Apuestas con bono de bienvenida: el regalo que se paga con volumen
Datos actualizados a noviembre 5, 2026, con el estado de cada permiso contrastado contra la Dirección General de Juegos y Sorteos de la Secretaría de Gobernación y contra los pies de página y fichas de tienda de aplicación de cada marca.
Un bono de bienvenida es una promesa de dinero y un contrato de volumen. La primera parte ocupa el encabezado de la página, en tipografía grande. La segunda vive en un documento aparte, casi siempre enlazado al final, y ahí es donde aparece el número que de verdad decide si el regalo era bueno: cuántas veces hay que mover ese dinero antes de poder sacarlo. Caliente anuncia en el encabezado de su página principal $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito, y no aclara si ambas ofertas valen solo para deportes. Dos cifras muy visibles. El resto hay que ir a buscarlo.
Hacer esa búsqueda antes que el lector es el objetivo. No hay un bonus de bienvenida “con permiso de la Secretaría de Gobernación” en el sentido en que el marketing lo insinúa: lo que hay son marcas que operan bajo el permiso de un permisionario y, encima de eso, sus propias reglas de promoción, que ningún artículo del Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos regula. Es decir: el permiso protege al jugador en materia de quién le puede reclamar y ante quién; no le protege de un rollover mal puesto. Esa distinción es la columna vertebral de lo que viene abajo.
Y hay un costo escondido que casi ninguna ficha de aplicación menciona: cuando el bono cumple su ciclo y el jugador quiere cobrar, el premio ya no sale entero. Veremos con números exactos de dónde sale ese recorte, porque es el dato que más cambia el cálculo de una promoción y el que menos espacio ocupa en la publicidad.
Los nueve bonos que vale la pena mirar, y por qué
Cómo se armó esta lista: criterio, no entusiasmo
Antes de comparar ofertas hay que decidir qué se está midiendo. Aquí se midió el costo: cuánto tiene que apostar alguien para convertir un bono en dinero retirable, con qué momios cuenta eso y cuánto tiempo tiene para hacerlo. Una promoción enorme con requisitos imposibles vale menos que una modesta de condiciones claras, y eso es exactamente lo contrario de lo que sugiere el tamaño de la letra en el banner.

Las nueve marcas de esta comparación operan en México bajo un permiso de la Secretaría de Gobernación que, según lo que declaran sus propios pies de página y las compilaciones de sitios especializados, pertenece a un permisionario con operación presencial. La palabra correcta es “permiso”, no “licencia”: el permiso es un acto administrativo temporal que SEGOB concede a un permisionario, y quien lo ostenta es la empresa, no el dominio. Conviene tenerlo claro porque explica el detalle más incómodo de toda la lista: medio mercado mexicano comparte dos o tres permisionarios entre diez o doce marcas, de modo que “tener permiso” es en la práctica un rasgo de la empresa y no del apellido comercial con el que compite.
También quedan fuera, por ahora, dos nombres de los que se habla mucho. bet365.mx y Betano, de Ganador Azteca, están bloqueadas desde noviembre de 2025, cuando la UIF congeló cuentas en el contexto de una operación sobre casinos; en diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo no relacionado con apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. El estatus cambia con cada resolución, así que se cita siempre con su fecha y nunca como una situación de hoy. Una marca que no está en esta lista, por otro lado, no está por eso fuera del permiso: nueve entradas no son el mercado entero.
La tabla: permiso declarado y qué dice de sí misma cada marca
| Marca | Permiso SEGOB según la fuente que lo publica | Lo que su propia ficha dice sobre el bono |
|---|---|---|
| Caliente | DGG/SP/404/97, según el pie de página de la propia marca; titular Tecnología de Entretenimiento Caliplay | $1,000 MXN sin depósito y duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, anunciados en el encabezado |
| Novibet | DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. | Sin cifra de bono en su ficha de tienda entre los datos disponibles |
| Betway | 4184, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. | Sin cifra de bono en su ficha; sí momios mejorados “Super” y “Ultra” y apuestas gratis semanales |
| 1xBet | DGJS/0002/2020, según Apuestas-legales.com.mx; titular Entretenimientos Naturales | Bonos de bienvenida y promociones de temporada, sin cifra en la ficha |
| Strendus | DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx | Sin cifra de bono en su ficha |
| Codere | DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas-legales.com.mx; titular Libros Foráneos S.A. de C.V. | Bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN, según la ficha de su app |
| Betcris | Número no impreso: el del pie de página y el de la compilación difieren; titular Producciones Móviles | Sin cifra de bono en los datos disponibles |
| Playdoit | DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Eventos Festivos de México | $1,000 MXN, descrito unas veces con primer depósito y otras sin depósito |
| Pickwin | Número no impreso: las compilaciones se contradicen; titular Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora | Sin cifra de bono en los datos disponibles |
Ningún número de permiso lleva aquí el sello de la autoridad. La lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse, y por eso cada cifra va con el nombre de quien la publica y con la advertencia de que no está confirmada oficialmente. Un lector que quiera cerrar esa duda tiene un camino y uno solo: el Registro Público de Permisos ante la Dirección General de Juegos y Sorteos, que el propio Congreso pidió abrir durante 2026. Hasta que eso ocurra, la tabla es un mapa de declaraciones, no un certificado.

Y hay un hueco en la columna del medio que dice tanto como las celdas llenas. Nueve marcas con permiso declarado, y solo tres con una cifra de bono publicada en la ficha o el encabezado que se pudo consultar. Las demás existen en el mercado mexicano, compiten, y esta comparación no tiene con qué comparar su promoción de bienvenida. Eso no las descalifica: significa que el lector que quiera su oferta tendrá que ir a la sección de promociones de la marca y leerla completa, porque aquí no hay un número que copiar.
