Spread en apuestas deportivas: el precio real está en el momio, no en el bono
Sigue la línea de -7.5 y el momio es el mismo: 1.90. Nadie te dice cuánto se queda la casa por el camino, y ese es el verdadero precio de un spread. Antes de que elijas casa de apuestas, conviene saber qué te cuesta cada boleto, quién tiene permiso de la Secretaría de Gobernación y qué pasa con tu cuenta si el sitio queda bloqueado en un juzgado.
Esta comparación se armó con datos revisados al noviembre 5, 2026, cotejados con los pies de página y las fichas de tienda de las propias casas de apuestas: los avisos que cada operador publica sobre su permiso de la Secretaría de Gobernación y las condiciones que aparecen en su propia lista.
Cómo se lee la tabla de las nueve casas de apuestas
Se lee de izquierda a derecha y sin adornos. Primero el nombre del operador, después lo que él mismo declara sobre su permiso y de dónde sale esa declaración, y al final lo que su propia ficha o su propio pie de página dice del mercado que aquí importa. Si la segunda columna trae una sola cifra sin más contexto, la fuente se nombra, y eso no es un detalle de forma: significa que el número viene de la compilación de un tercero, no del papel oficial.

El listado tiene nueve casas de apuestas y no pretende ser el mercado completo. La propia SEGOB no publica una lista que un aficionado pueda abrir sin trámite, así que la ausencia de una marca en esta tabla no la convierte en ilegal, y la presencia tampoco la vuelve intachable. Lo que sí muestra la tabla es algo menos cómodo: la única cifra que aparece con el respaldo de la fuente que la publica, sin intermediarios, es la de Caliente.
Las nueve casas de apuestas frente al spread
| Casa de apuestas | Permiso SEGOB tal como lo declaró su fuente | Lo que su ficha o su pie de página dice sobre el mercado |
|---|---|---|
| Pickwin | Permiso de su permisionario; número de permiso no impreso: las fuentes lo contradicen, según el blog de Pickwin y Apuestas Legales, no confirmado oficialmente; titular: Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora | Los momios en vivo y el ajuste de apuestas durante el partido, con retiros rápidos y atención las 24 horas |
| Playdoit | Permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx, no confirmado oficialmente; titular: Eventos Festivos de México | Juegos de casino, apuestas deportivas y casino en vivo dentro de un mismo salón digital |
| Codere | Permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas-legales.com.mx, no confirmado oficialmente; titular: Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México) | Más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis |
| 1xBet | Permiso DGJS/0002/2020, según Apuestas-legales.com.mx, no confirmado oficialmente; titular: Entretenimientos Naturales | Boleto combinado tipo parlay, apuestas en vivo y programa de fidelidad por puntos |
| Betway | Permiso 4184, según casasdeapuestaslegales.mx, no confirmado oficialmente; titular: Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. | Más de 2,000 eventos por semana, momios mejorados “Super” y “Ultra”, creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y club con apuestas gratis semanales |
| Novibet | Permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx, no confirmado oficialmente; titular: Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. | Futbol, tenis, basquetbol y momios en vivo con transmisión de partidos |
| Betcris | Permiso de su permisionario; número no impreso porque el pie de página de la marca y la compilación difieren; titular según las fuentes: Producciones Móviles | Parlay del mismo juego, retiro anticipado, apuestas a jugadores, retiros rápidos, métodos de pago locales y atención en español |
| Strendus | Permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, no confirmado oficialmente; titular: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, las compilaciones difieren | Apuestas deportivas y casino en línea con promociones para cuentas nuevas |
| Caliente | Permiso DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página de caliente.mx; operadora del sitio: Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., no confirmado oficialmente | Transmisión en vivo, creador de apuestas “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; solo mayores de 18 años |
Lo primero que salta de esa tabla es cuántas casas de apuestas comparten un mismo titular con números distintos. Pickwin y Betcris aparecen ligados a Producciones Móviles: un permisionario, dos marcas, dos registros que no cuadran entre sí. Con las cifras de los pies de página pasando por compilaciones que se contradicen, el aficionado tiene la misma salida que un revisor: copiar el número que aparece en el pie de página del sitio oficial y buscar ese número exacto antes de depositar.

