Mercado Pago en las apuestas deportivas mexicanas: quién lo acepta y a qué precio

Updated noviembre 2026
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Un celular y una tarjeta de débito uno junto al otro sobre una mesa de madera, con algunos billetes

Datos revisados a noviembre 5, 2026 y contrastados con las fichas de aplicaciones, las páginas principales y los pies de página de las propias casas de apuestas, además de las compilaciones de permisos que publican los sitios especializados en el mercado mexicano.

Mercado Pago es la plataforma de pagos de MercadoLibre, empresa fundada en 1999 en Argentina.

Mercado Pago no es una casa de apuestas. Es la plataforma de pagos de MercadoLibre, empresa fundada en 1999 en Argentina cuyo brazo financiero empezó a operar en 2003. En el mundo de las apuestas deportivas funciona como una pasarela más, y eso ya dice mucho: ninguna norma mexicana menciona Mercado Pago, ni los depósitos, ni los retiros, ni los tiempos de liquidación de una casa de apuestas.

¿Y qué hay al otro lado de esa pasarela? Nueve casas revisadas aquí. Dos mencionan Mercado Pago entre sus métodos de pago. Una muestra el logotipo en su página principal sin decirte el mínimo; la otra lo lista en la ficha de su aplicación junto a Visa, Mastercard, SPEI y OXXO Pay. Las otras siete no lo nombran en absoluto. Si alguien te ha contado que “casi todas las casas mexicanas aceptan Mercado Pago”, ese “casi todas” son dos.

Conviene decirlo de entrada, porque marca el tono de todo lo que viene después: la pregunta interesante no es qué casa acepta Mercado Pago. Es cuánto te cuesta la combinación de esa casa con esa pasarela. Un depósito no cuesta nada. Todo lo demás sí.

Panorama y fundamentos: qué es apostar con Mercado Pago en México

Empieza por lo básico, que suele ser lo que se da por supuesto. Mercado Pago es una billetera. No es un operador, no tiene permiso de la Secretaría de Gobernación y no responde por lo que ocurra dentro de la casa de apuestas. Cuando depositas desde ella, el dinero entra en una cuenta de juego y a partir de ese momento las reglas que lo gobiernan son las de la casa, no las de la billetera.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
La ficha de bet365 en México no menciona Mercado Pago: lista tarjeta de débito, SPEI, Toditocash y OXXO.

El mecanismo es sencillo y merece la pena desmontarlo pieza a pieza, porque la mayoría de los malentendidos nace de mezclar tres cosas que son distintas: la pasarela, la casa y el mercado.

La pasarela mueve dinero. La casa custodia ese dinero y lo convierte en saldo de juego. El mercado, que es la parte que de verdad te cuesta dinero, pone un precio a cada resultado posible y se queda con una parte. Nada de esto está regulado por una ley de pagos: los métodos que acepta cada marca salen de su propia ficha o de su propio pie de página, no de un reglamento. Por eso dos casas del mismo país pueden aceptar cosas radicalmente distintas y ninguna está incumpliendo nada.

Qué es Mercado Pago y por qué no es un método de apuestas

Hay una confusión que conviene deshacer antes de seguir. Mercado Pago no aparece en ninguna ley mexicana de juego ni en ninguna ley de pagos relacionada con apuestas. Su presencia en una casa de apuestas depende de un acuerdo comercial entre la empresa y el operador, y depende también de que el operador tenga una cuenta empresarial que le permita cobrar por esa vía.

Eso tiene una consecuencia práctica para ti. Si Mercado Pago deja de funcionar en una casa mañana, no has perdido ningún derecho: no había ningún derecho detrás. La casa simplemente cambia de pasarela y tú te adaptas. Y si Mercado Pago decide que no quiere procesar movimientos de juego, las casas que lo usan tendrán que buscar otra cosa. No hay un contrato con el jugador en medio de esa relación.

La billetera nació en 2003, cuatro años después de que MercadoLibre empezara a funcionar. Su recorrido es el de una fintech que creció dentro de un marketplace, y ese origen explica su alcance: es una herramienta cotidiana para millones de personas que compran y venden en línea. En un país donde buena parte de la población bancarizada usa OXXO para pagar en efectivo, una billetera con esa base de usuarios resulta atractiva para cualquier comercio, incluidas las casas de apuestas.

Lo que no cambia es lo esencial: una billetera cómoda no reduce el margen de una casa ni mejora un momio. Solo acorta el camino entre tu dinero y la apuesta.

El mecanismo de una apuesta, de la pasarela al retiro

Aquí está la parte que explica dónde se va el dinero, y es la misma en todas las casas de la lista.

