Guía del 1X2 en México: el momio, el margen y el precio escondido de cada bono

Updated noviembre 2026
Licensed
usAvailable in US
Fast payouts
18+ Only

El mercado 1X2 es el más barato de entender y el más caro de creer. Un partido tiene tres resultados —gana el local, empatan, gana el visitante— y basta marcar una casilla en el boleto para tener una apuesta en marcha. Detrás de esa sencillez se sienta el margen de la casa de apuestas, el porcentaje que ya viene descontado en cada momio antes de que tú decidas nada.

Un boleto de apuesta con varias selecciones marcadas con bolígrafo sobre un mostrador de madera
Un partido de futbol dura 90 minutos de tiempo reglamentario, en dos tiempos de 45 minutos, y el árbitro añade tiempo extra por cambios, lesiones y otras demoras.

Datos revisados el noviembre 5, 2026 contra los pies de página de las propias casas de apuestas, las fichas de sus aplicaciones y las compilaciones públicas de permisos de la Secretaría de Gobernación.

Nuestra clasificación: nueve casas de apuestas deportivas y lo que cuesta cada una

Nueve marcas aparecen en esta evaluación. No son el mercado entero; son las que operan en México bajo un permiso de la Secretaría de Gobernación según sus propias fuentes, y las únicas de las que se puede hablar con algo concreto en la mano. Falta muchísimo nombre por ahí, y la ausencia de uno en una lista como esta no significa que no tenga permiso, sino que no se revisó.

Ninguna de ellas es una recomendación. La columna que más importa aquí no es la del permiso, es la última: qué dice la casa sobre sí misma. Un permiso te da un domicilio legal al que reclamar y un comprobante fiscal de retenciones; no te da un momio mejor.

Cómo se armó esta selección y qué mira cada columna

El criterio de entrada fue uno solo: que la marca opere bajo un permiso de la Secretaría de Gobernación otorgado a un permisionario con establecimiento físico, tal como lo declaran su propio pie de página o las compilaciones de casas legales. El segundo criterio fue que hubiera algo verificable que decir: una ficha de aplicación, un pie de página, un número de permiso. Una marca de la que no se puede escribir ni una línea no entra, aunque exista.

Los números de permiso van marcados con la fuente que los da y la advertencia de que no están confirmados oficialmente. La lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse como documento consultable, así que ningún número es un dato oficial de la autoridad. Esa distinción no es un formalismo: es la diferencia entre citar un papel y repetir un rumor.

Marca Permiso de la SEGOB según la fuente citada Lo que dice la propia casa sobre su oferta
Pickwin Permiso de su permisionario; número no publicado, las fuentes se contradicen (según blog.pickwin.mx y sitios de compilación, no confirmado oficialmente); titular citado: Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora La ficha de la marca no detalla cobertura de deportes ni mercados; su presencia en el mercado se apoya en la vitrina de apuestas deportivas de su propio sitio
Codere DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 (según sitios de compilación, no confirmado oficialmente); titular citado: Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México) Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis
Strendus DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021 (según casasdeapuestaslegales.mx; las compilaciones difieren en el titular, no confirmado oficialmente); titular citado: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads Su ficha de aplicación no desglosa deportes ni mercados cubiertos
Caliente DGG/SP/404/97, mostrado en el pie del propio sitio caliente.mx (sin confirmación oficial); operadora citada: Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V. Transmisión en vivo, creador de apuestas “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; solo mayores de 18 años
Betcris Permiso de su permisionario; número no publicado, el pie del sitio y la tabla del propietario no coinciden (no confirmado oficialmente); titular citado: Producciones Móviles Parlay del mismo juego, retiro anticipado, apuestas a jugadores, retiros rápidos, métodos de pago locales y atención en español
Playdoit DGAJS/SCEVF/P-02/2005 (según casasdeapuestaslegales.mx, no confirmado oficialmente); titular citado: Eventos Festivos de México Su ficha de aplicación no desglosa la cobertura deportiva de la marca
Betway 4184 (según casasdeapuestaslegales.mx, no confirmado oficialmente); titular citado: Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. Más de 2,000 eventos por semana, momios mejorados “Super” y “Ultra”, creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales
Novibet DGJS/DCRCA/1121/2020 (según casasdeapuestaslegales.mx, no confirmado oficialmente); titular citado: Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. Su ficha de aplicación no desglosa deportes ni tipos de apuesta
1xBet DGJS/0002/2020 (según sitios de compilación, que no pudieron confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial, no confirmado oficialmente); titular citado: Entretenimientos Naturales Su ficha de aplicación no detalla el programa de apuestas

Ocho de nueve fichas comparten la misma frase repetida de “más de 30 deportes” hasta “retiros rápidos”, y el permiso de tres marcas no tiene número publicable. Lo que sí cambia de una a otra es la letra pequeña de la oferta, que es justo lo que la vitrina no muestra. Por eso ninguna fila se cierra aquí: cada marca tiene su sección más abajo, con lo que su propia ficha declara y con la advertencia que le toca.

