Apuestas de voleibol 2026: el deporte de la red y lo que cuesta jugarlo
Datos actualizados a noviembre 5, 2026; los permisos citados se contrastaron con lo que publican las propias casas de apuestas y con los recuentos de compiladores que siguen la lista de la Dirección General de Juegos y Sorteos de la Secretaría de Gobernación.
El voleibol tiene una virtud rara en una casa de apuestas: entre un punto y el siguiente no hay tiempo para que el momio se acomode. Los equipos no se toman los quince segundos que un futbolista dedica a protestar un saque de banda; rotan y sacan. Eso significa que quien apuesta en vivo paga por reaccionar más rápido que el mercado, y que quien apuesta antes del partido paga, sin notarlo, la parte que la casa se queda de cada momio. Esa parte es el tema de esta guía. No hay aquí una lista de picks ni un sistema para ganar: hay una explicación de dónde se puede jugar en México bajo qué papeles, cuánto cuesta una apuesta en términos de margen, y qué ofrece cada plataforma que opera con permiso.
El deporte en sí ayuda a entender el mercado. Un equipo salta a la cancha con seis jugadores y el duelo se decide al mejor de cinco sets; los sets normales llegan a 25 puntos con ventaja de dos, y el decisivo a 15. La cancha mide 9 m por 18 m, con la red a 2.43 m en la rama varonil y 2.24 m en la femenil, y el órgano rector es la Fédération Internationale de Volleyball. El voleibol es deporte olímpico de verano desde 1964, cuando se disputó en Tokio, y la versión de playa se añadió en 1996 en Atlanta. Nada de eso decide un momio por sí solo, pero explica por qué los mercados de sets y de puntos totales son más vivos aquí que en otros deportes de conjunto: cada set es un mini partido con su propio final, y cada rotación cambia quién está en la red.
Lo que sí conviene tener claro desde la primera línea es que en México no existe licencia para apostar por internet. El texto legal habla de permiso, no de licencia, y el permiso pertenece a un permisionario con instalaciones físicas; la marca digital cuelga de ese permiso. La diferencia entre “licencia” y “permiso” no es una sutileza de abogados: es la razón por la que un operador con permiso tiene domicilio legal en el país, controles de identidad y un comprobante fiscal de retenciones, y uno que no lo tiene carece de todo eso.
La clasificación: qué casa de apuestas conviene y cuánto cuesta cada una
Nueve plataformas entran en esta comparación, y todas operan bajo un permiso de la Secretaría de Gobernación según lo que ellas mismas o los compiladores que siguen la lista de la Dirección General de Juegos y Sorteos publican. Ninguna de estas fichas es una recomendación de apuesta ni pretende ser el mercado completo: una marca que no aparece aquí no está, por eso, sin permiso.
El criterio de orden es el costo para quien apuesta. Un catálogo enorme con un margen alto sale más caro que un catálogo ajustado con un margen bajo, aunque la publicidad diga lo contrario. Así que la tabla mira tres cosas: con qué papel opera cada marca, qué dice el propio listado de la marca sobre el voleibol y los deportes con los que este comparte calendario, y si el retiro anticipado o la transmisión en vivo están ahí para servir al jugador o solo para decorar la ficha de la tienda de aplicaciones.
| Casa de apuestas | Permiso SEGOB según la fuente | Titular o empresa del sitio |
|---|---|---|
| Codere | DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según fuentes especializadas | Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México) |
| Betway | 4184, según fuentes especializadas | Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. |
| Caliente | DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de caliente.mx | Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente) |
| Novibet | DGJS/DCRCA/1121/2020, según fuentes especializadas | Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. |
| Pickwin | — | Producciones Móviles S.A. de C.V. (con Unocapali La Paz Operadora) |
| 1xBet | DGJS/0002/2020, según Apuestas-legales.com.mx | Entretenimientos Naturales |
| Playdoit | DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según fuentes especializadas | Eventos Festivos de México |
| Betcris | — | Producciones Móviles, que opera con Paradise Riviera Gaming S.A. de C.V. |
| Strendus | DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según fuentes especializadas | Atracciones y Emociones Vallarta / New Ads |
Los dos huecos de la columna no son un descuido de edición. En Pickwin el número de permiso que da una compilación es el mismo que el pie de Betcris muestra a nombre de Producciones Móviles, y en Betcris el número del pie y el de la tabla del propietario no coinciden entre sí; cuando dos fuentes se contradicen sobre un número de permiso, imprimir uno cualquiera sería inventar certeza. Ese es el tipo de detalle que cambia según la fuente y que ningún lector puede resolver por su cuenta en la pantalla de registro.