Lo segundo es que la columna del permiso no distingue buenas casas de malas. Todas las que aparecen operan bajo un titular con permiso, y ninguna tiene licencia digital propia: la ley mexicana no creó una figura para eso. La diferencia real entre ellas está en cuánto te cobran por el boleto y en qué tan rápido puedes sacar el dinero. De ahí en adelante, la decisión es de precio y de trámite, no de sello.
Cómo se eligen y cómo se clasifican
La clasificación de esta lista no suma puntos por marca. Se ordena por lo que un apostador termina pagando: primero, que el permiso esté declarado en el propio sitio; después, qué tan ancho es el programa de apuestas y si el mercado del spread escolta ese ancho; al final, qué tan fácil es cobrar. El bono de bienvenida no entra en el criterio, y no por desdén, sino porque casi nunca está atado al spread: el dinero extra de una promoción recibe el nombre de la promoción, no el del mercado.
Si vas a empezar con poco dinero, el orden cambia: primero el momio mínimo del boleto y el método de depósito, porque ahí se va la tarde antes de que el partido empiece. Para quien apuesta seguido, la pregunta útil es otra: cuál de estas nueve casas de apuestas sostiene su spread con el mismo margen en la NFL y en la NBA.
La información se ordena según criterios técnicos, no por las preferencias de nadie. Y eso incluye un detalle que algunos van a querer leer como ranking: bet365 y Betano no aparecen como tarjetas activas, no porque hayan perdido su permiso, sino por lo que la ley les hizo en los tribunales.
Qué es el spread en las apuestas y cómo se paga
Un spread, o hándicap de puntos, es una apuesta en la que el favorito da puntos al rival. Con una línea de -7.5 el favorito tiene que ganar por 8 o más; con +7.5 el rival gana la apuesta si pierde por 7 o menos, o si gana. El signo menos siempre va con el favorito y el más con el rival. El formato viene importado: es la forma habitual de apostar a la NFL y a la NBA, y las casas mexicanas lo rebautizaron “hándicap” cuando pasó al futbol y a los deportes con puntos.
Ese medio punto es el corazón del asunto. Un spread de -7.5 no se puede empatar; una línea entera como -7 sí puede, y entonces la apuesta es un push y te devuelven el monto apostado. Para muchos apostadores esa devolución se siente como una protección, y en parte lo es, pero también significa que el boleto se queda un rato sin ganar y sin perder. La casa no pierde nada en el push; tú tampoco ganas nada.
Aquí conviene ser preciso con las palabras, porque la industria las mezcla. El margen de la casa de apuestas vive dentro del momio. La parte que uno ve es el momio, la cifra que la casa fija al aceptar la apuesta; la parte que uno no ve es lo que se queda por el camino. Un momio de 1.90 tampoco es una promesa: es un multiplicador, y el multiplicador baja conforme sube lo que la casa retiene.
Hándicap, spread y momio: tres palabras, un mismo boleto
En México se escucha “hándicap” en la mesa del futbol y “spread” en la de la NBA, y es la misma apuesta con distinto acento. Lo que cambia entre una casa y otra no es el nombre: es cuántos momios publica por partido. Una casa que ofrece dos líneas por juego te deja elegir entre dos precios; una que ofrece ocho o doce te deja elegir la línea que más se acerca a lo que crees que va a pasar, y ese catálogo se paga en algún lado.
Comparar dos casas de apuestas por el nombre del mercado no dice nada. Hay que compararlas por el momento en que se mira el momio, porque en el spread el precio se mueve: lo que aparece el lunes no es lo que aparece veinte minutos antes del silbatazo. Apostar temprano suele pagar más cuando tienes una opinión firme; apostar tarde paga menos, pero te deja ver las alineaciones, las lesiones de última hora y el clima. Ninguna de las dos cosas es gratis: la primera te expone a un cambio de línea, la segunda te cobra un momio más corto.
El boleto tampoco se comporta igual en todos los deportes. El spread de la NFL se mueve con las lesiones del quarterback; el de la NBA con el descanso de una estrella. Y en el futbol mexicano, donde la costumbre es el hándicap asiático de cuarto o medio gol, media línea sigue bastando para que no exista el empate. El mecanismo es idéntico; lo que cambia es la información que lo mueve.
Lo que se queda la casa en un spread: el margen
Aquí está el precio que nadie pone en el anuncio. Tomemos un mercado a dos resultados, los dos momios a 1.90. La proporción del dinero apostado que el mercado devuelve se calcula como 1 ÷ (1/1,90 + 1/1,90), que da 0,95: el mercado paga de vuelta el 95 % de todo lo apostado. El margen de la casa de apuestas es lo que falta hasta el 100 %, esto es, alrededor del 5 %. En términos redondos, de cada 100 pesos que entran a ese mercado, la casa se queda unos 5 y reparte 95.
