Apuestas en esports en México, con el costo de cada oferta sobre la mesa
Datos actualizados a noviembre 5, 2026, con los registros de permisos de la Secretaría de Gobernación y la Dirección General de Juegos y Sorteos como referencia.
Pronósticos: lo que un momio dice y lo que no dice
Quien busca pronósticos de esports casi siempre busca una cosa distinta de la que cree: busca certeza sobre un resultado que nadie tiene. Lo que sí se puede saber de antemano es cuánto cuesta cada momio, y esa cifra se puede calcular antes de que empiece la partida. La analítica sirve para eso: para saber qué parte de lo que apuestas se queda en la casa antes de que nadie toque un teclado.
Antes de seguir conviene ver la parte que sí es cuantificable. En cualquier mercado cerrado de dos resultados —el clásico ganador/ganador de un mapa, de un duelo o de un encuentro sin empate posible— los dos momios no son dos precios independientes. Son dos recortes del mismo pastel. Si el mercado se ofreciera a 1,90 y 1,90 en formato decimal, la probabilidad que la casa asigna a cada lado es 1 ÷ 1,90, es decir 0,5263. Sumando las dos partes se llega a 1,0526: un 105,26 % de probabilidad donde solo cabe un 100 %. Ese excedente es el margen, y en ese ejemplo se lleva entre 5,2 % y 5,3 % de lo que se juega en ese mercado. Hacia el 105 % si el precio es 1,90; hacia el 105,3 % si el precio se acerca a 1,899. La banda se mueve con el precio, y por eso el número final nunca es uno solo.

La bandera de “momios mejorados” que acompaña a casi todos los bonos de bienvenida choca de frente con esa aritmética. Un momio de 1,90 en un mercado de dos vías no es generosidad: es el precio con el que la casa ya se cubrió. Y el porcentaje no es parejo en todo el catálogo. En fútbol, que es el deporte con más volumen y más liquidez, los márgenes suelen venir más apretados; en un mercado de esports con menos liquidez, donde hay que cruzar una apuesta de tenis de madrugada contra una final de League of Legends un domingo por la noche, la casa cobra más por el mismo trabajo. Ese diferencial es invisible en la pantalla del boleto y perfectamente visible en la suma de dos divisiones.
Cómo se ordena la analítica cuando no hay graderío
Los modelos que se usan en deportes tradicionales descansan en cosas que en esports no existen. No hay lesiones anunciadas en rueda de prensa, no hay alineación confirmada una hora antes, no hay clima. Lo que hay es otra cosa: parches que cambian el equilibrio de un campeón, jugadores que se retiran a mitad de temporada, plantillas que se reforman entre torneos, y selecciones que se clasifican por una liguilla interna que dura semanas.

Toda esa información es pública y verificable, y está en los canales oficiales de cada organizador. El error caro no es ignorarla: es creer que el momio ya la incorporó con la misma velocidad con la que la leyó el aficionado. Cuando un parche reordena el mapa de un juego de estrategia, el mercado tarda un rato en ajustar los precios de los equipos afectados. Ese rato es el único momento en que el aficionado puede tener una ventaja real, y no dura mucho.
Nueve casas listan esports en México, y sus momios para torneos de videojuegos no son idénticos entre sí. Comparar dos precios para el mismo mapa, en el mismo momento, es el ejercicio más rentable de la página. Un punto de momio de diferencia en un solo lado no parece nada; repetido cien veces en una temporada, es dinero.
Banca y control: la parte que se decide antes de apostar
La gestión de banca no tiene misterio, pero casi nadie la hace. Consiste en una decisión previa: qué porcentaje del total disponible va a cada apuesta, y cuántas apuestas caben antes de que la cuenta baje lo bastante como para obligar a recargar. Ese segundo punto es el importante, porque el recargue es la puerta por la que un bono se reclama y se convierte en requisitos de apuesta.
El ciclo se repite de manera predecible. Uno define un monto por boleto, apuesta sencillas; luego suma una combinada con dos o tres patas y el momio se multiplica; la cuenta aguanta; viene una racha mala; la tentación de subir el monto por boleto para recuperar. Ahí es donde la casa gana terreno sin mover un solo momio. El margen ya estaba puesto; el cambio de tamaño fue del apostador.
Las herramientas de límite que ofrecen las casas —las que se listan más adelante— sirven exactamente para cortar ese impulso: fijar un tope de depósito antes de empezar cuesta cinco minutos y elimina la decisión emocional de la ecuación. No es un consejo moral. Es que un tope fijado en frío es lo único que impide que el tamaño de la apuesta lo fije el resultado anterior.
Las tendencias hay que tratarlas con más desconfianza que los precios. Un equipo que lleva tres torneos llegando a la ronda final carga con eso en el momio mucho antes de que el historial signifique algo en el mapa del domingo. La forma reciente de una plantilla no es una propiedad del equipo: es una propiedad del equipo contra esos rivales concretos, con esa versión del juego.
Los esports como categoría: qué se juega y qué se apuesta
Los esports son competencia con videojuegos, casi siempre torneos multijugador organizados entre jugadores profesionales, individualmente o por equipos. Esa definición tan simple explica un detalle que confunde al recién llegado: no hay una liga, hay muchas, y cada una pone sus propias reglas de formato, de calendario y de clasificación.
