Cuotas de casas de apuestas en México: qué porcentaje de lo apostado se reparte y cuánto se queda el operador
Datos actualizados al noviembre 5, 2026; los números de permiso se contrastaron con los registros de la Secretaría de Gobernación y de la Dirección General de Juegos y Sorteos, y con las compilaciones que citan sus titulares.
Un momio no es un regalo. Es un precio, y como todo precio lleva dentro lo que cobra quien lo pone. En un mercado de dos resultados donde ambos lados cotizan 1.95, el apostador se lleva cerca de 97.5 % de lo que se apuesta en ese mercado y la casa retiene alrededor de 2.5 %; con 1.80 en ambos lados, la retención sube a cerca de 10 %. Ese diferencial no aparece en ningún anuncio, no se descuenta del saldo y nadie lo cobra en ventanilla. Vive dentro del momio y se paga solo, apuesta tras apuesta.
Entender ese número cambia la manera de leer toda la oferta de una casa de apuestas. Un “momio mejorado” vale lo que vale comparado con el momio base del mismo mercado, no con el de la competencia. Una apuesta gratis vale por el momio al que se juega, porque su importe no se devuelve si gana. Y una promoción de bienvenida que exige mover el bono muchas veces antes de retirarlo se cobra, en promedio, exactamente a través del margen que la casa ya cargaba en cada momio. Lo que sigue ordena a nueve plataformas que operan en México bajo un permiso de la Secretaría de Gobernación según lo que sus propias fichas, pies de página y compilaciones declaran, y explica cuánto cuesta cada figura que aparece en pantalla.
El panorama de momios en México: nueve plataformas bajo permiso
La primera pregunta del apostador mexicano casi nunca es cuál paga más. Es cuál va a seguir abierta el mes que viene. Entre noviembre de 2025 y octubre de 2026 la respuesta dejó de ser obvia: el 11 y 12 de noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó trece casinos y congeló cuentas, y bet365 junto con Betano —de Ganador Azteca, Grupo Salinas— quedaron deshabilitadas; en diciembre de 2025 un tribunal colegiado les permitió únicamente publicar contenido informativo ajeno a las apuestas; en marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo y, aun así, el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026; en julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx; y el 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas, según una sola fuente. Se trata de un estado inestable, así que cada afirmación sobre esas dos marcas va con su fecha y ninguna dice que hoy estén abiertas o cerradas.
Por eso la tabla no es un concurso de precios. Es un registro de qué respalda a cada nombre que un lector ve en una app.
| Plataforma | Permiso SEGOB declarado, según la fuente citada | Lo que su propia ficha indica sobre la clave de esta página |
|---|---|---|
| 1xBet | DGJS/0002/2020, según fuentes consultadas; titular nombrado: Entretenimientos Naturales. No confirmado oficialmente | No cubre nada sobre este punto; su ficha describe la casa de apuestas y su app |
| Novibet | DGJS/DCRCA/1121/2020, según fuentes consultadas; titular: Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. No confirmado oficialmente | Nada sobre este punto |
| Codere | DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas-legales.com.mx; titular: Libros Foráneos S.A. de C.V. No confirmado oficialmente | Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis |
| Betcris | Número no impreso: el pie de su sitio y la tabla del propietario difieren; titular nombrado: Producciones Móviles | Parlay del mismo juego, retiro anticipado, apuestas a jugadores, retiros rápidos, métodos de pago locales y atención en español |
| Caliente | DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de su propio sitio; titular: Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente). No confirmado oficialmente | Transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; solo mayores de 18 |
| Betway | 4184, según fuentes consultadas; titular: Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. No confirmado oficialmente | Más de 2,000 eventos por semana, momios mejorados “Super” y “Ultra”, creador de apuestas y un club con apuestas gratis semanales |
| Strendus | DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según fuentes consultadas; titular: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, según la compilación. No confirmado oficialmente | Nada sobre este punto |
| Playdoit | DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según fuentes consultadas; titular: Eventos Festivos de México. No confirmado oficialmente | Nada sobre este punto |
| Pickwin | Número no impreso: las compilaciones se contradicen; titular nombrado: Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora | Nada sobre este punto |
La última columna enseña algo incómodo. De nueve plataformas, cuatro no dicen nada sobre la materia de esta página en la ficha que un lector consulta antes de registrarse. Las otras cinco sí, y lo que ofrecen es variado: creadores de apuestas, momios mejorados, retiro anticipado, transmisión en vivo. Ninguna de esas cinco publica el porcentaje de pago de su mercado principal, que es precisamente el dato que decide cuánto cuesta cada una de esas funciones que anuncia con entusiasmo.
