Listado de apuestas deportivas en México: los nueve caminos abiertos y el que te conviene
noviembre 5, 2026 · Permisos y estados verificados contra el pie de página de cada operador, las fichas de la App Store de México y los reportes de bloqueo publicados por medios mexicanos.
Un buscador de “listado de apuestas deportivas” quiere tres cosas a la vez: qué casas se pueden usar en México, en qué términos, y si eso es legal. La respuesta incómoda es que México no tiene licencia de apuestas en línea. No existe. Lo que existe es un permiso de la Secretaría de Gobernación que se otorga a un permisionario con local físico, y ese permisionario aparece en el pie de página de una marca digital como si fuera suyo. La Ley Federal de Juegos y Sorteos se publicó el 31 de diciembre de 1947 y sigue vigente; el artículo 2 del Reglamento, reformado el 16 de noviembre de 2023, prohíbe toda actividad de apuestas que no esté expresamente prevista. Es decir: lo que no está en el reglamento, no está permitido. Y el listado oficial de permisos de la Dirección General de Juegos y Sorteos no se pudo abrir, así que ningún número de permiso de esta página está confirmado oficialmente. Cada uno va con la fuente que lo dice y con la advertencia correspondiente.
Lo que no existe en México: la licencia de apuestas en línea
Conviene empezar por el hueco, porque es el que ordena todo lo demás. El artículo 3 del Reglamento define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario. Temporal, no definitivo; a una persona, no a una marca. Entre los tipos de permiso relevantes para apostar están los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos (artículo 28), y los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. Los permisos no son transferibles (artículo 31), y sus titulares deben rendir cuentas trimestrales y anuales auditadas, contratar un seguro, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y otorgar un bono de garantía (artículo 29).

Ahí está el nudo. Una casa de apuestas en línea no puede tener permiso propio porque ninguna ley federal nombra el juego en línea como categoría autorizable. Lo que hace es montarse sobre el permiso de un tercero con local: un permisionario puede operar varias marcas, y varias marcas pueden compartir el mismo permisionario detrás. Eso no es un tecnicismo legal. Es la diferencia entre reclamar contra una empresa mexicana con domicilio y reclamar contra una sociedad que no aparece en ningún registro que hayas visto.
La palabra importa. Es permiso, no licencia. Cuando una casa dice “licencia”, está traduciendo su operación internacional a un vocabulario que en México no corresponde a nada.
La ficha de la app como documento
| Marca | Permiso SEGOB según la fuente citada | Lo que dice la propia ficha sobre el acceso |
|---|---|---|
| Caliente | DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página del sitio de la marca | App “Caliente Deportes”, versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026; solo mayores de 18 años |
| Betway | 4184, según el sitio casasdeapuestaslegales | Sin confirmación oficial: la lista de la DGJS no pudo abrirse |
| Pickwin | Permiso de su permisionario; el número no se imprime porque las fuentes se contradicen | Titular nombrado: Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora |
| Betcris | Permiso de su permisionario; el número del pie de página y el de la tabla del propietario difieren | Pie de página de Betcris: los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad |
| Playdoit | DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según el sitio casasdeapuestaslegales | App publicada por Atracciones America S.A. de C.V.; 18+ y pautas de juego responsable enlazadas |
| Novibet | DGJS/DCRCA/1121/2020, según el sitio casasdeapuestaslegales | Titular nombrado: Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. |
| 1xBet | DGJS/0002/2020, según el sitio comparador Apuestas-legales, que no pudo confirmar el dominio de 1xBet ni la lista oficial | La App Store lista la app a nombre de 1XCorp N.V., sociedad distinta a la del titular |
| Codere | DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas-legales.com.mx | App de Codere Newco, S.A.U. con permiso de SEGOB según su ficha, uso solo para mayores de 18 años |
| Strendus | DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según el sitio casasdeapuestaslegales | Titular nombrado: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, según la compilación |
Dos columnas, y la segunda es la que un apostador puede comprobar por su cuenta esta tarde. Los números de la primera vienen de pies de página de las propias marcas o de compilaciones de sitios comparadores; ninguna está contrastada contra un registro que se pudiera abrir, y las compilaciones se contradicen. Ahí donde el número no se puede imprimir sin mentir, la celda lo dice: en el caso de Pickwin la compilación repite el número que el pie de página de Betcris atribuye a Producciones Móviles, señal de que ambas marcas cuelgan de la misma estructura. Eso no es un error de transcripción de las fuentes. Es cómo funciona el mercado.