El catálogo que las casas despliegan es amplio. Entre los títulos más populares están League of Legends, Dota 2, Counter-Strike, Valorant, Overwatch, Call of Duty, Fortnite, Rocket League y StarCraft. No todos aparecen en todas las casas mexicanas: los tres o cuatro grandes de la escena competitiva —League of Legends, Dota 2, Counter-Strike y Valorant— están prácticamente siempre, y el resto depende de qué torneo esté en cartelera esa semana.
Los grandes torneos tienen nombres que el aficionado reconoce: el Campeonato Mundial de League of Legends, The International de Dota 2, el Evolution Championship Series (EVO) de juegos de pelea y el Intel Extreme Masters. A ellos se sumó una cita propia: la Copa Mundial de Esports 2026 se disputa del 6 de julio al 23 de agosto de 2026 en París, con una bolsa de 75 millones de dólares estadounidenses repartida entre 24 juegos; la edición de 2025 repartió 71,5 millones. Es un evento de verano, con calendario concentrado y muchas horas de juego en poco tiempo, y eso tiene una consecuencia práctica para el apostador: los mercados se abren y se cierran rápido, y las combinadas cruzan partidas que se juegan casi a la misma hora.
El dinero que hay detrás de esos torneos explica la existencia de mercados, no la calidad de los momios. The International 2021 de Dota 2 tuvo una bolsa de premios superior a 40 millones de dólares estadounidenses, la mayor de la historia de los esports hasta entonces. En el Club Championship de la Copa Mundial de Esports, Team Falcons defendió en 2025 el título que había ganado en 2024. Es contexto útil para entender por qué un torneo genera cien mercados distintos y otro genera tres. La bolsa grande trae liquidez, y la liquidez aprieta el margen. La bolsa chica hace lo contrario.
Qué se apuesta, además del ganador
La apuesta sencilla al ganador de un mapa o de un duelo a tres partidas es la puerta de entrada, y en esports suele ser un mercado de dos vías: sin empate posible, sin margen de tres resultados, sin la complejidad del 1X2 del fútbol. De ahí salen las variantes que comparten nombre con el deporte tradicional: el hándicap de mapas o de rondas, y el más/menos de totales, que en un shooter pregunta cuántos mapas se juegan y en un MOBA cuánto dura la partida.
La combinada —el parlay mexicano, también llamada combinada— es donde el margen deja de ser un detalle al pie y pasa a ser el asunto principal. Los momios de las patas se multiplican, y con ellos el margen de cada mercado se multiplica también; una combinada de cuatro patas en cuatro mercados distintos carga cuatro veces el recorte. Eso no hace que la combinada sea una mala apuesta por definición, pero sí significa que la casa cobra más por ella, y que la diferencia contra una apuesta sencilla es real y medible.
El retiro anticipado, o cash out, aparece listado en varias casas mexicanas. La promesa es atractiva: cerrar la posición antes del resultado. Lo que la casa cobra por eso rara vez se muestra con la misma claridad que el momio de entrada, y quien use la función debería comparar el importe ofrecido contra lo que pagaría el boleto al llegar al final. En más de un caso la diferencia es el precio del seguro.
Casas de apuestas de esports: nueve fichas, un mismo permiso
Aquí entra el panorama de las casas que operan en México. Antes de las fichas, una línea que vale para las nueve: ninguna tiene licencia de apuestas online en México. No existe. Lo que tienen es un permiso de la Secretaría de Gobernación (SEGOB, Dirección General de Juegos y Sorteos) otorgado a un permisionario con establecimiento físico, y la marca opera al amparo de ese permiso. La palabra es “permiso”, no “licencia”, y no es un tecnicismo: el permiso es un acto administrativo temporal concedido a un permisionario, y de ahí se derivan las obligaciones que la casa asume frente a la autoridad.
El segundo punto es el registro. El listado oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no se ha podido abrir, así que los números de permiso que siguen vienen del pie de página de cada marca o de una compilación de sitios de comparación, y ninguna está confirmada oficialmente. Las compilaciones se contradicen entre sí en varios casos, y cuando lo hacen no se imprime ningún número. Un lector que quiera verificar el permiso de una casa debe buscar el pie de página del propio sitio de la marca y, si quiere ir más lejos, acudir a la Dirección General. El registro es la fuente, no una casa de apuestas.
Con eso en claro, la comparación ordena las marcas por lo que sus propias fichas dicen sobre esports.
| Casa | Permiso de SEGOB, según la fuente citada (no confirmado oficialmente) | Lo que su propia ficha dice sobre esports |
|---|---|---|
| Betcris | Permiso de su permisionario, sin número: el del pie de página de la marca y el de la tabla del titular difieren (Producciones Móviles) | Reproduce y amplía lo que dice su ficha: permiso a nombre de Producciones Móviles y licencia de la Autoridad de Juegos de Malta |
| Caliente | DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página de caliente.mx, a nombre de Tecnología de Entretenimiento Caliplay | Transmisión en vivo, creador de apuestas “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, eventos virtuales |
| Novibet | DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera | Sin datos sobre esports en su ficha |
| 1xBet | DGJS/0002/2020, según el portal Casas de Apuestas Legales, a nombre de Entretenimientos Naturales | Apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas, incluidos esports, además de bonos y programa de lealtad |
| Pickwin | Permiso de su permisionario, sin número: las fuentes se contradicen (Producciones Móviles con Unocapali La Paz) | Sin datos sobre esports en su ficha |
| Codere | DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según el portal Casas de Apuestas Legales, a nombre de Libros Foráneos | Más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis |
| Betway | 4184, según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México | Sin datos sobre esports en su ficha |
| Strendus | DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx | Sin datos sobre esports en su ficha |
| Playdoit | DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Eventos Festivos de México | Fútbol, básquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión |
Ninguna de las nueve fichas de arriba es una recomendación, y las nueve juntas no son el mercado mexicano. Una casa que no aparece aquí no carece de permiso por eso. Lo que la tabla permite ver es otra cosa: cuatro de las nueve marcas no dicen nada sobre esports en su propia lista de producto, y eso, más que cualquier momio, es lo que decide cuánto pesa cada una en esta página.
