Casas de apuestas online en México: quién tiene permiso y qué te cuesta cada paso

Updated noviembre 2026
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Tres balones de deportes distintos alineados uno junto a otro sobre una banca de madera

Casi todas las casas de apuestas que un mexicano puede abrir hoy tienen algo en común: el permiso de la Secretaría de Gobernación no está a su nombre. Está a nombre de un permisionario con local físico, y el sitio digital vive colgado de ese papel. Eso no es un detalle legal para abogados. Es la explicación de por qué dos marcas grandes llevan meses congeladas, de por qué tu retiro depende de alguien a quien nunca vas a ver, y de por qué conviene leer el pie de página antes que la publicidad.

La ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.

Datos verificados el noviembre 5, 2026 contra los pies de página y las fichas públicas de cada plataforma y contra las resoluciones judiciales publicadas sobre el bloqueo de dominios.

Aquí no vas a encontrar un pronóstico ni una apuesta segura. Tampoco un código para reclamar nada. Lo que sigue es un recorrido por el dinero: qué entra, qué se queda el operador y qué te cuesta cada condición impresa en letra chica.

Los métodos de pago: dónde se atora el dinero

El primer lugar donde una casa de apuestas te cobra no es el momio. Es el camino del depósito al retiro. Meter dinero en México es fácil y hay de todo: tarjeta, transferencia, efectivo en tienda, monedero electrónico. Sacarlo es otra conversación, porque en la mayoría de los casos la operación se cruza con un requisito que no aparece en el anuncio de bienvenida.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
Betano está bloqueada desde noviembre de 2025 (congelamiento de cuentas de la UIF).

Importa entender por qué. Una casa de apuestas mexicana que opera bajo permiso está obligada a reportar operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria, porque la actividad está catalogada como vulnerable frente al lavado de dinero. Ese control se ve del lado del jugador en dos sitios concretos: la verificación de identidad al registrarse y el retiro a una cuenta a nombre del mismo titular. No hay vuelta. Un retiro a la tarjeta de un familiar, por cómodo que parezca, es la primera causa de que una operación se quede parada.

El efectivo merece un párrafo aparte porque es el método más engañoso. OXXO y otros comercios convierten pesos en saldo en minutos y sin banco. En sentido contrario casi nunca funciona igual de bien, así que quien deposita en efectivo debe tener claro que el retiro viajará por transferencia a una cuenta bancaria propia. Si esa cuenta no existe o no está a su nombre, el saldo se queda quieto hasta que se resuelva. Es la clase de obstáculo que ningún bono compensa.

Los montos y los tiempos exactos de cada plataforma no son un dato público uniforme; son términos que cada operador publica por su cuenta y que cambian. La lectura práctica es simple: elige el método con el que puedas cobrar, no el que te deje depositar más rápido.

Lo que cada plataforma deja ver sobre sus pagos

Las fichas y los pies de página de las plataformas revisadas sí dicen algo concreto sobre su operación de cobro. Playdoit acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, entre otros métodos, y promete retiros rápidos y pagos inmediatos; su ficha enlaza los términos y las pautas de juego responsable, y el uso es para mayores de 18 años. Betcris México muestra en su página principal los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como métodos de depósito, sin indicar montos mínimos. Codere México anuncia depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO desde su ficha de aplicación.

Ahí está el mapa real: efectivo para entrar, banca para salir. Quien quiera entenderlo de un golpe puede mirar la tabla de métodos que cada marca publica en su propio sitio y buscar la palabra “retiro”, no la palabra “depósito”.

Paypal, Visa y el resto: leer la letra del retiro

PayPal tiene fama de resolver la vida y en México aparece en al menos una página principal de operador como método de depósito. Eso no significa que sea el camino de salida. Confundir los métodos de entrada con los de salida es el error más caro de esta sección, porque el dinero que entra por un monedero o por una tarjeta de débito puede tener que salir por otro canal.

Visa y Mastercard son las puertas habituales. SPEI es la tubería bancaria mexicana por excelencia y la que más se parece a una salida limpia. El efectivo en tienda resuelve a quien no tiene tarjeta, a cambio de perder el control sobre cómo vuelve el dinero.

Sobre criptomonedas en las marcas con permiso de la SEGOB, el terreno es ambiguo y ninguna de las fichas revisadas las presenta entre sus métodos. Quien llegue buscando eso debe saber que la operación de pagos de una casa con permiso se mueve por rieles bancarios y fiscales, no por cadenas.

La app como caja: jugar, ver y cobrar desde el celular

Las aplicaciones se han convertido en el canal principal, y algunas fichas lo dicen sin rodeos. La app Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas (“crea tu apuesta”), depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y es solo para mayores de 18 años. En la ficha de Codere México aparecen estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis, sobre una cobertura de más de 30 deportes. Playdoit cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas.

La versión instalada también cuenta. Caliente Deportes corre en su versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026 y la publica Tecnología en Entretenimiento Caliplay; la app de Codere salió en enero de 2017 y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026; la de Playdoit es la 1.31.0 del 22 de octubre de 2026 y la publica Atracciones America; la de Betcris, la 3.2.1 del 28 de septiembre de 2026, bajo TV Global Enterprises Ltd., y funciona en México, Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana y Honduras.

Una aplicación que no se actualiza en meses es una aplicación abandonada. Esa es toda la señal que hace falta.

La ola nueva: qué trae una casa de apuestas recién llegada

Cada temporada aparece una marca nueva con la promesa de momios más altos y una app más limpia. La pregunta útil no es cuál es nueva, sino qué significa ser nueva en un mercado donde ningún sitio puede tener licencia digital propia. La respuesta incómoda: casi siempre significa que la marca digital se monta sobre el permiso de un tercero que ya tenía un local.

