Apuestas en Super Bowl 2026: lo que de verdad pagas por cada boleto
Cada vez que alguien convierte un partido de la NFL en un boleto, una parte de su dinero ya no juega. No está en el marcador, no aparece en el cupón y casi nadie la mira: vive dentro del momio. Ese es el asunto de esta guía. También lo es el otro costo, el que sí se ve, el que cobra Hacienda en forma de retención, y el tercero, el menos visible de todos, que es el riesgo de tener saldo en una casa de apuestas cuya situación legal cambia cada pocos meses.
México no tiene una licencia de apuestas online. Tiene permisos: la Secretaría de Gobernación autoriza a un permisionario con casa física y ese permisionario opera una marca digital. La palabra correcta es permiso, y la diferencia importa cuando alguien te ofrece un bono de bienvenida gigantesco desde una marca que no aparece en ninguna parte.
Aquí encontrará cómo se leen los momios de un partido de Super Bowl, qué mercados existen más allá del ganador, cómo funcionan el parlay y el retiro anticipado, qué exige un permiso de la SEGOB frente a una marca offshore, dónde se pide ayuda si el juego se sale de control y qué revisar antes de poner un peso. Los nueve operadores que se comparan aparecen con lo que cada uno declara de sí mismo, sin adornos.
*Datos actualizados al noviembre 5, 2026; las afirmaciones sobre permisos se contrastaron con lo que cada operador publica en sus propias fichas y pies de página y con las compilaciones que citan esos números, no con un listado oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos.*
Momios y mercados: lo que le van a cobrar antes de que empiece el partido
Un momio no es una opinión sobre quién gana. Es un precio, y todo precio lleva dentro una comisión. En un mercado de dos resultados igualado, 1.90 y 1.90, la casa paga de vuelta alrededor del 95 % de lo que se apuesta en ese mercado y se queda con el resto. Con precios más ajustados, 1.91 y 1.91, la devolución ronda el 95,5 %; en un margen más holgado, del tipo 1,87 y 1,87, cae cerca del 93,5 %. Ese es el rango que uno ve en la práctica. La banda se mueve según el deporte, el tipo de mercado y el operador, pero el principio no se mueve nunca: dos momios que no ofrecen lo mismo exigen dos apuestas más grandes para recuperar lo mismo.

Ahí está el primer costo del boleto. No aparece en ninguna pantalla, no se puede reclamar y no depende de si el pase de Tom Brady —perdón, de si el pase de quien sea— entra o no. Usted apuesta 1.000 pesos a un mercado de dos resultados en el que el precio justo, sin comisión, sería 2.00. En un mercado de 1.90 cobra 1.900 pesos si acierta: 900 de ganancia y 100 que se quedaron en el camino antes de que se lanzara el balón. Esa cifra es la misma en la primera semana de la temporada y en la final.
Nada de esto es una advertencia moral. Es aritmética de precio, y sirve para elegir. Un mercado con muchos resultados —ganador del partido, hándicap, más/menos de puntos, anotador, primer touchdown— reparte la comisión entre más bolsillos y suele quedar en un margen parecido o algo mayor. Los mercados de nicho, con menos dinero apostado, se llevan la peor parte. Cuando dos casas ofrecen el mismo partido con un margen distinto, la diferencia entre 95 % y 93,5 % de devolución se come, en unos pocos boletos, el valor de cualquier bono que prometa regalar cien pesos.
Del momio al boleto: qué paga la apuesta
El cálculo que sí conviene tener en la cabeza es el básico. Una apuesta de 500 pesos a un momio de 1.85 devuelve 925 pesos si resulta ganadora, de los cuales 425 son ganancia. En formato de momio americano, que también aparece en las pantallas mexicanas, -110 significa que hay que arriesgar 110 para ganar 100, y se traduce en un decimal de 1.91. Cambia la notación, no la comisión.

En una combinada, también llamada parlay, los momios de las selecciones se multiplican en un solo precio. Dos selecciones de 1.90 y 1.85 dan un momio combinado de 3.515, y 300 pesos devuelven 1.054,50 si las dos entran. El pago es más alto porque el riesgo es mayor: basta con que una selección falle para perder todo el boleto. Ese es el punto que la publicidad salta. La casa no regala nada por juntar selecciones; simplemente multiplica la misma comisión dos veces, una por cada mercado que atraviesa el boleto.
Después están los costos que no son de mercado. Los requisitos de apuesta, el rollover, son las condiciones que atan un bono o una apuesta gratis a una cantidad mínima de juego. La letra chica aquí no es decoración: convierte un regalo en una obligación.