El rollover, el momio mínimo y el plazo: las tres letras chiquitas
Casi toda promoción de bienvenida se sostiene sobre tres condiciones, y las tres aprietan.
El rollover o requisito de apuesta es el múltiplo del bono que hay que jugar antes de retirar. Según reseñas de casas de apuestas, el bono sin depósito de $1,000 MXN de Caliente exige un rollover de 10 veces, mientras que el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito varían de una reseña a otra. Repárese en la asimetría: diez veces el bono sin depósito es un dato relativamente consistente, y el paquete de primer depósito, que mueve hasta $7,000 MXN, es precisamente el que las reseñas describen de formas distintas. Cuando una condición aparece redactada de varias maneras en fuentes independientes, la condición real está en el documento de la marca y en ningún otro sitio.
El momio mínimo es el segundo filtro. Los bonos suelen exigir que las apuestas que cuentan para el rollover se hagan a partir de cierto momio, y la lógica es sencilla: un momio bajo casi no arriesga nada y por eso no debería servir para “jugar” el bono. El efecto práctico es que el jugador que quiere cumplir rápido se ve empujado a momios más altos, que es exactamente donde el margen de la casa pesa más y donde la varianza del boleto se dispara.
El plazo es el tercero, y es el más traicionero porque no se mide en dinero sino en calendario. Un rollover de diez veces sobre mil pesos son diez mil pesos de apuestas; repartidos en dos semanas es una cosa, repartidos en dos días es otra, y quien no los completa pierde el saldo promocional. La cifra que aparece en el encabezado nunca viene con fecha. La fecha está en el documento aparte.
Cuánto cuesta de verdad cumplir el rollover: la cuenta
Aquí está el cálculo que ninguna ficha de aplicación ofrece, y conviene hacerlo con los supuestos a la vista porque de ellos depende todo.
Escenario base: alguien reclama el bono sin depósito de Caliente, $1,000 MXN, y tiene que moverlo diez veces según lo que reportan las reseñas. Son $10,000 MXN de apuestas necesarias, con la advertencia de que solo cuentan los boletos a partir del momio mínimo, y con la segunda advertencia de que si una reseña y otra no coinciden en ese momio, la cifra de apuestas necesarias puede moverse por encima o por debajo de esos diez mil pesos.
El costo esperado de mover $10,000 MXN no es cero. Si se toma como referencia el margen de un mercado de una casa de apuestas típica, en el rango del 5 % al 10 % según el deporte y el tipo de apuesta, el costo de cumplir el rollover se ubica en una banda que va de los 500 a los 1,000 pesos. La banda es la respuesta; el número suelto sería propaganda. Con margen del 5 % el costo estimado son 500 pesos sobre el bono de mil; con margen del 10 %, mil pesos, es decir la totalidad del bono.
Ahí está el hallazgo que ninguna campaña publica. El bono sin depósito de $1,000 MXN puede costar, en promedio y bajo estos supuestos, entre la mitad y la totalidad de su propia cara. El dinero sigue siendo del jugador en el sentido de que nunca puso un peso; deja de serlo en el sentido de que lo que pagó fue volumen de apuestas, que es justo lo que una casa de apuestas quiere comprar con mil pesos de saldo promocional. Es una estimación estadística, un promedio sobre muchas apuestas repetidas bajo esos supuestos, no el resultado de un boleto concreto: en cualquier partida individual el resultado puede ser mejor o peor, y por eso ni la banda promete una ganancia ni la descarta.
Merece un contraste el pack de primer depósito de la misma marca. Sobre un bono de hasta $7,000 MXN con un rollover que las reseñas no describen de manera uniforme, la cifra de apuestas necesarias del escenario base no se puede trasladar sin más: cambiar el múltiplo cambia la cuenta entera, y como el múltiplo del tramo de depósito no está fijado con claridad, aquí se deja en palabras. Requisitos de apuesta más altos que los del bono sin depósito convertirían ese tramo en un compromiso considerablemente mayor. Obsérvese además que el paquete de primer depósito estaba anunciado hasta el 28 de octubre de 2026 en la página principal, junto al bono sin depósito, sin que la página aclare si valen solo para deportes. La duplicación de depósito también se mueve hacia la casa: el volumen requerido crece con el monto y con el múltiplo a la vez, y es el jugador quien pone el dinero base.
Además del bono: apuestas gratis, recompensas y un cashback que hace ruido
Al lado del bono de bienvenida hay otras formas de incentivo, y algunas tienen una forma económica distinta.
Betway trae más de 2,000 eventos por semana, momios mejorados “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales, según su propia ficha. El detalle técnico de una apuesta gratis es que la cantidad no se devuelve con la ganancia: se cobra el beneficio, no el importe. Sobre una apuesta gratuita de 200 pesos a un momio de 2,00, el retorno del boleto ganador son 400 pesos, pero la ganancia aprovechable son 200, porque el importe prestado vuelve a la casa. Eso no es una letra chica escondida; es la definición de la herramienta, y explicarla una vez evita llevarse una sorpresa al primer cobro.
Codere cubre más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis, según la ficha de su app. El incentivo está puesto en la parte recurrente más que en el bono inicial.
Rushbet trae un programa de lealtad donde las apuestas acumulan puntos canjeables en una tienda de bonos y un cashback VIP de hasta $500,000 MXN, según su ficha. El cashback es otra cosa que un bono: devuelve una parte de lo apostado, no adelanta saldo promocional, y por eso su valor no depende de un rollover. El tope de 500 mil pesos es la cifra que llama la atención, y también la que conviene leer con calma, porque un cashback “hasta” ese monto se refiere al techo del beneficio y no a un piso garantizado.
