Wimbledon ya se jugó: esto es lo que costaba apostarlo, casa por casa
Datos actualizados a noviembre 5, 2026, con el estatus de cada permiso revisado contra la Secretaría de Gobernación y la Dirección General de Juegos y Sorteos.
Sinner le ganó la final a Zverev el 12 de julio. Nosková hizo lo propio con Muchová. Quien haya apostado a cualquiera de los dos ya sabe lo que ganó o lo que perdió, y quien esté leyendo esto buscando un pronóstico para el torneo que viene llega ocho meses tarde. Lo que sí sigue vivo es la otra pregunta, la que no caduca con la última pelota: cuánto se queda la casa en el camino. Eso no se decide en la cancha. Se decide en el momio.
Apostar al tenis en México tiene una particularidad que casi ninguna guía menciona: la única autoridad que puede decirle a una casa de apuestas si está dentro o fuera del marco legal es la Secretaría de Gobernación, a través de la Dirección General de Juegos y Sorteos, y esa lista de permisos autorizados se publica —cuando se publica— en un formato que nadie puede consultar con comodidad. Por eso, cuando alguien pregunta “¿es legal esta página?”, la respuesta honesta casi nunca es sí o no. Es “depende de qué firma tenga el permiso y de qué fecha tenga la última nota periodística”.
Aquí no vas a encontrar un pick para 2027. Vas a encontrar lo que cuesta cada oferta, qué se queda el operador y qué firma respalda a cada marca, con la misma vara para todas.
Las nueve casas que sí vamos a comparar
Antes de mirar ninguna cuota hay una decisión editorial que conviene decir en voz alta: qué marcas entran y con qué permisos aparecen.

México tiene una rareza regulatoria que conviene entender. La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, prohíbe en su texto los juegos con apuesta y las apuestas en todo el país, y solo permite las que estén expresamente autorizadas. La Secretaría de Gobernación concede los permisos e inspecciona (artículo 7), puede cerrar locales sin autorización (artículo 8), y una sala de apuestas no puede instalarse cerca de escuelas ni de centros de trabajo (artículo 9). Estados y municipios cooperan con la federación (artículo 10). El Reglamento de esa ley, reformado el 16 de noviembre de 2023, añade dos piezas que definen todo lo demás: el artículo 2 prohíbe la actividad de apuestas y sorteos que no esté expresamente prevista, y el artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal concedido a un permisionario.
De ahí sale el detalle que más confunde a quien viene de otros mercados: en México no se habla de licencia, se habla de permiso. Y ninguna ley vigente nombra el juego en línea como categoría propia. Lo que hay es un permisionario con permiso para operar de forma presencial —un centro de apuestas remotas o una sala de sorteos de números o símbolos, según el artículo 28 del Reglamento— que sostiene la operación digital de una o varias marcas. Un mismo permisionario puede correr varias marcas a la vez, y de hecho así ocurre.
Los permisos no son transferibles (artículo 31). Quien tiene permiso de hipódromo, galgódromo o frontón puede pedir permisos complementarios para apuestas remotas. Y los permisionarios de apuestas remotas deben entregar cuentas trimestrales y una anual auditada, contratar un seguro, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y constituir un billete de fianzas, según el artículo 29.
Ese es el marco. Ahora, la letra chica del comparativo: la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse, así que cada número de permiso que vas a ver abajo viene de lo que el propio operador muestra en su pie de página o de lo que recoge alguna compilación de casas legales, y se marca como según la fuente, no confirmado oficialmente. Las compilaciones se contradicen entre sí en más de un caso, y cuando se contradicen aquí no se imprime ningún número. Eso no es un vacío de esta comparación: es el estado real del registro público mexicano, y conviene que lo sepas antes de tomar cualquier decisión con dinero.
Cómo se evalúa una casa de apuestas para un Grand Slam
Las criterios que ordenan esta lista salen del propio material del torneo. Wimbledon se juega sobre pasto en el All England Club de Londres y es el torneo de tenis más antiguo del mundo: se celebra desde 1877. En 2026 se jugó del 29 de junio al 12 de julio. Y hay una diferencia de formato que sí mueve dinero: en Wimbledon, como en los otros tres Grand Slams, los hombres juegan al mejor de cinco sets y las mujeres al mejor de tres.

Esa última línea tiene consecuencia directa sobre el costo. Un partido al mejor de tres sets se resuelve, en promedio, en menos juegos que uno al mejor de cinco, y un mercado de “más/menos” o de hándicap se comporta distinto según cuántos sets haya por delante. No es que un formato sea mejor para apostar que el otro; es que el mismo momio sobre un partido femenil y uno varonil no necesariamente te está vendiendo lo mismo. Quien apuesta tenis por primera vez suele pasar esto por alto.
Los criterios, entonces:
Cobertura del tenis y del torneo. No basta con que la casa tenga “tenis” en su menú. Importan los mercados por partido, la disponibilidad de apuestas en vivo mientras se juega el punto, y si hay transmisión o al menos estadísticas que sigan el marcador. Codere, por ejemplo, cubre más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis (freebets). Playdoit cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, su herramienta “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. Betano —con la advertencia que viene más adelante— ofrece apuestas deportivas, tragamonedas, casino en vivo, deportes virtuales, concursos de fantasía, momios mejorados y un programa de lealtad con misiones.
El momio que realmente verás, no el anunciado. Una casa puede mostrar un 1.95 en la portada de un partido y aplicar un margen distinto en los mercados secundarios. Nadie publica su margen. Se calcula.