La columna de permisos tiene su propia lectura. El número que aparece al pie de un sitio mexicano no es una licencia digital: es el permiso de un permisionario con establecimiento físico, y el sitio en línea opera colgado de él. La palabra correcta es “permiso”, no “licencia”, y ninguna plataforma de esta lista puede tener una autorización digital independiente porque ninguna norma mexicana la crea. Cuando el número de permiso no se imprime —Betcris y Pickwin— no es descuido mío: las fuentes que lo citan se contradicen entre sí, y una compilación le atribuye a Pickwin el número que el pie de Betcris muestra para Producciones Móviles. Un número inventado en esa celda sería peor que el hueco.
Cómo se eligen las nueve y qué se comparó
Las nueve son marcas que operan en México colgadas de un permiso de la Secretaría de Gobernación, según lo declaran sus propias fuentes. No es un ranking del mercado completo. Es una lista corta, y una marca que no aparece aquí no está por eso sin permiso; simplemente no está en esta selección. Tampoco es una recomendación: los nombres están porque un lector los va a encontrar en una tienda de aplicaciones, no porque convenga registrarse en ellos.
Los criterios que sí se pueden comparar con lo que hay son tres. Cuánto se queda la casa en el mercado que el lector realmente juega, que es lo que casi ninguna casa publica y lo que esta página calcula más abajo. Qué respaldo normativo tiene la marca, medido en permiso, titular y sujeción a controles de identidad y de reporte. Y qué funciones concretas ofrece la ficha, sin confundir una función con un precio: el retiro anticipado y el creador de apuestas no abaratan nada, solo cambian la forma del boleto.
Lo que queda fuera de la comparación importa tanto como lo que entra. No hay una lista oficial de permisos consultable, la SEGOB dice publicar un PDF de sitios autorizados y el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto, mientras los conteos de sitios de apuestas se contradicen entre reportes: 136 en uno, entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx en otro. Con esas cifras en conflicto, un conteo propio sería una invención con dos decimales. La columna se queda con lo que cada fuente declara y con la advertencia que la propia fuente pone encima.
Los momios en 2026: fijos, variables y lo que se queda la casa
fundamentos del momio: precio fijo contra bolsa común
Hay dos maneras de pagar una apuesta y solo una da certeza al momento de jugar. En los momios fijos la casa fija el precio y actúa como contraparte del apostador: el momio rige desde que se hace la apuesta y no puede cambiarse después. Eso es lo que ocurre en la enorme mayoría de las apuestas deportivas en línea. Usted ve 1.85, acepta 1.85, y si el boleto gana cobra el importe multiplicado por ese número, sin importar cuánto dinero entró después en el otro lado.

En los momios variables —totalizador o parimutuel— los apostadores juegan entre sí y el momio no se conoce hasta después del evento, porque resulta de cómo se repartió el dinero entre los resultados. La parte que se reparte como premios es inferior a 50 % en los operadores estatales y llega a cerca de 85 % en carreras de caballos. Ahí la retención no es un margen disimulado: es una comisión declarada, y en el caso estatal se lleva más de la mitad de la bolsa. La ventaja del momio variable es que nadie fija un precio contra usted. La desventaja es que acepta un número que no conoce.
Para el apostador deportivo común, el momio fijo es el terreno. Y en ese terreno la pregunta útil no es cuánto paga un boleto ganador, sino cuánto cuesta de media cada boleto, gane o pierda.
La probabilidad implícita: el otro nombre del momio
Un momio decimal es una probabilidad disfrazada. El inverso del momio es la probabilidad implícita: 1.01 equivale a 99.01 %, 2.00 a 50.00 % y 4.00 a 25.00 %. Ver un partido cotizado a 2.00 significa que la casa estima ese resultado con una probabilidad cercana al 50 %, y ahí está la mitad del asunto.
La otra mitad es que esas probabilidades implícitas nunca suman exactamente 100 %. Las casas calculan sus momios de modo que la suma de las probabilidades implícitas de todos los resultados supere el 100 %, y ese excedente se llama overround: es la ganancia de la casa con un libro equilibrado. Con un empate técnico en las probabilidades —mitad del dinero en cada lado, sin sorpresas— la casa no necesita acertar el resultado para cobrar. Cobra por haber puesto el precio.
Esa es la razón por la que el porcentaje de pago se calcula sumando los inversos de los momios de todos los resultados posibles y dividiendo 1 entre esa suma. El resultado es la parte de lo apostado que vuelve a los jugadores en forma de premios. Un ejemplo con momios de 1.25, 5.00 y 10.00 da cerca de 90.91 %. La diferencia, un poco más de nueve puntos, es lo que la casa deja fuera de la bolsa sin que nadie se lo tenga que recordar.
Cuánto se queda cada casa: el cálculo del porcentaje de pago
La cuenta, paso por paso y para qué sirve
El cálculo se hace con los momios de un solo mercado, nunca mezclando mercados ni deportes. En un mercado de dos resultados ilustrativo con momios de 1.90 en ambos lados —un ejemplo aritmético, no un precio cotizado por ninguna casa—, el procedimiento es sumar los inversos y dividir 1 entre esa suma. La suma de 1/1.90 más 1/1.90 da 1.0526, y 1 entre 1.0526 da aproximadamente 0.95. Es decir: el porcentaje de pago ronda 95 % y el margen de la casa queda en torno a 5 % de cada unidad apostada a ese mercado. La condición es exactamente esa: los dos lados a 1.90, un mercado de dos resultados, una sola casa.
