesta gratis, del tipo que la casa llama freebet, suele devolver solo la ganancia y no el capital, de modo que su valor efectivo es menor que su importe nominal; y cuando se calcula dentro de un mercado que ya trae el recargo de la casa, el resultado baja otra vez. Ninguno de esos dos adornos cambia lo que cuesta apostar 30 deportes: lo cambia el momio.
El veredicto de Codere va por amplitud y por papel. Es la casa que sirve al lector que apuesta varias disciplinas y quiere avisos y procedimientos publicados en un solo lugar; para quien solo sigue MotoGP, la amplitud no es una ventaja y los 30 deportes son catálogo de sobra.
Lo que cuesta la bienvenida
Los bonos de bienvenida se anuncian con el número grande y se leen con el número chico. El chico casi nunca está escrito. Los requisitos de apuesta, o rollover, son la condición que convierte un regalo en una tarea, y en México no hay una regla legal que los limite: no se encontró disposición estatutaria alguna sobre bonos, y las iniciativas que querrían prohibir los bonos de bienvenida no son ley. Eso significa que cada casa fija su propio rollover y el lector tiene que comparar letra chica con letra chica.
Después del aumento del IEPS, las casas rediseñaron sus bonos para absorber parte del impuesto, lo cual es la prueba más clara de que el bono es una pieza de costo y no un regalo puro: cuando sube un impuesto, el bono se encoge. Sobre los nueve renglones de esta página ninguno publica su factor de apuesta en la ficha que se pudo leer, así que la comparación obligada es de tipo de oferta y no de múltiplo.
Qué clase de oferta es cada cosa
Un bono en efectivo acreditado en el saldo no es lo mismo que una apuesta gratis, y una apuesta gratis no es lo mismo que un momio mejorado. Una apuesta gratis del tipo que no devuelve el capital paga solo la ganancia cuando acierta, y eso la vuelve una fracción de lo que su importe sugiere. Un momio mejorado es un aumento acotado por un tope de apuesta, así que su valor se mide por el tamaño de la selección permitida y no por el porcentaje del anuncio. Un bono de bienvenida atado a un depósito mínimo solo existe para quien deposita, y su liberación depende de cumplir la apuesta mínima y el rollover. Un retiro anticipado y un seguro para combinadas no son bonos: son ajustes del riesgo, y cada uno se cobra dentro del momio.
Con esa lista en mano, el lector puede hacer algo que la publicidad no le facilita: clasificar la oferta antes de mirar la cifra. Un regalo que exige apostar varias veces su importe a momios por encima de un mínimo vale menos que un regalo menor sin condiciones, casi siempre. Y un regalo atado a una carrera concreta vale menos todavía si esa carrera se puede trasladar, como se trasladó el Gran Premio de Catar del 12 de abril al 8 de noviembre de 2026.
La cuenta que la publicidad no hace
El ejemplo del mercado de dos vías vuelve aquí con una función precisa. Un bono que hay que liberar dentro de un mercado cuyo margen ronda el 5 % no se convierte en dinero completo: cada peso apostado deja en la casa una parte que ya estaba cobrada antes de que el lector recibiera nada. Si el rollover es alto y la apuesta mínima se fija en momios por encima de cierto mínimo, el monto que el lector tiene que mover crece y el valor del regalo cae. Si el rollover es bajo y no hay apuesta mínima exigente, el regalo conserva una proporción mayor de su importe. La banda es amplia: entre un bono suelto con pocas vueltas y una oferta que exige mover varias veces su valor, la diferencia de lo que el regalo realmente deja al lector puede superar el doble. Repetir el detalle de cómo se forma el margen exigiría volver a la sección de los fundamentos, y ahí está la cuenta completa.
Lo que conviene retener es la dirección del efecto, no el decimal. El bono no crea dinero: recoloca una parte del recargo al principio del ciclo para atraer al lector. Quien apuesta una sola vez para probar y nunca cumple el rollover no ve el regalo; quien apuesta todo el año quizá lo vea, pero para entonces su costo principal ya no es el bono, es el momio de cada boleto.
La apuesta mínima y el plazo
Dos condiciones deciden más que el importe. La primera es el momio mínimo para que la apuesta cuente: una apuesta hecha por debajo de ese piso no avanza el rollover, así que apostar a un favorito claro —cuyo momio suele ser bajo— puede no contar para nada. La segunda es el plazo: los bonos tienen vigencia, y una promoción de fin de semana atada a una carrera es una trampa de calendario cuando el calendario se mueve. En MotoGP eso se agrava, porque cada fin de semana trae dos eventos y el reloj del boleto corre desde la sesión de clasificación.
