Apuestas en partidos de fútbol en México, 2026: lo que de verdad te cuesta cada momio y cada bono

Updated noviembre 2026
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Un balón de fútbol en el círculo central de una cancha de pasto a la luz de la mañana

Datos actualizados a noviembre 5, 2026; los números de permiso y las condiciones de cada oferta se contrastaron contra las fichas y los pies de página de las propias casas de apuestas y contra las compilaciones públicas de permisos de la Secretaría de Gobernación.

Las Reglas de Juego del futbol las mantiene el International Football Association Board (IFAB), que lo hace desde 1886.

Hay una frase que se repite en casi todos los comerciales de casas de apuestas en México y que casi nunca significa lo que parece: “el mejor momio del mercado”. La leí otra vez la semana pasada, en una promoción de un partido de liga, y me hizo la misma gracia seca de siempre. Porque el mejor momio de un mercado no es un regalo de la casa: es el margen más pequeño de los que esa misma casa está dispuesta a cobrarte, y el margen sigue estando ahí. Lo diré con números, porque los números no se ofenden. En un partido de fútbol, los tres resultados posibles que se publican en el mercado de 1X2 llevan dentro un cobro que el apostador paga al comprar el boleto, se dé cuenta o no. Ese cobro es el tema de este texto. No los pronósticos —nadie puede saber quién gana y quien te lo venda te está vendiendo otra cosa—, sino lo que cada apuesta te cuesta antes de que ruede el balón.

México es un mercado peculiar para esto. No existe un permiso para apostar por internet como tal: la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, prohíbe en el país los juegos con apuesta y permite solo los que autoriza expresamente. Las plataformas digitales se cuelgan del permiso de un permisionario con operación física. Y el permiso no es una licencia: es un acto administrativo temporal, y esa palabra —permiso— es la que aparece en el pie de página de las casas y en el Reglamento.

Voy a hacer tres cosas a lo largo de las siguientes páginas de lectura. Primero, decirte qué formatos de apuesta existen y qué se juega realmente en cada uno. Segundo, mostrarte la aritmética del margen y del retorno de un boleto, incluida la parte que casi nadie calcula: cuánto cuesta liberar un bono, qué queda de una apuesta gratis cuando la calculas en serio y cuándo el rollover convierte una promoción en un trabajo no remunerado. Tercero, comparar nueve plataformas que operan en México con permiso de la Secretaría de Gobernación según lo que declaran ellas mismas, con sus diferencias reales y sus huecos. Todo con fecha, porque en este mercado las cosas cambian por resolución judicial.

Una advertencia antes de seguir, y es la única moral que voy a repetir. Si lo que buscas es una lista de partidos que “van a caer”, este no es tu texto. Si lo que buscas es entender por qué el 30 % que ganas en un partido y el 30 % que pierdes en el siguiente te dejan más pobre de lo que crees, sigue leyendo.

Qué se juega hoy en un partido de fútbol: formatos, momios y el costo escondido

“Apuestas partidos de fútbol hoy” es la búsqueda que trae a la mayoría de la gente a páginas como esta, y la respuesta honesta es que la oferta de partidos disponibles depende de la fecha y del calendario de cada liga, no de la casa de apuestas. Lo que no cambia nada es lo que puedes hacer con esos partidos: los formatos son finitos, se cuentan con los dedos de una mano y cada uno tiene un costo distinto.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
Un partido estándar de futbol de adultos consta de dos tiempos de 45 minutos cada uno, con tiempo agregado a criterio del árbitro.

Empecemos por lo más simple. La apuesta sencilla es un solo mercado y un solo resultado: que gane el local, que gane el visitante, que empaten, que haya más de 2.5 goles, que ambos equipos anoten. Se compra un boleto, se cobra un momio, se termina. Es la forma más limpia de exponer tu dinero y, no por casualidad, la que peor promocionan las casas: en una apuesta sencilla el margen se cobra una vez.

Después viene el parlay, que en México también se llama combinada. Aquí el apostador junta varios resultados en un mismo boleto y los momios se multiplican hasta dar un precio final que parece un sueño. Es la trampa aritmética mejor vendida del mercado, y no porque las casas hagan trampa: es que el margen se multiplica junto con los momios. Si cada selección de tu parlay carga un cobro interno del cinco por ciento, tres selecciones no cargan cinco por ciento, cargan tres veces ese cobro, uno sobre otro. La probabilidad que el precio implica se encoge un poco con cada pata que le agregas, y el premio grande es exactamente el pago de esa probabilidad que se encogió.

El hándicap es la tercera familia. Aquí no apuestas a quién gana sino a quién gana por la diferencia que marca la casa: al favorito le restan goles, al débil le suman. Con el hándicap asiático de línea completa, un partido puede devolverte el dinero si el margen cae exacto, cosa que en el hándicap de tres vías —el que usa el hándicap europeo y también se ofrece en México— no pasa. Para quien quiere apostar a un equipo que sabe superior pero cuyo momio en 1X2 ya no le alcanza, el hándicap es la vía racional.

El más/menos es el mercado de goles, y su virtud es que te obliga a olvidarte del ganador. También coexiste con la línea de córners y de tarjetas en muchas plataformas. El problema del más/menos es que toda la información de alineaciones, lesiones y estilo de juego que crees tener suele estar ya dentro del precio. La casa no publica momios por ignorancia.

La apuesta en vivo merece su propio párrafo, porque es el formato que más cambia el costo para el apostador. En vivo el momio se mueve con el partido —un gol cambia todo el tablero— y la velocidad con la que te obliga a decidir es precisamente el problema. El margen en vivo suele ser más ancho que en el mercado previo, y la razón es sencilla: la casa está cargando el riesgo de que el marcador cambie mientras se procesa tu boleto. Ahí no hay un villano, hay un precio.

El retiro anticipado, que las casas listan como cash out, es una venta de tu boleto de vuelta a la casa antes de que se resuelva. Suena a libertad y es un precio: la casa te compra el boleto con descuento sobre lo que valdría si el resultado de ese momento se congelara. Nadie regala un seguro. Y el creador de apuestas —Playdoit lo llama “Playboost” en su ficha de app, Caliente publica “crea tu apuesta”— permite combinar selecciones a medida; la flexibilidad es real y el margen también.