Relájese cualquiera de las dos condiciones y la cifra se mueve. Con momios de 1.95 en ambos lados el pago sube a cerca de 97.5 % y el margen baja a alrededor de 2.5 %; con 1.80 en ambos lados el pago cae y el margen trepa a cerca de 10 %. Por eso el resultado honesto es una banda y no un número solo: en un mercado de dos resultados las casas mexicanas se mueven, según los precios que publican, entre un margen cercano al 2.5 % y otro cercano al 10 %, y dentro de ese rango cada décima de momio cambia el costo. Lo habitual en los momios de las casas de apuestas es un pago de alrededor de 90 % en apuestas con dos resultados posibles, como el tenis, y de cerca de 85 % en apuestas con tres, como el futbol. Ese 85 % en un mercado de tres resultados significa un margen de unos quince puntos, tres veces el del mejor escenario de dos resultados.
Ahí está el detalle que casi ningún apostador calcula: el margen de un mercado no es el margen de otro. El 95 % del ejemplo de dos resultados no se puede trasladar al 1X2 de un partido de futbol, ni el 1X2 de un deporte al de otro, ni el mercado principal al de hándicap o al de más/menos. Un margen de cinco puntos en un mercado de dos resultados es una casa barata; quince puntos en un 1X2 es el precio habitual del producto, no una estafa. El error caro no es pagar quince puntos en un 1X2. El error caro es creer que se pagaron cinco porque ese era el número del otro mercado.
Conviene decirlo con una frase que se pueda repetir en la fila del banco: cada apuesta sencilla paga el margen de su propio mercado, y un parlay paga el margen de todos los mercados de sus selecciones multiplicado. Combinar cuatro selecciones en un boleto no reduce el costo. Lo acumula, porque las probabilidades implícitas se suman en cada tramo. Es el mismo mecanismo que hace entretenido un parlay y caro un parlay largo.
Qué cuesta esto en pesos, con una cuenta chica
Con un margen de 5 % de cada unidad apostada, mil pesos jugados en un mercado de dos resultados dejan en promedio cincuenta pesos en manos de la casa, no importa el resultado del partido. Es un promedio sobre muchas apuestas; una apuesta concreta puede ganar o perder, y el cálculo no dice cuál. Con el margen habitual del 1X2 —cerca de quince puntos— esos mismos mil pesos dejan unos ciento cincuenta. La diferencia entre esos dos escenarios, cien pesos por cada mil jugados, es el costo real de elegir un deporte de tres resultados o de jugar un mercado caro dentro del deporte barato, y es exactamente el número que ninguna publicidad pone en pantalla.
Ese margen es también el precio de cualquier bonificación. Una casa puede anunciar “momios mejorados” y, con razón, cobrar un margen alto en el mercado donde el apostador concentra el volumen. Las dos cosas ocurren a la vez y se compensan. Del mismo modo, una apuesta gratis cuyo importe no se devuelve si gana vale menos que su valor nominal, y el jugador solo la cobra entera si la juega a un momio alto; a un momio bajo está reciclando el valor que la propia casa ya le descontó en el precio.
Momios y tipo de apuesta: dónde sale caro el boleto
La apuesta sencilla, el parlay y el costo de cada selección
Una apuesta sencilla es un mercado y un margen. Un parlay —también llamado combinada— es una multiplicación de momios y, en consecuencia, una multiplicación de márgenes. Si dos selecciones cotizan 1.90 cada una, el boleto combinado paga alrededor de 3.61 por peso: 1.90 por 1.90. Para el apostador que gana, la cifra es atractiva. Para el apostador que juega cien boletos del mismo tipo, el precio es la suma de los dos márgenes ya contados en cada tramo, más el costo del tercero, del cuarto, del quinto. La cuenta no se detiene porque el boleto se alargue; se acumula.
Conviene verlo con claridad. Un parlay de tres selecciones en mercados de tres resultados, cada uno con un margen cercano a quince puntos, es un boleto donde el precio de entrada es la suma acumulada de tres retenciones, y el apostador solo cobra si acierta las tres. El formato que hace grande al premio es el mismo que hace grande al costo. Esa no es una opinión sobre el parlay: es el comportamiento del producto.
El momento de girar el boleto es otra fuente de costo, más difícil de ver porque no aparece en el momio. En los momios fijos el precio queda congelado desde que se hace la apuesta y no puede cambiarse después, lo cual protege al apostador frente a movimientos de línea. Ese congelamiento es una ventaja del momio fijo y también un límite: no hay arrepentimiento, ni antes del pitido inicial ni durante el partido. El retiro anticipado que ofrecen varias de estas plataformas es, precisamente, un producto que reabre esa puerta. Reabrirla tiene precio, y el precio se cobra en el importe de la devolución, no en un recibo aparte.