Ese 5 % no es un precio de una casa en particular: es un ejemplo con dos momios iguales, y sirve para entender de dónde sale el cobro. Con momios de 1.91 y 1.91 el reparto sube a poco más del 95 %, y el margen baja a poco menos del 5 %; con momios más cortos, como 1.85 y 1.85, el reparto cae por debajo del 95 % y el margen pasa del 5 %. La banda razonable en el mercado mexicano va del 4 % al 7 %, según el deporte, la liga y qué tan popular sea el partido. Una final de la NFL aguanta momios más generosos que un partido de media temporada de una liga menor, porque el volumen hace el trabajo que el margen dejaría de hacer.
Hay que decirlo sin rodeos: ese porcentaje es la razón por la que dos aciertos no garantizan ganancia. Un apostador que gana dos boletos de 1.90 por cada tres sigue perdiendo, porque el margen ya le cobró antes de que empezara. La casa de apuestas no necesita acertar el resultado; le basta con que el volumen pase por un mercado que devuelve 95 centavos por peso.
Legalidad de las casas de apuestas en México: permiso, no licencia
En México se dice permiso, no licencia, y la diferencia no es un capricho del lenguaje. La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, prohíbe en todo el país los juegos con apuesta y las apuestas, y solo permite los que están expresamente autorizados. El Reglamento de esa ley, en su artículo 2, reformado el 16 de noviembre de 2023, cierra todavía más la puerta: prohíbe la actividad de apuestas y sorteos que no esté expresamente prevista. La autoridad que autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina permisos, y que además lleva los procedimientos de sanción, es la Dirección General de Juegos y Sorteos, dependiente de la Secretaría de Gobernación, que interpreta y aplica la ley en el terreno administrativo.
De ahí sale el modelo que hoy opera. El Reglamento describe el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario, y los tipos relevantes para las apuestas son el centro de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos. Los permisionarios no pueden transferir su permiso, y los de apuestas remotas quedan obligados a entregar cuentas trimestrales y anuales auditadas, constituir fianza, mantener un seguro y reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero. Ninguna ley menciona la apuesta por internet como figura propia: la práctica reportada es que un sitio en línea no puede tener una licencia digital suelta, sino que va montado en el permiso de un permisionario autorizado, y que un mismo permisionario opera varias marcas.
El punto que más confunde al apostador es este: no existe un número de permiso que puedas consultar en una lista oficial abierta al público. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica, según se reporta, un archivo de sitios autorizados, pero ese archivo no pudo abrirse para este trabajo, y las compilaciones privadas se contradicen entre sí. En mayo y julio de 2026 se pidió desde el Congreso un registro público abierto. Mientras eso no exista, cualquier número de permiso que veas en un pie de página es una declaración del operador, no un documento verificable por ti, y así debe leerse.
Sobre el bloqueo de sitios y los amparos
La parte más incómoda de la ley mexicana no está en el texto, está en los tribunales. Según reportes, el 11 y 12 de noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó trece casinos y congeló cuentas, y en esa misma operación quedaron deshabilitados bet365 y Betano, de Ganador Azteca. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo, ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito le concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y aun así el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx, y el 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido, según una sola fuente, la orden de la Secretaría de Gobernación contra ambas marcas.
El estado cambia de mes en mes, así que aquí no se dice que algo esté abierto o cerrado hoy: se dice con fecha. La consecuencia para quien tiene dinero adentro es concreta y desagradable. Un saldo en una casa bloqueada puede quedar congelado justo cuando más falta hace, y el amparo del operador no te devuelve la tarde ni te adelanta el retiro.
Lo que ganas y lo que pierdes con una casa con permiso
Una casa que opera bajo un permiso mexicano ofrece algo que no se ve en el momio: un local legal en el país, controles de verificación de identidad y de prevención de lavado de dinero, y un CFDI de retenciones cuando el premio paga impuestos. Una casa sin permiso local no ofrece nada de eso. Y hay un punto en el que las dos se parecen: en México no existe un registro nacional de autoexclusión, así que la herramienta voluntaria que cada plataforma lista en su propia ficha es lo único que hay.
