Mejores sitios de apuestas en México 2026: la letra chica del bono decide más que el bono
Datos actualizados al noviembre 5, 2026, con los registros de permisos de la Secretaría de Gobernación y de la Dirección General de Juegos y Sorteos como referencia de verificación.
México es un país donde las apuestas deportivas se juegan con un permiso que no existe en la ley escrita para internet. La Ley Federal de Juegos y Sorteos es de 1947 —DOF del 31 de diciembre— y prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el territorio salvo aquellos que la propia ley autoriza expresamente. No hay un artículo que diga “apuestas en línea”. Lo que hay es un permiso de la Secretaría de Gobernación, otorgado a un permisionario con local físico, que el operador digital usa como paraguas. La palabra es *permiso*, nunca *licencia*, y esa distinción no es un capricho de vocabulario: significa que el permisionario responde por un establecimiento autorizado y que el sitio que usted abre en el celular vive colgado de ese permiso.
Esa es toda la arquitectura. No hay ley de juego en línea, no hay lista oficial que un particular pueda abrir y comparar, y no hay un registro nacional de autoexclusión que le impida a alguien volver a entrar mañana. La publicidad repite “sitio regulado” con la soltura de quien tiene un respaldo sólido detrás; el respaldo es un permiso de un permisionario terrestre y una vigilancia administrativa que, según lo que dicen los propios pies de página de las marcas, existe.
Entonces, ¿qué se puede comparar con honestidad? Lo que cada casa publica sobre sí misma, y la aritmética de lo que cobra. Aquí el criterio de esta página no es “cuánto regala” sino “cuánto cuesta”: el rollover de un bono, el momio que se mueve justo antes del silbatazo, el retiro que se queda esperando, la oferta que se vence. Un bono sin depósito de $1,000 MXN suena a mil pesos en el bolsillo; si hay que moverlo diez veces antes de que ese saldo sea cobrable, el regalo es en realidad una tarea. Es lo que viene después de la palabra “gratis” donde se decide si la cuenta le sirvió o le costó.
Fútbol, tenis de mesa y esports: el calendario manda, el momio decide
Un catálogo de deportes se mide por lo que aparece en él y por lo que cuesta tomarlo. Las listas que cada marca publica son bastante más amplias de lo que el aficionado promedio necesita: Codere México, por ejemplo, dice cubrir más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Playdoit enumera futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports, con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. Caliente Deportes, en su ficha de tienda de aplicaciones, ofrece transmisión en vivo, “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y lo limita a mayores de 18 años. El catálogo, en las tres, es un catálogo mexicano antes que un catálogo internacional.

Falta el deporte que más consultan los apostadores de este país. El futbol del torneo local, las eliminatorias, las ligas europeas y, sobre todo, el Mundial. La Copa del Mundo de 2026 ya se jugó, entre junio y julio de 2026, y con ella se fue la temporada de bonos conmemorativos y de cuotas de presentación. Lo que queda es el calendario ordinario: el torneo mexicano, la Copa de Campeones, la NBA, el tenis de la gira sudamericana y un calendario asiático de tenis de mesa que, sin publicidad alguna, se mueve casi todas las noches del año.
El tenis de mesa merece un párrafo porque es el mejor ejemplo del argumento de esta página. Es un mercado de jugadores sin cuerpo, sin lesiones, sin conferencias de prensa y con partidos cada hora. Eso hace que la liquidez sea escasa y que el margen sea generoso. Un mercado de tenis de mesa se parece mucho a un mercado de dos resultados parejos: si los dos momios están en 1,90 y 1,90, la casa se queda aproximadamente 5,3 centavos de cada peso que pasa por ahí, y ese es el cálculo que aparece más abajo con su explicación completa. Nadie le va a decir esto en un anuncio. Pero es exactamente lo que le cuesta cada apuesta a un jugador que gana y pierde la mitad de las veces: no el resultado, la comisión escondida en el momio.
Los esports corren por la misma vía. Codere y Playdoit los listan, y el mercado mexicano de esports ha crecido más por la oferta de las casas que por una ola de interés local comparable a la del futbol. Es un nicho con cobertura desigual: un torneo grande aparece con profundidad de mercados, un torneo regional aparece con dos o tres opciones y un momio que cierra en cuanto entra el dinero. Conviene comprobar en el boleto, no en la publicidad, cuántas variantes tiene el partido que le interesa.
Lo que sí es uniforme es el nombre de las cosas. Aquí se apuesta con *momios*, no con cuotas; el comprobante es el *boleto*, también llamado *cupón* o *ticket*; la apuesta combinada es el *parlay*, y los mercados clásicos se llaman “más/menos” y “hándicap”. El arbitraje de precios, ese ejercicio de comparar el mismo partido en tres casas antes de firmar, funciona igual en cualquier idioma.
Lo que se juega en vivo y lo que no tiene regla escrita
Las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y cada tipo de apuesta nuevo no tienen una regla particular en los artículos del Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos que se conocen. No es un vacío inocente: el artículo 2 del Reglamento, reformado el 16 de noviembre de 2023, dice que la actividad de apuestas y sorteos que no esté expresamente prevista queda prohibida. Usted puede leer eso de dos maneras y las dos importan. La primera es que el operador con permiso no necesita una regla por mercado para ofrecerlo, porque el permiso cubre la operación. La segunda es que un tribunal, mañana, puede leer lo contrario.

