Apuestas de la Eurocopa 2026 en México: nueve casas con permiso de la SEGOB y lo que cada mercado te cuesta
Datos actualizados a noviembre 5, 2026, con los permisos de la Secretaría de Gobernación verificados contra los pies de página de cada operador y las compilaciones públicas que citan la Dirección General de Juegos y Sorteos.
Hay una trampa en el nombre. Quien busca “apuestas de la Eurocopa 2026” espera encontrar el torneo en el calendario de esta temporada, y no está ahí. La Eurocopa de futbol se juega cada cuatro años y la última fue en 2024: del 14 de junio al 14 de julio en Alemania, veinticuatro selecciones, cincuenta y un partidos y España levantando el título el 14 de julio en el Estadio Olímpico de Berlín tras ganar 2-1 a Inglaterra, su cuarto campeonato europeo. La siguiente es en 2028, con Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda como anfitriones, partido inaugural el 9 de junio de 2028 en Cardiff y final el 9 de julio de 2028 en Wembley. El número del año en la búsqueda no es el año del torneo; es el año en que estás leyendo esto.
Eso cambia por completo la conversación útil. Un aficionado que quiere apostar hoy a la Eurocopa 2028 está apostando a un evento que arranca en dos años, con la fase de clasificación todavía por jugarse y un sorteo el 6 de diciembre de 2026 en Belfast que apenas va a repartir a las selecciones en doce grupos de cuatro o cinco equipos. Sus momios de campeón son hoy largos, congelados en la barra de un mercado que no se moverá en serio hasta que haya balón. Y quien lo que quiere es apostar el fin de semana tiene otra cosa enfrente: la misma casa, el mismo boleto y una cuenta que en México funciona bajo un permiso de la SEGOB que casi nadie ha visto por escrito.
Ahí está el punto de esta página. No hay una Eurocopa esta temporada, así que lo que realmente estás eligiendo cuando entras a una casa de apuestas no es un pronóstico: es un precio, una regla y una vía de cobro. Lo primero se mide con el margen que el operador esconde dentro de los momios. Lo segundo con los requisitos de un bono que suena a regalo. Lo tercero con quién te bloquea la cuenta, cuándo y con qué documento en la mano. La Eurocopa es la excusa con la que estas nueve casas salen a buscarte; lo que sigue es lo que hay detrás de la excusa.
Pronósticos y criterios: qué se puede decidir antes de que ruede el balón
Tendencia no es pronóstico, y tu banca sí es una decisión
Cualquiera puede mirar la lista de goleadores de la última Eurocopa y sacar conclusiones. Cody Gakpo, Harry Kane, Georges Mikautadze, Jamal Musiala, Dani Olmo e Ivan Schranz terminaron con tres goles cada uno en 2024, seis futbolistas empatados en la cima de una tabla que se resolvió por un puñado de detalles. Lo que esa lista no te dice es nada sobre 2028. Gakpo y Musiala pueden perfectamente estar jugando la siguiente edición; Kane llegaría a los treinta y cuatro años, y eso en un delantero de área es una eternidad. Leer la tabla de 2024 como manual para 2028 es el error más caro y más común del aficionado que se acerca por primera vez a un mercado de máximo goleador.

El máximo anotador histórico del torneo es Cristiano Ronaldo, con catorce goles, una cifra que tomó cinco ediciones construir. Contra eso, seis jugadores empatados a tres en una sola edición. La escala te dice lo que el mercado de goleador realmente es: un mercado de nombres muy concretos con una cola muy larga donde casi todos los candidatos terminan en el mismo número bajo.
Donde tú sí tienes control es en la banca. Y ese control tiene forma de número, no de sensación. Un boleto de cien pesos al momio de un favorito y un boleto de cien pesos a un combinado de seis partidos son la misma cantidad de dinero y dos riesgos que no se parecen en nada. La apuesta sencilla paga una sola vez; el parlay multiplica los momios de cada pata y por eso multiplica también la probabilidad de que una sola pata te tumbe todo. Ninguna casa te va a decir esto en la pantalla del boleto, porque el parlay es donde la casa cobra su parte más grande con la menor resistencia del cliente.
El “cash out” —retiro anticipado en el habla de las apps— es la válvula de escape que las casas más grandes promocionan. Caliente lo tiene entre sus funciones, y es un buen ejemplo de cómo se lee un producto así: sirve para cerrar una posición cuando el partido te está saliendo mal, y lo que te paga por cerrarla no es lo que la posición vale, sino lo que el operador está dispuesto a darte para quitarte el riesgo. Nunca vas a ver publicada la fórmula que aplica a ese número. Es su número, no el tuyo.
La parte de estrategia que sí aguanta es aburrida: define un monto fijo por boleto, escríbelo antes de abrir la app, y no lo muevas porque el partido de las nueve se te antoje más que el de las once. Cualquiera que venda una “fórmula” para acertar el campeón está vendiendo lo único que puede ofrecer gratis: certeza que nadie tiene.