Qué tan fácil es cobrar. Un retiro rápido prometido no es un retiro rápido entregado. Campobet promete retiros rápidos y atención las 24 horas en su propia ficha. Winpot, en el pie de su página principal, lista los logotipos de Visa, SPEI, OXXO, Mercado Pago y AstroPay como métodos de depósito, sin montos mínimos publicados y con banners de bonos de deportes y casino sin cifras.
La firma del permiso. Un permiso temporal concedido a un permisionario es lo único que separa a una marca de la zona sin protección. Más abajo se ve qué muestra cada una.
Los topes y las reglas del bono. Ahí es donde el “bono de bienvenida” deja de ser un regalo y empieza a parecerse a un contrato.
Lo que cuesta cada casa, en una tabla
Aquí está la panorámica. La columna de la izquierda es la marca. La segunda es lo que la propia operación muestra sobre su permiso, con la fuente que lo recoge y la marca de no confirmado. La tercera es lo que su propia ficha o su propio pie de página dice sobre su oferta deportiva: nada más y nada menos que eso.
| Casa de apuestas | Permiso SEGOB, según la fuente y no confirmado oficialmente | Lo que su propia ficha dice de su oferta deportiva |
|---|---|---|
| Codere | Números DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según una compilación de casas de apuestas; titular nombrado por la fuente: Libros Foráneos S.A. de C.V. | Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis; su ficha limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta |
| Pickwin | La fuente no imprime número: las compilaciones se contradicen y el número de una de ellas es el que el pie de Betcris muestra para Producciones Móviles; titular nombrado: Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora | Sin detalle de tenis en la información disponible de la marca |
| Novibet | Permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx; titular nombrado: Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. | Sin detalle de tenis en la información disponible de la marca |
| Strendus | Permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, que difiere con otras compilaciones sobre el titular; titular nombrado: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads | Sin detalle de tenis en la información disponible de la marca |
| Caliente | Permiso DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de su propio sitio caliente.mx; titular nombrado: Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente) | Transmisión en vivo, creador de apuestas (“crea tu apuesta”), depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; solo mayores de 18 años |
| Betway | Permiso 4184, según casasdeapuestaslegales.mx; titular nombrado: Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. | Sin detalle de tenis en la información disponible de la marca |
| Betcris | La fuente no imprime número: el que aparece en su propio pie y el de la tabla del titular nombrado difieren; titular nombrado: Producciones Móviles | Su pie muestra un permiso SEGOB a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., que opera junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018, más una licencia de la Autoridad de Juegos de Malta vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026 |
| 1xBet | Permiso DGJS/0002/2020, según una compilación de casas de apuestas, que no pudo confirmar ni el dominio ni la lista oficial; titular nombrado: Entretenimientos Naturales, distinto de la empresa que figura como titular de la app | Apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad |
| Playdoit | Permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx; titular nombrado: Eventos Festivos de México | Futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost”, retiro anticipado y atención las 24 horas |
Fíjate en la forma de la segunda columna. Dos marcas —Pickwin y Betcris— no traen número utilizable, porque las fuentes que los recogen se contradicen y una de ellas repite el número que el pie de la otra marca muestra para un tercer titular. Eso, más que cualquier logotipo, dice cómo funciona el registro mexicano hoy. Las nueve marcas de la lista muestran algún permiso. Ninguna de las nueve lo muestra con confirmación oficial.
La tercera columna tiene un hueco deliberado y grande: cuatro marcas no traen, en la información disponible, ningún detalle del tenis en su oferta. Eso no significa que no lo tengan. Significa que su propia descripción no lo destaca, y que quien quiera saber si cubren el cuadro de Wimbledon tiene que abrir el programa de apuestas del operador y buscarlo. Un menú de tenis sin mercados de Grand Slam es una decepción, no un fraude, y solo se descubre mirando.
Cómo se construye el momio de un partido de tenis
Aquí está la parte que a la casa no le interesa explicar, y es justamente la que decide cuánto te cuesta cada apuesta.
Un momio decimal tiene dos componentes: la probabilidad que el operador le asigna al resultado, y su comisión, embebida silenciosamente en el precio. Cuando en la cancha central los dos jugadores parecen igual de fuertes, la casa no ofrece 2.00 y 2.00 —eso sería trabajar gratis—. Ofrece un poco menos de cada lado, y la diferencia entre los dos precios y el 100 % es lo que se queda.
La fórmula es sencilla: se suman los inversos de todos los momios de un mismo mercado, y esa suma es la proporción del dinero que la casa paga de vuelta. La diferencia contra 1 es el margen.
Toma un mercado ilustrativo de dos resultados, con momio 1.90 de cada lado. No es un precio cotizado por nadie; es un ejemplo que sirve para ver la mecánica. La suma de inversos da 1 dividido entre 1,90 más 1 dividido entre 1,90. Eso deja la proporción de pago alrededor del 52,6 %. El margen, por lo tanto, ronda el 47,4 %.
Ese número parece de otro planeta, y lo es: un 1.90 contra 1.90 no existe en un partido real de tenis de Grand Slam. Es el resultado de haber elegido el peor ejemplo posible a propósito, y sirve como techo. En un mercado de dos resultados parejo y serio, con momios de 1.95 y 1.95, la proporción de pago sube al 97,4 % y el margen baja al 2,6 %. Con 1.97 y 1.97, el pago llega a 98,5 % y el margen a 1,5 %. Ese es el rango en el que se mueve un mercado principal de tenis en las casas que trabajan fino: un margen que puede ir de alrededor del 1,5 % a cerca del 2,6 %, y que se dispara a medida que el precio se aleja del punto de equilibrio.