Betcris: la marca que incumple su propio pie de página
La ficha de Betcris es la más incómoda de las nueve, y por una razón que no tiene que ver con esports. Su sitio muestra un número de permiso a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., que según el oficio DGJS/405/2018 opera junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V.; la tabla del propio titular muestra otro número. La empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026.
Esa licencia maltesa es un dato relevante y no una mancha: significa que la marca opera con dos marcos regulatorios superpuestos, uno mexicano y uno europeo, y que el segundo caduca en una fecha concreta. Un apostador que planee dejar saldo en la cuenta debería saber esa fecha; una licencia con vencimiento obliga a la casa a reordenar papeles, y los reordenamientos nunca son un buen momento para tener fondos retenidos.
Sobre esports concretamente, esta ficha es la del que reproduce y amplía lo que dice su propio pie de página: permiso a nombre de Producciones Móviles y licencia maltesa. No hay en ella una lista de juegos ni de torneos. Eso deja al apostador de League of Legends o de Counter-Strike con una pregunta legítima: qué profundidad tiene el catálogo, y a qué margen. La única manera de saberlo es abrir la casa, mirar un mercado de dos vías y hacer la suma.
Veredicto: la marca con la estructura corporativa más transparente de la lista y la menos útil si lo que se busca es esports, porque su ficha legal habla mucho y su ficha de producto no dice nada. Un lector que valore saber quién responde detrás de la marca encontrará aquí la respuesta más completa; un lector que quiera apostar una final de Dota 2 tendrá que comprobar el catálogo por su cuenta, y el vencimiento de la licencia maltesa en noviembre de 2026 es un dato que conviene tener a mano antes de dejar saldo.
Caliente: el catálogo más ancho sin cifras de por medio
Caliente es la casa que más producto lista en su ficha, y la que menos permite calcular. La app “Caliente Deportes” la publica Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., y va por la versión 8.12.1, del 20 de octubre de 2026. Dentro ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas bajo el nombre “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales. Solo para mayores de 18 años.
El número de permiso sí aparece: DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página de caliente.mx y a nombre de Tecnología de Entretenimiento Caliplay. Es uno de los pocos casos en que la marca misma publica la referencia, y eso ahorra al lector una búsqueda.
Lo que no aparece es un solo importe. Ni montos mínimos de depósito, ni cifras de bono, ni condiciones de los requisitos de apuesta. Esa ausencia tiene una lectura práctica y no es un defecto de la ficha: significa que el costo real de cualquier promoción de Caliente solo se conoce después de leer los términos completos dentro de la cuenta. El creador de apuestas merece una advertencia aparte, porque es la función que más apoya la combinada —y la combinada es exactamente donde el margen se multiplica pata a pata.
Veredicto: la casa más completa en funciones y la más opaca en precio, un intercambio que castiga precisamente al apostador que más apuestas hace. Quien use el creador de apuestas para armar combinadas largas debería tratar cada pata como un mercado propio y sumar los márgenes antes de confirmar el boleto; quien apueste una sencilla al ganador de un mapa notará mucho menos esa opacidad.
Novibet: permiso con número, catálogo sin esports a la vista
El permiso de Novibet tiene número y titular: DGJS/DCRCA/1121/2020, a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., según casasdeapuestaslegales.mx. Sobre esports, su ficha no ofrece material alguno.
Ese silencio no se traduce automáticamente en ausencia de mercados; se traduce en ausencia de información verificable, y para alguien que busca un torneo concreto es lo mismo: no hay forma de saber de antemano si el mapa estará ahí. La consecuencia es un paso extra. Antes de registrarse, hay que abrir la casa, buscar el torneo por nombre y comprobar si aparece. Si aparece, se compara el momio; si no aparece, se acabó la conversación.
La marca entra en esta comparación porque su permiso se puede citar con un número, no porque su ficha hable de videojuegos. Esa distinción importa más de lo que parece. Un número de permiso permite una verificación del lado legal; un catálogo sin esports en la ficha obliga a verificar del lado del producto, y las dos verificaciones no se sustituyen.
Veredicto: un permiso citable y una ficha muda sobre videojuegos; el lector que llegue aquí por la parte legal encontrará qué buscar, y el que llegue por esports encontrará el mismo trabajo pendiente que en cualquier casa que no lo anuncie, con la ventaja de que el número de permiso concreto permite contrastarlo con la Dirección General.
1xBet: la marca que sí nombra los esports
De las nueve, 1xBet es la que más explícitamente menciona los videojuegos. Su app ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de fútbol, básquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. Es la descripción más concreta del catálogo entre las nueve fichas.