Lo que sí está regulado con nombre propio son las carreras de caballos, los galgos y el frontón, con el llamado “cruce de apuestas” en hipódromos, galgódromos y frontones. El artículo 5 prohíbe que los menores participen ahí, sin discutirlo. Sobre mesas de intercambio de apuestas, del tipo en que dos usuarios apuestan entre sí y la plataforma solo cobra comisión, no se encontró disposición alguna: no se puede decir que una exista en el mercado mexicano, y esta página no lo va a afirmar.
El precio de esta ambigüedad lo paga, otra vez, quien tiene el dinero adentro. En un mercado con libros de 400 páginas y mercados por categoría, el apostador sabe que un error de liquidación se resuelve contra alguien que responde. Aquí, cuando el mercado no tiene regla, la resolución la escribe el operador en sus términos y condiciones. Leerlos no es un pasatiempo; en los mercados sin norma específica es la única fuente.
Cómo se comparan nueve casas con permiso de la SEGOB en México
Aquí conviene decirlo sin adornos: esta lista no es el mercado. Nueve marcas tienen ficha en esta comparación, y eso no significa que existan nueve y nada más. Algunos recuentos hablan de 136 sitios de apuestas y otros de entre 30 y 35 operadores digitales con dominio .mx, cifras que no cuadran entre sí y que por eso no se repiten como si fueran un inventario. Hay operadores con permiso que no aparecen en ninguna comparativa, y hay marcas sin permiso que se anuncian con la misma cara de confianza que las demás.
El criterio de entrada fue acotado: opera en México bajo un permiso de la Secretaría de Gobernación a nombre de un permisionario, y lo dice. Las marcas bloqueadas o suspendidas quedaron fuera de la lista, no por criterio editorial sino porque no se puede comparar la letra chica de un bono de un sitio que no está abierto.
Cómo se evalúa cada casa: criterios y clasificación
Cuatro cosas se revisan en cada ficha, y el orden importa porque es el orden en que un problema aparece.
El permiso. No el logotipo de una autoridad, ni la palabra “regulado” en un banner: el número, el titular y la fuente que lo publica. Ninguno de los números de esta comparación pudo confirmarse contra la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos, porque esa lista no se pudo abrir. Se imprimen tal como los dan la fuente que los cita, y ese “según” es la información más útil de toda la ficha.
La mecánica del dinero. Cuánto entra, cuánto tarda en salir, qué métodos acepta y qué documentos va a pedir. Depósitos de $100 MXN en OXXO y retiros de $30,000 MXN son dos trámites distintos y la mayoría de las comparadoras los trata como una sola línea.
La mecánica del bono. Requisitos de apuesta, momios mínimos, plazo, tope de ganancia. Ahí es donde el “gratis” se convierte en trabajo.
La operación viva. El retiro anticipado, el creador de apuestas, la transmisión en vivo, la atención al cliente. No valen lo mismo para un apostador de domingos que para alguien que sigue un partido de tenis de mesa a las dos de la mañana.
panorama comparativo
| Casa de apuestas | Permiso de la SEGOB, según la fuente que lo cita | Lo que dice su propia ficha |
|---|---|---|
| Novibet | DGJS/DCRCA/1121/2020, según un portal de comparación; titular Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. No confirmado oficialmente | Sin datos sobre la oferta deportiva en esta comparación |
| Playdoit | DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según un portal de comparación; titular Eventos Festivos de México. No confirmado oficialmente | Ficha de app: $1,000 MXN de bono de bienvenida descrito de dos formas distintas; acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias; promete retiros rápidos |
| 1xBet | DGJS/0002/2020, según un portal de comparación; titular Entretenimientos Naturales. No confirmado oficialmente; la app figura a nombre de otra empresa | Sin datos sobre la oferta deportiva en esta comparación |
| Betcris | No se imprime número: el del pie de página de la marca y el de la tabla del propietario no coinciden; titular Producciones Móviles, S.A. de C.V. | Depósitos con Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI, sin montos mínimos indicados; parlay del mismo juego, retiro anticipado, apuestas a jugadores y atención en español |
| Pickwin | No se imprime número: las fuentes se contradicen entre sí; titular Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora | Sin datos sobre la oferta deportiva en esta comparación |
| Strendus | DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según un portal de comparación; titular Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads. No confirmado oficialmente | Sin datos sobre la oferta deportiva en esta comparación |
| Betway | 4184, según un portal de comparación; titular Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. No confirmado oficialmente | Sin datos sobre la oferta deportiva en esta comparación |
| Caliente | DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página de su propio sitio; operadora Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V. | App Caliente Deportes: transmisión en vivo, “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, eventos virtuales |
| Codere | DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según un portal de comparación; titular Libros Foráneos S.A. de C.V. No confirmado oficialmente | App: más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis; depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO |
La columna del permiso se lee de arriba abajo y produce un patrón incómodo. Siete de las nueve fichas dependen de una compilación de terceros para un número que la autoridad publica —o debería publicar— en un documento propio. El Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto. Sigue sin estar.
Dos filas no llevan número y no es un descuido de esta tabla. En Betcris, el pie de página de la marca muestra un número a nombre de Producciones Móviles y la tabla del propietario muestra otro. En Pickwin, las fuentes se contradicen entre sí hasta el punto de que un número atribuido a Pickwin es el mismo que el pie de Betcris da para Producciones Móviles. Cuando dos documentos no coinciden sobre un dato que un tercero podría verificar en un minuto, imprimir uno de los dos sería inventar autoridad.
Y la última columna también tiene un patrón: cuatro marcas con permiso no publican, en las fichas que esta comparación alcanzó a leer, nada verificable sobre su oferta deportiva. Eso no las descalifica. Significa que quien quiera comparar el catálogo de Novibet, 1xBet, Pickwin, Strendus o Betway tiene que abrir el sitio y revisar el programa de apuestas del día, porque ninguna ficha externa se lo va a resolver.