La banda importa más que cualquier cifra suelta, porque un margen no es una propiedad de la casa: es una propiedad de la casa y del mercado. La misma marca que ofrece 1,5 % de margen en el ganador del partido puede sostener un 6 % o más en un mercado de “total de juegos” o en un hándicap por sets, donde hay menos dinero y menos competencia por poner el mejor precio. Quien apuesta un combinado de tres partidos paga el margen tres veces, una por cada mercado encadenado, y muchas casas aplican un margen más ancho a las selecciones que van dentro de un parlay que a las mismas selecciones sueltas.
Esa es la trampa del “momio mejorado”: casi siempre se mejora en uno o dos mercados muy visibles, y se compensa en los demás. Rara vez se mejora la estructura completa.
Hay una segunda capa que casi nunca se menciona junto al margen y que en México pesa tanto como él. Los premios de loterías, sorteos, juegos con apuesta y concursos legalmente autorizados son ingresos para efectos del ISR, según los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. Quien paga retiene 1 % si el estado no grava el premio o su gravamen no supera el 6 %, y 21 % si un impuesto estatal pasa ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración correspondiente cuando está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México aplica un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, lo que deja una carga total cercana al 7 %. Los premios por encima de 600 000 pesos en un año deben reportarse en la declaración anual.
Junta las dos capas y el cálculo de un aficionado se desarma. Un jugador que apuesta 1 000 pesos a un momio de 1,95 y acierta recibe 1 950 pesos; el operador le emite un CFDI de retenciones y le descuenta lo que corresponda según el régimen aplicable. El margen ya se lo había cobrado antes, en el precio. Pagas dos veces, por así decirlo: una en el momio que la casa fijó y otra en la retención que el SAT exige que alguien entere. Ninguna de esas dos cosas es un abuso; son las reglas del mercado mexicano. Pero un “bono del 100 %” que se anuncia sin mencionarlas está contando media historia.
Y queda un cabo suelto que conviene no tapar. El artículo 137 de la Ley del ISR habla de premios “autorizados legalmente”. El tratamiento fiscal de un premio obtenido en un sitio sin permiso no está establecido en la ley. Si alguien tiene esa duda en su caso concreto, la única respuesta honesta es que consulte a un contador o a un asesor fiscal. No hay atajo.
El estatus legal que nadie puede consultar en un solo lugar
La discusión sobre la legalidad de las apuestas en línea en México suele plantearse mal. La pregunta útil no es “¿es legal apostar en línea?”, sino “¿qué permiso sostiene esta marca en particular y quién lo emitió?”.
El marco general es el que ya se describió: la autoridad es la Secretaría de Gobernación; el Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos (artículo 2) la faculta para interpretar y aplicar la ley administrativamente, y la Dirección General de Juegos y Sorteos autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina permisos, además de sustanciar los procedimientos sancionadores. El Reglamento reformado el 16 de noviembre de 2023 cubre la autorización, el control y la inspección de juegos con apuesta y sorteos —excepto los de la Lotería Nacional, según su artículo 1— con jurisdicción federal.
El punto incómodo es el registro. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica presuntamente un PDF con los sitios autorizados, y la lista oficial no pudo abrirse al hacer esta revisión. El Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto. Y las cifras que circulan sobre cuántos sitios de apuestas existen se contradicen entre sí —136 en un reporte, entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx en otro—, así que aquí no se afirma ningún conteo y ningún número de permiso se imprime como oficial.
Sobre la reforma: la Secretaría de Gobernación terminó, según lo reportado el 13 de octubre de 2026, un anteproyecto para reemplazar la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad. No ha sido presentado y no es ley. Existe además una iniciativa para derogar la ley que crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión. Es una propuesta, nada más.
Conviene tener claras otras cuatro cosas que la ley sí dice sobre qué puede apostarse, cada una con su condición:
Las apuestas deportivas solo se permiten a través del permiso SEGOB de un permisionario. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y los tipos de apuesta no tienen una regla propia en los artículos del Reglamento revisados. Las apuestas mutuas y las carreras de caballos se regulan en hipódromos, galgódromos y frontones con “cruce de apuestas”, donde los menores de edad nunca pueden participar (artículo 5). Y la Lotería Nacional queda fuera del Reglamento.
No hay ninguna disposición sobre intercambios de apuestas, y por lo tanto esta comparación no afirma que exista una bolsa de apuestas mexicana. Tampoco se encontró ninguna regla sobre eventos restringidos, ligas menores o categorías juveniles.
Lo que pasó con las marcas bloqueadas
Aquí es donde la prudencia deja de ser retórica y se vuelve una regla práctica: el estatus de bloqueo en México cambia de un mes a otro, y cualquier afirmación sobre si un sitio está abierto o cerrado hoy es una afirmación con fecha de caducidad.
En 2025 y 2026 ocurrió lo siguiente, en orden. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó 13 casinos y congeló cuentas; bet365 y Betano, esta última de Ganador Azteca, quedaron deshabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo lícito, sin relación con apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, incluidos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas marcas, según una sola fuente. Alrededor de 20 casinos físicos cerraron en 2026.
De todo eso se desprende una conclusión que no depende de cuál sea el estado de hoy: los saldos en un operador bloqueado pueden congelarse. Un saldo congelado no es un saldo perdido en el sentido legal —hay procedimientos— pero en la práctica es dinero que no puedes usar y cuya recuperación no depende de ti. Es el riesgo concreto de tener fondos en una cuenta cuyo estatus legal está en disputa, y es el argumento más fuerte que existe a favor de no dejar saldos grandes en ninguna casa, con permiso o sin él.