Tipos de apuesta y momios: dónde vive el costo real del boleto
El momio se lee, el margen se calcula
Un momio de 2.10 al ganador local no es una probabilidad. Es un precio que ya viene rebajado. La forma de verlo es sumar las probabilidades implícitas de los tres resultados posibles y comprobar que la suma no da 100 %, sino un poco más. Esa diferencia es del operador, y está en cada boleto que se ponga en cualquier mercado, gane quien gane.

Con momios 2.10 para el local, 3.40 para el empate y 3.60 para el visitante —una combinación de ejemplo, no un precio publicado— las probabilidades implícitas son 1/2.10, 1/3.40 y 1/3.60. Suman 0.476 más 0.294 más 0.278, o sea 1.048, un 104.8 % del total. La casa devuelve 1 dividido entre esa suma: 95,4 %. El margen es el 4,6 % restante, y es lo que se queda de cada peso apostado en ese mercado antes de que se juegue el primer minuto.
Vale la pena decir qué es y qué no es ese 4,6 %. Es el margen de ese 1X2 de ejemplo y nada más. No es el margen de la casa en un mercado de más/menos goles, ni en un hándicap, ni en el mercado de máximo goleador, que por su propia forma suele llevar horquillas más anchas. Tampoco es una tarifa plana: entre las nueve casas de esta lista el número se mueve con el deporte, con la liga y con lo popular que sea el partido, y un partido de la Eurocopa con millones de ojos encima va a llevar un margen más apretado que un partido de segunda en martes por la noche. Ahí está la única palanca que el apostador controla de verdad: no hay estrategia que recupere un dos por ciento de margen cobrado treinta veces al mes.
De ahí la regla que vale más que cualquier pronóstico. Se compara el mismo mercado entre dos casas, no la publicidad de dos casas. Un bono de bienvenida que vale cien pesos contra medio punto porcentual de margen en el mercado que vas a jugar todos los fines de semana no es comparable a simple vista, pero cuando haces la cuenta de cuántos boletos pones al año, el margen gana más veces de las que la promoción quiere admitir.
Máximo goleador: el mercado que más se equivoca el cliente
El mercado de goleador se vende como apuesta de conocimiento y funciona como apuesta de paciencia. Un delantero que arranca la primera fase de grupos con tres partidos por delante tiene tres oportunidades de anotar en poco más de una semana; si su selección pasa y llega a la final, tiene siete. El mismo jugador vale un momio distinto según hasta dónde llegue su equipo, y ahí está el nudo: estás combinando dos cosas al mismo tiempo, la puntería del jugador y el rendimiento de su selección, y las dos tienen que salir bien.
Como herramienta de afición tiene todo el sentido: es divertido, dura un mes y convive con el torneo. Como herramienta de rendimiento es mala. Un mercado con una horquilla ancha y un resultado que depende de siete partidos de equipos ajenos es exactamente el mercado donde el margen de la casa pesa más y donde tú tienes menos información que el operador.
Torneos y competencias: el calendario que sí está abierto
Apostar campeón de la Eurocopa hoy significa 2028
El mercado de campeón para la Eurocopa 2028 existe y está abierto en varias casas, con la particularidad de que se abre dos años antes del torneo y se mueve con cada partido de clasificación. Los doce grupos de clasificación se sortean el 6 de diciembre de 2026 en Belfast, y hasta entonces el momio de cualquier selección es en buena medida una apuesta a la inercia histórica. Alemania tiene tres títulos —1972, 1980 y 1996— y España cuatro, con 1964, 2008, 2012 y 2024. A partir de 2016 el torneo tiene veinticuatro selecciones y desde 1996 y hasta 2012 tenía dieciséis, así que comparar el palmarés antiguo con el moderno es comparar torneos de distinto tamaño.
El formato de 2028 ya se conoce: seis grupos de cuatro equipos, octavos de final entre el 24 y el 27 de junio, cuartos el 30 de junio y el 1 de julio, semifinales el 4 y 5 de julio y final el 9 de julio en Wembley. No hay partido por el tercer lugar. Y de los cuatro anfitriones —Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda—, hasta ahora solo los dos primeros son selecciones con momio corto habitual; Gales e Irlanda entran por la puerta que les abra la clasificación, y los anfitriones no se clasifican por serlo en este formato.
El calendario para el apostador tiene tres estaciones claras. La primera es ahora, con los mercados a campeón muy abiertos y poca información nueva. La segunda arranca con el sorteo de Belfast y la fase de clasificación, cuando cada resultado mueve las líneas de verdad. La tercera es el mes del torneo, junio y julio de 2028, con los mercados de partido y de fase final donde se concentra casi todo el volumen. Apostar en la primera estación es pagar por entrar temprano. La única ventaja real de hacerlo es que fijas un precio que puede empeorar; la desventaja es que inmovilizas dinero dos años por un beneficio teórico que puede evaporarse en la primera jornada de clasificación.