Sobre castigos al apostador: no está establecido que quien apuesta en un sitio sin permiso cometa un delito ni reciba una multa. No se inventa una sanción ni una exención. Lo que sí está claro es que la Ley Federal de Juegos y Sorteos permite a la Secretaría de Gobernación cerrar establecimientos no autorizados, y que la Secretaría ha reforzado su facultad de bloquear dominios y aplicaciones sin permiso, aunque la base legal de ese bloqueo, más allá de la que existe por incumplimiento fiscal, tampoco está establecida.
Y una advertencia para quien llegue desde el mapa del Caribe: los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos, por más que acepten pesos y ofrezcan SPEI. Sobre esa zona esta página no describe bonos ni métodos de depósito, porque no hay una regla mexicana que los alcance.
Los impuestos: quién retiene y cuánto
El impuesto del operador es el IEPS. La Ley del IEPS, en su artículo 2, fracción II, inciso B), aplica una tasa del 50 % a los juegos con apuesta y a los sorteos que requieren permiso conforme a la Ley Federal de Juegos y Sorteos; esa tasa quedó así tras la reforma publicada en el Diario Oficial del 7 de noviembre de 2025 y entró en vigor el 1 de enero de 2026, cuando antes era del 30 %. El mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital para el incumplimiento grave.
Ojo con la base, porque ahí es donde se dicen barbaridades. El texto legal leído dice “valor de la actividad”, la prensa habla de “monto total apostado”, y ninguna de las dos frases equivale a decir que el 50 % se cobra sobre cada peso apostado. No se dice así.
Del lado del jugador, el impuesto es el ISR. Los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuesta y concursos legalmente autorizados son ingresos para la Ley del ISR, artículos 137 y 138. Quien paga el premio retiene el 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no pasa del 6 %, y el 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si el contribuyente presenta la declaración que le corresponde; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. En la Ciudad de México hay un impuesto estatal del 6 % sobre premios, lo que deja un total cercano al 7 %, y los premios que pasan de 600,000 pesos en el año deben reportarse en la declaración anual.
¿Y los premios cobrados en un sitio sin permiso? El artículo 137 cubre premios “autorizados legalmente”, y el tratamiento de un premio cobrado en un sitio sin permiso no está establecido. La posición honesta es una sola: consulta a un contador o asesor fiscal antes de hacer cuentas.
Juego responsable: los topes que existen y los que no
La Ley Federal de Juegos y Sorteos y su Reglamento sí fijan una cosa: el artículo 5 impide que los menores entren a las áreas de apuestas de los establecimientos y que participen en el cruce de apuestas de hipódromos, galgódromos y frontones. No fija una edad en número. Las plataformas escriben 18+ en sus propias fichas y pies de página, y esa es la edad que verás en el registro, pero una edad estatutaria para el juego no está establecida.
Lo que sí existe, y conviene decir de qué depende, es una obligación del operador, no un derecho del jugador: las casas verifican identidad y reportan operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria, porque la actividad de apuestas es vulnerable al lavado de dinero conforme a la ley de la materia. Los documentos que te van a pedir no están fijados en un estatuto, así que la lista concreta la pones tú al abrir la cuenta: identificación oficial, comprobante de domicilio y, a veces, un selfie.
Lo que no existe es más importante para el lector que lo que existe. No hay un tope legal de depósito, no hay un tope legal de pérdida y no hay una cuenta temporal de juego en la ley mexicana. Tampoco hay un registro nacional de autoexclusión que te permita cerrar la puerta en todas las casas a la vez. Las herramientas existen, pero son internas de cada plataforma y cada una las ofrece a su manera.
Límites de depósito y de pérdida: dónde se ponen
El tope de depósito se pone en el perfil de la cuenta, casi siempre dentro del apartado de juego responsable, y suele traducirse en que el depósito que pides por encima del límite rebota sin más. Algunas plataformas piden que el límite lleve un rato fijado antes de poder subirlo, y otras dejan bajarlo de inmediato. Si el diseño de tu casa no te dice cuánto tarda un cambio, escribe a la atención al cliente y guarda la respuesta por escrito.
El límite de pérdida funciona al revés y es el que casi nadie configura. Se fija sobre lo que llevas gastado en un periodo, no sobre lo que depositaste, así que un apostador que deposita poco y repite mucho puede reventar su límite de depósito sin darse cuenta de que el pozo se le vació por otra puerta. Fijar los dos a la vez es la única forma de que la protección no tenga hueco.