Catálogo de mercados de un partido de Super Bowl
| Mercado | Qué se apuesta | Cómo se resuelve |
|---|---|---|
| Ganador | Un equipo levanta el trofeo | Con el resultado final, prórroga incluida |
| Hándicap de puntos | Un equipo por encima o por debajo de un margen | El margen se suma o resta al marcador final |
| Más/menos | La suma de puntos de los dos equipos | Contra la línea publicada, no contra el favorito |
| Ganador de conferencia | Qué equipo llega al Super Bowl | Se resuelve con la final de conferencia |
| Anotador de touchdown | Un jugador concreto anota | Es individual: si no anota, el boleto cae aunque gane su equipo |
| Resultado exacto | Un marcador concreto | El más difícil del catálogo y el que peor paga en proporción |
| MVP del partido | Quién se lleva el premio al mejor jugador | Lo decide la votación que se anuncia al final |
Los mercados de anotador y MVP son los que más gente juega mal. Se eligen por cariño al jugador y no por precio. Un corredor que anota en el 45 % de los partidos no puede pagar lo mismo que uno que anota en el 20 %, y el momio suele reflejar esa diferencia mucho antes de que el apostador la note.
Cuánto cuesta un bono de bienvenida de verdad
Todo bono de deportes se convierte, en el momento de reclamarlo, en una obligación de apostar cierta cantidad. Los requisitos de apuesta se expresan como un múltiplo de la base, que puede ser el bono solo o el bono más el depósito, y la diferencia entre esas dos bases es enorme para el bolsillo del jugador. Muchas fichas de operador solo dejan ver el múltiplo dentro de la app, después del registro, y ese es un buen filtro: lo que no se publica antes de depositar tampoco se reclama con los ojos abiertos.
Las apuestas gratis que la casa entrega suelen tener el importe de la apuesta original atado al bono: si la apuesta gratis gana, normalmente se cobra la ganancia y no el importe inicial. Un bono de 500 pesos jugado a momio 1.90 que gana deja unos 450 pesos utilizables, no 500. Ese matiz se pierde en los anuncios y aparece en los términos.
El calendario del torneo y lo que ya se jugó
El Super Bowl LX se jugó el 8 de febrero de 2026 en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California. Los Seattle Seahawks, campeones de la NFC con marca de 14-3, vencieron 29-13 a los New England Patriots, que llegaron como 14-3 de la AFC. El corredor Kenneth Walker III se llevó el premio al Jugador Más Valioso. El espectáculo de medio tiempo lo encabezó Bad Bunny, con apariciones especiales de Lady Gaga y Ricky Martin, ante 70.823 personas en las gradas.
Aquel partido ya está decidido y ya está pagado. Por eso esta página no pronostica resultados: nadie que escriba hoy sobre apuestas debería decirle a un lector a quién jugarle. El Super Bowl LXI está programado para el 14 de febrero de 2027 en el SoFi Stadium de Inglewood, California, y será el primer Super Bowl en el Día de San Valentín. Ese sí es un partido que aún no existe en términos de marcador, y es el evento que un apostador tiene delante cuando planifica su temporada.
La distancia entre un Super Bowl jugado y otro por jugar tiene una consecuencia práctica para el bolsillo. Los mercados de campeón de la siguiente edición se abren con líneas muy anchas meses antes del partido, y el margen implícito en esos precios es más generoso para la casa que el de un partido de temporada regular. Cuanto antes se juega un futuro, menos información tiene el mercado y más se paga por la incertidumbre. Un apostador paciente espera a que existan noticias reales —lesiones, plantillas, calendario— y apuesta sobre información, no sobre entusiasmo.
Dónde se apuesta al Super Bowl desde México
Una casa de apuestas con permiso mexicano es la vía directa: el operador tiene un permisionario detrás, controles de identidad y un pie de página con avisos de juego responsable. Cada marca que aparece en la comparación de esta página opera bajo un permiso de la Secretaría de Gobernación según sus propios documentos, y ese “según” es la parte honesta de la frase.
La vía offshore es la otra. Una marca sin permiso mexicano no tiene por qué cumplir con las obligaciones que el Reglamento sí impone a un permisionario, y sus reglas son sus propias reglas. Ahí no hay autoridad mexicana a la que reclamar, no hay CFDI de retenciones, y el saldo puede quedar congelado si la marca entra en una lista de bloqueo. No se trata de un riesgo teórico.
También existen mercados que no son de resultado y que la gente busca por curiosidad: cuánto durará el himno nacional, de qué color será el traje del entrenador, cuántas veces aparecerá cierta palabra en el medio tiempo. Son mercados con márgenes más amplios y liquidez pequeña, y el precio lo fija la casa sin mucha competencia que la obligue a ajustar.