La apuesta en vivo y el mercado que el lector casi nunca mira
Todos los mercados tienen un pago distinto, y por regla general cuanto más rápido cambia el precio, más caro es el mercado. La apuesta en vivo exige recalcular momios cada pocos segundos, sostener una línea contra miles de jugadores y absorber el riesgo de un evento que ya empezó. Ese trabajo se paga dentro del momio, y un apostador que solo compara el mercado principal antes del partido nunca ve la cuenta.
México complica esto un poco más. La apuesta en vivo, los deportes virtuales y los esports no tienen regla separada en los artículos del Reglamento que se leyeron, y las apuestas deportivas están permitidas únicamente a través del permiso de la Secretaría de Gobernación de un permisionario. Tampoco apareció provisión alguna sobre una bolsa de apuestas; esta página no afirma que exista una en México. Las carreras de caballos y el parimutuel sí tienen su marco propio, en hipódromos, galgódromos y frontones con “cruce de apuestas”, y ahí los menores nunca pueden participar, según el artículo 5 del Reglamento.
Lo que un apostador puede hacer con esa información es sencillo y no necesita ninguna herramienta. Antes de jugar un mercado distinto al principal, revisar cuántos resultados tiene: dos resultados, tres, doce. La suma de los inversos de los momios en pantalla se calcula a mano en medio minuto, y el resultado dice más sobre el costo de ese mercado que cualquier etiqueta de “momio mejorado”. El momio más alto de la casa no siempre es el precio más barato de la casa. La segunda y la tercera cifra de una tabla 1X2 son las que pagan el resto del espectáculo.
Normativa en México: qué respalda a un momio publicado
Qué leyes mexicanas existen y qué no
México es un país que prohíbe el juego en la ley y lo permite en el permiso. La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el territorio y solo admite los que estén expresamente autorizados; la SEGOB otorga los permisos e inspecciona, según su artículo 7; su artículo 8 la faculta para cerrar establecimientos no autorizados; su artículo 9 impide que un local quede cerca de escuelas o centros de trabajo; y su artículo 10 prevé la colaboración de estados y municipios. Es un texto de hace casi ochenta años operando sobre una industria que él no conocía.

El Reglamento de la misma ley, reformado el 16 de noviembre de 2023, llena parte del hueco y lo deja abierto donde importa. Su artículo 1 cubre la autorización, el control y la inspección de los juegos con apuestas y los sorteos, salvo los de la Lotería Nacional, con jurisdicción federal. Su artículo 2 dice que la actividad de apuestas y sorteos que la ley no prevea expresamente está prohibida. Su artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal que se otorga a un permisionario. Los tipos de permiso relevantes para las apuestas son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, según el artículo 28; los tenedores de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas; los permisos son intransferibles, según el artículo 31; y los permisionarios de apuestas remotas deben llevar cuentas trimestrales y anuales auditadas, contratar un seguro, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y presentar un bono de fianza, según el artículo 29.
Ningún estatuto menciona la apuesta en línea. La práctica reportada es que un sitio web no puede tener una autorización digital independiente y opera colgado de un tenedor de permiso con establecimiento físico, y que muchas marcas extranjeras usan a un permisionario local. Un permisionario puede operar varias marcas. De ahí que la palabra correcta sea “permiso” y no “licencia”, y de ahí que un número de permiso al pie de un sitio no sea el permiso del dominio: es el permiso de alguien más, cuya marca el sitio es. Para el apostador esto tiene una consecuencia directa. Cuando dos plataformas distintas muestran números de permiso que parecen hermanos, o cuando el titular del permiso no coincide con la empresa que la App Store registra como desarrolladora, no hay contradicción visible al usuario: hay una estructura que la ley mexicana permite y que ninguna autoridad publica de forma consultable.
Verificar antes de depositar, y por qué el registro oficial no basta
La Dirección General de Juegos y Sorteos publica, según se reporta, un PDF con los sitios autorizados, y el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto. Ese registro no existe todavía en forma abierta, y los conteos de sitios de apuestas en México se contradicen: 136 en un reporte, entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx en otro. Con esa base, la verificación práctica se hace en tres pasos, y ninguno es infalible.
Primero, el pie de página del sitio: casi todas las plataformas mexicanas imprimen ahí el aviso de permiso, y varias añaden las advertencias obligatorias. Segundo, el nombre del titular: si el permiso aparece a nombre de una empresa distinta a la marca, eso es normal en México y no es una señal de fraude por sí solo, pero conviene saber a quién pertenece el permiso que respalda la cuenta. Tercero, la lista de la Dirección General: cuando sea consultable, es la única que convierte una afirmación en un hecho verificable, y hoy el apostador se queda con lo que la fuente declara.