Eso tiene consecuencias concretas para el dinero del jugador. La marca nueva compite con presupuesto de mercadotecnia, no con estructura propia, y suele poner su inversión donde se ve: momios de escaparate, bonos llamativos, una app bien diseñada. Los controles de identidad, los reportes a la UIF y el CFDI de retenciones vienen del permisionario que presta el papel. Cuando algo se complica —una verificación, un retiro grande, una queja— el jugador trata con la marca digital y el responsable legal es otro. Ese desfase es el costo real de la novedad.

Fichas recientes que conviene mirar con lupa

Las fechas de las apps ayudan a separar lo realmente nuevo de lo viejo con ropa nueva. Playdoit lanzó la suya en agosto de 2021 y ya va en la versión 1.31.0 de octubre de 2026. Betcris arrancó la suya en julio de 2018. Codere, en enero de 2017. Caliente, en 8.12.1. Novibet, Pickwin, Strendus, 1xBet y Betway no llevan ficha de aplicación en la App Store mexicana con versiones tan documentadas.

Mirar la versión y la fecha de la última actualización dice más que el año de fundación que presume la marca. Una app nacida el año pasado y actualizada la semana pasada está viva. Una app con dos años de antigüedad y sin cambios visibles no lo está.

El permiso ajeno: por qué una marca joven no es una marca sin dueño

Un nombre nuevo en México casi nunca llega con permiso propio. Reportes sobre la práctica del sector describen que los sitios digitales no pueden tener permisos independientes y dependen de un permisionario con autorización para apuestas remotas. Ese permisionario es una empresa mexicana con domicilio, historial y obligaciones trimestrales y anuales auditadas, incluida la presentación de cuentas, fianzas y avisos sobre operaciones sospechosas.

Para el jugador, la consecuencia es que la marca con la que habla no es la que responde ante la autoridad. No es un fraude en sí, es el diseño del mercado. Pero cambia lo que vale una promesa de marca: cuando alguien promete “retiros en minutos”, la promesa la sostiene una estructura que quizá no controla.

Lo que sí conviene exigir a una marca nueva es que su pie de página muestre el número de permiso y el nombre del permisionario, como hace Caliente con DGG/SP/404/97 y como hacen las compilaciones al atribuir números a Novibet, Codere, 1xBet, Strendus, Betway y Playdoit. Sin esas dos líneas no hay a quién reclamar.

Cómo funciona una casa de apuestas, del registro al cobro

Un boleto de apuestas es un contrato con cuatro momentos: registro, depósito, elección del momio y cobro. Cada momento tiene un costo. Este recorrido sirve para saber cuál es el momento en el que se va más dinero sin que nadie lo anuncie.

El registro es el momento de la identidad. La verificación KYC —documento oficial, rostro, domicilio, a veces comprobante— no es un trámite decorativo: la casa necesita saber quién deposita y quién cobra porque está obligada a reportar. Las marcas revisadas lo dicen en su letra chica de otra forma: la ficha de Codere México limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta; el pie de página de caliente.mx indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad y enlaza una sección de juego responsable; Betcris aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años.

El depósito define el techo del jugador. No por el monto, sino por el método: quien deposita en efectivo sabe que el retiro irá por banco.

El momio es donde la casa gana de forma invisible. No hay comisión que aparezca en el boleto; hay un precio construido para dejar un margen en cada mercado. Después viene el cobro, y ahí reaparecen las condiciones: apuestas a momio mínima para liberar un bono, plazos de vigencia, límites por cuenta.

El viaje del boleto: del cupón al saldo

El momio es una momio decimal que multiplica lo apostado, y el cálculo es directo. Diez pesos a un momio de 1.90 devuelven 19 pesos si el boleto acierta: diez de la apuesta más nueve de ganancia. Una combinada multiplica los momios de todas las selecciones y arma un precio único. Eso es lo que un boleto paga, y nada más: no dice qué probabilidad tiene de acertar.

El retiro anticipado merece mención porque se ha vuelto un escaparate. Playdoit y Betcris lo ofrecen en sus aplicaciones, el segundo junto al parlay del mismo juego y las apuestas a jugadores. Cobrar antes tiene precio: la casa ajusta el importe a su favor, porque está comprando el riesgo que tú ya no quieres. No es un regalo, es una segunda apuesta sobre el mismo partido.

El cupón también se guarda. Las fichas de aplicación enlazan los términos y las pautas de juego responsable, y ahí es donde viven los requisitos que el jugador descubre tarde.

Cuando el resultado del partido sostiene la pregunta

Hay mercados cuyo resultado no se puede reducir a acertar o fallar sobre un solo marcador, y el mercado de momios igualados es el caso más honesto para explicar el mecanismo. En un partido de dos resultados posibles, el jugador elige entre un lado y el otro, y los dos precios suman lo que la casa cobra por organizar la operación.

Tomemos un ejemplo ilustrativo, no un precio cotizado: un mercado de dos vías con momio 1.90 por lado. La parte que retorna por cada peso jugado en ese mercado no llega al total apostado; la diferencia es la remuneración del operador por su trabajo de intermediación. Más adelante está la aritmética completa.

Retirar: la última condición que casi nadie lee

El retiro es la prueba de estrés de todo lo anterior. Un saldo solo es dinero cuando sale, y para salir tiene que cumplir dos cosas: llegar a una cuenta bancaria a nombre del titular y no arrastrar requisitos de apuesta pendientes. Lo segundo es lo que sorprende.

Un bono activo convierte el saldo en un saldo condicionado. Mientras no se cubra el rollover, el dinero puede jugarse pero no cobrarse completo. Esa es la razón por la que dos jugadores con el mismo saldo disponible no pueden retirar lo mismo: uno tiene bonos pendientes y el otro no.