Lo que se puede jugar y lo que no, en la práctica
Los deportes cubiertos por las marcas que operan en México no son solo la NFL. Las fichas consultadas mencionan fútbol, basquetbol, tenis, artes marciales mixtas y esports, además de apuestas en vivo y transmisión de partidos. El futbol americano entra en ese paquete como una liga más, con sus mercados de partido y de temporada.
Un detalle que confunde: la Ley Federal de Juegos y Sorteos es de 1947 y habla de juegos con apuestas permitidos expresamente, del hipódromo, del galgódromo y del frontón. El Reglamento reformado el 16 de noviembre de 2023 prohíbe lo que no está previsto de forma expresa. No hay un artículo que nombre las apuestas online como tales, y esa ausencia es la razón por la que las marcas digitales operan colgadas del permiso de un permisionario con casa física.
Criterios para elegir casa: qué se revisa y en qué orden
La primera pregunta no es cuál paga más. Es cuál existe legalmente y con qué papeles. Un operador con permiso tiene un titular identificable, número de permiso publicado —aunque sea con la advertencia de que no está confirmado oficialmente— y una página de juego responsable. Una marca que no publica nada de eso está diciendo algo con su silencio.
El orden de revisión que sirve es este: permiso y titular, mercados disponibles para el torneo que interesa, margen de esos mercados, métodos de depósito y retiro, tiempo de cobro, y solo al final el bono. El bono es lo último porque es lo que más cambia y lo que menos importa cuando el resto falla. Una casa que paga lento convierte cualquier promoción en una broma.
Los montos de depósito son un filtro práctico. Las páginas de inicio de algunos operadores publican los logotipos de los métodos aceptados —tarjetas, SPEI, vouchers en tienda, monederos electrónicos— sin decir mínimos. Cuando el mínimo no se publica, la única forma de saberlo es el propio cajero después del registro. Antes de eso, no hay dato.
La mejor manera de cerrar una comparación es el retiro, no el depósito. Casi todas las casas aceptan dinero rápido. La pregunta útil es cuánto tarda en salir, con qué requisitos de verificación de identidad y si hay un tope que obligue a partir el cobro en varios pagos. En los pies de página y en las preguntas frecuentes de cada operador está la respuesta real, no en la publicidad.
| Casa | Permiso de la SEGOB, según la fuente citada | Lo que su propio material dice del catálogo |
|---|---|---|
| Playdoit | Permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según compilaciones especializadas; sin confirmación oficial | Fútbol, basquetbol, tenis, MMA y esports, con apuestas en vivo, transmisión, casino en vivo, Playboost, retiro anticipado y atención 24 horas |
| Betway | Permiso 4184, según compilaciones especializadas; titular Espectáculos Deportivos Frontón México; sin confirmación oficial | Sin detalle de catálogo en su propia ficha |
| Pickwin | Permiso de su permisionario, Producciones Móviles, con Unocapali La Paz Operadora; el número que publican las compilaciones se contradice y aquí no se imprime | Sin detalle de catálogo en su propia ficha |
| 1xBet | Permiso DGJS/0002/2020, según compilaciones especializadas; titular Entretenimientos Naturales; sin confirmación oficial | Apuestas en vivo, transmisión y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, con bonos de bienvenida y programa de lealtad |
| Codere | Permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según compilaciones especializadas; titular Libros Foráneos; sin confirmación oficial | Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis |
| Strendus | Permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según compilaciones especializadas; el titular varía entre compilaciones; sin confirmación oficial | Sin detalle de catálogo en su propia ficha |
| Novibet | Permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, según compilaciones especializadas; titular Comercial de Juegos de la Frontera; sin confirmación oficial | Sin detalle de catálogo en su propia ficha |
| Betcris | Permiso de su permisionario, Producciones Móviles; el número del pie de página y el de la tabla del propietario difieren y aquí no se imprime | Sin detalle de catálogo en su propia ficha |
| Caliente | Permiso DGG/SP/404/97, publicado en el pie de página de la propia marca; titular Tecnología de Entretenimiento Caliplay; sin confirmación oficial | Transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; solo mayores de 18 años |
La columna del permiso merece una explicación que la tabla no puede dar. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica un listado de sitios autorizados, pero ese listado no pudo abrirse para esta revisión, y el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto. Los conteos de sitios de apuestas que circulan también se contradicen: 136 en un informe, entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx en otro. Por eso aquí no aparece ninguna cifra total y ningún número se presenta como oficial. Un lector que quiera verificar un permiso hoy tiene que pedirlo al operador o esperar a que exista un registro abierto.