Pickwin: el permiso existe, el número no

Pickwin es el caso más claro de por qué esta página insiste en la fuente. Su permiso se cita en dos compilaciones y las dos dan números distintos; uno de ellos es además el número que el pie de página de otra marca muestra a nombre de Producciones Móviles. El titular que las fuentes nombran es Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora.

Eso no convierte a Pickwin en una casa sin permiso. La convierte en una casa cuyo papel no puedes verificar con lo que hay publicado, y eso es una carga distinta para el apostador: si algo sale mal, el número que le vas a dar al abogado o al reclamo es precisamente el que las fuentes se pelean.

El resto de su ficha es delgada. No detalla cobertura de deportes ni mercados, así que no hay nada que comparar con la casa de al lado más allá de la existencia de la vitrina de apuestas deportivas.

Veredicto: la marca sirve para quien ya tiene cuenta y quiere seguir ahí, no para quien está eligiendo con quién abrir la primera; un permiso que no se puede citar completo es un dato a resolver antes de depositar, no después.

Codere: la ficha más completa y la que más promete

Codere llega con la ficha más cargada de las nueve: más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Su permiso se cita como DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 según Apuestas-legales.com.mx, a nombre de Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México), sin confirmación oficial.

La app además limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta, algo que se agradece porque significa que hay un mecanismo escrito para irse. Un cierre de cuenta con política publicada vale más de lo que parece: es la salida ordenada cuando alguien decide que ya no quiere seguir.

Ahí está el detalle que la vitrina no dice: creador de apuestas y momios mejorados son funciones que se disfrutan en la misma pantalla donde se pierde el control del gasto, y la ficha que las anuncia es la misma que ofrece avisos de juego responsable. Las dos cosas pueden ser verdad al mismo tiempo, y en esta casa lo son.

Veredicto: la mejor dotación de producto de la lista para quien apuesta seguido y compara mercados, siempre que el aviso de 18 años y la política de cierre de cuenta se lean antes y no después.

Strendus: tres permisos citados y ninguna confirmación

Strendus es la marca con la lista de permisos más larga y la más frágil: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021 según casasdeapuestaslegales.mx, con la advertencia de que las compilaciones difieren sobre el titular —Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads— y de que la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse. Ninguno de los tres números está confirmado oficialmente.

Tres números en lugar de uno puede leerse como tres veces más respaldo o como tres veces más confusión. Para el apostador es lo segundo: cualquiera de los tres papeles puede estar vigente o no, y no hay forma de comprobarlo con lo publicado.

Su ficha de aplicación no desglosa deportes ni mercados cubiertos, así que lo único que se puede afirmar es que la marca se presenta como casa de apuestas deportivas bajo permiso de la SEGOB.

Veredicto: el peso de la decisión cae entero en el titular del permiso, y ese titular cambia según a quién leas; sin una confirmación pública, la marca queda en el montón de “averiguar antes” antes que en el de “abrir hoy”.

Caliente: el pie de página más claro y la oferta más ruidosa

Caliente es la única de las nueve cuyo número de permiso aparece en el pie de su propio sitio: DGG/SP/404/97, presentado como autorización de la Secretaría de Gobernación, con Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V. como operadora del sitio. Sigue sin confirmación oficial del registro, pero al menos el número no llega de segunda mano.

La ficha de su aplicación —publicada por la misma operadora, versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026— ofrece transmisión en vivo, “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, con la advertencia de solo mayores de 18 años. El pie del sitio, por su parte, prohíbe las apuestas a menores de edad y enlaza una sección de juego responsable. Hasta ahí, un paquete coherente.

El problema está en el encabezado del sitio, donde se anuncian 1,000 pesos sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta 7,000 pesos, sin aclarar si las dos ofertas aplican solo a apuestas deportivas. Y aparece un rollover de 10 veces para el bono sin depósito en reseñas de casas de apuestas, con el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito variando de una reseña a otra. Es decir: sobre la parte más visible de la oferta, las fuentes no se ponen de acuerdo.

