Quién está detrás de cada proveedor de apuestas deportivas en México
Datos actualizados a noviembre 5, 2026; los permisos de la Secretaría de Gobernación que aparecen en esta página se verificaron contra los pies de página y las fichas de tienda de cada marca y contra los recuentos públicos de sitios autorizados.
México no tiene licencia de apuestas en línea. Tiene permisos. La diferencia no es un matiz de vocabulario: la Ley Federal de Juegos y Sorteos de 1947 prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el territorio y solo deja vivir lo que autoriza expresamente, y el Reglamento de esa ley, reformado el 16 de noviembre de 2023, cierra la puerta por el otro lado al prohibir toda actividad de apuestas o sorteos que no esté prevista en su texto. Ninguna de las dos normas menciona internet. El resultado es una industria que funciona de verdad, con miles de boletos al día, montada sobre un permiso pensado para un casino físico o un salón de apuestas remotas, y cedido a una marca digital.
Eso es lo primero que conviene entender cuando alguien busca quién puede ofrecerle apuestas en el país. No existe una lista oficial que se pueda abrir y contrastar contra la pantalla de registro. Los recuentos públicos se contradicen entre sí —una nota habla de 136 sitios de apuestas y otra de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx—, así que aquí no vas a encontrar un censo ni una cifra redonda. Lo que sí hay es el pie de página de cada casa, su ficha en la tienda de aplicaciones y las pocas compilaciones independientes que se han publicado. Con esas tres fuentes se puede escribir bastante, y también se puede ver con claridad dónde termina lo comprobable.
La postura de esta página es sencilla: cada marca es una decisión distinta, no una casilla dentro de un mismo menú. Un proveedor de plataforma de apuestas deportivas con permiso mexicano, control de identidad y CFDI de retenciones no es el mismo producto que una marca offshore que acepta depósitos sin preguntar nada, aunque las dos pantallas de inicio se parezcan demasiado. Elegir entre las nueve que aparecen aquí abajo es elegir qué clase de protección quieres comprar, y a qué precio.
Los fundamentos: qué significa que una casa sea proveedora de apuestas deportivas
El término “proveedor de apuestas deportivas” se usa para tres cosas distintas y conviene separarlas antes de comparar nada. Está el operador, que es la marca con la que el jugador abre cuenta y pone dinero: Caliente, Codere, Playdoit y compañía. Está el proveedor de plataforma, que es la empresa tecnológica detrás del motor —momios, mercados, boleto, retiros— y que en México suele aparecer en el pie de página como la razón social que sostiene el permiso. Y está el proveedor de datos, la empresa que cronometra un partido y publica el marcador en el que se liquidan los momios. La mayoría de los jugadores solo trata con el primero, pero el segundo es el que sostiene el permiso, y eso tiene consecuencias legales muy concretas.

El permiso en México se concede a un permisionario, que puede ser una persona física o moral, con domicilio y obligaciones fiscales aquí. Es un acto administrativo temporal, no transferible, y la ley lo distingue con cuidado de una licencia: el Reglamento usa la palabra “permiso” de principio a fin. En la práctica, un operador digital casi nunca tiene un permiso propio. Opera bajo el permiso de otro. El resultado es una estructura de capas donde la marca que ves en la pantalla, la empresa que figura en el pie de página y el titular del permiso pueden ser tres nombres diferentes, y a veces lo son.
Permiso, permisionario y marca: tres nombres para una sola autorización
La ley exige lo que exige a cualquier salón. Los artículos 28 y 29 del Reglamento hablan de centros de apuestas remotas y de salas de sorteos de números o símbolos, y de obligaciones que suenan a mostrador físico: cuentas trimestrales, cuentas anuales auditadas, fianza, seguros y reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero. Los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden pedir permisos complementarios para apuestas remotas. Nada de ese articulado describe una aplicación móvil, y sin embargo es exactamente el articulado con el que funcionan las aplicaciones móviles.
El detalle tiene una consecuencia práctica que casi ninguna promoción menciona: si el permiso es de un tercero y la marca es un contrato de uso, la continuidad del sitio depende de esa relación. Un permiso no se puede ceder, así que la marca no puede comprar el permiso; solo puede operar bajo él. Cuando esa relación se rompe, el jugador se enteró tarde.
Qué cambia para el jugador cuando el permiso es de otro
Cambia poco en el boleto y cambia mucho en todo lo demás. El permiso mexicano trae control de identidad, reporte a la UIF y al SAT —la actividad de apuestas está catalogada como vulnerable frente al lavado de dinero— y, cuando el premio está gravado, un CFDI de retenciones que el jugador puede usar en su declaración anual. Ninguna de esas cosas viaja con una marca que opera por su cuenta bajo una licencia de otra jurisdicción.