La otra Eurocopa: cuando la selección juega y el mercado también
Para el aficionado mexicano hay una capa que suele quedarse fuera de la conversación: la Eurocopa se juega mientras la Liga MX y la Selección Nacional están en otro calendario, así que las noches de junio y julio de un torneo europeo son horas de madrugada en el centro de México. Los partidos de la fase de grupos arrancan con horarios europeos y en 2028 se jugarán en el Reino Unido e Irlanda, con la misma diferencia de seis horas respecto al centro del país en horario de verano. Eso convive bien con las apuestas en vivo —estás despierto, hay mercado— y mal con el boleto que pusiste a las once de la noche y no vas a revisar hasta el día siguiente.
Los torneos que sí llenan el calendario de este año son otros: ligas europeas, la Liga MX, la Champions. Un apostador que llega buscando la Eurocopa y se encuentra con un menú de trescientos eventos tiene que decidir si su interés real es el torneo o es la apuesta. La respuesta honesta para casi todo el mundo es la segunda, y quien se lo admite juega con más cabeza: elige dos o tres mercados que entiende, los mide con margen, y deja el resto apagado.
Nuestro análisis: nueve casas con permiso, comparadas por lo que cuestan
Cómo se ordenó esta lista
Estas nueve operan en México bajo un permiso de la Secretaría de Gobernación amparado en un permisionario con establecimiento físico. Ninguna es una recomendación ni constituyen el mercado completo: una casa que no está aquí no está sin permiso por eso, y una que está aquí no tiene exclusividad de nada. El orden es el que es, y el criterio detrás es el que importa a la hora de pagar: qué tan claro está el permiso que exhibe, qué tan útil es su producto de deportes y en qué te obliga a fijarte antes de depositar.
El dato incómodo de toda la lista es que el número de permiso, en casi todos los casos, viene de una compilación pública y no del registro oficial. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica un PDF de sitios autorizados que no pudimos abrir, y por eso cada número de esta tabla va con la fórmula “según la fuente que lo compila, no confirmado oficialmente”. Eso no convierte a las casas en ilegales. Convierte al dato en lo que es: una referencia que puedes contrastar tú mismo en el pie de página del operador antes de poner dinero, y que conviene contrastar, porque las compilaciones se contradicen entre sí en más de un caso.
Nota editorial sobre las ausencias: bet365 y Betano, esta última de Ganador Azteca, llevan bloqueadas desde noviembre de 2025, con resoluciones judiciales que van y vienen y un amparo concedido a bet365 en marzo de 2026 sin que el sitio volviera a operar en esa fecha. No aparecen como fichas activas porque su estado no es estable y cambia mes a mes.
| Marca | Permiso de la SEGOB según la fuente que lo exhibe (no confirmado oficialmente) | Lo que su propia ficha dice sobre la cobertura del torneo |
|---|---|---|
| Playdoit | DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx; titular: Eventos Festivos de México | Futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports, con apuestas en vivo y transmisión |
| 1xBet | DGJS/0002/2020, según una compilación; titular: Entretenimientos Naturales | Apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports |
| Novibet | DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx; titular: Comercial de Juegos de la Frontera | Sin detalle de mercados en su propia ficha |
| Pickwin | No se imprime: las compilaciones se contradicen; titular: Producciones Móviles con Unocapali La Paz Operadora | Sin detalle de mercados en su propia ficha |
| Caliente | DGG/SP/404/97, exhibido en el pie de página de su propio sitio; titular: Tecnología de Entretenimiento Caliplay | Transmisión en vivo, creador de apuestas “crea tu apuesta” y eventos virtuales |
| Betway | 4184, según casasdeapuestaslegales.mx; titular: Espectáculos Deportivos Frontón México | Sin detalle de mercados en su propia ficha |
| Codere | DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según una compilación; titular: Libros Foráneos | Más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas y momios mejorados |
| Betcris | No se imprime: el pie de su sitio y la compilación difieren; titular: Producciones Móviles | Sin detalle de mercados en su propia ficha |
| Strendus | DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx; titular: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads | Sin detalle de mercados en su propia ficha |
Cuatro de las nueve no detallan su oferta deportiva en la ficha que publican. Eso no significa que no tengan futbol —todas lo tienen, porque es el producto que sostiene el negocio—, significa que su vitrina pública no describe mercados, y quien quiera saber si cubren la Eurocopa 2028 con un mercado de campeón tendrá que abrir el programa de apuestas de cada una.
La columna del permiso se lee con una regla: el número importa menos que el hecho de que exista y de que venga de una fuente identificable. Betcris es el caso interesante, porque su propio pie de página muestra un número a nombre de Producciones Móviles y la compilación muestra otro, y la casa opera además con una licencia de la Autoridad de Juegos de Malta vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026. Dos jurisdicciones en un solo pie de página es información útil: te dice que el operador tiene estructura internacional, y también te dice que el permiso mexicano no es lo único que respalda el producto que ves.
Un segundo dato que conviene mirar antes de decidir: en 1xBet, la App Store publica la aplicación a nombre de 1XCorp N.V., una sociedad distinta del titular del permiso que nombran las compilaciones. Eso no invalida nada, pero es el tipo de diferencia societaria que se traduce en un “¿con quién estoy contratando?” a la hora de reclamar un retiro.