Eso no significa que los permisos no existan. Significa que la verificación ciudadana es más difícil de lo que debería. Y una marca que publica su número en el pie de página, aunque no se pueda confirmar contra la lista oficial, está haciendo más de lo que hace la que no publica ninguno.
Marco legal: qué significa hoy tener permiso en México
La autoridad es la Secretaría de Gobernación. Bajo el Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, artículo 2, la Secretaría interpreta y aplica la ley en el plano administrativo, y la Dirección General de Juegos y Sorteos autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina permisos, además de sustanciar los procedimientos de sanción.
La ley de fondo es de 1947. La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, prohíbe los juegos con apuestas y las apuestas en todo el territorio, y solo permite los que autoriza de forma expresa. El artículo 7 faculta a la Secretaría para otorgar permisos e inspeccionar; el artículo 8 la faculta para clausurar establecimientos sin autorización; el artículo 9 impide que un local de juego esté cerca de escuelas o centros de trabajo; el artículo 10 establece la colaboración de estados y municipios. El Reglamento reformado el 16 de noviembre de 2023 precisa en su artículo 1 que la autorización, el control y la inspección de juegos con apuestas y sorteos corresponden a la federación, salvo los de la Lotería Nacional, y en su artículo 2 que la actividad no prevista de forma expresa está prohibida. El artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario.
Los tipos de permiso que importan al apostador son dos: los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, según el artículo 28. Los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. Los permisos no son transferibles, artículo 31, y los permisionarios de apuestas remotas deben rendir cuentas trimestrales y anuales auditadas, contar con seguro, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y constituir fianza, artículo 29.
Ninguna norma mexicana nombra el juego online. La práctica reportada es que un sitio digital no puede tener un permiso digital propio, sino que va colgado del permiso de un titular con casa física, y que muchos titulares operan varias marcas a la vez. Por eso aquí la palabra es permiso y nunca licencia.
La lista de permisos que no está abierta y lo que eso le cuesta al lector
Un registro público de permisos sería el instrumento más útil que puede tener un apostador mexicano. Hoy no está abierto. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica, según los reportes, un archivo con los sitios autorizados, y ese archivo no pudo consultarse. El Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 que se abriera un registro público. Los conteos de sitios de apuestas siguen sin coincidir.
El costo para el lector es concreto: no puede comprobar por sí mismo si el número de permiso que una marca muestra en su pie de página es auténtico. Puede comprobar que la marca lo publica, que identifica a un titular mexicano y que muestra avisos de juego responsable, y esas tres cosas juntas son una señal razonable. No sustituyen a un registro, pero son lo que hay.
La reforma tampoco ayuda todavía. La Secretaría de Gobernación terminó, según reportes del 13 de octubre de 2026, un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad. No se ha presentado y no es ley. Existe además una iniciativa para derogar la ley que crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión. Es una propuesta, no una norma vigente, y conviene tratarla como lo que es.
El caso bet365 y Betano: por qué una marca desaparece del día a la mañana
En noviembre de 2025, la Unidad de Inteligencia Financiera identificó 13 casinos y congeló cuentas. bet365 y Betano, esta última del grupo de Ricardo Salinas Pliego, quedaron deshabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo sin relación con apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría contra ambas marcas, según una sola fuente. Unos 20 casinos físicos fueron cerrados durante 2026.
La lección no es que tal marca sea ilegal. Es que el estado cambia cada pocos meses y que el lector no debería leer ninguna situación como definitiva sin la fecha al lado. Y hay un detalle que ninguna promoción menciona: en un operador bloqueado, el saldo puede quedar congelado. El dinero que estaba en la cuenta sigue siendo del jugador en teoría y en la práctica no sale hasta que un tribunal diga lo contrario.
¿Es un delito apostar en un sitio sin permiso? Ninguna norma consultada establece una multa ni un delito para el apostador que juega en un sitio no permitido, y tampoco establece una exención. Aquí no se afirma ni lo uno ni lo otro.
Impuestos: qué le retienen al premio y quién lo hace
Esta sección es informativa y no es asesoría fiscal. Si su caso tiene particularidades, conviene consultar a un contador.
Los premios de loterías, sorteos, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos gravados por el impuesto sobre la renta, artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. El retenedor aplica el 1 % cuando la entidad federativa no grava el premio o su tasa no supera el 6 %, y el 21 % cuando una tasa estatal sí rebasa ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración cuando está obligada; si no lo hace, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México tiene una tasa estatal del 6 % sobre los premios, lo que deja alrededor del 7 % en total según reportes secundarios. Los premios superiores a 600.000 pesos en un año deben reportarse en la declaración anual. El operador emite un comprobante de retenciones en la forma de CFDI.