Comparación honesta con la zona sin protección
Vale la pena decir con toda claridad qué trae y qué no trae una marca con permiso, porque el comparativo se pierde cuando se plantea como una cuestión de buenos contra malos.
Una marca con permiso trae cuatro cosas: un domicilio legal en México, un permiso emitido por la SEGOB, controles de identificación y prevención de lavado de dinero, y la emisión de un CFDI de retenciones por los premios gravados. Las obligaciones del artículo 29 —cuentas trimestrales, anual auditada, seguro, reportes de operaciones sospechosas y fianza— recaen sobre el permisionario detrás de la marca.
Una marca offshore no trae ninguna de esas cuatro cosas. Y como México no tiene un registro nacional de autoexclusión, tampoco lo trae ninguno de los dos: en ninguno de los dos casos existe una herramienta estatal que te impida volver a entrar. Los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos. La zona offshore se describe aquí como lo que es: sin protección local, sin domicilio en el país, sin CFDI y sin fianza. No se nombra ninguna marca offshore porque ninguna marca offshore forma parte de esta comparación.
Un matiz que conviene no exagerar. Que una ley no establezca una multa o un delito para el jugador que apuesta en un sitio sin permiso no equivale a una exención: aquí simplemente no se afirma ni lo uno ni lo otro, porque no hay base para hacerlo.
Protección al jugador: qué herramientas existen y cuáles no
En México, la protección al jugador no viene de una ley específica de juego responsable. Viene, por un lado, de reglas de edad y de identificación, y por otro de las herramientas que cada marca decide ofrecer en su propia interfaz.
El Reglamento, en su artículo 5, prohíbe a los menores de edad entrar a las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el “cruce de apuestas”, pero no fija una cifra. Las marcas sí la fijan, cada una en su propia información: la ficha de la app de Codere limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta; el pie de página de caliente.mx indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad y enlaza una sección de juego responsable; la ficha de Caliente Deportes repite el 18+. Un número estatutario para el juego, como tal, no está establecido.
Los operadores verifican a los usuarios —el proceso que en la industria se conoce como KYC— y reportan operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al SAT, porque el juego con apuesta es una actividad vulnerable bajo la ley de prevención de lavado de dinero. Los documentos exigidos no están establecidos en la ley; cada operador pide lo suyo en el momento del registro.
No existe un registro nacional de autoexclusión. Esta es la frase más importante de esta sección y por eso va sola en su párrafo. Las herramientas voluntarias —pausas, límites de depósito, autoexclusión dentro de la propia casa— son lo que las marcas listan en sus fichas, y no hay una base estatal donde un jugador pueda inscribirse para quedar fuera de todos los operadores a la vez.
Tampoco se encontró un límite estatutario de depósito o de pérdida, ni una figura de cuenta temporal. Esas son decisiones que cada operador toma por su cuenta, y el jugador que necesita un límite duro tiene que negociarlo marca por marca, dentro de cada interfaz, y confiar en que se respete. Es menos de lo que ofrecen mercados como el español o el británico, y vale la pena decirlo sin adornos.
La publicidad sí carga una obligación visible: los anuncios muestran la clave del permiso oficial y las advertencias de juego responsable, según un reporte secundario. Sobre publicidad y bonos no se encontró ningún artículo federal en los apartados del Reglamento revisados. Los reportes sobre horarios de transmisión —después de las 22:30 o entre las 06:00 y las 22:00— describen iniciativas, no ley. Las propuestas para limitar a influencers y atletas, prohibir anuncios en transmisiones deportivas y prohibir los bonos de bienvenida tampoco son ley. Y no se encontró ninguna regla estatutaria sobre bonos: lo que sí ocurrió es que, tras el aumento del IEPS, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto. Ese es un dato útil para el jugador: una oferta que se encogió no necesariamente se encogió por avaricia.
Pagos: qué métodos aparecen y con qué condiciones
Ninguna ley cubre los pagos de apuestas en México. Los métodos que aparecen en los pies de página y en las fichas —tarjetas, transferencia bancaria SPEI, comprobantes en efectivo en tiendas como OXXO, monederos electrónicos— son lo que cada marca dice de sí misma.
Dos condiciones se repiten y conviene tenerlas presentes. Los retiros van a una cuenta a nombre del jugador, lo que ata el cobro al mismo documento con el que te registraste. Y el operador emite un CFDI de retenciones por los premios gravados, lo que significa que el premio queda documentado ante el SAT con tu nombre. No hay una vía discreta para cobrar un premio grande, y cualquiera que prometa lo contrario está describiendo un mercado que no existe.
Las criptomonedas en marcas con permiso: no está establecido. No se afirma que las acepten ni que no.
Los impuestos que cambian el resultado de un boleto
El impuesto de IEPS es el otro costo que no aparece en el momio.
El artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS grava con 50 % los juegos con apuestas y los sorteos que requieren permiso bajo la Ley Federal de Juegos y Sorteos. La tasa estuvo en 30 % antes, fue reformada en el Diario Oficial de la Federación del 7 de noviembre de 2025 y entró en vigor el 1 de enero de 2026. El mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México.
Sobre la base hay que ser preciso, porque es la parte que casi todos los resúmenes se saltan: el texto de la ley dice únicamente “valor de la actividad”, la prensa lo describe como “monto total apostado”, y esta comparación no afirma ni “50 % de las apuestas” ni “50 % del ingreso bruto”, porque no hay base para elegir entre esas lecturas. Es una diferencia enorme —de un lado se grava cada peso que mueves, del otro solo lo que la casa retiene—, y quien tenga que planear números serios debería confirmarlo con un contador.