Playdoit: el catálogo más ancho de la lista
Playdoit cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports, con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, la función “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las veinticuatro horas. Es una de las dos fichas de esta lista que describen su producto con cierto detalle, y el detalle importa: transmisión integrada más apuestas en vivo es una combinación que solo funciona si el video no va con retraso respecto a la línea, y en la práctica es lo que separa a las casas que de verdad tienen producto en vivo de las que solo tienen un botón.
El permiso viene, según la compilación, con el número DGAJS/SCEVF/P-02/2005 y titular Eventos Festivos de México. El “Playboost” merece una lectura atenta: aumentar ganancias es una promoción, y toda promoción tiene condición escrita en algún documento que no está en la pantalla principal. Si el boleto no gana, la ganancia aumentada no existe; si gana, el aumento suele venir con un tope. La transmisión, por su parte, se cobra de otra manera: te mantiene dentro de la app más tiempo, y en apuestas en vivo el tiempo dentro de la app es exactamente el tiempo en que estás poniendo boletos. El valor real de Playdoit está en quien pasa las noches de fin de semana viendo dos partidos a la vez y apostando durante el segundo tiempo. Para quien pone un boleto y cierra la app, Playdoit ofrece un catálogo que no va a usar.
1xBet: la cobertura más explícita y el permiso más turbio
1xBet lista apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y un programa de lealtad. Es la ficha que más menciona sus propios incentivos, y esa misma insistencia es la que hace que convenga mirar con lupa el bono de bienvenida antes de tocarlo.
El punto que aparta a 1xBet de las demás no está en su catálogo, está en su papeleo. La compilación que da su número de permiso —DGJS/0002/2020, titular Entretenimientos Naturales— es la misma que reconoce que no pudo confirmar el dominio que aparece en la App Store, y la aplicación se publica a nombre de 1XCorp N.V., una sociedad distinta de la titular del permiso. Tres nombres, un mismo logo. Ninguna de esas piezas prueba que algo esté mal; juntas, explican por qué el operador es el más difícil de verificar de los nueve.
Para un lector que ya conoce la marca de otros mercados y quiere el catálogo ancho, la oferta encaja. Para quien va a depositar por primera vez, la recomendación es invertir diez minutos en su sección de términos y en la información de la empresa antes del primer depósito, porque el mismo operador convive con reguladores muy distintos según el país y lo que aplica en México no es lo que aplica en otro sitio. En esa comparación, el permiso mexicano es la parte más débil de su expediente, no la más fuerte.
Novibet: permiso con número, producto sin descripción
Novibet aparece con el número DGJS/DCRCA/1121/2020, según la compilación, y titular Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. La sociedad titular tiene nombre de operador fronterizo, lo cual es coherente con cómo está montado el negocio en México: los permisos de apuestas remotas viven colgados de permisionarios con establecimientos físicos, no de sociedades digitales puras.
Su ficha pública no describe mercados, deportes ni funciones. Eso deja al lector sin vitrina y con un solo camino serio: abrir el programa de apuestas de su propia página y ver con sus ojos si el 1X2 de un partido grande lleva un margen comparable al de las casas que sí lo publican. Es un trabajo de cinco minutos y es el que decide.
Lo que sí tiene Novibet es un número de permiso limpio en comparación con el resto: uno solo, de una fuente, sin contradicciones. En una lista donde Betcris y Pickwin no pueden imprimir el suyo porque las fuentes se pelean, la consistencia de un dato importa. Quien valore la trazabilidad documental por encima de la variedad de mercados encontrará en Novibet una ficha ordenada y aburrida, que en este contexto es un cumplido.
Pickwin: cuando la compilación no alcanza ni para un número
Pickwin es el caso donde el papeleo se deshace en la mano. Una compilación da el permiso DGJS/DCRCA/1584/2019 y otra el DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER, y el titular aparece como Producciones Móviles S.A. de C.V. junto con Unocapali La Paz Operadora. Ese segundo número es, además, el mismo que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles, lo cual sugiere una estructura donde varios operadores cuelgan del mismo permisionario o donde las compilaciones se copian entre sí. Un permisionario puede efectivamente operar varias marcas, así que la coincidencia no es imposible; lo que no se puede hacer es imprimir un número como si estuviera confirmado.
La ficha de Pickwin tampoco describe su oferta deportiva. Quedan, entonces, dos incógnitas en una misma casa: el permiso y el producto. Para el lector eso significa que todo lo que se puede saber de Pickwin está dentro de Pickwin, en sus términos y en su programa de apuestas, y que esta página no va a inventarle un número que las fuentes no acuerdan. Quien abra la casa por una promoción concreta que vio en algún lado, que pida el permiso en el pie de página y lo compare con lo que la casa misma declara. Si no lo encuentra, la pregunta ya tiene su respuesta.
Caliente: el permiso en su propio pie y el producto más casino de la lista
Caliente es la única de las nueve fichas cuyo número de permiso, DGG/SP/404/97, aparece exhibido en el pie de página de su propio sitio, y no solo en una compilación ajena. El titular, según las fuentes, es Tecnología de Entretenimiento Caliplay, del Grupo Caliente. Para un dato que en el resto de la tabla hay que tomar prestado, esto es una diferencia de calidad: el operador se hace responsable de su número en su propia casa.