Un boleto, dicho sea de paso, se resuelve contra las Reglas de Juego del fútbol, que mantiene el International Football Association Board (IFAB) desde 1886. Saber que un partido de adultos son dos tiempos de 45 minutos con tiempo agregado a criterio del árbitro importa más de lo que parece: el gol del minuto 93 existe, el mercado de “ambos anotan” se resuelve con ese gol y el tiempo agregado no es una opinión de la casa de apuestas. Un partido empatado en competición de eliminación puede irse a tiempo extra de dos periodos de 15 minutos y, en algunas competencias, a una tanda de penales, y cada casa publica en sus términos si los mercados de gol incluyen o excluyen esa prórroga. Léelo una vez en el reglamento de la plataforma y no volverás a discutir un resultado sin razón.

Hay un punto que conviene decir sin adornos: la variedad de apuestas no es un beneficio del apostador, es una línea de producto. Más mercados significa más maneras de comprar, y cada compra lleva margen.

Momio, probabilidad y el margen que se cobra en cada boleto

Aquí entra la parte que a mí me parece la más útil de todo este texto, y es pura aritmética sin opinión.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
Un partido de futbol empatado puede ir a tiempo extra de dos periodos adicionales de 15 minutos y en algunas competiciones sigue una tanda de penales.

Un momio decimal —que es como se publica en México— te dice cuánto te devuelve cada peso. Un momio 2.10 significa que $1,000 MXN apostados te devuelven $2,100 MXN si ganas; lo apostado más $1,100 de ganancia neta. La misma cifra se puede leer al revés: 1 dividido entre 2.10 da 0.476, y ese número es la probabilidad que la casa pone en ese resultado, subida un poco.

Si sumas las probabilidades implícitas de todos los resultados posibles de un mismo mercado, la suma pasa de 1. Ese excedente es el cobro de la casa, y se llama margen. La fórmula completa es el recíproco de la suma de los recíprocos de todos los momios del mercado: sobre la suma 1/momio₁ + … + 1/momioₙ obtienes la proporción de las apuestas que el mercado devuelve, y el margen es lo que falta hasta 100 %.

Pongamos el ejercicio que el lector puede rehacer en su calculadora con tres resultados de un partido: local a 2.10, empate a 3.40, visitante a 3.60. Los tres recíprocos dan 0,4762, 0,2941 y 0,2778. Suman 1,0481. El mercado devuelve 95,4 % de lo apostado y la casa se queda con 4,6 %. Ese es el margen del partido, y es el precio de entrada. El momio 2.10 no era una promesa, era un precio con comisión.

Vale la pena que el lector haga el mismo ejercicio con el par de momios que vea en la pantalla antes de comprar. Con dos o tres recíprocos en la calculadora del teléfono sabrá si está frente a un mercado caro o barato. Y ahora la parte incómoda: el margen estándar de un 1X2 de fútbol no es igual al de un más/menos ni al de un hándicap, ni al de los mercados en vivo, ni entre una casa y otra. Y no hay un número único para el mercado mexicano. Ninguna autoridad mexicana publica márgenes, ninguna casa los publica y ninguna ley los regula. Lo que puede hacer un lector con esto es comparar el mismo mercado —el 1X2 del mismo partido, en el mismo momento— entre dos plataformas y calcular los dos márgenes por separado. Si la diferencia es de un punto, no vale la pena el trabajo. Si es de dos o tres, vale la pena cambiar de ventana.

El jugo de todo el asunto es este: el margen no es un cargo que aparece en un estado de cuenta. Se cobra silenciosamente dentro del momio, en cada boleto, lo ganes o lo pierdas. Un margen de 4,6 % sobre mil pesos apostados cuesta un promedio de 46 pesos por boleto, y eso es solo la puerta de entrada. Lo que multiplica ese costo no es el margen del 1X2, son las decisiones que la casa ha diseñado alrededor: el parlay y el bono. Volveré a las dos.

Mercados y torneos: cómo se eligen los partidos que sí valen la pena analizar

El calendario manda. Un sábado europeo ofrece Premier League, LaLiga y Serie A a horas cómodas para el horario del centro de México; un miércoles de Copa Libertadores compite con la Liga MX; un domingo de NFL se come buena parte del espacio en las casas que ofrecen el deporte. Nada de esto te lo dan gratis las plataformas: el volumen del catálogo es una decisión comercial, y las ligas con más mercados son las que más dinero mueven.

La Premier League 2026-27 se juega del 21 de agosto de 2026 al 30 de mayo de 2027 con 20 equipos, entre ellos los recién ascendidos Coventry City, Ipswich Town y Hull City, y con el Arsenal como campeón vigente. Una temporada así reparte 38 jornadas por equipo y cientos de mercados, y es la liga con la oferta más profunda en casi cualquier plataforma que se precie. La temporada se escribe con sus dos años, no con un año suelto, porque los torneos europeos cruzan el fin de año.

La Copa Mundial de la FIFA 2026 ya se jugó, en junio y julio de 2026, y terminó con España venciendo 1-0 a Argentina en tiempo extra el 19 de julio de 2026. Lo digo en pasado a propósito, porque hay páginas que siguen vendiendo “pronósticos del Mundial” que ya no existen. Un monumento al descuido.

Y el análisis, ese que la gente busca con la palabra “análisis”, consiste casi siempre en lo mismo: forma reciente, alineación probable, historial entre los dos equipos, contexto de calendario, y a veces clima. Todo eso está en cualquier medio deportivo y la casa de apuestas también lo leyó antes de publicar el momio. Ahí está el detalle que se le escapa al apostador nuevo: la información pública ya está en el precio. Lo que puede dar una ventaja no es saber más, es entender mejor un mercado concreto —el comportamiento del más/menos en equipos que cambian de entrenador a mitad de temporada, el hándicap en visitantes que juegan entre semana— y saber cuánto cobra la casa por equivocarse.