El marco legal mexicano, artículo por artículo
La autoridad es la Secretaría de Gobernación. El Reglamento (artículo 2) le encarga interpretar y aplicar la ley en la vía administrativa, y dentro de ella la Dirección General de Juegos y Sorteos autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y extingue permisos, además de sustanciar los procedimientos sancionadores. La ley que esa dirección aplica es la de 1947: prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el territorio salvo los expresamente autorizados. La SEGOB otorga permisos e inspecciona (artículo 7), clausura establecimientos sin autorización (artículo 8), ningún local puede estar junto a escuelas o centros de trabajo (artículo 9), y los estados y municipios cooperan (artículo 10). El Reglamento reformado el 16 de noviembre de 2023 cubre en su artículo 1 la autorización, el control y la inspección de juegos con apuestas y sorteos, con excepción de los de la Lotería Nacional, y todo con jurisdicción federal.
Si lo que buscas es una regla escrita sobre apuestas en vivo, deportes virtuales o esports, no la vas a encontrar en los artículos leídos. No existe artículo que los separe del resto. Sí existe regulación para las apuestas mutuas y las carreras en hipódromos, galgódromos y frontones, con su cruce de apuestas, donde los menores no pueden participar nunca (artículo 5). Tampoco aparece ninguna disposición sobre un mercado de intercambio de apuestas, y por eso no vas a leer aquí que en México exista uno. Eventos restringidos por categoría de jugadores —menores, ligas inferiores— no se encontraron en el marco. La Lotería Nacional queda fuera del Reglamento por su artículo 1.
Edad, identidad y controles
El artículo 5 del Reglamento impide a los menores entrar en las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no fija una cifra. Las marcas sí la fijan en sus propias fichas y pies de página: mayores de 18 años. Un número legal para la edad del juego no está establecido. Las casas verifican la identidad del usuario y reportan las operaciones relevantes a la UIF y al SAT, porque el juego con apuestas es actividad vulnerable bajo la ley antilavado; los documentos exactos que deben pedir no están establecidos en un estatuto que se haya leído.
De registro nacional de autoexclusión, nada. Existe lo que cada marca ofrece por su cuenta: pausas, límites de depósito y autoexclusión voluntaria dentro de su propia plataforma, que es lo que listan en sus fichas de la App Store. Tampoco apareció un límite legal de depósito o de pérdida, ni una cuenta temporal análoga a la que otras jurisdicciones usan.
La reforma que no es ley
Según reportes del 13 de octubre de 2026, la SEGOB terminó un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad. No se ha presentado. No es ley. Una iniciativa distinta plantea derogar la ley y crear un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión: es propuesta, nada más. Cualquiera que te venda la reforma como un hecho está vendiendo un borrador.
Bloqueos, amparos y un estado que cambia cada mes
Aquí la página se moja. El estado de bet365.mx y de Betano —la marca de Ganador Azteca, del grupo de Ricardo Salinas Pliego— no se puede escribir en presente sin fecha, porque cambia. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la UIF identificó 13 casinos y congeló cuentas; bet365 y Betano quedaron deshabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y aun así el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la DGJS suspendió diez dominios de casino en línea, incluidos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas marcas, según una sola fuente.
Por eso ni bet365 ni Betano aparecen entre las nueve casas de este listado. No es una condena: es una foto con fecha. Un saldo en un operador bloqueado puede quedar congelado, y eso no es una teoría cuando el bloqueo ya ocurrió una vez.
Sobre la base legal para bloquear dominios de apuestas más allá del bloqueo por incumplimiento fiscal de la LIVA, no está establecida. Nadie te va a decir aquí que apostar en un sitio sin permiso sea delito —no está establecido—, y tampoco que esté exento. En 2026 se cerraron además alrededor de 20 casinos físicos.