Lo que tampoco viaja en ninguna dirección es un límite: no hay tope legal de depósito, no hay tope de pérdida y no hay registro nacional de autoexclusión. Eso vale igual para la casa con permiso mexicano y para la que no lo tiene. La protección real, en este mercado, es la que cada operador decide poner en su propia aplicación.
La normativa que gobierna a los proveedores de apuestas en México
La autoridad es la Secretaría de Gobernación. El Reglamento le da a la SEGOB la interpretación y aplicación administrativa de la ley, y la Dirección General de Juegos y Sorteos es el brazo que autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina permisos, además de instruir los procedimientos de sanción. La ley de fondo sigue siendo la de 1947, con su artículo 7 encargando a la SEGOB la expedición de permisos y la inspección, su artículo 8 permitiendo la clausura de locales no autorizados y su artículo 9 prohibiendo que un local de apuestas quede junto a escuelas o centros de trabajo. Los estados y municipios cooperan, según el artículo 10.

Sobre ese esqueleto viejo, el Reglamento reformado el 16 de noviembre de 2023 puso el criterio que ordena todo: lo que no está previsto, está prohibido. Su artículo 2 enuncia eso sin adornos. El artículo 1 delimita el terreno —apuestas y sorteos, con excepción de los de la Lotería Nacional, bajo jurisdicción federal— y el artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario. Con esas tres piezas se explica casi todo lo que un jugador ve en pantalla.
Un permiso para apuestas de azar: qué es y qué no es
Es una autorización temporal, atada a un titular y no transferible. No es un registro abierto, no es un derecho que la marca pueda vender y no es una licencia con número propio que el jugador pueda consultar en un padrón. La ley permite apostar solo dentro de un permiso de la SEGOB concedido a un permisionario, y esa es toda la habilitación legal que existe para las apuestas deportivas en México.
Tampoco hay reglas separadas para lo que se juega dentro del permiso. Ni el Reglamento ni la ley dedican un artículo a las apuestas en vivo, a los deportes virtuales, a los esports o a tipos de apuesta concretos. Si una casa ofrece retiro anticipado o un creador de apuestas, lo ofrece porque su permiso se lo permite en bloque, no porque exista una norma que lo regule aparte. La única zona con regla propia es la del cruce de apuestas en hipódromos, galgódromos y frontones, donde el Reglamento prohíbe en su artículo 5 la participación de menores. Y las apuestas cruzadas entre jugadores, del tipo que en otros mercados se conocen como bolsa de apuestas, no aparecen en ninguna parte del texto: no hay ninguna disposición que las prevea, así que no se puede decir que existan como figura regulada.
Edad, identidad y datos: lo que declaran las marcas
El Reglamento prohíbe a los menores entrar a las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no escribe un número. Las marcas sí lo escriben, todas: 18 años. Está en la ficha de la aplicación de Codere México, en el pie de página de caliente.mx, en la ficha de Playdoit y en el pie de Betcris, que además aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años. Ese 18+ es el estándar del mercado, no una cifra que la ley mexicana de apuestas establezca.
La verificación de identidad sí es obligatoria por la vía fiscal y penal. La actividad de apuestas y sorteos está entre las actividades vulnerables de la ley antilavado, de modo que los operadores identifican a sus usuarios y reportan las operaciones relevantes a la UIF y al SAT. Los documentos concretos que debe pedir cada casa no están establecidos en un texto legal que se pueda citar, así que cada operador arma su propio procedimiento.
Sobre protección al jugador, la honestidad obliga a decirlo sin rodeos: no hay registro nacional de autoexclusión, no hay límite legal de depósito ni de pérdida y no hay cuenta de suspensión temporal previstas en la normativa consultada. Las interrupciones voluntarias, los límites y la autoexclusión que un jugador ve en un menú de configuración son herramientas internas de cada marca, de la amplitud que cada marca decide darles.
El IEPS, el ISR y lo que se queda en el camino
La parte fiscal es la que más se parece a una arquitectura y menos a una promoción. Los juegos con apuestas y los sorteos que requieren permiso bajo la Ley Federal de Juegos y Sorteos pagan IEPS conforme al artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS: 50 % desde el 1 de enero de 2026, tras la reforma publicada en el Diario Oficial el 7 de noviembre de 2025, frente al 30 % anterior. El mismo inciso alcanza los juegos en línea prestados por residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que quedan sujetos a las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital en casos de incumplimiento grave. Conviene ser preciso con la base: el texto dice “valor de la actividad”, la prensa lo traduce como “monto total apostado”, y nadie ha fijado la lectura definitiva. Así que ni 50 % de lo apostado ni 50 % del ingreso bruto pueden afirmarse como si fueran el mismo hecho.