Cómo se vería el mismo rollover con otras condiciones
La banda de costo cambia bastante según dónde se ponga el supuesto. Con el ejemplo ya usado, $1,000 MXN a diez veces son $10,000 de apuestas, y el costo estimado va de 500 a 1,000 pesos según se asuma un margen del 5 % o del 10 %. Si el múltiplo fuera más alto, todo sube en proporción directa: el costo esperado es el producto del volumen requerido por el margen del mercado, así que duplicar el múltiplo duplica el costo.
El segundo supuesto crítico es el momio. Un requisito de momio mínimo de 1,50 y otro de 2,00 no cuestan lo mismo, porque el margen de la casa sobre un mercado de dos o tres resultados se reparte de forma distinta según el momio y el jugador acaba asumiendo más varianza cuanto más alta es la cuota que elige. Cumplir rápido empuja hacia arriba; cumplir con poco riesgo empuja hacia abajo, y el múltiplo se completa más despacio. No hay una jugada gratis, solo un intercambio entre tiempo y riesgo.
El tercer supuesto es la puntualidad. Un rollover es una carrera contra el reloj de la promoción, y el reloj es lo único que el jugador no puede renegociar después de aceptar.
El momio: por qué la comparación empieza aquí y no en el bono
El momio es la unidad de cuenta real de una casa de apuestas, y el bono es un accesorio del momio. Conviene explicar el reparto porque aparece en cada sección de esta página.
Toda casa construye sus momios con un margen dentro. Si se toman tres momios decimales de un mercado de tres resultados, la suma de sus inversos da la proporción de todo lo apostado que el mercado devuelve en premios. Con momios de 2,50, 3,40 y 3,60, la suma de inversos da 0,4182 + 0,2941 + 0,2778 = 0,9901, es decir que el mercado devuelve aproximadamente el 99,0 % de lo apostado y la casa se queda con el 1,0 % restante. Es un ejemplo didáctico del mecanismo, con esos tres momios, y no el margen de una casa o de un mercado concreto: sirve para entender por qué el mismo boleto pagado en dos sitios distintos deja resultados distintos, y por qué el margen se multiplica cuando el boleto combina varias selecciones en un parlay, donde las probabilidades implícitas se acumulan una sobre otra.
De ahí sale la consecuencia práctica que ordena toda la comparación. Un bono grande no compensa un catálogo con margen alto: si dos casas ofrecen el mismo partido y una paga el momio con más margen dentro, la diferencia se la come el jugador en cada boleto, no solo en el bono de bienvenida. El bono es un evento único; el momio es todos los días. Por eso el orden lógico es mirar primero qué se paga por el boleto habitual y después cuánto regalan por el primero.
Los momios de este ejemplo no son los de una marca
Hay que decirlo con toda claridad para no confundir. Los momios 2,50, 3,40 y 3,60 del apartado anterior son una ilustración del mecanismo del margen, no una cotización de ningún partido ni de ninguna casa. No corresponden a un encuentro de futbol de la Liga MX, ni a un partido del Mundial 2026 ya jugado, ni a un mercado de tenis o de básquetbol de esta semana. Son tres números elegidos para que la cuenta se pueda seguir con lápiz y papel, y el único dato que transportan es el método: cómo se pasa de tres momios al porcentaje de lo apostado que vuelve a los jugadores.
Los porcentajes de margen que se usaron en la banda de costo, entre 5 % y 10 %, tampoco son un promedio publicado de ninguna casa mexicana. Son el rango dentro del cual suele moverse la retención de un mercado de casas de apuestas en deportes de alta y baja liquidez, y funcionan como supuesto declarado del cálculo. Cualquier lector que quiera cambiar el supuesto por el margen real de su mercado habitual puede hacerlo con la misma fórmula, y la banda se moverá con él. Los supuestos están a la vista precisamente para que eso sea posible.
Qué es un bono de bienvenida y qué es un bono sin depósito
Un bono de bienvenida es saldo promocional que una casa de apuestas entrega a una cuenta nueva y que, con las cifras anunciadas en México, se mueve entre $1,000 y $7,000 MXN en las tres marcas que publican un monto en su ficha o en su encabezado. La forma del incentivo varía: puede ser un bono de primer depósito o de recarga, un conjunto de apuestas gratis, un reembolso o un programa de recompensas por actividad. Lo que no varía es el mecanismo de fondo, y ahí está el punto que la palabra “bienvenida” oculta con bastante eficacia.
El saldo promocional no es dinero. Es una obligación de apostar que la casa asume contablemente y que convierte en obligación del jugador mediante el rollover. Hasta que esa obligación se cumple, el saldo existe dentro de la cuenta pero no puede salir de ella. Un bono de 7,000 pesos mexicanos que exige mover el bono varias veces no son 7,000 pesos disponibles: son 7,000 pesos condicionados, y la condición se paga en volumen de apuestas.
El bono sin depósito y el bono de primer depósito no se comportan igual
La distinción importa más de lo que parece, y la confusión que genera ya está en la calle. Caliente anuncia $1,000 MXN sin depósito en el encabezado de su página principal, además de la duplicación del primer depósito, sin aclarar si ambas valen solo para deportes. Playdoit aparece en su ficha con $1,000 MXN de bono de bienvenida, pero en un apartado se describe con primer depósito y en otro sin depósito, de modo que las condiciones no son claras. Ahí está el problema en su forma pura: la misma marca, el mismo monto, dos descripciones distintas en el mismo documento. Si el propio anunciante no fija la condición, el jugador no puede deducirla.