Por qué hay un listado oficial y por qué nadie lo ha visto
La DGJS publica, según se dice, un PDF con los sitios autorizados. Ese documento no pudo abrirse al armar esta comparación, y en mayo y julio de 2026 el Congreso pidió que existiera un registro público abierto. Los conteos de sitios de apuestas se contradicen: 136 en un reporte, entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx en otro. Con esa discordancia, esta página no enuncia ninguna cifra total, y es la razón de que aquí no leas “hay X casas legales en México”. Nadie que te dé un número exacto lo sacó de un registro abierto.
Lo que sí puedes hacer tú: entrar a la página de la casa, bajar al pie, buscar la mención de la Secretaría de Gobernación y ver si trae número. Si no trae número, o si el titular que nombra no coincide con la empresa que aparece en la ficha de tu tienda de aplicaciones, tienes la mitad de la respuesta.
Comparar un permisionario con una marca sin registro
Un permisionario mexicano aporta un domicilio legal en el país, un permiso de la SEGOB, controles de identidad y antilavado, y la emisión de un CFDI de retenciones cuando el premio causa impuesto. Lo segundo es más útil de lo que suena: si ganas, la casa no solo te paga, también documenta.
Una marca sin permiso en México no trae nada de eso. Trae, en el mejor caso, una licencia de otra jurisdicción que aquí no tiene efectos. La zona sin permiso se describe como desprotegida, sin nombrar marcas, y la frase “está licenciada en Curazao” no convierte a nadie en permisionario mexicano. En ambos casos, además, con una particularidad que conviene retener: aquí no hay registro nacional de autoexclusión. Da igual dónde juegues, si necesitas un freno externo, no lo hay.
Cuánto se queda la casa: el margen dentro del momio
Un momio de 1.90 no dice lo que parece. Un mercado de dos resultados a 1.90 y 1.90 paga en conjunto una fracción de lo apostado, no todo. La cuenta es sencilla y vale la pena tenerla a mano: divides 1 entre cada momio, sumas los resultados y luego tomas el inverso. Con 1/1.90 = 0.5263 por cada lado, la suma es 1.0526, el inverso es 0.95, y la casa se queda con 0.05.
Traducido: en un mercado parejo a ese precio, el conjunto de los apostadores recupera alrededor del 95 % de lo jugado y el margen de la casa ronda el 5 %. Ese es el resultado y esa es su condición: dos resultados, ambos a 1.90, antes de cualquier ajuste. La cifra se mueve con el precio. A 1.85 por lado la devolución baja a cerca del 92,5 % y el margen sube al 7,5 %; a 1.95 por lado la devolución llega al 97,5 % y el margen se queda en 2,5 %. El momio que ves en la pantalla es, en parte, la comisión.
Esto no es un dato de ninguna casa en concreto ni de ningún partido. Es un ejemplo para leer la pantalla. Los momios de un mercado real —un 1X2, un más/menos, un hándicap— son de ese mercado y de ese día, y dos mercados del mismo partido pueden llevar márgenes distintos. Un momio mejorado de una promoción es una excepción temporal a la regla, no la regla. Y la cuenta cambia según cuántos resultados tenga el mercado: en un 1X2 con tres resultados, el mismo margen se reparte de otra manera.
Lo que esto significa para quien apuesta seguido es incómodo y simple: el margen se cobra una y otra vez, apuesta tras apuesta, gane o pierda el boleto. Un parlay multiplica los momios de las patas, y con ellos la comisión acumulada de cada mercado. Por eso un apostador recurrente con presupuesto chico siente el margen antes que quien juega un boleto suelto al año.
Un boleto, tres cantidades
La aritmética de un boleto tiene tres cantidades y ninguna es la ganancia neta. Apostar 200 pesos a un momio de 2.50 devuelve 500 pesos si la apuesta entra, y el beneficio neto es la diferencia: 300 pesos. En un parlay, los momios de las patas se multiplican entre sí para dar un solo precio, y con ese precio se hace la misma cuenta. El rendimiento no dice nada sobre la probabilidad de acertar, y esa probabilidad no es el tema de este párrafo. El momio que eliges y la cantidad que arriesgas son lo único que controlas del lado del cálculo.
Impuestos: IEPS, ISR y quién retiene
El impuesto del lado del operador es el IEPS, artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS: 50 % sobre juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso bajo la Ley Federal de Juegos y Sorteos, tras la reforma publicada en el DOF el 7 de noviembre de 2025 y en vigor desde el 1 de enero de 2026. Antes era 30 %. Ese mismo inciso alcanza a los juegos en línea operados por residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la LIEPS, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave.