El artículo 137 habla de premios autorizados legalmente. Qué tratamiento tiene el premio obtenido en un sitio sin permiso no está establecido, y aquí no se inventa una respuesta. Quien tenga esa duda debe llevarla a un contador o a un asesor fiscal.
Del lado del operador, el impuesto es otro. La Ley del IEPS, artículo 2, fracción II, inciso B), grava con 50 % los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso conforme a la Ley Federal de Juegos y Sorteos, reformado en el Diario Oficial de la Federación del 7 de noviembre de 2025 y en vigor desde el 1 de enero de 2026; antes era 30 %. La misma fracción alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir con las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave. La base no está establecida con claridad: el texto consultado dice solo “valor de la actividad” y la prensa habla del monto total apostado. Por eso aquí no se escribe ni “50 % de lo apostado” ni “50 % del ingreso bruto”. Los estados también cobran lo suyo: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados.
Ese salto del 30 % al 50 % tiene una consecuencia que el apostador sí percibe. Los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto, lo que en la práctica significa condiciones más duras para acceder al mismo valor. Un bono que antes se reclamaba con menos requisitos, hoy se reclama con más. Nadie lo anuncia así, pero es lo que las fichas muestran.
Qué gana el apostador con un operador que sí tiene permiso
El cuadro completo de comparación es este. Una marca con permiso mexicano aporta un titular identificable, un número de permiso publicado, controles de identidad y lavado de dinero, y un CFDI de retenciones cuando corresponde. Una marca offshore no aporta ninguna de esas cosas, y su saldo corre el riesgo de quedar congelado si entra en un bloqueo. La marca con permiso tampoco es perfecta: ninguno de los dos escenarios tiene un registro nacional de autoexclusión, y esa ausencia merece su propia sección.
Conviene decirlo sin rodeos: los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos. Pueden ofrecer momios, bonos y mercados, y no están sujetos a las obligaciones que el Reglamento impone a un permisionario. Elegir entre uno y otro es elegir entre reglas escritas en México y reglas escritas en otro sitio.
Juego responsable: las herramientas que existen y las que no
El Reglamento prohíbe en su artículo 5 la entrada de menores a las áreas de apuestas de los establecimientos y su participación en el cruce de apuestas, pero no fija una edad numérica. Ese dato suele sorprender. Las marcas sí declaran 18 años y más en sus propias fichas y pies de página, y esa es la edad que el lector ve en la práctica. Una edad legal específica para el juego en la ley mexicana no queda establecida.
Los operadores verifican la identidad de sus usuarios y reportan operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria, porque el juego es una actividad vulnerable frente al lavado de dinero. Los documentos que se piden en concreto no están fijados en un artículo.
No existe un registro nacional de autoexclusión. Si alguien quiere cerrar su cuenta en todas las casas a la vez, no hay una ventanilla que lo haga. Lo que hay son herramientas internas de cada marca: pausas, límites de depósito, autoexclusión voluntaria. No se encontró tampoco un límite legal de depósito o de pérdida, ni una figura de cuenta temporal.
Eso deja la protección en manos del propio jugador, y esa es la parte que conviene decir sin suavizar. Un límite de depósito que se configura uno mismo sirve cuando la decisión se toma con la cabeza fría, antes de la primera racha mala, y no durante ella. La mayoría de los operadores lo esconde en el perfil del usuario en lugar de ponerlo en el camino del depósito. Buscarlo, fijarlo y no tocarlo durante un mes vale más que cualquier promoción.
La publicidad, según un reporte secundario, muestra la clave del permiso oficial y avisos de juego responsable. No se encontró un artículo federal sobre publicidad en el Reglamento consultado. Los reportes sobre horarios de transmisión, después de las 22:30 o entre las 06:00 y las 22:00, describen iniciativas y no ley. Los proyectos para limitar a influencers y deportistas, prohibir anuncios en transmisiones deportivas y prohibir bonos de bienvenida tampoco son ley.
Si el juego dejó de ser un entretenimiento, el primer paso no es buscar una herramienta dentro de la app. Es hablarlo con alguien y buscar ayuda profesional. Ninguna casa de apuestas va a ofrecer eso por su cuenta.
Pronósticos, tendencias y la única estrategia que se sostiene
Aquí no hay pronóstico. Quien le diga a quién jugarle en el Super Bowl LXI está vendiendo algo, no informando. Nadie sabe el resultado de un partido que no se ha jugado, y una página que lo afirmara estaría animando a un lector a arriesgar dinero real sobre una adivinanza disfrazada de análisis.