Torneos, temporadas y catálogos: qué ofrece cada plataforma y a qué precio

Los catálogos se parecen más de lo que las casas quieren admitir. Todas tienen fútbol, todas tienen apuestas en vivo, casi todas tienen basquetbol, tenis y esports. Las diferencias reales están en los detalles y en los costos que rodean al catálogo, así que conviene leer las fichas de las apps como lo que son: publicidad con algunas especificaciones.

1xBet publica en su app apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de fútbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y un programa de lealtad. Es un catálogo ancho, con la mezcla habitual de deportes de combate y videojuegos que enganchan a un público más joven. Codere México va por otra ruta: más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Treinta deportes es un número que suena a generosidad hasta que uno pregunta cuáles de esos treinta tienen mercados profundos y cuáles son una cuota de exhibición. La respuesta no está en ninguna ficha.

Playdoit cubre fútbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. La atención 24 horas, en un país donde los bancos no lo hacen, es de esas cosas que solo se valoran un domingo a las once de la noche cuando el retiro no llegó. Rushbet ofrece apuestas en vivo con transmisión de NFL, MLB y ligas europeas de fútbol, además de casino y casino en vivo. La NFL en un mercado mexicano es una apuesta editorial inteligente: hay público y hay menos competencia por ese contenido que por LaLiga. Caliente Deportes, en su app, suma transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales. Los eventos virtuales —carreras y partidos simulados— son un producto que merece su propia advertencia: no hay partido real, hay un generador, y el margen de esos mercados es un asunto aparte que la ficha no toca.

Del resto de la lista, la información sobre catálogo es más delgada y prefiero decirlo así y no rellenarlo. Un lector que compare plataformas debe abrir el calendario de cada una y contar los partidos que le interesan en la próxima semana. Es una prueba de veinte minutos que ninguna reseña puede sustituir.

Sobre lo que las casas no dicen: ninguna ficha de app publica su margen por liga, ni la profundidad de sus mercados menores, ni si sus cuotas de esports se mueven en tiempo real. Tampoco lo dicen las compilaciones de permisos. Si tu interés está en un mercado raro —córners, tarjetas, un torneo africano a las cuatro de la mañana— la única forma de saber si existe es buscarlo dentro de la plataforma.

Un aviso de vocabulario para quien llega de otros mercados: en México el precio se llama momio, no cuota; el boleto es el cupón o ticket; el parlay es la combinada; el retiro anticipado es cash out; y los requisitos de apuesta se llaman rollover o requisitos de apuesta. Usar las palabras locales importa cuando vas a leer términos y condiciones, porque la sección de un contrato que habla de “requisitos de apuesta” es la que decide cuánto de tu bono sobrevive.

Panorama: las nueve plataformas mexicanas, comparadas por permiso y por lo que declaran

Nueve plataformas entran en esta comparación, y la única razón por la que están estas y no otras es que sus fuentes declaran operar en México con un permiso de la Secretaría de Gobernación. Eso no las convierte en las únicas legales: una casa que no aparece aquí no está, por ese hecho, sin permiso. Tampoco es una recomendación: es un mapa del terreno con las advertencias que el terreno merece.

Antes de la tabla, la advertencia central de esta página, que es la más importante del texto. El pie de página de Caliente publica el número de permiso DGG/SP/404/97 y las fuentes nombran como titular a Tecnología de Entretenimiento Caliplay, del Grupo Caliente. Ese dato sale del propio sitio de la marca. Para Novibet, la compilación casasdeapuestaslegales.mx da el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera; para Playdoit, el DGAJS/SCEVF/P-02/2005 a nombre de Eventos Festivos de México; para Strendus, tres números distintos con titulares que las propias compilaciones escriben de manera diferente; para Betway, el 4184 a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México. Codere aparece con DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 según el portal apuestas-legales, y 1xBet con DGJS/0002/2020 según la misma fuente, que además advierte que la app figura en la App Store bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta de la titular que la compilación nombra. Betcris no lleva número impreso aquí porque el número de su propio pie de página y el de la tabla de la compilación no coinciden. Pickwin tampoco, porque las fuentes se contradicen entre sí. La lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse, así que ninguno de esos números está confirmado oficialmente. El Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto, y no existe todavía.

Lo que sigue es una comparación entre lo que cada marca declara sobre sí misma y lo que una compilación externa reporta sobre su permiso. No es una verificación. Y el punto práctico para el lector es este: un número de permiso que no puedes contrastar contra el registro oficial es un dato de confianza relativa, no una prueba. Si vas a depositar una cantidad que te importe, el trámite sensato es pedir a la casa el nombre del permisionario y el número del permiso por escrito, y quedarte con ese correo.

Marca Permiso según la fuente declarada Lo que su propia ficha dice sobre fútbol y mercados
Caliente DGG/SP/404/97, según el pie de página de caliente.mx; titular nombrado por las fuentes: Tecnología de Entretenimiento Caliplay transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales
Novibet DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx; titular nombrado: Comercial de Juegos de la Frontera —
Playdoit DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx; titular nombrado: Eventos Festivos de México transmisión en vivo, “Playboost”, retiro anticipado, casino en vivo, atención 24 horas
Strendus DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx; titulares nombrados: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads —
Betway 4184, según casasdeapuestaslegales.mx; titular nombrado: Espectáculos Deportivos Frontón México —
Betcris sin número reproducible: el del pie de página y el de la compilación difieren; titular nombrado: Producciones Móviles —
Pickwin sin número reproducible: las compilaciones se contradicen; titular nombrado: Producciones Móviles con Unocapali La Paz Operadora —
1xBet DGJS/0002/2020, según el portal apuestas-legales; titular nombrado: Entretenimientos Naturales apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de fútbol, basquetbol, tenis, UFC y esports
Codere DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según el portal apuestas-legales; titular nombrado: Libros Foráneos (Codere México) más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis

Lo primero que salta a la vista es la columna de la derecha. Cuatro filas llevan un guion no porque esas marcas no tengan fútbol —todas lo tienen, es el deporte nuclear del mercado— sino porque su material público no lo declara con palabras propias y no voy a hablar por ellas. Una tabla donde cinco de nueve filas dicen “no se sabe” se lee como una tabla mal hecha; una tabla donde cinco de nueve filas tienen un dato real y cuatro están honestamente vacías dice exactamente lo que hay.