La base no está establecida. El texto leído dice solo “valor de la actividad”; la prensa dice “monto total apostado”. Por eso esta página no escribe “50 % de lo apostado” ni “50 % de los ingresos brutos”. Quien te afirme cuál es la base te está dando una interpretación, no un artículo. Los impuestos estatales varían: la Ciudad de México grava las apuestas, Nuevo León grava los montos apostados.
Del lado del jugador está el ISR, artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. Los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuestas y concursos autorizados legalmente son ingreso. Quien paga retiene el 1 % si la entidad no grava el premio o su impuesto no rebasa el 6 %, y el 21 % si un impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración exigida cuando está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México aplica un impuesto estatal del 6 % sobre premios, alrededor del 7 % en total según un reporte secundario. Los premios superiores a $600,000 MXN en el año deben reportarse en la declaración anual. Y los premios de sitios sin permiso: el artículo 137 cubre premios “autorizados legalmente”, el tratamiento de lo demás no está establecido, y lo único honesto que se puede decir es consulta a un contador o asesor fiscal.
Depósitos, retiros y qué se puede comprobar
Ninguna ley mexicana cubre los pagos de apuestas. Los métodos que ves —tarjeta, transferencia SPEI, voucher en tienda como OXXO, monedero electrónico— son lo que cada marca dice de sí misma en sus fichas y pies de página, no un catálogo regulado. Lo que sí conviene saber: los retiros van a una cuenta a nombre del jugador, y el operador emite un CFDI de retenciones por los premios gravados. Criptomonedas en marcas con permiso: no está establecido que las acepten.
Que un método aparezca en la portada no dice nada del monto mínimo ni del plazo de acreditación. Eso vive en los términos de cada casa, y es justo la parte que nadie lee antes de depositar.
Juego responsable: lo que hay, lo que no hay y lo que depende de ti
El pie de página de caliente.mx dice que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza su sección de juego responsable. La ficha de la app de Codere México incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Betcris aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años. Playdoit enlaza sus términos y sus pautas de juego responsable. Son cuatro ejemplos de una misma cosa: la protección en México es lo que cada casa decide escribir en su propia casa.
Esa es la consecuencia práctica de la ausencia de registro nacional de autoexclusión. En un mercado con registro, pedir que te saquen de todas partes es un trámite único. Aquí es una gestión por operador, con el operador como juez. Si te autoexcluyes de una marca y luego abres cuenta en otra, nadie te lo impide y nadie se entera.
Lo que puedes hacer sin depender de nadie: fijar un límite de depósito semanal antes de la primera apuesta y no tocarlo después de una racha mala; usar las pausas que ofrecen las apps; y decidir con qué casa te quedas antes de registrarte en tres. Un perfil que juega 500 pesos al mes en un boleto no necesita el mismo aparato de control que quien entra en vivo cada tarde.
Cómo se armó esta clasificación
El orden de esta lista sale de tres criterios, y ninguno es el tamaño del bono.
Primero, la existencia de una ficha operativa comprobable: permiso declarado, edad mínima, avisos de juego responsable y términos enlazados. Una casa que no publica nada de eso en su propio sitio no entra, por mucho que su publicidad aparezca en todos lados.
Segundo, la profundidad del producto según lo que la propia marca describe: deportes cubiertos, estadísticas en vivo, creador de apuestas, retiro anticipado, transmisión en vivo. Un catálogo de cinco deportes con apuestas en vivo es una oferta distinta a un catálogo de treinta.
Tercero, la claridad de los términos. Aquí la lista penaliza sin piedad. Un bono cuyas condiciones cambian según el apartado del mismo anuncio vale menos que uno modesto con reglas claras, y no es una opinión de estilo: es lo que decide si puedes calcular lo que te va a costar cumplirlo.
Las nueve marcas van en el orden en que aparecen sus fichas y términos en esta comparación, no en un orden de calidad. No es un ranking y no es una recomendación. Una marca que no está aquí no queda por eso sin permiso: son las que se pudieron describir con lo que publican de sí mismas, nada más.