Ninguna marca revisada promete un retiro instantáneo en un monto alto. Playdoit dice “retiros rápidos y pagos inmediatos”, Betcris destaca retiros rápidos y métodos de pago locales, Caliente ofrece depósitos y retiros desde el celular. Son afirmaciones de marca, no compromisos con plazo. En dinero, la única promesa que vale es la que viene con una fecha.

La comparación: nueve plataformas frente a lo que cuesta operar con ellas

Nueve nombres, un permiso compartido como figura legal y un montón de condiciones distintas. Aquí está el panorama que la publicidad no arma sola.

La columna del permiso cuenta una historia incómoda: ninguna de las marcas revisadas tiene una confirmación oficial que se pueda abrir hoy y leer. Los números que aparecen son los que cada marca publica en su propio pie de página o los que reproducen compilaciones de sitios especializados, y esas compilaciones se contradicen entre sí. Donde la contradicción es seria —Betcris y Pickwin comparten el mismo número en fuentes distintas— no se imprime número. Eso no es un hueco de esta página; es el estado del registro público en México, y el Congreso ha pedido abrir un padrón. Las cifras de cuántos sitios de apuestas operan en el país también chocan: un reporte habla de 136 webs y otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx, así que aquí no se cuenta nada.

Lo importante al leer la tabla no es el número de permiso. Es la relación: quién lo tiene, quién lo presta y qué marca está detrás de la pantalla.

Marca Situación del permiso SEGOB, según la fuente que lo publica Lo que su propia ficha dice sobre la operación
Novibet Permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx; no confirmado oficialmente. Titular: Comercial de Juegos de la Frontera Sin ficha de aplicación deportiva propia destacada; el sitio se verifica por la marca
Betcris Permiso de su permisionario; el número del pie de página propio y el de la tabla del titular difieren, por lo que no se imprime. Titular: Producciones Móviles Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como métodos de depósito, sin montos mínimos; parlay del mismo juego, retiro anticipado, apuestas a jugadores y retiros rápidos en la app
Codere Permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según compilaciones de terceros; no confirmado oficialmente. Titular: Libros Foráneos (Codere México) Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis; bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO
Pickwin Permiso de su permisionario; las fuentes se contradicen sobre el número, así que no se imprime. Titular: Producciones Móviles con Unocapali La Paz Operadora Sin ficha de aplicación deportiva propia destacada; el sitio se verifica por la marca
1xBet Permiso DGJS/0002/2020, según compilaciones de terceros; no confirmado oficialmente. Titular: Entretenimientos Naturales; la app figura en la App Store bajo otra empresa Sin ficha de aplicación deportiva propia destacada; el sitio se verifica por la marca
Strendus Permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx; no confirmado oficialmente. Las fuentes difieren sobre el titular Sin ficha de aplicación deportiva propia destacada; el sitio se verifica por la marca
Caliente Permiso DGG/SP/404/97, publicado en el pie de página del propio sitio. Titular: Tecnología en Entretenimiento Caliplay Transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; solo mayores de 18 años
Betway Permiso 4184, según casasdeapuestaslegales.mx; no confirmado oficialmente. Titular: Espectáculos Deportivos Frontón México Sin ficha de aplicación deportiva propia destacada; el sitio se verifica por la marca
Playdoit Permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx; no confirmado oficialmente. Titular: Eventos Festivos de México Visa, Mastercard, OXXO y transferencias, entre otros; futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost”, retiro anticipado y atención 24 horas

Dos cosas saltan de la tabla. La primera es que solo dos de las nueve publican el número de permiso en su propio sitio —Caliente y, con la advertencia de que la fuente es una tabla de tercero, Betcris. La segunda es que las fichas hablan de entretenimiento —transmisiones, creadores de apuestas, momios mejorados— y casi nunca de las condiciones del retiro. Ese silencio es la información.

Sobre las comisiones entre plataformas: no hay un dato comparable publicado por las nueve, así que comparar “quién cobra menos” sería inventar. Lo que sí se puede comparar con justicia es lo que cada una imprime sobre su propia operación, y de ahí sale el perfil de cada una.

El panorama mexicano: un mercado grande con un permiso prestado

México es un mercado de apuestas deportivas grande, maduro en consumo y arcaico en su ley. Ese contraste explica casi todo lo que un jugador encuentra al registrarse.

La ley vigente es la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947. Prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el territorio y solo permite los expresamente autorizados. La Secretaría de Gobernación otorga los permisos e inspecciona, puede cerrar locales sin autorización y hay reglas sobre la cercanía a escuelas y centros de trabajo. El Reglamento, reformado el 16 de noviembre de 2023, remata la lógica en su artículo 2: lo que no está expresamente previsto está prohibido.

El resultado es un marco sin estatuto específico para lo digital. No existe un artículo que nombre las apuestas por internet; la práctica reportada es que un sitio no puede tener un permiso digital independiente y que se cuelga del permiso de un permisionario con local. La palabra correcta es “permiso”, no “licencia”, y esa precisión no es un capricho: define qué recurso tiene un jugador cuando algo sale mal.

El tamaño del mercado invitaba a una reforma. La Secretaría de Gobernación terminó en octubre de 2026 un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad; no ha sido presentado y no es ley. Existe además una iniciativa para derogar la ley y crear un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión, que sigue siendo una propuesta. Hasta que algo de eso cambie, el jugador mexicano opera en un mercado donde la autorización es de un tercero.

Ese es el dato que debería estar en el encabezado de cada casa de apuestas: no quién te da la bienvenida, sino a nombre de quién está firmado el papel.