Su aplicación ofrece transmisión en vivo, el creador de apuestas “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y está restringida a mayores de dieciocho años. El pie de su sitio declara que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza su sección de juego responsable. Es la ficha que más rasgos de casino concentra: eventos virtuales y un creador de apuestas apuntan a un usuario que juega mucho y variado, no al que pone un boleto al campeón de la Eurocopa y espera dos años.
Ahí está la advertencia útil. Un creador de apuestas permite armar un combinado con más patas de las que el sentido común sugiere, y cada pata añade riesgo sin que el boleto se vea más caro. El perfil que encaja con Caliente es el del apostador de sesión larga, que combina mercados y usa el retiro anticipado cuando el partido se le va. El que busca una casa sobria para un mercado de temporada encontrará aquí mucha más máquina de la que necesita.
Betway: permiso bajo número corto, catálogo en silencio
Betway exhibe, según la compilación, el permiso 4184 a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. —una sociedad de frontón, que es uno de los giros tradicionales del permiso mexicano y uno de los que la normativa permite complementar con apuestas remotas. El número, corto y sin el formato DGJS/… que llevan los demás, es la parte menos estandarizada de la tabla.
Su ficha pública no describe deportes ni mercados, así que la evaluación del producto queda entera en manos del lector. Lo que esta página puede decir de Betway es lo que puede decir de una marca con una sociedad titular de giro tradicional: el permiso existe según la fuente que lo compila, no está confirmado por el registro oficial, y la marca no lo presume en su descripción pública. Para quien valora una casa que no grita, eso puede ser un rasgo; para quien quiere comparar mercados antes de abrir cuenta, es una desventaja práctica.
El lector al que le sirve Betway es el que ya tiene decidido qué va a jugar y quiere una casa detrás sin más ceremonia. El lector al que no le sirve es el que necesita ver un 1X2 antes de creer que la casa está viva.
Codere: más de treinta deportes y una advertencia clara en su ficha
Codere cubre más de treinta deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Es la segunda ficha que describe su producto con detalle, y la descripción es la más explícita de todas en un punto que importa aquí: menciona los “freebets” por su nombre. Su ficha de aplicación también declara que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de dieciocho años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.
Los permisos que le atribuye la compilación son DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, con Libros Foráneos S.A. de C.V. como titular. Dos números para una misma marca: puede ser un permiso original más una ampliación, y es exactamente el tipo de detalle que no se puede resolver desde fuera.
La parte que merece una línea propia son los momios mejorados y las apuestas gratis. Ambos son formas de devolverte una parte del margen a cambio de algo: en el primer caso, de que juegues un mercado concreto que la casa quiere empujar; en el segundo, de que cumplas un requisito. El “momio mejorado” sube el precio de un resultado, y el precio subido no suele venir con la misma libertad de retiro que un precio normal. Para quien apuesta seguido y sabe leer los términos, es margen de vuelta. Para quien no los lee, es una razón para depositar más de lo que pensaba.
Betcris: dos jurisdicciones en el mismo pie de página
Betcris es la ficha con la estructura documental más rica y la más contradictoria. Su pie de página muestra un permiso SEGOB a nombre de Producciones Móviles S.A. de C.V., que opera junto con Paradise Riviera Gaming S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018 que el propio sitio cita; la empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026. Y la compilación que intenta resolver el número mexicano da otro distinto, así que no se imprime ninguno.
Aquí la comparación se vuelve concreta. Un apostador que deposita en Betcris está frente a una entidad con licencia maltesa con fecha de vencimiento a la vista, cita de un oficio administrativo mexicano y un titular que también aparece en la documentación de otra marca de esta lista. Eso no es un defecto por sí solo —la estructura de permisionario con varias marcas es la norma en México—, pero sí es información que un lector debe tener antes de reclamar un retiro y descubrir con quién discute.
Su ficha tampoco detalla mercados ni deportes. Para quien ya conoce la marca y quiere una casa con respaldo internacional visible, la licencia maltesa es un argumento. Para quien quiere la ruta más corta entre un reclamo y una autoridad mexicana, el argumento se debilita, porque la autoridad que aparece con nombre y fecha en ese pie de página no es la mexicana.
Strendus: tres permisos, dos titulares y ningún detalle de producto
Strendus llega con tres números —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021—, todos según la compilación que los atribuye a Atracciones y Emociones Vallarta o a New Ads, porque las fuentes no se ponen de acuerdo ni en el titular. Tres permisos a lo largo de siete años es un historial administrativo activo, y eso puede leerse como una casa que ha crecido y ha ido ampliando su cobertura legal, o como una casa cuya documentación es difícil de seguir desde fuera. Con lo que hay, no se puede elegir entre las dos lecturas.