Verificación de identidad y el paso que casi nadie menciona
Antes de retirar, las casas con permiso verifican identidad. En México eso significa documentos, coincidencia de nombre entre la cuenta bancaria y la cuenta de juego, y un rastro que el operador reporta a la UIF y al SAT cuando la operación es relevante. El proceso tarda lo que tarda. Un jugador con prisa que deposita hoy y quiere retirar mañana se va a topar con esa pared, y es una pared con función: es lo que impide que un tercero cobre un premio que no le corresponde.
Las reglas de publicidad y bonos merecen una advertencia de higiene informativa. No se encontró un artículo federal de publicidad en los artículos leídos del Reglamento. Los reportes sobre horarios de transmisión —después de las 22:30 o entre las 06:00 y las 22:00— describen iniciativas, no ley. Las propuestas para limitar influencers y deportistas, prohibir anuncios en transmisiones deportivas y eliminar los bonos de bienvenida no son ley. Y tras la subida del IEPS, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto: cuando leas que un bono “mejoró” o “se mantuvo”, mira el otro lado del mostrador.
Caliente: el permiso más antiguo del grupo y el bono que no aclara su terreno
El pie de página de caliente.mx muestra el permiso DGG/SP/404/97, según autorización de la Secretaría de Gobernación. La operadora del sitio es Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., que es lo que aparece tanto en el pie del sitio como en la ficha de su app. Vitalicio no es: el propio marco legal describe los permisos como actos temporales.
En el encabezado de su página principal se anuncian $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN. Ambas ofertas no especifican si valen solo para apuestas deportivas, y ese detalle cambia todo el cálculo: un bono que solo sirve en casino no te ayuda si lo tuyo es el boleto del domingo. Según reseñas de casas de apuestas, el bono sin depósito de $1,000 MXN exige un rollover de 10 veces; el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito varían de una reseña a otra.
Sobre el producto, la app “Caliente Deportes” ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas con su “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y dice ser solo para mayores de 18 años. La versión vigente es la 8.12.1 del 20 de octubre de 2026. El punto fuerte es ese paquete de producto completo en una sola aplicación.
El punto flojo es la ambigüedad del encabezado. Dos ofertas anunciadas juntas, sin decir qué deporte las activa ni qué precio mínimo exigen, y un rollover de diez veces que solo aparece en reseñas de terceros. Quien quiera calcular cuánto le cuesta el bono de $1,000 MXN tendrá que buscarlo en los términos y no en la portada. Aun así, es una de las estructuras más sólidas del listado: permiso mostrado en su propio pie, operadora identificable y una app con años de versiones encima.
Betway: un permiso sobre el que no hay nada que confirmar
Según casasdeapuestaslegales.mx, el permiso de Betway es el 4184, y el titular que la fuente nombra es Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. La lista oficial de la DGJS no pudo abrirse, así que no hay confirmación oficial de ese número. Es el caso más delgado del listado en materia documental, y decirlo no es un ataque: es la única lectura posible de la evidencia disponible.
Ahí está el primer problema para quien usa este listado como filtro. Un permiso cuyo único rastro es una compilación de un sitio comparador no se puede verificar por el apostador ni se puede contrastar con el pie de página de la marca. Y el contraste entre un nombre de titular que menciona un frontón —un recinto de pelota vasca, no una plataforma digital— y una marca internacional de apuestas recuerda cómo funciona el modelo: el permiso es del recinto, la marca es del operador.
Sin ficha de aplicación propia en este material y sin oferta de producto descrita en lo que la marca publica de sí misma, la comparación honesta se queda en el permiso y en su procedencia. Y eso es poco para decidir.
Para un apostador que pide documentos antes de depositar, Betway es hoy una pregunta sin respuesta: existe el número, no existe la confirmación. Vale la pena que revises directamente el pie de página del sitio antes de registrarte, porque la fuente que sostiene todo el dato es un tercero.
Pickwin: dos números que no pueden ser los dos correctos
La compilación de casasdeapuestaslegales.mx atribuye a Pickwin el permiso DGJS/DCRCA/1584/2019, con una compilación alternativa que da DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER. El titular nombrado es Producciones Móviles S.A. de C.V., junto con Unocapali La Paz Operadora. Las dos compilaciones se contradicen, y el segundo número es precisamente el que el pie de página de Betcris atribuye a Producciones Móviles. Con ese cruce, un número correcto y el otro mal copiado producen el mismo resultado visible: dos marcas apuntando al mismo permisionario.