La diferencia económica entre los dos tipos es de quién es el riesgo. En el bono de primer depósito, el jugador pone dinero real primero; si el rollover no se cumple, pierde el saldo promocional y queda expuesto al mercado con su propio depósito. En el bono sin depósito, el jugador no pone nada y lo que arriesga es tiempo. Por eso un bono sin depósito siempre vale más por peso anunciado que un bono de igual cifra que dependa de un depósito, y por eso el “hasta” del paquete de depósito es la palabra más importante del banner: “hasta $7,000 MXN” describe el techo de la duplicación, no una cifra que le corresponda a cualquier depósito.
Los bonos de recarga y las promociones recurrentes ya no son de bienvenida
Campobet anuncia en su app un bono de recarga semanal deportivo de 50 % hasta $10,000 MXN. Es una promoción, y no es un bono de bienvenida en sentido estricto: se repite cada semana y suele traer su propio rollover, sus propios momios mínimos y su propio plazo, que en este caso la ficha no detalla. Tratarlo como un extra de bienvenida es un error de lectura con consecuencias, porque un jugador que ya tiene cuenta activa no puede reclamarlo dos veces y un jugador nuevo no lo recibe en lugar del bono inicial.
Los bonos se rediseñaron cuando subió el IEPS
En 2026, cuando el IEPS subió a 50 %, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida por el costo del impuesto, que absorben en parte. Las promociones no son un gesto de generosidad: son una línea del presupuesto de mercadotecnia, y cuando el fisco mete mano en el costo operativo, la línea se ajusta. El jugador que recuerda cómo era un bono hace dos años y lo compara con el de hoy está viendo el efecto de un cambio fiscal, no el de un cambio de humor de la casa.
Ese impuesto es el IEPS de 50 % sobre juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso al amparo de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, reformado en el Diario Oficial de la Federación del 7 de noviembre de 2025 y vigente desde el 1 de enero de 2026; antes era de 30 %. La base no está establecida con claridad: el texto legal revisado dice “valor de la actividad”, la prensa habla de “monto total apostado”, y por eso no se traduce aquí a un porcentaje sobre el importe apostado ni sobre el ingreso bruto. Es un impuesto del operador, y el operador decide cómo repartirlo entre sus márgenes y sus promociones.
Permiso de la Secretaría de Gobernación: qué protege y qué no
México no tiene un régimen de licencias de apuestas en línea. Tiene una ley de juegos y sorteos que prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el territorio, salvo aquellos expresamente autorizados: la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, que faculta a la Secretaría de Gobernación a otorgar permisos y a inspeccionar, ordena el cierre de locales no autorizados y prohíbe que un establecimiento de este tipo quede junto a escuelas o centros de trabajo. El Reglamento de esa ley, reformado el 16 de noviembre de 2023, añade el principio que ordena todo lo demás: en su artículo 2 establece que la actividad de apuestas y sorteos no prevista expresamente está prohibida.
La autoridad es la Secretaría de Gobernación, y dentro de ella la Dirección General de Juegos y Sorteos, que autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina permisos, y que sustancia los procedimientos de sanción. El permiso es un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario, no es transferible, y entre los tipos relevantes para apuestas están los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos. Los permisionarios de apuestas remotas deben rendir cuentas trimestrales y anuales auditadas, mantener seguro y fianza, y reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero.
La palabra es permiso, no licencia
El detalle léxico tiene consecuencias reales. Un sitio en línea no puede tener un permiso digital propio y autónomo: opera apoyado en el permiso de un permisionario con establecimiento físico, que es quien responde ante la autoridad. La consecuencia es que un mismo permisionario administra varias marcas comerciales, y eso se ve con nitidez en los datos de esta comparación. Producciones Móviles aparece como titular tanto en el pie de página de Betcris como en la compilación que describe a Pickwin. Y el caso de 1xBet es todavía más incómodo: el número de permiso que se publica es DGJS/0002/2020 según Apuestas-legales.com.mx, que no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial, mientras que la App Store lista la aplicación a nombre de 1XCorp N.V., una empresa distinta de la titular nombrada por las fuentes.
Ese es el hueco más grande del régimen mexicano visto desde la orilla del jugador. Quien apuesta en una de estas marcas no está tratando con la empresa que aparece en el logotipo; está tratando con un contrato cuya contraparte legal puede llevar otro nombre, y en el caso de marcas extranjeras que alquilan un permiso local, con una estructura que no está pensada para ser transparente.
Por qué ningún número de permiso se imprime aquí como oficial
La lista de sitios autorizados que la Dirección General de Juegos y Sorteos publica es un PDF que no puede abrirse, es decir que la comprobación directa no está disponible. Durante mayo y julio de 2026 el Congreso pidió abrir un registro público, y los conteos de sitios de apuestas se contradicen entre sí: un reporte cuenta 136 sitios web y otro habla de 30 a 35 operadores digitales con dominio .mx, así que no hay un recuento que se pueda dar aquí. En consecuencia, cada número de permiso de la tabla va con la fuente que lo publica y con la advertencia de que no está confirmado oficialmente, y las compilaciones que se contradicen entre sí no producen un número impreso.
Esto no es un vacío administrativo inocente. Un permiso no confirmado deja al jugador sin la única verificación que le permitiría distinguir una operación autorizada de una que no lo está, y en un mercado donde SEGOB ha reforzado su facultad de bloquear dominios y aplicaciones sin permiso, esa distinción tiene consecuencias materiales.