Los impuestos estatales varían. La Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados. Cuando un impuesto estatal sobre un premio supera el 6 %, la retención sube del 1 % al 21 % según el artículo 138 de la Ley del ISR. Ese salto no es hipotético: es la razón por la cual el lugar donde apostaste cambia cuánto te llega.
Y como el inciso alcanza a los residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la Ley del IEPS, existe además un bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave, según los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA. El incumplimiento fiscal, no el juego, es lo que apaga el sitio. Es un mecanismo más de bloqueo sobre el que rara vez se le avisa al jugador.
Wimbledon: el torneo, el formato y por qué eso mueve el precio
Wimbledon se juega sobre pasto, en Londres, y es el torneo de tenis más antiguo del mundo: la primera edición es de 1877. La edición de 2026 se disputó del 29 de junio al 12 de julio. Y en Wimbledon, igual que en los otros tres Grand Slams, los hombres juegan al mejor de cinco sets y las mujeres al mejor de tres.
Ese detalle de formato es el que explica por qué apostar el torneo no es lo mismo que apostar a un partido suelto de un torneo cualquiera.
Un partido al mejor de cinco sets tiene más caminos de resolución y más espacio para que el favorito imponga su nivel. En un formato al mejor de tres, un solo set malo puede costar el partido. El efecto práctico es que los momios de los favoritos en el cuadro varonil suelen ser más cortos de lo que serían en un formato más breve, y los momios del cuadro femenil se reparten más. Ninguna de las dos cosas es una oportunidad ni una trampa; son mercados distintos con dinámicas distintas, y llevar la misma intuición de uno al otro es el error más común del aficionado que llega al tenis desde el futbol.
El resultado de 2026 ya está escrito: Jannik Sinner venció a Alexander Zverev en la final varonil y Linda Nosková a Karolína Muchová en la femenil. Quien apueste esas líneas ahora lo está haciendo sobre un partido que ya se jugó, y esa apuesta no existe. El torneo que viene es 2027 y está por delante.
Los mercados que un torneo así abre, en términos de lo que un aficionado mexicano encuentra en un menú de tenis:
Ganador del torneo. El mercado más pesado y el más visible. Se mueve durante dos semanas y se cierra completo conforme el cuadro avanza; el margen suele ser más ajustado aquí que en cualquier otro mercado del torneo, porque es el que más dinero recibe.
Ganador del partido. Dos resultados, un margen estrecho, el mercado de referencia. Es el único donde tiene sentido comparar casas precio contra precio, porque la diferencia entre un 1,90 y un 1,95 en un mismo partido es casi todo el margen del operador.
Total de juegos o sets. Aquí el margen se ensancha. Menos volumen, menos presión competitiva sobre el precio.
Hándicap por sets. El favorito a −1,5 sets en un partido al mejor de tres, o a −2,5 en uno al mejor de cinco. La misma etiqueta significa partidos de duración muy distinta según el cuadro, y un apostador que compara precios entre el cuadro varonil y el femenil sin notarlo está comparando dos cosas diferentes.
Ganadores por set, marcador exacto y apuestas en vivo. Los mercados de precisión son los de margen más amplio de todo el menú. Los que se juegan con el partido en curso añaden la variable del tiempo: un momio en vivo se recalcula segundo a segundo, y la casa fija ese precio con más margen que el equivalente previo al partido, precisamente porque asume más riesgo de información.
Una consecuencia práctica de todo esto: quien apuesta un combinado de tres partidos de Grand Slam paga el margen de cada uno de los tres mercados, encadenados. Un parlay de tres selecciones a 1,90 cada una paga como un solo momio mucho más alto, y es fácil verlo como tres oportunidades independientes. Es un solo precio con tres capas de margen dentro, y quien lo armó no lo advirtió.
Las nueve casas, una por una
Cada apartado parte de lo que la marca dice de sí misma y termina en una lectura. Las comparaciones son entre estas nueve, no contra un mercado completo.
Codere: la que más deportes anuncia y la que más 18+ repite
La ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Sobre la oferta: más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis (freebets). El permiso que se le atribuye viene con dos números, DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según una compilación de casas de apuestas, con Libros Foráneos S.A. de C.V. como titular nombrado. Ninguna confirmación oficial.
Treinta deportes es una cifra que suena a más de lo que es. Nadie apuesta tenis y hockey sobre hielo el mismo fin de semana, y un catálogo ancho suele significar mercados profundos en dos o tres deportes y mercados de una sola línea en el resto. La pregunta útil no es cuántos deportes cubre, sino si el tenis está entre los profundos. Las estadísticas en vivo y el creador de apuestas apuntan a que sí lo trata con seriedad.
Las políticas de cierre de cuenta que menciona su propia ficha son, para mi gusto, lo más interesante del apartado, y no por lo que prometen sino por lo que implican: una casa que documenta cuándo puede cerrarte la cuenta está dejando por escrito que existe ese escenario. El aviso de juego responsable convive con él, y no lo sustituye.
Aguanta bien la comparación en variedad de mercados y en herramientas de construcción de apuestas. En lo que no destaca es en transparencia de precio: no publica márgenes, como ninguna otra de la lista.
Pickwin: la fila donde las fuentes se pisan
Pickwin es el caso más claro de por qué esta comparación no imprime un número de permiso cuando las fuentes no coinciden. Una compilación le atribuye el permiso SEGOB DGJS/DCRCA/1584/2019 y otra el DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER, con Producciones Móviles S.A. de C.V. y Unocapali La Paz Operadora como titulares nombrados. El problema es que ese segundo número es el mismo que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles. Dos marcas distintas, un número repetido, y ninguna lista oficial consultable para desempatar.