Por eso aquí no se imprime ningún número como el bueno. No es prudencia editorial: es que imprimir uno de los dos sería elegir un ganador sin criterio.
Y hay una consecuencia de fondo que sí se puede afirmar. Cuando el permiso vive en un permisionario compartido, la marca es una capa comercial encima de una estructura jurídica que no controla. Si esa estructura cambia de manos, se le acaba el permiso al permisionario, o entra en un procedimiento sancionador, la marca es la que sufre y el jugador es el último en enterarse.
¿Para quién tiene sentido Pickwin, entonces? Para nadie que esté comparando protecciones documentales. Quien la elija tendría que hacerlo por su producto, y sobre su producto esta comparación no tiene material que la describa. Lo único firme es el desorden de los números, y el desorden de los números es, en sí mismo, la información.
Betcris: permiso compartido en México y dueño en Malta
El pie de página de betcris.mx muestra el permiso DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., que opera junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018. La empresa de origen del sitio es TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026.
Ahí hay dos cosas a la vez que conviene no confundir. La primera es que la licencia maltesa existe, está fechada y tiene fecha de fin. La segunda es que esa licencia no es el permiso mexicano. Que la marca las presente juntas en el mismo pie de página no las convierte en lo mismo.
Es, además, la única marca del listado con un vencimiento visible en su documentación: el 3 de noviembre de 2026. Quien siga usando Betcris en 2027 debería entender que ese respaldo cambia de estado, y que la renovación de una licencia extranjera no es un trámite que le corresponda al jugador.
En el producto, Betcris destaca el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, los retiros rápidos, los métodos de pago locales y la atención en español. En su página principal se muestran los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como métodos de depósito, sin indicar montos mínimos. La app la publica TV Global Enterprises Ltd., se lanzó en julio de 2018, su versión es la 3.2.1 del 28 de septiembre de 2026 y funciona en México, Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana y Honduras. Su pie de página insiste en que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad y en que el servicio no se promociona a menores de 18 años.
La oferta de producto es la más densa de las nueve en lo que respecta a tipos de apuesta: parlay del mismo juego, props de jugadores y retiro anticipado cubren tres maneras distintas de construir un boleto. El pago multi-divisa con presencia en seis países también dice algo del tipo de usuario al que apunta. Lo que no dice el logotipo de PayPal es cuánto tarda, y aquí el silencio sobre los montos mínimos es total.
Veredicto: Betcris es la opción más completa para quien construye boletos elaborados, y la más incómoda para quien quiera un respaldo mexicano nítido, porque el permiso que muestra está en el nombre de un tercero. Si el requisito es un titular que coincida con la marca, esta no lo cumple.
Playdoit: el bono que se contradice en dos apartados del mismo anuncio
El permiso que la compilación atribuye a Playdoit es el DGAJS/SCEVF/P-02/2005, con Eventos Festivos de México como titular, según casasdeapuestaslegales.mx. La lista oficial de la DGJS no pudo abrirse, de modo que tampoco aquí hay confirmación oficial.
El detalle que importa está en otro lado. La ficha de la app anuncia $1,000 MXN de bono de bienvenida, pero en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito. Los dos no pueden ser verdad al mismo tiempo: un bono sin depósito no puede exigir un primer depósito. Ahí no hace falta desconfiar de nadie, basta con leer dos veces el mismo anuncio.
Esa contradicción es la más concreta que ofrece el listado, y sirve para algo más que para señalar un descuido. Muestra qué tipo de trabajo de traducción hicieron las casas cuando el IEPS subió y rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto: una oferta anterior, reescrita a las prisas, deja rastros.
En producto, Playdoit cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. Acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, entre otros métodos, y promete retiros rápidos y pagos inmediatos; su ficha enlaza los términos y las pautas de juego responsable, y el uso es para mayores de 18 años. La app la publica Atracciones America S.A. de C.V., salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026.
Cinco deportes es una oferta de tamaño medio, con los esports como añadido que a un público joven le dice más que un catálogo de treinta deportes. Con 18+ señalado, atención 24 horas y términos enlazados, la casa cumple el mínimo de transparencia en su ficha. Y luego está el bono, que es donde se cae.