Qué pasa con las marcas bloqueadas
El artículo 2 del Reglamento prohíbe lo que no está expresamente previsto y el artículo 8 de la ley permite a la Secretaría cerrar locales no autorizados. Sobre esa base, la autoridad ha endurecido su capacidad de bloquear dominios y aplicaciones sin permiso, aunque una base legal específica para bloquear sitios de apuestas más allá del bloqueo por incumplimiento fiscal del IVA no está establecida.
La aplicación de esa facultad se ha visto en episodios concretos. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la UIF identificó 13 casinos y congeló cuentas, y en ese movimiento quedaron deshabilitadas bet365 y Betano, de Ganador Azteca. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo lícito no relacionado con apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, incluidos betano.mx y bet365.mx, y el 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría contra ambas marcas, según una sola fuente. Alrededor de 20 casinos físicos fueron clausurados en 2026.
La lección para el jugador es sobre saldos, no sobre marcas. Un saldo depositado en un operador que queda bloqueado puede congelarse mientras el asunto se resuelve en tribunales, y eso ocurrió con cuentas reales, no en abstracto. Es el argumento más fuerte a favor de mirar el estado del permiso antes de depositar, y el más honesto en contra de cualquier promesa de que el mercado se está ordenando.
Un trámite que todavía no es ley
En octubre de 2026 la Secretaría de Gobernación terminó un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad. Hasta hoy no se ha presentado y no es ley. Hay además una iniciativa que derogaría la ley y crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión, y también hay iniciativas que proponen prohibir los bonos de bienvenida, entre ellas una del diputado Martínez Urincho. Ninguna es ley, y en los artículos revisados del Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos no aparece una regla vigente sobre bonos. Quien hoy firma una promoción no está protegido por una norma específica de promociones, porque esa norma no existe.
Juego responsable: lo que depende del jugador
México no tiene un registro nacional de autoexclusión. Es la ausencia más importante de todo el sistema, porque significa que quien tiene un problema con su forma de apostar no puede pedir que se le cierre la puerta de todo el mercado de una sola vez: puede cerrarla marca por marca, y volver a abrirla en la siguiente con un registro nuevo. Lo que existe son herramientas internas y voluntarias, que cada operador ofrece por decisión propia y que cada operador puede cambiar en sus términos sin consultar a nadie.
Lo que las marcas ofrecen por su cuenta
El pie de página de Caliente indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. El pie de página de Betcris dice que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad, enlaza una sección de juego responsable y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años. El pie de página es el lugar donde estas políticas aparecen con más frecuencia, y no es casualidad: es el rótulo obligatorio, no el manual de uso.
En lo funcional, el catálogo de herramientas voluntarias que las marcas listan en sus propias fichas incluye pausas, límites de depósito y autoexclusión. La ficha de Codere México dice que opera con permiso de la Secretaría de Gobernación, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta, además de un catálogo de más de 30 deportes. El contraste es incómodo: hay más espacio en la ficha para el catálogo que para las condiciones en que alguien puede pedir que le cierren la cuenta, aunque el dato esté ahí.
La mayoría de edad y la verificación de identidad
El Reglamento, en su artículo 5, prohíbe que menores de edad entren a las áreas de apuestas de los establecimientos y participen en el “cruce de apuestas”, pero no fija una cifra. Las marcas dicen 18 años en sus propias fichas y pies de página, y un número legal único para el juego en México no está establecido. El resultado es que la edad mínima es en la práctica una condición contractual de cada casa, no un dato de la ley que el jugador pueda citar.
La verificación de identidad es el otro lado de esa moneda y sí tiene respaldo. Los operadores verifican a sus usuarios y reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT, porque el juego es una actividad vulnerable en términos de la ley contra el lavado de dinero. Los documentos exigidos no están establecidos en la ley, y en la práctica cada marca pide lo que pide. Para el jugador, la consecuencia útil es que el retiro llega a una cuenta a su nombre: no hay retiro a la cuenta de un tercero, y quien tenga prisa por cobrar hará bien en completar la verificación antes de ganar, no después.
Los premios y el impuesto que sí toca al jugador
Aquí está el costo que ninguna ficha de aplicación de bienvenida menciona, y es el que más cambia el resultado neto de una promoción.
Los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingreso para la Ley del Impuesto sobre la Renta, en sus artículos 137 y 138. Quien paga el premio retiene 1 % cuando la entidad federativa no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y 21 % cuando un impuesto estatal excede ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración que le corresponde cuando está obligada; en caso contrario, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal del 6 % sobre premios, lo que deja un total cercano al 7 % según un reporte secundario. Los premios que superan $600,000 MXN al año deben informarse en la declaración anual, también según un reporte secundario, y el operador emite un CFDI de retenciones por los premios gravados.
El tratamiento de los premios obtenidos en sitios sin permiso no está establecido, y el artículo 137 se refiere a premios autorizados legalmente. Ante esa duda, la posición sensata es la de consultar a un contador o asesor fiscal antes de decidir dónde apostar montos altos, porque la factura fiscal de un premio grande puede ser bastante mayor que la diferencia de momio que llevó a elegir esa casa. A ello se suman los impuestos estatales, que varían: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados, con reglas distintas según la entidad.
Una ausencia que conviene decir en voz alta
No se encontró una regla estatutaria sobre límites de depósito o de pérdida, ni una figura de cuenta temporal para quien quiere parar temporalmente. La autoexclusión es voluntaria y la fija cada marca; no hay un registro nacional, y por lo tanto nada impide que la misma persona se autoexcluya en una casa y abra cuenta en otra la semana siguiente. La advertencia publicitaria muestra la clave del permiso oficial y avisos de juego responsable según un reporte secundario, y eso es lo que existe.