El margen que se esconde en cada momio
Un momio es un precio con comisión incorporada. La casa no cobra una cuota aparte por el servicio: paga un poco menos de lo que la probabilidad real justificaría, y esa diferencia es lo que se lleva. El ejercicio se ve mejor con un caso sin adornos.
Imagine un mercado de dos resultados, de esos que abundan en los deportes de raqueta y en buena parte del tenis de mesa: un partido sin favorito claro, con dos opciones. Los momios son 1,90 y 1,90. No es un precio cotizado por ninguna casa mexicana; es un ejemplo para exhibir cómo funciona la aritmética.
La porción del dinero que ese mercado devuelve a los apostadores es 1 ÷ (1/1,90 + 1/1,90), que da aproximadamente 95 %. La casa se queda con la diferencia, alrededor de 5 %, y esa es la parte que no aparece en ningún anuncio. Aquí está el punto que se pierde cuando se compara precio a precio: la cifra no es una propiedad de la casa sino del mercado. En una liga con mucho dinero entrando, el margen de un partido grande puede quedar bastante por debajo de ese 5 %; en un mercado delgado —un torneo regional, una categoría menor, un partido de tenis de mesa sin público— se va bastante por arriba. Comparar el momio de un partido de la Copa de Campeones con el de un partido de segunda es comparar dos negocios distintos.
Por eso, el 1,90 y 1,90 no es una queja sobre lo caro que es apostar. Es una banda. Un par de momios parejos en una casa que cobra poco deja al apostador cerca del 97 %, y un mercado de dos resultados con la misma forma en una casa que cobra mucho puede dejarlo por debajo del 94 %. La diferencia entre los dos extremos, para alguien que apuesta $5,000 MXN al mes, es de cientos de pesos al año que no dependen del resultado de ningún partido.
Y hay un segundo uso para esta aritmética, más personal: la misma fórmula sirve para medir un parlay. Cuando se combinan varios partidos, los momios se multiplican y los márgenes se acumulan. Un parlay de cuatro selecciones en cuatro mercados de dos resultados con 5 % de comisión cada uno no se está jugando con un 5 % de desventaja: se está jugando con la desventaja de cada tramo sumada en el camino. Es la razón por la que la combinada se siente generosa y resulta cara.
Vale la pena repetir dónde está el número y dónde no. La Ley del IEPS es un impuesto al operador con una tasa del 50 % sobre los juegos con apuestas y sorteos que necesitan permiso, reforma publicada en el DOF el 7 de noviembre de 2025 y vigente desde el 1 de enero de 2026 —antes era del 30 %—, y su base es lo que el texto llama “valor de la actividad”, sin que quede establecido si son los montos apostados o los ingresos brutos. Ese impuesto no es el margen. Son dos cosas distintas y confundirlas es fácil.
Qué respalda a un sitio de apuestas en México: la ley de 1947 y su reglamento
La autoridad es la Secretaría de Gobernación y, dentro de ella, la Dirección General de Juegos y Sorteos, la oficina que autoriza, controla, supervisa, emite, modifica y termina los permisos. El marco completo son dos piezas: la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el DOF el 31 de diciembre de 1947, y su Reglamento, reformado por última vez el 16 de noviembre de 2023.
La ley es corta y severa. Prohíbe los juegos con apuestas y las apuestas en todo el país y deja fuera de la prohibición solo lo autorizado expresamente. El artículo 7 faculta a la Secretaría para otorgar permisos e inspeccionar; el artículo 8, para clausurar establecimientos sin autorización; el artículo 9 prohíbe que un local quede cerca de escuelas o centros de trabajo, y el artículo 10 establece la coordinación con estados y municipios. Ninguna de esas líneas menciona el entorno digital, porque en 1947 no existía.
El Reglamento es donde aparece el vocabulario que le sirve al apostador. El artículo 1 deja bajo competencia federal la autorización, el control y la inspección de los juegos con apuestas y sorteos, salvo los de la Lotería Nacional. El artículo 2, el más importante de todos y el que más se cita, dispone que queda prohibida la actividad de apuestas y sorteos que no esté expresamente prevista: lo que la ley no contempla, no se puede. El artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario —temporal, no definitivo, y a una persona, no a un sitio web.
Los tipos de permiso que tocan este negocio son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, ambos del artículo 28. Un permisionario con permiso de hipódromo, galgódromo o frontón puede obtener permisos complementarios para apuestas remotas. El artículo 31 dice que los permisos no son transferibles. El artículo 29 impone a los permisionarios de apuestas remotas cuentas trimestrales y anuales auditadas, seguro, informes sobre operaciones sospechosas de lavado de dinero y fianza.
Lea otra vez el artículo 31 y luego mire la estructura del mercado. Los permisos no se transfieren, pero una misma persona permisionaria opera varias marcas: es la explicación práctica de por qué varias de las marcas de esta comparación comparten titular, y de por qué el nombre del permisionario en una ficha pocas veces coincide con el nombre comercial del sitio.
La letra chica de la autorización: número, titular y vigencia
Aquí está el detalle que casi ninguna comparativa pone sobre la mesa. El pie de página de caliente.mx muestra el permiso DGG/SP/404/97 y presenta la mención como una autorización de la Secretaría de Gobernación, a nombre de Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V. El pie de página de betcris.mx muestra un permiso a nombre de Producciones Móviles junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V., y añade un dato que las demás fichas no dan: la empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd., con una licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026. Es decir, dos jurisdicciones en el mismo pie de página, con vigencias distintas y con la mexicana sin fecha de término visible.