La normativa que sí cambia las cuentas del jugador

La regulación mexicana rara vez aparece en el boleto, pero está en el saldo. Tres piezas explican la mayoría de las sorpresas: el tipo de permiso, la edad y los impuestos.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026.

El permiso admite varias figuras. Para las apuestas remotas existe el centro de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos; los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas a distancia. Los permisos no son transferibles y sus titulares deben presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, fianzas y avisos sobre operaciones sospechosas. Todo eso es responsabilidad del permisionario, no de la marca que ves en pantalla.

La edad es un terreno donde conviene la precisión. El artículo 5 del Reglamento prohíbe a los menores estar en las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no fija un número; las marcas, en cambio, declaran 18+ en sus fichas y pies de página. Si alguien busca una edad legal escrita en una ley federal para apostar en línea, no la va a encontrar con ese nombre.

Lo demás —límites de depósito estatutarios, cuenta temporal, registro de autoexclusión— tampoco existe a nivel federal. Lo que hay son herramientas voluntarias que cada marca lista por su cuenta. Volveremos a eso.

El permiso no es una licencia: qué respalda realmente a cada marca

Un permiso mexicano es un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario. No es un documento que la marca online pueda sacar a su nombre. Esto ordena la lectura de todo lo anterior: una marca puede tener un sitio impecable, una app al día y un permiso ajeno. Y puede, como ha ocurrido, perder el acceso a su propio mercado sin que su producto tenga nada que ver.

La consecuencia para el jugador es que el papel que lo respalda es una autorización de un tercero, y que su reclamo, en caso de conflicto, tiene una ruta administrativa mexicana. No hay arbitraje internacional ni fondo de garantía. Es un marco distinto al de una licencia europea con regulador propio y número publicado, y confundir uno con otro lleva a esperar protecciones que no existen.

Ahí también está el punto ciego del mercado: no hay padrón oficial de permisos que un ciudadano pueda abrir y consultar hoy, aunque el Congreso pidió en 2026 habilitar un registro público. Mientras siga cerrado, la comprobación de un permiso se hace con lo que la propia marca publica y con lo que reportan terceros, y eso no es lo mismo que una verificación oficial.

La edad, la identidad y el control de la UIF

El jugador mexicano entrega dos cosas al registrarse: identidad y trazabilidad bancaria. Ambas vienen del mismo lugar. La actividad de apuestas está catalogada como vulnerable frente al lavado de dinero, y los operadores están obligados a verificar usuarios y a reportar operaciones relevantes a la UIF y al SAT. Los documentos exactos exigidos no están fijados en un estatuto abierto, así que cada operador arma su propio proceso de verificación.

Esto explica por qué una casa pide comprobante de domicilio antes de dejar retirar y por qué el retiro viaja a una cuenta del mismo titular. También explica por qué un saldo puede quedar en revisión. No es capricho del operador: es una obligación que arrastra al jugador.

El operador, además, emite un CFDI de retenciones cuando hay premios gravados. Ese documento es el rastro fiscal de una ganancia, y conviene guardarlo.

El IEPS, el ISR y lo que se queda el SAT

La parte fiscal es la que más cambia el resultado de un año ganador, y la que menos aparece en las reseñas.

Por el lado del operador, el impuesto especial sobre producción y servicios para juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso bajo la ley de juegos es de 50 %, aplicable desde el 1 de enero de 2026 tras la reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación el 7 de noviembre de 2025; antes era 30 %. La misma fracción alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, con bloqueo temporal del servicio digital en caso de incumplimiento grave. Ojo con el número: la base no está definida de forma pública y unívoca. El texto legal habla de “valor de la actividad”, la prensa escribe “monto total apostado”, y aquí no se dirá “50 % de lo apostado” ni “50 % de los ingresos brutos”, porque ninguna de las dos lecturas está sostenida.

El impuesto de 50 % no toca el boleto del jugador de manera directa, pero sí su entorno: después del aumento, los operadores rediseñaron los bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto. Cuando una promoción es más modesta de lo que era, hay una razón fiscal detrás.

Por el lado del premio, el ISR entra en juego. Los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos. El pagador retiene 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no supera 6 %, y 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración exigida cuando está obligada; si no lo hace, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México aplica un impuesto estatal de 6 % a los premios, lo que suma alrededor de 7 % en total según reportes secundarios. Los premios superiores a $600,000 MXN en el año deben reportarse en la declaración anual.

Los estados también cobran por su lado y con bases distintas: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados.

Falta el caso más espinoso. El artículo 137 de la Ley del ISR cubre premios “autorizados legalmente”; el tratamiento de un premio cobrado en un sitio sin permiso no está establecido, y la posición honesta es una consulta con un contador o asesor fiscal. Nadie serio te va a dar una cifra ahí.

Un dato práctico para quien gana: la retención se acredita o se acumula según lo que declares, así que el comprobante vale dinero. Un boleto ganador sin CFDI de retenciones es una discusión futura con el SAT.

Lo que se puede bloquear, y por qué importa

El bloqueo dejó de ser teoría hace más de un año. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la UIF identificó 13 casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano (Ganador Azteca, del grupo de Ricardo Salinas Pliego) quedaron deshabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo no relacionado con apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, incluidos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra bet365 y Betano, según una sola fuente. Alrededor de 20 casinos físicos fueron cerrados en 2026.

Por eso el estado de esas marcas solo se puede escribir con fecha. Decir hoy que un sitio está abierto o cerrado es una afirmación que caduca en semanas.