En el premio hay dos manos. El artículo 137 de la Ley del ISR grava los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados, y el artículo 138 ordena la retención en la fuente: 1 % cuando la entidad no grava el premio o su impuesto no rebasa el 6 %, y 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración que le corresponde por estar obligada; en caso contrario, el ingreso se acumula y la retención se acredita. En la Ciudad de México, que sí grava el premio, el impuesto local es de 6 % y quien apuesta se enfrenta a una carga cercana al 7 % en total. Los premios que rebasan 600,000 pesos en el año deben informarse en la declaración anual.
Hay un pliegue del artículo 137 que conviene no pasar por alto: habla de premios “autorizados legalmente”. El tratamiento de un premio ganado en un sitio sin permiso no está establecido, y sobre eso no hay respuesta que se pueda dar de memoria. Quien tenga un premio de ese origen, que lo lleve con un contador.
Bloqueos, amparos y un estatus que cambia cada trimestre
El Reglamento prohíbe por su artículo 2 lo no previsto, y el artículo 8 de la ley faculta a la SEGOB para clausurar establecimientos no autorizados. Sobre esa base, la Secretaría ha reforzado su capacidad para bloquear dominios y aplicaciones sin permiso. La secuencia reciente importa porque ningún jugador debería decidir con una foto fija:
Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
El 11 y 12 de noviembre de 2025 la UIF identificó 13 casinos y congeló cuentas; bet365 y Betano, de Ganador Azteca, quedaron deshabilitados. Betano sigue bloqueada desde noviembre de 2025 y en diciembre de ese año un tribunal colegiado solo le permitió publicar contenido informativo. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal suspendió presuntamente la orden de la SEGOB contra ambas marcas, según una sola fuente. Hacia 2026 se cerraron además una veintena de casinos físicos.
Con este material se puede decir una cosa con seguridad: el estatus de una marca bloqueada se escribe con fecha, nunca en presente. Y sobre la situación del jugador, otra cosa, igual de incómoda de contar: la ley no establece una multa ni un delito para quien apuesta en un sitio sin permiso, y tampoco establece una exención. No se puede prometer impunidad ni anunciar castigo.
La comparación honesta queda así. Una marca con permiso mexicano ofrece un domicilio legal en el país, control de identidad y antilavado, y un CFDI de retenciones si el premio está gravado. Una marca offshore no ofrece ninguna de esas tres cosas, y si un operador bloqueado congela cuentas, el saldo puede quedar dentro. En ninguno de los dos casos existe un registro nacional de autoexclusión que un jugador pueda activar y que todas las casas respeten. Los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos, y por eso su marco de protección es el de su propia jurisdicción.
Juego responsable: qué herramienta tiene el jugador y qué no
Aquí es donde el mercado mexicano se queda corto de verdad. No hay registro nacional. No hay límite legal de depósito ni de pérdida. No hay una cuenta temporal de suspensión prevista en la norma. Un jugador que quiera frenar mañana mismo no tiene una autoridad a la que pedir que le cierre la puerta en todas las casas a la vez: tiene que entrar, casa por casa, y usar lo que cada una tenga en su menú.
Eso no significa que no haya nada. Significa que la protección es privada, desigual y verificable solo marca por marca.
Prevención: los avisos que las marcas sí publican
Codere México declara en la ficha de su aplicación que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Playdoit enlaza sus términos y sus pautas de juego responsable y reserva el uso a mayores de edad. El pie de página de caliente.mx indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores y remite a una sección de juego responsable. El de Betcris prohíbe estrictamente la participación de menores, enlaza esa misma sección y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años.
Son cuatro declaraciones del mismo tipo, y valen lo que valen: una sección propia, un aviso visible y una política de cierre de cuenta. Nada de eso es un registro público ni una obligación impuesta por una autoridad que audite el resultado.
Salvaguarda: límites, pausas y autoexclusión que nadie audita
Las interrupciones voluntarias, los límites de depósito o de pérdida y la autoexclusión existen como funciones dentro de las aplicaciones de cada casa. Son las herramientas con las que un jugador puede trabajar hoy, y también el punto donde más conviene leer antes de depositar: qué límite se puede bajar y en cuánto tiempo, si la pausa se puede levantar antes de plazo, si el cierre de cuenta devuelve el saldo.