Con la cifra que sí se repite en las reseñas, 1,000 pesos con rollover de 10 veces, hay que mover 10,000 pesos en apuestas antes de que ese saldo sea tuyo. Y el monto no es el costo real. El costo real es lo que la casa se queda de ese recorrido, que es de lo que trata la sección del margen: cada apuesta pagada a un momio normal deja una rebanada en la casa, y multiplicada por todo el trayecto del rollover es donde el bono deja de verse gratis. Con un margen del 5 %, mover 10,000 pesos cuesta del orden de 500 pesos en promedio. Ese es el precio del bono “sin depósito”.

Veredicto: su permiso se puede leer completo en su propio sitio, lo cual no es poco en este comparativo, pero la oferta que anuncia a gritos es la que menos transparencia tiene; para quien solo quiere la vitrina de apuestas deportivas y no el paquete de casino, el ruido de la portada es el principal descontón.

Betcris: pagos locales y un número que no cuadra

Betcris destaca en su ficha el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, los retiros rápidos, los métodos de pago locales y la atención en español. Es la combinación de características con más sentido práctico de la lista: quien cobra por un método local y cobra rápido se ahorra el trámite que más desanima a un apostador mexicano.

En el permiso, el número no se publica: el pie del propio sitio y la tabla del propietario no coinciden, y el titular citado es Producciones Móviles, que es precisamente el nombre con el que las fuentes vinculan también a otra marca de esta lista. Ahí está el hallazgo feo del comparativo: el mismo permisionario aparece sosteniendo más de una marca, y los papeles se cruzan.

Eso no hace ilegal nada. Hace que la palabra “marca” pierda fuerza: si dos vitrinas distintas se apoyan en el mismo papel, lo que cambia entre ellas no es el respaldo legal, es la oferta comercial y el soporte.

Veredicto: el retiro anticipado y los métodos de pago locales son lo que la marca vende bien, y su permiso queda en la misma zona gris de la lista; quien la elija, que verifique el número en su propio pie de página antes de depositar.

Playdoit: el número más claro y la vitrina más muda

Playdoit trae uno de los números menos ambiguos de la lista: DGAJS/SCEVF/P-02/2005 según casasdeapuestaslegales.mx, con Eventos Festivos de México como titular, sin confirmación oficial.

El problema es que el número no viene acompañado de nada que ayude a decidir. Su ficha de aplicación no desglosa la cobertura deportiva de la marca, así que de Playdoit solo se puede escribir su permiso y la vitrina de apuestas deportivas. Ni un deporte, ni un mercado, ni una función.

Un permiso limpio y una ficha vacía es una combinación que muchos apostadores leen mal: suponen que la marca callada es la marca mala. No necesariamente. Significa que no hay con qué compararla en esta lista, y que quien quiera saber qué ofrece tendrá que abrir su sitio él mismo.

Veredicto: su permiso es de los más citables del comparativo; lo que ofrece, en cambio, no se puede juzgar desde afuera, así que la visita al propio programa de apuestas es obligatoria antes de cualquier decisión.

Betway: dos mil eventos por semana y tres funciones de reclamo

Betway anuncia más de 2,000 eventos por semana, los momios mejorados “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales. Su permiso se cita como 4184, según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V., sin confirmación oficial.

Esa cifra de 2,000 eventos semanales es la única de las nueve fichas que menciona volumen, y como dato de cobertura dice mucho: entre más eventos, más oportunidades de encontrar un momio que te convenga y también más oportunidades de apostarlos todos, que es el riesgo real de una vitrina ancha.

Los momios mejorados y las apuestas gratis del club son del mismo tipo de reclamo que en las demás marcas: el valor depende de las condiciones del momio mejorado y del precio mínimo que el club exija, sin nada publicado al respecto.

Veredicto: la cobertura más amplia de la lista y la apuesta más clara a la profundidad de mercado; el riesgo es de disciplina, no de la casa.

Novibet: permiso citado, oferta por descubrir

Novibet aparece con permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., sin confirmación oficial. Es uno de los números mejor formados del comparativo por el formato de su clave.

Lo demás es silencio: su ficha de aplicación no desglosa deportes ni tipos de apuesta. Eso obliga a una lectura cauta. La marca tiene el respaldo documental que se le puede exigir a una casa que opera en México, y no tiene un catálogo público con el que se pueda explicar qué ofrece.

Veredicto: el permiso sostiene a la marca y no la recomienda por sí solo; para elegirla hace falta revisar su programa de apuestas y sus condiciones de retiro directamente en su sitio.

1xBet: permiso citado con dos dudas encima

1xBet cita DGJS/0002/2020 según sitios de compilación, con Entretenimientos Naturales como titular, sin confirmación oficial. La fuente añade dos precisiones que una vitrina limpia no tendría: no pudo confirmar el dominio 1xbet.mx y no pudo confirmar la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos. La tienda de aplicaciones, por su parte, lista la app bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta de la titular que nombran las fuentes.