Un sitio de apuestas que opera sin permiso no ofrece ninguna de esas anclas: ni mercado legal mexicano, ni permiso de la SEGOB, ni controles de identidad y antilavado, ni CFDI de retenciones. Un saldo en una plataforma bloqueada puede quedar congelado, como ocurrió con bet365 y Betano, y una marca con licencia de Curazao no es un tenedor de permiso mexicano. Fuera del permiso, el terreno queda sin la protección del marco mexicano: no hay una pena o un delito establecido para el jugador que apuesta en un sitio sin permiso, y esta página no afirma que exista una sanción ni una exención. Esa zona se describe como desprotegida, sin nombrar ninguna marca.
La reforma que viene y lo que cambia para el que apuesta hoy
La SEGOB terminó, según se reportó el 13 de octubre de 2026, un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad. No ha sido presentado y no es ley. Una iniciativa que busque derogar la ley crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión, y también es solo una propuesta.
Para el lector, la traducción es simple: nada de eso cambia el momio que ve hoy en pantalla. Lo que cambia mientras tanto es el terreno de la supervisión. La SEGOB ha reforzado su facultad de bloquear dominios y aplicaciones sin permiso, y no está establecido un fundamento legal para el bloqueo de sitios de apuestas más allá del bloqueo por incumplimiento fiscal de la LIVA, según los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de esa ley. En julio de 2026 la Dirección General suspendió diez dominios de casino en línea, y alrededor de veinte casinos físicos fueron cerrados durante 2026. La dirección del movimiento es clara aun sin saber cuál será la regla final.
Juego responsable: herramientas, límites y lo que no existe
El Reglamento, según su artículo 5, prohíbe a los menores de edad entrar a las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el “cruce de apuestas”, pero no fija un número. Las marcas, en sus propias fichas y pies de página, declaran 18 años o más. Codere México indica en la ficha de su app que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta; el pie de página de caliente.mx señala que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. Son declaraciones de cada marca sobre sí misma, no cifras de una norma.
Lo que no existe en México es un registro nacional de autoexclusión. Tampoco se encontró un límite legal de depósito o de pérdida, ni una cuenta temporal. Las herramientas voluntarias que un apostador puede usar son las que cada plataforma liste en su propia ficha: pausas, límites de depósito y autoexclusión interna. La autoexclusión es voluntaria y vale dentro de la casa que la ofrece, no del mercado mexicano entero, y un lector que la active en una plataforma sigue pudiendo abrir cuenta en la de al lado.
Esa es, en términos de costo, la parte más incómoda de todo el sistema. El apostador que necesita un freno externo no lo tiene: tiene tantos frenos como casas haya elegido, y cada uno se administra por separado. Las reglas de identidad y de reporte sí funcionan a nivel de sistema: los operadores verifican a sus usuarios mediante KYC y reportan las transacciones relevantes a la UIF y al SAT, porque el juego es una actividad vulnerable bajo la ley antilavado, aunque los documentos exactos exigidos no estén establecidos en un estatuto. Los retiros van a una cuenta a nombre del jugador, y el operador emite un CFDI de retenciones por los premios que causan impuesto.
Impuestos sobre los premios y quién retiene
Aquí el detalle cambia según quién recibe qué. Los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos para efectos del ISR, según los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. Quien paga retiene 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no supera 6 %, y 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal de 6 % sobre los premios, alrededor de 7 % en total según un reporte secundario. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración obligatoria; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. Los premios superiores a $600,000 MXN al año deben reportarse en la declaración anual, según ese mismo reporte.
El artículo 137 cubre premios “autorizados legalmente”. El tratamiento de los premios ganados en un sitio sin permiso no está establecido, y la posición correcta es consultar a un contador o asesor fiscal. Es la única respuesta honesta: quien apostó fuera del marco no tiene una regla publicada que le diga qué pasará con su premio, y la ley que se lee no lo resuelve.
Del lado del operador, la carga es otra y también se traslada al precio. El IEPS de la Ley del IEPS, artículo 2, fracción II, inciso B), es de 50 % sobre los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso conforme a la Ley Federal de Juegos y Sorteos, reformado en el Diario Oficial de la Federación del 7 de noviembre de 2025 y vigente desde el 1 de enero de 2026, frente al 30 % anterior. La base no está establecida: el texto leído dice solo “valor de la actividad”, la prensa habla de “monto total apostado”, y esta página no afirma que sea 50 % de lo apostado ni de los ingresos brutos. El mismo inciso alcanza a los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la LIEPS, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave. Los impuestos estatales varían: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados. Cuando el impuesto sube, la primera partida que una casa revisa no es su margen: es el diseño del bono de bienvenida, que absorbe parte del golpe.