De las nueve fichas, solo dos publican su número en un documento que la propia marca controla —Caliente y Betcris—, y la segunda lo publica de una manera que no aclara cuál es el número vigente. Las demás llegan a esta comparación a través de sitios de terceros, que se contradicen entre sí en al menos dos casos. Eso no es un detalle de auditoría: es la razón por la que un apostador que reclama por un retiro tardío puede encontrarse con que el contrato lo tiene firmado con una sociedad de la que nunca oyó hablar.
La ausencia de una lista oficial abierta tiene consecuencias concretas. Sin registro público, la verificación de un permiso se convierte en un acto de fe en el sitio que lo publica, y la distinción entre una marca con permiso y una sin permiso se diluye hasta que alguien deja de pagar. El Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto. La petición no se ha traducido en el documento.
Bloqueos, amparos y el estado que cambia de fecha en fecha
Un permiso se pone interesante cuando alguien intenta quitárselo a otro. En 2025 y 2026, la parte más visible del mercado mexicano ha sido un pleito judicial que sigue moviéndose, y por eso aquí todo se fechó.
El 11 y 12 de noviembre de 2025, la Unidad de Inteligencia Financiera identificó 13 casinos y congeló cuentas; en el mismo movimiento quedaron deshabilitados bet365 y Betano, esta última propiedad de Ganador Azteca, del Grupo Salinas. En diciembre de 2025, un tribunal colegiado les permitió únicamente publicar contenido informativo lícito y ajeno a las apuestas —una ventana estrecha que deja claro cuánto pesa una suspensión sobre una marca. En marzo de 2026, un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y aun así el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026, la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026, un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría contra bet365 y Betano, según una sola fuente.
Esa cronología se cuenta con fechas porque con fechas es como se puede usar. Cualquiera que afirme hoy que un sitio bloqueado ya volvió, o que sigue cerrado y no volverá, está haciendo una apuesta con dinero ajeno. El estado es inestable; la fecha es el único dato honesto.
Del otro lado: operadores sin permiso mexicano
Hay un mercado paralelo, sin permiso de la Secretaría de Gobernación, hecho de marcas que operan con licencias de otras jurisdicciones. No se nombra aquí ninguna, porque no fueron revisadas para esta comparación y una marca que un lector ve mencionada sin haber sido evaluada es una marca que parece recomendada sin serlo. Lo que se puede describir con precisión es la zona, no los inquilinos.
Un permisionario mexicano trae cuatro cosas: un local autorizado en el país, un permiso de la Secretaría, controles de identificación y de prevención de lavado —las operadoras verifican usuarios e informan las operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria, siendo el juego una actividad vulnerable conforme a la ley antilavado, aunque los documentos exigidos no estén fijados en un estatuto— y un CFDI de retenciones cuando el premio causa impuesto. Una marca de fuera no trae nada de eso.
Hay un detalle que sorprende a mucha gente: la ausencia de registro nacional de autoexclusión hace que en los dos lados la protección dependa de la buena voluntad del operador. Del lado con permiso porque las herramientas —pausas, límites de depósito, autoexclusión voluntaria— son las que cada marca lista en su propia ficha de tienda; del lado sin permiso porque no hay ninguna obligación que cumplir. Esa es la comparación honesta entre las dos zonas. La diferencia no es de protección total contra protección nula; es de responsabilidad identificable contra responsabilidad difusa.
A eso se suma un riesgo sin remedio: un saldo en un operador bloqueado se puede congelar, y ese es el escenario que llevó a bet365 y a Betano a la cronología del apartado anterior. Ningún bono compensa un retiro que no llega.
Los premios suman otra capa. Los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos conforme a los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. Quien paga retiene 1 % si la entidad federativa no grava el premio o su impuesto no pasa del 6 %, y 21 % si el impuesto estatal excede ese 6 %. La Ciudad de México aplica 6 % sobre premios, de modo que el total ronda el 7 % según el reporte secundario, y los premios por encima de $600,000 MXN al año se reportan en la declaración anual. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. Y un premio ganado en un sitio sin permiso cae fuera del supuesto del artículo 137, que habla de premios autorizados legalmente. Sobre eso, la única respuesta responsable es la de siempre: consulte a un contador.
Prevención y juego responsable: lo que la casa hace y lo que usted firma
No existe en México un registro nacional de autoexclusión. No existe un límite legal de depósito ni de pérdida, ni una cuenta temporal regulada. El artículo 5 del Reglamento prohíbe que los menores entren a las áreas de apuestas de los establecimientos y participen en el “cruce de apuestas”, pero no fija número alguno: el 18+ que aparece en cada ficha y en cada pie de página es lo que las marcas dicen de sí mismas, no una cifra establecida en un estatuto. En eso, la red de protección del apostador mexicano no cuelga del Estado. Cuelga del operador, y por lo tanto de la ficha que usted aceptó al registrarse.
Hay excepciones de discurso que valen lo que cuestan. El pie de página de caliente.mx indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. El pie de betcris.mx dice que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad, enlaza su sección de juego responsable y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años. La ficha de Codere México en la tienda de aplicaciones dice que opera con permiso de la Secretaría de Gobernación, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. La ficha de Playdoit enlaza sus términos y sus pautas de juego responsable y limita el uso a mayores de 18 años.
Traducido: lo que existe es una declaración pública y voluntaria del operador, y esa es la parte que un lector debe leer con atención porque es la que después aplica. La política de cierre de cuenta de Codere, por ejemplo, no es un adorno de la ficha; es el procedimiento que determina qué pasa con el saldo si usted decide dejar de jugar un martes por la noche. Ahí es donde el cierre de cuenta se convierte en un trámite y no en un botón.