Dos empresas en el camino de un mismo permiso es un detalle que vale la pena mirar con calma. El titular del permiso y quien publica la aplicación son dos piezas distintas, y cuando eso pasa, los términos que aceptas al registrarte pueden corresponder a la pieza que no tiene el papel.

Su ficha de aplicación tampoco detalla el programa de apuestas, así que no hay manera de comparar la cobertura deportiva de la marca con las demás.

Veredicto: el permiso citado es más claro que su cadena de empresas, y esa distancia entre titular y editor de la app es el dato que un apostador meticuloso debe aclarar antes de registrarse.

Los fundamentos: qué compras exactamente cuando marcas 1X2

Aquí conviene empezar por lo que no es una apuesta y por lo que sí. El futbol se juega en noventa minutos repartidos en dos tiempos de cuarenta y cinco, con el tiempo añadido que el árbitro suma por cambios, lesiones y otras demoras. Noventa minutos más añadido: eso es lo que dura el partido, y eso es lo que cubre tu apuesta.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
Un partido de futbol puede terminar en victoria, empate o derrota, los tres resultados que cubre el mercado 1X2 (local, empate, visitante).

Al final de esos noventa minutos, el partido tiene uno de tres desenlaces: gana el local, empatan o gana el visitante. Esos son exactamente los tres resultados del mercado 1X2, y por eso se llama así: 1 para el local, X para el empate, 2 para el visitante. Una apuesta sencilla de 1X2 es elegir uno de los tres y quedarse ahí.

Cada apuesta tiene su precio. El momio es el número que multiplica lo que pusiste si aciertas, y se publica en decimal: 1.85, 2.40, 3.10. Si apuestas 100 pesos a un momio de 1.85 y ganas, recibes el producto de los dos, es decir 185 pesos. Ciento ochenta y cinco no es la ganancia: la ganancia son 85 pesos. Los 100 que pusiste vuelven a ti porque siempre fueron tuyos.

Esa distinción se pierde en cuanto la casa de apuestas pone la palabra “bono” en el aire. Una apuesta gratis no es dinero en tu cuenta. Es una apuesta que la casa te paga si gana y cuyo monto no te devuelve, porque nunca lo pagaste: en un momio de 2.00, una apuesta gratis de 100 pesos te deja 100 pesos de ganancia, no 200, porque el importe de la apuesta gratis no viaja de vuelta contigo. La diferencia entre una apuesta gratis y 100 pesos en efectivo es de cien pesos, y ninguna casa la anuncia en el titular.

Los tres desenlaces no son igual de probables, y el momio lo dice

Un momio no es un pronóstico, es un precio. Los momios bajos (1.20, 1.30) van pegados a los resultados que la casa considera probables; los momios altos (5.00, 8.00) van pegados a los que considera raros. Eso no significa que el resultado raro no ocurra; significa que si ocurre, te pagan mucho más por haber corrido el riesgo.

La trampa mental está en traducir momio alto a oportunidad. Un momio de 8.00 implica una probabilidad de alrededor del 12.5 % desde el punto de vista de la casa antes de contarle su margen. El momio no te dice que ese resultado vaya a pasar; te dice cuánto te pagarían si pasa, que es una frase distinta.

La única información honesta que un momio contiene es su relación con los otros dos. En un mercado de tres resultados, los tres momios juntos describen cuánto se está llevando la casa y qué tan probable considera cada desenlace.

De dónde salen los noventa minutos

La duración de noventa minutos no es una costumbre, es una regla escrita desde 1897: las Reglas de Juego fijaron un partido de noventa minutos salvo acuerdo distinto, y el reglamento consta de diecisiete reglas administradas por el International Football Association Board. Casi todo lo que un apostador da por sentado en el futbol viene de ese cuerpo de reglas, incluida la idea de que el partido termina cuando termina.

Ese detalle importa para el 1X2 porque el marcador que cuenta es el de los noventa reglamentarios. En una liga, cada equipo recibe un punto por empate, y ese empate es un resultado perfectamente apostable en la X. Lo que cambia es en las competiciones de eliminación directa: si el partido termina empatado después de los noventa, se juegan dos tiempos extra de quince minutos y en la mayoría de las competiciones sigue una tanda de penales cuyos goles no cuentan en el marcador final.

Lee esa última parte otra vez. En un partido de eliminación directa, los penales pueden definir quién avanza y aun así tu apuesta a la X sigue siendo ganadora, porque la X mira el marcador de los noventa minutos. Es la confusión más caras de este mercado y la fuente de la mitad de las reclamaciones que un apostador hace en los primeros meses.