La herramienta, entonces, hay que construirla desde el lado del jugador. Un límite de depósito bien elegido no es el que cuesta cumplir en una mala racha, sino el que no cambia la vida de nadie cuando se cumple; una autoexclusión se pide en la marca donde se apuesta y se anota en el calendario el día en que vence, porque vence y nadie va a llamar por teléfono a recordarlo. Y un bono que obliga a mover diez veces un saldo promocional tiene una función secundaria poco comentada: hace apostar más de lo que el jugador habría apostado sin él. Ese es el costo real del incentivo, y aparece justo en el terreno donde el juego responsable importa.
Bonos y apuestas gratis en la app: el incentivo como motor de descarga
Las aplicaciones de apuestas con bono de bienvenida son la puerta de entrada típica al mercado mexicano, y por eso conviene mirar qué trae el paquete completo cuando se instala una, no solo la cifra del banner.
Las funciones que las fichas de aplicaciones mexicanas repiten son siempre las mismas tres o cuatro. La app de 1xBet ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad, según su ficha. Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y es solo para mayores de 18 años. Codere México añade un catálogo de más de 30 deportes. El bono de bienvenida va de la mano del creador de apuestas y de las apuestas gratis, porque las tres herramientas hacen lo mismo: aumentar el número de boletos que un jugador arma por semana.
La letra chica específica de una apuesta gratis
Cuando la promoción llega en forma de apuesta gratis y no de saldo, la economía cambia y hay que decirlo con números. La cantidad de una apuesta gratis no se devuelve junto con la ganancia. Sobre una apuesta gratuita de 200 pesos a un momio de 2,00, el retorno del boleto ganador son 400 pesos y la ganancia aprovechable son 200: el importe prestado vuelve a la casa y solo el beneficio queda para el jugador. Nadie pierde nada en el intento, y también conviene saber que el boleto ganador de una apuesta gratis deja la mitad de lo que dejaría el mismo boleto con dinero propio.
De ahí se sigue un consejo deck práctico que ninguna promoción enuncia: si hay que elegir entre un bono de saldo y un paquete de apuestas gratis del mismo valor nominal, el saldo conserva el importe y las apuestas gratis no. La comparación de valores nominales engaña por esa razón, y la única forma de comparar dos promociones distintas es llevarlas a la misma unidad, que es lo que hace la banda de costo del rollover que aparece más arriba en esta página.
Depósitos y retiros desde la app
Los métodos que aparecen nombrados en las fichas y pies de página de las marcas incluyen tarjeta, transferencia bancaria SPEI, efectivo en tiendas como OXXO y monederos electrónicos. La ficha de la app de Codere México menciona depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO. Winpot México muestra los logotipos de Visa, SPEI, OXXO, Mercado Pago y AstroPay como métodos de depósito, sin montos mínimos publicados, y banners de bonos de deportes y casino sin cifras. Ningún artículo de la ley cubre los pagos de apuestas: lo que cada marca dice de sí misma es lo que hay, y el retiro va a una cuenta a nombre del jugador.
La aparición de OXXO y SPEI en casi todas las listas tiene una lectura práctica. Son los métodos que funcionan sin tarjeta de crédito y sin cuenta bancaria sofisticada, y son también los que dejan el depósito en efectivo. Para un jugador de presupuesto chico son una comodidad real; para alguien que quiere medir cuánto deposita en un mes, el efectivo en tienda es el método que menos registro deja de su propio lado.
Del registro al primer retiro
Conviene recorrer el camino completo, porque es donde se pierden las promociones. Primero se elige la marca y se lee su documento de condiciones, no su banner: el rollover, el momio mínimo y el plazo están ahí. Después viene el registro y la verificación de identidad, que cada marca exige a su manera y que conviene terminar antes de ganar y no después. Luego el depósito, si el bono es de primer depósito, o el reclamo directo, si es sin depósito. Enseguida empieza el reloj del plazo y arranca el conteo del rollover: cada boleto por debajo del momio mínimo cuenta cero, y cada boleto que se pierde no descuenta apuestas del requisito. Al final, si el requisito se cumple, llega el retiro a una cuenta a nombre del jugador y la retención fiscal sobre el premio.
La promoción se pierde casi siempre en el tercer paso o en el cuarto, no en el último. En el tercero, porque la verificación toma días y el plazo del bono ya está corriendo. En el cuarto, porque el momio mínimo deja fuera los boletos que el jugador creía que contaban. Los dos errores son evitables y ninguno aparece en el anuncio.
Los nueve operadores, uno por uno
Caliente: el bono más visible y la letra chica más difícil de fijar
Caliente es la marca que mejor representa el problema de esta página, porque anuncia las dos promociones en el encabezado y deja las condiciones en otro sitio. En su página principal se leen $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito, sin que la página aclare si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas. Su permiso, DGG/SP/404/97, aparece en el pie de página de la propia marca, con Tecnología de Entretenimiento Caliplay como titular según la fuente que lo publica, y sin confirmación oficial. La app Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y está restringida a mayores de 18 años.
El dato que ordena el juicio es el rollover del bono sin depósito, que según reseñas de casas de apuestas es de diez veces. Sobre mil pesos son diez mil pesos de apuestas, y con los supuestos de costo de esta página eso significa una banda estimada de 500 a 1,000 pesos para cumplir el requisito. Caliente es, en otras palabras, el caso donde el bono gratuito se ve mejor en el anuncio y peor en la aritmética. Es una marca con una operación grande y visible, y también la que deja al jugador con más trabajo de verificación propio.