Lo que sí se puede hacer es pensar el costo antes de pensar el premio. La analítica útil no predice el marcador; mide lo que uno paga por intentarlo. Ese es el terreno donde un apostador tiene alguna ventaja sobre la casa, y es pequeño: elegir el mercado con mejor devolución, evitar las combinadas largas por puro impulso, revisar los requisitos de apuesta antes de tocar un bono y no perseguir una pérdida con una apuesta más grande.
La banca —el bankroll— es la parte que casi nadie planifica. Un apostador que separa una cantidad fija para la temporada, la divide por partidos y no la repone después de una mala racha juega con una ventaja psicológica real: cada boleto pierde importancia individual y gana importancia el conjunto. El que apuesta el doble después de perder tres seguidos está jugando otro juego, uno en el que la casa no necesita que el equipo contrario anote.
Los patrones que la gente cree ver —un equipo que siempre gana de local, un mariscal que nunca falla en diciembre— no son tendencias hasta que se comparan contra un precio. Si el mercado ya lo sabe, el momio ya lo cobró. Una tendencia que todo el mundo comenta está dentro del precio, y el apostador que la sigue está pagando por información que no tiene.
Una advertencia sobre los pronósticos que circulan en redes. Un acierto no es un método. Alguien que acierta tres partidos seguidos puede estar en medio de una racha y no tener un sistema, y el costo de descubrirlo se paga en depósitos. Tampoco existe la apuesta segura: si existiera, el momio sería distinto y el mercado la habría cerrado antes de que usted entrara.
Las nueve casas que operan con permiso, una por una
Las marcas que siguen operan bajo un permiso de la Secretaría de Gobernación según sus propios documentos, y el orden es el de la comparación de arriba. Ninguna es una recomendación y ninguna es la única opción del mercado: una marca ausente de esta lista no está, por eso, sin permiso. Los detalles vienen de lo que cada operador declara de sí mismo.
Antes de entrar en cada una, una advertencia que vale para todas: el número de permiso que aparece en cada pie de página no pudo contrastarse contra una lista oficial abierta, y las compilaciones que los recogen se contradicen entre sí en varios casos. Cuando se contradicen, aquí no se imprime número. Una marca que reconoce su titular mexicano está haciendo algo que no todas hacen.
Playdoit: el catálogo más ancho de la lista y el módulo de apuesta rápida más completo
Playdoit cubre futbol, basquetbol, tenis, artes marciales mixtas y esports, con apuestas en vivo, transmisión de partidos, casino en vivo, su función Playboost para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas, según la ficha de su propia aplicación.
El retiro anticipado es la herramienta más interesante de ese paquete, y también la más mal entendida. Cobrar antes de que termine un partido no es un regalo: la casa recalcula el precio del momento y se queda con su parte de nuevo. Sirve para asegurar una posición ganadora, no para salvar una apuesta perdida, porque en una apuesta que va perdiendo el importe ofrecido suele ser una fracción del original. Un apostador que usa el retiro anticipado en cada boleto está pagando el margen dos veces por el mismo partido.
Playdoit declara el permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005 según la compilación citada, con Eventos Festivos de México como titular. Su punto débil frente a otras marcas de la lista es la ausencia de un creador de apuestas anunciado en su ficha, y en un partido con muchos mercados de anotador eso se nota. Su punto fuerte es la amplitud: cinco deportes con transmisión integrada es más que lo que declaran varias de las que siguen.
Betway: permiso publicado, catálogo sin detalle
Betway aparece con permiso 4184 según la compilación citada, con Espectáculos Deportivos Frontón México como titular. Su ficha de aplicación no detalla el catálogo de deportes ni las funciones de apuesta.
Ese silencio deja al lector sin nada que comparar más allá del permiso, y es una lástima, porque la marca tiene nombre en el mercado internacional y el lector mexicano llega con expectativas. Lo que se puede decir con los datos en la mano es que el permiso está publicado y el titular es una empresa mexicana identificable, y que la verificación de lo demás tiene que hacerse dentro de la plataforma, con el registro ya hecho.
Para quien valora la trazabilidad por encima del catálogo, ese perfil tiene sentido. Para quien busca un módulo de apuesta rápida o transmisión integrada, la comparación con Playdoit o Caliente se decide sola. Y el detalle del número de permiso tiene su miga: la compilación que lo recoge lo marca como no confirmado oficialmente, así que quien quiera certeza tendrá que preguntar a la marca.
Pickwin: permiso con titular claro y números que se contradicen
Pickwin opera bajo el permiso de su permisionario, Producciones Móviles, junto con Unocapali La Paz Operadora, según las compilaciones. Los números que publican esas compilaciones se contradicen entre sí, y el que una de ellas atribuye a Pickwin es el mismo que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles. Por eso aquí no se imprime ninguno.