La apuesta de 1X2 no cubre los tiempos extra ni los penales salvo que la casa lo diga expresamente en las condiciones de la apuesta. Si tu boleto no lo especifica, cuenta con los noventa minutos y nada más; y si lo que quieres es que cubra los tiempos extra, ese es otro mercado y otro precio.

La normativa: por qué ningún sitio puede tener licencia digital propia en México

México no tiene una licencia de apuestas en línea. No existe la figura. Lo que existe es un permiso de la Secretaría de Gobernación, otorgado a un permisionario con establecimiento físico, y los sitios de apuestas que operan en el país se apoyan en el permiso de ese permisionario. La palabra correcta es “permiso”, no “licencia”, y no es un tecnicismo: la ley habla de permisos temporales, y un permiso temporal se puede terminar.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
Si un partido de eliminación directa termina empatado tras los 90 minutos, se juegan dos tiempos extra de 15 minutos y en la mayoría de las competiciones sigue una tanda de penales.

El marco viene de lejos. La Ley Federal de Juegos y Sorteos se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947 y prohíbe en todo el país los juegos de azar y las apuestas, permitiendo solo los que se autorizan expresamente. La Secretaría de Gobernación otorga los permisos e inspecciona; puede cerrar los establecimientos no autorizados; ningún local puede estar cerca de escuelas o centros de trabajo; y los estados y municipios colaboran en la vigilancia. Setenta y nueve años después, es todavía la ley vigente.

El Reglamento de esa ley, reformado el 16 de noviembre de 2023, añade la pieza que más pesa: en su artículo 2 establece que la actividad de apuestas y sorteos no prevista expresamente queda prohibida. No es un artículo que diga qué se puede hacer; es un artículo que dice que lo que no está escrito no se puede hacer. Para los sitios en línea, eso significa que su existencia legal nunca viene de una autorización específica para el canal digital, sino de colgarse del permiso de un permisionario autorizado.

Bajo el Reglamento, el permiso es un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario. Los tipos relevantes para las apuestas son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos; los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas; los permisos son intransferibles; y los permisionarios de apuestas remotas deben presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, una fianza, seguros y reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero. Toda esa carga administrativa recae en el permisionario, no en el apostador, y de ahí que una marca fuerte use el papel de un tercero con local físico.

Una consecuencia práctica que se repite en las listas de casas legales: un mismo permisionario puede operar varias marcas. Lo vimos en la comparación de arriba, donde el mismo nombre de titular aparece sosteniendo más de una vitrina. Para el apostador eso significa que dos sitios que parecen competidores pueden estar parados en el mismo papel.

El registro de permisos que no se puede consultar

Aquí está el hueco más grande del sistema y el que más afecta a quien está eligiendo casa. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica un listado de sitios autorizados, pero ese documento no pudo abrirse para consulta, por lo que ningún número de permiso puede confirmarse oficialmente.

En mayo y julio de 2026 el Congreso pidió un registro público abierto. Los conteos de sitios de apuestas se contradicen entre reportes —136 en uno, entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx en otro— y cuando los conteos se contradicen por un factor de cuatro, la cifra no sirve para nada. Por eso esta página no da un número total de operadores legales: no hay uno confiable.

Lo que un lector puede hacer con esto es concreto. El número de permiso debe estar en el pie de página del sitio, con su fuente. Si una casa no lo publica, no lo tiene a la mano o el número que aparece contradice al que dan las compilaciones, eso no la convierte automáticamente en ilegal, pero sí traslada a ti la carga de la prueba. Y la carga de la prueba es una mala compañía cuando hay dinero de por medio.

La reforma está en camino y todavía no es ley. La Secretaría de Gobernación terminó en octubre de 2026 un anteproyecto para reemplazar la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad; no se ha presentado como iniciativa y no es ley. Una iniciativa para derogar la ley crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión, y también es solo una propuesta. Ninguna de las dos cosas cambia lo que hoy puedes reclamar ni lo que hoy te pueden retener.

Los bloqueos: el permiso no te salva del dominio caído

La parte que ningún folleto menciona es que una casa con permiso puede quedar inaccesible de un día para otro, y que tus pesos quedan dentro.

En noviembre de 2025, la Unidad de Inteligencia Financiera identificó trece casinos y congeló cuentas; bet365 y Betano (Ganador Azteca, del grupo de Ricardo Salinas Pliego) quedaron inhabilitadas. En diciembre de 2025, un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo ajeno a las apuestas. En marzo de 2026, un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026, la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, incluidos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026, un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría de Gobernación contra bet365 y Betano, según una sola fuente.