El permiso, en cambio, es el más difícil de seguir. La referencia es DGJS/0002/2020, según Apuestas-legales.com.mx, a nombre de Entretenimientos Naturales; esa misma fuente no pudo confirmar el dominio ni el listado oficial, y la App Store lista la aplicación bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular nombrado. Ahí hay una cadena de tres nombres para un solo permiso: el titular citado, la empresa que publica la app y el dominio.
¿Debería eso detener a un lector? No necesariamente, pero sí fija qué se está comprando. Un permiso a nombre de una empresa, una app publicada por otra y un dominio operado por quien sea configuran una estructura en la que, si algo se tuerce, la ruta de reclamación no es obvia. La transmisión en vivo sí es un valor tangible: ver la partida reduce la asimetría que existe cuando solo se sigue el marcador en una pestaña aparte.
Veredicto: el catálogo de esports mejor descrito de la lista, montado sobre la cadena de titulares más intrincada; el nombre del juego aparece aquí y en casi ningún otro sitio, y quien priorice saber que el torneo está en cartelera por encima de rastrear quién firmó el permiso encontrará aquí su mejor opción.
Pickwin: dos números de permiso que no pueden ser los dos
Pickwin no imprime número, y no por descuido. Su ficha da DGJS/DCRCA/1584/2019 a nombre de Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora, mientras otras compilaciones le atribuyen DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER, que es el número que aparece en el pie de página de Betcris para Producciones Móviles. Los titulares son los mismos; el número cambia. Cuando dos registros nombran al mismo permisionario con permisos distintos, lo que hay no es un error de transcripción: son dos permisos diferentes, y la marca no aclara cuál es el suyo.
Ese detalle tiene consecuencias prácticas difíciles de exagerar. El número de permiso es el identificador con el que se comprueba la relación entre una marca y el permisionario. Si la marca no puede decir cuál le corresponde, tampoco puede el lector comprobarlo sin levantar el teléfono.
Sobre esports, la ficha de Pickwin no ofrece nada. Ni un juego, ni un torneo, ni una función. Para una casa que compite en el mismo mercado que 1xBet, ese silencio es una decisión de producto —o, si se prefiere, la ausencia de una.
Veredicto: una marca con permisionario identificado y permiso ilegible, y un catálogo de videojuegos que no anuncia nada; el lector que quiera saber si el permiso está en regla tendrá que preguntarlo directamente, y mientras no lo haga, la relación entre la marca y el titular queda en el aire.
Codere: treinta deportes y el creador de apuestas
La ficha de Codere es la más detallada del grupo. Su app cubre más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. El permiso viene con número: DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas-legales.com.mx, a nombre de Libros Foráneos S.A. de C.V. Y la propia ficha de la aplicación añade que opera con permiso de la SEGOB, que limita el uso a mayores de 18 años y que incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.
Dos cosas llaman la atención. La primera es “apuestas gratis” en la misma lista que “momios mejorados”, dos conceptos que conviene no mezclar: una apuesta gratis es un boleto que la casa financia, y su valor real depende del momio al que se juegue y de si el importe ganado incluye o no lo apostado. La segunda es la mención explícita de políticas de cierre de cuenta, algo poco común en una ficha de producto y razonablemente tranquilizador para quien se preocupa por tener una salida.
Los 30 deportes no equivalen a 30 deportes con esports dentro. El conteo es del catálogo completo, y la ficha no desglosa cuántos videojuegos entran. Estadísticas en vivo sí, y en esports son la diferencia entre seguir la partida y adivinarla.
Veredicto: la ficha más informativa sobre sus propias reglas y la menos específica sobre el producto concreto; el creador de apuestas y las estadísticas en vivo son lo que un seguidor de esports usaría de verdad, y las políticas de cierre de cuenta declaradas por escrito dan a la marca una ventaja pequeña pero real para quien se toma en serio la salida ordenada.
Betway: un permiso numerado y poco producto anunciado
Betway declara el permiso 4184, según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. Sobre esports, la ficha no dice nada.
Es el caso más limpio y más frustrante a la vez. Un número corto, un titular claro, cero información sobre lo que el lector quiere saber. La conclusión práctica es que la marca se juega su posición en otro terreno, y que un aficionado a los videojuegos no está en su público objetivo declarado.
¿Basta eso para descartarla? No del todo. Las casas no anuncian todos sus mercados en la ficha de la app; muchas veces los añaden sin mover la descripción. El camino razonable es el mismo de siempre: abrir la casa, buscar el torneo, comparar el momio. Si está, la marca vuelve a la conversación; si no, la cuestión se cierra sin más.
Veredicto: un permiso fácil de citar y un escaparate que no menciona videojuegos, lo que la deja fuera de la primera ronda para un aficionado a los esports hasta que compruebe el catálogo por su cuenta; su valor para esta página es básicamente el del número que permite verificar la cadena del permiso.
Strendus: tres permisos y ninguna pista de catálogo
Strendus cita tres permisos: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx; las compilaciones difieren además en el titular, que unas dan como Atracciones y Emociones Vallarta y otras como New Ads. No hay dato sobre esports en su ficha.
Tres números no son un problema en sí. Los permisos complementarios existen, y una casa puede tener varios para distintas actividades. Lo que sí es un problema es que el titular no esté cerrado, porque el titular es quien responde. Un permiso es un acto administrativo temporal a nombre de alguien; si nadie sabe de quién, el permiso es una cifra suelta.
Con el catálogo pasa lo mismo que con Betway: la marca no lo anuncia y el lector tiene que ir a mirar. La diferencia es que aquí hay tres referencias que verificar en vez de una, y ninguna ficha de producto que oriente la búsqueda.