Lo que no existe es la pieza que une todo eso. La iniciativa que propone derogar la ley de 1947 y crear un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión es exactamente eso: una propuesta, no una norma vigente.
Protección: cuenta, saldo y qué pasa cuando el sitio se apaga
Un jugador con cuenta en una marca bloqueada aprendió en 2025 y 2026 que el saldo no se muda con él. La retención de cuentas por parte de la UIF y los bloqueos de dominios son actos sobre el operador, y el jugador queda del otro lado de la pantalla, sin una mesa de reclamaciones mexicana a la que llevar el caso si el operador es offshore.
En una casa con permiso, el permiso y el permisionario dan un domicilio en el país y una obligación de reporte. Eso es poco, pero no es nada. Frente a una promoción enorme con una letra pequeña igual de grande, ese domicilio es, muchas veces, la única garantía que el jugador tiene.
Los nueve proveedores de apuestas deportivas: criterios y comparación
Nueve marcas, una columna de permiso y una columna de lo que cada una declara sobre sí misma. Nada más. La tabla no ordena por calidad (no hay ninguna razón editorial para creer que el orden alfabético mida algo) y no incluye a bet365 ni a Betano porque su situación es la de un bloqueo con amparos en curso, que es material para la sección de bloqueos y no para una lista de proveedores en operación.
Dos advertencias sobre cómo leerla. La primera: el estatus de permiso no es una verificación oficial de nadie, porque la lista de la Dirección General de Juegos y Sorteos no se pudo abrir, y el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto precisamente por eso. Cada número viene del pie de página de la marca o de una compilación de sitios de apuestas, y se escribe como lo que dice su fuente. La segunda: donde las compilaciones se contradicen entre sí, aquí no se imprime ningún número, y esa ausencia es información, no un hueco.
| Marca | Estatus de permiso SEGOB según su fuente | Qué declara la marca sobre sí misma |
|---|---|---|
| Caliente | Permiso DGG/SP/404/97, según el pie de página de caliente.mx; titular nombrado por las fuentes: Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente); sin confirmación oficial | $1,000 MXN sin depósito y duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN anunciados en su portada, sin precisar si aplican solo a deportes; su aplicación Caliente Deportes (versión 8.12.1, 20 de octubre de 2026) ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, solo para mayores de 18 años |
| Strendus | Permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx; titular nombrado: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, con discrepancia entre compilaciones; sin confirmación oficial | Su oferta deportiva consta en su propia página de operador; los permisos que se le atribuyen provienen de una compilación externa |
| Betway | Permiso 4184, según casasdeapuestaslegales.mx; titular nombrado: Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V.; sin confirmación oficial | Su oferta deportiva consta en su propia página de operador; el número de permiso proviene de una compilación externa |
| Codere | Permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según el sitio Apuestas-legales.com.mx; titular nombrado: Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México); sin confirmación oficial | Su aplicación cubre más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis, anuncia bono de bienvenida de hasta $7,000 MXN y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO |
| Pickwin | Permiso SEGOB de su permisionario, sin número: las compilaciones se contradicen y una da el mismo número que el pie de Betcris atribuye a Producciones Móviles; titular nombrado: Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora; sin confirmación oficial | Su oferta deportiva consta en su propia página de operador; el número de permiso no se imprime por contradicción entre fuentes |
| Betcris | Permiso SEGOB de su permisionario, sin número impreso: el pie de página de la marca y la tabla de la compilación no coinciden, y el pie muestra un número a nombre de Producciones Móviles; sin confirmación oficial | Logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como métodos de depósito, sin montos mínimos indicados; su aplicación destaca parlay del mismo juego, retiro anticipado, apuestas a jugadores, retiros rápidos y atención en español; opera además con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026 |
| Novibet | Permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx; titular nombrado: Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V.; sin confirmación oficial | Su oferta deportiva consta en su propia página de operador; el número de permiso proviene de una compilación externa |
| Playdoit | Permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx; titular nombrado: Eventos Festivos de México; sin confirmación oficial | $1,000 MXN de bono de bienvenida anunciados en su ficha, descritos en un apartado con primer depósito y en otro sin depósito; cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost”, retiro anticipado y atención 24 horas; acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias |
| 1xBet | Permiso DGJS/0002/2020, según el sitio Apuestas-legales.com.mx, que no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial; titular nombrado: Entretenimientos Naturales, distinto de la empresa que figura en la tienda de aplicaciones; sin confirmación oficial | Su oferta deportiva consta en su propia página de operador; su número de permiso proviene de una compilación externa |
Al leer la columna de la derecha aparece un patrón que dice más del mercado que de las marcas: cuatro de las nueve no publican en su propia ficha ni el número de permiso ni la razón social del titular. El permiso existe en la estructura, pero el jugador lo encuentra por vía indirecta, en el pie de página o en el recuento de un tercero. Para un mercado donde el permiso es la única habilitación legal que hay, es una opacidad notable.