Por eso esta página no dice que esas marcas estén abiertas o cerradas hoy. Dice lo que pasó y cuándo, porque el estado cambia con cada resolución y un dato sin fecha sobre un bloqueo es un dato inútil.

La lección que sí es estable: un saldo en una casa bloqueada no se retira, se espera. Y en México no existe un registro nacional de autoexclusión que te sirva para cerrar todas tus cuentas de golpe, así que la única protección contra quedar atrapado es elegir con cuidado antes de depositar.

Sobre el jugador. No está establecido que apostar en un sitio sin permiso sea delito ni que tenga una multa: esta página no afirma ni una sanción ni una exención. Lo que sí está claro es el marco del artículo 2 del Reglamento, que prohíbe lo no previsto expresamente, y el artículo 8 de la ley, que permite a la Secretaría de Gobernación cerrar lo no autorizado. La vigilancia apunta al operador, no a quien puso veinte pesos.

La comparación honesta entre una casa con permiso y una marca de fuera

Una casa con permiso en México te ofrece un domicilio legal en el país, un permiso de la Secretaría de Gobernación, controles de identificación y de prevención de lavado, y un CFDI de retenciones cuando tu premio es de los que se gravan. Una marca offshore no te da nada de eso, y si su dominio queda bloqueado, tu saldo puede quedar congelado igual o peor.

La protección que no existe en ninguno de los dos casos es la misma: no hay registro nacional de autoexclusión. Esa ausencia es la misma para la marca grande y para la marca pirata, y es la razón por la que los límites de depósito y de pérdida siguen siendo herramientas que pones tú, casa por casa.

Los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos. Que una marca tenga licencia de otro país no la convierte en operadora autorizada aquí ni la pone bajo la supervisión de la Dirección General de Juegos y Sorteos.

La protección: los límites los pones tú, porque nadie los pone por ti

En México no hay tope legal de depósito, no hay tope legal de pérdida y no hay cuenta temporal. Nada de eso existe como obligación. Lo que existe es el artículo 5 del Reglamento, que prohíbe a los menores entrar a las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, sin fijar un número; y las casas de apuestas, que en sus propias fichas y pies de página declaran 18 años como edad mínima. Una cifra legal para juegos de azar no está establecida.

Ahí empieza la parte incómoda de este apartado. La protección del apostador mexicano depende de dos cosas: de lo que la casa decida ofrecer como herramienta voluntaria y de lo que tú decidas configurar. El registro no lo hace el Estado.

Las herramientas voluntarias que las marcas listan en sus propias fichas son las de siempre: pausas, límites de depósito y autoexclusión interna. Son internas en el sentido literal: valen para esa cuenta y para ese operador. Si tienes cuentas en tres casas y solo activas la autoexclusión en una, las otras dos siguen abiertas y disponibles la misma noche.

Los controles de identidad y el reporte de operaciones

Las casas verifican a sus usuarios mediante procesos de identificación, y las operaciones relevantes se reportan a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria, porque la actividad de juegos con apuestas es considerada vulnerable bajo la ley antilavado. Los documentos exactos que se exigen no están establecidos en la ley.

Esa verificación tiene un efecto que el apostador no siempre agradece: una cuenta sin verificar puede quedar limitada en retiros. Cuanto más grande el premio, más se pide. Es el trámite que todos odian al abrir y el que todos agradecen al cobrar.

Cómo se ponen un límite de depósito y un límite de pérdida

El límite de depósito se configura en la sección de juego responsable de tu cuenta y rige lo que puedes ingresar en un periodo. El límite de pérdida funciona distinto: mide lo que llevas perdido en un lapso y te corta cuando llegas a esa cifra, no antes.

La diferencia práctica entre los dos es que el límite de pérdida llega después de que ya perdiste, y el de depósito llega antes de que puedas perder. Si vas a configurar solo uno, configura el de depósito. Y baja el límite; subirlo suele tardar o requerir confirmación, mientras que bajarlo casi siempre es inmediato. Un límite que se puede subir en un clic es decoración.

Configura los dos límites antes de la primera apuesta. Después de una racha mala, cualquier formulario de juego responsable se siente como una rendición, y es exactamente cuando más falta hace. Y si el problema ya pasó la frontera de la afición, la conversación no es con la casa de apuestas: es con un profesional, y las casas suelen publicar en su sección de juego responsable dónde encontrarlo.

El formato y los precios: apostar al 1X2 cuesta distinto según el deporte y el día

El 1X2 es el formato base: tres resultados, una selección, un momio. Sobre ese formato se construyen variantes. El parlay —también combinada— junta dos o más selecciones en un mismo boleto y multiplica sus momios, con el detalle de que el precio solo se paga si aciertan todas. El retiro anticipado permite cobrar antes de que termine el partido, casi siempre por menos de lo que pagaría el boleto completo. El creador de apuestas arma un mercado propio juntando selecciones del mismo partido. Y las apuestas a jugadores se pagan por lo que hace una persona concreta, no por el resultado del equipo.