Las nueve plataformas: qué ofrece cada una y qué cuesta
Antes de las fichas individuales, una nota sobre el orden. Los nueve nombres van en el orden en que sus propias fuentes los presentan, y cada uno se describe con lo que su ficha declara. Ninguna de estas reseñas es una invitación a registrarse; son lecturas de lo que la casa publica.
1xBet: el permiso que su propia fuente no pudo confirmar
1xBet es la primera plataforma de la lista y la única cuyo permiso llega con una advertencia inusualmente larga. Según fuentes consultadas, el permiso es DGJS/0002/2020 y el titular nombrado es Entretenimientos Naturales; la misma fuente no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial de la Dirección General, y la App Store registra la app bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular nombrado. No hay confirmación oficial de nada de esto.
Para el lector, esa distancia entre el nombre de la marca, el desarrollador de la app y el titular del permiso no es un detalle burocrático. Es la información que decide a quién reclamar si algo sale mal con un saldo. La marca responde comercialmente; el permiso respalda a otra empresa. Y como la lista oficial de la Dirección General no pudo abrirse, la verificación queda en manos del lector antes de depositar.
1xBet tiene una ficha breve por una razón concreta y no por falta de esfuerzo: no hay nada que decir sobre esta página en lo que toca a mercados, momios mejorados, porcentaje de pago ni tipo de apuesta. Su ficha no cubre el tema. Quien llegue a 1xBet buscando el detalle de sus momios tiene que abrir el programa de apuestas de la propia casa y comparar los precios en pantalla; nada de lo que aquí se diga sobre márgenes puede atribuírsele. Lo que sí se puede decir es dónde está el riesgo principal de esta ficha: en la cadena de titularidad. Es la que un lector debe revisar primero.
Novibet: el permiso con titular completo y ninguna ficha de producto
Novibet presenta la documentación más ordenada del grupo en un sentido limitado. Según fuentes consultadas, su permiso es DGJS/DCRCA/1121/2020 y el titular es Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., una razón social completa y verificable por nombre. La lista oficial de la Dirección General tampoco pudo abrirse en este caso, así que sigue siendo una declaración de fuente, no un hecho de autoridad.
A partir de ahí, la ficha se apaga. Nada sobre mercados, nada sobre momios, nada sobre el porcentaje de pago de sus mercados, nada sobre el tipo de apuesta que ofrece. Un titular identificado con nombre y apellidos corporativos no dice nada sobre el producto que ese titular opera.
La consecuencia práctica es directa: Novibet es la plataforma donde el lector tiene menos con qué comparar antes de registrarse. Si el criterio es el costo de jugar, la única manera de saberlo es entrar, mirar el mercado principal de un par de deportes y hacer la suma de inversos a mano. Todo lo demás es etiqueta.
Codere: la ficha más ancha y el margen que no publica
Codere trae la ficha de producto más completa de la lista. Según Apuestas-legales.com.mx, su permiso es DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, con Libros Foráneos S.A. de C.V. como titular nombrado. Y su app —según la propia ficha de la aplicación— cubre más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Además declara operar con permiso de la SEGOB, limitar el uso a mayores de 18 años e incluir avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta, según esa misma ficha.
Treinta deportes es una cifra que merece una pausa, porque tiene dos filos. Un catálogo ancho da al apostador más mercados donde elegir, y más mercados significa más probabilidades de encontrar uno barato. Pero también significa más pantallas donde el margen es alto, y Codere no publica su porcentaje de pago en ninguno de ellos. Los momios mejorados que anuncia su ficha son, por definición, una mejora sobre su propio momio base, no una promesa sobre el mercado. Para saber si esa mejora vale, hay que comparar el momio mejorado con el precio de la misma selección en otra casa, y esa comparación no la hace la aplicación.
Sobre la clave de esta página, entonces, la respuesta de Codere es: mucho producto y ningún precio explícito. El alta de cuenta y las políticas de cierre están declaradas, lo cual es más de lo que dan varias plataformas de esta lista.
Betcris: funciones sin número de permiso
Betcris es la más explícita sobre cómo quiere que el apostador juegue, y la más opaca sobre quién respalda el sitio. Su app destaca el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, los retiros rápidos, los métodos de pago locales y la atención en español, según la ficha de la aplicación. El parlay del mismo juego es un producto con un costo particular: combina selecciones del mismo partido, y por tanto acumula los márgenes de dos o tres mercados que podrían haberse jugado por separado. Es comodidad comprada.
El número de permiso, en cambio, no se imprime: el pie del sitio de la propia marca y la tabla del propietario muestran números distintos, y el titular nombrado es Producciones Móviles. Cuando dos documentos oficiales de la misma familia no coinciden, el apostador no está ante un error de captura: está ante una estructura donde el permiso y la marca no son la misma cosa.
Los retiros rápidos y los métodos de pago locales sí son un costo real que Betcris no traslada al apostador, al menos no en la parte visible: un retiro que llega en horas en lugar de días tiene valor, y el SPEI y los vouchers en tiendas resuelven el acceso al dinero para quien no quiere mover tarjeta. Ese es el lado amable de la ficha.