Veredicto: la estructura de Playdoit es de casa ordenada y su bono es el ejemplo de manual de un término mal escrito. Quien se registre debería ignorar la cifra de la ficha y buscar la versión buena en los términos de la promoción, o no contar con ese bono para nada.
Novibet: permiso reciente y un catálogo del que esta lista no puede hablar
Los datos registrales de Novibet son concretos: permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 según casasdeapuestaslegales.mx, con Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular nombrado. Sin confirmación oficial, como el resto.
El número importa por su fecha. Un permiso de 2020 es joven frente al DGG/SP/404/97 de Caliente, y varios de esta lista llevan dos décadas de estructura jurídica encima. Un permiso reciente significa una estructura reciente: una sociedad titular que quizá no operaba esto hace seis años.
Hasta ahí se puede escribir con material. Sobre su oferta deportiva —mercados, retiros, transmisión, bonos— esta comparación no tiene fichas ni pies de página que la describan, y la página no va a inventar un catálogo para rellenar el hueco. Eso deja a Novibet en una posición extraña dentro del listado: es una de las estructuras más claras del grupo en lo documental, con número completo y titular con nombre y apellidos, y a la vez una de las que menos se puede decir de su producto.
Veredicto: Novibet entra en esta lista por su registro y no por su oferta. Quien la considere debería empezar por su programa de apuestas, no por lo que dice cualquier comparador.
1xBet: permiso impreso y dominio que no se pudo confirmar
El permiso que Apuestas-legales.com.mx atribuye a 1xBet es el DGJS/0002/2020, con Entretenimientos Naturales como titular nombrado. La fuente no pudo confirmar el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial de la DGJS. Y hay un detalle que no cuadra: la App Store lista la aplicación a nombre de 1XCorp N.V., una sociedad distinta a la del titular nombrado.
Esa discordancia entre la empresa de la app y el titular del permiso es un patrón conocido en este mercado —la marca vive en una sociedad, el permiso en otra— pero se vuelve más difícil de digerir cuando el propio dominio del operador no se pudo verificar. Son dos capas de distancia entre la marca que ves y el permiso que reivindica.
Así que la pregunta útil no es si 1xBet tiene permiso, sino quién responde por la cuenta si algo sale mal. La respuesta, con lo que se puede comprobar, no está.
Veredicto: 1xBet es el caso donde el listado se queda corto antes de llegar al producto. Un permiso con número y una sociedad distinta en la tienda de aplicaciones hacen de esta marca una apuesta de confianza, y esa confianza no es un momio que nadie pueda calcular.
Codere: el socio de la ficha de app, que es casi un currículum
Según Apuestas-legales.com.mx, Codere opera con los permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, con Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México) como titular nombrado. La lista oficial de la DGJS no pudo abrirse, así que tampoco hay confirmación oficial de esos dos números.
La ficha de la app de Codere México es, sin embargo, la que más se parece a un currículum de las nueve: dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Las políticas de cierre de cuenta no son un adorno. Son la puerta por la que un jugador se va, y no todas las casas la describen.
En producto, la app cubre más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO. La app figura en la App Store de México a nombre de Codere Newco, S.A.U.; salió en enero de 2017 y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026.
Treinta deportes no es un número que un apostador promedio necesite. Es un número que un apostador específico sí necesita: quien busca una liga menor, un deporte de nicho o un mercado que las casas de cinco deportes no listan. Ahí Codere se separa del resto.
Veredicto: Codere es la más completa en amplitud de catálogo y la única de las nueve cuya ficha nombra el cierre de cuenta como parte del paquete. Quien haya cerrado cuentas antes —por autoexclusión o por cambio de casa— lo va a notar.
Strendus: tres números de permiso y dos versiones del titular
Los permisos que casasdeapuestaslegales.mx atribuye a Strendus son DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021. El titular es, según la compilación, Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, porque las compilaciones difieren. Es el único caso del listado con tres números y un titular que no queda fijo.
Tres permisos pueden contar dos historias opuestas. La primera es una casa consolidada que fue sumando autorizaciones a lo largo de los años, con un permiso matriz y complementos. La segunda es una estructura que fue cambiando de manos y arrastrando autorizaciones de distintas etapas. Con la lista oficial cerrada, desde fuera no se puede saber cuál de las dos es, y la página no va a elegir una por simpatía.