Ese mismo problema tiene una cara más grande. No hay lista oficial de permisos que un lector pueda abrir, y los recuentos de sitios de apuestas se contradicen: un informe habla de 136 sitios y otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Con semejante dispersión, cualquier cifra que esta guía imprimiera como número de operadores legales sería una cifra elegida, no medida. Lo único verificable es lo que cada marca publica de sí misma.
La consecuencia práctica es incómoda y hay que decirla: la verificación del permiso recae sobre quien apuesta. El camino razonable es mirar el pie de página del sitio —ahí es donde el permiso y el titular suelen aparecer—, buscar el nombre de la empresa permisionaria y desconfiar de cualquier marca que no muestre ni una cosa ni la otra. En la sección sobre qué exige la normativa mexicana explico por qué el permiso no es transferible y por qué eso importa cuando una plataforma cambia de dueño.
Fundamentos: cómo se construye un momio de voleibol y qué se queda la casa
Del momio sólo se ve el número final. Detrás hay un cálculo de probabilidad y un porcentaje que la casa reserva para sí, y ese porcentaje es el precio real de apostar. La fórmula del reparto es sencilla: la proporción que el mercado devuelve sale de dividir uno entre la suma de los inversos de todos los momios del mismo mercado; el margen es el 100 % menos esa proporción. En un mercado de dos resultados a 1.90 y 1.90, cada inverso vale poco más de 0.526, la suma ronda 1.0526 y la proporción devuelta queda alrededor del 95 %. El margen, por tanto, se mueve en una banda cercana al 5 % de cada peso apostado en ese mercado.

La banda depende de la condición y no de una cifra fija: dos resultados al mismo momio, un mercado muy líquido y una casa que compita por volumen acercan el margen a ese 5 %, mientras que un mercado de nicho —puntos totales del tercer set, por ejemplo— puede llevar un margen bastante mayor sin que el momio lo anuncie. Es una estimación sobre muchos boletos, no una promesa ni un resultado por boleto.
Ahí está el punto que la publicidad no toca. Un “momio mejorado” se compara contra otro momio de la misma casa, no contra el mercado; y un bono de bienvenida se paga precisamente con la parte que el margen ya reservó. Cuanto más alta la comisión implícita, más caro sale cada intento de cumplir los requisitos de apuesta. Apostar cuatrocientos pesos repartidos en diez boletos de cuarenta cuesta, en margen, lo que cuesta; apostarlos en un solo boleto cuesta lo mismo, pero deja menos veces el capital expuesto al margen.
El voleibol añade una capa propia. Un partido al mejor de cinco sets es, en la práctica, hasta cinco mercados encadenados: quien apuesta al ganador del partido está comprando una posición que se recalcula después de cada set, y quien apuesta a puntos totales está comprando una posición sobre un reloj que no se detiene. Los mercados de hándicap por sets y los de más/menos por set funcionan distinto entre sí, y el margen de uno no es el margen de otro. Un lector que compare precios entre casas debe comparar el mismo mercado exacto, la misma línea y el mismo momento: comparar el 1X2 de voleibol de una casa contra los puntos totales de otra no dice nada.
Apuestas en vivo: dónde el margen castiga más
En vivo, el margen se abre porque el precio cambia con cada punto y la casa necesita protegerse de quien entra dos segundos antes que ella. Un saque directo, una rotación que deja al colocador en la red y el momio se mueve. Para el jugador eso significa tres cosas concretas: el precio que se ve suele ser peor que el precio previo al partido; el tiempo de confirmación del boleto puede costar el valor que se buscaba; y el retiro anticipado aparece como herramienta de rescate justo cuando el margen ya se movió en contra.
No hay regla especial en el Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos sobre apuestas en vivo, deportes virtuales o esports en los artículos revisados. Lo permitido es apostar a través del permiso de un permisionario, y el detalle del catálogo lo pone cada casa. Es decir: el vivo no está prohibido ni regulado aparte, simplemente existe dentro del permiso.
Para un lector con presupuesto pequeño, la conclusión práctica es antipática pero clara: el vivo es el formato más caro del catálogo. Quien juega cien pesos por boleto y quiere estirarlos conviene que apueste antes del partido, en mercados principales, y que reserve el vivo para cuando tenga una razón concreta y no la simple sensación de estar dentro del partido.