Herramientas de control: depósitos, pérdidas, pausas
Los controles concretos son los que cada marca lista. Pausas, límites de depósito y autoexclusión voluntaria son las herramientas que aparecen en las fichas de las operadoras; ninguna llega con una cifra legal por detrás, y ninguna es un registro del que otra casa se entere. Un límite de depósito fijado en una marca no impide registrarse en la siguiente veinte minutos después. Se dice sin dramatismo porque es un hecho administrativo, no una acusación: en México no existe una entidad que reciba esa información.
Para el apostador, esto se traduce en un orden de decisiones. Poner un límite antes de depositar vale mucho más que ponerlo después de la mala racha, porque el límite que se fija en caliente siempre parece excesivo. La autoexclusión voluntaria de una casa sirve para esa casa y hasta que la persona la cumpla; funciona como un compromiso personal escrito, no como una barrera de mercado.
Hay un segundo punto, y es el más caro de todos. La ausencia de un límite legal de depósito significa que el freno real es el que usted ponga. Ninguna casa le va a preguntar por qué deposita por tercera vez en la misma noche; el control de identificación existe para el lavado de dinero, no para su presupuesto. Confundir esas dos cosas es el error más frecuente de quien empieza.
La reforma tampoco cambia el panorama todavía. La Secretaría de Gobernación terminó un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 —reportado el 13 de octubre de 2026— y lo envió al Gabinete de Seguridad; no se ha presentado y no es ley. Una iniciativa que busca derogar la ley crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión. Es una propuesta. Cuando algo de eso sea norma, cambiará el apartado completo; mientras tanto, la protección disponible se llama operador.
Bitcoin y criptomonedas en las casas de apuestas mexicanas: lo que no está escrito
El cripto en las marcas con permiso mexicano no está establecido. Esa frase corta tiene cola larga, y la cola es lo que le interesa a quien busca “mejores sitios de apuestas cripto” en México.
Significa primero que ninguna de las marcas de esta comparación anuncia en los documentos que esta comparativa alcanzó a leer criptomonedas como método de depósito. La página principal de Betcris México lista Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como métodos de depósito. La ficha de Playdoit menciona entre otros Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias. La de Codere México menciona tarjeta, SPEI y OXXO. La de Caliente Deportes habla de depósitos y retiros desde el celular, sin detallar el riel. Un depósito en bitcoin lleva un sistema de registro público y pseudoanónimo; SPEI lleva el nombre del titular de la cuenta a la que se transfiere. Los dos no conviven con la misma facilidad con un requisito de cuenta a nombre del jugador.
Significa, en segundo lugar, que la razón por la que el cripto no aparece es más interesante que la ausencia misma. Un permisionario mexicano tiene controles de identificación, informa operaciones a la Unidad de Inteligencia Financiera y debe emitir un CFDI de retenciones cuando el premio causa impuesto. Los retiros van a una cuenta a nombre del jugador. Ese diseño supone un rastro con nombre y apellido, y el pseudoanonimato trabaja en la dirección opuesta. El cripto pertenece, por estructura, al otro lado de la línea que divide el mercado con permiso del que opera sin obligaciones locales.
Ahí está la pregunta que un lector debe hacerse antes de buscar monederos. Cuando se habla de apuestas con criptomonedas, casi nunca se habla de una casa mexicana con permiso ampliando métodos de pago. Se habla de un sitio con licencia extranjera donde nadie reporta nada a ninguna autoridad mexicana, y eso tiene un precio en las dos direcciones: menos vigilancia sobre el operador y ninguna red bajo el jugador. No es un argumento moral. Es la misma asimetría del apartado legal, vista desde el método de pago.
Lo que sí se puede comparar hoy entre las nueve marcas es la tubería de pesos. OXXO para quien no tiene tarjeta, SPEI para quien quiere que el dinero llegue en minutos, tarjeta para quien valora la comodidad por encima de la comisión. Los montos mínimos no están indicados en las listas de métodos de Betcris, y en las demás fichas tampoco se detallan: conviene revisarlos antes de elegir una casa, porque un mínimo de depósito alto convierte una prueba pequeña en una inversión.
Para quien llega buscando anonimato, hay una advertencia práctica que no depende de ninguna marca. Una cuenta en una casa con permiso mexicano exige verificación de identidad. Si el atractivo del cripto era no dar el nombre, ninguna marca de esta lista va a ofrecer eso, y prometerlo sería el primer signo de que el sitio no está donde dice estar.
Las nueve casas, una por una
Las fichas que vienen abajo se leen con el mismo criterio: qué publica cada marca sobre sí misma, a quién pertenece el permiso y qué cuesta la oferta. El orden no es un ranking de calidad. Una marca con un catálogo enorme puede quedar detrás de una con un bono modesto si la primera cobra más de lo que regala.
Novibet: permiso 2020 y una oferta que no se puede cuantificar
El permiso que las comparativas le atribuyen a Novibet tiene fecha reciente y un número con estructura precisa: DGJS/DCRCA/1121/2020, a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., según un portal de comparación. Es un permiso de 2020, no de 2005, y ese detalle de antigüedad dice algo sobre la marca aunque no diga todo: pertenece a la generación de permisos más moderna, y la estructura DCRCA del número es la que comparten Strendus y otros operadores recientes.