Lo segundo es que cuatro marcas publican un permiso con número y procedencia razonablemente clara, y dos no publican ninguno reproducible. Betcris y Pickwin comparten, según las compilaciones, al mismo titular nombrado —Producciones Móviles—, lo que sugiere algo que el mercado mexicano tiene y que pocos apostadores saben: un mismo permisionario puede operar varias marcas con un solo permiso. El Reglamento lo permite, el permiso es del permisionario y no de la marca, y eso significa que dos plataformas con nombres distintos pueden tener exactamente el mismo respaldo legal y ninguna relación entre sí en cuanto a servicio al cliente, retiros o bonos. Comparar por marca comercial tiene sentido para la experiencia y poco sentido para el respaldo legal.

Lo tercero es que Strendus aparece con tres números. Si la propia compilación no se decide, no hay mucho que un lector pueda hacer con esa fila salvo dejar constancia de que existe.

Y como siempre: ninguna de estas nueve publica su margen. La comparación se detiene donde empieza el dato privado.

Legalidad: qué protege un permiso de la Secretaría de Gobernación y qué no

Antes de hablar de ofertas conviene saber sobre qué suelo estás parado, y en México ese suelo tiene nombre: la Secretaría de Gobernación. La Dirección General de Juegos y Sorteos es la unidad que autoriza, controla, supervisa, emite, modifica y termina los permisos, y también la que instruye los procedimientos de sanción.

La ley vigente es la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada el 31 de diciembre de 1947. Su planteamiento es el de una prohibición con excepciones: prohíbe en el país los juegos con apuesta, y solo permite los que autoriza expresamente. La Secretaría otorga los permisos e inspecciona, puede clausurar los locales no autorizados, y ningún establecimiento puede instalarse cerca de escuelas o centros de trabajo. El Reglamento de esa ley, reformado el 16 de noviembre de 2023, da otro golpe en la misma dirección: su artículo 2 dispone que la actividad de apuestas y sorteos no prevista expresamente está prohibida. Es decir, el marco mexicano no funciona con una lista de lo prohibido sino con una lista de lo permitido, y todo lo que no está en la segunda lista no existe legalmente.

De ahí sale la figura que más confunde a los apostadores: el permiso. El artículo 3 del Reglamento define el permiso como un acto administrativo temporal que se otorga a un permisionario. Temporal, no perpetuo. Y no es transferible. Los dos tipos relevantes para las apuestas son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, y los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. Además, quien opera apuestas remotas está obligado a presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, a mantener un seguro, a reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y a constituir una garantía. Eso no es trámite decorativo: es lo que hace que un permisionario tenga algo que perder.

Lo que sí conviene que el lector entienda es qué NO existe. No hay un solo artículo en la ley o el reglamento leídos que nombre las apuestas por internet. La práctica reportada es que las plataformas digitales no pueden tener un permiso digital propio y operan colgadas del permiso de un permisionario autorizado con presencia física. Muchas marcas extranjeras usan el permiso local de un tercero, y un mismo permisionario opera varias marcas. No existe un registro nacional de autoexclusión. No existe un límite legal de depósito ni de pérdida, ni una cuenta de juego temporal, entre las disposiciones revisadas. Y no hay regla alguna sobre eventos restringidos ni sobre ligas menores.

Eso no quiere decir que el mercado mexicano sea un desierto de reglas. Significa que las reglas están donde están: en las obligaciones de reporte, en la verificación de identidad de cada cliente, en el reporte de operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria —la actividad de apuestas es una actividad vulnerable conforme a la ley de prevención de lavado de dinero— y en los requisitos documentales que cada casa exige antes de permitir un retiro. Sobre esos requisitos documentales no hay un estándar establecido en la ley: cada operador los define.

El estado del mercado no es un estado estable

Hay una razón por la que este texto lleva fecha arriba y no una frase del tipo “actualmente”. En noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó 13 casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano —de Ganador Azteca, del Grupo Salinas— quedaron deshabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo sin relación con apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, incluidos betano.mx y bet365.mx, y el 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría contra esas marcas, según una fuente única. Alrededor de 20 casinos físicos fueron cerrados en 2026.

Nada de eso autoriza a decir que esas plataformas están abiertas hoy ni que están cerradas para siempre. Quien tenga saldo ahí debe consultar el estado con su fecha, y la lección que sí es estable es otra: un saldo en una plataforma bloqueada puede quedar congelado, y ese riesgo no aparece en ningún bono de bienvenida. Por eso ni bet365.mx ni Betano aparecen entre las nueve plataformas comparadas en este texto: sus fuentes no las presentan como marcas activas.

Conviene también separar lo que es ley de lo que es propuesta, porque en este mercado circulan como si fueran lo mismo. La Secretaría terminó —reportado el 13 de octubre de 2026— un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad; no ha sido presentado y no es ley. Hay además una iniciativa para derogar la ley que crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión; es una propuesta, nada más. Los reportes sobre límites de horario para la publicidad en radio y televisión describen iniciativas, no normas vigentes, y los proyectos para limitar a influencers y deportistas, prohibir anuncios en transmisiones deportivas o prohibir los bonos de bienvenida tampoco son ley. Si alguien te dice que “ya salió la ley que prohíbe los bonos”, la respuesta correcta es no. Todavía no.

La aritmética fiscal de un premio en México

Esta parte no es asesoría fiscal y no pretende serlo. Es lo que un apostador mexicano debería saber antes de emocionarse con un premio grande.