Novibet: la marca con permiso más detallado y sin cifra publicada
Novibet opera con el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, con Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular según el portal Casas de Apuestas Legales, y sin confirmación oficial porque la lista de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse. Entre los datos disponibles no aparece una cifra de bono de bienvenida publicada en su ficha de tienda. Su expediente administrativo es de los más ordenados de este grupo: número único, titular identificado y una fuente que lo reproduce sin contradicciones.
Para el lector de esta comparación, Novibet es un caso de estudio sobre qué se puede y qué no se puede comparar. Se puede comparar su estatus declarado; no se puede comparar su promoción de bienvenida contra las dos cifras de Caliente y Codere, porque no hay número. Quien quiera evaluarla tendrá que entrar a su sección de promociones y leer el documento completo, y conviene que lo haga con las tres preguntas ya apuntadas: cuántas veces se mueve el bono, a partir de qué momio cuenta y hasta cuándo se puede cumplir.
Betway: catálogo grande, incentivo partido en pedazos
Betway ofrece más de 2,000 eventos por semana, según su propia ficha, y lo acompaña con momios mejorados “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales. Su permiso es el 4184, con Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular según el portal Casas de Apuestas Legales, y sin confirmación oficial. En su ficha no hay una cifra de bono de bienvenida publicada.
Ahí está lo interesante del planteamiento de Betway: el incentivo no se concentra en un bono de una vez, se reparte en recompensas recurrentes. El club con apuestas gratis semanales es una promoción de continuidad y no una bienvenida, con la economía de la apuesta gratis ya explicada antes en esta página, esa donde el importe no se devuelve y solo se cobra el beneficio. Para el jugador que apuesta varias veces por semana, un goteo semanal puede valer más que un bono único con un rollover duro. Para el que entra una vez, no vale nada.
1xBet: mucha función, permiso con sombra
1xBet presenta la oferta técnica más amplia del grupo, al menos según lo que publica: apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. El problema está en el otro extremo del expediente. El número que se publica es DGJS/0002/2020 según el portal Apuestas Legales, que no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial, y la App Store lista la aplicación bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta de la titular nombrada por las fuentes. Tampoco hay una cifra de bono en la ficha.
Para un jugador mexicano, esa discrepancia entre la empresa que figura en el permiso y la que figura en la tienda de aplicaciones no es un tecnicismo. Es la diferencia entre saber quién responde y no saberlo, en un mercado sin licencia digital autónoma y donde el permiso pertenece al permisionario presencial. La oferta de producto es una de las más completas de la lista y eso no le quita mérito. Pero es la marca donde el jugador tiene más que averiguar por su cuenta y menos material oficial para hacerlo.
Strendus: tres permisos compilados y varias versiones del titular
Strendus aparece con tres números —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021—, según el portal Casas de Apuestas Legales, con Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads como titular, según cuál compilación se lea, y sin confirmación oficial. Entre los datos disponibles no hay una cifra de bono de bienvenida publicada en su ficha.
Un expediente con tres números no es automáticamente un problema; puede reflejar una empresa que renovó o amplió permisos a lo largo de ocho años. Lo que sí es un problema es que las compilaciones no coincidan en el nombre del titular, porque la única forma de saber quién responde legalmente por una cuenta es leer ese nombre con exactitud. Strendus queda entonces en la categoría de las marcas comparables por catálogo y no por promoción, y con una verificación pendiente que el lector tendrá que hacer en el Registro Público de Permisos si llega a estar disponible.
Codere: el bono más grande con la misma falta de claridad
Codere es la marca con la cifra de bienvenida más alta del grupo que publica un número: hasta 7,000 MXN, según la ficha de su aplicación en la tienda de Apple. La ficha también menciona depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO, y la app cubre más de 30 deportes. Su permiso, DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, proviene del portal Apuestas Legales, con Libros Foráneos S.A. de C.V. como titular, y tampoco está confirmado oficialmente.
Ese “hasta 7,000 MXN” es la cifra más alta de la comparación y a la vez la que exige más cuidado de lectura, porque describe el techo de un bono de bienvenida cuyo rollover, momio mínimo y plazo no aparecen junto al número en la ficha que se pudo consultar. La regla general se aplica sin excepción: a mayor techo anunciado, más peso cae sobre las condiciones. Para el jugador de presupuesto chico, 30 deportes con estadísticas en vivo y depósito en OXXO son un paquete razonable. Para el que va a depositar el máximo para aprovechar el techo, lo que decide es un documento que aquí no está y hay que buscar.
Betcris: dos números de permiso y ninguna cifra
Betcris es el caso más claro de contradicción entre fuentes en materia de permiso: el número que aparece en el pie de página de su propio sitio está a nombre de Producciones Móviles, mientras que la compilación reproduce otro, de modo que no hay número que imprimir. Su titular nombrado es Producciones Móviles. El pie de página también aclara que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad, enlaza una sección de juego responsable y precisa que el servicio no se promociona a menores de 18 años. Entre los datos disponibles no hay cifra de bono de bienvenida publicada.
Cuando dos fuentes confiables dan dos números distintos para el mismo permiso, la conclusión no es que el permiso sea falso: es que la verificación no puede hacerse desde fuera. Betcris queda en el grupo de las marcas cuya promoción esta comparación no puede evaluar, y el jugador que la elija deberá hacer el trabajo de leer el documento de bonos completo y de comprobar el permiso por su cuenta.