Su ficha pública no describe deportes, mercados ni funciones. Queda entonces una casa con papeleo abundante y vitrina vacía, que es la combinación menos útil para un lector que compara desde el sillón. Lo que sí se puede decir es que la dispersión del dato en las fuentes es la más alta de los nueve: si un permiso se puede rastrear hasta el pie de página del operador, es ahí donde se confirma, y no en una nota de terceros.
Para el lector que ya juega en Strendus, el punto no cambia nada. Para el que está decidiendo, el trabajo de verificación es mayor aquí que en las casas vecinas, y ese trabajo es tiempo, no dinero. Quien no lo quiera hacer tiene ocho alternativas arriba.
Legalidad: qué significa tener permiso en un país sin licencia de internet
Una ley de 1947 y un reglamento de 2023
México no tiene una ley de apuestas en línea. Tiene una ley de juegos y sorteos publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, que prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el territorio salvo los que autoriza expresamente, y un reglamento reformado el 16 de noviembre de 2023 que administra esa autorización. El artículo 2 de la Ley Federal de Juegos y Sorteos prohíbe lo que no está previsto de forma expresa; el artículo 7 faculta a la Secretaría de Gobernación para otorgar permisos e inspeccionar; el artículo 8 le permite clausurar establecimientos sin autorización; el artículo 9 impide que un local de apuestas esté cerca de escuelas o centros de trabajo, y el artículo 10 reparte la colaboración con estados y municipios.
El reglamento es el que aterriza el detalle. Su artículo 1 cubre la autorización, el control y la inspección de los juegos con apuestas y los sorteos, quedando fuera los de la Lotería Nacional, con jurisdicción federal. El artículo 2 vuelve a decir que lo no previsto expresamente está prohibido. El artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario. Los tipos de permiso relevantes para apuestas son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, y los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. Los permisos no son transferibles, y sus titulares deben presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, contratar un seguro, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y constituir una fianza.
La palabra importa y conviene usarla bien: es permiso, no licencia. Ninguna norma mexicana nombra las apuestas por internet. La práctica reportada es que un sitio en línea no puede tener un permiso digital propio, sino que cuelga del permiso de un permisionario autorizado, y que muchos operadores extranjeros operan a través de un titular local que puede sostener varias marcas a la vez.
Qué puede apostarse bajo un permiso y qué no está en la ley
Las apuestas deportivas se permiten únicamente a través del permiso de la SEGOB de un permisionario. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y los tipos de apuesta no tienen una regla separada en los artículos del reglamento que se han leído: no están prohibidos por mención, están cubiertos por el permiso general. Las apuestas mutuas y las carreras de caballos se regulan en hipódromos, galgódromos y frontones, con el “cruce de apuestas” entre asistentes, del que los menores de edad no pueden participar nunca. La Lotería Nacional queda fuera del reglamento por su artículo 1.
Sobre los intercambios de apuestas no hay disposición alguna, y esta página no va a decir que exista uno mexicano. Tampoco se encontró restricción sobre eventos menores o ligas de ascenso, así que cualquier afirmación de que “la ley prohíbe apostar a tal torneo” no tiene sustento en lo que está escrito.
Edad, identidad y los controles que sí existen
El artículo 5 del reglamento impide la entrada de menores de edad a las áreas de apuestas de los establecimientos y su participación en el cruce de apuestas, pero no fija un número. Los operadores declaran dieciocho años o más en sus propias fichas y pies de página —Codere lo hace explícito, Caliente también— y un número legal general para el juego no está establecido. Es decir: el 18+ que ves en la app es la regla de la casa, no un artículo.
Los operadores verifican la identidad de sus usuarios y reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT, porque el juego con apuestas es una actividad vulnerable bajo la ley de lavado de dinero. Los documentos exactos que se exigen no están fijados en un estatuto. En la práctica, eso significa que tu retiro puede quedarse detenido esperando un comprobante que la casa decidirá cuál es.
No existe un registro nacional de autoexclusión. Las herramientas voluntarias —pausas, límites de depósito, autoexclusión interna— son las que cada marca lista en su propia ficha de aplicación, y funcionan dentro de esa marca y solo dentro de ella. Si te autoexcluyes en una casa, la casa de al lado no se entera. No se encontró un límite legal de depósito o de pérdida ni una figura de cuenta temporal.
Impuestos: lo que se retiene y lo que declaras
El impuesto al operador es el IEPS del 50 % sobre los juegos con apuestas y los sorteos que requieren permiso, previsto en el artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS, reformado en el DOF del 7 de noviembre de 2025 y vigente desde el 1 de enero de 2026, frente al 30 % anterior. Ese mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México. La base no está establecida en el texto: la ley leída dice “valor de la actividad”, la prensa dice “monto total apostado”, y por eso esta página no va a escribir “50 % de lo apostado” ni “50 % de los ingresos brutos”. Los impuestos estatales varían: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados.
Del lado del jugador, los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos según los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. Quien paga retiene el 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y el 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración obligatoria; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México aplica un 6 % estatal sobre los premios, alrededor del 7 % en total según un reporte secundario, y los premios que superan 600,000 pesos en un año deben reportarse en la declaración anual.