Cómo se evalúa a un proveedor de apuestas deportivas
Los criterios útiles son pocos y ninguno mide lo que la publicidad mide. El primero es la trazabilidad del permiso: ¿la marca publica número y titular en su propio sitio? Codere lo hace a través de su ficha de aplicación; Caliente lo hace en el pie de página; Betcris muestra un número que no coincide con el de la compilación que lo recoge. Los demás dejan la pregunta abierta.
El segundo es la claridad de las condiciones de la promoción. Aquí hay un contraste que conviene señalar sin dramatizarlo: la portada de caliente.mx anuncia $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, y no aclara si ambas valen solo para apuestas deportivas; reseñas de casas de apuestas sostienen que el bono sin depósito exige un rollover de 10 veces, mientras el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito cambian de una reseña a otra. Playdoit anuncia $1,000 MXN y describe la misma cantidad como con primer depósito en un apartado y sin depósito en otro. Una marca que no sabe explicar su propia promoción difícilmente va a explicar bien una liquidación.
El tercero es la profundidad del producto: deportes cubiertos, mercados por evento, apuestas en vivo, retiro anticipado. Codere declara más de 30 deportes; Playdoit enumera futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports; Betcris destaca el parlay del mismo juego y las apuestas a jugadores. El cuarto es el dinero: qué métodos de depósito acepta la casa, cuánto tarda un retiro y si promete pagos inmediatos.
El quinto criterio no aparece en ninguna ficha y debería estar en todas: qué pasa con el saldo si la marca queda bajo un bloqueo. Los años 2025 y 2026 dieron una respuesta forzada a esa pregunta, y no fue amable.
La clasificación: dónde se separan las nueve marcas
De las nueve, solo cinco publican en un canal propio un número de permiso con un titular identificable: Caliente, Codere y Betcris lo hacen en su propio pie de página o su propia ficha, y Strendus, Betway, Novibet, Playdoit y 1xBet aparecen con número pero con la compilación como única fuente. Pickwin y Betcris quedan deliberadamente sin número impreso porque las fuentes no coinciden.
Esa es la separación que la tabla sí sostiene, y es una separación de transparencia, no de calidad. Una marca puede ser transparente y mediocre, o discreta y excelente. Lo que no puede es pedirle al jugador que confíe en un permiso que no enseña.
Lo que cuesta un momio: el margen del proveedor
Antes de comparar ofertas conviene entender la única cifra que afecta a todas por igual. El margen de la casa es lo que se queda de cada peso apostado en un mercado, y vive dentro de los momios, no en un aviso aparte.
Toma un mercado ilustrativo de dos resultados, con momios decimales de 1.90 y 1.90. No es un precio cotizado hoy por ninguna marca: es un ejemplo de aritmética. La suma de los inversos da 1 ÷ 1.90 + 1 ÷ 1.90, es decir 1.0526, y el porcentaje que el mercado paga se obtiene con 1 ÷ 1.0526, que rinde un 95 % del dinero apostado repartido entre los dos resultados posibles. El margen es lo que falta: 100 % menos 95 %, esto es, una banda cercana al 5 %.
Ese 5 % es la cifra que le importa al jugador, y no la que aparece en grande en la promoción. En un mercado de dos resultados con momios iguales de 1.90, quien apuesta paga del orden del 5 % de cada peso por el privilegio de tener un mercado. Si el margen de una casa es más estrecho que ese, la misma apuesta devuelve algo más; si es más ancho, devuelve menos, y ninguna promoción de bienvenida lo compensa a lo largo de un año. La suposición es la obviedad que suele olvidarse: el valor es un promedio sobre muchas apuestas, no un resultado de la apuesta de esta tarde.
Aquí está el punto que enlaza con la sección del juego responsable sin que ninguna campaña lo mencione. El margen convierte el juego en una actividad de costo continuo. Con la cifra de arriba, cada peso apostado en ese mercado deja en promedio 5 % en la casa antes de que se discuta el resultado. Esa es la respuesta honesta a cualquier promoción que se anuncie como “apuesta gratis”, “cuota mejorada” o “sin riesgo”.