El impuesto del lado del operador es el IEPS de la Ley del IEPS, artículo 2, fracción II, inciso B): 50 % sobre los juegos con apuesta y sorteos que requieren permiso conforme a la Ley Federal de Juegos y Sorteos. Ese 50 % está en vigor desde el 1 de enero de 2026; antes era 30 %. El mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital en caso de incumplimiento grave. Ahora bien: cuál es la base de ese impuesto no está establecido en el texto leído, que solo dice “valor de la actividad”, mientras la prensa habla de “monto total apostado”. Por eso este texto no dirá jamás “50 % de lo apostado” ni “50 % de los ingresos brutos”. Nadie fuera de la autoridad puede decirlo con certeza, y quien lo afirme sin fuente te está vendiendo una conclusión.

Del lado del jugador, el asunto es más claro en la ley y más confuso en la práctica. El artículo 137 de la Ley del ISR considera ingresos los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuesta y concursos autorizados legalmente. Quien paga el premio retiene 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no pasa de 6 %, y 21 % cuando un impuesto estatal pasa de ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración cuando está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México aplica un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, lo que en reportes secundarios deja un total cercano al 7 %. Los premios que superan los $600,000 MXN en el año deben reportarse en la declaración anual. Y cada operador emite un CFDI de retenciones por los premios gravados, ese documento que casi nadie guarda y que hace falta en abril.

Falta el caso incómodo: los premios obtenidos en sitios sin permiso. El artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”, y el tratamiento de un premio ganado en una plataforma sin permiso no está establecido en las fuentes leídas. La única respuesta honesta es la de siempre en materia fiscal: consulta a un contador o asesor fiscal antes de gastar ese dinero. Lo que sí puedo decir es que la retención la hace quien paga el premio, y que un operador sin obligaciones mexicanas no tiene por qué retenerte nada ni emitirte un CFDI, lo cual no vuelve ese premio libre de impuestos: lo vuelve un asunto que resolverás tú, solo, con el SAT enfrente.

Permiso mexicano contra paraíso offshore: qué compras con cada uno

Aquí está la comparación que la publicidad de los operadores offshore omite, y la hago sin nombrar a ninguna marca porque ninguna marca concreta es el punto.

Una plataforma con permiso mexicano te da cuatro cosas. Te da un permisionario domiciliado en México, con nombre, apellido legal y obligaciones de reporte ante la autoridad. Te da controles de verificación de identidad y de prevención de lavado de dinero, que a veces son molestos y que existen precisamente porque hay algo que proteger. Te da un CFDI de retenciones cuando ganas un premio gravado, con la retención aplicada en la fuente. Y te da una vía de reclamación en el país, con una autoridad que emite, modifica y termina permisos.

Una plataforma offshore no te da ninguna de las cuatro. No es un juicio moral sobre quienes las usan; es una descripción de qué hay y qué no hay. Una licencia de Curazao no es un permiso mexicano y no te pone bajo la supervisión de la Secretaría de Gobernación. Y hay un detalle que aplica a los dos mundos por igual: no existe registro nacional de autoexclusión, así que ni en el operador mexicano más ordenado puede la autoridad bloquear tu registro en todas las casas de apuestas del país de un solo golpe. Ese instrumento no existe. Quien te prometa que sí, te está vendiendo humo.

La zona offshore queda descrita como lo que es: sin protección local, sin vía de reclamo en México y sin obligaciones fiscales del lado del operador. Suficiente para saber qué estás eligiendo. Y si algún día quieres comprobarlo, la prueba es sencilla: busca el nombre del permisionario en el sitio de la casa y búscalo en el registro que la Dirección General de Juegos y Sorteos debería publicar.

Juego responsable: el único límite que controlas de verdad

Aquí es donde el tono se apaga, y a propósito. El margen, el rollover y los bonos son discusiones de dinero; esto es otra cosa, y merece precisión.

En México las protecciones concretas son más flacas de lo que la publicidad sugiere. El Reglamento, en su artículo 5, prohíbe a los menores de edad permanecer en las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el “cruce de apuestas”, pero no fija una cifra; la cifra de 18 años no viene de una ley estatal de apuestas, viene de lo que cada casa declara en su propia ficha y en su propio pie de página. Un lector que revise plataformas encontrará esa declaración por todos lados: la ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la Secretaría de Gobernación, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El pie de página de Caliente indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. Son declaraciones de las marcas y valen lo que valen: como declaraciones, no como ley.

Las herramientas voluntarias son las que cada plataforma lista: pausas, límites de depósito, autoexclusión de la propia casa. Son límites de un solo operador y de ninguna manera un registro nacional, porque ese registro no existe. Si te autoexcluyes en una casa, tu cuenta se cierra ahí y nada impide que abras otra al día siguiente en otra plataforma. Eso no es culpa de las casas; es la consecuencia de que el instrumento no esté en el marco mexicano.

De los límites de depósito y de pérdida hablaremos en el bloque de abajo con la pregunta práctica. Lo que puedo adelantar es la posición editorial: un límite de depósito es la herramienta correcta y la peor ejecutada, porque depende de que tú lo fijes en un momento en que estás pensando con calma. El momento en que lo necesitas es exactamente el momento en que no vas a ir a la configuración a subirlo. Así que fíjalo antes de empezar, no durante.

Dos cosas más, y con estas cierro la sección. No existe un número legal único que fije la edad de apuesta en México, y este texto no va a inventarlo. Y no hay ninguna razón —ninguna— para depositar dinero que no puedas perder sin que cambie nada en tu semana. Quien te diga que una apuesta es una inversión está usando la palabra mal. Una apuesta es un gasto con una posibilidad de retorno, y esa posibilidad tiene un precio que ya vimos calcular.

La app o el navegador: qué cambia de verdad en el móvil

La búsqueda de “aplicación para apostar en partidos de fútbol” es enorme en México, y la respuesta honesta es que la app casi nunca es la diferencia entre ganar y perder. Es la diferencia entre llegar antes al momio y llegar después.