Caliente: transmisión en vivo y un permiso impreso en su propio pie
Caliente es la única de la lista cuyo número de permiso aparece en el pie de su propio sitio: DGG/SP/404/97, con Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente) como titular nombrado, según lo que muestra caliente.mx. Sigue sin confirmación oficial porque la lista de la Dirección General no pudo abrirse, pero la diferencia entre leer el número en el sitio de la marca y leerlo en una compilación de terceros es una diferencia real de trazabilidad.
Su app añade un elemento que ninguna otra de esta lista declara con la misma claridad: transmisión en vivo. Según la ficha de Caliente Deportes, la aplicación ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas (“crea tu apuesta”), depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y es solo para mayores de 18 años. La transmisión en vivo merece una advertencia que el propio producto no da. Ver el partido dentro de la aplicación es exactamente lo que hace más fácil apostar en vivo, y el mercado en vivo es, por la mecánica ya descrita, uno de los más caros. La comodidad y el costo se venden juntos.
El apunte de juego responsable está en su pie de página, que indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. Es una declaración de marca, y como tal se lee.
Betway: dos mil eventos por semana y dos etiquetas de momio
Betway llega con la vitrina más ruidosa. Su app anuncia más de 2,000 eventos por semana, los momios mejorados “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales, según la ficha de la aplicación. El permiso es 4184, según fuentes consultadas, con Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular nombrado; tampoco hay confirmación oficial.
Dos mil eventos por semana son una promesa de cobertura, y la cobertura tiene un precio estructural. La casa que abre mercados para una liga secundaria asume más riesgo y menos liquidez que la que solo ofrece los partidos grandes; ese riesgo se paga con un margen más ancho en esos mercados. La cifra no dice nada sobre el precio del 1X2 del partido del domingo, que es el mercado donde va el volumen.
Las dos etiquetas de momio mejorado, “Super” y “Ultra”, son una escala dentro de la propia casa. Sirven para elegir entre sus mercados, no para comparar con la competencia, y ninguna de las dos mejora el porcentaje de pago del mercado base. Un club con apuestas gratis semanales suena mejor de lo que es: una apuesta gratis cuyo importe no se devuelve con la ganancia vale menos que su valor nominal, y una apuesta gratis semanal obliga a volver cada semana, que es exactamente el objetivo.
Strendus: tres permisos en una compilación
Strendus acumula tres números de permiso: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según fuentes consultadas. El titular cambia según la compilación: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads. La lista oficial de la Dirección General no pudo abrirse, así que siguen siendo declaraciones de terceros.
Un lector puede leer los tres números de dos maneras. La primera es que una marca con permisos sucesivos y complementarios está más establecida que una que muestra un solo número, y hay algo de eso. La segunda es que la contradicción sobre el titular es el dato importante, porque el titular es quien responde en la relación con la autoridad. Con dos nombres posibles para el mismo permiso, el apostador no sabe a quién está entregando sus datos.
La ficha de producto de Strendus no cubre el tema de esta página: no hay mercados, no hay momios, no hay funciones declaradas en lo que se pudo leer. Es, en ese sentido, la más silenciosa de las nueve. Para el apostador que compara costos, eso deja una sola vía razonable: revisar los momios publicados de un mercado concreto y hacer la cuenta.
Playdoit: un permiso de dos mil cinco y la misma pantalla vacía
Playdoit opera con el permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según fuentes consultadas, con Eventos Festivos de México como titular nombrado; sin confirmación oficial porque la lista de la Dirección General no pudo abrirse. La nomenclatura del permiso es la más antigua de la lista, anterior a la de Codere y a la de todos los demás.
Un permiso con veinte años de antigüedad apunta a un operador establecido, no a una plataforma recién lanzada. Es un dato de continuidad y nada más: no dice nada sobre el precio del momio ni sobre la calidad del producto.
En cuanto a la materia de esta página, la ficha de Playdoit no aporta nada legible sobre mercados, momios, porcentaje de pago o tipo de apuesta. El apostador que llegue a Playdoit comparando costos tiene que hacer el trabajo en la pantalla. Es una reseña corta para una ficha corta, y no hay manera honesta de alargarla sin inventar.
Pickwin: el número que aparece en el pie de otra marca
Pickwin cierra la lista con el caso más enredado de los nueve. Según blog.pickwin.mx y Apuestas-legales.com.mx, los números de permiso se contradicen: una compilación le asigna DGJS/DCRCA/1584/2019 y otra DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER, y el titular nombrado es Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora. El detalle que importa es que uno de esos números es el mismo que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles.
Leído con calma, eso no es necesariamente un fraude. En México un permisionario puede operar varias marcas, y que dos marcas compartan titular es precisamente lo que la ley permite. Lo que sí es un problema es que el mismo número aparezca atribuido a dos marcas distintas en dos compilaciones distintas, porque entonces el apostador no puede saber qué permiso respalda la cuenta que va a abrir.