Ninguna de las nueve marcas de esta página publica en la ficha que se pudo leer el piso de momio ni el plazo de su bienvenida. El lector que quiera saberlo tiene un camino y es el mismo para todas: la sección de términos y condiciones dentro de la cuenta, antes de depositar. Leerla toma diez minutos; recuperar la apuesta de un bono mal entendido toma bastante más.
Impuestos: quién retiene y qué le llega al lector
El lector no paga un impuesto por apostar. Lo paga la casa, y el rastro de ese costo llega por dos vías distintas.
Por el lado de la casa, el IEPS grava con 50 % los juegos con apuestas y los sorteos que requieren permiso conforme a la Ley Federal de Juegos y Sorteos, con fundamento en el artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS, reformado en el Diario Oficial de la Federación del 7 de noviembre de 2025 y vigente desde el 1 de enero de 2026, antes de lo cual era de 30 %. El mismo inciso alcanza a los juegos en línea prestados por residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir con las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital en caso de incumplimiento grave, conforme a los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA. La base es el punto que la ley no aclara: el texto dice únicamente “valor de la actividad”, la prensa habla de “monto total apostado”, y el cálculo efectivo del 50 % de las apuestas o de los ingresos brutos no está establecido. Adicionalmente, los estados gravan de forma distinta: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados.
Por el lado del lector, los premios son ingreso gravable cuando provienen de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados, conforme a los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. Quien paga retiene 1 % cuando el premio no está gravado por el estado o cuando su impuesto no rebasa el 6 %, y 21 % cuando el impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración a la que está obligada; si no la presenta, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México aplica un impuesto estatal de 6 % a los premios, lo que da alrededor de 7 % en total. Los premios que superan 600,000 pesos en el año deben reportarse en la declaración anual. Sobre los premios obtenidos en sitios sin permiso, el artículo 137 cubre premios “autorizados legalmente” y el tratamiento de un premio de un sitio no autorizado no queda establecido: ahí lo correcto es consultar a un contador o asesor fiscal.
Ese 50 % de IEPS es la cifra que más debería cambiar la forma en que el lector mira un bono. Cuando el impuesto sobre el valor de la actividad de las apuestas sube veinte puntos de golpe, el margen que la casa necesita para sostener su operación tiene que salir de algún sitio, y las casas eligieron rediseñar sus bienvenidas para absorber una parte. El regalo no se hizo más pequeño por generosidad de nadie: se hizo más pequeño porque el costo subió. Y el lector que compare una promoción de hoy con una de hace dos años está comparando dos regímenes fiscales distintos.
Los pagos no tienen estatuto propio. Los métodos que los propios operadores nombran —tarjetas, transferencia SPEI, comprobantes en efectivo en tiendas como OXXO, monederos electrónicos— son lo que cada marca dice de sí misma; los retiros van a una cuenta a nombre del jugador, y el operador emite el CFDI de retenciones por los premios gravados. Las criptomonedas en marcas con permiso no quedan establecidas. Un retiro a una cuenta ajena no es una posibilidad que ninguna casa publique, y esa es la respuesta que el lector necesita cuando alguien le ofrezca lo contrario.
Cómo se identifica una casa con permiso sin depender de una lista
La verificación se hace con lo que uno tiene, y hoy no hay una lista oficial consultable. Eso obliga a un método de tres pasos, y ninguno de los tres es infalible.
Primero, el pie de página. Una casa con permiso mexicano lo declara ahí, con número y con el nombre del permisionario. Comprobar que ese pie de página esté en el dominio correcto, sin ruta y sin parámetros, y que la declaración no venga solo de una nota de prensa, ya elimina una parte del ruido. Segundo, la app. La ficha de la tienda de aplicaciones nombra a la empresa responsable, y esa empresa debería coincidir con el titular del permiso. Cuando no coincide —como ocurre con una de las marcas de este cuadro, cuya app publica una empresa distinta del titular—, el lector gana una pregunta útil: quién responde por mi cuenta y por mi retiro.
Tercero, el comprobante. Una casa con permiso mexicano puede emitir un CFDI de retenciones por premios gravados, porque está sujeta a las reglas fiscales del país. Una casa sin permiso no lo emite, y ahí el lector descubre el costo real de la vía alternativa: sin recinto legal en México, sin controles de identidad sujetos a una autoridad mexicana, y con el saldo expuesto a un congelamiento si la autoridad actúa. Los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos, y describir la zona sin permiso como desprotegida es lo mínimo que se puede decir de ella.
Hay un límite práctico que conviene admitir. Los conteos de sitios en operación se contradicen y ningún número de permiso de esta página es oficial, pues el registro de la autoridad no pudo consultarse. Verificar sin lista significa aceptar que se verifica con piezas. Al lector que quiera una lista, el Congreso pidió en mayo y julio de 2026 que exista un registro público abierto; hasta entonces, el método es el de las tres piezas y la paciencia.