Apostar desde el teléfono tiene una ventaja real y comprobable: la velocidad. En apuestas en vivo el momio se mueve, y una pantalla que carga en dos segundos en lugar de seis puede significar comprar un precio que ya no existe cuando llega el otro. Eso no es un detalle menor en un mercado donde el propio operador te está cobrando por el riesgo de que el marcador cambie mientras procesa tu boleto. Una app nativa gana esa carrera la mayoría de las veces.

La contra también es real y tiene que ver con el costo, no con la comodidad. Una app que vive en tu pantalla de inicio con el ícono bien puesto y las notificaciones activadas es un diseño pensado para que abras la aplicación más veces. No es una teoría conspirativa: es cómo funciona el desarrollo de producto. El apostador que abre la app cinco veces al día durante un partido es exactamente el cliente que hace rentable el margen del segmento en vivo. Si tu historial de apuestas se concentra en el segundo tiempo de los partidos, la app no es tu herramienta, es tu problema.

El navegador, en contraste, no te notifica, no te manda promociones emergentes y no tiene un ícono que te llame. La experiencia es peor, la carga es más lenta y en momentos de mucho tráfico puede fallar. Para el apostador que hace apuestas previas con calma, un par de veces por semana, el navegador del celular es suficiente y el ahorro de atención es real.

Las fichas de las apps, además, traen información útil si se leen como documentación. La versión de Caliente Deportes es la 8.12.1 del 20 de octubre de 2026, la publica Tecnología en Entretenimiento Caliplay, y la app es solo para mayores de 18 años. Esa fecha de versión importa: una app que no se actualiza en seis meses es una app cuyas funciones de seguridad y cuyos mercados se han quedado atrás. “Winpot Deportes” la publica Wiztech Limited, salió en abril de 2023 y su versión 1.51 es del 23 de octubre de 2026; la ficha de la app hermana de casino da como sitio winpot.mx, operado por Winpot Online América. Una app de 2023 con actualizaciones recientes es un producto mantenido.

Winpot merece un párrafo aparte por otro motivo. Se presenta como una empresa mexicana de entretenimiento con 17 casinos físicos, y sus apps de deportes y de casino mencionan apuestas con dinero real y avisos de juego responsable. Los 17 casinos físicos son el activo interesante aquí: una red de salas es una presencia que se puede visitar y una estructura con algo que perder, algo que ninguna marca nacida en internet puede decir de sí misma. Para el apostador que valora poder entrar a un lugar y hablar con una persona, eso no es un detalle romántico, es una forma de garantía.

La dimensión que las fichas no cubren es la que más debería importar: cuánto tarda un retiro. Ninguna de las fichas de app revisadas publica tiempos de pago, y ninguna compilación de permisos tampoco. La prueba práctica es hacer un retiro pequeño el primer mes y cronometrarlo. Si una casa tarda tres días en devolverte $500, tarda tres días en devolverte $50,000, y ningún bono compensa esa espera.

Las nueve plataformas, una por una: qué ofrece cada una y a quién le sirve

Antes de entrar a las fichas, dos exigencias que me hago a mí mismo y que le pido al lector que me exija. La primera: el permiso de cada marca está dicho una sola vez, arriba, en la comparación de permisos y en el bloque legal; repetir el número de permiso nueve veces sería rellenar espacio. La segunda: cada ficha termina en un juicio, porque describir una oferta sin juzgarla es dejarle al lector la mitad del trabajo.

Caliente: el permiso más visible de la lista

Caliente tiene la ventaja de que el dato duro está en su propio pie de página y no en la compilación de un tercero. Eso no lo vuelve verificado —la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse y ninguna cifra de esta página tiene confirmación de la autoridad—, pero sí lo vuelve una declaración auditable: el número está publicado por la propia marca, en su propio sitio, y cualquiera puede ir a leerlo.

Su app deportiva, Caliente Deportes, ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas bajo el nombre “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales. Es un paquete completo y bien armado, y la transmisión en vivo es la pieza que más cambia la experiencia: ver el partido dentro de la misma pantalla en la que apuestas reduce la fricción, que es exactamente lo que la casa quiere y también lo que el apostador de apuestas pequeñas y frecuentes agradece. Los depósitos y retiros desde el celular son la otra función que se usa todos los días y que casi ninguna reseña evalúa.

El punto donde pongo el dedo es el de siempre: el paquete es grande y ninguna cifra de costo lo acompaña. Ni el margen del 1X2, ni el rollover de las promociones, ni el plazo de los retiros aparecen en la ficha. Caliente es una plataforma sólida por la información que ella misma publica, no por la que no publica, y el apostador que la elija debería llevarse esa lista de preguntas a su servicio al cliente antes de depositar.

Novibet: la marca internacional cuyo respaldo local está en manos de un tercero

Novibet es el caso más limpio para entender cómo funciona el mercado mexicano por debajo del escaparate. La marca tiene diez años de operación en Europa y un catálogo que en México se presenta como local, pero el permiso del que cuelga la operación no está a nombre de la marca: la compilación casasdeapuestaslegales.mx reporta el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. Ese número no está confirmado oficialmente y proviene de una fuente secundaria.

Aquí conviene detenerse porque el detalle es el corazón del modelo mexicano. Si el permisionario es un tercero, entonces el respaldo legal de tu cuenta no depende de la marca que ves en la pantalla sino de un nombre que probablemente nunca hayas oído. Eso no es ilegal ni es un fraude: es cómo está diseñado el marco, donde un permisionario opera varias marcas bajo un mismo permiso. Pero cambia la pregunta correcta que debe hacerse un apostador. Ya no es “¿Novibet tiene permiso?”, es “¿quién es el permisionario de Novibet en México y qué obligaciones tiene conmigo?”.

Sobre su ficha y su catálogo específico en fútbol, las fuentes revisadas no ofrecen los detalles que sí dan otras marcas de la lista, y no voy a inventarlos ni a rellenar el hueco con descripciones genéricas de lo que hace una casa de apuestas internacional. Eso es lo que hay.

Playdoit: catálogo ancho, retiro anticipado y una promoción con nombre propio

Playdoit cubre fútbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. Es una ficha que se lee como una lista de la compra, y cada uno de esos artículos merece una traducción.