Sobre mercados, momios y funciones, la ficha de Pickwin no dice nada en lo que se refiere a esta página. Quien quiera comparar su costo tiene que mirar el momio en pantalla y sumar los inversos. Es lo mismo que con las otras tres plataformas sin ficha de producto, y conviene decirlo una vez en lugar de repetirlo cuatro.
Diccionario mínimo para leer un momio sin que lo lean a usted
El vocabulario de la casa de apuestas está diseñado para sonar generoso. Traducirlo cuesta pocos minutos y ahorra dinero.
Momio. El precio decimal que multiplica la apuesta. Un momio de 1.85 sobre una apuesta sencilla devuelve $1,850 MXN por cada $1,000 MXN jugados, según la fórmula premio = apuesta × momio.
Probabilidad implícita. El inverso del momio. 2.00 es 50 %, 4.00 es 25 %. Sumar los inversos de todos los resultados de un mercado y ver cuánto sobra de 100 % es la única comparación de costos que una casa no puede maquillar.
Porcentaje de pago. La parte de lo apostado en un mercado que vuelve a los jugadores en forma de premios. Alrededor de 90 % en apuestas de dos resultados como el tenis y cerca de 85 % en las de tres resultados como el futbol.
Margen de la casa. Lo que falta para completar el 100 %. Es el precio del servicio, cobrado dentro del momio.
Overround. El nombre técnico de ese excedente. Es la ganancia de la casa con un libro equilibrado, sin necesidad de acertar el resultado.
Apuesta sencilla y parlay. Uno o varios mercados en el mismo boleto. El parlay multiplica los momios y también los márgenes de cada selección; la combinada no es más barata, es más larga.
Retiro anticipado (cash out). Cerrar el boleto antes del final. El precio se cobra en el importe que se devuelve.
Apuesta gratis. Un importe que se juega sin arriesgar dinero propio. Si el boleto gana, normalmente se cobra la ganancia y no el importe de la apuesta gratis, así que su valor real depende del momio al que se juegue.
Requisitos de apuesta (rollover). Las condiciones que un bono debe cumplir antes de poder retirarse. Un requisito alto obliga a jugar mucho, y cada jugada paga el margen del mercado correspondiente.
Permiso de la Secretaría de Gobernación. La autorización que respalda a un sitio mexicano, otorgada a un permisionario. No es una licencia digital y no se otorga a un dominio.
CFDI de retenciones. El comprobante fiscal que emite el operador por los premios que causan impuesto.
Autoexclusión. Una herramienta voluntaria dentro de una casa. No existe un registro nacional en México, así que no cierra el mercado entero.
Preguntas frecuentes sobre las cuotas de las casas de apuestas
¿Cómo distingo una casa que opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
El pie de página del sitio suele imprimir el aviso de permiso y el nombre del titular. Comparar ese titular con el desarrollador que aparece en la tienda de aplicaciones ayuda: si no coinciden, conviene averiguar por qué antes de depositar. La lista de la Dirección General sería el último paso, y hoy no es consultable de forma abierta.
¿Cómo calculo lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?
Se multiplican los dos. Con $1,000 MXN a momio 1.85, el boleto devuelve $1,850 MXN, de los cuales $850 son ganancia. Es una multiplicación, no una estimación: el momio fijo queda congelado desde que se hace la apuesta y no cambia después. Una apuesta con dos resultados posibles se juega así, sin más.
¿Cómo se nota el margen de la casa en los momios?
Sumando los inversos de los momios de todos los resultados de un mercado y dividiendo 1 entre esa suma. Con 1.90 en ambos lados de un mercado de dos resultados, el pago ronda 95 % y el margen queda cerca de 5 %. En un 1X2 típico el pago baja hacia 85 %.
¿Puedo poner un límite de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Puedes pedir a la plataforma las herramientas que ella misma ofrece: pausas, límites y autoexclusión interna. México no tiene un límite legal de depósito ni de pérdida, ni una cuenta temporal, ni un registro nacional de autoexclusión. Lo que actives vale dentro de esa casa y no en el resto del mercado.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México?
Los premios de juegos con apuestas legalmente autorizados son ingresos para el ISR, según los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. El operador retiene 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no pasa de 6 %, y 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. El tratamiento de un premio ganado en un sitio sin permiso no está establecido; conviene consultar a un contador.
¿Qué riesgo corro si apuesto en una casa sin permiso?
Fuera del permiso no hay mercado legal mexicano, ni permiso de la SEGOB, ni controles de identidad y antilavado, ni CFDI de retenciones. Un saldo en una plataforma bloqueada puede quedar congelado, como ocurrió con bet365 y Betano. No hay una sanción establecida para el jugador ni una exención: el terreno simplemente queda desprotegido.
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