Eso no convierte a Pickwin en una operación sin permiso. Convierte a Pickwin en una operación cuyo permiso no puede confirmarse desde fuera con las fuentes públicas disponibles, y esa es una diferencia que a un apostador le importa poco en el momento de poner 200 pesos y mucho si algún día tiene 20 000 pesos dentro.
Sobre tenis no hay, en lo disponible, ningún detalle de la marca. Quien quiera saber qué ofrece Pickwin para un Grand Slam tiene que abrir su programa de apuestas y revisar el menú de tenis, los mercados por partido y si tiene apuestas en vivo. Es lo que haría yo antes de depositar un peso, y también lo que haría con cualquiera de las tres marcas siguientes que tampoco traen detalle.
Novibet: permiso con número, tenis sin descripción
Novibet aparece con permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx, y Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular nombrado. Sin confirmación oficial, como todas.
Es el caso simétrico al anterior: aquí sí hay un número utilizable, y lo que falta es la parte deportiva. La marca no describe su oferta de tenis en la información disponible, lo cual deja al apostador con una pregunta sencilla que no puede resolverse desde fuera: si entras a Novibet en la semana de un Grand Slam, ¿encuentras el cuadro completo con mercados de partido, o encuentras el tenis como un deporte de relleno con dos o tres líneas?
Lo digo sin ironía: un operador puede perfectamente tener un menú de tenis excelente y no contarlo en su ficha. La ausencia de descripción no es evidencia de ausencia de producto. Pero sí significa que la decisión se toma con menos información que en las marcas que publican su catálogo, y eso tiene un costo real para quien compara sin poder probar antes.
Un permiso con número, un nombre de titular claro y una ficha muda sobre tenis: para el aficionado al Grand Slam, esa combinación exige verificar en la propia plataforma antes de decidir. No es un defecto de la marca, es un dato que la marca no ofrece.
Strendus: tres permisos, un titular en disputa
Strendus es la marca con más papeleo visible de la lista: permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, que además difiere con otras compilaciones sobre el titular. Los nombres que aparecen son Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, según la fuente que se lea.
Tres números no significan tres veces más seguridad jurídica. Significan que la operación ha pasado por varios actos administrativos a lo largo de los años, lo cual es normal en un negocio que se autoriza por periodos temporales y no de una vez para siempre. Lo que llama la atención es la segunda parte: cuando las compilaciones no se ponen de acuerdo ni sobre quién es el titular, la cadena de responsabilidad se vuelve difusa para cualquiera que la lea desde afuera. Si mañana quieres reclamar algo, ¿a qué persona jurídica le reclamas?
Es una de las razones por las cuales conviene conservar todos los comprobantes de depósito y retiro, en cualquier casa y más en una con varias capas societarias. El CFDI y el comprobante SPEI identifican a quién le pagaste, no a quién crees que le pagaste.
Tampoco hay, en lo disponible, detalle de su oferta de tenis.
Caliente: el permiso en su propio pie y una app que sí se describe
Caliente es la única de la lista cuyo número de permiso, DGG/SP/404/97, aparece mostrado en el pie de su propio sitio, caliente.mx. Sigue sin confirmación oficial, pero la fuente es la marca misma y no una compilación de terceros, lo que en la práctica vale más que cualquier listado. El titular nombrado es Tecnología de Entretenimiento Caliplay, del Grupo Caliente, y la ficha de la app “Caliente Deportes” en la App Store de México aparece publicada por Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026.
Su oferta deportiva: transmisión en vivo, creador de apuestas (“crea tu apuesta”), depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, solo para mayores de 18 años. En el pie de su página principal indica además que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable.
El creador de apuestas merece una advertencia práctica que vale para toda casa que lo ofrezca: armar tu propia combinación es la forma más rápida de acumular márgenes sin notarlo. Cada selección que añades mete una capa más de comisión dentro del precio final, y el precio que ves ya la incluye. Cuanta más libertad te da la herramienta, más fácil es que la uses hasta que el margen total sea la parte más grande del boleto.
En cuanto a la difusión de los eventos virtuales: son mercados con margen amplio y resultado generado por un sistema. No son tenis y no conviene tratarlos como si lo fueran.
El permiso mostrado en su propio pie, unido a un catálogo que sí describe su oferta, coloca a Caliente entre las mejor documentadas de la lista. Su punto débil, como el de todas, es que el margen no se publica.
Betway: un número corto y una ficha sin tenis
Betway se lista con permiso 4184, según casasdeapuestaslegales.mx, y Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular nombrado. Sin confirmación oficial.
Un número de cuatro dígitos entre una lista donde los demás son cadenas largas con diagonales es, por sí solo, un dato sin significado: el formato de los números de permiso no es uniforme a lo largo de los años, y aquí no se infiere nada de la forma del identificador. Se imprime porque es lo que la fuente recoge, y se imprime con su marca de no confirmado porque no hay forma de verificarlo contra la lista de la Dirección General de Juegos y Sorteos.
Sobre tenis, la marca no trae descripción en lo disponible, igual que Pickwin, Novibet y Strendus. Cuatro de las nueve marcas de esta comparación están en esa situación, y todas comparten la misma consecuencia para el lector: la única verificación posible es entrar a la plataforma y mirar. Es un hueco incómodo en un mercado donde la oferta deportiva es justamente lo que se quiere comparar.
Betcris: un pie con dos jurisdicciones dentro
Betcris es la marca más interesante de la lista en términos de papeleo, y no porque tenga más, sino porque tiene dos capas.