La aritmética del boleto: momio, retorno y lo que queda en el camino
Del momio decimal se pasa al retorno con dos operaciones. Ganancia neta es el importe apostado multiplicado por el momio menos uno; retorno total es el importe multiplicado por el momio a secas. Doscientos pesos a 1.90 devuelven 380 pesos, de los cuales 180 son ganancia limpia. En una combinada o parlay los momios de los tramos se multiplican en un solo precio, y por eso una combinada de tres selecciones a 1.90 paga mucho más que cada una por separado: la casa cobra su margen en cada tramo, tres veces en lugar de una.
Ahí está el costo escondido de la combinada que todo mundo presume. Cada tramo añade su comisión, y esa comisión se compone. Una combinada de tres selecciones con margen del 5 % por mercado deja al jugador con un producto bastante más caro que la misma cantidad jugada en sencillas, aunque el folleto anuncie una ganancia llamativa. La combinada no es un pecado; es un producto con más capas de costo, y quien lo juega debe saber cuántas capas está pagando.
Normativa: permiso de la Secretaría de Gobernación, no licencia
Aquí conviene ser exacto, porque la palabra importa. En México la figura es el permiso, no la licencia, y el permiso es un acto administrativo temporal que la Secretaría de Gobernación otorga a un permisionario. La autoridad es la Secretaría de Gobernación a través de la Dirección General de Juegos y Sorteos, que autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y extingue permisos y sustancia los procedimientos de sanción.

El marco legal arranca en la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947. Esa ley prohíbe en todo el país los juegos con apuesta y las apuestas, y sólo permite los que estén expresamente autorizados; la Secretaría otorga permisos e inspecciona conforme al artículo 7, clausura establecimientos sin autorización conforme al artículo 8, y el artículo 9 impide que un establecimiento quede junto a escuelas o centros de trabajo. El Reglamento de esa ley, reformado el 16 de noviembre de 2023, remata la lógica en su artículo 2: la actividad de apuestas y sorteos que no esté expresamente prevista queda prohibida. No es una ley que diga “esto se puede”; es una ley que dice que todo lo demás no.
Dos tipos de permiso importan aquí: los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, según el artículo 28. Los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas, y el artículo 31 establece que los permisos son intransferibles. Los permisionarios de apuestas remotas deben rendir cuentas trimestrales y anuales auditadas, contratar un seguro, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y constituir un bono de fianza, conforme al artículo 29.
Ninguna disposición del articulado revisado nombra el juego en línea. La práctica reportada es que los sitios de internet no pueden tener permisos digitales propios y cuelgan de un permisionario autorizado con instalaciones físicas; una misma empresa permisionaria opera varias marcas. De ahí que la comprobación vuelva a ser tan artesanal: el permiso del titular es el que da cobertura, y el permiso no se transfiere, así que un cambio de dueño no arrastra el papel automáticamente.
Entre la marca y el papel hay dos historias recientes que muestran que la puerta se abre y se cierra. Caliente muestra su permiso DGG/SP/404/97 en el pie de su propio sitio, y en la ficha de la aplicación su titular es Tecnología de Entretenimiento Caliplay. En el otro extremo, la situación de dos operadores ha sido la más inestable del mercado: Betano quedó bloqueada desde noviembre de 2025 tras el congelamiento de cuentas por la Unidad de Inteligencia Financiera, y en diciembre de 2025 un tribunal colegiado sólo le permitió publicar contenido informativo ajeno a las apuestas; en marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026, y en octubre de 2026 la prensa reportó nuevas suspensiones judiciales sobre las órdenes de la Secretaría. Ninguno de esos dos aparece entre las plataformas comparadas aquí, y cualquier lector que tenga saldo en una de ellas debería leer el estado de su caso con la fecha a la vista, nunca como una situación cerrada.
Tampoco hay lista oficial abierta de sitios autorizados: la Dirección General de Juegos y Sorteos publica, según se dice, un PDF de sitios autorizados, el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto, y los recuentos de portales se contradicen. La reforma que sustituiría la ley de 1947 quedó terminada por la Secretaría en octubre de 2026 y enviada al Gabinete de Seguridad el 13 de octubre de 2026, pero no ha sido presentada y no es ley; una iniciativa que derogaría la norma crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión, y es sólo una propuesta. Quien planee a un año vista no debe presupuestar sobre algo que no está publicado.