La lógica del costo cambia con cada una. En el 1X2 pagas un margen una vez. En una combinada de cuatro selecciones estás pagando el margen cuatro veces y multiplicándolo, porque cada momio de cada pierna ya trae descontada la rebanada de la casa, y el producto de cuatro precios con margen es un precio con más margen. Es el motivo por el que un parlay de cuatro favoritos paga siempre un poco menos de lo que el cálculo ingenuo sugiere.

La apuesta en vivo es el otro extremo. El momio se mueve mientras se juega, y la casa ajusta el precio según lo que pasa en la cancha y según el dinero que ha entrado. Ese ajuste no es generosidad: es la administración de su riesgo. Un mercadólogo lo llamaría un momio vivo; un apostador con experiencia lo llama un momio que cambió cuando ya no podía cambiarse el suyo.

El tenis y el básquetbol tienen su versión del mercado, y la lógica de tres resultados se rompe en el básquetbol, donde el empate a tiempo completo es un resultado raro y a veces no existe. Eso importa porque una casa puede tener un margen estrecho en el 1X2 del futbol y uno más ancho en un mercado secundario, y la cobertura de un deporte no te dice nada de la cobertura de otro.

Que significa el 1X2 y que no significa

Significa que eliges uno de los tres desenlaces finales de los noventa minutos reglamentarios. No significa que apuestas a quién juega mejor ni a quién merece ganar. No significa que cubras los tiempos extra ni los penales en una eliminatoria directa.

Tampoco significa que el momio sea una promesa. Un momio de 1.20 no es una apuesta segura; es una apuesta con un pago pequeño y una probabilidad alta, y las dos cosas vienen del mismo número. La cantidad de veces que esa apuesta pierde es exactamente lo que el precio alto del otro lado compensa.

Y no significa que el “favorito” del que hablan en la televisión y el favorito del mercado sean lo mismo. El mercado mueve sus precios con el dinero que entra. Tú no tienes que estar de acuerdo con él; tienes que saber que estás discutiendo con una multitud que puso dinero.

El margen de la casa cabe en tres números

Aquí está el corazón del costo, y la única vez en esta página donde aparece una cifra ilustrativa. Tomemos un mercado de dos resultados con momios de 1.90 y 1.90. Es un ejemplo, no un precio cotizado por nadie.

Para saber qué comparte de cada peso apostado, hay que dividir uno entre cada momio y sumar. Uno entre 1.90 da 0.526, y otra vez 0.526, así que la suma es 1.052. El recíproco de esa suma es la proporción que el mercado devuelve a los apostadores: ronda el 95 %. El resto, aproximadamente 5 %, es el margen de la casa de apuestas en ese mercado. Redondeado con precisión, la devolución queda en 95 % y el margen en 5 %.

Ese 5 % no sale de tu bolsillo al momento de apostar, y esa es la razón por la que casi nadie lo nota. Ya está descontado. Un margen entre el 2 % y el 5 % es lo que se ve en los mercados principales de las casas grandes, y sube en los mercados secundarios, en los momios de jugadores y en las combinadas, donde la casa cobra por cada pierna y por el trabajo de armarla.

La consecuencia es una regla de dedo que ningún folleto publica: entre dos casas que ofrecen el 1X2 del mismo partido, la que paga más por el mismo resultado es la que cobra menos margen, y el apostador que pone mil pesos a la semana en el mismo mercado entrega al año una cifra que se mide en miles de pesos en concepto de margen. Nadie retira ese dinero y nadie lo ve desaparecer.

A un plazo largo, el margen es la única cifra que importa de verdad, más que cualquier bono de bienvenida, porque se aplica a cada apuesta y no solo a la primera.

Qué se lleva la casa en cada tipo de boleto

Un 5 % de margen es una cifra sana; en mercados estrechos o en combinadas puede subir. La estimación de pérdida esperada es un promedio sobre muchas apuestas bajo las condiciones descritas, no un resultado prometido para ninguna apuesta concreta: en un día cualquiera, un apostador cualquiera puede ganar, y eso no contradice la cifra, porque el promedio se mide sobre miles de boletos y no sobre cien pesos de una tarde.