El titular ambiguo agrava la duda. “Atracciones y Emociones Vallarta” suena a sociedad de entretenimiento; “New Ads” suena a empresa publicitaria. Las dos no son la misma cosa, y una marca de apuestas cuyo permiso aparece en un registro bajo dos razones sociales distintas es una marca que exige paciencia antes de depositar.
Veredicto: Strendus cierra esta comparación como el caso que más se parece a una caja negra. No hay producto descrito en este material y su registro es el más disperso de los nueve. Quien quiera jugar ahí tendría que ir directamente a los términos y al pie de página del sitio, y preguntarse por qué hay tres números donde debería haber uno.
Qué cambia según el apostador que eres
El listado no sirve para el mismo lector de la misma manera, y aquí conviene decirlo en voz alta. Si juegas poco, con un boleto al mes y una cantidad que no te dolería perder, lo que más te protege es un catálogo amplio y términos que puedas leer de una pasada: la amplitud de Codere, con una oferta estructurada que se entiende. Si te gusta construir boletos —parlay del mismo juego, props, retiro anticipado—, Betcris te da las piezas y te obliga a aceptar un respaldo mexicano compartido. Si lo que buscas es un permiso mostrado en el propio pie de página de la marca, Caliente es la única del grupo que lo pone ahí sin intermediarios.
Y si lo que quieres es jugar en vivo cada tarde, hay una advertencia que vale más que cualquier comparación: los bonos de bienvenida que viste en el encabezado de las casas no están diseñados para tu perfil. Un rollover de diez veces sobre $1,000 MXN exige mover diez mil pesos en apuestas antes de retirar, y la restricción de momio mínimo decide qué apuestas cuentan. A un jugador de boleto único al mes eso no le importa. A uno que entra todos los días, le define el mes.
Para quien busca una cifra de referencia: el orden de magnitud de la devolución de un mercado parejo ronda el 95 %, con el detalle de que un boleto nunca paga la producción completa. Todo lo que se juega pasa por ahí.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé si una casa opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
Baja al pie de página del sitio y busca la mención de la Secretaría de Gobernación con número de permiso y titular. Enfrenta ese titular con la empresa que publica la app en tu tienda. Si los dos nombres coinciden, la pista es buena. Si no hay número, o el número solo aparece en sitios comparadores, la confirmación oficial no existe.
¿Cómo se calcula lo que paga un boleto con la cantidad apostada y el momio?
El rendimiento es la cantidad apostada por el momio. Doscientos pesos a 2.50 devuelven quinientos pesos, de los cuales 300 son beneficio neto, porque al retorno hay que restarle lo arriesgado. En un parlay, los momios de las patas se multiplican entre sí hasta formar un solo precio, y con ese precio se hace la misma multiplicación.
¿Cómo se nota el margen de la casa dentro del momio?
Se nota con una cuenta: se divide 1 entre cada momio del mercado, se suman los resultados y se invierte la suma. Ese inverso es la proporción que el mercado devuelve al conjunto de apostadores. A 1.90 y 1.90 la devolución ronda el 95 % y el margen el 5 %. Cuanto más bajo el momio, más alto el margen.
¿Dónde se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
En la plataforma de cada marca, con herramientas voluntarias: pausas, límites de depósito y autoexclusión dentro de esa cuenta. México no tiene registro nacional de autoexclusión ni un límite legal de depósito o de pérdida, de modo que la protección existe casa por casa y solo alcanza a la casa donde la actives. Autoexcluirse de una no te bloquea las demás.
¿Se pagan impuestos por los premios y quién los retiene?
Los premios de juegos con apuestas autorizados legalmente son ingreso bajo los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. Quien paga retiene el 1 % cuando la entidad no grava el premio o su impuesto no rebasa el 6 %, y el 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es definitiva solo si presentas la declaración correspondiente.
¿Qué arriesga quien apuesta en una casa sin permiso en México?
Se queda sin domicilio legal mexicano donde reclamar, sin CFDI de retenciones por premios gravados y sin los controles de identidad que una casa con permiso aplica. Un saldo en un operador bloqueado puede quedar congelado, y eso ya ocurrió con dos marcas en noviembre de 2025. Que apostar ahí sea delito no está establecido. Que estés solo, sí.
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