La traducción del “Playboost” es que se trata de una herramienta del catálogo para amplificar la ganancia de una apuesta, dentro de las mecánicas que la propia plataforma ofrece. La traducción de la atención 24 horas ya la di. La traducción del retiro anticipado —el cash out— es la interesante: la casa te compra tu boleto antes de que se resuelva, y lo compra con su propio descuento. Es útil cuando el partido tomó un giro que no querías y quieres cerrar la posición, y es caro cuando lo usas por nervios. Nadie te regala un seguro y quien vende el retiro anticipado como una protección te está ocultando el precio.

El permiso de Playdoit aparece en la compilación sobre casasdeapuestaslegales.mx como DGAJS/SCEVF/P-02/2005, a nombre de Eventos Festivos de México, sin confirmación oficial. Un número con formato antiguo, lo que sugiere un permiso con años encima, y esa antigüedad es un dato relevante: los permisos mexicanos son temporales, así que una casa que opera desde hace dos décadas ha renovado o ha mantenido su permiso vigente a través de varias administraciones.

Strendus: la marca cuyas fuentes no se ponen de acuerdo

Strendus es el ejemplo más claro de por qué esta página no imprime un número de permiso como si fuera una verdad oficial. Las fuentes revisadas le atribuyen tres números distintos: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, y ni siquiera coinciden en el nombre del titular, que aparece como Atracciones y Emociones Vallarta o como New Ads según la compilación que se lea. La lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse para desempatar.

Lo que un lector puede hacer con este desorden es más útil que lamentarlo. Tres números de permiso distintos sugieren tres actos administrativos distintos, y eso apunta a una marca que opera bajo más de un permiso o que pasó por manos distintas. Cualquiera de las dos cosas es legítima y ninguna es ilegal. Pero significa que si vas a reclamar algo, necesitas saber contra quién. Y ese dato no lo vas a obtener de una compilación que se contradice.

Cuando el registro oficial no está disponible y las fuentes secundarias se contradicen, lo único honesto es decirlo y dejar que el lector juzgue. Aquí lo dejo dicho.

Betway: una marca global con un permiso local de número corto

Betway opera con un permiso reportado con el número 4184, según la compilación sobre casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. Sin confirmación oficial. Un número de cuatro cifras, sin el formato de año que tienen los permisos de la Dirección General de Juegos y Sorteos de la última década, es un dato curioso y posiblemente revelador sobre la antigüedad de la autorización, pero no lo voy a interpretar más allá de la evidencia: la fuente dice cuatro cifras y nada más.

Betway es una marca con presencia internacional, y su patrón en México no sorprende a nadie que haya seguido este mercado: una empresa con nombre de frontón, es decir, de una plaza de pelota vasca, como titular de un permiso para apuestas remotas. Los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas, y eso es exactamente lo que probablemente hay detrás de esa estructura. Es el mecanismo legal funcionando, no un truco.

Sobre las particularidades de su catálogo de fútbol en México, las fuentes revisadas no dan el nivel de detalle que sí dan las de otras marcas de esta lista, y prefiero dejar la ficha con lo que tiene antes que inflarla con lugares comunes.

Betcris: el permiso que existe pero no se puede imprimir

Betcris es un caso de estudio en transparencia a medias. El pie de página de su propio sitio muestra un número de permiso a nombre de Producciones Móviles, y la compilación de casasdeapuestaslegales.mx da otro; la empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd., con una licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026.

Ese último dato es el más interesante del expediente y el que menos se discute. La marca tiene, además del respaldo mexicano discutido, una licencia europea con fecha de vencimiento exacta: el 3 de noviembre de 2026. Una licencia con fecha de caducidad a la vista es una licencia que alguien puede verificar, y en esta lista es el único permiso o licencia con un plazo publicado. Sea cual sea el número mexicano correcto, el lector tiene aquí algo que sí puede revisar.

También importa el oficio DGJS/405/2018, que las fuentes citan como el documento que vincula a Producciones Móviles con Paradise Riviera Gaming. Otro ejemplo del mismo patrón mexicano: un permiso, varias empresas, varias marcas.

Pickwin: permiso en disputa y catálogo sin ficha propia

Pickwin aparece con el permiso DGJS/DCRCA/1584/2019 según una compilación, y con el número DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER según otra, a nombre de Producciones Móviles con Unocapali La Paz Operadora. La nota que acompaña esas fuentes es la más útil de toda la fila: el número que una compilación le da a Pickwin es el mismo que aparece en el pie de página de Betcris para Producciones Móviles. Los números de permiso se contradicen entre sí.

Cuando dos marcas comparten un número de permiso en las compilaciones, caben dos explicaciones y ninguna se puede descartar con las fuentes disponibles: o las compilaciones copiaron mal, o ambas marcas comparten permisionario. La segunda no es escandalosa, ya vimos que es el modelo mexicano. Pero el efecto para el lector es el mismo: este número no sirve para verificar nada, y quien necesite certeza tendrá que pedirle a la casa el nombre del permisionario y su número por escrito.

Sobre su oferta de fútbol, las fuentes revisadas no aportan el detalle que sí aportan otras marcas de esta lista.

1xBet: catálogo ancho, estadísticas y una app a nombre de otra empresa

1xBet publica en su app apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de fútbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y un programa de lealtad. El catálogo de esports y deportes de combate es de los más amplios que se ven en fichas mexicanas, y las estadísticas dentro de la app son un añadido que ahorra tener dos pantallas abiertas.

El punto delicado es el respaldo. El permiso reportado es DGJS/0002/2020, según Apuestas-legales.com.mx, a nombre de Entretenimientos Naturales, y esa misma fuente no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial. Además, la App Store lista la app bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta de la titular nombrada por la compilación. Una app publicada por una empresa y un permiso a nombre de otra es el tipo de detalle que en un mercado ordenado se explicaría con un documento, y aquí se explica con la ausencia del registro público.

Los bonos de bienvenida y los programas de lealtad de esta marca están en la ficha con nombre y sin cifras. Un programa de lealtad sin números publicados es una promesa de fidelidad a cambio de un compromiso que no puedes medir.