Evaluación marca por marca: los nueve proveedores
Tres balones de deportes distintos alineados uno junto a otro sobre una banca de madera
Caliente: el permiso más antiguo visible y la promoción más difícil de leer
El permiso DGG/SP/404/97 es el más viejo de la lista, con cuatro dígitos frente a las series largas de las otras marcas. Su fuente es el propio pie de página de caliente.mx, que lo presenta como autorización de la Secretaría de Gobernación y nombra a Tecnología de Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V. como operadora del sitio. La ficha de la aplicación Caliente Deportes, en su versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026, la publica esa misma razón social.
El producto es completo. Transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, todo declarado en la ficha, con el 18+ como techo de entrada. El pie de página cumple con lo básico de juego responsable y enlaza su sección.
El ruido está en el dinero. La portada anuncia $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, y se guarda la parte importante: si esos montos sirven para apuestas deportivas o solo para casino, la página no lo dice. Encima, las reseñas que circulan atribuyen al bono sin depósito un rollover de 10 veces, y no coinciden entre sí sobre el plazo, los momios mínimos ni el rollover del bono de primer depósito. Para el jugador que llega buscando apuestas deportivas y no casino, ese silencio es el dato.
Veredicto: la marca con la estructura más antigua y el pie de página más explícito es también la que peor comunica su propia promoción. Quien tenga claro que quiere solo momios deportivos va a pasar un buen rato separando qué parte del anuncio le corresponde.
Strendus: tres permisos, dos titulares y ninguna confirmación
Strendus acumula tres números: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021. Los recoge casasdeapuestaslegales.mx, y esa misma fuente nombra como titular a Atracciones y Emociones Vallarta o a New Ads, sin ponerse de acuerdo consigo misma dos veces seguidas. La lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no se pudo abrir para zanjar la duda.
Tres permisos pueden leerse de dos maneras, y las dos son razonables. Una: la casa opera varios giros —apuestas remotas, sorteos, lo que corresponda a cada número— y por eso necesita más de una autorización. Otra: hay permisos antiguos que siguen vivos en el papel y no necesariamente en la operación. El jugador no tiene cómo elegir entre esas lecturas desde la pantalla de registro.
Veredicto: el problema de Strendus no es su oferta deportiva, es la cadena de custodia de su permiso. Tres números de tres series distintas y dos titulares posibles son muchas piezas para una sola marca, y ninguna se puede comprobar contra un registro público.
Betway: un permiso corto y un titular que sí nombra un tercero
El permiso 4184 tiene la forma más limpia de la tabla: cuatro dígitos, sin serie, sin guiones. La fuente es casasdeapuestaslegales.mx, que también nombra como titular a Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. El nombre del titular no es un detalle menor: habla de frontón, es decir, de un permisionario del mundo del juego tradicional mexicano que sostiene una operación digital.
Esa es exactamente la estructura de capas que el marco legal mexicano produce. La marca aporta tecnología, mercados y marca; el permisionario aporta la habilitación y las obligaciones que la ley pone en el titular, incluidas las cuentas auditadas y los reportes de operaciones sospechosas. Para el jugador, la consecuencia es que su contratación de términos es con una capa y la responsabilidad legal del permiso está en otra.
Veredicto: un permiso numéricamente simple sobre un titular de nombre largo es una foto bastante clara del mercado mexicano. Betway entra en la comparación con una autorización rastreable y sin una sola confirmación oficial, igual que el resto.
Codere: la ficha más completa y la declaración más explícita
Codere es la única marca de la lista que enlaza su permiso directamente con su producto. La ficha de la aplicación Codere México —publicada por Codere Newco, S.A.U., aparecida en enero de 2017 y actualizada el 20 de agosto de 2026— declara que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Los números DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 vienen de Apuestas-legales.com.mx, que nombra a Libros Foráneos S.A. de C.V. como titular.
El catálogo declarado es amplio: más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis, con bono de bienvenida de hasta $7,000 MXN y depósitos por tarjeta, SPEI y OXXO. SPEI y OXXO son los métodos con los que se mueve el dinero en México; que estén en la ficha dice que la marca piensa local.
Nada de eso es una verificación independiente y conviene no confundir el esfuerzo de transparencia con una auditoría: que la ficha mencione la política de cierre de cuenta no dice qué tan rápido se ejecuta ni qué pasa con el saldo en el proceso.
Veredicto: la combinación de permiso declarado, catálogo ancho y tres métodos de pago locales la vuelve una de las opciones más fáciles de evaluar con la información que la propia marca publica. Que su permiso siga viniendo de una compilación y no de un padrón oficial es el límite de esa facilidad.