Queda un hueco honesto: el artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”, y el tratamiento de un premio ganado en un sitio sin permiso no está establecido. Aquí la respuesta correcta es consultar a un contador o asesor fiscal, no seguir una regla que nadie ha escrito. Los operadores con permiso expiden un CFDI de retenciones por los premios gravados, y ese documento es tu comprobante.
Bloqueos, amparos y por qué esta página no dice si una casa está abierta
El artículo 2 del reglamento prohíbe lo no autorizado expresamente y el artículo 8 de la ley permite clausurar establecimientos sin autorización; la SEGOB ha reforzado su facultad de bloquear dominios y aplicaciones sin permiso, aunque una base legal para bloquear sitios de apuestas más allá de lo previsto en materia de cumplimiento fiscal no está establecida. El historial reciente explica por qué el estado de una casa hay que fecharlo.
El 11 y 12 de noviembre de 2025 la UIF identificó trece casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano, esta última de Ganador Azteca, del Grupo Salinas, quedaron inhabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado les permitió únicamente publicar contenido informativo sin relación con apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, incluidos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas, según una sola fuente. Alrededor de veinte casinos físicos cerraron en 2026.
Con esa secuencia, cualquier afirmación de que una casa “está abierta hoy” o “está cerrada hoy” envejece en semanas. Lo que un lector puede hacer es comprobar el estado antes de depositar y no dar por buena una captura de pantalla de hace tres meses. Tampoco está establecida una multa o un delito para el jugador que apuesta en un sitio sin permiso, así que esta página no va a anunciar ni una sanción ni una exención.
La comparación honesta entre una casa con permiso y una marca offshore es la siguiente. La primera trae un foro legal mexicano, un permiso de la SEGOB, controles de identidad y antilavado, y un CFDI de retenciones. La segunda no trae ninguna de esas cosas, y un saldo en un operador bloqueado puede quedar congelado sin que exista una ventanilla mexicana donde reclamarlo. En ninguno de los dos casos hay un registro nacional de autoexclusión. Un sitio con licencia de Curazao no es un permisionario mexicano, por mucho que su publicidad hable de regulación.
Prevención y salvaguardas: las herramientas que sí están en tus manos
Lo que la ley no te da, lo tienes que armar tú
Sin registro nacional de autoexclusión y sin límite legal de depósito, la protección del apostador mexicano es un contrato privado con cada casa. Eso tiene una consecuencia práctica que casi nadie aprovecha: las herramientas existen, son gratuitas y están dentro de la app, en un menú que no se promociona porque no genera ingresos.
Las tres que valen la pena configurar el mismo día del registro son el límite de depósito, el límite de pérdida y la pausa. El límite de depósito fija cuánto puedes meter en un periodo; una vez bajado, ninguna casa seria lo sube con efecto inmediato, y ese retraso es precisamente lo que lo hace útil, porque protege de la decisión que tomas a las dos de la mañana después de una racha mala. La pausa te saca de la app por un tiempo pactado. La autoexclusión interna es la versión larga de lo mismo, y su límite es evidente: vale en esa casa y en ninguna otra.
Aquí el detalle que separa a un operador responsable de una vitrina: Codere declara políticas de cierre de cuenta en su ficha, y su pie de página suma los avisos de juego responsable; Caliente enlaza su sección de juego responsable desde el pie de la página principal y prohíbe el acceso a menores de edad. Es poco, y es más de lo que ofrecen las fichas que no mencionan nada.
Las señales que aparecen antes de que el problema sea dinero
Un límite no sirve si se pone después del tercer depósito del domingo. Las señales que anticipan un problema son aburridas y muy visibles: subir el monto por boleto después de una pérdida, perseguir un resultado concreto, o abrir la app para revisar un boleto que ya sabes que perdiste. Ninguna de esas tres cosas es un diagnóstico, y las tres se corrigen mejor temprano que tarde.
La otra palanca real es de calendario. Con la Eurocopa a dos años de distancia, nada obliga a apostar hoy. Quien ponga un boleto a campeón ahora está inmovilizando dinero por veinticuatro meses sin información nueva que justifique la prisa, y quien se descubra a sí mismo aumentando ese monto para “compensar” debería leer esa conducta como el dato más importante de su propio expediente. Una banca se define antes de la primera apuesta, no después de la quinta.
Bonos y apuestas gratis: el precio de lo que se anuncia como regalo
Bienvenida, requisitos y el rollover que nadie lee
Cuatro de las nueve fichas de esta lista mencionan incentivos: 1xBet con bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad; Codere con momios mejorados y apuestas gratis; Playdoit con “Playboost”; Caliente con promociones sin detallar su forma. Ninguna publica, en la descripción que acompaña su producto, los requisitos de apuesta ni los plazos, y ahí está todo el asunto.
Un bono es una cantidad que se te presta con condiciones. La condición central es el rollover: si el bono es de mil pesos y el requisito es apostar el monto del bono diez veces, tienes que poner diez mil pesos en boletos antes de poder retirar nada. Si el requisito se calcula sobre el bono más el depósito, la cifra sube con tu propio dinero dentro. Si además cada boleto tiene un momio mínimo —uno que suele excluir los momios cortos de los favoritos—, la lista de apuestas que cuentan se reduce a las que menos te convienen.