El riesgo para el jugador no es abstracto: un saldo en un operador bloqueado puede quedar congelado, y la resolución del bloqueo no está en sus manos. Frente a eso, la autoridad también ha reforzado su capacidad de bloquear dominios y aplicaciones sin permiso, y no está establecido cuál sería la base legal para bloquear sitios más allá del bloqueo por incumplimiento fiscal previsto en la ley del IVA. Un jugador puede terminar fuera del mercado por una decisión que ni su casa de apuestas conocía con antelación.

Protección y juego responsable: las herramientas que sí existen

El discurso de juego responsable suele venir en dos formatos: un enlace en el pie de página y una frase amable. La parte útil está en los controles que el jugador puede activar por su cuenta, porque son los únicos que existen a nivel operativo en México.

Conviene separar lo que hay de lo que no hay. No existe un registro nacional de autoexclusión. Tampoco un límite de depósito o de pérdida fijado por ley federal, ni una cuenta temporal obligatoria. Lo que hay son herramientas internas voluntarias —pausas, límites de depósito, autoexclusión— que cada marca lista en su propia ficha, sin estándar común entre plataformas.

Eso deja al jugador con la iniciativa. Y con una asimetría incómoda: la casa puede verificar cuánto deposita y cuándo apuesta; el jugador solo ve lo que la casa decide mostrarle.

Prevención: los límites que pones tú

Un límite interno no depende de la ley, depende de que el jugador lo configure en su cuenta. Como no hay estándar, el punto de partida es revisar si la marca permite límite de depósito, límite de pérdida, pausa temporal y autoexclusión, y por cuánto tiempo. Si solo aparece la palabra “juego responsable” sin herramientas detrás, no hay control real.

El momento de configurarlo es antes del primer depósito, no después de una racha. Un límite puesto con la cuenta en pérdida se topa con la tentación de subirlo, y muchas plataformas permiten modificarlo con una confirmación simple.

Vale la pena anotar quién responde: los avisos y políticas de cierre de cuenta que aparecen en las fichas, como los de Codere México, son de la marca. La autoexclusión interna no sale de la casa; no pasa a un registro que otras plataformas consulten.

Dónde se queda el jugador que necesita ayuda

Como no hay registro nacional, el jugador que quiere cerrar la puerta en varias plataformas lo hace una por una. Eso es lento y agotador, y es el escenario donde más gente recae.

La ruta práctica es simultánea: activar la autoexclusión en cada cuenta activa, y buscar apoyo externo en las líneas y servicios de orientación que las propias plataformas enlazan en sus secciones de juego responsable. Los pies de página de caliente.mx y de Betcris enlazan esas secciones, y la ficha de Codere menciona políticas de cierre de cuenta. Es poco, pero es lo que hay.

El bono es el factor que complica el cierre. Una cuenta con un bono a medio liberar tiene saldo condicionado, y muchos jugadores postergan la salida hasta “terminar el rollover”. Eso es exactamente al revés: el bono es la razón para no empezar.

Protección: qué cubre realmente una marca con permiso

Una marca con permiso de la SEGOB ofrece cuatro cosas que un sitio sin permiso no ofrece. Tiene un responsable legal mexicano con nombre y domicilio; opera bajo un permiso que la autoridad puede suspender; aplica controles de identidad y reportes a la UIF y al SAT; y emite CFDI de retenciones cuando hay premios gravados.

Lo que no ofrece también importa. No hay fondo de garantía que respalde los saldos, ni arbitraje internacional, ni registro nacional de autoexclusión. Y la protección es vulnerable a decisiones que no dependen de la marca: el caso de los dominios suspendidos en julio de 2026 muestra que un permiso no inmuniza contra una orden administrativa.

Sobre los sitios sin permiso, la comparación honesta es una tabla en blanco. No hay responsable mexicano, no hay permiso que suspender, no hay CFDI de retenciones, y un saldo puede congelarse sin que exista una autoridad local a la que reclamar. Tampoco está establecido qué pasa con el premio de un sitio sin permiso desde el punto de vista del ISR. Y no hace falta comprobarlo en carne propia: los operadores con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos.

Bonos y apuestas gratis: la parte del folleto con fecha de caducidad

Aquí es donde la publicidad y el dinero se separan con más fuerza. Un bono de bienvenida no es un regalo, es una condición de apuesta comprada con visibilidad. Y en México el marco legal no impone una regla común sobre bonos: no se encontró artículo federal sobre publicidad de bonos ni sobre su estructura, y las iniciativas para prohibir los bonos de bienvenida, limitar influencers y deportistas o restringir la publicidad en transmisiones deportivas siguen sin ser ley. Los reportes sobre horarios de transmisión —después de las 22:30 o entre las 06:00 y las 22:00— describen iniciativas, no normativa vigente.

Esa ausencia importa. Cuando no hay regla común, la única fuente confiable es el propio operador, y cada operador redacta lo que le conviene. La consecuencia práctica es que el jugador no puede comparar bonos por su titular; tiene que comparar por sus condiciones.

Las tres condiciones que deciden si un bono vale algo son siempre las mismas: cuántas veces hay que apostarlo, a qué momio mínimo cuentan las apuestas y hasta cuándo hay tiempo. Una cuarta aparece cuando el premio es limitado: cuánto se puede ganar con él.

El bono de bienvenida: cuánto apuestas antes de que sea tuyo

Las cifras de las marcas revisadas explican por qué conviene leer despacio. En el encabezado de caliente.mx se anuncian $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN; la página no aclara si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas. La ficha de la app de Codere México anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN. La ficha de Playdoit anuncia $1,000 MXN de bono de bienvenida, pero en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito, de modo que las condiciones no son claras. El rollover del bono sin depósito de Caliente figura como de 10 veces según reseñas de sitios especializados, y el plazo, las momios mínimas y el rollover del bono de primer depósito varían de una reseña a otra.