Pickwin: un número que no se puede imprimir
Producciones Móviles S.A. de C.V., junto con Unocapali La Paz Operadora, es el titular que las compilaciones atribuyen a Pickwin. El número de permiso no se imprime aquí por una razón concreta: una de las compilaciones le da a Pickwin el mismo número que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles. Dos marcas, un titular compartido y un número ambulatorio: con ese material, publicar una cifra sería inventar una certidumbre.
El titular compartido no es escándalo. El Reglamento no prohíbe que un permisionario opere varias marcas, y de hecho es el modelo que explica buena parte del mercado: la habilitación es escasa y la tecnología es replicable. Lo que sí es un problema es que el jugador no pueda verlo desde fuera.
Veredicto: Pickwin entra a la comparación sin número de permiso impreso, y eso es lo que hay que decir de ella. Quien quiera comprobarlo tiene una única ruta razonable: pedir a la propia casa que identifique por escrito a su permisionario.
Betcris: el permiso que no cuadra y una licencia maltesa que sí tiene fechas
Betcris es el caso más interesante de la lista porque no esconde su estructura. Su pie de página muestra un permiso de la SEGOB a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., y menciona el oficio DGJS/405/2018 con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V.; la tabla de la compilación recoge otro número. Aquí se imprime la situación, no la cifra: dos fuentes, un solo permiso y ninguna coincidencia.
Su empresa operadora, TV Global Enterprises Ltd., sostiene una licencia de la Autoridad de Juegos de Malta con la referencia MGA/B2C/300/2008, vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026. De todas las marcas de esta comparación es la única que publica una licencia con número, autoridad y vigencia exacta, y el contraste con la columna mexicana es el retrato del mercado: una autorización perfectamente documentada en el extranjero y una autorización mexicana que sus propias fuentes no ponen de acuerdo.
El producto está bien definido. Los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI aparecen como métodos de depósito en la portada, sin montos mínimos indicados. Su aplicación —publicada por TV Global Enterprises Ltd., lanzada en julio de 2018, en versión 3.2.1 del 28 de septiembre de 2026— funciona en México, Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana y Honduras, y destaca el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, los retiros rápidos y la atención en español. El pie de página prohíbe estrictamente las apuestas a menores, enlaza su sección de juego responsable y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años.
Veredicto: la marca con licencia extranjera mejor documentada de la lista es también la que deja su permiso mexicano en una discrepancia pública. Quien busque la autorización más auditable la tiene en Malta, no en la Ciudad de México.
Novibet: el número largo y la ausencia de todo lo demás
Novibet aparece con el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, recogido por casasdeapuestaslegales.mx, y con Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular. El nombre del permisionario es de los que hablan del negocio tradicional: la frontera, el comercio de juegos, un permiso ganado en un mundo de salas físicas.
Es una de las cuatro marcas de la tabla cuya oferta deportiva no aparece declarada en la propia ficha o en el propio pie de página recogido aquí. Su permiso es rastreable a una compilación, y eso es todo lo que se puede escribir sin rellenar.
Veredicto: una autorización con número y titular, sin nada más que la sostenga en el terreno del producto. Quien compare por profundidad de mercados tendrá que abrir su programa de apuestas y verlo con sus propios ojos.
Playdoit: la promoción que se contradice sola y el catálogo que sí está claro
Playdoit publica el permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx, con Eventos Festivos de México como titular. La aplicación la publica Atracciones America S.A. de C.V. en la tienda de México, salió en agosto de 2021 y va en la versión 1.31.0 del 22 de octubre de 2026. Otra vez dos nombres: el titular del permiso y la empresa de la aplicación.
El bono de bienvenida de $1,000 MXN es el mejor ejemplo de comunicación descuidada de toda la lista: la propia ficha lo describe en un apartado con primer depósito y en otro sin depósito. El producto, en cambio, está bien contado: futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports, con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. Acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, promete retiros rápidos y pagos inmediatos, enlaza sus términos y sus pautas de juego responsable, y reserva el uso a mayores de 18 años.
Veredicto: el catálogo está claro y la promoción está confusa, que es el orden inverso al que conviene. Un jugador que quiera saber qué le van a dar por su primer depósito tendrá que preguntarlo dos veces, y la respuesta puede ser distinta cada vez.
1xBet: un permiso, dos empresas y un dominio sin confirmar
El permiso DGJS/0002/2020 aparece recogido por Apuestas-legales.com.mx, con Entretenimientos Naturales como titular. La misma fuente no pudo confirmar el dominio 1xbet.mx. Y hay un detalle que conviene poner junto al resto: la tienda de aplicaciones lista la aplicación bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta de la que figura como titular del permiso.