No pudo confirmarse oficialmente. La lista de la Dirección General de Juegos y Sorteos no se pudo abrir, y esa frase hay que escribirla completa cada vez, porque un permiso de 2020 verificado en un PDF sería una cosa y un permiso de 2020 citado por un tercero es otra. El titular, además, es una sociedad cuyo nombre no aparece en ningún anuncio.
Sobre la oferta deportiva, esta comparación no encontró datos en las fichas que revisó. No hay lista de deportes, ni mención de transmisión en vivo, ni cifra de bono de bienvenida, ni métodos de depósito publicados en un documento que se pueda leer aquí. Eso deja una decisión en manos del lector: la marca entra a la lista por su permiso, y quien quiera compararla por producto tiene que abrir su programa de apuestas.
Es la ficha más delgada de las nueve, y conviene decir por qué está aquí de todas formas. Un permiso reciente a nombre de una sociedad identificable es información relevante para alguien que ya decidió registrarse en algún sitio con permiso mexicano. Lo que no es, es una recomendación.
Playdoit: una app completa y un bono que se contradice a sí mismo
Playdoit publica mucho sobre sí misma, y ese volumen es la mejor y la peor parte de la ficha. La app figura en la App Store de México a nombre de Atracciones America S.A. de C.V., salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026. El permiso que las comparativas le atribuyen es DGAJS/SCEVF/P-02/2005, a nombre de Eventos Festivos de México, según un portal de comparación, sin confirmación oficial.
El catálogo está bien definido: futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports, con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. Es una app de producto serio, con transmisión integrada y un retiro anticipado que en un mercado volátil vale más de lo que parece. El futbol mexicano y el basquetbol de temporada regular están cubiertos sin sorpresas.
El problema está en la oferta de bienvenida. La ficha anuncia $1,000 MXN de bono, pero en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito. Es un bono que la propia marca no describe de una sola manera, y esa inconsistencia importa más de lo que suena. Un bono sin depósito y un bono de primer depósito son productos distintos: el primero se cobra por registrarse, el segundo exige poner dinero propio antes de que exista bono alguno. Si la ficha no distingue, las condiciones que el lector va a conocer son las que aparezcan después, en una pantalla que no estaba en el anuncio.
En pagos, Playdoit acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, entre otros métodos, y promete retiros rápidos y pagos inmediatos. Su ficha enlaza los términos y las pautas de juego responsable, y el uso es para mayores de 18 años. La promesa de retiro rápido es la que hay que poner a prueba con un retiro pequeño antes de confiarle un saldo grande; las promesas de velocidad son la parte de la ficha que ningún documento independiente audita.
La ficha se juzga por su propio desorden: producto y transporte funcionan, la oferta es la parte que nadie puede citar sin equivocarse.
1xBet: el permiso que la app no confirma
1xBet es la marca donde la distancia entre lo que se afirma y lo que se puede comprobar se vuelve el tema entero. El permiso que se le atribuye es DGJS/0002/2020, a nombre de Entretenimientos Naturales, según un portal de comparación, que ni pudo confirmar el dominio 1xbet.mx ni abrir la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos. Es decir: la fuente que cita el permiso es la misma que advierte que no pudo verificar el sitio.
El número 0002/2020 tiene un atractivo evidente para cualquiera que lo lea rápido: parece un permiso temprano, incluso el primero de su serie. Pero el dato que debería acompañarlo falta. Y hay un segundo punto, más concreto, que sí está publicado: la App Store lista la aplicación de 1xBet bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta de la titular nombrada para el permiso mexicano. Cuando el permiso está a nombre de una sociedad y la aplicación a nombre de otra, y la marca tampoco está en condiciones de unificar los dos nombres, el apostador se queda sin saber con quién contrata.
Sobre la oferta deportiva de la marca en México, esta comparación no reunió datos en los documentos que revisó: no hay lista de deportes ni cifras de promoción publicadas en una ficha que se pueda leer aquí.
La consecuencia práctica no es un veredicto sobre el catálogo, que puede ser enorme, sino sobre el reclamo. Un retiro que se atora en una sociedad distinta de la que aparece en el permiso es un conflicto más difícil de escalar que un retiro que se atora en la sociedad permisionaria. Ahí es donde esta ficha decide: quien juega por el producto, juega; quien juega por la red de seguridad, mira el nombre del contrato.
Betcris: dos jurisdicciones en un pie de página
Betcris está en una posición rara: es una de las dos únicas marcas de esta lista que publica datos de permiso en un documento propio, y a la vez una de las dos donde el número no se puede imprimir. El pie de página de betcris.mx muestra un permiso a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V., según el oficio DGJS/405/2018; la tabla del propietario muestra otro número. Ninguno de los dos se imprime aquí como definitivo.
Lo que sí está completo y es más útil para el apostador es la segunda mitad de ese pie. La empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd. y opera con una licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026. Es una ventana de vigencia con fecha de inicio y de fin, algo que ninguna otra ficha de esta comparación ofrece para la parte mexicana. Un lector que quiera saber qué pasa con su contrato después de noviembre de 2026 tiene ahí el dato para preguntarlo.
En producto, la app —publicada por TV Global Enterprises Ltd., lanzada en julio de 2018, versión 3.2.1 del 28 de septiembre de 2026 y disponible en México, Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana y Honduras— destaca el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, los retiros rápidos, los métodos de pago locales y la atención en español. Los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI aparecen como métodos de depósito, sin indicar montos mínimos.
El parlay del mismo juego merece un comentario. Combinar mercados de un solo partido —el ganador, el total de goles, el goleador— multiplica los momios y, con ellos, los márgenes de cada tramo. Es cómodo, es divertido y es la familia de apuestas donde el costo escondido crece más rápido. El retiro anticipado, en cambio, es una herramienta defensiva real: cerrar una posición antes del final tiene un precio, pero ese precio es visible y se elige.