Ahí está el patrón: la cifra grande es la del anuncio, la condición es la de la letra chica, y en dos casos la propia marca no es consistente sobre si el bono requiere depósito. Cuando una ficha se contradice a sí misma, la promoción no está lista para compararse con nada.

Un bono de bienvenida es un anticipo de tu propia actividad. El operador pone un saldo, y luego pide que lo apuestes cierta cantidad de veces antes de que se convierta en dinero retirable. Es un intercambio, y el precio se mide en volumen de apuestas, no en pesos.

Apuesta gratis, momios mejorados y Playboost: leer la etiqueta

Las palabras del folleto son tres y funcionan distinto. Una apuesta gratis es un cupón con un importe; si gana, el importe del cupón normalmente no se devuelve con la ganancia, solo lo ganado. Un momio mejorado paga un poco más en un mercado concreto, durante un tiempo concreto y con un tope de ganancia. Un multiplicador como “Playboost”, que Playdoit presenta para aumentar ganancias, sube el pago de una selección combinada bajo sus propias condiciones. Codere México anuncia apuestas gratis entre sus funciones de aplicación.

La “apuesta gratis” suena a dinero y casi nunca lo es. Es una palanca que multiplica tu acierto, no tu depósito. Y como el bono sin depósito de Caliente exige un rollover de 10 veces, también el bono “gratis” arrastra un compromiso de apuesta.

Un bono modesto con requisitos claros vale más que una cifra alta con condiciones contradictorias. Las reseñas sobre Caliente lo muestran al revés: el número es llamativo y las condiciones se contradicen entre sí.

Los requisitos de apuesta, en números

Un rollover se calcula sobre una base y con un factor. La base puede ser el monto del bono o el bono más el depósito, y eso cambia todo: la misma palabra, “10 veces”, significa cantidades distintas según cuál sea la base.

La segunda mitad de la condición es el momio mínimo: las apuestas por debajo de ese precio no cuentan para liberar el bono. Ahí se esconde el costo real, porque el momio bajo es donde la casa tiene su mayor margen. Un requisito de apuesta alto con un momio mínimo alto obliga a apostar mucho y a precios que no convienen.

La tercera mitad es el plazo. Un bono con poco tiempo y un requisito grande se convierte en una carrera, y la carrera la gana la casa.

Sobre los plazos exactos de cada plataforma revisada, las reseñas no coinciden entre sí, así que aquí no se imprimen. Los términos concretos son los que la marca publica en su propia página de bonos, y ahí es donde hay que leer antes de depositar. Si un operador no publica la base del rollover, el momio mínimo y el plazo en el mismo lugar, eso ya es una respuesta.

Cuánto apuesta un bono: un ejemplo con los números a la vista

Tomemos un escenario con la única cifra de rollover que aparece en las fuentes consultadas: el bono sin depósito de Caliente con un rollover de 10 veces. Si la base fuera el importe del bono, un bono de $1,000 MXN exigiría $10,000 MXN en apuestas para quedar liberado, suponiendo que solo se apueste el monto del bono. Con apuestas de $100 MXN, eso son 100 boletos que cuentan, siempre que cada uno llegue al momio mínimo exigido.

Y aquí está la parte que casi nunca se escribe: si el bono se anunciara a $7,000 MXN con el mismo factor, el volumen requerido subiría a $70,000 MXN. Ese salto de cifra es la razón por la que el anuncio y la condición se leen por separado. Un bono se mide por lo que hay que apostar, no por lo que se anuncia. La base exacta del rollover de Caliente no está unificada en las reseñas consultadas, así que el número se toma como base el importe del bono, que es el supuesto impreso.

Las nueve plataformas, una por una

Ninguna de estas fichas es una recomendación, y el orden no es un podio: es el que traza esta comparación. Lo que sí hay en cada una es un juicio sobre para quién funciona y en qué se queda corta.

Caliente: el permiso a la vista y una app que hace de todo

Caliente es la excepción que confirma la regla del pie de página. Su permiso DGG/SP/404/97 aparece publicado en su propio sitio y lo presenta como autorización de la Secretaría de Gobernación, con Tecnología en Entretenimiento Caliplay como operadora. Es el único caso entre los revisados en el que el número de permiso se puede leer en la casa y no en una compilación de terceros.

El producto es amplio. La app Caliente Deportes, versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026, ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y está limitada a mayores de 18 años. El pie de página insiste en lo mismo por otra vía: juegos con apuestas prohibidos para menores de edad, invitación a divertirse con responsabilidad y un enlace a la sección de juego responsable.

El encabezado es donde el entusiasmo se desborda. Se anuncian $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, sin aclarar si ambas valen solo para apuestas deportivas. El rollover del primero figura en 10 veces según reseñas especializadas, y los términos del segundo cambian de una reseña a otra.

Veredicto: la transparencia del permiso es su mayor activo y el bono es su punto débil, porque una promoción que no distingue entre deportes y casino deja al jugador adivinando qué apuesta cuenta. Para quien valora poder leer el permiso en el propio sitio y usa la app como centro de operaciones, la marca cumple; quien vaya por el bono debe ir directo a los términos.

Betcris: parlay del mismo juego y una red que cruza fronteras

Betcris tiene dos historias en el mismo pie. Por un lado, el permiso DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER a nombre de Producciones Móviles, que opera junto con Paradise Riviera Gaming según el oficio DGJS/405/2018. Del otro, una licencia de la Autoridad de Juegos de Malta con vigencia del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026, bajo TV Global Enterprises Ltd. Como el número del pie de página propio y el de la tabla del titular no coinciden, aquí no se imprime número mexicano.