Veredicto: tres permisos y ningún titular unánime, con un catálogo de videojuegos que no aparece en su ficha; el lector que llegue aquí con interés en esports tiene más trabajo de verificación que en cualquier otra marca de la lista y ningún indicio previo de que el trabajo vaya a rendir.
Playdoit: la única que dice “esports” y no lo esconde
Playdoit escribe la palabra. Su ficha cubre fútbol, básquetbol, tenis, MMA y esports, con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. El permiso es DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Eventos Festivos de México.
La secuencia de la ficha es reveladora. Deportes, luego apuestas en vivo y transmisión, y solo después el resto. Los esports están justo al lado de las apuestas en vivo, que es donde tienen que estar, porque la transmisión es lo que hace que una apuesta en vivo sea una decisión y no una corazonada.
“Playboost” merece la misma lectura fría que “momios mejorados”: un aumento de ganancias es un aumento del momio, y un momio más alto reduce el margen que la casa cobra en ese mercado concreto. Un lector que lo use debería comprobar el precio antes y después, porque el margen reducido en un mercado puede recuperarse en otro punto de la misma promoción. El retiro anticipado es la otra cara: útil cuando la partida cambia de signo, caro cuando la casa pone el precio del cierre.
Veredicto: la ficha que mejor encaja con lo que busca un aficionado a los esports —el torneo está en la lista, la partida se puede ver y la atención está activa a cualquier hora—, con el matiz de que cada promoción de momio conviene revisarla con la aritmética en la mano antes de darla por buena.
Legalidad: qué respalda a una casa y qué no
La autoridad es la Secretaría de Gobernación. El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, en su artículo 2, le encarga interpretar y aplicar la ley; la Dirección General de Juegos y Sorteos autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina permisos, y sustenta los procedimientos sancionadores. El reglamento fue reformado el 16 de noviembre de 2023 y su artículo 2 prohíbe la actividad de apuestas y sorteos que no esté expresamente prevista. Esa frase es la clave de todo lo que sigue.
La ley de fondo es la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947. Prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el país y permite únicamente los expresamente autorizados. Su artículo 7 faculta a la Secretaría para otorgar permisos e inspeccionar; el 8 para clausurar establecimientos sin autorización; el 9 impide que un local quede cerca de escuelas o centros de trabajo; el 10 reparte la colaboración con estados y municipios. El permiso, según el artículo 3 del reglamento, es un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario. Y los artículos 28 y 31 completan el cuadro: los tipos de permiso relevantes para apuestas son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas, y los permisos son intransferibles.
Aquí está el punto que ninguna campaña de marketing menciona: ninguna ley mexicana menciona las apuestas en línea. La práctica reportada es que un sitio no puede tener una licencia digital propia, sino que va atado al titular de un permiso presencial autorizado, y muchas marcas extranjeras usan un permisionario local. Un mismo permisionario puede operar varias marcas. Por eso la palabra correcta es “permiso” y no “licencia”, y por eso los números de esta página son lo que cada fuente declara y no lo que un registro oficial confirma.
| Marca | Permiso de SEGOB, con su fuente | Confirmación oficial |
|---|---|---|
| Betcris | Sin número: el pie de página de la marca y la tabla del titular difieren; titular citado: Producciones Móviles | Ninguna: el listado de la DGJS no se ha podido abrir |
| Caliente | DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página de caliente.mx; titular: Tecnología de Entretenimiento Caliplay | Ninguna |
| Novibet | DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx; titular: Comercial de Juegos de la Frontera | Ninguna |
| 1xBet | DGJS/0002/2020, según el portal Casas de Apuestas Legales; titular: Entretenimientos Naturales; la app la publica 1XCorp N.V. | Ninguna |
| Pickwin | Sin número: las compilaciones se contradicen; titular: Producciones Móviles con Unocapali La Paz | Ninguna |
| Codere | DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según el portal Casas de Apuestas Legales; titular: Libros Foráneos | Ninguna |
| Betway | 4184, según el portal Casas de Apuestas Legales; titular: Espectáculos Deportivos Frontón México | Ninguna |
| Strendus | DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según el portal Casas de Apuestas Legales; titular: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads | Ninguna |
| Playdoit | DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según el portal Casas de Apuestas Legales; titular: Eventos Festivos de México | Ninguna |
El detalle de que ningún permiso esté confirmado oficialmente no es un vacío menor. La Dirección General es la que publica la lista de sitios autorizados, el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto, y los conteos de sitios de apuestas se contradicen: uno habla de 136 y otro de entre 30 y 35 operadores digitales con dominio .mx. Con esas cifras en desacuerdo, ningún conteo se publica aquí, y ningún número de permiso se presenta como oficial.
Lo que la ley sí dice y lo que deja abierto
Las apuestas deportivas solo son posibles al amparo del permiso de la Secretaría. En los artículos del reglamento revisados no hay una regla separada para apuestas en vivo, deportes virtuales, esports o tipos de apuesta concretos. Cada una de esas afirmaciones lleva su condición: se está describiendo lo que el reglamento no prevé, no lo que permite de forma expresa.