Dos empresas y una marca es la estructura de capas llevada a su forma más visible. La operación digital puede ser de una sociedad, el permiso de otra y el contrato con el jugador de una tercera. Nada de eso es ilegal por sí mismo, y todo eso complica saber con quién se está contratando.
Veredicto: un número de permiso corto, un titular con nombre genérico y una empresa de aplicación distinta. Es la marca de la lista donde la distancia entre lo que se ve y lo que sostiene el permiso es mayor.
Veinte minutos antes de depositar: la secuencia que conviene seguir
Abrir una cuenta es gratis y equivocarse cuesta. El orden en el que un jugador hace las cosas decide cuánto puede recuperar después, y casi nadie lo piensa en ese orden.
Primero, la comprobación legal. Nombre del permisionario y número de permiso, buscados en el pie de página del sitio y no en la publicidad. Si la marca publica los dos datos, el resto de la relación empieza con una ventaja. Si el número aparece solo en sitios de terceros, hay que decidir si eso basta.
Segundo, el término de la promoción. Monto, tipo —bono en efectivo, apuesta gratis, devolución—, requisitos de apuesta, cuotas mínimas, plazo y tope de ganancia. Una apuesta gratis no paga su importe con la ganancia, y esa diferencia cambia por completo lo que la oferta vale: el mismo billete que parece regalado devuelve menos cuando se gana, porque el importe apostado no vuelve. Un bono que se libera solo apostando se parece más a una tarea.
Tercero, el dinero. Método de depósito, método de retiro, tiempo prometido, si el retiro va a una cuenta a nombre del jugador y si la casa emite CFDI de retenciones cuando el premio está gravado. Ese último documento es la prueba de que se apostó en una casa mexicana formal.
Cuarto, los límites. Antes del primer depósito y no después del primer mal fin de semana. Qué límite de depósito se puede fijar, cuánto tarda en bajar, si se puede subir y con qué espera. Si la casa no ofrece nada de eso, es una decisión que el jugador toma con la información que tiene.
Quinto, el calendario del mercado. El estatus de una marca puede cambiar de un mes a otro: bet365 quedó inactiva tres semanas después de un amparo. Eso significa que la pregunta “¿es de fiar?” tiene una fecha de caducidad corta, y que un saldo grande dejado en una cuenta es una exposición que el jugador elige.
Preguntas frecuentes sobre los proveedores de apuestas deportivas
¿Cómo se comprueba que una casa de apuestas tiene permiso de la SEGOB?
Buscando el permiso en el pie de página del propio sitio, con número y titular. La Dirección General de Juegos y Sorteos debería llevar el registro público, y no se puede abrir una lista oficial; el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 que ese registro fuera abierto. Sin padrón consultable, el pie de página y la razón social del permisionario son la mejor prueba disponible.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con el importe apostado y el momio?
Se multiplica el importe por el momio decimal. Mil pesos a momio 1.90 devuelven 1,900 pesos si la apuesta gana, de los cuales 900 son ganancia: el importe apostado se recupera dentro de la devolución. En una apuesta combinada los momios de cada selección se multiplican hasta formar un solo precio, y basta un fallo para perderla entera.
¿Cómo se nota el margen de la casa en los momios?
Se suman los inversos de todos los momios de un mismo mercado. En un mercado ilustrativo de dos resultados a 1.90 y 1.90 la suma da 1.0526; el mercado devuelve entonces alrededor del 95 % de lo apostado y la casa se queda con un margen cercano al 5 %. Cuanto más se acerquen los momios reales a la cuota limpia, más estrecho es ese margen.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Desde la configuración de la cuenta en la propia aplicación, con las herramientas que cada marca ofrece: interrupciones, límites de depósito o de pérdida y autoexclusión voluntaria. En México no existe un registro nacional de autoexclusión ni un límite legal de depósito, así que el alcance de cada herramienta depende de la casa y conviene revisarlo antes del primer depósito.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas y quién los retiene?
El operador retiene en la fuente conforme al artículo 138 de la Ley del ISR: 1 % cuando la entidad no grava el premio o su impuesto no rebasa el 6 %, y 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. La Ciudad de México grava el premio con 6 %, lo que lleva la carga total a cerca del 7 %, y emite CFDI de retenciones.
¿Qué riesgos tiene una casa de apuestas sin permiso en México?
No ofrece domicilio legal en el país, ni control de identidad y antilavado, ni CFDI de retenciones. Si un operador queda bloqueado, el saldo puede quedar congelado dentro, como ocurrió a finales de 2025. La ley no establece multa ni delito para quien apuesta en un sitio sin permiso, y tampoco una exención: no hay red de seguridad de ningún tipo.
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