Edad, identidad y cuánto le cuesta al jugador el control de identidad
El Reglamento, en su artículo 5, impide a los menores de edad entrar a las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no fija un número. Las marcas sí estampan 18+ en sus propios listados y pies de página, y una cifra legal para el juego no está establecida. Codere declara en su ficha de aplicación que opera con permiso de la Secretaría de Gobernación y que limita el uso a mayores de 18 años, con avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta; el pie de caliente.mx advierte que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad y enlaza su sección de juego responsable. Harto de repetirlo en cada ficha no estoy: es el mismo dato en cada casa porque es la misma obligación.
El costo para el jugador es real y a veces incómodo. Los operadores verifican la identidad de sus usuarios y reportan las operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria, porque el juego es una actividad vulnerable bajo la ley antilavado; los documentos exigidos no están establecidos en un texto legal. En la práctica eso significa que una cuenta se abre rápido y se retira despacio, porque el retiro va a una cuenta a nombre del propio jugador. Quien tenga prisa por cobrar, que lo sepa de antemano: la verificación es el paso que se atraviesa entre el boleto ganador y el dinero.
Impuestos: quién retiene y qué se lleva el premio
Aquí hay que separar dos bolsillos, porque el error más común es creer que el impuesto lo paga el jugador por ser jugador. El IEPS de la Ley del IEPS, artículo 2, fracción II, inciso B), grava los juegos con apuesta y los sorteos que requieren permiso al amparo de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, con una tasa del 50 %, y esa tasa rige a partir del 1 de enero de 2026 tras la reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación el 7 de noviembre de 2025; antes era del 30 %. El mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que quedan sujetos a las obligaciones de esa ley, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimientos graves conforme a los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA. La base no está establecida en el texto revisado, que sólo dice “valor de la actividad”; la prensa habla de monto total apostado. Por eso esta guía no escribe “50 % de lo apostado” ni “50 % de los ingresos brutos”: sería inventar una definición que el propio texto no da.
El segundo bolsillo es el premio. Conforme a los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR, los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingreso; quien paga retiene el 1 % si la entidad federativa no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y el 21 % si un impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo sólo si la persona presenta la declaración exigida cuando está obligada; en caso contrario el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México cobra un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, lo que ronda el 7 % en total, y los premios que pasan de 600,000 pesos en el año se reportan en la declaración anual. Además, el operador entrega un CFDI de retenciones por los premios gravados. Quien cobre un premio en una casa con permiso tendrá ese comprobante; en un sitio fuera del marco mexicano no hay CFDI, ni retención identificable, ni a quién reclamar.
El caso que nadie quiere enfrentar es el del premio ganado en un sitio sin permiso. El artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”, y el tratamiento de los premios de un sitio no autorizado no está establecido; aquí la respuesta honesta es la misma que este texto repite en la sección correspondiente: consulta a un contador o asesor fiscal antes de presumir exención. Nadie del otro lado te va a retener ni a avisar.
Comparación honesta: lo que un permiso mexicano pone sobre la mesa
Una marca con permiso aporta un domicilio legal en México, un permiso de la Secretaría de Gobernación, controles de identidad y antilavado, y un CFDI de retenciones cuando el premio se grava. Un operador sin permiso no aporta ninguna de esas cosas, y sus saldos pueden quedar congelados de un día para otro, como ocurrió con las cuentas bloqueadas desde noviembre de 2025. Ninguna de las dos rutas tiene registro nacional de autoexclusión, porque ese registro simplemente no existe en el país.
También conviene deshacer un malentendido frecuente: los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos y no están cubiertos por el marco de la Secretaría. La zona offshore se describe como desprotegida, y así queda, sin nombres y sin más detalle. Lo que sí está establecido es que no hay una multa o un delito tipificado para el jugador que apuesta en un sitio sin permiso; tampoco hay una exención escrita.
Juego responsable: las herramientas que existen y las que no
No hay registro nacional de autoexclusión en México. Es la primera frase porque es la que cambia el resto: la autoexclusión que ofrecen las casas es voluntaria e interna, y cada plataforma la maneja en sus propios términos. Tampoco se encontró un límite legal de depósito o de pérdida, ni una figura de cuenta temporal. Lo que hay es lo que las marcas listan en sus propias fichas: pausas, límites de depósito, cierre de cuenta y avisos.