Su pie muestra un permiso SEGOB a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., que opera junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018. Ese primer nombre es el mismo titular que aparece en la fila de Pickwin, y el número del permiso en el pie y el de la tabla del titular nombrado difieren, así que aquí no se imprime ninguno. Además, el propio pie recoge que la empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd., con una licencia de la Autoridad de Juegos de Malta vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026.
Ese rango de fechas conviene leerlo completo y no a medias. Una licencia con fecha de término es una licencia que tiene que renovarse, y es la clase de dato que rara vez llega al jugador: nadie revisa la vigencia antes de depositar. Lo que ese arreglo significa en la práctica es que Betcris aparece con un permiso mexicano y una licencia europea al mismo tiempo, lo que puede ser una señal de estructura profesional o simplemente de una marca que opera en varios mercados y coloca cada pieza donde corresponde. Sin poder confirmar el permiso mexicano contra la lista oficial, no se puede decir más.
Es el único operador de los nueve que deja ver por escrito que la operación se apoya en dos marcos distintos. Para un apostador que valora saber a qué jurisdicción recurrir si algo sale mal, es información útil. Para un apostador que solo quiere un momio competitivo en el cuadro de Wimbledon, no cambia nada, porque su ficha no describe su oferta de tenis.
1xBet: el titular nombrado y el titular de la app no son el mismo
1xBet aparece con permiso DGJS/0002/2020, según una compilación de casas de apuestas, que no pudo confirmar ni el dominio ni la lista oficial. El titular nombrado es Entretenimientos Naturales. Y aquí está el detalle: la App Store lista la app bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular nombrado.
Esa discordancia es más relevante que cualquier número. En el mundo de las apuestas mexicanas, donde una marca opera bajo el permiso de un tercero, la distancia entre quien figura como titular del permiso y quien figura como titular del software es exactamente el punto donde un jugador pierde la capacidad de reclamar. Si algo se atora, la pregunta “¿contra quién voy?” no tiene una respuesta obvia.
Su oferta, según su propia ficha: apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. El tenis está nombrado explícitamente, lo que ya lo coloca por delante de las cuatro marcas que no mencionan nada. La combinación de apuestas en vivo con transmisión es lo que un aficionado al tenis quiere tener a mano durante dos semanas de torneo.
Los bonos de bienvenida, las promociones de temporada y el programa de lealtad son, en conjunto, un aparato comercial considerable. Nada de eso es gratis: un programa de lealtad se financia con el margen y con el volumen, y quien lo persigue suele apostar más de lo que habría apostado sin él. Es el punto del apartado que yo leería con más desconfianza, no por ninguna irregularidad, sino porque el propio diseño del programa existe para subir la frecuencia.
Tenis nombrado, transmisión en vivo, y una estructura societaria que conviene tener presente: es una oferta sólida en la parte deportiva y confusa en la parte jurídica.
Playdoit: la que sí dice en qué deportes pone el precio
Playdoit se lista con permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx, y Eventos Festivos de México como titular nombrado.
Su ficha es la más explícita del grupo en cuanto a lo deportivo: futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, su herramienta “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas.
El tenis está nombrado junto al resto, lo que responde la pregunta que cuatro marcas de esta lista dejan abierta. Y hay dos herramientas que apuntan directamente a lo que un apostador de Grand Slam hace: el retiro anticipado y la atención las 24 horas. La primera es una salida que cuesta —cerrar una apuesta antes del resultado casi siempre se hace a un precio peor que el original, porque la casa cobra por asumir el lado contrario—, pero en un torneo de dos semanas, con un jugador lesionándose en el segundo set, saber que existe esa puerta cambia el cálculo.
Las 24 horas importan en un torneo que se juega en Londres. Wimbledon reparte sus partidos en horarios que en México caen de madrugada o muy temprano, y una apuesta en vivo a las cuatro de la mañana sobre el quinto set de un partido varonil es exactamente el escenario donde un chat sin gente deja al jugador solo con un problema de retiro que no puede resolver.
La virtud de Playdoit aquí es de transparencia: dice en qué deportes pone el precio y con qué herramientas. Es menos de lo que un comparador querría y más de lo que publican sus vecinos.
Winpot: la única con métodos de pago en su portada
Winpot cierra la lista con un perfil distinto al de todas las demás: no se presenta por su permiso, se presenta por su tamaño.
Se describe como empresa mexicana de entretenimiento con 17 casinos físicos, y sus apps de deportes y de casino mencionan apuestas con dinero real y avisos de juego responsable. La app “Winpot Deportes” la publica Wiztech Limited; salió en abril de 2023 y su versión 1.51 es del 23 de octubre de 2026. La ficha de la app hermana de casino da como sitio winpot.mx, operado por Winpot Online América S.A. de C.V.
En su página principal aparecen los logotipos de Visa, SPEI, OXXO, Mercado Pago y AstroPay como métodos de depósito, sin montos mínimos publicados, y banners de bonos de deportes y casino sin cifras. Es la única de las nueve que pone sus métodos de pago en la portada, y eso, aunque suene menor, resuelve la pregunta que se hace cualquier persona que nunca ha depositado en una casa de apuestas: cómo entra el dinero.
Los cinco métodos cubren los dos extremos que importan en México. OXXO permite depositar en efectivo sin cuenta bancaria y sin dejar rastro electrónico en tu banco; SPEI es la transferencia directa entre cuentas; Visa cubre la tarjeta; Mercado Pago y AstroPay son los monederos que han crecido con la costumbre mexicana de pagar desde el teléfono. Que no se publiquen montos mínimos es lo único frustrante del bloque: un usuario con presupuesto ajustado necesita saber si puede empezar con 100 pesos o con 500, y ese dato solo aparece al intentar el depósito.