Lo que puedes hacer con esto no es evitar el margen, que es imposible, sino reducirlo: apostar en mercados principales, en las casas que cobran menos, y no convertir cada boleto en una combinada de cinco piernas. Un parlay de tres selecciones a momio 1.90 cada una paga 6.859 por cada peso, y la casa cobra su rebanada tres veces en el camino. El boleto se ve más lucrativo y cuesta tres veces más.

Impuestos: quién retiene, cuándo y cuánto del premio

Este apartado es de modelo, no de asesoría. Lo que retiene la casa y lo que te toca declarar son dos cosas distintas, y las dos importan.

Del lado del operador, el IEPS de la Ley del IEPS, artículo 2, fracción II, inciso B) aplica una tasa del 50 % sobre los juegos con apuestas y sorteos que necesitan permiso bajo la Ley Federal de Juegos y Sorteos. La reforma se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 7 de noviembre de 2025 y entró en vigor el 1 de enero de 2026; antes era del 30 %. El mismo inciso alcanza a los juegos en línea operados por residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir con las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave.

Sobre la base hay que ser exactos: el texto consultado habla solo de “valor de la actividad”, la prensa habla de “monto total apostado”, y esta página no va a decir “50 % de lo apostado” ni “del ingreso bruto” porque no lo sabe con certeza. Quien tenga que tomar una decisión fiscal, que la tome con un contador y no con un titular.

El impuesto local varía. La Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados, con reglas distintas. Y después de que subió el IEPS, las casas de apuestas rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto, lo cual explica por qué las condiciones de los bonos cambian sin que nadie anuncie por qué.

Del lado del premio, la Ley del ISR, artículos 137 y 138, considera ingreso los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados. El retenedor aplica 1 % cuando el estado no grava el premio o su gravamen no supera el 6 %, y 21 % cuando el impuesto estatal pasa del 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración que debe presentar cuando está obligada; si no la presenta, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal del 6 % sobre premios, cerca del 7 % en total según un reporte secundario, y los premios superiores a 600,000 pesos en un año se reportan en la declaración anual según ese mismo tipo de reporte.

Ojo con la puerta de entrada: el artículo 137 cubre los premios “autorizados legalmente”. El tratamiento de los premios obtenidos en un sitio sin permiso no está establecido, y la posición de esta página es la de siempre en materia fiscal: consulta a un contador o asesor fiscal antes de suponer que un premio de origen dudoso se declara igual que uno limpio.

El operador te entrega un CFDI de retenciones cuando el premio es de los que se gravan. Ese comprobante es tu papel para la declaración, y el papel importa: sin él, el premio se vuelve una conversación difícil con la autoridad.

Preguntas frecuentes

¿Cómo sé si una casa de apuestas en México opera realmente con permiso de la Secretaría de Gobernación?

Buscando el número de permiso en su pie de página y viendo a nombre de quién está. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica un listado de sitios autorizados, aunque no siempre es fácil abrirlo. Las compilaciones de casas legales sirven de pista, pero se contradicen, así que el pie del propio sitio es la mejor referencia disponible.

¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?

Se multiplica la cantidad por el momio. Cien pesos a un momio de 1.85 devuelven 185 pesos, de los cuales 85 son ganancia y 100 son tu propia apuesta que regresa. En momio decimal, el número ya incluye el retorno del importe apostado; por eso restar uno al momio da la ganancia por peso.

¿Cómo se nota el margen de la casa de apuestas en los momios?

Se nota al sumar los recíprocos de todos los momios del mismo mercado. Si la suma pasa de uno, la diferencia es lo que la casa se queda, y si el mercado paga alrededor del 95 % de lo apostado, el margen ronda el 5 %. Nadie te cobra ese dinero aparte; ya viene descontado en cada precio que ves.

¿Cómo pongo límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?

Desde la sección de juego responsable de tu cuenta, en dos apartados distintos. El límite de depósito fija cuánto puedes ingresar en un periodo y el de pérdida te corta al alcanzar una cifra perdida. Configura el de depósito, porque llega antes de que puedas perder, y no lo subas en caliente.

¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?

La casa de apuestas retiene al pagarte: 1 % del premio cuando el estado no grava el premio o su gravamen no pasa del 6 %, y 21 % cuando el impuesto estatal sí lo supera. Te entrega un CFDI de retenciones. Según las circunstancias, el premio también puede ir en tu declaración anual.

¿Qué riesgos tiene una casa de apuestas sin permiso en México?

Ninguna protección local: ni autoridad mexicana detrás, ni controles de identificación y lavado, ni CFDI de retenciones. Si la casa o su dominio queda bloqueado, tu saldo puede quedar congelado, y no existe un registro nacional de autoexclusión que te cubra. Todo depende de su país de licencia y de sus propias reglas.

Content created by the «beisbolapuestas» team