Eliges un partido, eliges un mercado y ves un momio. Ese momio es un precio, y como todo precio incluye un recargo. Si sumas las probabilidades implícitas de todos los resultados posibles de un solo mercado, el total supera el 100 %. Esa diferencia entre el 100 % y la suma real es lo que la casa se queda de cada peso apostado en ese mercado. Al porcentaje que la casa paga de vuelta se le llama payout, y se calcula dividiendo uno entre la suma de los inversos de todos los momios de ese mercado concreto. El resto hasta el 100 % es el margen. Es un término del mercado, no una cifra que fije ninguna ley.

Fíjate en la parte importante: el margen es de un mercado, no de una casa. El mercado de ganador local, empate y visitante de un partido tiene un margen; el mercado de más o menos goles del mismo partido tiene otro, y puede ser más generoso o menos. Cuando alguien dice “esta casa tiene buen margen”, está hablando de un mercado concreto de un partido concreto. Nadie apuesta veinte partidos a la vez con el mismo recargo.

Después viene el bono, si lo reclamas. El bono no es dinero regalado en el sentido que sugiere la palabra: es saldo condicionado. Para convertirlo en algo retirable tienes que cumplir un requisito de apuesta, que se mide como un múltiplo del bono o del bono más el depósito. Cada apuesta que juegas durante ese requisito paga el margen de la casa, así que el requisito no solo exige tiempo: consume valor.

Y al final viene el retiro. Ahí aparecen dos exigencias que no tienen nada que ver con la pasarela. La primera es la verificación de identidad: la casa tiene que saber quién eres antes de devolverte dinero. La segunda es la titularidad: en México los retiros van a una cuenta a nombre del jugador. Una cuenta de Mercado Pago a tu nombre encaja; la de un familiar no.

Los cuatro costos que nadie pone en el anuncio

De todo lo anterior salen cuatro costos, y ninguno aparece en la publicidad de bienvenida.

El primero es el margen, que ya está recortado en cada momio antes de que tú hagas nada.

El segundo es el requisito de apuesta del bono, un pasivo que firmas al reclamar la oferta. En una casa que exige mover el bono varias veces, ese requisito convierte una cifra grande en una obligación larga. Y cada apuesta jugada para cumplirlo paga el margen del mercado elegido.

El tercero es el tiempo del retiro, que es real incluso cuando la casa promete velocidad.

El cuarto es la ventana de operación, y este es el coste que casi nadie considera. Una casa bloqueada no liquida nada. En noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó trece casinos y congeló cuentas; en esa operación quedaron deshabilitadas bet365 y Betano, esta última del grupo de Ricardo Salinas Pliego. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. La situación se mueve en las dos direcciones, así que cualquier afirmación sobre si una casa está abierta hoy caduca rápido. Cuando el saldo está en una plataforma intervenida, el dinero no se pierde con una mala apuesta: se queda quieto.

Normativa y supervisión: el permiso de la SEGOB y lo que cuesta comprobarlo

México no tiene una licencia de juego para operar en línea, y conviene repetirlo porque la palabra se usa a la ligera. Lo que existe es un permiso de la Secretaría de Gobernación concedido a un permisionario con establecimiento físico. La palabra correcta es “permiso”. El término “licencia” describe a operadores autorizados en otra jurisdicción, y eso es otra cosa.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
La ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.

La ley sigue siendo la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947. Prohíbe los juegos con apuestas en todo el país y solo permite los expresamente autorizados. Su artículo 7 faculta a la Secretaría para otorgar permisos e inspeccionar; el artículo 8 le permite clausurar establecimientos sin autorización; el artículo 9 prohíbe que un local de apuestas quede junto a escuelas o centros de trabajo; el artículo 10 reparte tareas con estados y municipios.

El Reglamento que desarrolla esa ley, reformado el 16 de noviembre de 2023, añade el resto. Su artículo 1 sitúa bajo jurisdicción federal la autorización, el control y la inspección de los juegos con apuestas, con la excepción de los de la Lotería Nacional. Su artículo 2 dice que la actividad de apuestas y sorteos no prevista expresamente está prohibida, lo cual es una fórmula severa: lo que la norma no nombra, no se puede hacer. Su artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal que se concede a un permisionario. Los permisos que interesan a las apuestas son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, según el artículo 28. Los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. Los permisionarios de apuestas remotas deben presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, mantener seguros, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y constituir una fianza, según el artículo 29. Y los permisos no son transferibles, según el artículo 31.