Las apuestas mutuas y las carreras de caballos sí están reguladas, en hipódromos, galgódromos y frontones, con el “cruce de apuestas”. Ahí el artículo 5 es tajante en una cosa: los menores de edad nunca pueden participar. No se encontró ninguna disposición sobre un mercado de intercambio de apuestas, y esta página no afirma que exista uno en México. Tampoco hay eventos restringidos por ser de ligas menores identificados en la revisión. La Lotería Nacional queda fuera del reglamento por su artículo 1.
Sobre edad, identidad y protección, el artículo 5 del reglamento impide a los menores entrar a las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no fija un número. Las marcas declaran 18+ en sus propias fichas y pies de página. Una cifra legal de edad para apostar no está establecida. Las casas verifican la identidad de sus usuarios y reportan las transacciones relevantes a la UIF y al SAT, porque la actividad es vulnerable conforme a la ley antilavado; los documentos exigidos no están fijados en un estatuto. Y no existe un registro nacional de autoexclusión: lo que las marcas listan son herramientas internas y voluntarias.
Los pagos tampoco tienen estatuto. Los métodos que aparecen en fichas y pies de página —tarjetas, transferencia SPEI, vouchers en efectivo en tiendas como OXXO, monederos electrónicos— son lo que cada marca declara de sí misma. Los retiros van a una cuenta a nombre del jugador y la casa emite CFDI de retenciones por premios gravados. Las criptomonedas en marcas con permiso no están establecidas.
Bloqueos, amparos y la razón por la que la verificación se hace hoy
La parte más inestable de todo el marco regulatorio mexicano vive aquí, y es la que más dinero del lector puede congelar. Betano está bloqueada desde noviembre de 2025, cuando la UIF congeló cuentas; en diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo le permitió publicar contenido informativo. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, aunque el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría contra bet365 y Betano, según una sola fuente. En 2026 también se cerraron alrededor de 20 casinos físicos.
Todo ese párrafo está escrito con fechas a propósito. Cualquier resumen de la situación sin fecha es falso el mes siguiente, y quien tenga saldo en una de las marcas afectadas lo comprobará el día en que intente retirar. Lo que la página no dice, porque no está establecido, es si apostar en un sitio sin permiso acarrea una multa o un delito para el jugador. Ni sanción ni exención: la página no afirma ninguna de las dos.
La comparación honesta es esta. Una marca con permiso aporta algo concreto: un domicilio legal en México, un permiso de la Secretaría, controles de identidad y antilavado, y un CFDI de retenciones cuando el premio está gravado. Una marca sin permiso no aporta nada de eso, y un saldo en un operador bloqueado puede quedar congelado. En ninguno de los dos casos existe un registro nacional de autoexclusión. Los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos. Y la zona sin permiso opera sin ninguna protección local: la página no nombra marcas ahí, porque nombrarlas sería lo contrario de un servicio.
Impuestos: quién retiene y cuánto
El operador con permiso paga IEPS por las actividades de juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso conforme a la ley, en los términos del artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS: 50 %, reformado en el Diario Oficial del 7 de noviembre de 2025 y vigente desde el 1 de enero de 2026, contra 30 % antes. Ese mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que quedan sujetos a las obligaciones de la ley con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave, conforme a los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA.
La base es el punto que exige precisión: el texto legal solo dice “valor de la actividad”, la prensa habla de “monto total apostado”, y por eso esta página no escribe “50 % de lo apostado” ni “50 % de los ingresos brutos”. Es 50 % sobre la base que fije la ley, y la ley no la define con la claridad que un apostador querría. Los impuestos estatales varían: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados.
Del lado del jugador, los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos autorizados legalmente son ingresos conforme a los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. El pagador retiene 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y 21 % si el gravamen estatal excede ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración a la que está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal de 6 % sobre los premios, cerca de 7 % en total según un reporte secundario. Los premios superiores a 600.000 pesos en un año deben reportarse en la declaración anual, también según fuente secundaria.
El artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”. El tratamiento de los premios obtenidos en un sitio sin permiso no está establecido, y ahí la posición correcta es la de consultar a un contador o asesor fiscal. No se brinda asesoría fiscal ni se pretende improvisar una.
Juego responsable: las salvaguardas que existen y las que no
México no tiene un registro nacional de autoexclusión. Esa frase debería abrir esta sección y no cerrarla, porque es la que ordena todo lo demás: cualquier protección de la que disponga un apostador mexicano es una herramienta interna de la casa, no un mecanismo del Estado. Si la marca no la ofrece, no existe.
Lo que las casas listan son límites de depósito, pausas y autoexclusión voluntaria, siempre dentro de sus propias condiciones. La ficha de Codere México, por ejemplo, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El pie de página de caliente.mx indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. Las fichas de Winpot mencionan apuestas con dinero real y avisos de juego responsable. Son declaraciones de las marcas sobre sí mismas, y de ahí sale el trabajo del apostador.
La diferencia entre las tres herramientas importa y casi nunca se explica. Un límite de depósito topa lo que entra a la cuenta; una pausa impide apostar durante un periodo corto; la autoexclusión cierra la puerta por más tiempo y suele ser más difícil de revertir. Ninguna es igual a la otra, y pedir la equivocada es la manera más común de fallar. Quien quiera reducir ritmo quiere un límite; quien quiera parar de verdad quiere la autoexclusión.
Las preguntas que hay que hacer antes de depositar
No existe un número legal de edad para apostar establecido en un estatuto; las marcas escriben 18+ en sus fichas y pies de página. El artículo 5 del reglamento impide a los menores entrar a las áreas de apuestas y participar en el cruce de apuestas, sin fijar cantidad. Esa diferencia no es un tecnicismo: significa que la barrera práctica la pone cada casa, y que un lector no puede apoyarse en una cifra legal que no existe.