Esa confusión es un problema real y no un detalle burocrático. Dos marcas distintas compartiendo titular es normal en el mercado mexicano, porque un permisionario puede operar varias marcas. Lo que no debería ser normal es que el número de permiso de dos marcas distintas parezca el mismo en las fuentes públicas. Un lector que quiera salir de dudas tiene una vía: pedir a la marca el número por escrito y compararlo con el que publica en su propio pie de página.
Su ficha de aplicación no detalla deportes ni funciones de apuesta, así que la comparación queda en el terreno documental. La marca publica su titular, lo cual es un punto a favor, y no publica un catálogo verificable, que es el punto en contra.
1xBet: la ficha más cargada de funciones y el titular menos evidente
1xBet ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad, según la ficha de su aplicación. El permiso que se le atribuye es DGJS/0002/2020, con Entretenimientos Naturales como titular, según la compilación citada, que no pudo confirmar el dominio ni la lista oficial.
Hay un detalle que ningún anuncio menciona: la aplicación aparece en la tienda bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular del permiso que nombran las fuentes. Esa distancia entre quien opera la aplicación y quien tiene el permiso es exactamente lo que un registro público abierto resolvería de un vistazo. Hoy no se puede.
El programa de lealtad es el gancho de esta marca. Los programas de lealtad funcionan como un bono permanente y pequeño: devuelven una fracción del volumen jugado, y esa fracción sale del mismo margen que el jugador ya paga en cada boleto. No es dinero nuevo, es dinero devuelto, y conviene mirarlo con esa lupa antes de emocionarse con los niveles. Su catálogo de estadísticas y transmisión es competitivo con el de Playdoit, aunque la estructura societaria sea más difícil de seguir.
Codere: más de treinta deportes y la app con más avisos de juego responsable
La aplicación de Codere México cubre más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis, según la ficha de su tienda. Su ficha también dice que opera con permiso de la Secretaría de Gobernación, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.
Ese último punto merece atención. Una política de cierre de cuenta publicada no es lo mismo que una disculpa en letra chica: significa que el usuario tiene un procedimiento escrito para salir si quiere salir. Cuando el registro nacional de autoexclusión no existe, una política clara por marca es el sustituto imperfecto que el apostador tiene a mano.
Los permisos que se le atribuyen son DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, con Libros Foráneos como titular, según la compilación citada. Entre más de 30 deportes y un creador de apuestas, es el operador con la propuesta de producto más parecida a la de Playdoit, y la diferencia se decide en los momios y en la velocidad de cobro, no en el catálogo. Quien quiera transmisión integrada tendrá que mirar a otra marca de esta lista.
Strendus: tres permisos publicados y una compilación que duda del titular
Strendus aparece con tres permisos: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según la compilación citada, que además señala que las compilaciones difieren sobre el titular y nombra a Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads. Su ficha de aplicación no detalla el catálogo de deportes.
Tres números de permiso en una sola marca no son tres permisos distintos de apuestas deportivas necesariamente: pueden corresponder a giros, salas o actos administrativos diferentes que el permisionario ha ido sumando. El lector que los vea publicados hará bien en preguntar a qué corresponde cada uno. Una respuesta clara es buena señal; el silencio también informa.
Con la ficha en blanco sobre deportes, la decisión sobre esta marca se apoya en lo que se puede verificar dentro de la plataforma. Es un caso claro de lo que pasa cuando la comunicación pública se queda corta: el lector no puede comparar y termina decidiendo por precio, que es justo lo que la comparación debería evitar.
Novibet: permiso identificado y discreción en la información pública
Novibet figura con el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, con Comercial de Juegos de la Frontera como titular, según la compilación citada. Su ficha de aplicación no detalla el catálogo ni las funciones de apuesta.
El titular identificado es un dato valioso: Comercial de Juegos de la Frontera es una empresa mexicana con nombre y apellido, y eso permite rastrear la relación entre marca y permisionario. En un mercado donde varias marcas comparten titular, esa trazabilidad es la mitad del trabajo de verificación.
Frente a las marcas con catálogo publicado, Novibet queda en desventaja informativa para el apostador que compara desde fuera de la plataforma. Su perfil público es discreto, y la discreción no es un defecto en sí misma: hay operadores que prefieren que el producto hable en la app. Pero un lector que tenga que decidir hoy, sin registrarse en tres sitios, necesita algo más que un número de permiso. Lo que puede hacer es revisar los términos dentro de la propia plataforma antes de depositar, y no después.