El producto apuesta a lo internacional. La app, lanzada en julio de 2018 y en versión 3.2.1 del 28 de septiembre de 2026, destaca el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, retiros rápidos, métodos de pago locales y atención en español, y opera en México, Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana y Honduras. En la página principal aparecen los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como métodos de depósito, sin montos mínimos.

El pie de página es tajante en lo demás: juegos con apuestas estrictamente prohibidos para menores de edad, sección de juego responsable y aclaración de que el servicio no se promociona a menores de 18 años.

Veredicto: la combinación de una licencia europea con operación regional es lo que separa a Betcris de sus vecinas mexicanas, y el parlay del mismo juego es una herramienta real para quien arma combinadas de un solo partido. La contraparte es que el permiso mexicano no se puede citar con un número limpio, así que quien necesite comprobar la autorización local tendrá que conformarse con el nombre del permisionario.

Codere: catálogo ancho y un bono que pide depósito

Codere llega con dos permisos atribuidos por una compilación de terceros, DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, a nombre de Libros Foráneos, sin confirmación oficial abierta. Su aplicación existe desde enero de 2017 y se actualiza con fecha del 20 de agosto de 2026 bajo Codere Newco.

El contenido es el más ancho de la lista en deportes. Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. La ficha de la aplicación limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta; también anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO.

El detalle que cambia la decisión es el tipo de oferta. El bono que anuncia la ficha está atado al depósito, así que el jugador tiene que poner dinero antes de tocar cualquier promoción. Quien busque un bono sin depósito no lo va a encontrar en esa ruta.

Veredicto: el catálogo de deportes y las herramientas de la app justifican la marca para quien apuesta seguido y quiere variedad de mercados, y la política de cierre de cuenta publicada es una señal de seriedad. El bono es su punto flojo: depósito primero, condiciones después, y el jugador hace bien en tratarlo como un gasto de entrada.

Playdoit: retiro anticipado y un bono que se contradice

Playdoit es la plataforma que más promete velocidad sobre el papel. Cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. La app salió en agosto de 2021, va en la versión 1.31.0 del 22 de octubre de 2026 y la publica Atracciones America.

El permiso atribuido es DGAJS/SCEVF/P-02/2005 a nombre de Eventos Festivos de México, según una compilación de terceros. Acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, entre otros métodos, y promete retiros rápidos y pagos inmediatos; su ficha enlaza los términos y las pautas de juego responsable, y el uso es para mayores de 18 años.

Ahí aparece el problema. La ficha anuncia $1,000 MXN de bono de bienvenida, pero en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito. Dos versiones del mismo bono en la misma página es una condición que no está lista.

Veredicto: quien use apuestas en vivo y retiro anticipado va a encontrar aquí lo que busca, y la app está viva. Pero una promoción que se describe de dos maneras no se puede planear, y eso pesa más que cualquier cifra atractiva anunciada en el encabezado.

Novibet: el permiso en papel y poco más que presumir

Novibet aparece con un permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 atribuido por casasdeapuestaslegales.mx a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera, sin confirmación oficial abierta. Fuera de esa línea, la marca no destaca por una ficha de aplicación deportiva con versiones y funciones documentadas como las de sus competidoras directas.

Eso no la descalifica, pero sí la vuelve opaca para quien compara con datos. Un jugador que llega desde este bloque sin información de producto tiene que ir a la página propia de Novibet y buscar ahí los términos de depósito, retiro y bonos, porque son los que deciden el costo real.

Veredicto: la marca existe con permiso atribuido y estructura reconocida, y eso es suficiente para no descartarla. Lo que no ofrece en este contexto es material para compararla, y quien la elija lo hará por el sitio y no por una promesa.

Pickwin: permiso prestado y un número que no cuadra

Pickwin presenta el caso más instructivo de todo el grupo. Una compilación le atribuye el permiso DGJS/DCRCA/1584/2019 y otra le asigna DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER, el mismo que aparece en el pie de página de Betcris a nombre de Producciones Móviles. El titular que citan las fuentes es Producciones Móviles con Unocapali La Paz Operadora. Cuando dos marcas distintas reciben el mismo número, el número deja de servir para comprobar nada.

Ese es el argumento más claro de por qué un permiso mexicano no funciona como una licencia identificable. La marca se cuelga de un permisionario que puede tener varias marcas, y el jugador no tiene forma de distinguir cuál es cuál.

Veredicto: la marca no tiene un defecto propio; el problema está en el registro, que no permite verificarla. Cualquier jugador que llegue buscando claridad documental sobre la autorización de Pickwin va a salir con las manos vacías, y esa opacidad se traslada al resto de la operación.

1xBet: el nombre global y el desajuste de empresas

1xBet arrastra una reputación internacional y en México aparece con un permiso DGJS/0002/2020 atribuido por compilaciones de terceros a nombre de Entretenimientos Naturales. La fuente no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial, y hay un desajuste que merece atención: la App Store lista su aplicación bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta a la del titular citado.

Ese desajuste es el punto. Cuando la empresa que publica la app no es la que sostiene el permiso, el jugador pierde la cadena de responsabilidad. No significa que haya un problema, sino que la trazabilidad se corta justo donde empieza a importar.

Veredicto: la marca tiene presencia y producto, y su permiso atribuido la pone dentro del grupo revisado. Lo que no tiene es una cadena limpia entre el permiso, el titular y la app, y quien priorice poder seguir el rastro de quién responde no va a encontrarlo aquí.

Strendus: tres permisos y tres versiones del titular

Strendus acumula tres números atribuidos por casasdeapuestaslegales.mx: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021. Las compilaciones difieren sobre el titular, que aparece como Atracciones y Emociones Vallarta o como New Ads. Como dato de contexto, los permisos son intransferibles según el Reglamento, y esto es justo lo que la contradicción vuelve difícil de leer.