Sobre esa base, el trabajo de protegerse recae en el jugador, y tiene tres piezas que cuestan poco y rinden mucho. La primera es un límite de depósito puesto antes del primer boleto y no después de la primera racha mala; el momento en que uno quiere ponerlo es justo el momento en que ya no sirve. La segunda es un presupuesto por sesión expresado en cantidad de boletos y no en pesos, porque el margen cobra por boleto y no por peso. La tercera es una pausa real: cerrar la aplicación y volver al día siguiente.
El voleibol tiene un gancho particular para el juego compulsivo, y no es el momio: es la frecuencia. Un partido al mejor de cinco sets ofrece hasta cinco finales en noventa minutos, y cada final tiene su propio mercado en vivo. Quien persigue una pérdida la persigue en un deporte que le da una oportunidad nueva cada pocos minutos.
Las casas con permiso publican sus propias herramientas. Codere incluye avisos de juego responsable, límites de uso para mayores de 18 años y políticas de cierre de cuenta en su ficha de aplicación; el pie de caliente.mx pide divertirse con responsabilidad y enlaza su sección específica; Winpot menciona avisos de juego responsable en sus aplicaciones de deportes y de casino. Son declaraciones de cada marca sobre sí misma, no un estándar certificado por una autoridad. La publicidad, por su parte, muestra la clave del permiso oficial y las advertencias de juego responsable, según un reporte secundario.
La parte incómoda de esta sección es que no tiene un número que la cierre. No hay un tope legal, no hay un registro donde anotarse una vez y quedar fuera de todas las casas, y no hay una autoridad que centralice una queja por juego problemático. Lo que hay son herramientas por plataforma más la decisión de usarlas antes de necesitarlas. Quien necesite ayuda fuera de esas herramientas debería buscarla en los servicios que la propia casa enlaza, y quien esté diseñando su primer límite de depósito encontrará el paso a paso en la sección de preguntas frecuentes de esta guía.
Calendario, torneos y mercados: dónde está el voleibol en el catálogo
El calendario manda. El voleibol olímpico existe desde Tokio 1964 y el de playa desde Atlanta 1996, y la Copa Mundial de la FIFA 2026 ya se jugó entre junio y julio de 2026, así que el año deportivo que viene no tiene ese imán de volumen que arrastra todos los mercados. Para el voleibol, eso es una buena noticia y una mala a la vez: hay menos competencia por la atención del catálogo, pero también menos liquidez en los mercados de nicho, y menos liquidez suele significar margen más ancho.
Lo que un lector va a encontrar es una estructura de mercados que se repite entre casas. Está el ganador del partido, que en un dos a cero aún no está decidido; están los mercados de sets, con hándicap y con totales; están los de puntos por set y por partido; y están las combinadas que mezclan set y puntos. Cuanto más exótico el mercado, más ancho el margen, porque la casa tiene menos información y menos volumen con el que equilibrarse.
La cobertura por deportes varía mucho entre plataformas, y ahí conviene leer con lupa. Codere dice cubrir más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis en su ficha de aplicación. 1xBet ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad, según la misma tienda. Playdoit lista futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. CampoBet cubre futbol, tenis y basquetbol con momios en vivo, transmisión de partidos y ajuste de apuestas en juego, y su ficha promete retiros rápidos y atención permanente. Rushbet ofrece apuestas en vivo con transmisión de NFL, MLB y ligas europeas de futbol, además de casino y casino en vivo. Betano ofrece apuestas deportivas, tragamonedas, casino en vivo, deportes virtuales, concursos de fantasía, momios mejorados y un programa de lealtad con misiones. Betcris publica en su pie de página que opera bajo un permiso de la Secretaría de Gobernación a nombre de Producciones Móviles, que trabaja junto con Paradise Riviera Gaming según el oficio DGJS/405/2018, y que la empresa del sitio, TV Global Enterprises Ltd., tiene licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026. Caliente ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, para mayores de 18 años. Winpot se presenta como empresa mexicana de entretenimiento con 17 casinos físicos, y en su página principal aparecen logotipos de Visa, SPEI, OXXO, Mercado Pago y AstroPay como métodos de depósito, sin montos mínimos y con banners de bonos de deportes y casino sin cifras.