Betcris: permiso compartido con Pickwin y una licencia de Malta vigente
Betcris opera bajo el permiso de su permisionario, Producciones Móviles, según las compilaciones, y su pie de página incluye además una licencia de la Autoridad de Juegos de Malta, MGA/B2C/300/2008, vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026, con TV Global Enterprises Ltd. como empresa del sitio.
Ese doble marco es lo más interesante de la marca, y también lo más fácil de malinterpretar. Una licencia de Malta no convierte a la marca en permisionaria mexicana ni sustituye al permiso de la Secretaría de Gobernación. Son dos jurisdicciones distintas, con reglas distintas, y el apostador que juega desde México queda cubierto por la mexicana en la parte de permiso y por la maltesa en las obligaciones que esa licencia imponga. La licencia caduca el 3 de noviembre de 2026, un dato que conviene tener a mano si el plan es jugar más allá de esa fecha.
El número de permiso mexicano no se imprime aquí porque el pie de página de la propia marca y la tabla del propietario muestran números distintos. Ese desajuste en la propia casa es más llamativo que el de una compilación externa, y quien quiera certeza tendrá que preguntar directamente. En cuanto a catálogo, la ficha disponible no lo detalla.
Caliente: el único número de permiso publicado en el pie de página de la propia marca
Caliente muestra el permiso DGG/SP/404/97 en el pie de página de su propio sitio, con Tecnología de Entretenimiento Caliplay, del Grupo Caliente, como titular. Es el caso más claro de esta lista: el número no viene de una compilación externa, viene de la marca.
Su aplicación Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas bajo la etiqueta “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y limita el uso a mayores de 18 años, según su ficha. El pie de página de su sitio añade que las apuestas están prohibidas para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable.
El creador de apuestas es la función que más valor tiene para un partido de Super Bowl, porque permite combinar mercados de jugador y de equipo en un solo boleto con las condiciones que el usuario elige. Y la versión de la aplicación que aparece publicada es la 8.12.1, del 20 de octubre de 2026, lo que indica un ritmo de actualización constante, señal razonable de que el producto se mantiene. Su debilidad comparativa es la trazabilidad societaria: Caliplay es un nombre que da vueltas por varias marcas del grupo, y eso complica saber quién responde por qué.
Preguntas frecuentes sobre apuestas en el Super Bowl
¿En qué deportes y eventos se puede apostar en las casas con permiso en México?
Los operadores que operan bajo un permiso de la Secretaría de Gobernación cubren futbol, basquetbol, tenis, artes marciales mixtas, futbol americano y esports, con apuestas previas, apuestas en vivo y transmisión de partidos. También hay mercados de temporada y de premios individuales, además de eventos virtuales en algunas plataformas.
¿Cómo comprobar si una casa de apuestas tiene permiso de la Secretaría de Gobernación?
Revise si la marca publica un número de permiso y el nombre de su permisionario en el pie de página. La Dirección General de Juegos y Sorteos mantiene una lista de sitios autorizados, aunque no está abierta al público en general y el Congreso pidió en 2026 un registro accesible. Sin ese registro, la comprobación se apoya en lo que la marca publica y en preguntar directamente.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta según la cantidad y el momio?
El pago es la cantidad multiplicada por el momio en formato decimal. Quinientos pesos a un momio de 1.85 devuelven 925 pesos, de los cuales 425 son ganancia. En una combinada, los momios de las selecciones se multiplican entre sí antes de aplicarlos a la cantidad apostada, y basta con fallar una para perder todo el boleto.
¿Cómo se nota el margen de la casa en los momios?
Se nota comparando la devolución que ofrecen los precios de un mismo mercado. En un mercado de dos resultados con 1.90 y 1.90, la casa devuelve alrededor del 95 % de lo apostado y retiene el resto; con 1.87 y 1.87 la devolución baja a cerca del 93,5 %. Ese porcentaje es el costo real del boleto, gane o pierda la apuesta.
¿Se pagan impuestos por los premios y quién los retiene?
Sí. Los premios de juegos con apuestas legalmente autorizados son ingresos gravados por el ISR. El operador retiene el 1 % cuando el estado no grava el premio o su tasa no pasa del 6 %, y el 21 % cuando la tasa estatal la supera. La Ciudad de México aplica 6 % sobre premios, alrededor del 7 % en total, y emite CFDI de retenciones.
¿Cómo se fijan límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Cada plataforma ofrece herramientas propias dentro del perfil del usuario: pausas, límites de depósito, límites de pérdida y autoexclusión voluntaria. México no tiene un registro nacional de autoexclusión que las aplique en todas las casas a la vez, ni un límite legal de depósito. Conviene fijarlos antes de empezar a jugar y no tocarlos durante una racha mala.
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