Tres permisos y dos titulares posibles es información que no aclara nada. Un jugador que quiera saber con quién contrata no obtiene respuesta de ninguna de esas líneas.

Veredicto: la marca opera y tiene estructura documental, pero la documentación no resuelve la pregunta básica de quién es el permisionario. Quien se sienta tranquilo con eso, adelante; quien quiera certeza sobre el responsable legal, no la va a conseguir aquí.

Betway: el nombre conocido y el número corto

Betway es una marca reconocida que en México aparece con un permiso 4184 atribuido por casasdeapuestaslegales.mx a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México. El número es llamativamente corto frente a los formatos largos de sus competidoras, y no hay confirmación oficial abierta.

El nombre lleva años en el mercado internacional, y eso crea una expectativa que la ficha mexicana no alimenta con datos de producto. La marca que un jugador conoce del extranjero no es la misma estructura que aparece en el registro mexicano.

Veredicto: una marca grande colgada de un permiso ajeno es el retrato exacto del mercado mexicano, y Betway lo muestra sin adornos. Sirve a quien busque un nombre conocido con operación local, aunque el nombre sea lo único verificable con facilidad.

Playdoit y la lección que cierra el grupo

Playdoit ya apareció en este recorrido, y en el cierre conviene quedarse con su contradicción porque resume el conjunto: una plataforma con producto completo, app actualizada y un bono descrito de dos maneras distintas en su propia ficha. La promesa es de velocidad —retiros rápidos y pagos inmediatos, atención 24 horas, retiro anticipado— y la letra chica no acompaña esa promesa con cifras.

Veredicto: el producto está y la operación se ve activa; lo que falta es coherencia entre lo que la marca promete y lo que publica sobre sus propias condiciones. Para el jugador que decide con el producto en la mano y no con la promoción, la balanza se inclina a favor.

Un cálculo de ejemplo: qué se queda la casa en un mercado parejo

Toda casa de apuestas cobra por su trabajo, y lo cobra dentro del precio. La forma de verlo es imaginar un mercado de dos resultados en el que las dos momios son idénticas, un ejemplo ilustrativo y no un precio cotizado: momio 1.90 por lado.

Con ese precio, la parte que retorna al jugador en ese mercado queda por debajo de lo que se apostó en conjunto. La diferencia es el margen del operador. El cálculo no depende del resultado del partido ni del monto total apostado por el público: es una propiedad del par de precios. Y el resultado es una banda, no una cifra única, porque el número exacto de decimales del momio mueve la aguja.

Ese margen es el costo fijo que ningún bono elimina. Es la razón por la que un jugador que apuesta muchas veces a momios bajos pierde de forma sostenida aunque acierte la mitad de sus boletos: cada apuesta paga el peaje. Un bono generoso y un catálogo enorme no cambian la aritmética del precio.

Para la oferta de bienvenida hay una consecuencia directa. Un requisito de apuesta obliga a colocar ese volumen precisamente en mercados con margen. El valor esperado de liberar un bono no es el importe anunciado; es lo que queda después de pagar el peaje del volumen exigido y de arriesgar apuestas a momio mínimo. La conclusión honesta no es una cifra, es una dirección: mientras más alto el rollover y más bajo el momio mínimo, más caro sale el bono “gratis”. Y nada de esto dice si el boleto va a ganar. El margen es un dato sobre el precio, no sobre el resultado.

Preguntas frecuentes sobre las casas de apuestas online en México

¿Cómo comprobar si una casa de apuestas tiene permiso de la Secretaría de Gobernación?

El pie de página de la marca debe mostrar el número de permiso y el nombre del permisionario, como Caliente con DGG/SP/404/97. Si no aparece, no hay verificación posible: el padrón público de la Dirección General de Juegos y Sorteos sigue sin poder abrirse y el Congreso pidió habilitarlo. Los números que circulan vienen de compilaciones de terceros y a veces se contradicen.

¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?

Se multiplica lo apostado por el momio decimal. Diez pesos a 1.90 devuelven 19 pesos: diez de la apuesta y nueve de ganancia. En una combinada los momios de todas las selecciones se multiplican en un solo precio. Ese número es lo que paga el boleto si acierta, no la probabilidad de acertar.

¿Cómo se nota el margen de la casa en los momios?

Se nota sumando las probabilidades implícitas de todos los resultados del mismo mercado. En un mercado parejo de dos vías con momio 1.90 por lado, la suma supera el total y esa diferencia es el margen del operador, que queda por debajo del total apostado en una banda y no en una cifra única. Es el peaje que cada apuesta paga.

¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?

Dentro de la propia cuenta, en la sección de juego responsable; no hay límite de depósito ni de pérdida fijado por ley federal, ni cuenta temporal obligatoria. Las herramientas son internas y voluntarias, sin estándar común entre plataformas. Conviene configurarlas antes del primer depósito, porque un límite puesto con la cuenta en pérdida se acaba subiendo.

¿Cómo se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?

Sí. El pagador retiene 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no supera 6 %, y 21 % si un impuesto estatal supera ese 6 %. La Ciudad de México aplica 6 % estatal a los premios, unos 7 % en total. La retención es pago definitivo solo si presentas la declaración exigida.

¿Qué riesgos tienen las casas de apuestas sin permiso en México?

No hay responsable legal mexicano, ni permiso que la autoridad pueda suspender, ni control de identidad y reportes a la UIF y al SAT, ni CFDI de retenciones. El saldo puede congelarse sin autoridad local ante la cual reclamar, y no está establecido cómo se tratan fiscalmente los premios de un sitio sin permiso. Los operadores con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos.

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