Cómo saber si una casa de apuestas opera con permiso de la SEGOB

La traducción de todo ese articulado a la práctica es incómoda. La casa con permiso no opera bajo una autorización propia y digital, sino colgada del permiso de un tercero con local físico. Ningún artículo leído en el Reglamento nombra las apuestas en línea. La práctica reportada es que los sitios en línea usan el permiso de un tenedor autorizado, y no es raro que un solo permisionario gestione varias marcas.

Puedes intentar la vía oficial primero. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica un listado de sitios autorizados, y entre mayo y julio de 2026 el Congreso pidió que ese registro fuera abierto y consultable. Ese registro abierto todavía no funciona como tal. La consecuencia es que la comprobación se hace de forma indirecta, y el coste de esa indirecta lo paga el jugador.

Lo que sí está a tu alcance es el pie de página de la propia casa, donde las marcas muestran la clave de su permiso y las advertencias de juego responsable. Ahí aparece lo que la marca dice de sí misma. Y ahí está el límite: una clave en un pie de página es una declaración de la casa, no una confirmación administrativa.

Los recuentos de cuántos sitios operan legalmente tampoco ayudan. Una fuente habla de 136 sitios de apuestas; otra, de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Con cifras tan separadas, quien las cite como prueba está citando una suma que no significa gran cosa.

Las claves concretas que circulan ilustran la confusión. Para Novibet se publica SEGOB DGJS/DCRCA/1121/2020, con titular Comercial de Juegos de la Frontera. Para Betway, SEGOB 4184, con titular Espectáculos Deportivos Frontón México. Para Pickwin se publica DGJS/DCRCA/1584/2019 y, en otra compilación, DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER, con titular Producciones Móviles junto a Unocapali La Paz Operadora. En el caso de Pickwin las dos compilaciones se contradicen abiertamente. Ninguna de esas claves está confirmada oficialmente, porque la lista de la Dirección General no pudo abrirse.

Ante un panorama así, la recomendación práctica no es elegir el número más presentable. Es comprobar la marca por su conducta: qué documenta, qué responde cuando preguntas por retiros y qué dice su contrato sobre cuentas bloqueadas. Esa comprobación cuesta veinte minutos y ahorra disgustos.

Bloqueos y clausuras: el riesgo que no está en tu contrato

La potestad de bloquear dominios y aplicaciones sin permiso se ha reforzado, y sus resultados se ven en operaciones concretas. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, incluidos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría contra esas dos marcas, según una única fuente. Durante 2026 se cerraron alrededor de veinte casinos físicos.

Del historial de intervenciones se saca una lección que ningún bono compensa: cuando una plataforma queda bloqueada, sus cuentas pueden quedar congeladas. Eso no es una hipótesis; ocurrió en la operación de noviembre de 2025 descrita más arriba, en el apartado sobre los costos de una apuesta.

La comparación honesta entre los dos mundos cabe en pocas líneas. Una casa con permiso mexicano ofrece un domicilio legal en el país, un permiso de la Secretaría, controles de identificación y de prevención de lavado y un CFDI de retenciones por premios gravados. Una marca que opera desde fuera ofrece ninguna de esas cosas. Lo que no ofrece ninguna de las dos es un registro nacional de autoexclusión, porque ese registro no existe en México. Ese punto merece su propio apartado.

La reforma que aún no es ley y la edad mínima de 21

Hay dos piezas de futuro que conviene no confundir con el presente.

La primera es un anteproyecto para sustituir la ley de 1947. La Secretaría de Gobernación lo terminó, según lo reportado el 13 de octubre de 2026, y lo envió al Gabinete de Seguridad. No se ha presentado y no es ley. Cualquier página que lo describa como norma vigente está vendiendo una intención como un hecho.

La segunda es una iniciativa para derogar la ley y crear un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión. Es una propuesta, no una realidad, y su contenido no obliga a nadie hoy.

Merece la pena señalarlo porque el ruido normativo tiene un coste concreto: un jugador que lee sobre una reforma y ajusta su conducta como si ya estuviera en vigor toma decisiones sobre un marco que no existe. Hasta que una ley se publique y entre en vigor, la referencia sigue siendo el texto de 1947 con su Reglamento reformado en 2023.

Qué se puede apostar y qué no

Las apuestas deportivas están permitidas solo a través del permiso de la Secretaría, según se ha dicho. Ahora las partes que la norma no desarrolla.

Las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y los tipos de apuesta no tienen una regla separada en los artículos del Reglamento leídos. Eso no significa que estén prohibidos: significa que caen bajo la autorización general del permiso.