Ninguna de esas listas menciona el voleibol por su nombre, y ahí está el dato útil de la sección. El voleibol vive en el “más de 30 deportes” de Codere, en el “apuestas en vivo y estadísticas” genérico de las demás, y en la práctica entra al catálogo por la puerta de los deportes de conjunto. Quien quiera saber si un torneo concreto está en la cartelera tiene una sola fuente: el programa de apuestas de la propia casa el día del partido. Es un paso más, y es el paso que evita sorpresas.
El torneo de voleibol no se apuesta como una temporada de futbol. Las competencias de selecciones se concentran en semanas y las ligas nacionales tienen calendarios irregulares, con lo que el mercado aparece y desaparece. Para un lector que quiera vivir del voleibol y no sólo apostarlo de vez en cuando, esa intermitencia es el primer obstáculo: no hay un flujo constante de partidos, así que no hay un hábito que sostener con calidad.
Las nueve casas de apuestas, una por una
Cada ficha de esta sección describe lo que la marca publica sobre sí misma y termina con una valoración sobre el costo para quien apuesta. Las plataformas bloqueadas no están aquí: Betano, del grupo Ganador Azteca, quedó fuera por su situación desde noviembre de 2025, y por eso no forma parte de las nueve.
Codere: el catálogo más ancho, con el costo de la comodidad
Codere opera bajo permiso de la Secretaría de Gobernación según fuentes especializadas, con los números DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 y titular Libros Foráneos S.A. de C.V. La ficha de su aplicación declara que opera con permiso de la Secretaría, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. En deportes dice cubrir más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis.
El catálogo ancho es una ventaja real para el apostador de voleibol, porque un deporte que no está entre los populares sobrevive en las casas que cubren muchos. También es una trampa: un catálogo gigantesco obliga a la casa a poner márgenes más anchos en los rincones donde nadie mira, y el voleibol es exactamente uno de esos rincones.
Veredicto: es la plataforma que más probablemente tenga el partido de voleibol que se busca, y el jugador de mercados exóticos pagará por esa disponibilidad en el margen.
Betway: el permiso más citado y el catálogo más silencioso
Betway aparece con permiso 4184 según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. Es uno de los números más repetidos en las compilaciones que siguen la lista de la Dirección General de Juegos y Sorteos, con la salvedad de siempre: la lista oficial no pudo abrirse.
El detalle que llama la atención no es el permiso, sino lo poco que su propio listado dice sobre sí misma en materia de deportes y torneos. Un permiso bien citado y una ficha escueta dejan al lector sin saber qué esperar del catálogo, y esa incertidumbre también tiene costo: se paga en tiempo de búsqueda.
Veredicto: el papel es sólido y el catálogo es una incógnita; quien la elija debería comprobar en su programa de apuestas que el voleibol aparece con la frecuencia que necesita antes de depositar.
Caliente: el permiso en el pie de página y el nombre que no cuadra
Caliente muestra su permiso DGG/SP/404/97 en el pie de su propio sitio, lo que la convierte en una de las pocas marcas cuyo papel aparece en primera fuente y no en una compilación. La ficha de su aplicación “Caliente Deportes” la publica Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026. En producto ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, para mayores de 18 años. Su pie de página advierte que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable.
Que el permiso esté en el pie propio vale más que cualquier compilación, pero no resuelve todo. El titular que las fuentes nombran para el grupo es Tecnología de Entretenimiento Caliplay, mientras la aplicación la publica una sociedad con la denominación S.A.P.I. de C.V. y una razón social ligeramente distinta. Dos razones sociales parecidas y un mismo grupo no son lo mismo que un permiso verificado, y el lector que quiera certeza total tendrá que ir a la autoridad.
Veredicto: el jugador que quiere ver el papel en la fuente y no en un tercero encuentra aquí lo que busca, con la advertencia de que la sociedad publicadora y el titular tienen nombres que conviene leer despacio.
Novibet: permiso con número fechado y catálogo sin detalle
Novibet opera bajo permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 según casasdeapuestaslegales.mx, con titular Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. El número es de los que aparece con formato completo y año incluido, lo que facilita rastrear su origen, siempre con la misma salvedad de que la lista oficial no pudo abrirse.
Su listado propio no dice nada específico sobre voleibol ni sobre torneos, y esa ausencia ordena la ficha: el lector no tiene con qué comparar el catálogo, pero sí un permiso identificable con año.