Preguntas frecuentes
¿Qué se puede apostar en una casa con permiso de la Secretaría de Gobernación?
Las apuestas deportivas solo son posibles a través del permiso de la Secretaría de Gobernación que tiene un permisionario. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y los distintos tipos de apuesta no tienen artículo propio en el Reglamento, así que operan dentro del permiso general. Las carreras de caballos y las apuestas mutuas viven en hipódromos, galgódromos y frontones, con el cruce de apuestas y sin menores de edad, y la Lotería Nacional queda fuera del Reglamento.
¿Cómo saber si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
La lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse y el Congreso pidió un registro público en 2026, así que la verificación se hace por piezas. El pie de página de la casa debe declarar su permiso con número y titular; la ficha de la app nombra a la empresa responsable; y la casa debe poder emitir un CFDI de retenciones por premios gravados.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?
Se multiplica la cantidad apostada por el momio. En una apuesta sencilla de 200 pesos a momio 1.90, el retorno es 380 pesos, de los cuales 180 son ganancia neta y 200 son el capital que regresa. En una combinada los momios de cada selección se multiplican entre sí y forman un solo precio: dos selecciones de 1.90 dan 3.61.
¿Cómo se nota el margen de la casa en los momios?
Se nota sumando las probabilidades implícitas. En un mercado de dos resultados con momio 1.90 en cada lado, el reparto de cada lado es 0.5263 y la suma da 1.0526, así que la casa devuelve 95 centavos por peso y su margen es del 5 %, una banda que ronda ese nivel y se ensancha en carreras menores y en las combinadas.
¿Quién retiene los impuestos de los premios de apuestas en México?
Quien paga el premio. Conforme a los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR, la retención es de 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no rebasa el 6 %, y de 21 % cuando el impuesto estatal supera ese 6 %. La Ciudad de México aplica 6 % a los premios, alrededor de 7 % en total, y la retención es pago definitivo solo si se presenta la declaración obligada.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Se piden en cada plataforma, porque no existe un registro nacional de autoexclusión que los aplique a todas. Las marcas listan pausas, límites de depósito y autoexclusión voluntaria entre sus herramientas internas, y su alcance varía de casa a casa. Conviene revisar el procedimiento y el plazo de aplicación antes de abrir la segunda cuenta y confirmar el límite después de fijarlo.
MotoGP: el momio, el respaldo y la gestión del riesgo
La primera decisión no es un bono, es un momio. Sobre el mismo mercado, una casa que construye su precio con momios iguales de 1.90 en cada lado devuelve alrededor de 95 centavos por peso y se queda con 5, y otra cuyos momios equivalen a 1.88 y 1.88 devuelve menos y cobra más. Esa diferencia se paga en cada boleto del calendario, y el calendario de MotoGP es largo: 22 carreras, 22 sprints, casi 44 oportunidades de pagar el recargo. Un bono de 500 pesos con condiciones no compensa un momio peor sostenido durante toda una temporada.
La segunda decisión es de respaldo. Los nueve renglones de esta página operan con un permiso de la Secretaría de Gobernación cuyo número se declara por referencia o por el propio titular, sin confirmación oficial, puesto que la información de la Dirección General de Juegos y Sorteos no fue accesible. Eso no es lo mismo que decir que todas son iguales: una casa con un número publicado en su propio sitio le da al lector algo que vigilar, mientras que un permiso que las compilaciones contradicen deja al lector sin punto de apoyo. El respaldo se elige por verificabilidad, no por promesa.
La tercera decisión es de herramienta. Para quien apuesta los dos días del Gran Premio, un creador de apuestas y una transmisión dentro de la misma app valen más que un regalo de importe alto, y un retiro anticipado es un costo que se cobra dentro del momio y conviene saber que existe. Para quien apuesta a campeón de temporada, un programa de lealtad y una atención que conteste el domingo por la noche pesan más que un catálogo de 30 deportes.
Queda la parte que ninguna casa va a resolver, y es la que más rinde. El límite de depósito se pide antes del viernes, no durante la carrera. La autoexclusión voluntaria no cuelga de un registro nacional que no existe, sino de cada cuenta abierta. Y la letra chica del rollover se lee en diez minutos, antes de depositar, no después de haber aceptado el regalo. Un lector que hace esas tres cosas puede apostar MotoGP todo el año sin regalarle al mercado más de lo que el mercado ya cobra dentro del momio.
Tenis, carreras y deportes individuales – beisbolapuestas
Content created by the «beisbolapuestas» team