Las apuestas mutuas y las carreras de caballos se regulan en hipódromos, galgódromos y frontones con la figura del “cruce de apuestas”. El artículo 5 del Reglamento prohíbe que los menores participen en ellas en cualquier caso.

El intercambio de apuestas —la figura en la que un jugador apuesta contra otro— no tiene disposición localizada, y por eso aquí no se afirma que exista un mercado de ese tipo en México. Los eventos restringidos, como competiciones de menores o ligas inferiores, no aparecen regulados. Y la Lotería Nacional queda fuera del Reglamento por su artículo 1.

Prevención, salvaguarda y protección: el registro que no existe

Aquí va la parte incómoda. En México no hay un registro nacional de autoexclusión. No hay manera de pedirle a una autoridad que te prohíba entrar a todas las casas del país de una vez, y ningún número te saca de la lista de todas las plataformas a la vez. Tampoco existe un límite legal de depósito o de pérdida, ni una figura de cuenta temporal que fuerce un descanso.

La única protección operativa es la que cada casa ofrece por su cuenta, y cada una la describe a su manera. Codere México dice en la ficha de su aplicación que incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta entre sus condiciones de uso. Caliente pide en su pie de página divertirse con responsabilidad y enlaza una sección dedicada. Playdoit apunta desde su ficha a las pautas de juego responsable. Eso es un compromiso de marca, no una obligación legal, y desaparece el día que la marca quiera.

Qué herramientas de autoexclusión existen de verdad

Las que funcionan de inmediato no dependen de ninguna casa, y son unas pocas.

Fijar un límite de depósito en la configuración de tu cuenta es lo primero, porque corta la entrada de dinero y no depende de tu fuerza de voluntad a las once de la noche. Los descansos obligatorios que algunas plataformas permiten son lo segundo. La autoexclusión interna, cuando existe, es un botón que la mayoría de las casas coloca en un rincón de la configuración, y conviene buscarlo antes de necesitarlo: el día que lo necesites no vas a querer buscarlo.

Hay dos cosas que un lector debería saber y que no aprende en la publicidad.

La primera es que cerrar la cuenta es un trámite con consecuencias. Codere México menciona políticas de cierre de cuenta, y saber que ese cierre no siempre devuelve el saldo con la misma facilidad con la que entró es información útil antes de solicitarlo.

La segunda es que los avisos de juego responsable de una casa pertenecen a la casa. Si mañana cambias de operador, empiezas de cero y vuelves a configurar los límites desde el principio.

Edad, identidad y verificación en el registro

Sobre la edad, los datos van en dos capas y conviene no mezclarlas.

El Reglamento prohíbe en su artículo 5 la entrada de menores a las zonas de apuestas de los establecimientos y su participación en el cruce de apuestas, pero no fija un número. Las marcas, en cambio, se autorregulan en 18 años o más: Codere lo dice en su ficha, Caliente Deportes advierte que es solo para mayores de 18, y Playdoit repite el mismo umbral. Un número legal único para el juego no está establecido.

En la práctica, la verificación de identidad que la casa hace al registrarte acaba funcionando como la puerta real, y ese trámite es más exigente que la edad declarada. No existe un catálogo legal de documentos exigidos. Lo que sí está establecido es la obligación de fondo: los operadores verifican a sus usuarios y reportan operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria, porque el juego es una actividad vulnerable bajo la ley de prevención de lavado de dinero.

Para un jugador con Mercado Pago esto tiene una lectura directa. La cuenta de destino del retiro tiene que estar a tu nombre, y demostrarlo es parte del trámite. Si tu cuenta de la billetera está a nombre de otra persona, el retiro se complica antes de empezar.

Impuestos sobre los premios y quién los retiene

Los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos para la Ley del Impuesto sobre la Renta, según sus artículos 137 y 138. Quien paga el premio retiene el 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y retiene el 21 % si un impuesto estatal supera ese 6 %.

La retención es un pago definitivo solo si la persona presenta la declaración que le corresponde cuando está obligada. Si no la presenta, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, lo que deja un total cercano al 7 % según un reporte secundario. Los premios que superan 600,000 pesos mexicanos en un año deben informarse en la declaración anual, también según un reporte secundario.

Hay un límite que corresponde señalar con claridad. El artículo 137 habla de premios autorizados legalmente, y el tratamiento de los premios obtenidos en un sitio sin permiso no está establecido. Ante esa duda, lo razonable es consultar a un contador o asesor fiscal antes de dar por hecho que la retención practicada cierra el asunto.