Codere: treinta deportes, apuestas gratis y dos permisos

Codere declara más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis, y su app dice operar con permiso de la Secretaría de Gobernación, limitar el uso a mayores de 18 años e incluir avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Los permisos reportados por Apuestas-legales.com.mx son DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, a nombre de Libros Foráneos S.A. de C.V.

Treinta deportes suena a mucho y es mucho, pero el número que un apostador de fútbol debería mirar no es ese. Es cuántos mercados tiene el partido que le interesa, y eso no está en ninguna ficha. Las apuestas gratis son el otro gancho de la ficha, y merecen el párrafo largo de la sección de abajo, porque una apuesta gratis en la que la casa no te devuelve el importe de la apuesta cuando ganas no vale lo que su nombre sugiere.

Betano

Betano, de Ganador Azteca, está bloqueada desde noviembre de 2025 por el congelamiento de cuentas de la Unidad de Inteligencia Financiera, y en diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo le permitió publicar contenido informativo sin relación con apuestas. Su dominio fue parte de las suspensiones de julio de 2026, y el 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría en su contra, según una fuente única. Nada de eso permite decir si está operando hoy: el estado cambia con cada resolución. Por eso no está entre las plataformas comparadas y por eso sigue apareciendo aquí, porque el lector tiene derecho a saber que la marca que quizá conoce no está funcionando con normalidad.

Bonus, apuestas gratis y rollover: lo que cada oferta cuesta de verdad

Con esto vuelvo a la aritmética, que es donde esta página tiene algo que decir que las reseñas de bonos no dicen.

Hay cuatro ofertas distintas que el mercado mexicano llama con tres nombres y trata como si fueran la misma cosa. No lo son.

Una apuesta gratis es un boleto sin riesgo para tu bolsillo, pero con una trampa de diseño: en la mayoría de los esquemas la casa no te devuelve el importe de la apuesta cuando ganas, solo la ganancia. Y ninguna casa publica un porcentaje de valor congelado en su anuncio, pero está dentro del precio.

Un bono de bienvenida en efectivo deposita dinero en tu cuenta, y ese dinero es lo que se convierte en el problema, porque no es de verdad hasta que lo liberas. Ahí entra el rollover: para retirar el saldo del bono tienes que apostarlo un número determinado de veces, y cada apuesta la pagas con margen.

La cuota o momio mejorado es la oferta de menor obligación de las cuatro, casi siempre un incremento puntual sobre el momio de un resultado concreto. No hay rollover de tres días ni liberación de saldo, porque solo hay una apuesta.

El cashback devuelve un porcentaje de las pérdidas netas de un periodo, generalmente como saldo de bono, no como dinero retirable, y con términos propios. Las tres primeras ofertas tienen costos distintos, así que dejarlas bajo la etiqueta “bono” es como meter en el mismo cajón el precio de un café y el de un coche.

Vale la pena decir que después del aumento del IEPS los operadores rediseñaron los bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto. Traducido: lo que antes era un bono en efectivo puede hoy ser menos bonito a cambio de nada.

El error que veo cometer una y otra vez es apuntarse a un bono de bienvenida sin haber leído la sección de requisitos de apuesta. No es un descuido de principiantes; es una decisión de diseño de la página de registro, donde los requisitos están a tres clics de distancia y en letra pequeña. Y es una decisión racional de la casa: la rentabilidad del bono está en el porcentaje de usuarios que no completan los requisitos. Si te registras, cobras, apuestas dos veces y te olvidas, no retiraste nada y la casa tuvo tres apuestas gratis. El rollover no está diseñado para que ganes. Está diseñado para que apuestes.

Preguntas frecuentes

¿En qué deportes y eventos se puede apostar en las casas que operan con permiso en México?

En cualquier deporte que la plataforma decida ofrecer: fútbol, basquetbol, tenis, artes marciales y esports aparecen en las fichas revisadas, con apuestas en vivo y previas. No existe una norma mexicana sobre eventos restringidos ni sobre ligas menores entre las disposiciones revisadas. Las apuestas solo pueden ofrecerse a través del permiso de un permisionario, y el catálogo lo define cada operador.

¿Cómo saber si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?

Pidiéndole a la casa el nombre del permisionario y el número de permiso por escrito, y buscando ese nombre en el registro que la Dirección General de Juegos y Sorteos debería publicar. Ese registro no pudo abrirse en la revisión de estas fuentes, y los números provienen del pie de página de cada marca o de compilaciones que a veces se contradicen.

¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?

Multiplicas la cantidad apostada por el momio. Mil pesos a un momio de 2.10 devuelven $2,100 MXN: los mil de vuelta más $1,100 de ganancia neta. La misma multiplicación sirve para un parlay, donde los momios de todas las selecciones se multiplican entre sí para dar un solo precio final.

¿Cómo se nota el margen de la casa de apuestas en los momios?

Se nota al sumar la probabilidad implícita de todos los resultados del mercado: un peso dividido entre cada momio. Con momios de 2.10, 3.40 y 3.60 en un 1X2 esa suma da 1,0481, así que el mercado devuelve 95,4 % de lo apostado y la casa se queda con 4,6 %. Si la suma pasa de 1,15, estás ante un mercado caro.

¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?

Los premios de juegos con apuesta autorizados legalmente son ingresos conforme al artículo 137 de la Ley del ISR, y quien paga el premio retiene: 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no supera 6 %, y 21 % cuando un impuesto estatal pasa de ese 6 %. La Ciudad de México aplica 6 % sobre premios. La retención es pago definitivo solo si presentas la declaración cuando estás obligado.

¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?

Desde la configuración de tu cuenta en la propia plataforma, entre las herramientas que cada operador lista: pausas, límites de depósito y autoexclusión de esa casa. No existe un límite legal de depósito o de pérdida en México ni un registro nacional de autoexclusión, así que un límite fijado en una plataforma no te cubre en las demás. Fíjalo antes de empezar a apostar.

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