Veredicto: para quien verifica papeles antes que catálogos, el número fechado es un punto a favor; para quien busca un mercado concreto de voleibol, la respuesta sigue estando en su programa de apuestas.
Pickwin: dos números que se contradicen y un permisionario compartido
Pickwin aparece con permiso de su permisionario, cuyo titular las fuentes nombran como Producciones Móviles S.A. de C.V. junto con Unocapali La Paz Operadora. El número no se imprime aquí: una compilación da DGJS/DCRCA/1584/2019 y otra da DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER, y ese último número es el que a su vez aparece en el pie de Betcris para el mismo titular. Dos marcas distintas, dos números distintos y un mismo permisionario es una situación normal en México: una empresa con permiso puede operar varias marcas.
El problema para el lector no es esa normalidad, sino la contradicción concreta entre compilaciones. Cuando el número que una fuente atribuye a Pickwin es el que otra fuente pone en el pie de Betcris, la ficha deja de servir para verificar y sirve sólo para describir.
Veredicto: la marca existe y la estructura de permiso compartido es legítima, pero la verificación del papel exige ir a la autoridad; aquí el número es un campo que no conviene imprimir.
1xBet: el permiso nacional y la empresa extranjera detrás de la aplicación
1xBet aparece con permiso DGJS/0002/2020 según Apuestas-legales.com.mx, con titular Entretenimientos Naturales. La misma fuente no pudo confirmar el dominio ni la lista oficial, y la tienda de aplicaciones lista la aplicación bajo 1XCorp N.V., una sociedad distinta del titular nombrado. Su aplicación ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad.
La distancia entre la sociedad que publica la aplicación y el titular del permiso es un dato, no una insinuación. Un permiso mexicano puede cubrir la operación y la aplicación puede venir de otra sociedad del grupo en el extranjero, pero entonces el nombre que el lector ve en la tienda no es el nombre que responde ante la autoridad mexicana.
Veredicto: el catálogo en vivo es de los más completos del grupo comparado, y el jugador que lo elija debería tener claro a qué sociedad le está confiando el saldo.
Playdoit: el permiso de 2005 y el apetito por el boleto rápido
Playdoit opera bajo permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005 según casasdeapuestaslegales.mx, con titular Eventos Festivos de México. El formato del número lo sitúa entre los permisos antiguos del sistema, anteriores a la reforma reglamentaria de 2023. En producto lista futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas.
El retiro anticipado es la pieza que merece atención en términos de costo, porque funciona como seguro y como seguro se paga: se activa justo cuando el margen ya se movió en contra del apostador, de modo que su valor real es evitar una pérdida mayor, no capturar una ganancia. Quien lo use como estrategia fija termina pagando el precio del seguro en cada partido.
Veredicto: plataforma de operación larga bajo un permiso veterano, con un catálogo orientado al vivo, y el retiro anticipado como herramienta que conviene entender antes de usar.
Betcris: la licencia europea que no sustituye al permiso mexicano
Betcris publica en su pie de página que opera bajo un permiso de la Secretaría de Gobernación a nombre de Producciones Móviles, que trabaja junto con Paradise Riviera Gaming según el oficio DGJS/405/2018, y que la empresa del sitio, TV Global Enterprises Ltd., tiene licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026. El número del permiso mexicano no se imprime: el del pie propio y el de la tabla del propietario no coinciden, lo que deja al lector con dos versiones y ninguna verificable.
La licencia maltesa es un dato de peso para quien juega desde varios países, y es exactamente el tipo de papel que no sustituye al permiso mexicano para efectos locales: no da domicilio en México para reclamar, no emite CFDI de retenciones y no cubre la operación bajo la ley nacional. Dos marcos superpuestos no significan el doble de protección; significan que hay que saber cuál aplica a cada reclamación.
Veredicto: el jugador que valora un marco europeo reconocido encuentra aquí la referencia detallada, siempre que entienda que la reclamación local se hace por la vía del permiso mexicano, no por la maltesa.
Strendus: tres permisos, dos versiones del titular
Strendus aparece con tres números de permiso —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021— según casasdeapuestaslegales.mx, con titular nombrado como Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, porque las compilaciones difieren. Es la ficha con más números de todo el grupo, y con la misma incertidumbre sobre quién es exactamente el permisionario.
Tres números pueden significar tres permisos complementarios, algo contemplado en el marco para giros distintos, o una compilación que mezcló registros de años distintos. Sin lista oficial, ninguna de las dos lecturas se puede confirmar.