Ninguna de las nueve fichas de la página trae el múltiplo ni el plazo por escrito, así que la cifra exacta hay que buscarla en los términos del operador antes de aceptar nada. Es el documento que decide si el bono vale algo. Y hay una regla que casi nunca está en la pantalla principal: la mayoría de las apuestas gratis no devuelven la participación con la ganancia, solo la ganancia. Un boleto de apuesta gratis de cien pesos al momio 2.00 no te paga doscientos; te paga cien, porque los otros cien eran de la casa.
El rollover se puede traducir a dinero con el margen de la casa delante. Si tienes que apostar mil pesos diez veces, son diez mil pesos de apuestas. A un margen del 4,6 % —el del 1X2 de ejemplo calculado más arriba—, el costo esperado de mover ese volumen es de unos cuatrocientos sesenta pesos, un promedio sobre muchas apuestas bajo el supuesto de que solo se apueste el monto del bono y siempre al margen de ese mercado. Un bono que vale menos que eso es un bono cuyo valor se lo come el propio cumplimiento. Es una estimación, no una factura, y el margen real de los mercados que uses será el que decida.
La oferta que sí sirve y la que no
El filtro no es el tamaño del bono. Es la relación entre lo que el bono vale y lo que cuesta mover el dinero para cobrarlo. Un bono generoso con un múltiplo alto sobre bono más depósito y un momio mínimo que excluye a los favoritos es más caro que un bono modesto con una vuelta sencilla, aunque el banner del primero sea tres veces más grande.
El segundo filtro es el tipo de incentivo. Una apuesta gratis que no devuelve la participación vale menos que la misma cifra en efectivo, y por eso hay que valorarla por su contenido y no por su tamaño. Un “momio mejorado” vale exactamente la diferencia entre el momio subido y el momio de mercado, ni un peso más, y esa diferencia suele estar limitada por un tope de ganancia. Un reembolso entregado como apuesta gratis, no como dinero, es un reembolso con la puerta medio cerrada.
Y el tercero es el plazo. Un requisito de treinta días y uno de noventa no son el mismo producto aunque el número del bono sea idéntico, porque el segundo te obliga a jugar más rápido y peor. Si el plazo no aparece en la página de la promoción, la promoción no está explicada.
Después del aumento del IEPS, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto. Es decir, parte de lo que antes era un regalo ahora es un mecanismo para que el costo fiscal lo pague el volumen del cliente y no el margen de la casa. No hay una norma estatutaria sobre bonos, así que cada operador decide sus condiciones enteras, y ese es exactamente el motivo por el que conviene leerlas antes de depositar en lugar de después.
Preguntas frecuentes
¿Se puede apostar a la Eurocopa en México si el torneo no se juega este año?
Sí, y lo que se apuesta en 2026 es la edición de 2028. Los mercados de campeón están abiertos en varias de las casas con permiso, con momios que se moverán poco hasta el sorteo de la fase de clasificación, previsto para el 6 de diciembre de 2026 en Belfast.
¿Cómo compruebo que una casa opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
Busca el número en el pie de página del propio sitio, porque ahí lo exhibe el operador y no en una nota de terceros. Después ten presente que la Dirección General de Juegos y Sorteos publica una lista de sitios autorizados que puede no estar accesible, y que el permiso se otorga a un permisionario con establecimiento físico, no a una sociedad digital.
¿Cómo se calcula lo que paga un boleto con la cantidad apostada y el momio?
La ganancia bruta es la cantidad apostada multiplicada por el momio: cien pesos al momio 2.10 devuelven doscientos diez pesos. El beneficio neto es la cantidad multiplicada por el momio menos uno, o sea ciento diez pesos en ese mismo ejemplo. En un combinado, los momios de cada pata se multiplican entre sí antes de aplicarlos a la apuesta.
¿Cómo se nota el margen de la casa dentro de los momios?
Se suman las probabilidades implícitas de todos los resultados de un mismo mercado, dividiendo uno entre cada momio. Con 2.10, 3.40 y 3.60 la suma da 1.048, o 104.8 %; la casa devuelve el 95,4 % y se queda un margen del 4,6 %. Ese porcentaje es del mercado concreto que estés mirando, no de la casa en general.
¿Se pagan impuestos por los premios de apuestas y quién los retiene?
Los premios de juegos con apuestas legalmente autorizados son ingresos por los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. Quien paga retiene el 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no pasa del 6 %, y el 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. El operador con permiso expide un CFDI de retenciones y los premios anuales arriba de 600,000 pesos se reportan.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Se configuran en el menú de juego responsable de la propia cuenta, y ahí está el punto: no hay un registro nacional de autoexclusión ni un límite legal de depósito en México, así que la herramienta es el contrato que firmes con cada marca. Un límite bajado suele tardar en subirse, y esa demora es lo que lo hace útil.
Fútbol y ligas – beisbolapuestas
Content created by the «beisbolapuestas» team