Un periodo de descanso es más fácil de cumplir que una promesa. Pausar la cuenta por 24 horas cuesta menos que intentar apostar menos todas las semanas. Y en un mercado donde el momio se mueve cada minuto, esa pausa es justamente la herramienta más barata que hay.
Del lado de la información, la señal mínima que debe traer cualquier casa decente está en dos lugares. El pie de página de caliente.mx dice que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, invita a divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. La ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la Secretaría de Gobernación, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Ninguna de las dos frases resuelve el problema del juego compulsivo, pero las dos te dicen si la casa piensa en el tema o solo lo enmarca en el pie de página.
Formatos de apuesta y momios: el spread frente al resto
El spread no vive solo. En el mismo boleto conviven la apuesta sencilla, el parlay, el mercado de más/menos y el retiro anticipado, y cada uno cambia el costo de manera distinta. La apuesta sencilla cobra un solo margen; el parlay multiplica los momios de las selecciones y multiplica también lo que la casa retiene, porque cada pierna trae su propio cobro. Un parlay terminado es el boleto con peor relación entre lo que promete y lo que cuesta.
El mercado de más/menos es el hermano cercano del spread y se calcula igual: dos resultados, dos momios, un margen en medio. El hándicap asiático, en cambio, mete líneas de cuarto y de medio gol que pueden devolverte la mitad del monto cuando la línea cae justo. Esa devolución parcial es cómoda, y también es la razón por la que el momio que te ofrecen ahí suele ser más corto que el de un mercado limpio de dos resultados.
El retiro anticipado merece su propia línea de advertencia. Consiste en cerrar la apuesta antes del final y quedarte con una parte del valor. La casa te ofrece un número calculado a su favor, no al tuyo, y como el spread cambia durante el partido, la cifra que ves al inicio del tercer cuarto puede ser muy distinta de la del primer minuto. En definición: es un precio, no un rescate.
Las variantes por deporte terminan de armar el cuadro. La NBA mueve el spread con el descanso de una estrella; la NFL lo mueve con el reporte de lesiones; el futbol mexicano lo mueve con las alineaciones que se publican a última hora. Quien apuesta al spread en México debería saber que estos mercados conviven con el boleto de futbol, con las apuestas en vivo y con el creador de apuestas, y que todos comparten el mismo motor de momios y el mismo margen.
Las nueve casas de apuestas en México, una por una
Aquí van las nueve, en el mismo orden de la tabla y por lo que cada una aporta al apostador de spread. Los permisos se declararon arriba y no se repiten uno por uno; lo que sigue es precio, catálogo y trámite.
Pickwin: catálogo ancho, permiso que no cuadra
Pickwin es hoy la casa con el papel más enredado de la lista. Su permiso va a nombre de Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora, y el número de permiso no se imprime porque las compilaciones se contradicen: la cifra que da una de ellas es la que el pie de página de Betcris muestra para el mismo permisionario. Dicho de otro modo, dos marcas de la lista comparten titular y ninguna de las dos escribe lo mismo.
Su ficha de tienda enumera lo que el apostador de spread toca a diario: cobertura de futbol, tenis y basquetbol, momios en vivo, transmisión de los partidos y ajuste de apuestas durante el juego, con la promesa de retiros rápidos y atención las 24 horas. Ese paquete es el que sostiene la marca mientras la parte documental se arregla. Quien tenga la paciencia de anotar el número de permiso del pie de página de su propio sitio y contrastarlo con el registro que publique la autoridad hará bien.
Un lector que quiere una casa que le muestre el papel antes que el bono probablemente se irrite aquí. Un lector que vive en el celular, apuesta en vivo y quiere retirar sin trámites largos tiene un catálogo serio enfrente. El problema de Pickwin no es el producto: es que la primera pregunta que uno se hace sobre un permiso no tiene una respuesta limpia.
Playdoit: casino y apuestas en el mismo pasillo
Playdoit figura con el permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005 y como titular a Eventos Festivos de México, según la compilación que lo publica y sin confirmación oficial. El rasgo que la distingue en esta lista es la mezcla: juegos de casino, apuestas deportivas y casino en vivo bajo el mismo techo. Para el apostador de spread eso importa más de lo que parece.