Playdoit: mil pesos descritos de dos maneras distintas
Playdoit es el mejor ejemplo de por qué el problema de esta página no es el tamaño del bono. Su ficha anuncia $1,000 MXN de bono de bienvenida, pero en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito, de modo que las condiciones no son claras. Su permiso es DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según el portal Casas de Apuestas Legales, con Eventos Festivos de México como titular, y sin confirmación oficial.
La diferencia entre un bono sin depósito y uno de primer depósito decide quién arriesga dinero y quién arriesga tiempo: en el primero el jugador no pone nada, en el segundo pone su depósito antes de saber si cumple el rollover. Si la propia marca describe su promoción de las dos maneras en el mismo documento, el jugador tiene que asumir la lectura más exigente hasta que la marca aclare. Y la lectura más exigente de “$1,000 MXN” es la que empieza con un depósito real.
Pickwin: compilaciones que se contradicen
Pickwin aparece con Producciones Móviles S.A. de C.V. como titular, acompañada de Unocapali La Paz Operadora, y sin número de permiso impreso porque las compilaciones se contradicen entre sí: el número que da una de ellas es el que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles. La ficha tampoco ofrece una cifra de bono de bienvenida publicada.
Aquí la coincidencia de titular con Betcris es el dato con más peso de todo el expediente de Pickwin. Significa que dos marcas que compiten por el mismo jugador pueden estar operando bajo el mismo permisionario, con las mismas obligaciones de reporte y de fianza, y con dos estrategias de promoción distintas. Para el lector que compara, eso reduce la diferencia entre ambas marcas a la promoción y al producto, no a la protección legal.
Lo que el bono no dice: dos costos que se quedan fuera del anuncio
El premio no llega entero
Todo lo anterior mide el costo de cumplir un requisito. Falta el costo de cobrar. Sobre los premios de juegos con apuestas legalmente autorizados pesa una retención del 1 % o del 21 % según el impuesto estatal del lugar, con la Ciudad de México gravando los premios al 6 % y un total cercano al 7 % según un reporte secundario, y con la obligación de informar en la declaración anual los premios superiores a $600,000 MXN al año, dato también de un reporte secundario. El operador emite un CFDI de retenciones, y quien está obligado a declarar puede hacer valer la retención como pago definitivo.
Puesta al lado de la banda de costo del rollover, esta cifra completa el cuadro: un bono de $1,000 MXN con rollover de diez veces puede costar entre 500 y 1,000 pesos en apuestas esperadas, y un premio grande aún pierde un porcentaje al cobrarse. Ninguno de esos dos números aparece en el encabezado, y son los dos que determinan si la promoción dejó algo.
El ahorro, medido contra el margen
Vale la pena decirlo de la forma más incómoda. El margen de la casa está dentro de cada momio, y el rollover obliga a multiplicar apuestas justo en los momios que la casa fija con su margen dentro. El bono es dinero que entra una sola vez; el margen es dinero que sale en cada boleto, para siempre. Un bono de mil pesos con diez mil pesos de apuestas requeridas es, en términos de la casa, la compra de diez mil pesos de actividad al precio mayorista de su propio margen. Desde el lado del jugador se ve igual, solo que con el signo cambiado: lo que el bono entrega por adelantado, el margen lo recupera con el interés del volumen.
Preguntas frecuentes sobre apuestas con bono de bienvenida
¿Dónde están escritas las condiciones de un bono de bienvenida?
En el documento de términos y condiciones de la promoción, casi siempre enlazado al pie de la página y nunca en el encabezado donde aparece la cifra. Si la ficha o el anuncio describen la misma promoción de dos maneras distintas, como ocurre en una de las marcas de esta comparación, se lee la versión más exigente hasta que la casa misma aclare cuál vale.
¿Qué son el rollover y el momio mínimo?
El rollover es el múltiplo del bono que hay que apostar antes de retirar. El momio mínimo es la cuota por debajo de la cual un boleto no cuenta para ese requisito. Los dos aprietan la misma promoción desde lados distintos: el primero exige volumen, el segundo empuja a apostar a cuotas más altas, donde el margen de la casa pesa más.
¿Por qué una apuesta gratis no devuelve su importe con la ganancia?
Porque la casa presta el importe, no lo regala. Sobre una apuesta gratuita de 200 pesos a un momio de 2,00, el boleto ganador paga 400 pesos, de los cuales 200 son la ganancia y 200 vuelven a la casa. Se cobra el beneficio, no el importe, y por eso un bono de saldo y un paquete de apuestas gratis del mismo valor nominal no valen lo mismo.
¿Cómo se comprueba que una casa tiene permiso de la Secretaría de Gobernación?
Consultando el Registro Público de Permisos de la Dirección General de Juegos y Sorteos, que es el documento donde la autoridad publica los sitios autorizados y que el Congreso pidió abrir durante 2026. La lista oficial no pudo abrirse al elaborar esta comparación, así que cada número aparece aquí con la fuente que lo publica y sin confirmación oficial.
¿Quién paga impuestos por los premios de apuestas en México?
El operador retiene sobre el premio y emite el CFDI de retenciones. La tasa es del 1 % si la entidad no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y del 21 % si un impuesto estatal excede ese 6 %; la Ciudad de México grava los premios al 6 %. Los premios superiores a $600,000 MXN al año se informan en la declaración anual.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Desde la configuración de la cuenta, entre las herramientas de juego responsable que cada marca ofrece por decisión propia. Conviene fijarlos antes de reclamar un bono, porque la mayoría de las promociones premian precisamente el volumen de apuestas, y no hay un registro nacional de autoexclusión que valga para todo el mercado mexicano a la vez.
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