Tampoco hay un límite legal de depósito o de pérdida, ni una cuenta temporal. Las herramientas que aparecen en las fichas son voluntarias y las fija la marca. Por eso la conversación útil con una casa antes de poner dinero es corta y concreta: qué límite de depósito se puede fijar, cuánto tarda en aplicarse, cuánto cuesta levantarlo, cómo se pide la autoexclusión y qué pasa con el saldo cuando se activa. La última pregunta es la que casi nadie hace y la que más importa, porque un saldo atrapado en una cuenta autoexcluida es un problema con menos soluciones de las que el jugador imagina.
El costo de no hacer esas preguntas es asimétrico. La casa gana con el volumen, así que la herramienta que limita el volumen no es su prioridad comercial. El jugador, en cambio, solo tiene esa puerta.
Las obligaciones de identidad y antilavado también tocan al apostador común: la actividad es vulnerable conforme a la ley antilavado, y las casas reportan transacciones relevantes a la UIF y al SAT. Esto no es una advertencia, sino una explicación de por qué el registro pasa por verificación de identidad y por qué un retiro puede tardar más de lo esperado.
Por qué el bloqueo de una marca es, sobre todo, un problema de saldo
El episodio de 2025 y 2026 mostró la parte del riesgo que ninguna campaña publicita. Primero vino el congelamiento de cuentas de la UIF en noviembre de 2025, y con él el bloqueo de bet365 y Betano, de Ganador Azteca. Después, un tribunal colegiado que en diciembre de 2025 solo permitió publicar contenido informativo. Más tarde un amparo a favor de bet365 en marzo de 2026, y el sitio todavía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026, la suspensión de diez dominios de casino en línea. Y el 23 de octubre de 2026, la suspensión reportada por una sola fuente.
En cada uno de esos episodios hubo apostadores con saldo dentro. Un bloqueo no es un aviso de la casa ni una cuarentena de un fin de semana; es una puerta que se cierra desde fuera, y las herramientas voluntarias de juego responsable no rescatan nada de ahí. La lección práctica no es dejar de apostar. Es no mantener un saldo mayor al que se está dispuesto a esperar.
Hay gestos que valen más de lo que cuestan. El aviso del pie de página de caliente.mx pidiendo divertirse con responsabilidad es propaganda hasta que alguien lo usa para algo; lo que un apostador puede hacer con él es buscar la sección de juego responsable y comprobar, antes de registrarse, que las herramientas estén donde dicen estar. Las políticas de cierre de cuenta que declara la ficha de Codere México juegan el mismo papel: no son una salvaguarda por sí mismas, pero permiten saber que la salida existe antes de entrar.
Una nota final sobre el ambiente legal, porque afecta a cualquier herramienta futura. La Secretaría terminó un anteproyecto para reemplazar la ley de 1947 el 13 de octubre de 2026 y lo envió al Gabinete de Seguridad; no se ha presentado y no es ley. Existe además una iniciativa para derogar la ley actual que crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión. También es una propuesta, no una norma. Cualquiera que lea hoy sobre un “registro de autoexclusión en México” está leyendo sobre un borrador.
Bonos y apuestas gratis: el precio de cada requisito
Un bono de bienvenida es un préstamo caro disfrazado de regalo, y la mejor forma de verlo es mirar el requisito de apuesta antes que el importe. Las marcas mexicanas casi siempre anuncian el número grande y dejan el rollover en los términos. Ahí está el costo real.
Tomemos un caso concreto de la mecánica, con una apuesta gratis cuyo importe no se devuelve al ganar. El valor medio de ese boleto no es el importe que anuncia la promoción: es el importe multiplicado por el momio menos uno, dividido entre el momio, y luego por la proporción de lo apostado que el mercado devuelve. En un mercado de dos vías a 1,90 y 1,90, esa proporción se queda en el 94,7 % —el complemento del 5,3 % de margen calculado al principio— y la resta la carga el apostador, no la casa. Es un valor promedio, no una promesa: en un boleto concreto puede salir mejor o peor, y lo que la cifra describe es lo que la promoción vale de media.
La lógica de los requisitos de apuesta es la misma que persigue un jugador con crédito. La casa pone el importe con una condición: hay que apostarlo una, cinco o diez veces antes de poder retirar. Con un factor de apuesta de diez veces sobre un bono de 1.000 pesos, el volumen exigido son 10.000 pesos en apuestas, y con apuestas de 200 pesos por boleto eso son cincuenta boletos. Solo cuentan las apuestas a un momio mínimo establecido en los términos.
Ahí llega la parte incómoda del cálculo. La pérdida esperada al cumplir el requisito no depende de la suerte del apostador, sino del margen del mercado en que apueste. Sobre esos 10.000 pesos de volumen, un margen del 5,3 % significa una pérdida media de unos 530 pesos. El bono de 1.000 queda reducido a algo que se parece más a 470, y esta cifra es un promedio sobre muchas apuestas bajo ese supuesto, no un resultado garantizado para nadie. Si el margen es más alto —y en mercados de esports con poca liquidez suele serlo— la pérdida media sube con él. Ese es el verdadero precio del regalo.