Una casa que vive de las tragamonedas no necesita cuidar el momio del hándicap con la misma obsesión que una casa que solo tiene deportes. El salón de casino financia la operación, y el mercado deportivo puede quedar como un escaparate. Un apostador que compara dos líneas de la NBA cada noche quiere una casa cuyo ingreso dependa del deporte, no una donde el deporte sea el pasillo de entrada al casino.
Dicho esto, compartir cuenta y billetera entre apuestas y casino es cómodo para quien alterna, y ahí está el riesgo de gasto: el mismo saldo que cubre el spread cubre la máquina. Playdoit sirve si esa comodidad es lo que buscas y no si tu momio es lo único que te importa.
Codere: el catálogo más claro sobre el papel
Codere declara los permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, con Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México) como titular, según la compilación que los publica y sin confirmación oficial. Su ficha de tienda detalla más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis, y su propia ficha agrega lo que aquí importa para la parte legal: opera con permiso de la Secretaría de Gobernación, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.
Esa última parte es más valiosa de lo que suena. Una política de cierre de cuenta publicada es la diferencia entre pausar tu actividad con un botón y descubrir a mitad de la semana que ya no puedes apostar. Para alguien que quiere un límite real y no un consejo, ese detalle pesa.
El catálogo ancho también tiene un segundo filo. Más de 30 deportes significa más mercados por partido y, con ellos, más oportunidades de meter una selección floja en un parlay solo porque estaba a la mano. Codere es una casa cómoda y ordenada; también es una casa donde la barra de apuestas siempre tiene algo que ofrecer.
1xBet: el catálogo más profundo y el registro más flojo
1xBet aparece con el permiso DGJS/0002/2020 y Entretenimientos Naturales como titular según Apuestas-legales.com.mx, sin confirmación oficial. La compilación que lo publica no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial, y la App Store lista la aplicación bajo 1XCorp N.V., una compañía distinta de la que figura como titular. Ese detalle no es menor: la marca que ves, la empresa que opera la app y el permisionario que sostiene el permiso son tres nombres.
Del producto, su ficha promete boleto combinado tipo parlay, apuestas en vivo y un programa de fidelidad por puntos. Ese es el perfil de una casa construida para el apostador de volumen y para el combinado largo, y el spread encaja sin problema en ese diseño.
Un apostador que quiera reconstruir la cadena completa, de la marca al titular, va a tener que anotar tres nombres y ordenarlos solo. Quien solo quiere mercados y no revisa quién opera la app tendrá una experiencia amplia. La advertencia práctica es simple: cuando el nombre de la app no coincide con el del titular, revisa a quién le estás entregando tus datos.
Betway: eventos y momios mejorados
Betway declara el permiso 4184, con Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular, según la compilación que lo publica y sin confirmación oficial. Su ficha anuncia más de 2,000 eventos por semana, momios mejorados “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales.
El número de eventos es la cifra que más dice de la casa. Dos mil eventos por semana es una máquina de volumen: cubre ligas menores, deportes que nadie mira y partidos donde el momio se publica con poco interés. Ese ancho es comodidad para quien busca un partido específico, y también es ruido para quien busca valor en un spread de la NBA, porque el momento donde la línea se mueve es el que el apostador de volumen aprovecha y el que la casa calcula.
Los momios “mejorados” son otro punto donde conviene tener la lupa a mano. Una mejora se aplica a un partido concreto y a una selección concreta, y en general a mercados de boleto sencillo. Es una herramienta real, y también una forma de llamar la atención hacia un juego particular. Quien quiera saber si la mejora del día alcanza el spread de su partido tiene que abrir la promoción y leer las condiciones.
Novibet: deportes y casino en la misma app
Novibet aparece con el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 y Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular, según la compilación que lo publica, sin confirmación oficial. Su ficha se queda en un catálogo deportivo general: futbol, tenis y basquetbol, con momios en vivo y transmisión de partidos.
Ese perfil es el de una casa que no pretende ser la más ancha ni la más profunda, sino la más ordenada. Para el apostador de spread, lo relevante es que el basquetbol esté contemplado con momios en vivo y con transmisión, porque ahí es donde el hándicap se mueve y donde el aficionado necesita ver el partido mientras la línea cambia.
El punto débil de este perfil es la profundidad. Una casa que cubre tres deportes principales puede no publicar el hándicap alternativo de un partido de liga menor. Un lector que apuesta cada fin de semana a la NBA tiene suficiente; un lector que persigue el spread de un torneo lejano se va a quedar mirando la pantalla.