La ficha la juzga su propia transparencia: aquí el dato útil no es el permiso, es la licencia con fecha de caducidad y la lista de métodos sin montos mínimos, dos cosas que le dicen al lector exactamente qué preguntar.
Pickwin: cuando las fuentes se contradicen, no se imprime número
Pickwin es el caso más claro de por qué esta comparación deja celdas sin número. Las compilaciones le atribuyen un permiso SEGOB con dos candidatos que no coinciden: DGJS/DCRCA/1584/2019 en una y DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER en otra, con Producciones Móviles S.A. de C.V. junto con Unocapali La Paz Operadora como titular, según blog.pickwin.mx y un portal de comparación. El segundo de esos números es, además, el mismo que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles. Dos marcas, un número, dos documentos que se contradicen: cualquier elección sería una invención.
Ahí está el valor de la fila, y no es retórico. Un apostador que va al pie de la página de Pickwin y compara lo que ve con lo que encuentra en una tabla de terceros va a encontrar la misma discordancia. Ese ejercicio de dos minutos es el mejor uso de una comparativa: no entregar una respuesta que no existe, sino señalar dónde la respuesta no cuadra.
Del producto deportivo, esta comparación no reunió datos en los documentos que revisó sobre la marca. No hay catálogo publicado, ni cifras de bono, ni métodos de depósito en una ficha legible aquí. Queda el permiso como única materia de la ficha, y un permiso que no se puede citar con un número deja poco.
Lo que decide esta ficha es el efecto de la contradicción sobre el reclamo. Cuando dos documentos discrepan sobre el permiso, discrepan también sobre quién responde; y un reclamo dirigido a la sociedad equivocada se pierde sin que nadie lo rechace. Quien tenga un saldo que valga la pena proteger, hace la pregunta antes de depositar.
Strendus: tres números para una sola marca
Strendus aparece con tres permisos en la misma compilación: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, a nombre de Atracciones y Emociones Vallarta o de New Ads, según un portal de comparación, sin confirmación oficial y con las compilaciones en desacuerdo también sobre el titular. Tres números con años distintos —2018, 2021 y 2021— sugieren una estructura con permisos sucesivos o complementarios, y esa estructura no es ilegal ni anómala: el artículo 31 prohíbe transferir permisos, así que quien amplía su operación lo hace con permisos nuevos, no con cesiones.
Pero conviene no sacar más conclusiones que esa. Tres números a nombre de dos titulares distintos, sin una fuente que los ordene, dejan al lector exactamente donde estaba: sabiendo que existe una estructura, sin poder decir cuál de los documentos aplica a su cuenta.
Sobre la oferta deportiva, esta comparación no reunió datos en los documentos que revisó. No hay catálogo, ni cifras de bienvenida, ni métodos de pago publicados en una ficha legible aquí. La marca entra a la lista por su permiso, y su permiso es el más abundante de las nueve fichas.
La ficha se decide por la forma del dato. Tres números y dos titulares son más información que un número solo y, a la vez, menos utilidad: el lector que quiera cerrar la duda tiene que pedirle a la marca la referencia del permiso bajo el cual opera su cuenta, y hacerlo por escrito.
Betway: un permiso, cuatro cifras
Betway llega a esta comparación con el número más corto de todos: 4184, según un portal de comparación, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. El nombre del titular no es un detalle decorativo. Un permisionario de frontón es exactamente el perfil que el Reglamento prevé para las apuestas remotas: el artículo 28 permite que los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón obtengan permisos complementarios para operar apuestas a distancia. La estructura encaja con la norma.
Encajar con la norma no es lo mismo que estar confirmado. El número es corto, de cuatro cifras, y no aparece en un documento que la propia marca publique en la ficha que esta comparación revisó. Sin la lista oficial abierta, un número corto y plausible es tan verificable como un número largo y plausible: nada.
Del producto deportivo no hay datos en los documentos revisados para esta comparación. Ni catálogo, ni transmisión, ni bonos, ni métodos de depósito publicados de manera legible. La marca entra por su permiso.
Lo que decide esta ficha es la coherencia estructural y no la cifra. El perfil del titular es el correcto para las apuestas remotas, y eso es un dato a favor; el permiso en sí sigue siendo una línea en una tabla ajena. Para quien quiere verificar, la pregunta correcta a la marca es cuál es la referencia del permiso complementario de apuestas remotas y bajo qué titular está registrada la cuenta.
Caliente: la app más completa y un bono con dos versiones
Caliente tiene la ficha más detallada del grupo, y también la oferta donde hay que leer más despacio. El pie de página de caliente.mx muestra el permiso DGG/SP/404/97 y lo presenta como una autorización de la Secretaría de Gobernación; la operadora del sitio es Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V. Ese permiso pertenece a otra generación —la estructura del número es distinta de la de los permisos de 2015 en adelante— y su origen es el propio sitio de la marca, no una compilación de terceros. De las nueve fichas, es una de las dos donde el número lo publica quien opera.
La app “Caliente Deportes” la publica la misma sociedad, Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., en la App Store de México; su versión 8.12.1 es del 20 de octubre de 2026. Ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas (“crea tu apuesta”), depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y es solo para mayores de 18 años. La transmisión en vivo junto con el creador de apuestas es la combinación más útil de la ficha: ver el partido y armar el mercado en la misma pantalla es exactamente lo que la gente hace hoy con dos dispositivos.