Dos detalles de las promociones del mercado mexicano cierran el cuadro. Primero, el requisito de apuesta no es el único costo: hay un momio mínimo por apuesta, y una apuesta por debajo de ese mínimo simplemente no cuenta para el rollover, lo que estira el número de boletos necesarios. Segundo, y esto sí cambió el mercado, tras la subida del IEPS los operadores rediseñaron los bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto. La promoción que hoy parece más generosa que la de hace dos años es, con frecuencia, la que traslada esa carga al apostador a través de un rollover más exigente.
No hay una regla federal sobre bonos en los artículos del reglamento revisados. Los proyectos de ley que buscan prohibir los bonos de bienvenida no son ley. Y en cuanto a la publicidad, los reportes sobre horarios limitados —después de las 22:30 o entre las 06:00 y las 22:00— describen iniciativas, no norma vigente, igual que los proyectos para restringir influencers y atletas o prohibir anuncios en transmisiones deportivas.
De las nueve marcas comparadas, varias mencionan bonos sin cifras. La app de 1xBet lista bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. Codere incluye apuestas gratis entre sus funciones. Winpot muestra banners de bonos de deportes y casino sin cifras en su página principal. Caliente lista promociones sin detalle. Playdoit ofrece “Playboost” para aumentar ganancias y retiro anticipado. Betcris, Novibet, Pickwin, Betway y Strendus no destacan una promoción de esports en su material público.
Esa ausencia de cifras tiene una consecuencia y hay que decirla sin rodeos: el requisito de apuesta, el momio mínimo y el plazo son la información que decide si un bono vale la pena, y ninguno de ellos está en la vitrina. Está en los términos y condiciones, dentro de la cuenta, y a veces solo en la versión completa del documento. Un apostador que quiera comparar ofertas tiene que leer cinco documentos antes de decidir.
Cómo se pide y qué te van a pedir
El camino de un bono empieza antes del depósito y tiene menos pasos de los que la gente supone. Primero viene el registro y la verificación de identidad, que es obligatoria porque la actividad es vulnerable conforme a la ley antilavado. Después el primer depósito, con los métodos que cada marca acepta. Luego la promoción se acredita y empieza a correr el reloj.
Aquí está el punto donde casi todo se pierde: el bono se concede y el requisito de apuesta arranca al mismo tiempo, con un plazo que solo aparece en los términos. Una promoción “sin riesgo” con un plazo de siete días no es lo mismo que una con treinta, y una con un momio mínimo alto reduce tanto el número de apuestas válidas que a veces no vale la pena cumplirla. Cuando el plazo expira, la parte no cumplida del bono y de las ganancias asociadas desaparece, según lo que establezca cada casa.
Un consejo que sale de la aritmética y no de la intuición: lo que conviene calcular antes de aceptar una promoción es cuántas apuestas sencillas de tamaño normal hacen falta para liberarla, y si esas apuestas son del tipo que uno haría de todas formas. Si la respuesta es que hay que apostar un volumen veinte veces mayor al habitual para cumplir el requisito, la promoción no es un bono: es un contrato de volumen.
Preguntas frecuentes sobre apuestas en esports
¿Qué se puede apostar hoy en las casas con permiso en México?
Deportes de todo tipo, con los videojuegos incluidos cuando la casa los ofrece, aunque en los artículos del reglamento revisados no hay una regla separada para esports: entran al amparo del permiso deportivo general. Lo concreto es qué muestra cada casa: Playdoit y 1xBet nombran los esports en su propia lista de producto, y otras cuatro marcas de la comparación no los mencionan.
¿Cómo compruebo que una casa opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
El permiso es de un permisionario con establecimiento físico, no una licencia de apuestas en línea, que no existe en México. Los números publicados provienen del pie de página de cada marca o de compilaciones de sitios de comparación, y ninguno está confirmado oficialmente porque el listado de la Dirección General de Juegos y Sorteos no se ha podido abrir. Conviene verificar en el propio pie de página y, si hace falta, en la Dirección General.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con el momio?
La ganancia total es la cantidad apostada multiplicada por el momio decimal. Con 200 pesos a un momio de 1,90, el retorno son 380 pesos, y de ahí 180 pesos son ganancia neta. En una combinada los momios de las patas se multiplican entre sí y forman un solo precio, lo que también multiplica el margen que cada mercado lleva dentro.
¿Cómo se ve el margen de la casa en los momios?
Se ve al sumar las probabilidades implícitas. En un mercado de dos vías a 1,90 y 1,90, cada lado vale 1 entre 1,90, es decir 0,5263, y las dos suman 1,0526, un 105,26 % donde solo cabe el 100 %. Ese excedente es el margen: entre 5,2 % y 5,3 %, y sube cuando el precio baja o cuando el mercado tiene menos liquidez.
¿Se pagan impuestos por los premios y quién los retiene?
Sí, los premios de juegos con apuestas autorizados legalmente son ingresos conforme a los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. El pagador retiene 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no pasa del 6 %, y 21 % si lo excede. En la Ciudad de México hay un impuesto estatal de 6 % sobre premios, cerca de 7 % en total. Para casos concretos, un contador.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de autoexclusión en una casa?
No existe un registro nacional de autoexclusión en México, así que todo depende de las herramientas internas de cada casa, que son voluntarias. Codere declara avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta; caliente.mx enlaza una sección de juego responsable; las fichas de Winpot mencionan avisos de la misma clase. Conviene preguntar por escrito cuánto tarda el límite en aplicarse y qué pasa con el saldo al autoexcluirse.
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