Diecisiete casinos físicos detrás de una operación digital es una señal de arraigo que ninguna licencia offshore puede igualar, y también una advertencia: una casa que vive de mesas y máquinas tragaperras en local tiene un negocio principal distinto del de los momios de tenis. Sus bonos de deportes no traen cifras, el detalle de su oferta de tenis no está en la información disponible, y el peso de la comparación recae en la red de pago y en su presencia física. Para quien nunca ha depositado en línea y quiere ver el dinero entrar por OXXO, Winpot responde esa pregunta mejor que ninguna otra de las nueve.
Lo que esta comparación deja en claro
Vale la pena reunir las conclusiones, porque están dispersas y son pocas.
El margen es la única cifra que se repite en cada apuesta que hagas, y ninguna de las nueve marcas lo publica. Un mercado de dos resultados con momios parejos lo pone entre un 1,5 % y un 2,6 % si el precio está bien puesto, y muy por encima si el mercado es de precisión, si se juega en vivo o si va metido dentro de un combinado. Ese es el precio que pagas siempre, ganes o pierdas, y es la razón por la cual un “bono del 100 %” nunca llega completo al bolsillo: llega dentro de un mercado que ya cobra peaje.
El permiso se puede mostrar y aun así no se puede verificar. Nueve marcas con algún permiso, ninguna con confirmación oficial, dos con el número atorado porque las compilaciones se contradicen y una —la de un número repetido entre dos marcas— mostrando qué tan frágil es la cadena cuando el registro no está abierto. Quien quiera estar seguro de que la firma existe tiene un camino, y es el mismo que se describe en la sección sobre el estatus legal: buscar la clave del permiso en la publicidad y pedir la documentación directamente al operador. Es poco glamoroso y sirve.
El tenis está nombrado por cuatro marcas de las nueve: Codere, Caliente, 1xBet y Playdoit describen su oferta deportiva o de tenis en su propia información. Las otras cinco no mencionan el tenis en lo disponible, lo que no prueba que no lo tengan, pero sí obliga a comprobar en la plataforma antes de decidir. Para un torneo de dos semanas con partidos de madrugada en horario mexicano, esa comprobación es la diferencia entre apostar en vivo y mirar un marcador en el celular.
El efectivo sigue siendo el rey. Cinco métodos de pago en la portada de Winpot incluyen OXXO y SPEI, y esos dos cubren a la mayoría de los mexicanos mejor que cualquier monedero digital. Los retiros van a una cuenta a nombre del jugador y con CFDI de retenciones cuando el premio está gravado, así que la operación queda documentada con tu nombre de principio a fin.
El costo que nadie pone en el anuncio es la retención. Un 1 % si el estado no grava el premio, un 21 % si el gravamen estatal pasa del 6 %, aproximadamente un 7 % total en la Ciudad de México, y la declaración anual por encima de 600 000 pesos en premios. Súmalo a un IEPS del 50 % sobre una base que la ley no define con claridad y el resultado es un mercado donde el precio del boleto es la mitad de la historia.
Y la frase que ordena todo lo demás: no existe un registro nacional de autoexclusión. Los límites de depósito y de pérdida son herramientas de cada operador, y el jugador que necesita un tope duro tiene que pedirlo marca por marca. En un mercado con saldos congelables, con licencias que pueden vencer y con reglas que cambian cada pocos meses, esa es la única protección que no depende de nadie más.
Preguntas frecuentes
¿En qué deportes y eventos se puede apostar en una casa con permiso en México?
Las apuestas deportivas se permiten solo a través del permiso SEGOB de un permisionario, sin una lista oficial de eventos restringidos ni reglas propias para esports, deportes virtuales o apuestas en vivo en los artículos revisados del Reglamento. Los hipódromos, galgódromos y frontones se regulan aparte, con “cruce de apuestas” y con menores de edad excluidos siempre (artículo 5).
¿Cómo saber si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
No hay una forma directa: la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse y la publicidad muestra la clave del permiso, según un reporte secundario, sin que esa clave se pueda contrastar. La salida práctica es leer el pie de página del propio operador y pedirle la documentación directamente, sabiendo que las compilaciones externas se contradicen.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?
Se multiplica la cantidad apostada por el momio decimal. Mil pesos a 1,95 devuelven 1 950 pesos, de los cuales 950 son ganancia. Si el boleto es un combinado, los momios de cada selección se multiplican entre sí y forman un solo precio, y cada selección añade su propia capa de margen.
¿Cómo se nota el margen de la casa de apuestas en los momios?
Se suman los inversos de los momios de un mismo mercado, y esa suma es la proporción que la casa paga de vuelta. Con 1,97 y 1,97 el pago ronda el 98,5 % y el margen el 1,5 %. Con 1,95 y 1,95 el pago baja al 97,4 % y el margen sube al 2,6 %. La diferencia va a la casa siempre.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?
Los premios de juegos con apuesta legalmente autorizados son ingresos bajo los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. Quien paga retiene 1 % si el estado no grava el premio o su gravamen no supera el 6 %, y 21 % si lo supera; el operador emite un CFDI de retenciones. Los premios por encima de 600 000 pesos anuales se reportan en la declaración.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Se configuran dentro de cada plataforma, porque no existe un registro nacional de autoexclusión ni un límite estatutario de depósito o pérdida en México. Las herramientas voluntarias —pausas, límites y autoexclusión interna— son lo que cada marca lista en su propia información, así que el tope hay que negociarlo operador por operador y no vale en las demás.
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