Veredicto: la marca ofrece varias referencias de permiso, lo que ayuda a quien quiera rastrear, y deja el nombre del titular en el aire; para el jugador de voleibol el criterio que queda es el catálogo, que su listado tampoco detalla.
Panorama del costo: lo que cada decisión le resta al boleto
Junten las piezas y aparece una cuenta desagradable. Ninguna casa de esta comparación opera gratis: el margen está dentro de cada momio, y en un mercado de dos resultados a 1.90 y 1.90 la proporción devuelta ronda el 95 % antes de cualquier bono. En tres boletos seguidos, la parte que se queda el mercado se acumula; y una combinada de tres tramos multiplica el efecto porque el margen se cobra tres veces.
Frente a esa cuenta, las decisiones del jugador importan más que la elección de marca. Apostar mercados principales antes del partido cuesta menos que perseguir líneas exóticas en vivo. Un boleto más grande cuesta menos que diez boletos pequeños por el mismo monto, porque el margen pega por boleto. Un bono con requisitos de apuesta fuertes puede salir más caro que no tomarlo, sobre todo cuando cada tramo de cumplimiento vuelve a pagar margen.
Y el papel importa. Una casa con permiso mexicano da recurso local, comprobante fiscal de retención cuando el premio se grava y controles de identidad que, aunque incómodos, son los mismos que protegen el saldo; una marca sin permiso no da ninguno, y ya hay cuentas congeladas para probarlo. Ese es el precio que no aparece en el folleto y el que conviene tener presente antes de depositar.
Preguntas frecuentes sobre las apuestas de voleibol en México
¿Qué deportes y eventos se pueden apostar en una casa con permiso?
Se puede apostar en lo que esté dentro del permiso de un permisionario, porque el Reglamento prohíbe, en su artículo 2, lo que no está expresamente previsto. Los centros de apuestas remotas cubren deportes, deportes virtuales, esports y combinadas. El catálogo concreto lo publica cada casa: Codere declara más de 30 deportes con estadísticas en vivo, y el resto lista futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports. Un torneo de voleibol aparece cuando la casa lo abre en su programa de apuestas.
¿Cómo saber si una casa opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
No hay lista oficial abierta que un particular pueda consultar; la Dirección General de Juegos y Sorteos publica, según se dice, un PDF de sitios autorizados, y el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público. Mientras eso no exista, el camino es leer el pie de página del sitio, identificar al permisionario y su número, y desconfiar de quien no muestre ninguno de los dos. Los recuentos de portales se contradicen: uno habla de 136 sitios y otro de entre 30 y 35 operadores en dominios .mx.
¿Cómo se calcula lo que paga un boleto con el momio y la cantidad apostada?
La ganancia neta es el importe apostado multiplicado por el momio menos uno, y el retorno es el importe multiplicado por el momio. Doscientos pesos a 1.90 devuelven 380 pesos, con 180 de ganancia limpia. En un parlay los momios de cada tramo se multiplican en un solo precio. Toda cifra es una estimación sobre el papel: el boleto puede perder, y ninguna cuenta de este tipo promete un resultado.
¿Cómo se nota el margen de la casa dentro del momio?
Se nota sumando los inversos de los momios del mismo mercado. En un mercado de dos resultados a 1.90 y 1.90, la proporción devuelta ronda el 95 % y el margen se mueve cerca del 5 % de lo apostado en ese mercado. Es una banda con su condición: mercados líquidos y competidos empujan el margen hacia abajo, y los mercados exóticos de set o de puntos lo ensanchan sin avisar.
¿Se pagan impuestos por los premios y quién los retiene?
Los premios de juegos con apuestas legalmente autorizados son ingreso conforme al artículo 137 de la Ley del ISR. Quien paga retiene el 1 % si la entidad no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y el 21 % si supera ese 6 %. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal del 6 % sobre premios, cerca de 7 % en total, y el operador entrega CFDI de retenciones.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
No existe un límite legal de depósito o de pérdida en México, ni una cuenta temporal, así que los límites son internos de cada plataforma y voluntarios. Se configuran en la cuenta, dentro de las herramientas de juego responsable de cada casa, y su efecto se mide en el momento en que se activan. No hay registro nacional de autoexclusión: para bloquearse en todas las casas a la vez habría que hacerlo casa por casa.
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