Betcris: el parlay del mismo juego como bandera
Betcris sostiene un permiso a nombre de Producciones Móviles, y su número no se imprime porque el pie de página de la marca y la tabla del propietario no coinciden. La propia ficha de la aplicación destaca el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, los retiros rápidos, los métodos de pago locales y la atención en español.
Ese último punto no es relleno. Los métodos de pago locales implican transferencia bancaria y otros medios que ya usas a diario, y la atención en español ahorra el paso por un chat traducido cuando el retiro se atora. Para el apostador mexicano que quiere cobrar sin escribir en otro idioma, es una ventaja concreta.
El parlay del mismo juego es donde conviene frenar. Combina selecciones del mismo partido, con correlaciones que la casa ya tiene calculadas dentro del momio, y el resultado es un boleto con más piernas y más margen acumulado. Es divertido y sale caro. Quien use Betcris por sus retiros y no por su combinado tendrá mejor experiencia que quien la use al revés.
Strendus: permiso múltiple y catálogo de salón
Strendus reúne tres permisos, DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, con Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads como titular según las compilaciones, que aquí difieren entre sí, y sin confirmación oficial. Su oferta visible es apuestas deportivas y casino en línea, con promociones para cuentas nuevas.
Tres permisos bajo una sola marca es el modelo que la práctica reportada describe: un permisionario sostiene varias operaciones y las marcas se montan encima. Eso no es ilegal, pero sí vuelve más difícil para el apostador entender qué permiso cubre qué producto. La diferencia entre una apuesta deportiva y un juego de casino está en el tipo de autorización, y en una marca con tres números nadie te dice cuál cubre cuál.
Para el apostador de spread, eso significa que la pregunta correcta no es si Strendus tiene permiso, sino si el permiso del que cuelga su producto de deportes es el que corresponde a un centro de apuestas remotas. Es una pregunta de mostrador, y hay que hacerla por escrito antes de depositar.
Caliente: la casa que publica su propio permiso
Caliente es la única de la lista cuyo permiso, DGG/SP/404/97, aparece en el pie de página de su propio sitio, presentado como autorización de la Secretaría de Gobernación, con Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V. como operadora del sitio. Sigue sin haber confirmación oficial por la vía del registro público, y sigue siendo el papel que el apostador puede ver donde el operador lo puso.
Su app, publicada por esa misma operadora en versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026, ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales. La app también deja claro que es solo para mayores de 18 años. La transmisión en vivo dentro de la misma aplicación es lo que un apostador de spread necesita cuando quiere ver cómo se mueve la línea antes de meter el boleto.
En el encabezado de su sitio anuncia 1,000 pesos sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta 7,000 pesos, sin aclarar si las dos ofertas valen solo para apuestas deportivas. Ese anuncio y su rollover merecen el apartado que sigue, porque ahí está el costo real de la bienvenida.
Requisitos de apuesta: el costo escondido detrás del bono
El bono de bienvenida es donde el margen deja de ser abstracto y se vuelve una tarea. Según una reseña de casas de apuestas, el bono sin depósito de 1,000 pesos de Caliente exige un rollover de 10 veces, y el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito varían según la reseña que se lea. Esa última parte no es un detalle crítico: cuando las condiciones se copian de un lado a otro y no coinciden, la única versión que vale es la que está publicada en los términos del operador.
La mecánica del rollover se entiende con una cuenta sencilla sobre esa cifra de la reseña, tomada como ejemplo y no como cotización. Con 1,000 pesos de bono y un requisito de 10 veces sobre el monto del bono, hay que apostar 10,000 pesos para cumplirlo. A 100 pesos por boleto, son 100 boletos; a 500 pesos por boleto, son 20. El número de boletos baja, el dinero movido no: el requisito no se mide en tiempo ni en ganas, se mide en volumen, y por eso un bono grande puede sacar del apuro a quien apuesta poco y hundirlo en el trámite.
El otro filtro es el precio mínimo. Solo cuentan las apuestas que cumplen el momio mínimo que exige la promoción, y ningún requisito de apuesta se cumple a fuerza de momios largos. Un boleto de 1.50 no mueve el contador. Ese es el detalle que se descubre tarde, con el rollover a medio camino y la promoción a punto de vencer.
Conviene decirlo con claridad: el valor del bono no es el bono. Un bono decente es aquel cuyo volumen exigido lo puedes cumplir sin cambiar la forma en que apuestas; cualquiera cuyo rollover te obligue a subir el tamaño del boleto o a bajar la exigencia de momio trabaja para la casa, no para ti.