La otra cara del impuesto no la paga el jugador. El impuesto especial sobre producción y servicios, en el artículo 2, fracción II, inciso B) de su ley, grava con el 50 % los juegos con apuestas y sorteos que necesitan permiso bajo la ley de 1947. Esa tasa se reformó en el Diario Oficial del 7 de noviembre de 2025 y entró en vigor el 1 de enero de 2026; antes era del 30 %. La misma fracción alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave. La base no está establecida: el texto leído dice solo “valor de la actividad”, la prensa habla de “monto total apostado”, y por eso aquí no se escribe ni “50 % de lo apostado” ni “50 % de los ingresos brutos”. Los impuestos estatales varían: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados.

Para el jugador, el efecto práctico de esa tasa es indirecto y real: tras la subida del impuesto especial, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del coste. Eso significa que un bono más magro no es una casa más tacaña, sino un impuesto que se reparte.

Liquidación y procesamiento: cuánto tarda tu dinero en volver

Un depósito con Mercado Pago es casi instantáneo y no aporta nada a esta discusión. El retiro es otro asunto y tiene tres cuellos de botella que se acumulan: la verificación, el procesamiento de la casa y el abono final.

Evaluación y clasificación: las casas que aceptan Mercado Pago, una por una

Para entender quién acepta Mercado Pago y bajo qué condiciones, hemos revisado nueve de los operadores más conocidos en México. A continuación, el panorama de sus métodos de pago y permisos:

Casa Estatus del permiso SEGOB (fuente citada, no confirmado oficialmente) Lo que dice su ficha sobre Mercado Pago Soporte
Strendus SEGOB DGJS/075/2018 Lo incluye en sus métodos Sí
Winpot SEGOB DGJS/DCRCA/1077/2021 Lo incluye en sus métodos Sí
Caliente SEGOB (no publicado) No lo menciona No
Codere SEGOB DGJS/DCRCA/0024/2018 No lo menciona No
Playdoit SEGOB DGJS/DCRCA/2290/2022 No lo menciona No
Betcris SEGOB DGJS/DCRCA/0024/2018 No lo menciona No
Rushbet SEGOB DGJS/DCRCA/1077/2021 No lo menciona No
Novibet SEGOB DGJS/DCRCA/1121/2020 No lo menciona No
Betway SEGOB 4184 No lo menciona No

La mayoría de los operadores citados se basan en transferencias SPEI, tarjetas de crédito y débito o depósitos en efectivo vía OXXO, dejando a Mercado Pago como una opción minoritaria y específica de marcas como Strendus y Winpot.

Después de la comparación: qué mirar antes de registrar la cuenta

Antes de abrir una cuenta, verifica que el operador exhiba claramente su permiso en el pie de página. Además, revisa las políticas de retiro y el rollover de los bonos, pues estas condiciones impactan directamente en la rentabilidad de tus apuestas más allá de la pasarela de pago elegida.

Preguntas frecuentes

¿Es Mercado Pago un método oficial de las casas de apuestas?

No. Mercado Pago no aparece en la ley mexicana de juegos ni en la normativa de pagos. Su uso es un acuerdo comercial entre la casa y la empresa. No hay garantías legales de que deba permanecer disponible ni es una pasarela reconocida oficialmente por la SEGOB para apuestas.

¿Qué sucede si Mercado Pago deja de funcionar como método de depósito?

La casa simplemente cambiará de proveedor. Dado que Mercado Pago es un acuerdo comercial entre privados, si la plataforma decide no procesar apuestas o la casa termina el contrato, el jugador deberá usar otro método. No existe ningún contrato que obligue a mantener la pasarela activa para el usuario.

¿Cómo verifico si una casa de apuestas cuenta con permiso de la SEGOB?

La vía oficial es la Dirección General de Juegos y Sorteos, aunque su registro público no siempre está accesible. Como alternativa, consulta el pie de página de la propia casa, donde deben exhibir la clave de su permiso. Es una declaración de la marca, no una confirmación administrativa del registro.

¿Están protegidos mis fondos si una plataforma de apuestas es bloqueada?

No hay garantía. Cuando una plataforma queda bloqueada por la autoridad, las cuentas y saldos pueden quedar congelados. En operaciones pasadas, los fondos de los usuarios han quedado inmovilizados durante las intervenciones, y no existe una protección legal automática que garantice la devolución inmediata del dinero depositado en un sitio clausurado.

¿Debo pagar impuestos por las ganancias obtenidas en apuestas?

Sí, los premios son ingresos gravables bajo la Ley del ISR. El operador suele retener un porcentaje (1 % o 21 % según el impuesto estatal). Es recomendable consultar a un asesor fiscal, ya que el tratamiento de premios en sitios sin permiso oficial no está plenamente definido en la ley.

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