La oferta, en cambio, es un ejercicio de paciencia. En el encabezado de caliente.mx se anuncian $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, y la página no aclara si ambas valen solo para apuestas deportivas. Sobre el bono sin depósito de $1,000 MXN, reseñas de casas de apuestas —no una ficha oficial— indican un requisito de apuesta de 10 veces; el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito varían de una reseña a otra.
Ahí hay dos cosas, y conviene separarlas. La primera es el tipo de oferta: un bono sin depósito y una duplicación de depósito son productos de lógica opuesta. El primero premia el registro; el segundo premia poner dinero propio, y el techo de $7,000 MXN solo se alcanza depositando esa cantidad. La segunda es el requisito de apuesta de 10 veces, que es la parte que convierte el “gratis” en trabajo: mover el saldo varias veces en mercados que la casa elige, con momios mínimos que la casa fija y un plazo que la casa decide. En la ficha de esta comparación, los dos últimos —momios mínimos y plazo— son justamente los que cambian según quién los cuente, y eso es la señal de que hay que leerlos en los términos de la marca y no en un resumen.
Esta ficha se juzga por la relación entre lo que publica y lo que deja abierto. Producto, app y transmisión están resueltos; la oferta exige ir al documento original antes de creer el titular.
Codere: tres rieles de pago y una oferta que empieza por el registro
Codere llega con la oferta más limpia para quien empieza con poco dinero, y con la ficha de app más ordenada del grupo. Los permisos que se le atribuyen son DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, a nombre de Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México), según un portal de comparación, sin confirmación oficial.
La app “Codere: Apuestas Deportivas MX” figura en la App Store de México a nombre de Codere Newco, S.A.U., salió en enero de 2017 y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026. Cubre más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis (freebets). Su ficha de tienda anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO.
Los tres rieles de pago son el dato más subestimado de toda la comparación. OXXO permite depositar en efectivo sin tarjeta; SPEI mueve desde la banca en línea; la tarjeta es el camino cómodo. Para un apostador que quiere empezar con $200 MXN y probar el retiro antes de confiar un saldo, esa combinación es la más práctica de las nueve, y la ausencia de un mínimo de depósito indicado en la ficha no impide empezar pequeño.
El “hasta 7,000 MXN” del bono merece la misma lectura que cualquier techo. Un monto máximo significa que la oferta escala con el depósito: cuanto más grande el primer ingreso, más grande el bono, y por lo tanto más grande la cantidad que hay que mover después bajo los requisitos de apuesta. La ficha no publica aquí el factor de apuesta ni el plazo, así que la decisión sensata es la de siempre: revisar los términos antes de que el bono se active, porque un bono ya acreditado con requisitos incumplidos es un saldo que no se puede retirar.
Los momios mejorados y las apuestas gratis que anuncia la ficha son productos promocionales, no un precio permanente. Un momio mejorado aplica a un evento y a un mercado concretos; una apuesta gratis devuelve el premio sin devolver el importe apostado en la mayoría de los casos. Son dos cosas distintas y el rendimiento de la segunda depende del momio con el que se use. El anuncio no las separa; el boleto sí.
Esta ficha se juzga por su punto de entrada. Para quien quiere empezar con poco, probar un retiro y decidir después, es la combinación más ordenada de las nueve: bancos, efectivo y tarjeta en la misma cuenta.
Preguntas frecuentes sobre sitios de apuestas en México
¿Cómo saber si una casa de apuestas tiene permiso de la Secretaría de Gobernación?
Revise el pie de página del sitio y busque el número, el titular y la referencia a la Dirección General de Juegos y Sorteos. Después intente verificar ese número en el registro público de la dependencia: en México ese registro no está disponible como documento abierto, así que la mayoría de los números se conocen solo por lo que un tercero publica. Un permiso citado no es un permiso confirmado.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?
El retorno es la cantidad apostada multiplicada por el momio decimal, y la ganancia neta es ese mismo producto menos la cantidad. Con un momio de 2,00 y $500 MXN apostados, el retorno es $1,000 MXN y la ganancia neta es $500 MXN. En un parlay los momios de todas las selecciones se multiplican entre sí para formar un solo precio.
¿Cómo se nota el margen de la casa de apuestas en los momios?
Se nota porque los momios no suman una probabilidad de 100 %. En un mercado de dos resultados con momios de 1,90 y 1,90, la parte que ese mercado devuelve a los apostadores es aproximadamente 95 %, y la casa se queda con el resto. En mercados de mucha liquidez el porcentaje que se queda es menor; en deportes de poco movimiento, mayor.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Cada operadora incluye esas herramientas en su configuración de cuenta, dentro de la sección de juego responsable; no existe un límite legal uniforme en México ni un registro nacional que lo haga cumplir en todas las casas a la vez. Conviene fijarlos antes del primer depósito, no después de una racha, y confirmar el plazo que cada marca aplica a un cambio de límite.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?
Conforme a los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR, los premios de juegos con apuestas legalmente autorizados causan impuesto, y quien paga retiene 1 % cuando la entidad no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y 21 % cuando el impuesto estatal excede el 6 %. Los premios por encima de $600,000 MXN al año se reportan en la declaración anual.
¿Qué riesgos tiene apostar en una casa sin permiso de la Secretaría de Gobernación?
Sin permiso, no hay local autorizado, ni controles de identificación e informes a la Unidad de Inteligencia Financiera, ni CFDI de retenciones. Tampoco hay una multa establecida para el apostador por jugar ahí, y sobre el tratamiento fiscal de esos premios la respuesta honesta es consultar a un contador. El riesgo mayor es material: un saldo en un operador bloqueado puede quedar congelado.
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