Plazo, cuota mínima y la letra que casi nadie lee
La letra del bono que más plata mueve es la del plazo. Un rollover exigente con seis meses de vigencia es un requisito cómodo; el mismo rollover con dos semanas es una máquina de apuestas forzadas. Y como las buenas reseñas se contradicen entre sí, el plazo que vale es el que aparece en el apartado de términos y condiciones del propio operador, no el que alguien copió en un blog.
Otra letra que casi nadie lee es la que fija el tope de ganancia del bono. Muchas promociones limitan cuánto puedes retirar del dinero ganado con la promoción, y ese tope es justo lo que cambia el cálculo: si la ganancia máxima permitida es baja, el requisito deja de ser el problema y el límite se convierte en la verdadera frontera.
Y el detalle que afeita el valor: en una apuesta gratis cuyo monto no se devuelve con el premio, el valor esperado se calcula como monto de la apuesta gratis × (momio − 1) ÷ momio × proporción de pago del mercado. Es decir, la apuesta gratis no vale su cara. Vale su cara repartida entre el margen del mercado y la parte que no se te paga.
Preguntas frecuentes sobre el spread en apuestas deportivas
¿Cómo saber si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
No hay lista pública de permisos que un aficionado pueda abrir sin trámite, así que el camino es indirecto: busca el aviso del permiso en el pie de página del propio sitio, copia el número tal como aparece, y contrasta el titular con las compilaciones de casas legales. Si el número falta o cambia según la fuente, tómalo como una declaración del operador y no como un documento comprobado.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?
El premio es la cantidad apostada multiplicada por el momio que la casa fijó al recibir el boleto. Con 200 pesos a un momio de 1.90, el retorno total es 380 pesos y la ganancia neta, 180. El momio se congela cuando apuestas, aunque la línea siga moviéndose después.
¿Cómo se nota el margen de la casa de apuestas en los momios?
Sumando las probabilidades implícitas de todos los resultados de un mismo mercado. En un hándicap de dos resultados con ambos momios a 1.90, esa suma da aproximadamente 1.053, muy por encima del 1.00 que tendría un mercado sin cobro, y esa diferencia de poco más del 5 % es lo que la casa retiene. La cuenta se repite para cualquier mercado.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Desde el apartado de juego responsable del perfil de la cuenta, y no hay un tope legal que la casa deba aplicar por ti: los límites son voluntarios y cada plataforma los maneja a su manera. Fija el de depósito y el de pérdida al mismo tiempo, porque el primero solo controla lo que entra y no lo que se repone.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?
Sí. Los premios de juegos con apuesta legalmente autorizados son ingresos para la Ley del ISR, y el pagador retiene el 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y el 21 % cuando un impuesto estatal pasa ese 6 %. En la Ciudad de México, con su 6 % estatal, la retención total ronda el 7 %.
¿Qué riesgos tienen las casas de apuestas sin permiso en México?
Pierdes la protección local: no hay local legal mexicano, ni controles de prevención de lavado de dinero, ni CFDI de retenciones, ni un permisionario a quien reclamar. Y hay una lección reciente: cuando un sitio queda bloqueado, los saldos pueden congelarse, como pasó con bet365 y Betano desde noviembre de 2025. Fuera del permiso mexicano, la única ley que corre es la de la casa.
¿Por qué se habla de momios iguales y no de precios reales?
Los momios a 1.90 de este ejemplo no son un precio de ninguna casa ni de ningún partido: son una cifra redonda elegida para que la cuenta se pueda seguir sin calculadora. Los momios que publican las casas de apuestas se mueven a cada rato, y una cifra concreta sin fecha es una cifra que dejará de ser cierta el jueves. Por eso este apartado habla de la banda y no del punto.
La banda tampoco es un rango oficial. No hay una autoridad que fije cuánto puede retener una casa mexicana por mercado; el 4 % al 7 % sale de comparar momios publicados en mercados de dos resultados de ligas grandes, y si te metes en un mercado exótico el porcentaje se estira sin que nadie te avise. La prueba de campo es sencilla: pasa el cursor por un hándicap y por un mercado de más/menos del mismo partido, y compara cuántos centavos te faltan entre los dos momios de cada uno. La diferencia se ve a simple vista, y no cuesta nada hacerla.
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